The Project Gutenberg EBook of Descripcin de la Patagonia y de las Partes
Adyacentes de la Amrica Meridional, by Thomas Falkner

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Title: Descripcin de la Patagonia y de las Partes Adyacentes de la Amrica Meridional

Author: Thomas Falkner

Release Date: April 8, 2009 [EBook #28542]

Language: Spanish

Character set encoding: ISO-8859-1

*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK DESCRIPCION DE LA PATAGONIA ***




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DESCRIPCION DE PATAGONIA

Y DE LAS PARTES ADYACENTES

DE LA AMERICA MERIDIONAL;

Que contiene una razon del suelo, producciones, animales, valles,
montaas, rios, lagunas &.a de aquellos paises. La religion, gobierno,
politica, costumbres y lengua de sus moradores, con algunas
particularidades relativas a las islas de Malvinas.

ESCRITA EN INGLES

POR

D. TOMAS FALKNER,

QUE RESIDIO CERCA DE 40 AOS EN AQUELLAS PARTES.

Primera Edicion

CASTELLANA.

BUENOS-AIRES.

IMPRENTA DEL ESTADO.

1835.




DISCURSO PRELIMINAR

A LA TRADUCCION CASTELLANA

DE LA DESCRIPCION DE PATAGONIA

POR FALKNER.


Cuando sali  luz el original de esta obra, cuya version al castellano
presentamos ahora al pblico, esta parte del continente amricano
empezaba  ser el objeto de las investigaciones de los sbios. Sometida
nominalmente  la dominacion espaola, se habia mantenido en un estado
absoluto de separacion y de independencia. Sea que se le mirase con
indiferencia;  mas bien que se le considerase como una conquista rdua
y superior  los exguos recursos de que podian disponer, cierto es que
muy pocas fueron las tentativas que se hicieron, en el curso de mas de
dos siglos, para estender hcia el sud los lmites del vireinato de
Buenos Aires.

       *       *       *       *       *

La expedicion mas antigua, de que se ha conservado memoria, es la que
hizo personalmente el Gobernador Hernandarias de Saavedra, en 1605, para
descubrir las _ciudades de los Csares_, de cuya existencia nadie dudaba
entonces. Pero eran tan confusas las noticias que se tenian de ellas, y
tan poco adelantados los estdios geogrficos, que en vez de dirigirse
al oeste para acercarse  la Cordillera, donde la voz comun sealaba los
establecimientos de estas poblaciones misteriosas, siguieron el rumbo de
la costa, y fueron  dar  la Baha sin Fondo.

Los sucesores de Saavedra, no solo no pensaron en penetrar en el
territorio ocupado por los indios, sino que solicitaron su alianza, para
mantenerlos en sosiego, y preservar  la provincia de sus irrupciones.
Estas treguas, aunque efmeras y dudosas, abrieron el camino  los
misioneros, que desde muchos aos anhelaban de predicar el evanglio en
estas remotas regiones. Tuvieron sus entrevistas con algunos caciques, y
cuando les pareci que podian confiar en sus promesas, fundaron una
primera reduccion en las orillas del Salado,  dos leguas de la mar
magallnica cerca del cabo San Antonio. Empezaron sus trabajos
evanglicos el 6 de Mayo de 1740, siendo Gobernador de estas provincias,
el Sr. D. Miguel de Salcedo, que concurri por su parte al buen xito de
esta empresa.

Los Jesuitas, que no solo eran misioneros sino administradores, dieron 
las tribus que se sometieron  su direccion, una especie de organizacion
municipal, condecorando  sus gefes y caciques con el ttulo v las
atribuciones de corregidores. La mayor dificultad que encontraron fu
acostumbrar  los indios  una vida mas arreglada y laboriosa: pero ya
lo habian conseguido, y los campos inmediatos  la _Concepcion_ (que tal
era el nombre de la nueva colonia) fueron por primera vez labrados por
mano de su antiguos  inertos moradores.

Uno de los arbitrios, de que mas se valieron los misioneros para
acreditarse entre sus nefitos, era el egercicio de la medicina. La
primer prueba que daban de su habilidad en esta parte, bastaba 
cimentar su crdito, y  extender su influjo mas all de lo que podian
esperarlo de sus exhortaciones. Los PP. Strobl y Querini, que estaban al
cargo de la nueva doctrina, no tenian prctica, y talvez faltaban de
conocimientos en el arte de curar, y ya se habian visto en conflicto en
algunos casos que se habian ofrecido de prestar su auxilio  los
enfermos. Solicitaron, pues, del clebre P. Machoni, que ocupaba en
aquel tiempo el lugar de Provincial de los Jesuitas, la cooperacion de
un compaero que les ayudase en estos trabajos.

Precisamente acababa de entrar en la Compaia Tomas Falkner, jven
ingls que habia acompaado  Buenos Aires un buque de Cdiz en calidad
de cirujano. Hijo de un hbil profesor de Manchester, empez sus
estdios bajo la direccion de su padre, y fu  perfeccionarse  Lndres
en la clnica de los hospitales. Su habitacion, inmediata al Tamesis,
le puso en contacto con la gente de mar, y le proporcion el
conocimiento del capitan de un buque, que hacia el trfico de negros en
la costa de Guinea. La narracion de sus viages, de sus aventuras, y de
sus mismos peligros enflamaron la mente del jven facultativo, que se
decidi fcilmente  acompaarle en su prximo viage. Poco despues de su
regreso  Inglaterra, emprendi otro  Cdiz, en donde se embarc para
Buenos Aires. Una enfermedad que le sobrevino, cuando el buque se
preparaba  zarpar de esta rada, lo hizo perder la ocasion de volver 
Europa. Solo, aislado, falto de relaciones y de recursos en una tierra
extraa, cuyo mismo idioma lo era desconocido, tuvo que ampararse de los
que por instituto profesaban la caridad y la filantropia. Hijo de
irlands, y catlico, aunque nacido en un pas disidente, invoc con
confianza los auxilios que necesitaba. La aplicacion que hizo de sus
conocimientos mdicos en su propio individuo, inspiraron  los jesuitas
que lo asistian, el mas vivo deseo de poseerlo; y sea que obrase en l
la gratitud, sea que se hallase bajo el influjo de sentimientos mas
elevados, no tard en decidirse  pronunciar sus votos.

La estension que habian dado los jesuitas  sus trabajos evanglicos,
mantenia en una actividad extraordinaria  sus operrios, y sobre todo 
los que, como Falkner, estaban iniciados en los secretos de la higiene.
As es, que desde el dia en que entr en la Compaa, hasta la supresion
de esta rden, pas del Paraguay  Tucuman, y de las pampas del sud 
los bosques impenetrables del Chaco.

Encargado por el gobierno espaol de reconocer las costas del vireinato
de Buenos Aires, empez  mirar el pas bajo un nuevo aspecto, y fu
acopiando materiales para una obra que, segun parece, destinaba al
ministerio ingls. Nos es sensible hacer dudar de la lealtad de este
escritor: pero son tan claras y evidentes las indicaciones que hace en
varios prrafos de su obra, que no es posible equivocarse sobre sus
intenciones.

Tal vez la persecucion del gobierno espaol contra los Jesuitas influy
en esta conducta, que aun as no queda justificada. Sean cuales fueren
los motivos de disgusto que tenga un extrangero contra el pas que le
acoge, nunca debe conspirar contra l, ni proporcionar armas  los que
aspiran  invadirlo  usurparlo: y tal fu el objeto que se propuso
Falkner al emprender la descripcion de Patagonia.

     "Si alguna nacion intentra poblar este pas, dice en un captulo
     de su obra, podria ocasionar un perpetuo sobresalto  los
     espaoles, por razon de que desde aqu se enviarian navios  la mar
     del sud, _para destruir en l todos sus puertos_, antes que tal
     cosa  intencion se supiera en Espaa, ni aun en Buenos Aires.
     Fuera de que se podria descubrir un camino mas corto para navegar
     este rio con barcos hasta Valdivia: podranse reunir tambien tropas
     de indios moradores de sus orillas, y los mas valientes de estas
     tribus, que se alistarian con la esperanza del pillage; de manera
     que seria muy fcil el rendir la guarnicion importante de Valdivia,
     y allanar el paso  la ocupacion de Valparaiso, por las que se
     aseguraria _la conquista_ del reino de Chile."--El cargo que
     hacemos  Falkner es tan grave, que nos hemos creido con la
     obligacion de justificarlo.

Prescindiendo de las miras que tuvo en reunir estos apuntes, no se le
puede disputar el mrito de haber sido el primero y el mas exacto
historiador de la region magallnica. En los antiguos tratados de
geografia, y en la descripcion general del mundo, esta parte del globo
era representada como un vasto desierto entre el Oceano y las ltimas
ramificaciones de la Cordillera de los Andes. D'Anville, acostumbrado 
construir sus mapas con los materiales que encontraba en los libros,
sigui el mismo mtodo en la carta que public de la Amrica meridional,
la que sin embargo fu por mucho tiempo mirada cmo la descripcion mas
exacta de estos paises. Pero tan impuras eran las fuentes en que bebi
aquel gegrafo, que se necesita todo el respeto que inspira una gran
celebridad para disimular sus errores.

Cuando apareci este mapa, la Corte de Espaa empezaba  despertarse de
su letargo, y  mirar con menos indiferencia sus posesiones
ultramarinas. La cuestion promovida por la Academia de las ciencias de
Pars, sobre la _figura de la tierra_, habia creado una noble rivalidad
entre las Crtes de Madrid y de Versailles, empeadas ambas en
facilitar la solucion de este gran problema. Tres expediciones, salidas
de los puertos de Francia y Espaa, bajo los inmediatos auspicios de
Luis XV y de Felipe V, se dirigieron al ecuador y al polo, para medir y
comparar los arcos del meridiano. Estas operaciones fueron confiadas 
los primeros astrnomos de aquella poca, y basta recordar los nombres
de Bouguer, Condamine, Maupertuis, Clairaut, Monnier, Camus, Godin,
Jorge Juan, Ulloa, para hacer graduar el interes que inspir esta
empresa.

Pero, mientras que se desplegaba tanto celo en adelantar los
conocimientos astronmicos que debian perfeccionar los geogrficos, el
hemisfrio austral, por la naturaleza misma de estas investigaciones,
qued desatendido  inmovil en medio de este gran impulso dado  los
trabajos cientficos. Desde el ao de 1618, en que los Nodales, por
rden de Felipe III, vinieron  los mares del sud  cerciorarse del
descubrimiento hecho por los Holandeses del Estrecho de Lemaire y del
Cabo de Hornos, hasta 1745 en que volvieron  esplorarse estos parages
por los PP. Quiroga y Cardiel, ningun paso se habia dado para
satisfacer, cuando menos, la curiosidad pblica sobre la existencia de
una _nacion de gigantes_, que se decia habitar las costas de Patagonia;
y fu menester que otra exigencia de la ciencia de los astros empease 
los astrnomos  dirigir sus miradas hcia el polo antrtico. En 1768,
el gobierno ingls, tan propenso  estender la esfera de los
conocimientos humanos, puso  las rdenes del clebre  infortunado
capitan Cook, un buque de guerra para emprender un viage circumpolar, y
observar el trnsito de Venus por sobre el disco del Sol, desde alguna
de las islas del gran Ocano Pacfico. Las regiones australes, visitadas
por Anson, Byron, Bougainville, fueron reconocidas por Carteret, Wallis
y Cook, cuyos esfuerzos reunidos contribuyeron  desterrar los errores
que se habian perpetuado hasta entonces en la configuracion de nuestro
pas. El gobierno espaol, que hubiera debido tomar una parte principal
en estas tareas, se content con destinar la fragata _San Antonio_ 
reconocer la costa, desde el promontorio de este nombre hasta el
estrecho de Magallanes.

Pero todos estos trabajos eran meramente grficos y exteriores. Las
observaciones de los marinos no se extienden mas adentro de la costa, y
su rpida aparicion en algunos de sus puntos, no les deja el tiempo
necesario para estudiar la ndole de sus habitantes. A este vacio suple
la obra del P. Falkner, que, aunque no siempre exacto en sus detalles
topogrficos, merece crdito en lo demas, por haber vivido por muchos
aos entre las tribus que describe. El conocimiento, aunque superficial,
que tenia de sus idiomas, era bastante  ponerle en relacion con ellos,
y  examinar con mas esmero sus usos y costumbres. Puede crersele,
cuando se descubre cierta conformidad y analoga entre lo que escribe, y
lo que observ al cabo de cincuenta aos el Seor Cruz, cuyos viages
hemos reunido de intento en el mismo volmen.

Estas nociones adquiridas  costa de grandes privaciones y de incesantes
peligros, no deben mirarse con desdn, aunque se les note algun defecto.
Cual es el libro de geografia que no manifieste sus errores al que lo
compare con los que le son posteriores?..... El de Falkner no medra por
grandes conocimientos, pero no deja de presentar en sus pginas alguna
indicacion til, y otras, que sin serlo, tienen una importancia
relativa, por sealar el estado en que se hallaba la geografia de estos
paises en la mitad del siglo pasado.

Otra prueba del crdito de que ha disfrutado esta produccion, es el
haber servido de texto para la formacion del gran mapa de Amrica
Meridional, del que se ha valido el Sr. Arrowsmith, y que public en
Madrid en 1775, D. Juan de la Cruz Cano y Olmedilla: nada hemos visto
hasta ahora que deje en problema el mrito de estos mapas. Lo que s
parece destinado  eclipsarlos es el diario de la expedicion al Colorado
y al Rio Negro, al mando del Ilustre General ROSAS, que ha recorrido en
triunfador los mismos parages descriptos por Falkner. El espritu de
rden, que no es la menor prenda de este benemrito Magistrado, ha
presidido  todas las operaciones de su memorable campaa, y no dudamos
que cuando las demas atenciones que le rodean le dejen el tiempo
necesario para coordinar los materiales preciosos que tiene acopiados,
se derramar una gran luz sobre el territorio y las tribus que ha
conquistado. Lo que se ha impreso ya, aunque en trozos aislados, d una
idea sumamente ventajosa de estos trabajos, que,  mas de las
operaciones militares, abrazan la topografia, los clculos astronmicos
y los reconocimientos hidrogrficos. Solo entonces podrn rectificarse
las imperfecciones de los demas viages existentes; porque esta nueva
descripcion de un pas poco conocido, la hace el que lo ha examinado, y
hecho examinar bajo los auspicios de la victoria.

La version de la obra de Falkner, que publicamos por primera vez, fu
emprendida, poco despues de haber aparecido el original en ingles, por
D. Manuel Machon, oficial, como se titula, de la secretaria del Consejo
de hacienda, _por lo respectivo  millones_. Se nos ha asegurado por
personas inteligentes, que la Corte de Madrid se opuso  la reproduccion
de este escrito, y no podemos atinar con el objeto de esta prohibicion:
porque si fu, segun se cree, por el recelo de que se divulgasen las
noticias, de los puntos vulnerables de estas colonias, que daba el P.
Falkner, de nada servia ocultarlas en Espaa, mientras que circulaban
libremente en el extrangero. Al contrario, importaba dar la mayor
publicidad  estas tramas de los enemigos de la monarqua espaola.

Este escritor sobrevivi por muchos aos  la destruccion de su rden, y
muri tranquilamente en Spetchley, cerca de Worcester, llenando las
funciones de capellan en casa de un catlico. Su obra fu publicada en
ingles con el ttulo que le hemos conservado, traducida al aleman y al
frances, quedando indita la version castellana que debi haberles
precedido.

PEDRO DE ANGELIS.




DESCRIPCION

_De Patagonia, y de las partes adyacentes, &c._


No me propongo dar la descripcion del reino de Chile, por haberlo ya
hecho Ovalle, sino solo la de aquellas partes que he visto, y que son
menos conocidas en Europa.

He tomado la mayor parte de la costa que describo, en el mapa de la
Amrica meridional, formado por Mr. d' Anville, y perfeccionado por Mr.
Bolton: las islas de Falkland segun los ltimos descubrimientos, y el
estrecho de Magallanes, en el de Mr. Pernetty, capellan que fu de la
escuadra de Mr. Bougainville.

He hecho algunas alteraciones en las costas del levante, y acerca del
cabo de San Antonio, adonde he vivido algunos aos. En la descripcion
del pais adentro he seguido en general mis propias observaciones,
habiendo caminado por gran parte de l, y apuntado la situacion de
aquellos parajes, sus distancias, rios, bosques y montaas. Donde no
pude penetrar, he seguido la relacion que me hicieron los indios
nativos, y los espaoles cautivos que han vivido muchos aos entre
ellos, y logrado despues su libertad: uno de los cuales fu el hijo del
capitan Mancilla de Buenos Aires, que estuvo 6 aos prisionero entre los
Tehuelches, y que habia viajado por la mayor parte del pais: de lo que
tambien me instruy el gran cacique Congapol, que residi en Huichin, 
la orilla del rio Negro. He puesto tambien cuidado en sacar su semejanza
y vestido, igualmente que la de su muger Hueni, como est representado
en el mapa. Los espaoles les le llamaban el _cacique bravo_. Tenia
siete pies, y algunas pulgadas de alto, y era bien proporcionado. Su
hermano Suaisman tenia cerca de seis pies. Los Patagones y Puelches son
altos y corpulentos, pero no he visto ninguno de raza de gigantes, de
quienes otros hacen mencion, aunque v personas de diferentes tribus de
los indios meridionales.

Todas mis observaciones, y las informaciones de otras personas, me
obligan  representar este pais mucho mas ancho, de poniente  levante,
de lo que aparece en el mapa de Mr. d' Anville, lo que no puedo
conciliar con las relaciones de los indios, ni con lo que yo mismo
observ. Aun por lo que respecta al pais de los espaoles, me parece
est equivocado, haciendo la distancia entre Crdoba y Santa-F cuarenta
leguas menos de lo que es en realidad. El camino es un campo raso, sin
el menor ribazo entre estas dos ciudades; y sin embargo no hay correo
que se atreva  ir de una  otra en menos de cuatro  cinco dias,
andando en cada uno veinte  mas leguas.

He caminado por entre estas dos ciudades, igualmente que por entre ellas
y Buenos Aires, cuatro veces.

No creo que persona alguna haya hecho observacion cierta de la longitud
en estas partes, para que podamos fijar la diferencia de su meridiano:
debindose atribuir los yerros de los gegrafos, que representan  este
pais mas angosto de lo que es en realidad,  la dificultad de tener una
cuenta exacta de las latitudes, en pasando el cabo de Hornos, por razon
de la velocidad y variedad de las corrientes. En la traduccion inglesa
del viage de D. Antonio Ulloa  la Amrica meridional, tom. 2. captulo
2., se poda ver una razon particular de esto.




DESCRIPCION

_De la parte mas meridional de la Amrica, con sus valles, montaas,
rios, &c., gran Rio de la Plata, con sus brazos, pesca y puertos._


Aquella parte de la jurisdiccion de Crdoba, que est al sur del rio
Segundo (pas en otro tiempo ocupado por los Puelches septentrionales),
se extiende mas de cincuenta leguas, entrando en la de Buenos Aires, mas
all de la Cruz Alta. La primera vez que fu  aquellos parajes,
encontr algunas tropas de estos indios, que aun habitan  las orillas
de los rios Segundo y Tercero, y unos pocos  las del Cuarto y Quinto.
Todo el pas, entre el rio Segundo y el Tercero, tiene cerca de doce
leguas de travesia, siendo lo mas selvtico; pero acercndose al rio
Tercero cesan los bosques.

Los rios que baan este pais nacen de las altas montaas de Yacanto,
Champanchin y Achala, las cuales casi lo son tanto como los Andes de
Chile, formando una especie de brazos de las del Per. Todos estos rios,
excepto el Tercero, se vuelven salados  pocas leguas despues de pasar
por las quiebras de las montaas de Crdoba, y aquellas llanuras se
disminuyen, por la sequedad del suelo arenisco, y se estancan,  se
pierden finalmente en alguna laguna.

El rio Tercero es el mas considerable de todos ellos. Antes de pasar las
montaas de Crdoba (donde tiene un gran despeadero), se engruesa con
la union de los rios Champanchin, Gonzalez, del Medio, Quillimsa,
Cachucorac, la Cruz, Luti y del Sauce; pero llegando  las llanuras,
parte de las cuales son muy areniscas, se sepulta durante el verano, y
vuelve  salir  alguna distancia. En tiempo de lluvias crece mucho, y
lleva gran cantidad de madera en su rpida corriente. Hace muchas
vueltas, encerrando grandes campos; y sus orillas, en mas de veinte
leguas despues que deja las montaas, estn cubiertas de sauces. El pais
por donde pasa, cra excelentes ganados, teniendo muy buenos pastos y
tierra para trigo, y produce tambien en algunos parajes melilos, y una
especie de zarzaparrilla selvtica: al cabo de veinte leguas se vuelve
salado, pero no tanto que sea del todo malo para beber. De este modo
toma su curso hasta la Cruz Alta, donde le llaman Carcaraal, por sus
muchas vueltas; y contina desde el norte-nordoeste al sur-sudeste,
hasta que entra en el Paran, en el rincon de Gaboto, cerca de diez y
ocho leguas de Santa F.

No hay cosa particular en los rios Cuarto y Quinto. Su producto es casi
el mismo que el de los primeros, excepto que hay grande escasez de
madera en los parajes por donde pasan. Sus campos estn llenos de
ganado, muy bueno para la labranza. El rio Quinto, cuando sale de madre,
tiene comunicacion por canales por el Saladillo, el cual se desagua en
el de la Plata.

Entre este pais, y las llanuras de San Juan y Mendoza, (habitacion de la
segunda division de los Puelches septentrionales,  Tehuelches), estn
las montaas de Crdoba y Yacanto, que forman una larga cadena por entre
sus quiebras, con muy mal los pasos, subidas y bajadas, casi
perpendiculares  inaccesibles para carruages. Las cimas de estas
montaas distan de 17  20 leguas unas de otras. El pais intermedio
contiene muchos valles fructiferos, regados con arroyos y riachuelos, y
adornados con colinas y ribazos. Estos valles producen todo gnero de
rboles frutales, como melocotones, manzanos, cerezos y ciruelos, y
tambien trigo, si la tierra es cultivada: pero son mas famosos por las
crias de ganados, ovejas y caballos, y especialmente mulas. La mayor
parte de estas ltimas, que pasan anualmente al Per, se crian en este
pais, y hacen su mayor riqueza, pues conducen en ellas la plata y el
oro, desde las minas del Potos, Lipes y el Per.

En las faldas occidentales de las montaas de Yancato,  Sancato, hay
muchas cesreas pertenecientes  los espaoles; que convidados tanto por
la fertilidad del terreno, susceptibles de todas suertes de labranza,
estando bien regado por los riachuelos que bajan de las montaas, como
por la facilidad de criar ganado, no habiendo mas bosques que los
necesarios para fuego y edificios, han fijado all sus establecimientos
con la seguridad de no ser molestados por los indios, quienes incomodan
 los que viven mas hcia el mediodia.

Todo el resto del pais hcia el norte, entre estas montaas y el primer
desaguadero, consiste en llanuras, con sola la agua que dan los arroyos
tiene muchos y buenos pastos, pero est despoblado. Algunas veces van
all los Tehuelches y Peguenches en pequeas tropas  cazar yeguas
silvestres,  robar los pasageros,  carromateros que pasan de Buenos
Aires  San Juan y Mendoza.

Este pais rinde poco para exportar  Europa, excepto los cueros de
bueyes y vacas, y algun tabaco que prospera muy bien en el Paraguay:
pero no obstante es de importancia para los espaoles, porque todas las
mulas,  la mayor parte de las que tienen en el Per, van de Buenos
Aires y Crdoba, y algunas pocas de Mendoza; sin lo cual de ningun modo
podrian traficar, ni tener comunicacion alguna con los paises vecinos,
respecto de que solo las mulas pueden pasar por aquellas speras y altas
montaas del Per; en donde no es posible criar estos animales, siendo
aun de corta vida los que pasan all, por razon de su fuerte trabajo,
malos caminos y falta de pastos; de manera que la prdida de este pais
podria atraer la del Per y Chile. El camino de Buenos Aires  Salta es
bueno para carruages; pero las mulas, conducidas de aquel parage y
Crdoba, estn obligadas, despues de una jornada tan larga  detenerse
un ao en Salta, antes que puedan pasar  Potos, Lipes  Cuzco.

La gente de estos paises no sirve para soldados; fuera de que se halla
tan disgustada con el gobierno espaol, por la prdida de su comercio,
la carestia de todos los gneros  mercaderias de Europa, y sobre todo
por los exhorbitantes tributos, etc., que se alegraria sugetarse 
cualquiera nacion que la librase de la actual opresion; y sin embargo en
todo este pais no hay mas guarnicion, que unas pocas tropas regladas en
Buenos Aires y Montevideo; cuyas dos plazas tomadas una vez, asegurarian
la rendicion de las demas, con solo marchar por ellas:  cuyo fin seria
asistido el enemigo por los navios del pais, acarreando  los espaoles
la prdida de aquellas dos plazas, la de los nicos puertos que tienen
en estos mares, donde sus navos, que deben pasar al Cabo de Hornos para
el mar del Sur, pueden recibir algun socorro. Antes de la expulsion de
los Jesuitas de las Misiones del Paraguay, habrian podido tener muy
grande auxilio de los indios guarans que estaban armados y
disciplinados, y que los ayudaron  sugetar las sublevaciones del
Paraguay, y  echar los portugueses de la Colonia del Sacramento,
habiendo sido la mayor defensa de este importante pais.

La parte de la Cordillera, situada al poniente de Mendoza, es muy alta,
y siempre est cubierta de nieve; por cuya razon llaman los indios 
toda esta hilera de montaas, _Pian mahuida_, esto es, montaa blanca, 
_Lil Mahuida_, esto es, montaa nevada. Psase algunas leguas por valles
muy grandes, cercados de altas montaas, antes de llegar  la mayor
cumbre que es altisima y escarpada, con muchos y profundos precipicios,
siendo el camino en algunos parages tan estrecho y sumamente peligroso,
por razon de sus grandes y proeminentes peascos, que apenas hay
bastante lugar para pasar por l una mula cargada. Los huecos y
cncavos, siempre tienen nieve aun en verano, habiendo en el invierno
grande peligro de morir all helado. Muchos han esperimentado esta
desgracia, intentando pasarlas antes que la nieve estuviese en algun
grado derretida. Al pie de estos precipicios hay muchos arroyos y rios,
que estan, por decirlo as encarcelados en orillas altas y
perpendiculares; siendo tan estrecho el espacio entre ellas, que en
algunos parages se puede salvar de uno  otro lado con gran facilidad,
bien que es imposible bajar por ellas. Estos rios y arroyos dan muchas
vueltas en las montaas y precipicios, hasta que salen  los llanuras,
donde se aumentan considerablemente. Para subir y pasar la grande cumbre
se necesita un dia de jornada en Mendoza y Coquimbo, y casi lo mismo en
algunos parajes, segun los informes que he recibido.

Estas montaas producen tan grandes pinos, como los de Europa, siendo su
madera mas slida y mas dura que la nuestra. Es tambien muy blanca, y se
hacen de ellos diferentes mstiles, y otros materiales para fbricas de
navios: de manera que, como observa Ovalle, los navios construidos en
los mares del sur, duran frecuentemente 40 aos. Del fruto cocido de
estos pinos hacen provisiones para muchos dias; teniendo el gusto muy
semejante  la almendra cocida, aunque notan ser muy aceitosa. Producen
tambien estos rboles mucha trementina  goma, que se cria en una masa
algo mas dura y mas seca que nuestra resina, pero mucho mas clara y
trasparente, aunque no tan amarilla. Los espaoles la llaman y usan como
incienso, pero es un error, pues no tiene otra fragancia que la resina,
bien que es un poco mas fina.

Los valles al pi de la Cordillera son en algunos parages muy frtiles,
regados por riachuelos, pues producen, estando bien cultivados,
escelente trigo y variedad de frutos, abundando asi mismo de manzanas
silvestres, de que los indios hacen una especie de cidra para su uso
diario, ignorando el modo de conservarla. Los volcanes  montaas de
fuego, de que abunda esta parte de la Cordillera, pueden competir con el
Vesubio. Mongibelo,  algunos de los que conocemos en Europa, por su
magnitud  furiosas erupciones. Estando en el volcan bajo el cabo de San
Antonio, fui testigo de una gran porcion de cenizas que llevaron los
vientos y oscurecieron toda la atmsfera, esparcindose sobra una gran
parte de la jurisdiccion de Buenos Aires, y uno y otro lado del Rio de
la Plata; de manera que la yerba estaba cubierta de ellas. Prodjolas la
erupcion de un volcan cerca de Mendoza, llevando los vientos las cenizas
mas lijeras  la increible distancia de mas de 300 leguas.

El pais de Buenos Aires, antigua habitacion de los Querandis, est
situado  la parte meridional del Rio de la Plata. La costa es baja y
hmeda, con muchos pantanos, y su orilla est cubierta de bosques cuya
madera sirve para el fuego. Este pais es llano con tal cual ribazo,
debindose admirar que, en toda esta vasta jurisdiccion, en la de Santa
F, y la de Santiago del Estero, no se encuentra una piedra, siendo el
producto natural del pais; sucediendo lo mismo hasta llegar  las
montaas del volcan Tandil y Cayr, al suroeste de Buenos Aires.

El pais entre Buenos Aires y el rio Saladillo, (limites del gobierno
espaol, al sur de esta provincia), es del todo llano, sin rbol ni
ribazo alguno, hasta llegar  las orillas de este rio, el cual dista
cerca de 23 leguas de las colonias espaolas. Este pais tiene como 20
leguas de ancho, desde el nord-este al sud-este, confinando con los
lugares de Matanza y Magdalena. Al norte del Saladillo hay muchas y
grandes lagunas y valles profundos. Las lagunas que conozco son, las de
la Reduccion, Sauce, Vietes, Chascomus, Cerrillos y Lobos. Al sud-oeste
de este pais hay una laguna larga y angosta de agua dulce, cerca del rio
de San Borombon, cosa rara en este pais, distante ocho leguas de las
colonias espaolas mas inmediatas. Cerca de seis leguas mas adelante,
est el gran rio,  por mejor decir, la laguna de San Borombon, formada
de las aguas que sobran  las de la Reduccion, Sauce, Vietes y
Chascomus. Cuando se hinchan con grandes lluvias, algunas veces se
estienden  una milla de ancho, no teniendo orilla ni caida, sino un
fondo llano. Cuando est mas crecida esta laguna solo tiene una braza de
profundidad en el medio, y la mayor parte del ao suele estar
enteramente seca. Despues de correr doce leguas, desde la de Chascomus,
entra en el Rio de la Plata, un poco mas arriba de la Punta de Piedra.

De este rio al Saladillo hay doce leguas, caminando al sud-oeste. El
pais intermedio es bajo y llano como lo demas, y en algunas partes tiene
abundancia de pastos, especialmente en las orillas del Saladillo. En
aos secos, faltando la yerba en las orillas del Rio de la Plata, todo
el ganado, perteneciente  los espaoles de Buenos Aires, pasa  las
orillas del Saladillo, donde encuentra alguna yerba, por razon de la
humedad y profundidad de la tierra.

Estas llanuras se extienden al occidente hasta el Desaguadero 
territorio de Mendoza, y no tienen mas agua que la que cae del cielo, y
se recojen en las lagunas, excepto la de los tres rios:--el Desaguadero,
Hueyquey y el Saladillo. Este pais no est habitado ni cultivado por
indios ni espaoles, pero abunda en ganados, caballos silvestres,
venados, avestruces, armadillos, gamos, patos silvestres  nades, y
otra caza.

El rio Saladillo, por razon de ser salado, solo se bebe por el ganado:
casi todo el ao tiene tan poca agua, que en un parage, llamado el
Callighen,  ocho leguas de su boca, donde es muy ancho, no llegan las
aguas  los tobillos, y aun  su boca no podria pasar un barquito
cargado. Sin embargo,  principios de Octubre, le he visto crecer tan
prodigiosamente, que llegaba  sus orillas en veinte y cuatro horas, y
con un brazo de agua, en el parage mencionado, de un cuarto de milla de
ancho, y esto sin caida de mucha agua en sus contornos.

Estas avenidas generalmente duran dos  tres meses. El Saladillo nace de
una laguna, donde se descarga el rio Quinto que pasa por San Luis. Esta
laguna, cuando sobresale con lluvias  nieves derretidas que caen de las
montaas, causa la inundacion de aquel rio: el cual, como toma su curso
por el distrito de Buenos Aires, pasando hcia el mediodia, acercndose
 las primeras montaas, volvindose despues al norte y otra vez al
este, recibe las aguas de muchas y grandes lagunas, que salen de madre
en tiempo de lluvias: pero cesando estas, aquel rio est casi seco. A
sus orillas,  cosa de ocho leguas de su boca, hay muchos bosques de un
rbol llamado tala, que solo sirve para el fuego,  hacer vallados. El
ltimo de estos bosques, llamados la isla Larga, llega hasta cerca de
tres leguas de la entrada del Rio de la Plata.

Este rio es uno de los mayores de toda la Amrica, y entra en el mar por
una boca de setenta millas de ancho: algunos dicen que solo tiene
sesenta, y otros lo extienden  ochenta. Llmanle el Rio de la Plata
desde el paraje donde se junta con el Uruguay, corriendo con el nombre
de Paran mas arriba de su principal brazo. En este rio entran los del
Bermejo, Pilcomayo, que pasa por Chuquisaca, y el Paraguay, (de donde
toma aquella provincia el nombre), que va por la ciudad del Paraguay, 
Asumpcion, comunicndose por brazos navegables, con las minas de oro
portuguesas de Cuyab y Matogroso, como tambien con el Per, de la misma
manera que el Paran se comunica con las del Brasil, y montaas de San
Pablo.

En las orillas del rio Carcaraal  Tercero, cerca de tres  cuatro
leguas ante que entre en el Paran, se encuentran muchos huesos de un
tamao extraordinarioque parecen humanos: algunos son mayores que
otros, y con proporcion  personas diferentes en edad. He visto huesos
de muslos, costillas, y varias piezas de calaveras. V tambien dientes
de tres pulgadas de dimetro, en sus bases.

Estos huesos, segun me informaron, se hallan tambien en las orillas de
los rios Paran y Paraguay, igualmente que en el Per. El historiador
Garcilaso de la Vega Inca, hace mencion de haberse encontrado tales
huesos en el Per, diciendo que los indios tienen tradicion de que los
gigantes habitaron aquellos paises antiguamente, y que Dios lo destruy
por el crimen nefando.

Yo mismo encontr una concha de un animal de huesos sexagenales,
teniendo cada hueso lo menos una pulgada de dimetro, y la concha casi
tres varas de ancho. Parecia en todo excepto en el tamao,  la parte
superior de la concha del armadillo, la cual solo tiene una cuarta de
ancho. Algunos de mis compaeros encontraron tambien cerca del Rio
Paran un esqueleto de cocodrilo,  lagarto, y yo v parte de las
vertebras, cada una de las cuales tenia cuatro pulgadas de grueso, y
cerca de seis de ancho. Por la medida,  exmen anatmico de estos
huesos, est bien asegurado que este tamao extraordinario no nacia de
la adquisicion de otra materia; porque hall que las fibras de estos
huesos eran mayores,  proporcion de aquel tamao. Las bases de sus
dientes estaban enteras, pero sus raices gastadas, pareciendo
exactamente  la figura de un diente humano. Estas cosas son bien
sabidas de todos los que han vivido en este pais pues de otro modo no me
atreviera  escribirlo.

El rio Paran tiene la extraordinaria propiedad de convertir muchas
sustancias en una piedra muy dura. Cuando fu la primera vez descubierto
era navegables por navios pequeos, hasta la ciudad de Asumpcion; pero
desde entonces se ha llenado de tanta arena, que aun los menores barcos
mercantiles, no pueden pasar de Buenos Aires. Los mayores bajeles y
navios de guerra, estn obligados  descargar en Montevideo,
necesitndose de pilotos buenos en este rio, para libertarse de los dos
bancos, llamados el banco Ingls, y el banco de Ortiz y de tropezar en
la Punta de Piedras, que se estiende muchas leguas debajo del agua, y
cruza todo el rio. El canal del norte es mas estrecho y mas profundo; el
del mediodia mas ancho y menos profundo. El opuesto banco de Ortiz no
tiene tres brazas de agua, con un fondo spero y pedegroso. Este rio
tiene dos inundaciones cada ao, una grande y otra pequea, provenientes
de las lluvias que caen en aquellos vastos paises, de donde el Paran y
el Paraguay tienen su nacimiento. La pequea sucede por lo comun en
Julio, y se llama la avenida de los pejerreyes cubriendo las mas veces
todas las islas del Paran. La grande inundacion empieza en Diciembre, y
dura todo Enero, y algunas veces Febrero, subiendo de 5  6 varas sobre
las islas; de manera que solo se pueden ver las copas de los rboles mas
altos de que abundan las islas de este rio. En este tiempo dejan
aquellos parajes, y nadan hcia tierra firme los leones, tigres, ciervos
y aguar-guaz. En las avenidas estraordinarias algunas veces han
pensado los moradores en desamparar la ciudad por miedo de un diluvio;
bien que, cuando estas avenidas entran en el Rio de la Plata solo cubren
los paises bajos que estn  sus orillas.

Algunas de las islas del Paran tienen dos  tres millas de largo con
gran porcion de madera, sirviendo de pasto  abrigo  los leones,
tigres, capibaras,  cochinos de rios, lobos de rios, (los que me
parecen ser como la nutria en Europa) aguar-guaz, y muchos cocodrilos.
El aguar-guaz es una especie de zorra grande con la cola larga:
_aguar_ en lengua paraguaya quiere decir zorra; y guaz grande. A la
zorra comun dan el nombre de aguar-chay.

Este rio abunda de pescados de todo gnero, con escamas y sin ellas:
algunos conocidos y otros no conocidos en Europa. Los que tienen escama
son, el dorado, el pack, el corvino, el salmon, el pejerey, el liza, el
boga, el sbalo, el dentudo y otros de menor clase. Los que no la
tienen, son el mongruyo, el zurubi, el erizo de agua, tortugas y bagres.

El dorado se halla en grande abundancia en la mayor parte de los rios
del Paran, y suele pesar cada uno 20  25 libras: su carne, es blanca y
slida.

El pack es el mejor y mas delicioso pescado que se encuentra por estos
rios. Es grueso y ancho, semejante  nuestros rodaballos, de un color
oscuro y misto, con mezcla de amarillo. Es ancho de dos tercias de
largo; sus escamas pequeas, y su cabeza no tiene proporcion con el
cuerpo. Este pescado es de grande estimacion, y rara vez se encuentra
sino en la primavera y en el estio: estando bien salado se mantiene
algunos meses seco; pero despues, siendo muy gordo, se vuelve rancio. Me
parece que es algo semejante  nuestra tenca, aunque mucho mas ancho.

El corbino es tambien de grande estimacion, y se encuentra  la boca del
rio de la Plata, donde se mezcla la agua salada con la dulce. Es del
tamao del bacallao, pero en figura semejante  la carpa, tiene muchas y
grandes espinas, y sus escamas son anchas. De este pescado, en su
estacion, se toman grandes cantidades cerca de Maldonado y Montevideo
para enviar  Buenos Aires, Crdoba, etc.; es muy regalado, ya fresco,
ya salado.

El salmon no tiene semejanza con los nuestros, pues es seco  inspido
sin comparacion.

Los pejereyes ( como lo llaman los espaoles pescado de rey), es una
especie,  muy semejante  nuestro _smelt_ (pequeo pez de 3  4
pulgadas de largo, llamado por los ingleses smelt, cuya especie no me
acuerdo haber visto en Espaa)  _sparling_, en color, figura y gusto, y
aun en el tamao: solo que la cabeza y la boca son mayores. No
frecuentan el agua salada, sin embargo que el Rio de la Plata tene
abundancia de ellos. En las avenidas del Paran, en el mes de Julio,
suben  este rio en grandes cantidades, un poco mas arriba de Santa F,
y dejan sus huevos en los riachuelos que entran luego en el Paran. Los
pescadores los cogen con anzuelos, los abren, secan y venden en las
ciudades inmediatas: tienen escelente gusto, y su carne es muy blanca, y
sin grasa. Cuando estn frescos se tenen por gran regalo; se han de
secar sin sal, porque esta inmediatamente los consume, y si se mojan,
despues de colgados para secar, se corrompen: son tan estimados como el
pack y el corvino.

El liza en su figura, tamao y gusto, parece  nuestra marcarela pero no
tiene tan buen color, ni es tan delgado hcia la cola. Este pescado no
pasa del Rio de la Plata, en cuya boca, y en tiempo de avenidas, se
encuentran millares. Solo algunas veces suelen entrar con los novilunios
y plenilunios en el rio Saladillo; donde una noche en dos  tres
redadas, saqu bastante porcion para mi y mis compaeros para toda una
cuaresma. El sbado y boga son semejantes  nuestra carpa en los rios
Paran y la Plata: pesan de tres  cuatro libras. Todos los rios de
estas provincias abundan de estos peces, y asi son muy baratos, haciendo
los moradores gran provision de ellos, tanto salados como secos: es
necesario mucho cuidado al comerlos por la muchedumbre y pequeez de sus
espinas. La boga cuando fresca, parece mejor que el sbalo, aunque este
es mas largo y ancho: el modo de cogerlo, es en red.

El dentudo (as llamado por sus grandes y agudos dientes) es algo
inferior al sbalo: suele pesar ordinariamente de libra,  libra y
media, y aunque es de buen gusto, rara vez se come por el nmero grande
de sus espinas. Es el pescado mas espinoso que he visto.

Ademas de estos hay un pescado ancho y chato, llamado palometas, lleno
de espinas pero gustoso. Las alas con que bogan son feas y agudas, y
llegan con ellas  los pescadores, que los cogen con demasiada prisa.
Son intolerables las heridas que hacen con sus espinas; pudre  inflama
de tal manera, que dan calentura, convulsiones, y ttanos,  extension
de nervios, terminando algunas veces en muerte.


_Pescado sin escama._

El mongrullo es el pescado mas grande que se encuentra en este rio; hay
algunos que pesan un quintal, y tienen dos varas de largo: su piel es
lisa, y el color ceniciento, algo inclinado  amarillo, su cabeza est
llena de espinas; su paladar spero, y su gola  tragadero ancho: es muy
fuerte y pesado, y pide una red firme, y gran fuerza para cogerlo.

El zurub es casi del tamao del mongrullo y nada inferior en el gusto:
su cabeza es casi una tercera parte de su cuerpo, y toda espinas: tiene
la boca muy grande y chata, y su tragadero ancho: su piel suave y de
color ceniciento, pintada como la de un tigre: su carne blanca, slida,
sana y de buen gusto, siendo el mejor de los pescados sin escama.

El pat no es de menor tamao que los dos mencionados, aunque lo es su
cabeza y tragadero. El color de este pez es como el del mongrullo, su
carne es algo amarilla, y se estima tanto como el zurub.

El armado es grueso y fuerte, pero no grande: su espalda y costados
estan llenos de puntas fuertes y agudas: cuando le cogen, grue y hace
lo que puede por llegar. Por lo que es necesario darle en la cabeza
antes de tocarle con la mano. Este pez pesa ordinariamente de cuatro 
seis libras; su carne es blanca y slida.

Las rayas son tan abundantes en el Paran, que los bancos de arena estan
enteramente cubiertos de ellas: son de figura oval, de cerca de tres
cuartas de vara de largo. La espalda es negra, y el vientre blanco, son
chatas como las nuestras; tienen la boca en medio del vientre, siendo
ciertamente la mejor parte de la carne. Las faldas solo tienen tres
pulgadas de ancho, y son mucho mas delgadas que las nuestras. Como esta
es casi la sola parte comestible, no tienen mucha estimacion. La cola de
este pescado es larga y angosta,  la raiz de la cual sobre la espalda
tiene una cola punteaguda con dos filos, semejante  una cierra de
dientes pequeos, con que hiere  los que se le acercan. Las llagas
hechas con esta espina, atraen algunas veces muy malas consecuencias,
porque frecuentemente se quiebra la espina en la herida, y no puede
sacarse sino por una incision peligrosa en las partes tendinosas de los
pies. La llaga es insufrible, inflamase y no supura, ocasionando
calentura con convulsiones, que terminan en ofitomos  ttanos, y
causan al fin la muerte.

El erizo de agua es muy semejante al armado, y al erizo. Est armado de
espinillas, pero no tan fuertes, ni tan numerosas como las de estos
ltimos: su piel casi de color gris, y parece llena de arrugas: grue
como el armado cuando le cogen, y su carne es muy sabrosa: rara vez pesa
dos libras, siendo aun menores los que se cogen en los pequeos rios 
arroyos, donde no pasan de media libra.

Los bagres son en todo, excepto en la magnitud, semejantes al pat: rara
vez pesan libra y media, y los mas, mucho menos: tienen en cada ala,
cerca de la cabeza, una espina fuerte y aguda, y se debe llegar  ellos
con cuidado luego que son cogidos, porque viven largo tiempo fuera del
agua. Su carne mollar y de buen gusto, y se pescan ya con redes  con
anzuelos.

Dar aqu razon de un animal estrao anfibio, que se cria en el rio
Paran, cuya descripcion jamas ha llegado  Europa, ni se ha hecho aun
mencion de l, por los que han descubierto este pais. Lo que voy  decir
nace de las declaraciones unnimes de los indios, y de muchos espaoles
que han obtenido varios empleos cerca de este rio: fuera de que yo,
durante mi residencia  las orillas de l, por el espacio de cuatro
aos, v una vez uno de ellos, de manera que no se puede dudar de la
existencia de tal animal.

En mi primer viage  la costa de Madera el ao de 1752 sobre el Paran,
estando  la orilla gritaron _yaguar_, y mirando v un grande animal al
tiempo que se arroj al agua desde la orilla; pero no tuve el necesario
para examinarle, con algun grado de precision.

Llmanle _yaguar  yaguaruich_, que en lengua de aquel pais significa
el tigre de agua. En la descripcion de los indios, se supone ser grande
como un asno, de la figura de un lobo marino,  nutria monstruosa, con
garras punteagudas y dientes fuertes, las piernas gruesas y cortas, la
lana larga, muy velludo, con la cola larga con disminucion hasta la
punta.

Los espaoles le describen de otro modo: con la cabeza larga, la nariz
aguda, y recta como la de un lobo, y las orejas derechas. Esta
diferencia puede nacer de que su especie se haya visto pocas veces, y
aun entonces haya desaparecido tan repentinamente, que no habr dado
lugar  examinarle;  de que talvez habr dos especies de este animal:
tengo por mas segura esta ltima informacion, por haberla recibido de
personas de crdito y reputacion. Encuentrase cerca del rio, echado
sobre la arena, de donde, oyendo el menor ruido, se arroja
inmediatamente al agua.

Destruye el ganado que en grandes rebaos pasa todos los aos al Paran,
y sucede que, haciendo una vez su presa, no se ve mas que los bofes y
entraas de lo que ha agarrado, flotando bien presto sobre el agua. Vive
en las mayores profundidades, y especialmente en los remolinos causados
por la concurrencia de dos corrientes, y duerme en las cuevas profundas
que estan  la orilla.


_Puertos del Rio de la Plata._

Los puertos de este rio son Buenos Aires, la Colonia del Sacramento, la
bahia de Barragan, el puerto de Montevideo, y el de Maldonado; hay otros
muchos para navios menores, especialmente  las bocas de varios rios que
corren hcia l. Buenos Aires (hablando con propiedad) no tiene puerto,
sino solo un rio abierto  todos vientos: por lo cual estan obligados
los navios  anclar  tres leguas de tierra por falta de agua en la
costa. Los vientos, especialmente los del sur, son muy violentos, y por
esto estan los navios por lo comun provistos de cables y ancoras, de una
fuerza extraordinaria para este paraje.

El puerto de la Colonia del Sacramento es algo mejor, por razon del
asilo que recibe de la isla de San Gabriel y la tierra mas alta,
pudiendo los navios anclar cerca de la playa; no obstante lo cual est
demasiado abierto, y espuesto  los vientos, y tiene algunas peas y
escollos, siendo absolutamente necesario un buen piloto para navegar por
l con seguridad.

La bahia de Barragan, que est 12 leguas al sud-oeste de Buenos Aires,
es tambien muy ancha y abierta, y la tierra baja al rededor, no pudiendo
los navios de carga mayor llegar mas que  dos  tres leguas de tierra.
El abrigo que tiene (si tal se puede llamar) es solo algunos bancos de
arena que rompen la fuerza de las olas, pero al mismo tiempo son muy
incomodos para los que entran y salen, y peligrosos en una fuerte
tempestad, si se rompen los cables.

Montevideo es el mejor y el nico puerto de este rio. Bien manifiestan
los espaoles la importancia de esta plaza, por el extraordinario
cuidado que han tenido en fortificarla, habindola hecho mas fuerte que
Buenos Aires.

La entrada de este puerto es angosta, y en medio de un estrecho formado
por dos puntas de tierra. Sobre la occidental hay una montaa, que se
puede ver  la distancia de mas de doce leguas, de donde esta plaza toma
su nombre: es muy peligroso navegar cerca de aquella punta, por las
muchas peas que tiene debajo. La entrada es muy profunda, y mas segura
por la parte oriental.

Detras de la occidental, hay una bateria graduada, construida muy cerca
del agua. Cuando la v era solo de piedra y barro; pero creo que despues
ha sido reedificada con cal. La bahia tiene desde la entrada, mas de
legua y media de largo, y esta misma bahia es casi redonda: en ella,
hcia el este, hay una pequea isla abundante en conejos, llamada por
los espaoles, la Isla de los conejos. La tierra que la circunda es tan
alta, que ninguna tempestad puede incomodar en este puerto (aunque las
hay muy grandes en el rio); estando la agua de l tan mansa como la de
un estanque, y con la bastante profundidad para navios de primera clase;
de los cuales v all uno, perteneciente en otro tiempo  los estados de
Holanda, y entonces al Marques de Casa Madrid, que habia entrado 
descargar en aquel puerto: el fondo de este es un barro mole.

Detras de la bateria est la pequea ciudad de Montevideo, la cual ocupa
toda la parte de un promontorio que forma la oriental de la bahia. Sus
fortificaciones estan al norte, hechas segun las reglas modernas de la
arquitectura militar, consistiendo en una lnea tirada de mar  mar, 
del centro del puerto al rio; y todo el promontorio se encierra en un
baluarte,  ngulo en el medio, que hace cara al lado de tierra: est
bien provisto de artilleria, y es muy fuerte con garitas para soldados,
todo  prueba de bomba. Hcia la villa hay solo una muralla con un foso
 ambos lados. Esta plaza tiene un Gobernador, y una guarnicion de 400 
500 personas de tropa reglada.

El otro lado de la bahia est sin fortificaciones, y la gran montaa sin
garita siquiera: si esta se tomra podria ser de gran perjuicio  la
bateria, ciudad y guarnicion, por razon de su altura, aunque est 4  5
millas distante de la ciudad.

El ltimo puerto es Maldonado, el cual est abierto, con la entrada al
norte del Plata, y al abrigo de los vientos del este, por una pequea
isla que tiene el mismo nombre. Aqu tienen los espaoles un fortin con
un destacamento de soldados. No s mas de este puerto.

El lado septentrional del Rio de la Plata es desigual, con cuestas,
montaas &a., regado por muchos arroyos y rios, algunos muy grandes,
pero los mayores, son los de Santa Lucia, el Uruguay, y el Rio Negro.
Este pas es muy fertil, y produce toda suerte de ganados, cuando est
bien cultivado, y tiene tambien mucha madera. Todos los rios y arroyos
son de agua fresca: hay muchas caserias pertenecientes  espaoles; pero
el pais al norte de Montevideo es poseido por los Minuanes infieles.

Los Charonas y Garoes (dos de estas naciones) fueron en otro tiempo muy
numerosos; pero han sido enteramente destruidos por los espaoles. En
este territorio habia antiguamente mucho ganado silvestre y domestico,
procreando en l mas que  la parte meridional del Rio de la Plata.
Aunque se ven grandes rebaos de ovejas y ganado vacuno, pero pocos
caballos. El territorio espaol confina por el norte con el Rio grande,
que le divide de las colonias portuguesas en el Brasil.

       *       *       *       *       *


_Continuacion de la descripcion del pais indiano, con sus valles,
montaas, rios, &a., Tierras del Fuego,  islas de Falkland._

Al sur de la villa de la Concepcion, que est sobre la parte meridional
del Rio de la Plata, est el monte de la Vbora, con dos bosques
espesos casi redondos. Cerca de cuatro leguas al sur de ellos est el
monte del Tordillo, que consiste en un gran nmero de bosques situados
sobre un ribazo rodeado de un valle. Sus rboles son como los de los
bosques del Saladillo. Lo mas es bajo y llano con yerba alta y aguanosa,
donde se crian armadillos, ciervos, avestruces, caballos silvestres, as
como en los bosques, leones y tigres.

Desde el Saladillo hasta las primeras montaas no hay rio ni riachuelo,
ni mas agua que la que se coge en las lagunas en tiempo de lluvias.

Cerca de 15  20 leguas al sud-oeste  este, por sur de los bosques del
Tordillo, est el gran promontorio del Cabo de San Antonio, que forma la
parte meridional del Rio de la Plata. La figura de este cabo es redonda,
y no punteaguda como est representado en algunos mapas. Este es una
peninsula, y su entrada al occidente sobre una laguna pantanosa, que
viene del mar,  de la agua salada del Rio de la Plata. La mayor parte
es de barro con muy poca tierra encima, y est regado en invierno por
unos pequeos riachuelos de agua salada, que generalmente se secan en
verano. Sus pastos no son tan buenos, ni la yerba tan alta como la del
Tordillo y Saladillo. Al medio-dia de este promontorio entra un brazo
del Ocano occidental, formando una bahia, y terminando en lagunas. No
se sabe si esta laguna,  bahia puedo servir para estancia de navios,
respecto de que jamas se ha sondeado, no atrevindose  llegar all los
navios por miedo de los bancos, que llaman Arenas Gordas. He rodeado
alguna parte de esta laguna, y pasado los canales por los cuales otros
tienen comunicacion con la bahia; pero fu con gran peligro, no solo por
los pantanos, sino tambien por los tigres, que son mas numerosos de lo
que he visto en parte alguna. Sobre los bordes de estas lagunas hay
bosques muy espesos, de tala y sauco, donde se refugian estos animales,
cuyo alimento es el pescado.

Hcia la costa hay tres hileras de arena: la mas cercana  la mar es muy
alta y movediza  todos vientos, pareciendo montaas  alguna distancia:
la segunda est  media milla distante de la primera, y no es tan alta:
la tercera aun dista mas, y est muy baja y angosta, no llegando la
arena  dos pies de alto. La tierra entre estas hileras es esteril, y no
cria yerba. La pennsula abunda de caballos silvestres: es de advertir,
que entraron en ella de los paises vecinos; pero que jamas hallaron
camino para salir, circunstancia que atrae all  los indios para
cazarlos. Este pequeo territorio se llama por los espaoles el Rincon
de Tuy, porque el pais inmediato tiene este nombre en mas de 40 leguas
al occidente. _Tuy_ en lengua india significa brbaro, que es el suelo
de aquel pais, continuando as, hcia el medio dia, hasta cerca de 10
leguas de las primeras montaas.

Las hileras de arena arriba dichas llegan  tres leguas del Cabo de
Lobos, teniendo al poniente pantanos bajos de dos  mas leguas de ancho,
que se extienden toda la costa antes de llegar  la tierra mas alta del
Tuy, no lejos de los bosques del Tordillo. En este pais hay muchas
colinas pequeas, que se extienden del levante al poniente, distantes
unas de otras tres leguas. Comunmente son dobles, habiendo al pi de
cada una de ellas una laguna de una, dos, y aun de tres millas de largo.
Las mas principales de estas lagunas, son las del Bravo, el Palantelen,
Lobos, Cerrillos, &a. Las mencionadas colinas forman en general altos, y
collados hcia las lagunas, las cuales sin tener rios, riachuelos, ni
fuente alguna que las supla, rara vez carecen de agua, sino en tiempo de
gran sequa. Los espaoles los llaman cerrillos, de que aun hay algunos
al otro lado del Saladillo.

Este pas, en ciertos tiempos del ao, abunda de un nmero increible de
caballos silvestres, y por esto se juntan en l para hacer sus
provisiones los Tehuelches, y algunos de las tribus de los Puelches,
Guilliches y Moluches. Hacen sus pequeas casas movedizas, sobre las
referidas colinas, y van todos los dias  la caza, hasta tener
suficiente provision para volverse  sus tierras respectivas.

Cerca del mar, y casi junto  las hileras de arena, hay una laguna
grande, llamada la Mar Chiquita, que est cerca de cinco leguas del cabo
de Lobos, teniendo otras tantas de largo, aunque solo dos  tres millas
de ancho. Es salada, y tiene comunicacion con el Ocano por un rio que
atraviesa los bancos de arena. Hay dos,  tres rios pequeos, que salen
del norte de las montaas del Volcan y Tandil, y cruzan la llanura, de
poniente  levante, causando algunos pantanos, y vacindose finalmente
en dicha laguna. Estos rios son de agua dulce, crian bagres, y gran
nmero de nutrias, como ya he dicho. Los mayores vienen del Tandil, y
entran en la punta septentrional de aquella laguna.

Al norte de estos rios es mucho mejor el terreno, y la yerba alta y
verde, hasta el pi de las montaas. No hay bosques ni rboles sueltos,
pudiendose ver las montaas en dia claro  distancia de 20 leguas, sin
embargo de no ser muy altas: tan llano y anivelado est este pais.

Estas montaas estan dispersas, y sus valles intermedios son muy
hermosos. Comienzan  6 leguas de la costa, y continuan hasta 40 leguas
hcia el poniente: desde su nacimiento empiezan  ser particulares, y
estan cubiertas de yerbas, hasta cerca de 10 varas de sus cumbres, en
donde hay muchas piedras casi en forma de muralla que cerca la montaa,
excepto un cabo que declina gradualmente. Esta parte declinante se
divide en montecillos y valles, con sus riachuelos que se juntan en el
llano, y forman un corriente comun.

En las cimas de estos montes hay un grande espacio con variedad de
peascos, y colinas con profundos arroyos que corren entre ellas. Hay
tambien bosques de rboles bajos y espinosos que sirven para el fuego.
La variedad de este pais es de dos,  tres leguas de largo, en algunas
partes de una legua de ancho, y en otras mas, especialmente hcia el
cabo que declina. Al pi de estas montaas hay muchos manantiales que
caen en los valles, y forman arroyos. Los senderos, por donde se sube 
ellos, son pocos y muy angostos. Los indios los tapan  cierran para
asegurarse de los caballos silvestres que cogen en el Tuy, y los echan
 pacer sobre estas cimas, de donde no pueden salir con facilidad por
otra via, que estos pasos estrechos.

Entre estas montaas hay un espacio llano de dos  tres leguas de ancho
con tal cual ribazo, regado por riachuelos que corren, ya por medio, 
ya al rededor, formados de las fuentes  manantiales que nacen de las
montaas. Estos valles son muy frtiles, con el terreno negro y
profundo, sin mezcla de arcilla: estn siempre cubiertos de tan buena
yerba, que el ganado engorda en poco tiempo. Estos pastos por lo comun
estn bien cerrados por un lado con las montaas, pero muy abierto al
norte y nord-oeste. No he visto en el distrito de Buenos Aires parage
alguno tan capaz de ser beneficiado como este: el nico inconveniente 
que est sugeto, es la falta de maderas para la fbrica de casas; lo que
en pocos aos, y con no mucho trabajo se podria remediar, mayormente
cuando hay materiales bastantes para fabricar casas, que podrian durar y
servir, cubrindolas de caas, hasta que tuviesen lo necesario para
hacerlas mejor.

Los riachuelos que salen de estas montaas, alguna vez entran en el mar,
 forman lagunas, y de ellas son algunas de una legua y mas de largo.
Una es de figura oval, que se extiende de montaa  montaa, y es muy
tempestuosa cuando la baten los vientos. Hay otra, que la llaman la
laguna de Cabrillos, y tan larga, aunque mas angosta que la primera. En
esta laguna hay un gran nmero de patos de varios gneros y colores;
algunos tan grandes como gansos. Vense  un lado de ella colinas, y al
otro una orilla alta y quebrada: por una punta le entra un pequeo rio,
que sale de las montaas, y no teniendo canal por donde vaciarse, corre
bajo de tierra, hasta que  la distancia de una legua entre la laguna, y
la costa vuelve  salir.

La parte de las montaas, que estn al este, y mas inmediatas al mar, se
llama por los espaoles Volcan, por error  corrupcion del nombre
indiano Vuulcan, teniendo al sur una abertura muy grande, que es lo que
significa Vuulcan en la lengua moluca. No hay volcanes, aunque la
palabra espaola manifiesta haberlos en este pas.

La parte intermedia se llama Tandil, tomado de una montaa de este
nombre, mas alta que las demas. La ltima punta de esta hilera de
montaas se llama Cairu.

Al este de aquel Vuulcan,  grande abertura hcia la mar, no est la
tierra tan igual en el espacio de dos leguas; pero despues es llana con
sus riachuelos, donde, igualmente que en el suelo quebrado y costanudo,
hay algunos bosques espesos y casi impenetrables, en los cuales se halla
con abundancia un arbol bajo y espinoso, y saucos de seis  siete varas:
su fruto es como el del nuestro, pero bueno para comer, teniendo un poco
de agrio con una dulzura agradable. En los paises al norte de Buenos
Aires y Crdoba, &a., este fruto es amargo y fastidioso, y el rbol no
crece tanto. Junto  la costa,  cosa de tres millas, el terreno es mas
alto, y continua  lo largo de la costa por cuatro leguas, siendo muy
fertil, con ricos pastos donde presto engorda el ganado.

Cerca de la playa en esta parte hay dos colinas pequeas y redondas,
llamadas los Cerros de los Lobos Marinos. La playa consiste en peas
altas, y grandes piedras. Hay muchos rebaos de lobos y leones de mar,
que (como ha escrito Lord Anson en su viage) duermen sobre aquellas
peas, en cuyas cuevas crian los cachorros.

Mas abajo, hcia el sur, toda la boca del rio Colorado,  primer
Desaguadero tiene sus orillas perpendiculares, de tan grande altura que
inspira horror al mirarlas; pero terminan en arenas, y bajios. En esta
costa hay muchos rios y riachuelos que cruzan las llanuras, desde las
dichas montaas y entran en el Ocano.

Este pas, entre las primeras montaas y el Casubat, es llano y
abierto, y los indios comunmente necesitan cuatro dias para pasarle
cuando andan sin tiendas. Los Pampas que van al rio Colorado, se dirigen
desde el volcan mas cercano  la costa, y pasan entre el Casuhat y el
mar, cerca de 15 leguas al este de la montaa, y casi otro tanto desde
la mar al poniente, para evitar un desierto arenoso, llamado
Huecubu-mapu,  pais del Diablo; donde ellos y sus familias se perderian
si hubiese viento al tiempo de pasarle.

El Casuhat es el principio de una hilera de montaas que forman una
especie de tringulo, del cual este es el primer ngulo, y desde aqu se
extiende un lado del tringulo, hasta la cordillera de Chile, y el otro
termina en el estrecho de Magallanes: pero no de modo que no est
algunas veces interrumpido por valles y continuadas montaas, que corren
del norte al sur haciendo varios rodeos. La parte que forma el Casuhat
es la mas alta. En el centro de algunas montaas menores nace una muy
alta, que iguala  la Cordillera, y est siempre cubierta de nieve, 
cuya cumbre rara vez se atreven  subir los indios.

De esta alta montaa se deriva el nombre de Cas, que en lengua de los
indios de Puel, significa una montaa, y hati, alta. Los Moluches 
Molucas la llaman Uutyalel, monton grueso. De la parte del sur de esta
montaa nacen algunos arroyos y corrientes, que tienen profundas orillas
cubiertas de mimbres, de que se sirven los indios para hacer cestos, 
corrales para encerrar sus ganados. Corriendo hcia el sur se junta y
forma un pequeo rio, que va al sudeste, y entra en el Hueyque-leubu, 
Rio pequeo de los sauces,  cierta distancia de su boca. Las montaas
de Casuhati, continuando tres  cuatro leguas hcia el poniente, tienen
una abertura de 300 varas de ancho, por la cual los que toman este
camino, (y no el de Casuhati,  el rio Colorado) estan obligados 
pasar. Llmase Huamin, y tiene  los dos lados speras y casi
perpendiculares montaas. Todo el pais inmediato  ella est cubierto, y
tiene buenos pastos. La disposicion oportuna de estas colinas, para
tener como encerrado en ellas el ganado, los arroyos, las llanuras del
poniente, y la grande abundancia de caza, son la causa por que los
indios de diferentes naciones lo habiten siempre.

Al poniente de este vasto pais de Tuy, hasta los bosques que estan
frente del Casuhati, est el pas de los Guilliches, teniendo los
bosques al sur, los Theulches y la jurisdiccion de Crdoba al norte, y
los Peguenches al poniente. La parte de este pais que est hcia el
este, est abierta con muy pocos bosques, algunas matas y muy sugeta 
inundaciones, por las grandes lluvias que caen en ella, y el sobrante
de muchas lagunas. Algunas de ellas que estan al poniente y al sur de la
tierra, producen una sal fina y cristalina como la de San Lucas. Los
espaoles de Buenos Aires van cada ao  estas lagunas con su guardia de
soldados para defenderse, y su ganado, de los ataques de los indios, y
cargar 200  300 carros de sal. La distancia entre Buenos Aires y estas
lagunas es de 150 leguas. Son muy largas y anchas, y algunas de ellas
rodeadas de bosques  buena distancia: sus orillas son blancas con sal,
que no pide mas preparacion que ponerla  secar al sol.

Mas adelante al poniente hay un rio con muy altas y perpendiculares
orillas, llamado por los espaoles el rio de las Barrancas. Los indios
le llaman Hueyque-leubu,  rio de mimbres, que nacen en sus orillas.
Este rio es muy grande, aunque no tanto, comparado con el Rio Colorado,
y el Negro. En general se puede vadear, pero tambien tiene  veces
algunas avenidas de las lluvias y nieve derretida que recibe. Frmase en
un pas llano, entre las montaas de Achala y Acanto, y el primer
desaguadero,  Rio Colorado, de un gran nmero de arroyos que salen de
estas montaas; y toma su curso hcia el sur y sud-este, hasta que para
 12  14 leguas al este de Casuhat, y entra en el Ocano, despues de
haber recibido otro pequeo rio que nace de aquellas montaas. Pero
tengo algunas dudas, por relacion de los indios, que este rio se vacie
inmediatamente en el Ocano, y no en el rio Colorado, poco mas arriba de
su boca. Todo este pas abunda de caballos silvestres, sobre todo la
parte del este, que est mas cerca del Tuy y las montaas.

El pas entre el Hueyque-leubu y el rio Colorado es casi lo mismo,
aunque hay mas lagunas y pantanos entremezclados con bosques.

El primer Desaguadero,  rio Colorado, es uno de los mayores rios de
este pas. Nace de un gran nmero de corrientes, que vienen del lado
occidental de la Cordillera, casi tan alto como Chuap, la villa mas
septentrional de Chile, y tomando un curso casi directo del norte al
sur, coge todos los rios que nacen del lado de la Cordillera, y gran
porcion de nieve derretida. Tiene una corriente muy rpida y profunda,
casi  diez leguas de San Juan y Mendoza. Cerca de este ltimo recibe
las aguas del gran rio de Tunuyan, y otro llamado el rio del Portillo,
que se le junta, y se pierde poco despues en las lagunas de Guanacache.

Estas lagunas son famosas por las muchas frutas que se cogen en ellas,
pero aun lo son mas, porque esconden en su seno tan grande rio, pues
parece que aqu se sepulta, terminando solo en algunos riachuelos y
pantanos, bien que  pocas leguas de ellas vuelve  salir, haciendo
muchos riachuelos, que se juntan otra vez, y forman un rio comun arriba
dicho. El camino por este rio consiste en montaas, valles y cumbres
pedregosas con muchos bosques, y tan espesos, que solo se pasan por dos
senderos muy estrechos que conducen al rio Colorado. Uno se dirige hcia
el poniente y otro al mediodia, continuando dichos bosque mas de 20
leguas al norte del Colorado, y extendindose al sur hasta el segundo
Desaguadero, aunque no tan espesos, y al poniente hasta el rio Sanquel,
en donde disminuye notablemente su espesura. A cosa de 5  6 leguas al
poniente del rio Hueyqu, y en medio de los bosques, hay un gran
estanque de sal, y  la misma distancia, otro mas adelante. Hay tambien
otros dos, uno al mediodia y otro al norte, con abundancia de sal
limpia, de que se proveen los indios en grandes cantidades para sus
jornadas. Hllase as mismo otro gran estanque de sal no lejos de la
costa, entre el primero y segundo Desaguadero.

Desde el rio Hueyqu hasta el primer Desaguadero,  rio Colorado, hay
cuatro, y algunas veces cinco dias de jornada con tiendas, cuyo camino,
por la parte que se inclina al mediodia, v por entre bosques espesos y
bajos. Desde all, dirigindose aun al poniente sobre la orilla de este
rio, y dejando los bosques al norte por 5  6 dias, se podr llegar  un
parage, donde se viene al norte, y se dobla al este, y all se pasa,
dejndose ver desde las montaas mas altas, (despues de una larga
jornada directamente al mediodia por unos parages peascosos, speros y
cubiertos de bosques donde apenas hay lugar para descansar) el rio
Negro,  segundo Desaguadero, que corre por un valle profundo y de cerca
de dos leguas de ancho, por uno y otro lado de dicho rio.

Este rio es el mayor de Patagonia: se vaca en el Ocano occidental, y
es conocido por varios nombres; como el segundo Desaguadero,  el
Desaguadero de Nahuelhuap. Los espaoles le llaman el gran Rio de
Sauces, algunos indios Choelechel; los Puelches, Leubu-com,  el rio
por antonomasia, y Cur-leub quiere decir rio Negro, que es el nombre
que le dan los Guilliches y Peguenches. El parage por donde le pasan
desde el primero al segundo desaguadero, Choelechel.

No se sabe exactamente la fuente  orgen de este rio, pero se supone
tenerla del rio Sanquel: compnenle muchos rios y arroyos. V escondido
por entre peas quebradas, y se estrecha en un canal profundo y angosto,
hasta que finalmente se manifiesta otra vez con grande y rpida
corriente algo mas arriba de Valdivia, pero al lado opuesto de la
Cordillera. A poca distancia de su aparicion se descargan en l muchos
rios, algunos grandes que vienen de la Cordillera, y entran
principalmente en el norte de ellas.

Un Tehuel,  Cacique meridional, me describi sobre una mesa como unos
diez y seis rios. Djome sus nombres, pero no teniendo  mano materiales
para escribir, no pude apuntarlos, y se me olvidaron. Aadi ademas que
no sabia parage alguno de este rio, aun antes que entrasen los menores
en l, que no fuese muy ancho y profundo. Ignoraba donde nacia, y solo
dijo que venia del norte. Era hermano del viejo cacique Cangapol;
pareca hombre de 60 aos, y habia vivido todo su tiempo  la orilla de
este rio.

De estos rios, que entran por la parte septentrional, hay uno muy ancho
y profundo, y nace de una gran laguna cerca de 12 leguas de largo, y
casi redonda, llamada Huechun-lauquen,  Laguna del lmite, la cual est
dos dias de jornada de Valdivia, y se forma de varios arroyos, fuentes y
rios que nacen de la Cordillera. Ademas de este rio envia la laguna al
levante y al medio dia lo que forma parte del gran rio, y puede enviar
otro brazo al poniente que comunique con el mar del sur, cerca de
Valdivia: pero esto no lo puedo afirmar por no haberlo examinado
suficientemente.

Tambien viene de hcia el norte otro pequeo rio, que sale del pi de la
Cordillera, y cruza el pais desde el nor-oeste, al sud-oeste
descargndose en el Desaguadero, en el espacio de dia y medio de jornada
al este de Huechun, pais del cacique Cangapol. Llmanle Pichen
Picurtu-leubu, esto es, rio pequeo del norte, para distinguirle del
Sanquel, que tambien entra en el segundo Desaguadero; siendo cada uno de
ellos llamado por los indios, el rio del norte. La boca de este rio
dista de la del Sanquel, cerca de 4 dias de camino.

El rio Sanquel es uno de los mayores de este pais, y puede pasar por
otro Desaguadero de las montaas nevadas de la Cordillera. Viene del
norte muy lejos, corriendo por entre montaas y precipicios, y
engrosndose con los muchos arroyos que se le juntan en el camino todo.
El parage, donde primero se deja ver, se llama el Diamante, cuyo nombre
le dan tambien los espaoles. A corta distancia de su origen entran en
l muchos arroyos que nacen del pi de la Cordillera mas al norte, y mas
abajo hcia el mediodia, el rio Solquen. Este rio es tan grande, que los
indios del rio Negro, llaman indistintamente  su corriente,
Lauquel-leubu, y Solquen: es ancha y rpida, aun en su primera
aparicion, y crece con la union de muchos arroyos y fuentes que recibe
de las montaas, y del pais humedo por donde pasa, por el espacio de
trecientas millas, tomando un curso casi directo desde el norte al sur
para el este, hasta que entra en el segundo Desaguadero,  rio Negro por
una boca ancha.

En el confluente de estos dos rios, hay un gran remolino, por donde no
obstante se atreven  pasar los indios nadando  caballo. Sus orillas
estan cubiertas de caas, y de muy grandes mimbres.

Hcia el sur del grande,  segunda Desaguadero no entran sino dos rios
de alguna consideracion. Uno se llama Lime-leubu por los indios, y por
los espaoles el Desaguadero de Nahuel-huap,  Nauveli-vap. Los
chilenos dan el mismo nombre al Rio Grande, pero es un error, porque
ignoran algunos de sus brazos, de los cuales este es solamente uno, y no
tan grande como el Sanquel, y mucho menos que el principal brazo, aun en
su primera aparicion fuera de la Cordillera.

Este rio continua con grande y rpida corriente, desde la laguna
Nahuel-huap, casi al norte, por entre valles y pantanos, cerca de 30
leguas; recibiendo grandes arroyos de las montaas inmediatas, hasta que
entra en el segundo Desaguadero, algo mas abajo del que viene de
Huechun-lauquen,  Laguna del lmite. Los indios le llaman Lime-leubu,
porque los valles y pantanos por donde pasa, abundan en sanguijuelas, y
los Guilliches le llaman Lime, y al pais Mapu-lime, y  sus moradores
Limochas.

La laguna de Nahuel-huap es la mayor que forman las aguas de la
Cordillera (segun la relacion de los misioneros de Chile), pues tiene 15
leguas de largo. A un lado junto  la orilla est una isla baja, llamada
Nahuel-huap,  la isla de Tigres: Nahuel significa tigre, y huap isla.
Est situada en una laguna rodeada de bocas y montaas, de donde nacen
manantiales, arroyos y nieves derretidas. Tambien entra en esta laguna,
por el lado meridional, un pequeo rio que viene de Chonos, en el
continente, en frente de Chile.

El otro rio, que entra en el segundo Desaguadero, y viene del sur, es
pequeo, y llamado por los indios Machi-leubu,  rio de Hechiceros; pero
no s la razon porque sale del pas de los Guilliches, y corre del sur
al norte, descargndose al fin en el rio principal, mas abajo del
Lime-leubu.

El segundo Desaguadero toma desde aqu su curso, haciendo una pequea
vuelta hcia el norte, hasta llegar  Choelechel, donde se acerca  10 
12 leguas del primer Desaguadero, luego se vuelve al sud-este, hasta que
entra en el Ocano.

A corta distancia, mas abajo de esta ltima vuelta, hace un grande
crculo formando una pennsula, que es casi redonda; cuyo cuello, 
entrada tiene cerca de 3 millas de ancho, de 6 leguas de travesa.
Llmase el cercado de los Tehuelches,  Tehuel-malal. El rio tiene,
hasta la formacion de esta pennsula, altos ribazos, y montaas por uno
y otro lado, pero tan distantes, que hay en muchos parages entre ellas y
el rio, dos  tres millas de ancho, muy abundante, en pastos. En estos
parages se acercan mas las montaas al agua: las orillas estn cubiertas
de sauces, y contienen unas pocas islas ac y all, entre las cuales hay
una muy grande en el pais del cacique Cangapol, donde este y sus
vasalles guardan sus caballos para que los Peguenches no se los hurten.
Jamas he oido que haya alguna cascada en este rio,  sea vadeable por
alguna parte. Es muy rpida, y las avenidas muy extraordinarias, cuando
las lluvias y nieves derretidas bajan de la parte occidental de la
Cordillera; comprendiendo todas las que caen desde el grado 55 hasta el
44 de latitud meridional, haciendo una hilera  cadena de montaas de
720 millas. Las avenidas de este rio son tan rpidas y repentinas, que,
aunque se oigan  mucha distancia el golpeo y ruido que hacen entre
bocas y peas, apenas da lugar  las mugeres para bajar sus tiendas, y
cargar su bagaje, ni  los indios para asegurarse y pasar sus ganados 
las montaas. Estas avenidas causan frecuentemente muchas desgracias,
pues estando anegado todo el valle, arrastra su impetuosa corriente,
tiendas, ganado, y algunas veces ganados y nios.

La boca de este rio, que se abre en el Ocano Atlantico, creo que jamas
ha sido sondeada. Llmase la Bahia sin Fondo, por su gran profundidad, 
porque no la tiene como algunos piensan. Cual de las cosas es, no lo s,
aunque me inclino que la llaman as por lo primero; porque no puedo
pensar que un rio tan rpido, que corre cerca de 300 leguas, desde el
pi de la Cordillera, entre peascos y piedras, pudiese llevar consigo
gran cantidad de arena, ni que, aun llevndola, pudiese hacer asiento 
su boca contra la fuerza de tan violenta corriente. Los espaoles la
llaman la Bahia de San Matias, ponindola en el grado 40 y 42 minutos de
latitud meridional, aunque en el mapa de Mr. d' Anville est puesta dos
grados mas all de Lineu. No pienso que la distancia es tan grande entre
el primero y segundo Desaguadero, conviniendo todos los indios con migo
en cuanto el parage donde uno y otro rio entran en el mar, y por esto he
tomado en mi mapa una distancia media.

En la expedicion del ao de 1746 para examinar la costa &a. entre el Rio
de la Plata y el estrecho de Magallanes, no se examin la boca de este
rio, porque aunque instaron al capitan de navio  que diese las
disposiciones necesarias para ello, no hizo caso, ni tom razon alguna
cuando se acerc  su latitud, diciendo en defensa de su conducta:--"Que
sus rdenes solo se extendian  ver si habia algun puerto capaz de una
colonia, cerca  no muy lejos de la boca del estrecho de Magallanes,
donde pudiesen abastecer sus navios en su pasage al mar del sur. Que l
habia bien mirado y medido todo, desde el puerto Gallegos, sin encontrar
parage alguno apto para formar en l una colonia, por la esterilidad del
terreno, y falta de lea y agua. Que habia hecho bastante para aquietar
el nimo del Rey de Espaa, con respecto  los celos que podria tener de
una potencia del norte, siendo tan loca, que intentaba hacer un
establecimiento en donde todos debian perecer. Que la Bahia sin Fondo
estaba muy distante del cabo de Hornos, para que viniese dentro del
crculo de sus instrucciones. Que su provision de agua fresca no era
bastante para llegar al Rio de la Plata, y que no estaba cierto de
encontrar alguna mas  la boca del rio Sauces."

Una colonia  la boca de este rio seria mucho mas conveniente para los
navos que van al mar del sur, que en Buenos Aires, donde un navio suele
estar quince dias  un mes antes que pueda salir, por razon de los
vientos contrarios, y la dificultad de pasar sobre los bajios sino con
marea alta: necesitando ademas de esto una semana para llegar  la Bahia
sin Fondo, mientras que un navo, que saliese de esta bahia, podria
llegar en dicho tiempo, doblar el cabo de Hornos, y pasar el mar del
sur.

Si alguna nacion intentra poblar este pas podria ocasionar un perpetuo
sobresalto  los espaoles, por razon de que de aqu se podrian enviar
navos al mar del sur, y destruir en l todos sus puertos antes que tal
cosa  intencion se supiese en Espaa, ni aun en Buenos Aires: fuera de
que se podria descubrir un camino mas corto para caminar  navegar este
rio con barcos hasta Valdivia. Podranse tomar tambien muchas tropas de
indios moradores  las orillas de este rio, y los mas guapos de estas
naciones, que se alistarian con la esperanza del pillage; de manera que
seria muy facil el rendir la guarnicion importante de Valdivia, y
allanaria el paso para reducir la de Valparaiso, fortaleza menor,
asegurndo la posesion de estas dos plazas, la conquista del reyno
frtil de Chile.

En este puerto de la Bahia sin Fondo seria mas practicable una colonia
que en las islas de Malvinas,  de Falkland,  en los puertos Deseado, y
de San Julian, por razon de la abundancia de lea y agua: de ser muy
bueno para la agricultura, y capaz de mantener sus moradores. Son muy
grandes las conveniencias que hay para fundar una colonia en las tierras
de los Tehuelches, estando defendido por este grande y rpido rio que
forma, por decirlo as, un foso natural de 18 millas de largo, en un
paraje fecundo y abundante en pastos, liebres, conejos, volalla
silvestre, venados, &a. pudindose tambien coger en este rio pescado de
varios gneros.

Dbese tambien considerar que los nuevos colonos podrian proveerse de
ganado, como vacas, caballos, &a. En el mismo parage, y  poca costa
podriase establecer asimismo un comercio con los indios, quienes por los
vidrios azules, cuentas de rosario, cascabeles de laton, sables, puntas
de lanzas y achas, cambiarian su ganado para el uso de la colonia, y aun
pellizas finas para enviar  Europa; siendo tan raro navio en estos
mares, que todo este se podria hacer y mantener muchos aos, sin que los
espaoles lo supiesen. Los espaoles, por ejemplo, estuvieron
establecidos largo tiempo en las islas Malvinas, antes que nacion alguna
de Europa tuviese noticia de ello.

Los bosques de sus inmediaciones se componen del mismo gnero de rboles
que ya se ha descripto,  excepcion de uno que los indios tienen por
sagrado; el cual produce una goma de la misma consistencia y color que
nuestra cera amarilla. En quemndole despide un olor fragante muy
diverso de nuestras gomas de botica: nunca v este rbol, pero los
nativos me digeron que era pequeo. He tenido algunas porciones de goma,
de la cual mezclada con cera hacen bugias.

Toda la costa, por cosa de 20 leguas al sur del segundo Desaguadero, es
un pais seco, esteril, con muy poco pasto,  inhabitado por hombres ni
bestias, excepto algunos guanacos que bajan de cuando en cuando de las
montaas vecinas al poniente. No tiene mas agua en una parte del ao,
que la que se coge en las lagunas, despues de las grandes lluvias, en
cuyo tiempo bajan los indios  este pais por encerrar los difuntos,
visitar los sepulcros, recoger sal en la Bahia de San Julian,  sobre la
costa. Vense algunas colinas pedregosas, aqu y all; en una de las
cuales cerca del puerto Deseado, se hall tambien un mineral mtalico de
una especie de cobre.

En el viage hecho en el ao de 1746, no se descubri en toda esta costa
rio alguno, aunque en todas partes (especialmente en los puertos
descritos en los mapas antiguos) bajaron los espaoles  tierra, y
registraron al rededor de diferentes puertos. Convencironse del error
en que estaban, siendo probablemente ocasionado por los remolinos que
hacan las aguas, al volverse de la tierra en mareas menores. Por lo que
mira al rio Camarones, descripto en el mapa de Mr. d' Anville, con tres
bocas al fondo de la Bahia de San Jos (y no en la de Camarones, como lo
he visto en mapas antiguos), lo he puesto as en el mio por su
autoridad: pero se debe observar al mismo tiempo, que no se descubri
tal rio en dicho viage, aunque entramos en esta gran bahia. Quiz la
distancia en que estaba el navio de la playa seria tan grande, que no
podiamos hacer ciertas nuestras observaciones. Es verdad que los indios
hablan de un rio del pais Chulelaw; pero no pude descubrir de donde
venia, ni  donde terminaba, ni si siendo pequeo, se sepultaba en
aquellos desiertos, como sucede  otros grandes rios descriptos en el
mapa.

En la Bahia de los Leones, bajaron  tierra los espaoles, y no
encontraron rio alguno. En la de Camarones, no habia cosa notable, sino
muchas y grandes peas que parecian una ciudad anegada. Tenia tan poca
agua esta bahia, que la fragata se qued en la pea hasta que volvi la
marea. En la de Gallegos tambien desembarcaron, pero los llamaron antes
que pudiesen examinar si habia  no rio alguno.

El territorio de los Tehuelches y otras naciones patagonas, confina con
las partes occidentales de este pais inhabitado, y segun la relacion de
algunos cautivos espaoles que rescat (uno de los cuales habia vivido
all tres aos), toda esta tierra consiste en valles cercados de hileras
bajas de montaas, regados por fuentes y arroyos, que se estancan en
pequeas lagunas secas en verano. De manera que muchos de sus moradores
se van en esta sazon  vivir al segundo Desaguadero, llevando consigo
sus mugeres y familias, bagage, &a. y aun algunos pasan al Casuhat,
Vulcan, y el Tandil.

Estos valles abundan en pastos con pequeos bosques para el fuego. Hay
muchos guanacos, de cuya piel hacen en algunas partes sus tiendas, y no
menor nmero de antas, cuyas pieles venden los Tehuelches  los Puelches
para armarse con ellas.

La anta es una especie de ciervo, pero sin astas; su cuerpo es como el
de un asno, su cabeza larga, mengundose hasta que acaba en un pequeo
hocico. Su cuerpo muy fuerte, sus hombros y ancas muy anchas, sus
piernas largas y fuertes, y sus pezuas hendidas como la del ciervo,
pero algo mayores. La fuerza del anta es muy grande, pues es capaz de
arrastrar un par de caballos: cuando est acosada abre su camino por
entre los bosques mas espesos, rompiendo todo lo que se le opone. No me
consta que se haya domesticado este animal, aunque no es feroz, ni daa,
sino  las chacras  plantaciones; pero no es dudable que seria muy
til, por razon de sus fuerzas, si se le pudiera hacer trabajar.

En este pais no hay caballos silvestres, y los domsticos son muy
superiores de hermosura y fuerza  los de la Amrica meridional:
aguantan largas jornadas, sin mas provision que lo que pacen en el
camino, y exceden  todos en corage y ligereza. Hay tambien mucha caza
menor, de que viven principalmente los indios. Encuntrase igualmente
gran cantidad de bezar occidental, no solo en los estmagos de los
guanacos y vicuas, sino tambien en los del anta, aunque el de este es
mas ordinario y comun. Cuando se administra en cantidad considerable,
promueve muy bien un diaphoresis. Experiment que daba grande alivio en
los dolores de estmago, desmayos, &a. Su dosis consiste en una dracma,
 dos escrpulos, tomado en cualquiera cosa; bien que se podria
administrar mayor cantidad con toda seguridad. En muchos casos vale mas
que el polvo de oculi, cancron,  polvos de testaceos, y otras
sustancias minerales. He tenido algunas de estas piedras que pesaban 18
onzas.

Hay mucha especie de volalla en esta tierra, como pichones, trtolas,
nades, faisanes, perdices, &a., de las cuales hago mencion, como
tiles, aunque los indios no las estiman. Vnse tambien aves de rapia,
como aguilas, buitres, milanos, lechuzas y halcones, pero no leones ni
tigres, sino en la Cordillera.

El pas de los Guilliches, frente de Tehuel-mapu, y al sur de Valdivia,
es segun relacion de los misioneros, muy pobre y destituido de todo lo
necesario para vivir en el; sucediendo lo mismo  toda la costa mas
abajo de Chile hasta el estrecho de Magallanes.

Los moradores de esta costa viven principalmente del pescado, y se
distinguen por el nombre de Chonos, Pay-yus y Rey-yus. De estas dos
ltimas naciones, los que viven lejos de la costa cazan  pi, siendo
muy ligeros, y criados en este ejercicio desde la niez. Envase de
Valdivia y de otros puertos del mar de Chile gran parte de los vveres
necesarios para los misioneros, y guarnicion espaola que est en Chile.

En esta isla hay una pequea ciudad,  mas bien villa, llamada Castro,
donde reside un capitan espaol,  teniente gobernador.

Las montaas de los Guilliches son mucho menores que las que estan hcia
el norte, de modo que se pueden andar en todos tiempos del ao,  mas de
que tienen muchas aberturas. Estan cubiertas de bosques, donde se halla
un rbol peculiar  estos parages, que los indios llaman lahuan, y los
espaoles alerce. No me han descripto lo que tiene de particular, pero
me parece ser del gnero del pino, teniendo la ventaja de poderse hender
de arriba abajo en tablas de cualquier espesura de lneas rectas,
quedando mas liso  igual que si se aserrasen. Estos rboles, como me
han dicho, son muy grandes, pero no puedo decir cual es por lo comun su
dimetro.

Si las plantas,  semillas de este rbol se transportasen  Inglaterra,
es muy probable que prosperarian en ese reino, por ser su clima tan
frio, como el donde se crian.

Es de mucha estimacion por su hermosura y duracion; y no debo omitir que
por medio de los rios de Nahuel-huap, Sanquel, y Longen, se podrian
trasportar grandes cantidades de este rbol, pinos, &a., al gran rio de
los Sauces, y  la Baha de San Matias, para la construccion de navios,
casas, &a.

Los Guilliches tienen una especie de tabaco, que machacan cuando est
verde, y le componen en rollos gruesos y cilndricos. Es de color verde
obscuro, y cuando le fuman despide un olor fuerte y desagradable, algo
diferente del tabaco de Virginia. Es tan fuerte, que luego embriaga, y
por eso pasan la pipa de uno  otro, tomando muy poco  la vez, porque
de otro modo aniquilaria los sentidos.

El pas de los Tehuelches, que viven mas cerca de los estrechos, como
los Leuau-cunis, y los Yacana-cunis, es casi lo mismo que el de los
otros Tehuelches. Tiene tierra adentro, bosques altos, y una pequea
mata, que produce una fruta semejante  nuestras moras, pero mas
caliente: cmese, y es muy propia para el clima.

La Tierra del Fuego se compone de varias islas: las del occidente son
pequeas y bajas, llenas de pantanos  inhabitables, estando
frecuentemente llenas de agua; pero las del este son mayores, y la
tierra mas alta, con montaas, y bosques habitados por los indios
Yacana-cunis, quienes tienen frecuente comunicacion con los espaoles y
franceses, que iban all por lea desde las islas Malvinas,  Falkland.
No s si hay alguna caza en estas grandes islas fuera de la volalla;
pero es muy creible que los indios no viven en ellas con solo el
pescado, porque es muy dificultoso el cogerle en estos climas en tiempo
de invierno.

En el ao de 1765,  66, se perdi un navio espaol en la costa de la
isla del Fuego, cerca de 14 leguas de la boca del Estrecho. La
tripulacion que se salv, hizo por si un barco de bastante porte para
transportarse con sus provisiones  Buenos Aires, donde informaron al
Gobernador D. Pedro de Zeballos, que los indios nativos de esta isla
habian sido muy humanos y caritativos, ayudndoles  pasar madera para
la construccion de su barco, y asistindoles en todo. Que asimismo
habian sido muy liberales, en distribuir entre ellos los gneros de mas
valor, como sedas, brocados, tisues, &a., estimando esta gente mas los
paos ordinarios para estar bien abrigados. Que al principio bajaron con
sus armas, arcos y saetas, echndolas por tierra en seal de paz y
amistad, inclinando el cuerpo, y luego saltando, rascandose y
palmeteando. El Gobernador envi relacion de todo  la corte de Espaa,
y propuso establecer una colonia en esta isla; pero estando entonces los
franceses tratando sobre la compra de las islas Malvinas, se frustr el
prudente designio del Gobernador, quien tuvo rden de retirarse 
Espaa.

Tami, cacique de Yacana-cunis, me dijo que usaban de una especie de
flota para pasar  veces los estrechos, y que tenian comunicacion con
los de su nacion; de que se sigue que este pas tiene las conveniencias
de lea, agua y suelo; y que si se pudiera hallar algun puerto
tolerable, seria mucho mas conveniente, y auxiliaria mejor el pasage al
mar del sur, que las colonias de las islas de Falkland.

Estas islas son muchas, algunas pequeas, pero dos muy grandes. Lo que
puedo referir tocante  ellas, es conforme  la relacion que me han
hecho algunos oficiales espaoles, (que fueron  tomar posesin de ellas
de los franceses, y transportar all  los espaoles de Buenos Aires), y
un artillero frances que naveg desde el rio de la Plata hasta el puerto
de Cadiz, y habia vivido muchos aos en aquellas islas. Todos estos
fueron testigos de excepcion.

Son tan bajas y pantanosas dichas islas, que despues de una lluvia no se
puede salir de casa sin hundirse en el lodo hasta las rodillas. Las
casas son de tierra, y estan verdes y tomadas del moho por la excesiva
humedad del pas, no pudindose hacer ladrillos por falta de fuego. Los
colonos han sembrado varios gneros de granos, como trigo, cebada,
guisantes, habas, y otras cosas: pero la tierra es tan estril, que todo
se redujo  yerba y paja, sin rendir fruto alguno. Con toda la industria
de los franceses por muchos aos, solo pudieron coger un poco de
ensalada, y estercolndola con la basura de las vacas, puercos y
caballos. Los nicos animales peculiares  estas islas son penguinos, y
butardas, siendo solo estos ltimos comestibles, matndolos con
escopeta, y cuando hay pocos se venden muy caros: cgese tambien algun
pescado, pero en tan corta cantidad, que no basta para los moradores. Es
tan grande la pobreza de este pas, que el gobierno espaol de Buenos
Aires estuvo obligado  enviar navos cada tres  cuatro meses, para
mantener la gente y guarnicion, sin que pudiese esperar retorno alguno;
y aunque enviaron puercos, vacas, y caballos  estas islas, su clima es
tan frio, humedo y estril que jamas criaban. De manera que estos gastos
durarn mientras dure la colonia. No hay lea, ni cosa que sirva para el
fuego, sino una mata baja como el acebo, y est en abundancia, por cuya
razon estn obligados los moradores  enviar los pequeos barcos por
lea  la Tierra del Fuego. El agua es el nico bien que tiene este
pas, ademas de un buen puerto, el cual no obstante no responde al fin
de este establecimiento, porque como este pas de la Soledad es tan
abierto al norte  nord-este, necesita un navo tener viento de este
lado para entrar en l. Ahora pues, como un tal viento es el mas
favorable para pasar el cabo de Hornos para el mar del sur, seria perder
tiempo entrar en dicho puerto, mayormente cuando debe esperar viento
contrario para salir de l, y luego otro para navegar al Cabo
mencionado; y esto en un parage, donde no hay esperanzas de hacer otra
provison de agua.

Los franceses enviaron gente  estas islas en la ltima guerra, para
asegurar un puerto  sus navios, que venian de las Indias Orientales
para el mar del sur, carrera necesaria para libertarse de los corsarios
ingleses. Pero acabada la guerra, y cansados de una colonia tan pobre y
miserable, y de tan grandes gastos, cesando su fin, determinaron
dejarla, con la intencion no obstante de cobrar  recobrar (si fuese
posible) el dinero que habian expendido en ella:  cuyo fin
representaron estas nuevas adquisiciones de una manera tan favorable 
la corte de Madrid, que el Rey de Espaa acord pagarles 500,000 pesos,
(otros dicen 800,000, y otros aun los alargan hasta un millon), para que
cediesen esta colonia  Espaa, de cuya cantidad habia de recibir una
parte el Rey de Francia, quedando el resto para Mr. Bougainville, su
propietario, y la permision de vender en Buenos Aires algunas
mercaderias compradas con este dinero en Rio Janeiro. Todo esto se hizo
presente con grande libertad por el capitan de una fragata espaola al
Gobernador de Buenos Aires, en presencia de Mr. Bougainville, quejndose
del modo con que engaaban al Rey de Espaa, y protestando que la
persona encargada de recibir dichas islas, no podia, por el respeto y
lealtad que debia  su soberano, y  la obligaciones de buen cristiano,
aceptar dicha entrega hasta dar aviso, y recibir nuevas rdenes de la
Corte de Espaa; siendo evidente que la habian engaado. No pareci
conveniente  Mr. Bougainville contradecir la exposicion de este
oficial, quien ademas de ser el mismo testigo de vista, podia
corroborarla, si fuese necesario, con testimonios de cien personas, que
habian arribado poco antes de la exportacion de los franceses que
estaban en aquella isla.

Los espaoles transportaron  su colonia dos frailes franciscanos con un
Gobernador, quienes luego que la vieron se llenaron de melancolia, y el
Gobernador, Coronel Catan,  la vuelta de los navios para Buenos Aires,
declar con lgrimas, que tenia por dichosos los que habian salido de
tan miserable pas, y que l mismo se alegraria mucho poder dar  otro
su comisin, y volverse  Buenos Aires, aunque fuese en clase de
grumete.


_Relacin de los moradores de la parte meridional de Amrica._

Los indios que habitan estas partes, se distinguen por las
denominaciones generales de Moluches y Puelches. Los Moluches, 
Molucas, son conocidos entre los espaoles por los nombres de Aucas y
Araucanos. El primero de estos es un mote, que significa rebelde,
salvaje  bandido. La palabra _aucani_, significa rebelar, levantar 
amotinar, y se aplica  hombres y  bestias y asi _auca-cahual_,
significa caballo silvestre, _aucantun_, _aucantul_, griteria 
levantamiento.

Llmanse Moluches de la palabra _molun_, que significa declarar guerra,
y moluche es un guerrero. Estn dispersos por el pas, y lado oriental y
occidental de la cordillera de Chile, desde los confines del Per hasta
el estrecho de Magallanes, y se dividen en diferentes naciones de
Picunches, Peguenches y Guilliches.

Los Picunches son los que viven mas hcia el norte, y se dicen _Picun_,
que significa en su lengua norte, y _che_ gente. Habitan las montaas,
desde Coquimbo hasta casi mas abajo de Santiago de Chile. Estos son los
mas valientes y altos entre los Moluches, especialmente los que viven al
poniente de la Cordillera, entre quienes estn los de Penco, Tucapel y
Arauco. De estos ltimos llaman por error los espaoles Araucanos 
todos los demas indios de Chile. Los que viven al este de la Cordillera,
llegan hasta mas abajo de Mendoza, y se llaman, por los que viven al
otro lado, Puelches; _puel_, significa este; pero por otros que viven
hcia el sur, se llaman Picunches. Conoc algunos de sus caciques, cuyos
nombres eran Tseucanantu, Piliquepang, Carupang y Carulonc.

Los Peguenches se acercan  los Picunches por el norte, y llegan desde
frente de Valdivia hasta 35 de latitud meridional. Toman su nombre de
la palabra _peguen_, que significa pino, porque el pas abunda de tales
rboles. Como viven al sur de los Picunches, algunas veces se llaman
Guilliches  pueblo meridional, pero mas generalmente se llaman
Peguenches. Sus caciques se llaman Colopichun, Amolep, Nocolasquen,
Guenulep, Cusuhuanque, Colnancon, Iyalep, y Antucule: este ltimo era
jven, y  todos los conoc muy bien.

Estas dos naciones fueron antiguamente mas numerosas, y mantuvieron
largas y sangrientas guerras con los espaoles,  quienes casi echaron
de Chile, destruyendo las ciudades de Imperial, Osorno y Villa Rica, y
matando dos de sus Presidentes, Valdivia y D. Martin de Loyola: pero
estn ahora muy disminuidas, no pudiendo hacer revista de cuatro mil
hombres entre todos ellos, lo que nace de las frecuentes guerras que han
tenido con los espaoles de Chile, Mendoza, Crdoba y Buenos Aires, con
sus vecinos los Puelches, y aun los unos con los otros; igualmente que
del aguardiente que compraban  los espaoles, y su _pulc_  chicha,
que hacen en su pas. Muchas veces empean hasta sus mugeres  hijos 
los espaoles, por aguardiente con que se embriagan, y matan unos 
otros; sucediendo rara vez que la parte ofendida aguarde largo tiempo la
ocasion de vengarse. Las viruelas introducidas en este pas por los
europeos, causan mayores estragos entre ellos, que la peste, desolando
villas enteras con sus malignos efectos. Este mal es mucho mas fatal 
estas gentes que  los espaoles  negros, por razon del grosero
vestido, mala comida, falta de cobertura, medicinas y cuidado necesario.
Sus parientes mas cercanos huyen de ellos para evitar el mal, dejndolos
perecer aun en medio de un desierto. Ha cerca de cuarenta y cinco aos
que la numerosa nacion de Guilliches, habiendo cogido este mal en las
cercanias de Buenos Aires, hizo diligencia para huir  sus propias
tierras, distante doscientas leguas, caminando por entre vastos
desiertos. Durante su larga jornada dejaron tras de s sus parientes y
vecinos enfermos, solos y sin mas asistencia que un cuero levantado
contra el aire, para abrigo, y un jarro de agua. Este mal redujo tanto
su nmero, que no tienen ahora mas de trescientos hombres capaces de
tomar las armas.

Los Guilliches y Moluches meridionales llegan desde Valdivia hasta el
estrecho de Magallanes, dividindose en cuatro naciones. La primera
llega hasta Chilo, y mas all de la laguna de Nahuel-huapi, y habla la
lengua chilena. La segunda son los Chonos, que viven cerca de la isla de
Chilo. La tercera se llama Pay-yuy,  Peyes, y viven en las costas,
desde el grado 48 hasta 51 de latitud meridional; y desde all hasta el
estrecho de Magallanes, el pais es habitado por la cuarta nacion,
llamada Rey-yus  Reyes. Estas tres ltimas naciones son conocidas por
el nombre de Buta Guilliches, porque son mas altos y gruesos que la
primera, llamada Pichi-Guilliches,  pequeos Guilliches. Parecen
tambien diferentes gentes, porque su lengua es una mezcla de la de
Moluche y Tehuel. Los otros Guilliches y los Peguenches hablan del
mismo modo uno y otro, diferencindose solo de los Picunches en el uso
de la letra S en lugar de la R, y de la D, donde otros el Ch.; por
egemplo:--Romo por Somo. Una muger Huaranca, por Huasanca, Mil buda, por
bucha grande. Estas naciones son numerosas, especialmente los
Vutu-Guilliches. Los caciques de la primera,  Pichi guilliches, eran
Puelman, Paniacal, Tepuanca,  quienes v, con otros muchos, de cuyos
nombres no me acuerdo. Los Puelches  orientales, (as llamados por los
de Chile, porque viven al oriente de ellos), confinan por el occidente
con los Moluches, hasta abajo del estrecho de Magallanes, donde terminan
por el sur con los espaoles de Mendoza, San Juan, San Luis de la Punta,
Crdoba y Buenos Aires por el norte, y con el Ocano por el este. Tienen
diferentes nombres, segun la situacion de sus respectivos paises, 
porque fueron en su orgen de diferentes naciones. Los de hcia el norte
se llaman Tehuelches; los del occidente y mediodia, Diviheches, los del
sud-este Guilliches, y los del sur de estos ltimos Tehuelches,  en su
propia lengua, Tehuel-kuni; esto es, hombres del sur.

Los Tehuelches confinan por el occidente con los Picunches, y vienen al
este del primer Desaguadero, hasta las lagunas de Guanacache, en las
jurisdicciones de San Juan y San Luis de la Punta, dispersos en pequeas
tropas, y rara vez fijos en un parage: hay algunos en la jurisdiccion de
Crdoba,  las orillas de los rios Cuarto, Tercero y Segundo; pero la
mayor parte,  fue destruida en sus guerras con los otros Puelches, y
Moscovios,  se refugi entre los espaoles. En otro tiempo habia alguno
de esta nacion en el distrito de Buenos Aires,  las orillas de los rios
Lujan, Conchas y Matanza, pero ya no los hay. Sus caciques eran Mugelup,
Alcochorro, Galeliam y May. Han quedado tan pocos de esta nacion, que
casi no pueden levantar trecientos soldados, haciendo solo una especie
de guerra pirtica en pequeas partidas, excepto cuando estan auxiliados
de sus vecinos los Picunches, Peguenches y Diviheches, y aun entonces no
pueden poner en campaa mas de 500 hombres. Esta nacion y la de los
Diviheches son conocidos por los espaoles, con el nombre, de Pampas.

Los Diviheches confinan por el occidente con el pais de los Peguenches,
desde el grado 36 hasta el 33 de latitud meridional, y se extienden  lo
largo de los rios Sanquel, Colorado y Huique, hasta 40 millas de
Casuhati por el este. Tienen el mismo gnio vagabundo que los
Taluheches, y no son mas numerosos, por haber sido destruidos en sus
ataques con los espaoles, tomando parte algunas veces con los
Taluheches, otras con los Peguenches, y haciendo solo frecuentemente
sus incursiones, sobre las fronteras de Crdoba y Buenos Aires, desde
el Arrecife hasta Lujan, matando los hombres, cautivando las mugeres y
nios, y robando el ganado. Los caciques de esta nacion eran, Cncalcac,
Pichivele, Yahati y Dunoyal.

Estas dos naciones subsisten principalmente con la carne de las yeguas
que cazan en pequeas cuadrillas, de 30  40 cada una, en las vastas
llanuras entre Mendoza y Buenos Aires, donde suelen encontrarse con
grandes tropas de espaoles, enviados  propsito, para ejecutar las
leyes del talion,   lo menos con igual crueldad: pero no es el nico
peligro que corren, porque si los Tehuelches  Guilliches han llegado al
Casuhati,  al Vulcan y Tandil, al tiempo que los Diviheches y
Taluheches estan para retirarse con su presa, se echan sobre ellos
(particularmente en parages donde estan obligados  pasar, para que
descancen sus ganados), matando  todos los que se resisten, robando 
los demas, y levantndose con la caza.

El pais de los Puelches,  gente oriental, est juntamente entre el rio
Huique, y el primero Desaguadero,  rio Colorado, y se extiende al
segundo Desaguadero  Rio Negro; pero vagan continuamente, moviendo sus
habitaciones, y separndose por motivos frvolos, y muchas veces sin mas
razon, que su natural inclinacion  vagar. Este pais abunda en todo
gnero de caza menor, como liebres, armadillos, avestruces, &a.; produce
pocos  ningun guanaco. Cuando suben  las montaas del Tandil, y el
Casuhati, por la escasez de caballos, son tan poco expertos en la caza,
que se vuelven  sus casas sin cosa alguna,  menos que sus vecinos los
Tehuelches no se la den,  no tengan la fortuna de sorprender algunas
cuadrillas de los Peguenches, quienes vuelven generalmente bien
provistos. Por otra parte es una pobre gente inocente y sncera, y mas
hombres de bien que los Moluches y Tehuelches; son muy superticiosos,
inclinados en extremo  la adivinacion y hechiceria, y facilmente
engaados. En general son altos y robustos, como sus vecinos los
Tehuelches, pero hablan diferente lengua. Aunque en tiempo de paz es
gente humilde y tranquila, son en el de guerra audaces y altivos, como
experimentaron los Tehuelches y Diviheches, muy  su costa; pero ya
estan reducidos  un pequeo nmero, habiendo sido la mayor parte
destruidos por las viruelas. Sus caciques, que aun viven, son Geijeihu,
y Daychaco.

Los Tehuelches que se conocen en Europa, con el nombre de Patagones, han
sido llamados, por ignorar su idioma, Tehuelchus, porque _chu_ significa
patria  morada, y no gente, lo que se expresa por la palabra _che_, y
mas al sur por la palabra _cun_. Estos y los Checheheches, se llaman
por los espaoles Serranos  Montaeses: subdividense en varias ramas,
como son los Leubuches,  gente del rio, y Calilliches,  gente de las
montaas, entre los cuales estan los Chulilau-cunis, Lehuau-cunis, y
Yacana-cunis; todos estos, excepto los del rio, se llaman por los
Moluches, Vucha-guilliches.

Los Leubuches viven  las orillas del norte y sur del Rio Negro,  como
ellos le llaman, Casu-leubu. Al norte tienen un vasto pas; pero no
habiendo, por razon de la espesura, posibilidad de ser habitado, solo se
encuentran bosques, lagunas y pantanos, llenos de caas fuertes y
espinosas,  las que llaman Sanquel, de forma que por all est cerrada
toda comunicacion. Pero marchando hcia el poniente por el pi de la
Cordillera, v hcia el este, que por la costa est abierta. Parece que
esta gente est compuesta de Tehuelches, y Checheheches; pero hablan mas
bien la lengua de estos ltimos, con una pequea mezcla de Tehuel.
Extindese por el este hasta los Checheheches, y por el poniente se
juntan con los Peguenches y Guilliches; confinan por el norte con los
Diviheches, y por el sur con los otros Tehuelches. Caminando al rededor
de la gran laguna Huechum-lauquen, llegan de Valdivia en seis dias de
jornada desde Huichun. Parece que esta nacion es la cabeza de los
Checheheches, y Tehuelches, y sus caciques Cancapol y su hijo Cangapol,
como unos pequeos soberanos de los demas. Cuando declaran la guerra se
juntan inmediatamente con los Chuchuheches, Tehuelches y Guilliches, y
con los Peguenches, que viven mas al sur, poco mas abajo de Valdivia.

Por si mismos son pocos en nmero, teniendo gran dificultad en levantar
300 hombres capaces de tomar las armas, por causa de las viruelas, que
redujeron el nmero de los Checheheches, y porque habindose juntado y
pasado  las llanuras de Buenos Aires para atacar con una partida de
Thaluheches cerca de la laguna de los Lobos al famoso D. Gregorio
Mayu-Pilqui-ya, fueron vencidos por este, y obligados los que quedaron 
retirarse al Vuulcan con los vestidos, que por desgracia, poco antes
habian comprado en Buenos Aires inficionados de las viruelas.
Disminuyronse tambien mucho en las guerras con sus vecinos al norte los
Picunches, Peguenches, y Taluheches, quienes alindose, bajan algunas
veces del lado de la Cordillera, y los sorprenden; en cuyo tiempo, no
tienen otro recurso para librarse de los enemigos que atravesar el rio
nadando, lo que los otros no pueden hacer; pero con la prisa y confusion
de la fuga, dejan sus hijos detras, caen en las manos de los enemigos
inhumanos, que los deguellan, sin perdonar aun los de cuna. Sin embargo,
no son siempre estos ataques tan secretos que no tengan algunas veces
noticias de ellos, y no escapen entonces muchos de la furia de esta
brbara nacion, cuyo cacique Cancapol hace vanidad de mostrar  sus
huspedes montones de huesos, calaveras, &a. La poltica de este cacique
es de mantener la paz con los espaoles para que su gente pueda cazar
con seguridad en los campos de Buenos Aires, dentro las fronteras de
Matanza, Conchas y Magdalena, y las montaas: no permitiendo que las
otras tribus pasen de Lujan, para mantenerla tambien al sur;  cuyo fin
se ponen sus caciques y confederados  cazar en los meses de Julio,
Agosto y Setiembre, en los parages donde pueden observar los movimientos
de sus enemigos,  quienes muchas veces atacan y destruyen, pero por
esta razon jamas hicieron estos indios la guerra  los espaoles (aunque
son en extremo celosos de ellos), hasta el ao de 1738 y 40, cuyos
motivos fueron los siguientes.

Los espaoles, con poco juicio y mucha ingratitud, echaron de su
territorio  Mayu-Pili-ya, el nico cacique Taluheche que los estimaba,
obligndole  retirarse  tal distancia que no pudiese recibir socorro
alguno, expuesto  sus enemigos, hechos tales, defendiendo los
territorios de los espaoles del resto de sus paisanos y Picunches.
Despues de la muerte de este cacique, algunas partidas de los Taluheches
y Picunches atacaron las caserias del rio Areco y Arrecife, guiados por
Hencanantu y Carrulonco, adonde acudieron los espaoles con su mariscal
de campo D. Juan de San Martin para coger los ladrones. Pero como
llegaron tarde, se dirigieron al sur para no volverse con las manos
vacias. All encontraron las tiendas del viejo Caleliyan con una mitad
de su gente, que no sabiendo lo que habia pasado, estaba durmiendo sin
la menor sospecha de peligro, y entonces sin examinar si estos eran  no
los agresores, hicieron fuego sobre ellos matando, muchos con sus
mugeres  hijos. Los demas dispertndose, y viendo el triste espectculo
de sus mugeres y nios muertos, se resolvieron  no sobrevivir  tal
prdida, y cogiendo las armas, vendieron sus vidas tan caro como
pudieron; pero al fin fueron degollados con sus caciques.

El jven Caleliyan estaba entonces ausente; pero teniendo noticia de lo
que habia pasado, se volvi en ocasion que los espaoles se iban
retirando; y viendo  su padre, parientes y amigos degollados, resolvi
vengarse prontamente,  cuyo fin llevando como unos 300 hombres, se
hech sobre la villa de Lujan, mat gran nmero de espaoles, tom
algunos cautivos, y rob algunos millares de ganado. Sobre esto
levantaron los espaoles con toda brevedad, (aunque no bastante para
coger un enemigo tan ligero) casi 600 hombres de su milicia y tropa
reglada. No pudiendo alcanzarle se volvieron al rededor de las lagunas
de sal, y bajaron al Casuhati donde estaba el cacique Cangapol con
algunos indios, que prudentemente se habian retirado. Hallandose
chasqueados aqu, fueron por la costa hcia el Vulcan, donde encontraron
una tropa de Guilliches, quienes no siendo enemigos, salieron sin armas
 recibirlos, no teniendo la menor sospecha de peligro alguno. Pero sin
embargo de esto, y de haber intercedido  favor de estos pobres, un
oficial de la tropa espaola, fueron cercados, y tallados en piezas por
rden del Mariscal de Campo, quien concluida esta victoria, march con
su gente al Salado, que est cerca de 40 leguas de la ciudad, y casi 20
de las quintas  caserias de Buenos Aires, donde un cacique Tehuel,
llamado Tolmichi-ya, pariente de Cangapol, amigo y aliado de los
espaoles, estaba acompaado bajo la proteccion del Gobernador Salcedo.
Este cacique con la carta del Gobernador en la mano, y mostrando su
licencia, fu muerto de un pistoletazo que le di en la cabeza el
Mariscal de Campo. Todos los indios tuvieron esta desgracia, quedando
cautivas las mugeres y nios, con el hijo menor del cacique. Por fortuna
el mayor habia salido dos dias antes  cazar caballos silvestres, con
una partida de indios.

De tal manera exasper esta cruel conducta del Maestre de Campo  todas
las naciones de Puelches y Moluches, que tomaron al punto las armas
contra los espaoles, quienes se vieron de repente atacados desde las
fronteras de Crdoba y Santa F, todo  lo largo del Rio de la Plata,
frontera de 400 leguas; de modo que les era imposible defenderse, porque
los indios se echaban en pequeas partidas volantes sobre muchas villas
y caserias  un mismo tiempo, y la luz de la luna impedia el descubrir
su nmero; y as mientras los espaoles los perseguian por una parte,
dejaban los demas sin resguardo.

Cangapol, que con sus Tehuelches habia vivido hasta entonces en gran
amistad con los espaoles, se irrit sumamente al ver la maldad
ejecutada con su hijo, la muerte de sus amigos los Guilliches, la de su
amado pariente, y otros, y manera indigna con que trataron sus
cadveres; y aunque entonces tenia cerca de 60 aos, sali al campo  la
cabeza de mil hombres (otros dicen cuatro mil) compuestos de Tehuelches,
Guilliches, y Peguenches: se ech sobre el distrito de la Magdalena,
distante cerca de 4 leguas de Buenos Aires, y reparti sus tropas con
tanto juicio, que limpi y despobl, en un dia y una noche, mas de 12
leguas del pais mas poblado y abundante. Mataron muchos espaoles, 
hicieron cautivas un gran nmero de mugeres y nios, y robando ademas,
pasadas de veinte mil cabezas de ganado, fuera de caballos. En esta
expedicion los indios solo perdieron un Tehuelche, el cual apartndose
de los demas con esperanza de hacer presa, cay en manos de los
espaoles. Cangapol hijo de Cacapol, fu perseguido y alcanzado; pero
los espaoles no se atrevieron  atacarle, aunque eran dos veces mas
numerosos, porque ellos y sus caballos estaban de tal modo cansados, en
una marcha de 40 leguas, sin tomar refresco alguno.

Los moradores de Buenos Aires, teniendo aviso anticipado de este ataque,
por los fugitivos, se vieron en la mas terrible consternacion. Muchos
oficiales militares corrian por las calles, con la cabeza desnuda, en un
estado de distraccion, habindose llenado de gente las iglesias y casas
religiosas,  donde se refugiaban, como si el enemigo estuviera  las
puertas de la ciudad. Los espaoles humillados con este golpe, quitaron
la comision al Mariscal de Campo, y nombraron otro en su lugar,
levantando un ejrcito de 700 hombres que marcharon al Casuhati, no para
renovar la guerra, sino para pedir paz. Todo un ao se pas despues de
la ltima victoria, sin hacer cosa alguna: en cuyo tiempo los indios,
con un jven cacique Cangapol  su cabeza, levantaron un ejrcito de
cerca de 4000 hombres, compuesto de aquellas diversas naciones, con el
cual pudiera hacer frente  todos los espaoles; pero sin embargo de
estas ventajas, dieron oidos  la propuesta del nuevo Mariscal de Campo,
 quien tenian por su amigo. Este, temiendo las consecuencias de una
nueva guerra, ofreci entre otras condiciones, entregar todos los indios
cautivos, sin mas consideracion que el redimir los cautivos espaoles.
Un jesuita misionero, que fu al campo espaol con algunos Checheheches
y Tehuelches convertidos, represent vivamente que aquella condicion era
indigna  inadmisible, no evitando por este medio un prximo
rompimiento. Propuso un cambio reciproco de prisioneros; pero fu tan
grande el miedo de esta guerra, que no se hizo caso de su proposicion,
aunque muchos indios no pedian condiciones mas ventajosas. Algunos
caciques de los Tehuelches, que habian llevado consigo sus cautivos,
inmediatamente los entregaron haciendo la paz, no entendiendo la
proposicion del Mariscal de Campo en otro sentido, que el de la mutua
entrega de sus prisioneros. Los Moluches fueron por fin  Buenos Aires,
y redimieron sus indios, y los de los Tehuelches, sin entregar los
cautivos espaoles que tenian. Desde entonces los Tehuelches, tentados
con las esperanzas de presas, han hecho cada ao incursiones en el
territorio de Buenos Aires, robando mucho ganado. No obstante este ha
sido el mayor dao que han hecho hasta el ao de 1767, en que habiendo
sido insultados, renovaron la guerra y cautivaron mucha gente, de forma
que de las escuadras espaolas que los persiguieron, solo dos se
escaparon: siguindolos luego y alcanzndolos largamente con un cuerpo
mayor de tropas, su coronel Catani: pero les pareci mas conveniente no
molestarlos, temiendo les sucediese lo que  sus compaeros.

Los Tehuelches, que habia desde el levante al poniente del rio de los
Sauces, donde aun hoy dia habitan, confinan por el nord-este con los
Checheheches, y por el este con un gran desierto, que empieza  cerca de
40 leguas de la boca del Rio Negro hcia el sur, y se extiende casi
hasta el estrecho de Magallanes: por el poniente lindan con los
Guilliches, que habitan las costas de Chilo, y se extienden  44 grados
de latitud meridional. Todo su pas es montuoso con valles profundos,
pero sin rios considerables, por lo que los habitantes estn obligados 
surtirse del agua de las fuentes y riachuelos, que terminan en lagunas,
donde bajan sus ganados. Cuando estas lagunas se secan (lo que sucede en
el rigor del verano) van por agua al Rio Negro,   otra parte. Esta
nacion no siembra ni planta, siendo su principal alimento los guanacos,
liebres y avestruces, de que abunda esta tierra; y la carne de yeguas,
cuando la pueden lograr.

La falta de este alimento hace que estn en perpetuo movimiento, de un
pas  otro para buscarlo, de manera que van en grande cuadrillas
algunas veces al Casuhat, otras  las montaas del Vuulcan,  Tandil, y
otras  las llanuras cerca de Buenos Aires, distante 300  400 leguas de
su pas. Entre todas las naciones del mundo no se hallaria otra mas
inquieta, ni mas inclinada  vagar que esta; porque ni una extrema
vejez, ceguera,  otro cualquier mal, es capaz de contenerlos; son
fuertes, bien hechos, y no tan cetrinos como los otros indios. Algunas
de sus mugeres son tan blancas como las espaoles: son corteses, civiles
y de buen natural; pero muy inconstantes en guardar sus palabras y
contratos; son robustos y guerreros, y no temen la muerte. Su nmero es
mucho mayor que el de las otras naciones, y casi igual al de todas las
que habitan estas partes. Son enemigos de los Moluches,  quienes temen
mucho, y  quienes, sin embargo de ser tan terribles  los espaoles, ha
tiempo habrian arruinado, si hubiesen estado tan bien provistos de
caballos como ellos, sin que los Diviheches, ni los Tehuelches pudiesen
resistir  sus fuerzas.

Al sur de estos viven los Chichilau-cunis y los Sehau-cunis, que son los
indios mas meridionales que andan  caballo. _Sehau_, significa en
lengua de Tehuel una especie de conejo negro, del tamao de una rata del
campo; y como su pas abunda de estos animales, talvez tomaria de aqu
su nombre: _cuni_, significa gente.

Parcense mucho estas dos naciones  los Tehuelches, con tal cual
diferencia en su idioma, lo que se puede atribuir  la comunicacion con
los Pay-yus, y Rey-yus, que viven sobre los costas orientales y los
estrechos.

Todos los Tehuelches hablan diferente lengua de los otros Puelches y
Moluches; y esta diferencia no solamente incluye palabras, sino tambien
las declinaciones y confusiones, aunque usan algunas de las dos
naciones; por egemplo, de una montaa, llaman _calille_, y los Moluches
_calel_, pero los Puelches _casu_. Pichua, en lengua de Tehuel, es el
nombre del guanaco, pero no tiene semejanza con _luchan_  _huan_, de la
de los Moluches, ni _yagip_, agua con _coni yagui_, aguaducho; con
_cohue_, ni _cani_, gente, con _che_  _het_. Inclinome  pensar que
estas naciones de Tehuelches son los que los misioneros de Chile
llamaban Peiyus, respecto que viven en el parage de este nombre mismo,
aunque es verdad que se acercan ya  la costa.

La ltima de estas naciones de Tehuel, son los Yacana-cunis, que
significa gente de  pi, porque como no tienen caballos en su pas,
caminan siempre as: confinan por el norte con los Sehau-cunis. Por el
poniente con los Rey-yus, de quienes se dividen por una hilera de
montaas, por el este con el Ocano, y por el sur con las islas de la
Tierra del Fuego,  el mar del sur. Estos indios viven cerca del mar,
sobre los dos lados del Estrecho, y se hacen muchas veces la guerra unos
 otros. Usan de unas flotas ligeras, como las de Chilo, para pasar el
estrecho. Son atacados algunas veces por los Guilliches, y por los otros
Tehuelches, que los llevan consigo, como esclavos, como que no tienen
nada que perder mas que la libertad y la vida. Viven principalmente del
pescado que cogen, ya zambullndose,  echndole dardos: son muy ligeros
y atrapan guanacos y avestruces con sus bolas. Su estatura es igual  la
de los otros Tehuelches, excedindose rara vez de siete pies, y algunas
no pasan de 6: es gente inocente y de buena intencion.

Cuando los franceses  espaoles iban (como frecuentemente lo hacian) 
la Tierra del Fuego  buscar lea para quemar en la colonia de Malvinas,
esta gente les daba la asistencia que podia; y para convidarlos, y que
fuesen conocidos, colgaban una bandera blanca, porque tenian tal horror
 la encarnada de que usan los ingleses, que inmediatamente huian. Los
franceses y espaoles atribuyen esto  haberse tirado caonazos de
algunos navios ingleses, con cuyo ruido espantaron de tal modo  los
indios, que jamas se atreven  bajar, cuando vn la bandera colorada.
Esto pudiera muy bien ser; pero es cierto que se han usado varios
artificios, para que esta gente no tuviera comunicacion con los
ingleses. Un cacique de esta nacion, que vino con otros Tehuelches 
visitarme, me dijo que habia estado en una casa de madera que andaba
sobre el agua. Como dijo esto pocos aos despues que el Almirante Anson
habia pasado el mar del sur, conceb que el cacique estaria en uno de
los navios pertenecientes  esta escuadra.

Todas estas naciones de Tehuelches se llaman por los Moluches,
Vuck-Guilliches,  la grande gente meridional. Los espaoles los llaman
Monteces, aunque no saben de donde vienen: los demas de Europa los
llaman Patagones.

He visto caciques de todas las naciones de indios, habitantes en la
parte meridional de la Amrica, y observado que los Puelches  indios
orientales eran altos, pasando alguno de ellos de siete pies y medio de
alto, siendo de la misma raza de los que no tienen mas que seis. Los
Moluches  indios occidentales que viven en las montaas, son
generalmente de baja estatura, pero gruesos.

Los moradores de las montaas nubladas de la Cordillera, se matan
frecuentemente  si mismos, lo que no hacen los indios orientales.

Llambanse sus caciques Cacapol, Cangapol, Yampalco, Tolimichiuya,
Guelmen, Saasimiyan, Yepelche, Marique, Chuyentura, Guerquen, Clusgell,
Millarsuel y Tamu.

La noticia de que hay una nacion en estas partes, descendientes de los
europeos,  del resto de los que naufragaron, es como ciertamente creo
falssima, y sin el menor fundamento, causada de no entender la razon
que dan los indios: porque si se les pregunta en Chile, concerniente 
alguna colonia interior de espaoles, responden que hay villas, y gente
blanca, entendiendo por esto Buenos Aires &a., y as vice versa, sin
tener la menor idea de los moradores de estos dos paises distantes, sean
conocidos los unos de los otros.

Haciendo yo  los indios alguna pregunta sobre esta parte, v que mi
congetura era cierta, pues reconocieron, nombrndoles Chilo, Valdivia,
&a., que estos parages eran los que ellos entendian bajo la descripcion
de colonias europeas.

Lo que hace mas increible haber esta colonia de los Cesares, es la misma
imposibilidad moral, de que 200,  300 europeos, casi todos hombres,
pudiesen sin tener comunicacion alguna con un pais civilizado, penetrar
por medio de tantas naciones belicosas, y mantenerse como una repblica
separada en un pais que no produce cosa alguna, y donde los moradores
subsisten solo con la caza, y todo esto por espacio de 200 aos, (segun
nos dice la historia); sin haber sido estirpados, muertos,  hecho
esclavos por los indios,  sin perder las apariencias de europeos,
entremezclndose con ellos: fuera de que no hay un pi de tierra de este
continente, por donde las gentes vagabundas, no pasen cada ao; pues aun
el desierto inhabitado que est  la orilla del Ocano Atlantico, es
frecuentado como paso, as para enterrar los huesos de sus difuntos,
como para coger sal. Sus caciques y otros de reputacion y crdito entre
ellos, me aseguraron que no habia gente blanca en todos aquellos
parages, excepto los que son muy conocidos de toda Europa,  saber, los
de Chile, Buenos Aires, Chilo, Mendoza, &a.


_De la religion poltica y costumbres de los Moluches y Puelches._

Los indios creen en dos potencias superiores, la una buena, y la otra
mala. A la buena llaman los Moluches Toquichen, que quiere decir
gobernador de la gente. Los Taluheches, y Diviheches, la llaman Soychu,
que significa en su lengua el Presidente de la tierra, de la venida
fuerte. Los Tehuelches, Guayava-cuni, esto es, Seor de los difuntos.

Han formado un nmero de deidades, creyendo que cada cual preside sobre
una raza,  familia de indias, de quien se supone haber sido el Criador.
Unos le hacen de la raza de los tigres, algunos del leon, otros del
guanaco, y otros del avestruz &a. Imaginan que estas deidades tienen sus
moradas separadas debajo de alguna laguna, montaa, &a., y cuando algun
indio muere, v su alma  vivir con aquella deidad, que preside sobre su
particular familia, y que goza la dicha de estar enteramente borracho.

Creen que sus buenas deidades crearon el mundo, y que primero criaron
los indios en sus cuevas, dndoles  cada uno una lanza, arco y saetas
con sus bolas de piedra para pelear y cazar, y echndolos luego al mundo
para proveerse  si mismos. Imaginan tambien que las deidades de los
espaoles hicieron otro tanto con ellos, pero que en vez de proveerlos
de lanzas, arcos, &a., les dieron escopetas y espadas, y suponen que las
bestias, aves y animales menores fueron criados; que los mas ligeros
salieron inmediatamente de sus cuevas; pero que los toros y vacas,
siendo los ltimos, espantaron de tal modo los indios, por razon de sus
astas, que inmediatamente taparon las bocas de las cuevas con piedras
grandes,  lo cual atribuyen la falta de ganado vacuno en aquel pas,
hasta que los espaoles lo llevaron all, quienes con mas cordura los
dejaron salir de sus cuevas.

Formaron tambien otra creencia, que despues de la muerte han de volver
otra vez  sus cuevas divinas, aadiendo que las estrellas son los
indios antiguos, y que la via lctea es el campo donde van  cazar los
avestruces, cuyas plumas son las dos nubes meridionales. Llevan la
opinion de que la creacion aun no se ha acabado, ni que todo haya venido
 la luz del dia en este mundo superior.

Sus hechiceros, tocando sus tambores, y haciendo ruido con sus calabazas
llenas de conchas, pretenden ver debajo de la tierra hombres, ganados,
&a., con tiendas de aguardiente comun, cascabeles, y otras varias cosas:
pero estoy bien asegurado que todos ellos,  la mayor parte, no creen en
esta tonteria, porque el cacique tehuel, llamado Chechuentuya, me vino 
ver una maana, y darme razon de un nuevo descubrimiento hecho por uno
de sus hechiceros de paises subterraneos, que estaban debajo del lugar
donde viviamos. Pero rindome de l, y exponindole su simplicidad de
dejarse engaar de tales fbulas, respondi Epucungeigu, esto es, cuento
de viejas.

La mala potencia se llama por los Moluches Huecus, esto es, el vagador;
por los Tehuelches y Checheheches, Atikan, Nakannatz, y por los otros
Puelches, Valichu.

Confiesan haber un gran nmero de demonios vagando por el mundo, 
quienes atribuyen todo el mal que se hace, sea  hombres   mugeres, y
aun  bestias; estando tan obstinados en esta creencia, que aseguran que
todo el cansancio  fatiga de sus largas jornadas  trabajo, viene de
estos demonios. Suponen que cada uno de sus hechiceros tiene dos
demonios familiares, que les asisten continuamente, y les avisan todo lo
futuro, y aun lo que pasa al presente,  gran distancia de ellos; que
los ayudan  curar sus enfermos, peleando y echando fuera,  apaciguando
los otros demonios que los atormentan. Creen tambien que las almas de
estos hechiceros, despues de muertos, son otros tantos demonios.

Dirigen enteramente su culto  esta mala potencia, exceptuando algunas
ceremonias particulares que usan con respecto  sus difuntos. Para
practicar su culto se juntan en la tienda del hechicero, el cual est
escondido en un rincon de ella, donde tiene un pequeo tambor, una  dos
calabazas rodeadas de conchas, y algunas bolsas de piel pintadas, en que
guarda los materiales de sus encantos: comienza la ceremonia haciendo un
gran ruido con el tambor y calabazas; finge luego una epilepsia en que
lucha con el diablo, que supone entra en l, teniendo los ojos
levantados, las facciones torcidas, echando espuma por la boca, y sus
coyunturas descompuestas; hasta que despues de varias y violentas
mociones, queda recto y en disposicion de un hombre que se halla con
epilepsia: despues de lo cual vuelve como que ha ganado la batalla
contra el demonio, fingiendo dentro de su tabernculo una voz desmayada,
chillona y dolorida, como si fuera de un mal espritu que se supone
vencido; y finalmente, tomando una especie de asiento en tres pies,
responde de all  todas las cuestiones que se le proponen: que sea bien
 mal nada quiere decir, porque en caso de suceder lo ltimo, se echa la
culpa al demonio. En todas estas ocasiones se pagaba bien al hechicero.

Sin embargo, la profesion de estos hechiceros es muy peligrosa, porque
sucede muchas veces que cuando muere algun gefe indio, matan algunos
hechiceros, y especialmente si habian tenido disputa con el difunto,
respecto que los indios echan por lo comun la culpa  estos hechiceros,
y  sus demonios. En caso de haber pestes y epidemias, de que mueren
muchos, tambien lo pagan los hechiceros. Por las viruelas que sucedieron
 la muerte de Mayupilqui-ya y su gente, que casi destruyeron
enteramente los Checheheches, Cangapol mand matar todos los hechiceros,
para ver si por este medio cesaba el mal.

Los hechiceros son de ambos sexos. Los hombres estn obligados (por
decirlo as)  dejar su sexo, y vestirse de muger, no sindoles
permitido casarse, aunque si  las hechiceras. Son elegidos para este
oficio desde nios, dndose la preferencia  los que estan mas
dispuestos desde su primera edad  condicion femenina. Vstense muy
temprano en trage de mugeres, y se les d un tambor y matraquillas, como
pertenecientes  la profesion que han de seguir.

Los que padecen el mal de epilepsia,  chorea sanabita, se eligen
inmediatamente para este oficio, como si fuesen los demonios mismos, de
quienes se suponen estan poseidos, causndoles las convulsiones, y
contorciones comunes en los parasismos epilpticos.

El entierro de sus difuntos, y reverencias supersticiosas hechas en su
memoria, tienen muchas ceremonias. Cuando un indio muere, una de las
mugeres mas distinguidas, es nombrada inmediatamente para hacer el
esqueleto del cuerpo, sacndole las entraas, y quemndolas hasta que se
hagan cenizas; descarnando los huesos, y enterrndolos luego, hasta que
la carne est del todo consumida,  hasta moverlos, (lo que se debia
hacer al ao de su entierro, aunque algunas veces lo ejecutan  los dos
meses), al lugar propio en que fueron enterrados sus antecesores.

Los Moluches, Talhueches y Diviheches, guardan fielmente esta
costumbre. Pero los Checheheches, y Tehuelches  Patagones, ponen los
huesos en alto, sobre caas entretejidas, hasta que se sequen, y se
blanqueen con el sol y la lluvia.

Durante la ceremonia de hacer los esqueletos, se visten los indios de
mantos largos de pieles, cubriendo las caras con ollin, y andando al
rededor de la tienda, con unas adargas  lanzas en las manos, cantando
tristemente,  hiriendo la tierra para espantar los valichos, 
demonios. Algunos van  visitar y consolar  la viuda,  viudas y
parientes del difunto, esto es, si hay algo que ganar, porque nada hacen
sin interes. Durante esta visita de psame, lloran, aullan y cantan de
una manera muy dolorosa, forzando las lagrimas, y punzando los brazos y
muslos con espinas agudas, hasta sacar sangre. Por esta muestra de dolor
se les paga muy bien, con cuentas de vidrios, cascaveles de bronce, y
otras nierias que tienen grande estimacion entre ellos. Los caballos
del difunto se matan inmediatamente, para ir  caballo  Alhuemapu, 
pais de los difuntos, reservndose solo unos pocos para adornar la pompa
funeral, y transportar sus reliquias  sus propias sepulturas.

Las viudas estan obligadas al llanto, y al ayuno, por todo un ao
despues de la muerte de sus maridos, reducindose  estar encerradas en
sus tiendas, sin comunicacion con persona alguna,  no salir de ellas
sino para lo necesario de la vida,  no lavarse las manos ni la cara
ennegrecidas con el ollin, y abstenerse de carnes de caballo y vaca: y
tierra adentro, donde no hay abundancia de las de avestruz y guanacos,
aunque pueden comer cualquiera otra cosa.

No pueden durante el ao casarse mientras el luto, pues si en este
tiempo ha tenido alguna viuda comunicacion con algun hombre, los
parientes del difunto matan  ambos, si no resulta haber sido ella
violentada. No he descubierto que los hombres estn obligados al mismo
llanto en la muerte de sus mugeres.

Cuando transportan los huesos de sus parientes, los ponen en una piel,
sobre los caballos mas favorecidos del difunto, que dejan vivos  este
fin, adornndolos  la moda, con mantos, plumas, &a., y caminando de
esta manera muchos dias, hasta que llegan  la sepultura propia,  donde
hacen la ltima ceremonia.

Los Moluches, Tahueches y Divieches, entierran sus difuntos en hoyos
grandes y cuadrados. Juntan los huesos y los guardan, atando cada uno en
su respectivo lugar, y cubrindolos con las mejores telas que pueden
encontrar, adornadas de cuentas, plumages, &a. Todo lo cual se limpia 
muda una vez al ao. Estos hoyos estn cubiertos de vigas, rboles 
caas entretejidas, sobre lo cual echan la tierra. Escogen una matrona
antigua de cada tribu, para cuidar de sus sepulturas; por cuya razon se
tiene este empleo en gran veneracion. Su oficio es abrir cada ao estas
tristes moradas, cubrir y limpiar estos esqueletos, echando entonces en
ellas algunas vasijas de chicha que hacen, y de que beben  la buena
salud de los difuntos. Estas sepulturas no son siempre muy distantes de
sus ordinarias habitaciones: colocan alrededor de ellas los esqueletos
de sus caballos muertos, en pi, apuntalados  sostenidos con palos.

Los Tehuelches  Patagones meridionales, se diferencian en alguna cosa
de los otros indios. Despues de haber secado los huesos de sus difuntos,
los llevan  gran distancia de sus moradas al desierto, y ponindolos en
su propia forma con los adornos ya dichos, los dejan en una choza
erigida  este fin, con los esqueletos de sus caballos al rededor.

En la expedicion de 1746, algunos soldados espaoles, caminando cerca de
treinta leguas al poniente del puerto de San Julian, encontraron uno de
estos sepulcros, que contenia tres esqueletos, y los de tantos caballos
apuntalados al rededor.

No es facil figurar una forma regular de gobierno  constitucion civil
entre estos indios. El poco que tienen parece que consiste en un pequeo
grado de sugecion que deben  sus caciques. El oficio de estos es
hereditario y no electivo, teniendo todos los hijos de un cacique
derecho para tomar esta dignidad. Se encuentran algunos indios que la
dejan por su poca importancia.

El cacique tiene poder de proteger  cuantos se le acogen; de componer,
 hacer callar en cualquiera diferencia,  disputa,  de entregar al
ofensor para ser castigado con pena de muerte, sin estar obligado  dar
razon de ello, porque en estos casos su voluntad hace ley. Generalmente
es susceptible de cohecho, entregando sus vasallos, y aun sus parientes
cuando le pagan bien. Segun sus rdenes acampan, y marchan los indios de
un pas  otro para morar  cazar,  hacer la guerra. Frecuentemente los
cita  su tienda, donde les hace sus arengas relativas  su conducta,
las exigencias del tiempo, las injurias que han recibido, y las medidas
que se deben tomar, &a. En estas ocasiones ostenta, y exagera sus
proezas, y mrito personal. Si tiene elocuencia es muy estimado, pero si
le falta este talento, emplea por lo comun un orador que supla sus
veces. En casos de importancia, especialmente de guerra, cita un consejo
de los principales indios y hechiceros, con quienes consulta sobre lo
conducente, ya para defenderse, ya para atacar  sus enemigos.

En una guerra general, cuando muchas naciones se alian con su comun
enemigo, eligen un Apo,  Comandante en gefe de entre los viejos, y mas
celebrados caciques, cuyo honor aunque electivo, ha muchos aos que en
alguna manera se ha hecho hereditario en la familia de Cangapol, quien
va  la cabeza de los Tehuelches, Checheches, Guilliches, Peguenches y
Diviheches, cuando se unen sus fuerzas. Acampan regularmente  30  40
leguas del pais de los enemigos, para no ser descubiertos, y enviar sus
espias  examinar los parages, y plazas que quieren atacar. Escndense
de dia, y salen de noche para sealar todas las casas y quintas de los
lugares que se proponen atacar, observando con la mayor exactitud su
disposicion, nmero de sus moradores, y modos de su defensa. Informados
bien de todo, lo participan al grueso del ejrcito, para que luego que
se pase el plenilunio, y tengan la luz necesaria para su trabajo,
marchen al ataque. Al punto que se acercan al parage sealado, se
separan en diferentes cuerpos pequeos, teniendo cada uno determinado 
su ataque sobre tal casa,  tal quinta. Empizanle  pocas horas despues
de media noche, matando  todos los hombres que se les oponen, y
cautivando  todas las mugeres y nios. Las de los indios, siguen  sus
maridos armadas con porras, varas, y algunas veces espadas, para
desbaratar y robar cuanto encuentran en las casas, como vestidos,
utensilios domesticos, &a. y cargadas con su presa, se retiran lo mas
presto que pueden, sin pararse de dia ni de noche, hasta hallarse  gran
distancia, y fuera del peligro de ser alcanzados por sus enemigos. Aqu
paran, y reparten su presa, lo que rara vez hacen sin perder las
amistades, terminando por lo comun en rias, y efusion de sangre.

Otras veces hacen una especie de guerra volante, con cuadrillas de 50 
100 hombres en cada una; pero entonces no atacan sino las quintas 
casas de campo, manejndose con mucha aceleracion, tanto en el ataque,
como en su retirada.

Sin embargo no tienen los caciques poder de imponer contribuciones, ni
quitar cosa alguna  sus vasallos, ni aun obligarlos  servir tal  tal
empleo, sin que se les pague, debiendo por el contrario tratarlos con la
mayor benignidad, y algunas veces aliviarlos en sus necesidades, si no
quieren que se sometan  algun otro. Por esto, muchos Ghlmenes,  hijos
de caciques, no quieren tener vasallos, costndoles caro, y sirvindoles
muy poco. Ningun indio,  cuerpo de ellos puede vivir sin la proteccion
de algun cacique, segun la ley de aquellas naciones, y si algunos de
ellos se atreviesen  hacerlo, le matarian,  cautivarian al punto que
fuese descubierto.

En caso de recibir alguna injuria, la parte agraviada usa de todos los
medios posibles para hacerse justicia, sin embargo de la autoridad del
cacique. No conocen mas castigo,  satisfaccion que la de pagarles 
remitirles la injuria  dao hecho, con alguna cosa de valor en su
estimacion, porque no usan dinero, ni castigan de otro modo que
quitndoles la vida. No obstante, cuando la injuria es despreciable, y
el ofensor pobre, se contenta el ofendido, con solo castigarle en las
espaldas con sus bolas de piedra. Si el ofensor es poderoso, le dejan, 
menos que el cacique no medie, y le obligue  dar satisfaccion.

Las guerras, que estas diversas naciones tienen unas con otras, y con
los espaoles, nacen algunas veces de las injurias recibidas, porque son
inclinados  la venganza, aunque mas frecuentemente provienen de la
falta de viveres,  deseo del pillage.

Aunque dichas naciones tengan entre s continuas disputas y
desavenencias, muchas veces se juntan contra los espaoles, eligiendo un
Apo,  Capitan General otras. Cada nacion hace la guerra por si misma.
En las guerras con los espaoles de Buenos Aires, los Moluches asisten
en calidad de auxiliares, siendo elegidos sus gefes de entre los
Puelches, porque conocen mejor el pais. Por la misma razon, en las
guerras con los espaoles de Chile, se eligen gefes Moluches.

Sus casamientos se hacen por ventas, comprando los hombres  las
mugeres,  sus parientes mas cercanos, y muchas veces muy caras. Su
precio son cuentas, cascabeles, vestidos, caballos,  cualquiera otra
cosa de estimacion entre ellos. Hacen su contrato con ellas, pagando
parte del precio, cuando son muy jvenes, y muchos aos antes que tengan
la edad competente, para casarse. A cada indio es permitido tener
cuantas mugeres pueda comprar  mantener. Las viudas  huerfanas tienen
libertad de casarse con quien quieran, las demas estan obligadas 
someterse al contrato de venta, aun contra su inclinacion. Rara vez
sucede, no obstante, que un indio tenga mas que una muger (aunque
algunos han tenido dos  tres  la vez, especialmente los Ghlmenes, 
caciques), ocasionado de no haber muchas; y estas tan caras, que ni aun
una quieren.

Gastan poca  ninguna ceremonia en sus casamientos. Al tiempo sealado,
los parientes conducen la nvia  la habitacion de su esposo, y la dejan
con l,  la esposa se va por si misma, estando cierta de ser bien
recibida: la maana siguiente la visten sus parientes, antes de
levantarse, y encontrndola en la cama con su esposo, el casamiento est
concluido; pero siendo forzados muchos de estos casamientos, por parte
de la muger, se desgracian ordinariamente. La contumacia de la muger
apura algunas veces la paciencia del marido, quien entonces suele
echarla de casa,  venderla al sugeto que ella mas quiere; pero rara
vez la hiere,  trata mal. Otras veces la muger huye de su marido, y se
va  su galan, el cual, si es mas poderoso,  de casa mas alta que su
marido, obliga  este  estarse quieto, y aguantar la afrenta, y prdida
de su muger;  menos que algun amigo mas poderoso, no haga que el galan
la restituya,  componga la materia, en que por lo comun se acomodan
facilmente.

Las mugeres que una vez aceptaron sus maridos, son generalmente muy
fieles y trabajadoras, sus operaciones y fatigas no tienen intrvalo,
porque ademas de criar sus hijos, estan obligadas  someterse  toda
especie de trabajo y servidumbre, excepto cazar y pelear; y aun de esto
ltimo no estan siempre exentas. El cuidado de los negocios domsticos
ce enteramente sobre ellas. Traen la lea y el agua, hacen la cocina,
componen la casa, remiendan y limpian las tiendas, y cosen las pieles,
haciendo de las menores sus mantillas  _carapas_: hilan, y hacen
ponchos  _macues_: cuando caminan lian cada cosa, aun los palos de sus
tiendas que estan obligadas  quitar y poner todas las veces que es
necesario, cargando, descargando y acomodando el bagage, atando las
cinchas  las sillas, y llevando las lanzas de sus maridos, que no
pueden aliviarlas jamas, aun en el mayor aprieto, sin incurrir en grande
ignominia. Las mugeres de distincion,  las parientas de los caciques
pueden tener esclavos que las ayuden, aun en lo mas penoso de sus
trabajos; pero si carecen de ellos, deben aguantar como las demas.
Corresponde al marido hacer las provisiones de caballos, avestruces,
guanacos, liebres, jabalies, armadillos, antas, &a.,  lo que el pas
produce. Tambien prove  su muger de pieles para la tienda, y para
vestirse; aunque algunas veces compran  los espaoles paos, mantillas,
 gneros de Europa, igualmente que pendientes, cascabeles, cuentas de
vidrio azules, que son entre ellos de la mayor estimacion. Les he visto
cambiar una poncha,  mantilla de pieles de zorras pequeas, tan finas y
hermosas como las de armio, de cinco  siete pesos cada una, por cuatro
hilos,  rdenes de cuentas, que no valian mas de cuatro peniques, 
poco mas de real y medio de Espaa de vellon. Los Moluches tienen
grandes rebaos de ovejas, por razon de su lana, y siembran una pequea
cantidad de trigo; pero los Puelches dependen absolutamente de la caza,
y por esto mantienen muchos perros, que llaman _thehua_.

Aunque sus casamientos sean voluntarios, sin embargo una vez que estan
de acuerdo y tienen hijos, con dificultad se separan aun en la extrema
vejez. El marido protege  su muger contra cualesquiera injurias,
tomando siempre su partido aunque ella no tenga razon, lo cual causa
frecuentemente efusion de sangre. No obstante, no le quita esta adhesion
el derecho de reprenderla en secreto. Rara vez le pone las manos, y si
la sorprende en un trato criminal echa toda la culpa al galan,  quien
corrige con toda severidad, si no satisface la injuria con un buen
regalo.

Tienen tan poca decencia en estos asuntos, que muchas veces envian
supersticiosamente al mando de los hechiceros, sus mugeres  los bosques
para prostituirse con los primeros que encuentran: pero tambien hay
algunas que no quieren obedecer al marido, ni tampoco  los hechiceros.


_Razon del idioma de los moradores de este pas._

Son diferentes las lenguas de estos indios. Yo solamente aprend la de
los Moluches, por ser la mas cultivada y la mas universal; y sin embargo
de que una larga ausencia de los mencionados paises, hizo muy
dificultosa esta recoleccion, procurar dar la mejor razon de ella que
me sea posible, para satisfacer al curioso  inquisitivo.

Esta lengua es mucho mas copiosa, enrgica y elegante de lo que se debia
esperar de una gente no civilizada: los nombres tienen solo una
declinacion, siendo todos de un gnero comun. Los tres casos dativo,
acusativo y hablativo, tienen la misma terminacion con su adicion 
posicion. No hay en aquellos, sino dos nmeros, singular y plural; pero
los pronombres tienen tres, debindose expresar el _dual_, anteponiendo
la palabra (que significa dos)  la adicion. Tambien los adjetivos
preceden  los substantivos, sin mudar sus terminaciones en caso, ni en
nmero, como _cme_, bueno: _cme huenthu_, un buen hombre  hombre de
bien, _cne-huentuengni_, buenos hombres  hombres de bien. Y as lo
demas.

DECLINACION DE LOS NOMBRES.

Singular.                      Plural.

N. Huenthu  el hombre.      } N. Huenthu  huenthu engu  los hombres.
G. Huenthu  del hombre, &a. } G. Huenthu  huenthu engu  de los hombres.
D. Huenthumo                }   Y as en adelante como se ha hecho en
A. Huenthunio               } el singular.
V. Huenthu                  }
A. Huenthumo  huenthu-engu }

PRONOMBRES.

_Ynche_, yo, _cime_, tu, _vie_, l, _tua_  _tuachi_, este: _velli_,
aquel, _inei_,  quien. _quisu_, l solo  l mismo: _inchequisu_, yo
mismo: _inchui_, nosotros dos: _inchin_, nosotros pasando de dos.

Y en la misma forma _cimitu_, _cimitu_, vosotros dos: _eimn_, vosotros.
En los pronombres posesivos se une el genitivo de ellos,  el signo del
genitivo, como _ni_, mio  mia, _mi_, tuyo  tuya. Tambien _ni_ solo, 
solamente, est en uno algunas veces como adjetivo  pronombre, y otras
como adverbio.

Los verbos solo tienen una conjugacion, y jamas son irregulares 
defectivos. Frmase de alguna parte de la oracion, ya dndole la
terminacion de un verbos,  aadindole el verbo _gen_, como se
pronuncia _nigen_, el cual corresponde al verbo latino _sum_, _est_,
_fui_, &a.

EGEMPLOS.

1. _Pile_, cerca, _p'llen_  _p'llenguen_, estoy cerca: _p'lley_ 
_p'llenguey_, estoy cerca.--2. _Cume_, bueno, _cumen_, _cumengen_,
_cumelen_, ser bueno.--3. _Ata_, mal  malo: _atan_, _atangen_, ser
malo, _atal'n_  _atalcan_, corromper  hacer malo.

Los verbos tienen tres nmeros, singular, _dual_ y plural, y tantos
tiempos como en la lengua griega, los cuales se forman por la
interposicion de ciertas partculas, delante de la ltima letra del
indicativo, y de la ltima slaba del subjuntivo, como--

Tiempo presente     Elun  dar   } Primer aoristo  Eluabun.
Imperfecto          Elubun      } Segundo aoristo Eluye abun.
Perfecto            Eluye en    } Primer futuro   Eluan.
Pretrito perfecto  Eluye elun  } Segundo futuro  Eluyean.

Los subjuntivos terminan con la partcula _li_, suprimindose la letra
_n_ del indicativo, y variando todos los tiempos como los de arriba,
v. g.

Tiempo presente     Eluli       } Primer aoristo  Eluabuli.
Imperfecto          Elubuli     } Segundo aoristo Eluye abuli.
Perfecto            Eluye eli   } Primer futuro   El vale.
Pretrito perfecto  Eluye ebuli } Segundo futuro  Eluye ali.

Advirtese que los Guilliches usan frecuentemente _eluvin_ y _eluvili_
en _eluyeen_ del perfecto del indicativo,  del _eluye eli_ del
subjuntivo. Obsrvese que para el imperativo usan frecuentemente del
futuro del indicativo, y algunas veces en la tercera persona, como
_elupe_, que l d,  djale dar.

Un indio moluche que estaba comiendo huevos de avestruz, y necesitaba
sal para ello, la pidi en mi presencia con estas palabras: _chasimota
iloavinquin_, dejme comerlos con sal; _iloavin_ es el primer futuro, y
no s, si quin es mas que una partcula de adorno, como en la palabra
_chasimota_, en que las dos ltimas letras ta son superfluas, y solo
usadas por la euphonia  razon del sonido: _chasimo_, sin adicion
alguna, es el ablativo de _chasi_, sal. Los tiempos se conjugan por
todos sus nmeros, y con estas terminaciones en el presente de
indicativo.

Singular  ni mi y.
Dual      yu imu igu.
Plural    in im n'ngn.

           _Egemplo_                  _En el subjuntivo._

Singular  elun  Eluinil, eluy     } Singular  li   lime   liy.
Dual      eluy  Eluimu,  eluingu  } Dual      liu  limu   lingu.
Plural    elun  Eluimin, el venga } Plural    lim  lim'n  ling'n.

EGEMPLO.

Singular  Eluli    Elulimi   Eluliy.
Dual      Elulio   Elulimu   Elulingu.
Plural    Eluluio  Elulim'n  Eluling'n.

Del mismo modo se conjugan los demas tiempos.

Advirtase que el segunde aoristo, y el segundo futuro, estn solo en el
uso entre los Picunches, y no entre los Guilliches.

El infinitivo se forma de la segunda persona del indicativo, con el
genitivo del pronombre primitivo, puesto delante  un pronombre
posesivo, para significar la persona que hace  padece, pudindose tomar
de algunos de los nombres, como:--_Ni elun_, yo dar; _ni elubun_, tu
dar; _ni elubin_, el dar.

Los demas posesivos son _mi_, tuyo  tuya; _yn_, suyo  suya: estos solo
se usan en el singular.

Hay dos participios que se forman lo mismo que el infinitivo, para
conjugarlos por todos tiempos, uno activo, y el otro pasivo: activo,
_elulu_, dando la persona, pasivo _eluel_, la cosa dada, de donde se
derivan.

Elubulu   el que di          } Elubuel    la cosa que fu dada.
Eluyelu   el que ha dado      } Eluyeel    la cosa que ha sido dada.
Elualu    el que dar         } Elual, &a. la cosa que ser dada.
Eluabulu  el que me debia dar }

De todos estos, y de los verbos activos, se forman los positivos,
aadiendo el verbo _gen_, y entonces muda la variacion  declinacion
dicho verbo en todos los tiempos, quedando invariable el verbo adjetivo.

EGEMPLO.

Elugen    Yo he dado       Elungeuyeeli   Yo hubiera podido ser dado.
Elugebun  Yo fui dado      Elungeali &a.  Yo habr sido dado.
Elugeli   Yo puedo ser d.

Usan tambien frecuentemente de la transicion, con que significan tanto
la persona que hace, como la que padece, por la interposicion  adicion
de ciertas partculas para expresarlo. Tambien lo hacen los del Per;
pero estos se sirven de las mas difciles, y en gran nmero. No creo que
las lenguas de las naciones de los Puelches, de los de Chaco, 
Guaranes tengan esta particular propiedad, ni que pueda acordarme del
todas ellas para satisfacer debidamente; pero sin embargo procurar dar
la mejor razon posible de estas transiciones.

LAS TRANSICIONES SON SEIS.

De mi  ti,   Vds.: de V.  mi: de l  mi: de l  V., y de mi  l.
La otra cuando es recproca.

La primera transicion se expresa por _eymi_, _eymu_, y _eim'n_ en el
indicativo; y _elmi_, _elmu_, _elmin_, en el subjuntivo, y esto en todos
los tiempos, como--

Elun     Yo doy   } Elueymu   Doy  Vds. dos.
Elueymi  Doy  V. } Elueymin  Yo,  nosotros damos  Vds.

Y el subjuntivo _eluelmi_, _eluelmu_, _eluelmin_, con los otros tiempos
sub-derivativos.

La segunda transicion es de Vd.  mi, y se expresa con la partcula
_en_, como _eluen_, Vd. me d: la cual tiene _eluein_, y _eluein_, dual
y plural.

La tercera transicion es de l  mi, y se expresa as--

Singular  Elumon  } Plural  Elumon (cuando somos muchos)
Dual      Elumoin }

Y en el subjuntivo

Singular  Elumoli   } Plural   Elumoliin.
Dual      Elumoliyu }

La cuarta transicion de l  ti,   Vds. Se forma aadiendo _eneu_  la
primera persona singular, como _elueneu_, l te da, y _eymu mo_, _eimin
mo_, en el dual y plural. Y en el subjuntivo, _elmi mo_, _elmu mo_,
_elm'n mo_.

La quinta transicion, de mi  Vd.,  l,  esto,  aquella, se forma con
la interposicion de la partcula vi, como--

Eluvin   Yo le doy  } Eluviyu  } Nosotros le damos.
Eluvimi  T le das  } Eluvimu  }
                    } Eluviu   }
Eluvi    El le d   } Eluvim'n } Nosotros le damos.

El subjuntivo es _eluvili_.

Me parece que esto es algo equvoco con el perfecto de los Guilliches:
no obstante hacen uso de l, aunque conocen su impropiedad, y de otras
muchas palabras susceptibles de varios sentidos; especialmente en las
proposiciones, cuya inteligencia es muy dificil, por comprender cada una
muchas significaciones, como puede verse en la declinacion de sus
nombres.

La sesta, y ltima transicion se conjuga por todos los nmeros, modos y
tiempos, del mismo modo que los verbos simples, y se forma con la
interposicion de la partcula _huu_,  como se pronuncia, _vu_, por
ejemplo.

Eluhuun  eluvun  } Yo me doy.
                  }
Ayuwimi             Tu me das.
Ayuhui              El se ama.
Ayuhuim'n           Vds. se aman.

Tienen otro modo particular de componer los verbos, alterando sus
significaciones, y expresando como, y de que manera se ha hecho la cosa,
con la interposicion de algunas proposiciones, adverbios, adjetivos, &c.
como _cpan_ venir, _naucpan_ bajar, _naghn_ caer, _nagcumen_, hacer
caer: _payllacudun_, recostarse de espaldas. Este se deriva de
_paylla_, que significa boca arriba, y _c'non_, poner  levantar,
_aucun_, rebelarse, _aucatun_, rebelarse de nuevo, _aucatuln_, hacer que
se rebelen, _lan_, muerte, _lagmn_ matar, _lagmnchen_, matar indios,
se componen de _lagmn_ matar, y _che_, indio, _ayn_, amar, _ayulan_ no
amar.

_Pen_ significa ver, _pevin_, yo le v, _vemge_ de esta manera, y _la_,
la negativa. Y as unidas estas palabras en _pevemgelavin_, quiere
decir, no le v de esta manera.

Los nombres de numero en esta lengua son completos, y propios para
expresar cualquier cantidad que sea; como, _quie_, uno, _epu_, dos,
_cla_, tres, _meli_, cuatro, _kechu_, cinco, _cayu_, seis, _relge_,
siete, _para_, ocho, _aylla_, nueve, _mari_,  _masi_, como los
Guilliches, diez. _Pataca_, ciento; _huaranca_, mil.

Los nmeros intermedios se componen de la manera siguiente: _mariquie_,
once, _mariepu_, doce, _mariquila_, trece: _epumari_, veinte,
_epumariepu_, veinte y dos, _epumariquila_, veinte y tres; _clapataca_,
trescientos, _selge-pataca_, setecientos.

Los adverbios son:

_Mu_, no, _may_, s, _chay_  _chayula_, hoy  ahora, _vule_, maana,
_tvou_, aqui, _vellu_, all, _p'lle_, cerca, _allu-mapu_, lejos, _nau_,
debajo, _huenu_, sobre, _p'ule_, contra, _allupule_, distante,
_chumgechi_, de aquella manera; _vemgechi_,  _vemge_, de esta manera:
_mo_,  _meu_, equivalen  las proposiciones latinas, _in_, _contra_,
_cum_, _per_, _ob_, _propter_, _intra_. _Cay_ y _chay_, puestos despues
de un nombre, significan, quiz: _huecu_, sin. Para dar alguna idea mas
clara de esta lengua, aadir lo siguiente:--

LA SEAL DE LA CRUZ.

_Santa Cruz ni gnelmeu, inchin in pu cayemo montulmoin._ Por la seal
de la Santa Cruz, de nuestros enemigos libranos. _Dios, inchi in Apo;
Chao voteh'm cay, Spiritu Santo cay, ni wimeu. Amen._ Dios Seor en el
nuestro, nombre del Padre, del Hijo y del Espirtu Santo. Amen.

_Inchi in Chao, huenumeuta, m'leymi; ufchingepe mi wi._ Padre nuestro
que ests en los cielos, santificado sea tu nombre. _Eymi mi toquin
inchimo cupape, eymi mi piel chumgechi vemgey huenu mapumo, vemgechi
cay vemengepe tue mapumo._ Tu reino  nosotros venga, tu voluntad como
es hecha en el cielo, as lo sea en la tierra, &a.

PRINCIPIO DE LA DOCTRINA CRISTIANA.

P. _Chumtem Dios miley?_ Cuantos dioses hay? R. _Quienitem_; uno
solamente. P. _Cheum leyta Dios?_ Donde est Dios? R. _Pumo sumecay_;
en los Cielos. P. _Yney can Dios?_ Quien es Dios. R. _Dios chna_; Dios
Padre; _Dios Votc'hm_, Dios hijo; _Dios Espritu Santo. Cayqula persona
geyun_, y siendo tres personas; _quieney Dios nitea_, no son sino un
solo Dios.

Todo lo cual concluir con manifestar las significaciones de las
palabras mas comunes en dicha lengua[1].

Alma,  espritu, _pll_.
Cabeza y cabello, _lonco_.
Cara, _age_.
Ojos, _ge_.
Boca, _un_.
Lengua, _queun_; y cuando es idioma, _dugun_.
Nariz, _yu_.
Dientes y huesos, _voro_.
Cuerpo, _anca_.
Vientre, _pua_.
Mano, _cu_.
Pi,  pierna, _namun_.
Corazon, _piuque_.
Nio, _huei_,  _pie_.
Hijo, _votm_, cuando lo llama el padre; y si es la madre, _coni_.
Hija, _ahue_, cuando la llama el padre; y si es la madre, _coni_.
Hermano, _pei_.
Hermana, _lamgen_,  _lamuen_.
Marido, _vuta_,  _piom_.
Muger, _cure_,  _piom_.
Espaol, esto es, cualquier que no sea indio, _huinca_.
Amigo, _hueny_.
Camarada, _cach_,  _cath_.
Enemigo, _caye_.
Cinta de seda, _llipi_.
----de lana, _huincha_.
Mantilla,  rebozo, _iclla_.
Gargantillas,  cuentas de vidrios, _llancatu_.
Pan, _cofque_.
Comida, _yal_,  _yaghel_.
Comer, _in_; comer carne, _ilon_.
Carne, _il_; carne humana, _call_.
Bebida,  beber, _putun_.
Carta,  papel escrito, _chillca_.
Escribir, _chillcan_.
Palabra, _dugu_.
Lanza, _huaiqui_.
Cuchillo, _huynu_.
Herir, _chgarn_.
Soldado, _cona_; y cuando es por desprecio, _chapi_.
Ir,  irse, _amun_.
Sentarse, _ann_.
Asiento, _anhue_.
Entrar, _conn_.
Salir, _thipan_; y cuando es dejar un lugar por otro, _chuml_.
Traer, _cupaln_.
Quitar,  sacar, _entun_, y arrebatar, _mntun_.
Aborrecer, _ghden_.
Querer, _ayn_,  _ayntun_.
Vivir, _mogen_,  _lihuen_.
Voluntad, _duam_.
Poder, _pepin_.
Aprender, _gneytun_,  _quimquimtun_.
Ensear, _quimln_,  _gneln_.
Leon, _pagi_.
Avestruz, _huanque_.
Gallo, _alca achau_.
Gallina, _achahuall_.
Lagarto, _palm_,  _quirque_.
Lagartija, _villcun_.
Lago,  laguna, _mallin_.
Piedra, _cura_; y piedra azul, _llanca_.
Flor, _rayghen_.
Oro, _mlla_.
Plata, _lighen_.
Pagar, y paga, _cullin_.
Huerfano, _cuival_.
Cobre,  metal colorado, _cumpailhue_.
Bronce,  metal amarillo, _chodpailhue_.
Color, _chem_.
Dia y sol, _ant_.
Mes, y luna, _cyen_.
Ao, _thipantu_.
Fuego, _cthal_.
Frio, _uthe_.
Temblar de frio, _thnthn_.

[1] _Hemos tenido que rehacer este trabajo, por los infinitos
errores que se notaban en el original._----El Editor.


_Extracto de una carta escrita en Gottorp, en 16 de Setiembre de 1774._

En 30 de Enero de 1774 sali de las Dunas, creyndose que iba  Boston
en Amrica, el navo de S. M., nombrado el _Endeavour_, su comandante el
teniente Jaime Gordon: pero al llegar  Lizard, punta occidental de este
reino, abri el comandante su pliego en el que hall la rden de que sin
prdida de tiempo navegase en derechura  las islas de Falkland, aunque
no tenia entonces mas provisiones que para cuatro meses. As lo ejecut,
y el dia primero de Febrero lleg  la isla de la Madera, adonde
encontr otros navos ingleses que iban  las Indias Orientales. All
tom algunas barricas de vino, y al dia siguiente continu su viage
hasta el 22 de Abril, en que se verific su arribo al puerto de Egmont,
donde el teniente Guillermo Clayton, comandante del navo _Pinguin_, y
de aquella plaza, recibi las rdenes del almirantazgo, para poner 
bordo del _Endeavour_ las municiones que pudiesen servir, y para que l
y su tripulacion se embarcasen tambien para Inglaterra. En cuyo
cumplimiento envi el teniente Gordon sus carpinteros  tierra para
deshacer el navo _Pinguin_, y embarcar en el _Endeavour_ todo lo que
pudiese aprovecharse de l, como las ancoras, cables, velas, y demas
municiones y pertrechos; lo que se ejecut hasta cargar el _Endeavour_,
poniendo el resto en diferentes almacenes, y dejando varias lminas con
la inscripcion siguiente.

"Sepan todas las naciones, que las islas de Falkland con su fuerte,
almacenes, desembarcos, puertos, bahas y ensenadas, pertenecen solo 
Su Magestad Jorge III, rey de la Gran Bretaa, Francia  Irlanda,
Defensor de la F, &a., en testimonio de lo cual y en seal de posesion
tomada por Samuel Guillermo Clayton, oficial comandante de las islas de
Falkland, se ha puesto esta lmina, dejando desplegadas las banderas de
Su Magestad Britnica, en 22 de Mayo de 1774." En cuyo dia pasaron 
bordo Mr. Clayton con 25 marineros y oficiales, el teniente de marina
Olive, un sargento, un caporal  cabo de escuadra, un tambor y 25
personas particulares.

El dia anterior entr en la baha un navio grande, que venia de la isla
de Rhode, en la Nueva Inglaterra, para la pesca de ballenas. Habia
cuatro meses que estaba ausente y en gran miseria por la prdida de
todas sus ncoras, menos una pequea, y el capitan quiso pasar el
invierno en Egmont, donde habia tres navios mas de Boston, que fueron
tambien  la pesca de la ballena, y tuvieron la fortuna de coger tres
cada uno, aunque sufrieron algunos trabajos por la falta de velas,
jrcias, y otros materiales, de que los provey Mr. Clayton de los
almacenes del rey. Estuvironse cuatro semanas en el puerto de Egmont, y
cargaron aceite, pieles y lobos marinos, con que volvieron  su tierra.
Sin embargo dej el _Endeavour_ en el puerto el navo de la isla de
Rhode, y estando el 23 toda la gente  bordo, se hizo  la vela para
Inglaterra.

Como el tiempo era malo y tempestuoso, y el navo hacia mucha agua,
tuvieron mucho que sufrir: pero la mayor desgracia fu la prdida de su
contramaestre Jaime Allen y de otros dos,  los ocho dias de haberse
hecho  la vela. Este contramaestre era diligente y exacto en el
cumplimiento de su obligacion, y habia servido el mismo empleo en la
expedicion al norte, en compaa de otros. El _Endeavour_ sin embargo
sali de aquel clima tempestuoso, sin mas prdida, no viendo tierra
desde el 23 de Mayo hasta el 29 de Agosto, que descubri  Fyal, una de
las islas de Azores,  donde se dirigieron para proveerse de agua,
porque no tenian mas que dos cuartillos cada uno al dia, y esto por
algun tiempo. El dia siguiente entraron en Fyal, donde tomaron agua, y
algunas otras provisiones, y el 31 salieron para Inglaterra estando
obligados  cortar su cable y dejar la ancla.

Tuvieron buen pasage de Fyal  Spithead, adonde llegaron el viernes. El
pequeo _Pinguin_ se embarc deshecho el ao pasado en el referido
_Endeavour_, con carpinteros para volverlo  construir en el puerto de
Egmont. Su buque era de 35 toneladas, y tenia ocho caoncillos. Dejaron
gran cantidad de municiones en dicho puerto, con pedazos de mastiles, y
dos  tres botes grandes, habiendo puesto  su entrada sobre una altura
las banderas de S. M. B.

Nota del traductor.--He visto la descripcion que hace Mr. Bougainville
de las islas de Falkland, y es enteramente opuesta  la de Falkner. Mr.
de Bougainville quiere probar que en dichas islas hay lo necesario para
la vida, con tal que sus moradores las cultiven y hagan valer el
producto de su suelo, siendo de opinion que es muy importante su
poblacion y conservacion. Mr. Falkner dice, con otros muchos ingleses,
lo contrario, y no s quien tiene razon.





End of the Project Gutenberg EBook of Descripcin de la Patagonia y de las
Partes Adyacentes de la Amrica Meridional, by Thomas Falkner

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     electronic work is discovered and reported to you within 90 days
     of receipt of the work.

- You comply with all other terms of this agreement for free
     distribution of Project Gutenberg-tm works.

1.E.9.  If you wish to charge a fee or distribute a Project Gutenberg-tm
electronic work or group of works on different terms than are set
forth in this agreement, you must obtain permission in writing from
both the Project Gutenberg Literary Archive Foundation and Michael
Hart, the owner of the Project Gutenberg-tm trademark.  Contact the
Foundation as set forth in Section 3 below.

1.F.

1.F.1.  Project Gutenberg volunteers and employees expend considerable
effort to identify, do copyright research on, transcribe and proofread
public domain works in creating the Project Gutenberg-tm
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"Defects," such as, but not limited to, incomplete, inaccurate or
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Gutenberg Literary Archive Foundation, the owner of the Project
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or cause to occur: (a) distribution of this or any Project Gutenberg-tm
work, (b) alteration, modification, or additions or deletions to any
Project Gutenberg-tm work, and (c) any Defect you cause.


Section  2.  Information about the Mission of Project Gutenberg-tm

Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
electronic works in formats readable by the widest variety of computers
including obsolete, old, middle-aged and new computers.  It exists
because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from
people in all walks of life.

Volunteers and financial support to provide volunteers with the
assistance they need are critical to reaching Project Gutenberg-tm's
goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
remain freely available for generations to come.  In 2001, the Project
Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations.
To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
and the Foundation web page at http://www.pglaf.org.


Section 3.  Information about the Project Gutenberg Literary Archive
Foundation

The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
Revenue Service.  The Foundation's EIN or federal tax identification
number is 64-6221541.  Its 501(c)(3) letter is posted at
http://pglaf.org/fundraising.  Contributions to the Project Gutenberg
Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent
permitted by U.S. federal laws and your state's laws.

The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S.
Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered
throughout numerous locations.  Its business office is located at
809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email
business@pglaf.org.  Email contact links and up to date contact
information can be found at the Foundation's web site and official
page at http://pglaf.org

For additional contact information:
     Dr. Gregory B. Newby
     Chief Executive and Director
     gbnewby@pglaf.org


Section 4.  Information about Donations to the Project Gutenberg
Literary Archive Foundation

Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
spread public support and donations to carry out its mission of
increasing the number of public domain and licensed works that can be
freely distributed in machine readable form accessible by the widest
array of equipment including outdated equipment.  Many small donations
($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
status with the IRS.

The Foundation is committed to complying with the laws regulating
charities and charitable donations in all 50 states of the United
States.  Compliance requirements are not uniform and it takes a
considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
with these requirements.  We do not solicit donations in locations
where we have not received written confirmation of compliance.  To
SEND DONATIONS or determine the status of compliance for any
particular state visit http://pglaf.org

While we cannot and do not solicit contributions from states where we
have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
against accepting unsolicited donations from donors in such states who
approach us with offers to donate.

International donations are gratefully accepted, but we cannot make
any statements concerning tax treatment of donations received from
outside the United States.  U.S. laws alone swamp our small staff.

Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
methods and addresses.  Donations are accepted in a number of other
ways including including checks, online payments and credit card
donations.  To donate, please visit: http://pglaf.org/donate


Section 5.  General Information About Project Gutenberg-tm electronic
works.

Professor Michael S. Hart is the originator of the Project Gutenberg-tm
concept of a library of electronic works that could be freely shared
with anyone.  For thirty years, he produced and distributed Project
Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.


Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
unless a copyright notice is included.  Thus, we do not necessarily
keep eBooks in compliance with any particular paper edition.


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