The Project Gutenberg EBook of Tratado metdico y prctico de Materia
Mdica y de Teraputica, tomo segundo, by Alexis Espanet

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Title: Tratado metdico y practico de Materia Mdica y de Teraputica,
       tomo segundo

Author: Alexis Espanet

Translator: Pio Hernandez y Espeso

Release Date: August 2, 2009 [EBook #29576]

Language: Spanish

Character set encoding: ISO-8859-1

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[Nota del transcriptor: La ortografa del original fue conservada.]




TRATADO METDICO Y PRACTICO

DE

MATERIA MDICA

Y DE

TERAPUTICA

FUNDADO EN LA LEY DE LOS SEMEJANTES POR A. ESPANET

Traducido al espaol por D. PIO HERNANDEZ Y ESPESO

MDICO HOMEPATA.

Tomo segundo.

MADRID

CRLOS BAILLY-BAILLIERE

LIBRERO DE CMARA DE SS. MM., DE LA UNIVERSIDAD CENTRAL,
DEL CONGRESO DE LOS SEORES DIPUTADOS Y DE LA ACADEMIA DE
JURISPRUDENCIA Y LEGISLACION

_--Plaza del Prncipe D. Alfonso, nm. 16.--_

  PARIS,                      LNDRES,          NUEVA-YORK,
  J. B. Bailliere  hijo.     H. Bailliere.     Bailliere hermanos.

1862.




NDICE DE LAS MATERIAS

DEL TOMO SEGUNDO.


F

=Ferrum=: _historia_, 5.--_Efectos fisiolgicos_, 7.--_Efectos
teraputicos_, 10.--Clorosis. Anemia. Caractres diferenciales,
10.--Contraindicaciones.--Tisis, 13.--Eretismo sanguneo, hemorragias,
flujo mucoso, neuralgias, caquexias, 15.--=_Dsis_=, 17.


G

=Graphites=: _historia_, 18.--_Efectos fisiolgicos_, 19.--_Efectos
teraputicos_, 23.--Afecciones venosas y escrofulosas, 25.--Erisipela,
oftalma, otitis, angina, dismenorrea, leucorrea, hemorrides,
hipocondra, estreimiento, gastropata, tnia.--Afecciones cutneas,
29.--Zona, lceras, dartros, tia, escoriaciones, grietas de las
mamas.....--_Neuralgias_, 31.--Gastralgias, afecciones
reumticas.--=_Dsis_=, 32.

=Gualacum=: _historia_, 32.--_Efectos fisiolgicos y teraputicos_,
33.--Ditesis artrtica, herptica, sifiltica, medicamentosa.--=_Dsis_=,
35.


H

=Hepar sulphuris=: _historia_, 36.--_Efectos fisiolgicos_, 36.--_Efectos
teraputicos_, 39.--_Fiebres. Flegmasas_, 39.--Fluxion  hinchazon
erisipelatosa.--Oftalmas, corizas y otras inflamaciones catarrales,
secrecion sebcea de los prpados, flegmasas por abuso del mercurio,
otorrea.--_Laringitis. Angina membranosa. Crup. Coqueluche_,
41.--_Piogenia. Tisis mucosa, mesentrica. Pleuresa crnica_,
42.--Inflamaciones pseudo-membranosas de las cavidades serosas 
articulares  de las superficies mucosas.--_Adenitis, Ulceras. Abscesos.
Ditesis purulenta_, 44.--_Afecciones cutneas_, 45.--Tia, dartros
crustceos y hmedos.--_Afecciones cutneas venreas. Afecciones
mercuriales_, 45.--Rgades, tialismo, lesiones supurantes, bubon,
leucorrea, aftas, lceras, caquexia y temblor mercurial.--_Afecciones
neurlgicas_, 47.--Ritmo y carcter de las gastralgias, odontalgias,
dolores reumticos.--=_Dsis_=, 47.

=Hyosciumus niger=: _historia_, 48.--_Efectos fisiolgicos_,
48.--_Efectos_ _teraputicos_, 52.--Espasmos, hipo, histerismo,
eclamsia de las embarazadas, delirio.--Encefalitis, fiebre puerperal,
tos convulsiva.--=_Dsis_=, 55.


I

=Ignatia=: _historia_, 55.--_Efectos fisiolgicos_, 55.--_Efectos
teraputicos_, 57.--Afecciones catarrales, fiebres
intermitentes....--Grietas de los labios, fisuras del ano, prolapsus del
recto, prurito.--Neuralgias, neuroses, convulsiones.--=_Dsis_=, 63.

=Iodium=: _historia_, 63.--_Efectos fisiolgicos_, 65.--_Efectos
teraputicos_, 69.--Escrfulas y ditesis escrofulosa, cries,
ulceraciones, induracion, supuracion, laringitis.--Crup, bronquitis
mucosa, corea, accidentes sifilticos, dolores reumticos.--=_Dsis_=, 72.

=Ipecacuana=: _historia_, 74.--_Efectos fisiolgicos_, 75.--_Efectos
teraputicos_, 80.--_Afecciones febriles_, 80.--Fiebres intermitentes,
su uso como abortivo.--_Flegmasas_, 81.--Estado puerperal.--Diarrea,
disentera.--_Congestiones. Hemorragias_, 83.--_Afecciones espasmdicas
y neurlgicas_, 84.--_Vmitos incoercibles del embarazo_,
84.--_Afecciones de los rganos respiratorios_, 85.--Disnea, asma,
crup.--=_Dsis_=, 87.


K

=Kali carbonicum=: _historia_, 87.--_Efectos fisiolgicos_, 88.--_Efectos
teraputicos_, 90.--Irritaciones crnicas, edemas, ulceraciones, zona,
amenorrea, estado escorbtico y escrofuloso, fiebre verminosa, tisis
larngea, hidropesas, artritis irregular.--Afecciones
cutneas.--=_Dsis_=, 96.

=Kali nitricum=: _historia_, 97.--_Efectos fisiolgicos y teraputicos_,
97.--Fiebre, neuralgias, molimen hemorrgico, coriza, bronquitis,
irritaciones mucosas, flujos astnicos, caquexia.--=_Dsis_=, 102.


L

=Lycopodium clavatum=: _historia_, 102.--_Efectos fisiolgicos_,
104.--_Efectos teraputicos_, 107.--_Fiebres lentas. Tisis_,
107.--_Neuralgias. Neuropatas_, 108.--Espasmos, tics.--_Congestiones,
estado venoso, vrices_, 109.--Ulceras.--_Afecciones de las vas
digestivas_, 110.--Gastropatas, estreimiento, afecciones del hgado,
hemorrides, hipocondra, alteraciones funcionales uterinas. _Afecciones
de las vas urinarias_, 111.--Hematuria, espasmo vesical, balanitis,
incontinencia de la orina en los viejos.--_Afecciones escrofulosas y
cutneas_, 112.--Adenitis, hidropesas, cries, otorrea, gastrose,
fiebre lenta, flujo mucoso-purulento, ozena.--Verrugas, tics,
condilomas, rgades, callos, lceras, alopecia.--Intertrigo,
escoriaciones, dartros, tia, prurito, vrices....--=_Dsis_=, 116.


M

=Magnesia=: _historia_, 116.--_Efectos fisiolgicos_, 118.--_Efectos
teraputicos_, 120.--Padecimientos de las embarazadas, desrdenes de la
menstruacion, calambres histricos, fiebres nerviosas lentas,
irritaciones de las mucosas, aftas, ozena, coriza, oftalma escrofulosa,
obstrucciones.--=_Dsis_=, 121.

=Mercurius=: _historia_, 122.--_Efectos fisiolgicos_, 124.--_Efectos
teraputicos_, 130.--_Afecciones febriles. Flegmasas_, 130.--Diarrea,
fiebre verminosa, viruela, fiebres catarrales, mucosas, encefalitis,
hidrocfalo.--Anginas, vaginitis, coqueluche, coriza, dotinenteritis...,
pulmona, peritonitis.--Adenitis, angioleucitis, disentera,
parotitis...--Oftalma, orquitis y bubon sifiltico, laringitis,
afecciones erisipelatosas.--_Afecciones neurlgicas y reumticas. Su
ritmo_, 148.--Ninfomana, hidrofobia.--Reumatismo febril.--_Afecciones
sifilticas_, 144.--Sus perodos y diversas formas, empleo de las
diferentes sales de mercurio...--_Afecciones cutneas_,
151.--_Afecciones serosas, caqucticas, anmicas y escrofulosas_,
153.--Edemas, hidropesas, flujos astnicos, infartos glandulares,
sudamina, sudores de los pis...--Temblores musculares, convulsiones
epilpticas  coreiformes.--Antdotos.--=_Dsis_=, 158.

=Mezereum=: _historia_, 159.--_Efectos fisiolgicos y teraputicos_,
160.--Escrfulas, herpetismo, stasis venosos, neuropatas,
espasmos.--Flegmasas mucosas, laringitis crnicas, dolores, infartos 
consecuencia de la sfilis  de los tratamientos mercuriales.--=_Dsis_=,
165.

=Millefollium=: _historia_, 165.--_Efectos fisiolgicos y teraputicos_,
165.--Congestiones, hemoptisis, metrorragia...--_Dsis_, 166.

=Moschus=: _historia_, 167.--_Efectos fisiolgicos y teraputicos_,
167.--Nerviosidad, neuropata, histerismo, asma de Millar, hipo, fiebres
nerviosas graves, convulsiones.--=_Dsis_=, 170.

=Muriatis acidum=: _historia_, 170.--_Efectos fisiolgicos_,
171.--_Efectos teraputicos_, 172.--Caquexias, afecciones gangrenosas,
aftosas.--Estado tifodeo, erupciones.--=_Dsis_=, 174.


N

=Natrum muriaticum=: _historia_, 174.--_Efectos fisiolgicos_,
175.--_Efectos teraputicos_, 178.--_Fiebres sintomticas, hcticas,
intermitentes_, 178.--_Afecciones de las mucosas_, 181.--Afecciones de
las membranas, irritativas, aftosas, ulcerosas, de los ojos, de la boca,
de los rganos gnito-urinarios.--Dispepsia, catarro, hipocondra,
desrdenes de la menstruacion, anemia, flujos astnicos,
espasmos.--_Afecciones discrsicas nerviosas y nutritivas_,
184.--Lesiones orgnicas del corazon, degeneraciones, tubrculos,
parlisis, ditesis psrica...--_Afecciones linfticas y cutneas_,
186.--Escrfulas, dartros.--=_Dsis_=, 187.

=Nitri acidum=: _historia_, 187.--_Efectos fisiolgicos_, 189.--_Efectos
teraputicos_, 193.--_Afecciones febriles y nerviosas_, 193.--Espasmos y
neuralgias.--_Afecciones ulcerosas, vegetativas, sifilticas y
mercuriales_, 195.--_Fisuras en el ano_, 195.--_Afecciones irritativas y
flegmorrgicas de las membranas mucosas_, 197.--Leucorrea, otorrea,
flujos colicuativos.--_Afecciones cutneas_, 198.--=_Dsis_=, 199.

=Nux moschata=: _historia_, 200.--_Efectos fisiolgicos y teraputicos_,
200.--Histeria, neuro-astenia, parlisis, diarreas y flujos astnicos,
neuralgias.--Gastro-atona, impotencia, dismenorrea...--=_Dsis_=, 204.

=Nux vmica=: _historia_, 204.--_Efectos fisiolgicos_, 206.--_Efectos
teraputicos_, 212.--_Fiebres y afecciones flegmsicas_, 212.--Eretismo
febril, estado gstrico, fiebre puerperal...--Hepatitis, neumona
biliosa, gastritis, enteritis, afecciones agudas de las membranas
mucosas.--Muguet, oftalmas, anginas, erisipelas por
recidivas.--_Afecciones apirticas y crnicas_, 217.--_Hemorrides.
Congestiones. Hemorragias_, 218.--_Clicos. Gastralgias, Gastropatas_,
219.--_Bronquitis. Aborto. Vmitos de las embarazadas_, 219.--_Diabetes.
Artritis. Clculos. Hipocondra_, 220.--_Sabaones. Estado venoso_,
220.--_Estreimiento gstrico y nervioso. Ileo. Hernia estrangulada_,
220.--_Descenso del tero. Menopausia. Metrorragias_, 221.--_Afecciones
de los rganos gnito-urinarios y del sistema linftico_,
222.--_Delirium tremens. Melancola. Epilepsia_, 223.--_Ninfomana.
Hemicrnea. Neuralgias_, 223.--_Tic doloroso_.--_Afecciones reumticas_,
225.--_Mielitis. Corea, Parlisis_, 226.--_Asma_, 227.--_Afecciones
cutneas, irritacion crnica de las mucosas esternas_, 227.--=_Dsis_=,
228.


O

=Opium=: _historia_, 230.--_Efectos fisiolgicos_, 231.--_Efectos
teraputicos_, 235.--_Afecciones nerviosas_, 235.--Inercia orgnica,
epilepsia, delirium tremens, insomnio, hemicrnea, neuralgias,
espasmos.--_Afecciones del sistema sanguneo_, 238.--Congestiones, asma
pletrico, coma.--_Afecciones febriles_, 239.--=_Dsis_=, 241.


P

=Phosphorus=: _historia_, 242.--_Efectos fisiolgicos_, 244.--_Efectos
teraputicos_, 250.--_Estado agudo y flegmasas nerviosas graves,
prodromos nerviosos de las fiebres catarrales_,
250.--Neumona.--Laringitis, tisis, fiebre hctica, flujos
colicuativos.--_Estado crnico. Afecciones congestivas y hemorrgicas_,
255.--_Afecciones nerviosas, y neuralgias_, 255.--_Afecciones de los
rganos gnito-urinarios_, 257.--Irregularidades de la menstruacion,
satiriasis  impotencia.--_Afecciones del sistema gstrico_,
258.--_Afecciones del sistema cutneo, linftico y nutritivo_,
261.--Caparrosa, costra lctea, prurito, dartros secos, imptigo,
lceras, laringitis, vegetaciones, verrugas, escrescencias y
convalecencias difciles.--=_Dsis_=, 264.

=Plumbum=: _historia_, 264.--_Efectos fisiolgicos_, 266.--_Efectos
teraputicos_, 269.--Irritaciones de las mucosas esternas, ozena,
vmitos de las embarazadas, gastro-atonas, induraciones internas,
fisuras en el ano, rubicundeces, lceras...--Dolores clicos por
abscesos, parlisis, espasmos.--_Dsis_, 272.

=Pulsatila nigricans=: _historia_, 272.--_Efectos fisilgicos_,
273.--_Efectos teraputicos_, 282.--_Fiebres eruptivas, biliosas
mucosas_, 282.--_Afecciones catarrales y flegmorrgicas_,
284.--_Flegmasas y afecciones irritativas locales_, 285.--_Afecciones
de los rganos respiratorios. Bronquitis_, 287.--_Neumona. Hemoptisis.
Coqueluche_, 288.--_Afecciones de los rganos digestivos. Saburra
gstrica_, 289.--_Irritaciones gastro-intestinales. Gastralgias.
Enteralgias_, 290.--_Diarrea. Vmitos. Afecciones del hgado_,
291.--_Afecciones de los rganos gnito-urinarios. Fluxion del tero.
Dismenorrea_, 292.--_Metrorragia. Parto. Fiebre lctea. Agalactia_,
294.--_Prostatitis. Disuria. Catarro de la vagina, de la vejiga, de la
uretra_, 296.--_Afecciones venosas particulares_, 297.--_Afecciones
linfticas_, 299.--_Afeccion anmica clortica_, 299.--_Afecciones
reumticas, neurlgicas y nerviosas_, 300.--_Afecciones de la piel_,
302.--=_Dsis_=, 303.


R

=Rhabarbarum=: _historia_, 304.--_Efectos fisiolgicos_, 305.--_Efectos
teraputicos_, 307.--Obstrucciones abdominales, diarrea crnica, anemia
de los nios...--_Dsis_, 308.

=Rhus toxicodendron=: _historia_, 309.--_Efectos fisiolgicos_,
311.--_Efectos teraputicos_, 314.--_Fiebres y flegmasas tifodeas,
nerviosas, ptridas, catarrales, mucosas_, 314.--Afecciones febriles
reumticas, prpura hemorrgica, fiebres intermitentes.--Neumona
tifodea y la de los viejos.--_Afecciones de las membranas mucosas.
Escrfulas. Afecciones de los tejidos blandos_, 318.--Afecciones
consecutivas  enfriamientos en el agua.--_Afecciones reumticas,
neurlgicas, espasmdicas y paralticas_, 320.--Afecciones cutneas,
erisipela, zona-erupciones vesiculosas, flictenides vesiculosas,
pustulosas.--=_Dsis_=, 324.


S

=Sabina=: _historia_, 324.--_Efectos fisiolgicos_, 325.--_Efectos
teraputicos_, 326.--Metrorragia, hemorragias, gota.--=_Dsis_=, 330.

=Sambucus nigra=: _historia_, 331.--_Efectos fisiolgicos_, 331.--_Efectos
teraputicos_, 333.--Bronquitis, coqueluche, asma de Millar,
hidropesas, catarro sofocante, sudor ingls, aun con miliar, sudores
escesivos febriles, hidropesas.--=_Dsis_=, 334.

=Secale cornutum=: _historia_, 334.--_Efectos fisiolgicos_, 336.--_En el
sistema nervioso_, 336.--_En el capilar, en los rganos secretorios, en
la esfera nutritiva_, 337.--_Efectos teraputicos_, 338.--Convulsiones,
ergotismo, parlisis, partos, hemorragias, flujos astnicos.--=_Dsis_=,
341.

=Sassaparilla=: _historia_, 341.--_Efectos fisiolgicos_, 342.--_Efectos
teraputicos_, 343.--Afecciones venreas  mercuriales rebeldes, dolores
reumticos, afecciones urinarias, herpes secos, costras
serpiginosas.--=_Dsis_=, 344.

=Sepia=: _historia_, 344.--_Efectos fisiolgicos_, 345.--_Efectos
teraputicos_, 347.--_Afecciones febriles_, 347.--_Flegmasas,
subirritaciones_, 349.--_Irritaciones crnicas, flujos astnicos_,
350.--Sudores de los pis, de la axila, leucorrea.--Afecciones uterinas,
histricas, dismenorricas.--_Afecciones nerviosas y neurlgicas_,
352.--_Afecciones cutneas_, 353.--Herpes mucoso, fluxiones
erisipelatosas, intertrigo, dartros, vrices, lceras.--=_Dsis_=, 354.

=Silicea=: _historia_, 354.--_Efectos fisiolgicos_, 357.--Resea de las
aguas minerales silicatadas y sobre la accion de las dsis
infinitesimales.--_Efectos teraputicos_, 361.--_Fiebres. Flegmasas_,
361.--Panadizo, inflamaciones graves.--_Necrosis. Pstulas. Afecciones
escrofulosas. Piogenia_, 362.--_Afecciones nerviosas y neurlgicas_,
363.--Hemicrnea, gastralgia, bulimia, disecea, espasmos histricos y
torcicos.--Afecciones cutneas, induraciones, vegetaciones,
herpes.--=_Dsis_=, 368.

=Spigelia=: _historia_, 368.--_Efectos fisiolgicos_, 369.--_Efectos
teraputicos_, 370.--Fiebres, congestiones, palpitaciones, flegmasas
subagudas y crnicas.--Neuralgias, neuroses, angina de pecho,
hemicrnea, neuralgia del corazon...--=_Dsis_=, 373.

=Squilla=: _historia_, 373.--_Efectos fisiolgicos_, 374.--_Efectos
teraputicos_, 376.--Flegmasas catarrales, bronquitis, dispepsias,
hidropesas.--=_Dsis_=, 377.

=Stannum=: _historia_, 377.--_Efectos fisiolgicos_, 378.--_Efectos
teraputicos_, 381.--Afecciones espasmdicas.--Afecciones de las
membranas mucosas, flegmorragia, flujo mucoso-purulento...,
helmintasis.--=_Dsis_=, 384.

=Staphysagria=: _historia_, 384.--_Efectos fisiolgicos_, 385.--_Efectos
teraputicos_, 388.--Fiebres, oftalmas, ozena, afecciones
uterinas.--Afecciones escorbticas, gastropatas,
congestiones.--Hipocondra, histerismo, artritis, caquexia y lesiones
escrofulosas.--Afecciones herpticas y sicsicas.--=_Dsis_=, 391.

=Sulphur=: _historia_, 392.--_Efectos fisiolgicos_, 393.--_Efectos
teraputicos_, 397.--Afeccion febril con  sin lesion orgnica, fiebres
subagudas, exantemticas.--Afecciones de los bronquios, del pulmon, de
las pleuras.--Afecciones flegmsicas, congestivas, venosas.--Diarreas,
flujos mucosos, sudores y secreciones alteradas  locales,
hemorrides.--Caquexias con marasmo, eretismo, lesiones orgnicas,
herpetismo...--Afecciones nerviosas y neurlgicas.--Espasmos, neurosis,
dolores.--Afecciones cutneas, dartro primitivo, secundario, terciario,
sarna...--=_Dsis_=, 406.

=Sulphuris acidum=: _historia_, 409.--_Efectos fisiolgicos_,
410.--_Efectos teraputicos_, 412.--Lesiones de la plasticidad, de la
sensibilidad, de la contractilidad.--Congestiones venosas,
subirritaciones.--Fiebres, hemorragias.--Gastropatas, flujo mucoso y
seroso.--Esterilidad, convulsiones, afecciones herpticas.--=_Dsis_=,
414.


T

=Thuya=: _historia_, 414.--_Efectos fisiolgicos y teraputicos_,
418.--Neuralgias, afecciones febriles, flegmasa de las mucosas,
romadizo, vaginitis, uretritis..., flujos mucosos.--Scosis, condilomas,
chancros, siflide, rubicundeces, pstulas, sudores
parciales...--Hemicrnea, neuralgias histricas, ritmo de los dolores,
laringitis, incontinencia de orina...--=_Dsis_=, 423.


V

=Valeriana=: _historia_, 423.--_Efectos fisiolgicos y teraputicos_,
424.--Nerviosidad histrica.--Afeccion reumtica, fiebres nerviosas,
verminosas, sobreimpresionabilidad y apata hipocondraca.--=_Dsis_=,
426.

=Veratrum album=: _historia_, 426.--_Efectos fisiolgicos_, 427.--_Efectos
teraputicos_, 429.--Clera asitico, fiebre intermitente lgida,
neuroses graves, diarrea, vmitos, tos.--=_Dsis_=, 432.


Z

=Zincum=: _historia_, 433.--_Efectos fisiolgicos y teraputicos_,
433.--Fiebres catarrales, encefalitis, astenia general febril.--Estado
nervioso de las fiebres sintomticas, irritacion de las mucosas del ojo,
de la vagina, del estmago..., flujo mucoso-purulento, congestiones
venosas abdominales..., sabaones...--Grietas de los labios, de los
pezones..., herpes secos, lceras; dolores reumticos, espasmos
histricos y otros varios, hipocondra, afecciones
paralticas.--=_Dsis_=, 437.


=FIN DEL NDICE DE MATERIAS.=

       *       *       *       *       *




TRATADO METDICO

DE

MATERIA MDICA

y de

TERAPUTICA.




FERRUM (HIERRO).


 I.--Historia.

La observacion y los ensayos fisiolgicos dan  las sales de _hierro_
propiedades que no difieren en el fondo de las del _hierro metlico_, si
bien se emplean con preferencia, porque entre los sntomas atribuidos 
este metal, muchos se han obtenido con el _acetato_ y otras varias
sales. Las mas usuales son: el _tannato_, el _acetato_ el _citrato_, el
_lactato_, el _muriato_  _hidroclorato_ de _hierro_, el _hierro
magntico_  _deutxido de hierro_, el _xido de hierro hidratado 
rojo_, el _subcarbonato de hierro_..... Citarmos tambien el _yoduro_ de
_hierro_ tan recomendado en nuestros dias, y cuyos efectos fisiolgicos
hay pocos deseos de conocer.

El _hierro_ es uno de los medicamentos mas antiguamente usados, y uno de
los mas frecuentemente empleados; y  pesar de que las discusiones sobre
sus indicaciones han llamado la atencion de casi todos los
terapeutistas, se conocen muy poco sus efectos fisiolgicos Hahnemann
es el que ha dado la primera resea, nico modo de cortar formalmente
las cuestiones de aplicacion del _hierro_ en los diversos casos de
enfermedad. Procediendo de esta manera se hubieran determinado hace
mucho tiempo sus efectos diatsicos y crnicos y distinguido la caquexia
y la anemia que son del recurso de este medicamento, de las que combaten
mas ventajosamente la _quina_, el _mercurio_, el _arsnico_, el _yodo_,
el _fsforo_..... No es nuestro nimo emprender un tratado sobre el
_hierro_, pero esperamos que este estudio bastar para apreciar las
aserciones de los autores sobre sus propiedades y para sentar sus
indicaciones con mas precision.

Todas las escuelas han usado hasta hoy el _hierro_ en las enfermedades
mas opuestas por su naturaleza y por sus sntomas; aqu se le ha dado en
las inflamaciones estnicas, all, en las flegmasas de indivduos
cacoqumicos; los unos le han usado como aperitivo, otros como
astringente; la artritis, el reumatismo, la hidropesa, la anemia.....
en sus mas distintas formas, han sido combatidas por el _hierro_. Tantas
y tales variaciones nos indujeron  trazar el plan de un mtodo mas
completo, aplicado al estudio de la materia mdica, y nos advertian que
las doctrinas esclusivas preconizaban, unas las propiedades tnicas y
flogsticas, y otras, las atnicas y debilitantes, no poseyendo cada una
mas que una parte de la verdad, y que llegariamos  poseerla por
completo para este medicamento y todos los dems, abrazando la
universalidad de los efectos de cada uno en nuestros estudios.


 II.--Efectos fisiolgicos.

Todos los hechos, ya en el rden fisiolgico como en el patolgico,
marchan de consuno para dar al _hierro_ una accion electiva sobre el
sistema nervioso ganglionar, pero en perodos diferentes y en una srie
de efectos opuestos  los diversos grados de la evolucion de su accion.
Esta conduce al aumento de la hematosis,  una proporcion mayor de la
fibrina en la sangre, y despues  la profunda alteracion de este lquido
por el hecho mismo de la exageracion de su riqueza, la cual determina la
debilitacion de los rganos quilferos y la alteracion de la
quilificacion.

Los fenmenos que resultan de la accion del _hierro_ en el hombre sano
espresan sucesivamente la irritacion, el orgasmo, la actividad de los
sistemas circulatorio y nutritivo, la exuberancia plstica, la
congestion, el molimen hemorrgico, la nerviosidad, la debilidad, el
infarto de algunos rganos, la dispepsia, el empobrecimiento de la
sangre y de los humores, una caquexia caracterstica. A esta escala
ascendente y descendente de fenmenos dinmicos, se opone una graduacion
de dsis dinmicas y aptas  llenar todas las indicaciones.

Los sntomas nerviosos que anuncian el principio de la accion del
_hierro_ consisten en una simple concentracion, que es como el primer
grado de la accion astnica y diatsica final. No hay espasmos, como no
se consideren tales el frio y calofros que recorren todo el cuerpo,
algunos movimientos congestivos activos en la cabeza y el pecho,
ansiedad, palpitaciones de corazon, aturdimiento y pesadez de cabeza,
vrtigos que se aumentan inclinando la cabeza hcia adelante.

Los calofros no tardan en ser reemplazados poco  poco por
enardecimientos de la sangre, por la hinchazon de las venas, por una
sensacion de laxitud; suceden al frio un calor vivo y seco con necesidad
de descubrirse, congestiones en la cabeza, latido en las sienes,
opresion, peso doloroso en la cabeza, por encima de la raiz de la nariz,
sed, sudores. El estado febril se presenta ordinariamente por una
especie de accesos, los calofros se reproducen y son seguidos de calor
y de sudores.

En la mayor parte de los casos, se desarrolla una especie de pltora con
rubicundez de las mejillas, estado floreciente de la nutricion y de la
hematosis, estreimiento, escasez de las orinas, somnolencia, actividad
de los rganos de la digestion, escitacion de los sentidos, vrtigos,
congestiones fugaces en el corazon, en el pulmon, en la cabeza.

Bien pronto sobreviene repugnancia, irritaciones y dolores de estmago,
sed viva, calor incmodo, sensaciones de frio, sobre todo durante el
reposo, dolores pasajeros en diferentes puntos, incomodidades de cabeza
con latidos, somnolencia penosa, agitacion durante el sueo, vmito de
alimentos, sudores parciales, tristeza y mal humor; la piel palidece,
las fuerzas decaen.

Si el uso del _hierro_ contina, los sntomas se pronuncian ms; hay
tos, opresion, pesadez, dolores de cabeza por intrvalos, diarrea,
hinchazon de la cara, hemorragias con escitacion sangunea, marasmo,
grande debilidad general.

Lo particular que ofrece este estado, es que los dolores, que son
dislacerantes y lancinantes, se agravan  aparecen por la noche y
estando sentado. Tambien se hace sentir por la noche la necesidad de
mover las partes doloridas  afectadas de calambres; los fenmenos
febriles son igualmente mas pronunciados por la noche. El aire libre
molesta y produce una especie de desfallecimiento con obnubilacion, y
hay necesidad de acostarse.

Se observa en las personas que abusan del _hierro_, en los obreros que
le trabajan, en las poblaciones servidas por manantiales ferruginosos,
enfermedades crnicas que nos interesa analizar y que ofrecen los
sntomas siguientes: debilidad paraltica de todo el cuerpo  de alguna
parte, con temblor; dolores violentos en los miembros, obstruccion de
las vsceras abdominales, lientera, diarreas crnicas; hemorrides,
vrices, vmitos crnicos, tisis pulmonal, hemoptisis, diversas
hemorragias, supresion del flujo menstrual, aborto, esterilidad,
impotencia, ictericia, clorosis; estados caqucticos en los que la
hematosis parece abolida y el calor vital aniquilado.

H aqu, pues, un estado nervioso, sanguneo y crnico bien
caracterizados; no es por un cuadro sintomtico semejante como se
manifiestan las caquexias y en las que el _hierro_ obra eficazmente? Y
no es, pues, racional reconocer que puede tambien estar indicado en el
perodo congestivo, sanguneo, y por lo mismo pirtico, de las
afecciones de este gnero, as como en el perodo ltimo y discrsico,
del mismo modo que en el estado estnico y astnico? Luego el _hierro_
no es un tnico, sino un medicamento escelente y especial que cura por
su accion electiva, por sus relaciones con tal  cual enfermedad.

Cuando se quiere fortificar  una persona dbil, es porque est enferma;
y siendo su debilidad el efecto de su enfermedad  uno de sus sntomas,
es preciso curar la enfermedad, porque as se cura la causa de la
debilidad y  esta misma  la vez. El medicamento se dirige  una
afeccion vital que, curada, permite al organismo recobrar su actividad y
sus fuerzas; corrige la afeccion, como el alimento  la debilidad pura.
Hay medicamentos que pueden obrar como los alimentos, medicamentos
reconstitutivos destinados  volver al organismo los elementos qumicos
que le faltan; el _hierro_ es uno de esos medicamentos en ciertos casos
en que la sangre carece mas  menos de l. En este nmero de agentes
teraputicos se cuentan aun algunas sustancias, porque todava se dudar
en una multitud de casos, si hay  no una afeccion primaria, esencial
que curar dinmicamente, la cual seria la causa de la diminucion de la
cantidad normal de _hierro_ en el organismo.


 III.--Efectos teraputicos.

=A.= _Clorosis, anemia._--Que el _hierro_ es un poderoso generador del
glbulo sanguneo, nadie lo duda; pero tambien es preciso proclamar otra
verdad importante para la justa apreciacion de sus efectos teraputicos,
y es que la accion tnica del _hierro_, llamado por Marcus el _contrario
de la clorosis_, no es mas que el primero de una srie de efectos de
este medicamento sobre la vitalidad de los rganos, sobre la inervacion
ganglionar y sobre la elaboracion de los elementos orgnicos, que, en
ltimo trmino de esta srie, se pervierten, se alteran, se afectan de
debilidad  impotencia.

No nos incumbe entrar en la discusion de las teoras que se han dado
sobre la naturaleza de la _clorosis_. Nos limitamos  consignar que la
observacion clnica, como la esperimentacion pura, estn acordes para
probar que el _hierro_ obra dinmicamente sobre los rganos encargados
de la hematosis, y por consiguiente, sobre la constitucion ntima de
este flido, cuya parte prctica proseguirmos tratando en este
artculo.

El _hierro_ es tambien un agente alterante de la sangre y de los
humores, pues los empobrece, y decolora los tejidos, afectando al
organismo hasta el deterioro y descomposicion; los sntomas que indican
al _hierro_ en una clorosis dada, son los siguientes: grande debilidad
muscular, la sola accion de hablar fatiga, necesidad de estar echado,
eretismo y supresion de varias secreciones, falta de derrames serosos 
hidropesas, escepto el edema de los pis y la hinchazon plida de la
piel alrededor de los ojos, sueo agitado, fatiga al despertar, opresion
del corazon que impide dormir en decbito lateral, pulso pequeo, ruido
de fuelle en el corazon y los grandes vasos, palpitaciones al menor
movimiento, opresion y constriccion en el pecho en momentos dados, sudor
matinal, cido, movimientos congestivos en la cabeza, dolor en la misma,
sobre todo de un lado, cefalalgia que aumenta encorvndose, alopecia,
ansiedad y latidos en el epigastrio, zumbido en los oidos, ojos
empaados, cara terrosa  sucia,  de una palidez oscura, facilidad 
congestionarse y encenderse el semblante, rubicundez de las mejillas
como si fuera una mancha roja en la piel, que est plida alrededor,
palidez de los labios, dilatacion de las narices  cada espiracion,
anorexia, repugnancia  la carne, regurgitaciones, nuseas y vmitos
cidos  de alimentos, ventosidades, lientera, supresion de las reglas
 metrorragias, tos seca por la maana y despues de comer, opresion por
la tarde, calambres en el estmago, en el vientre y en el pecho, en los
dedos de las manos, en las pantorrillas y en los pis.

La caquexia clortica y anmica presenta un carcter nervioso ertico
que tiene su punto de partida en la afeccion de los nervios ganglionares
y en el estado de alteracion de las funciones hematsicas y nutritivas.
No hay, ni prdida de sangre  humores, ni flujo seroso  mucoso. Esto
distingue perfectamente al _hierro_ de la _quina_, del _mercurio_, del
_yodo_, del _arsnico_....; no presenta, ni infartos linfticos de los
gnglios, ni derrames serosos, ni flegmorragias. La clorosis en que est
indicado el _hierro_, est caracterizada, no por el ruido de fuelle, que
pertenece tambien  otras anemias, sino por la pltora y actividad
sangunea iniciales, por la falta de prdida sangunea  humoral, y por
el conjunto de otros sntomas. Los principios de la sangre parecen
agotados, el organismo se marchita y aniquila estando en todo su apogeo
y lozana; la lesion es dinmica y siempre lo fu; las prdidas, en fin,
y las hemorragias solo se manifiestan en el perodo congestivo y en el
estado caquctico; y aun cuando presenten un carcter pasivo, conservan
siempre un sello congestivo y ertico, que es el propio de la accion de
los ferruginosos y su efecto inicial.

Las dsis exageradas de _hierro_ en una enfermedad tan dinmica, podrn
cuando ms aliviar momentneamente, y en efecto dan este resultado; pero
la clorosis se reproduce despues de la mitigacion conseguida con el
medicamento; el abuso, adems, tiene su trmino: se declara, en fin, una
especie de pltora ertica con hemorragias, especialmente pulmonales,
seguidas de tisis  de una caquexia anmica incurables. Si recordamos el
pasado, pocos mdicos habr que empleando el _hierro_  fuertes dsis y
con insistencia, no hayan visto graves accidentes pulmonales
reemplazando  estas clorosis reproducidas por el tratamiento; que no
hayan observado en las mismas la espectoracion sanguinolenta despues del
uso de los ferruginosos, y que no hayan vuelto  ver  las enfermas mas
clorticas que lo que antes estaban. Esta es una de las verdades
confesadas ingnuamente por Mr. Trousseau,  pesar de sus teoras
inconciliables. Estos accidentes no se cohonestan invocando la hiptesis
de un cambio de forma de la enfermedad  de una esclusion recproca de
la clorosis y de los tubrculos pulmonales, ni aun con la preexistencia
de los tubrculos; son los efectos del _hierro_, esto es todo.

Entre los mdicamentos que tienen una accion mas  menos anloga  la
del _hierro_ en la produccion de la anemia, y en el tratamiento de esta
enfermedad, debemos indicar el _azufre_, la _sepia_, la _pulsatila_, el
_platino_, la _nuez vmica_, el _manganeso_, el _yodo_, el _arsnico_,
el _slice_, los _cidos minerales_.

=B.= _Tisis._--H ya mucho tiempo que se ha aconseado y empleado el
_hierro_ en la tisis, pero con resultados fatales y tristes accidentes,
 causa de la falta de indicaciones precisas y por lo cual la mayora de
los mdicos le han abandonado. Ha sido necesario que la observacion
clnica uniese sus datos  los de la esperimentacion en el hombre sano,
para permitir  algunos prcticos el volver al _hierro_ en el
tratamiento de esta grave enfermedad. Los sntomas fisiolgicos del
_hierro_ han podido ya ponernos en disposicion de precisar los casos
particulares que debe combatir ventajosamente: estos sntomas estn
representados por los accidentes morbosos, producto del abuso del
_hierro_ y que afectan el pecho; he aqu los mas principales: tos seca,
espasmdica, con constriccion del pecho, agravada por el movimiento, y
que es mas frecuente por la tarde y por la noche, acompaada de
espectoracion de sangre que aumenta la opresion; esputos estriados de
sangre, sanguinolentos  purulentos, que se espectoran con dificultad,
despues de un acceso de tos, despues es abundante, sobre todo por la
maana; plenitud y apretamiento, calor en el pecho; gases quemantes
ascienden  la traquearteria, punzadas entre las escpulas,
palpitaciones de corazon, opresion mayor por la tarde y despues de media
noche, ronquera, anorexia, repugnancia  la carne, calor y somnolencia
despues de comer, eructos, vomituriciones, espasmo constrictivo en el
epigastrio, diarrea, lientera, orinas con sedimento latericio; solo se
puede dormir en decbito dorsal, calofro por la tarde y frio general al
meterse en la cama, calores y escitaciones sanguneas, sudor por la
noche y por la maana, que se prolonga hasta medio dia, producido por el
menor movimiento; por ltimo, piel seca, palidez sucia de la cara,
congestion en la cabeza, rubicundez de las mejillas, la conversacion
fatiga hasta el esceso, sensacion de sncope al andar, tintineo en los
oidos, epistaxis por la tarde, calambres en las pantorrillas y
estremidades, grande fatiga, debilidad muscular, pesadez de los
miembros, enflaquecimiento, deseo insuperable de estar acostado, frio de
los pis, edema de los mismos, pulso frecuente, apenas sensible.

El doctor Muller, que ha publicado un trabajo sobre el _hierro_ en la
tisis pulmonal, ha confirmado estos datos patogensicos y comprobado los
accidentes por abuso del mismo, empleando el hidroclorato de hierro 
dsis muy dbiles en la tisis caracterizada por estos sntomas y por
estos accidentes, sentando adems, las indicaciones siguientes:

No puedo, en general, caracterizar mejor la esfera de accion de este
medicamento en la tisis, que afirmando est especialmente indicado en
los casos en que los mdicos antiguos le hallaban contraindicado y
peligroso. Conviene sobre todo en personas jvenes, lozanas, que
presentan un eretismo pasajero del sistema vascular  que estn
dispuestas  congestiones en el pecho y la cabeza.

Los sntomas especiales son: agitacion y ardor fcilmente provocados
por los movimientos del cuerpo y las emociones morales, y como
consecuencia natural, palpitacion, disnea, tos, rubicundez sbita de las
mejillas, epistaxis, hemoptisis, fatiga rpida, escitabilidad nerviosa.
En indivduos de esta categora es raro que el _hierro_ no obre
favorablemente.

Por sus relaciones con el estado caquctico, el _hierro_ puede ser
empleado con ventaja en la fiebre hctica, colicuativa, en la tisis
avanzada (descrita anteriormente); pues resulta de todas las
observaciones que este medicamento est indicado en dos estados
diferentes de la enfermedad, en su principio y en un perodo muy
avanzado.

Esta doble accion teraputica no es privativa del _hierro_; pertenece 
todos los medicamentos como ya lo han visto nuestros lectores, lo cual
es un hecho que nuestras investigaciones nos han patentizado, tanto por
la prctica antigua, como por las aplicaciones teraputicas modernas, y
que tambien la clnica est en armona con la esperimentacion
fisiolgica.

=C.= _Eretismo sanguneo_, _hemorragias_, _flujo mucoso_, _neuralgias_,
_caquexias_.--El lector no estraar las indicaciones que nos restan
indicar para la administracion del _hierro_ en los casos de eretismo
sanguneo, en personas irritables, de un temperamento nervioso y
sanguneo con molimen hemorrgico local  general,  con hemorragias
activas, particularmente del pulmon y de la matriz, as como en la
amenorrea ertica. El _hierro_, en estos casos, est mas indicado que la
_manzanilla_ y la _nuez vmica_; su accion puede compararse  la del
_rnica_ en esta circunstancia; pero estas indicaciones deben llenarse
con las dsis dinmicas mas dbiles.

El _hierro_, por otra parte, segun los sntomas ya conocidos, es
escelente para combatir la amenorrea anmica; para escitar el flujo
menstrual muy debilitado  retardado, para curar la hemoptisis y la
metrorragia anmicas con palidez, palpitaciones, edemas.

Est indicado en las bronquitis crnicas, en los catarros de la vejiga,
las leucorreas con flujo mucoso  sero-purulento abundante, cuando la
anemia precede  los flujos y que no es producida por prdidas
sanguneas  humorales. La diarrea del _hierro_ es generalmente
indolente, pero presenta con frecuencia escoriaciones en el ano; su
leucorrea consiste casi siempre en una serosidad alterada como la del
_lolium temulentum_. El _azufre_ y la _quina_ son tambien los mas
anlogos al _hierro_, en una y otra afeccion. Son, como l, muy eficaces
en la lientera que el _laurel-rosa_ combate con buenos resultados. El
_hierro_ tiene el carcter de eretismo que le indica en el estreimiento
propio de las personas anmicas, del mismo modo que en el de las
personas de que hemos hablado al principio de este prrafo.

Las neuralgias propias del _hierro_ son todas anmicas y se distinguen
por la debilidad general, por la palidez, por los latidos y movimientos
congestivos en la parte afecta; tales son ciertas odontalgias y dolores
reumticos en la cabeza, cuya curacion disputan muchas veces la _quina_
y la _sabina_; y aun la citica, y el tic doloroso..., que ofrecen los
mismos caractres.

El _hierro_ se usa muy ventajosamente en el curso del tratamiento de una
enfermedad estnica, para amortiguar un esceso de irritabilidad que se
opone  la receptividad de la accion del medicamento mas indicado; llena
igualmente la misma indicacion en afecciones astnicas y anmicas
dominadas por una grande escitabilidad de la fibra. Con este carcter
deben presentarse la ditesis paldica y los estados caqucticos para
ser aliviados por el _hierro_: en estos estados comprendemos las
caquexias por abuso de la _quina_ y el _opio_. En cuanto al del
_hierro_, se le podr remediar con el _sulfuro de cal_, la _pulsatila_,
el _arsnico_.

=Dsis.=--Las tres primeras trituraciones del _hierro_ se usan con
frecuencia para combatir las afecciones anmicas y diatsicas en que
est indicado; las atenuaciones mas elevadas se aplican al tratamiento
de las lesiones de la sensibilidad y el eretismo. En el primer caso se
puede administrar hasta un gramo por dia en tres dsis; en el segundo,
basta una gota  algunos glbulos empapados de la sesta  de la
dcimaoctava atenuacion en agua para veinticuatro horas. El _agua de
hierro_, los _bolos de Nancy_, especie de _tartrato de hierro_, las
diversas pastillas y grajeas ferruginosas, son preferibles  la forma
pilular y se administran en distintas dsis.

Pero la preparacion mas recomendable y que hemos designado al principio,
es la del _hierro_ tratado por el hidrgeno, y dividido y atenuado por
trituraciones sucesivas con el azcar de leche.

El _percloruro de hierro_ cuya solucion concentrada puede emplearse  la
dsis de una  veinte gotas al dia, es hoy el mas usado, y muchas veces
el mas  propsito. Nada tenemos que decir de su uso al esterior como
hemosttico, pues es uno de los mas eficaces; basta por ejemplo empapar
en esta solucion pura un pedazo de algodon y aplicarle sobre una
picadura de sanguijuela para detener instantneamente una hemorragia
grave en los nios  en personas anmicas.




GRAPHITES (GRAFITO).


 I.--Historia.

Este carbon mineral, llamado tambien _plombagina_ y _percarburo de
hierro_ (una parte de _hierro_ y nueve de _carbono_), es un medicamento
nuevo, introducido en la materia mdica en 1812, y usado con xito, al
interior y al esterior, en los dartros, por el doctor Weinhold, que le
di  conocer en un erudito trabajo. Su eficacia le hizo bien pronto
recomendable  los prcticos estranjeros, y el mismo Hufeland no fu el
que menos contribuy con su prctica. En Francia fu Marc quien abog
por este medicamento, pero no tuvo xito. Fu necesario que Hahnemann[1]
y varios mdicos de su escuela, animados del deseo de revisar la materia
mdica y esclarecer sus numerosos agentes con los datos de la
esperimentacion pura, publicasen el resultado de sus ensayos y numerosos
hechos clnicos, para que pudiramos conocerle. Emprendemos su estudio
con la esperanza de ser tiles  los mdicos, dndoles  conocer un
medio poderoso y muy despreciado en una multitud de afecciones rebeldes,
y en particular en la escrfula y los dartros.


 II.--Efectos fisiolgicos.

El grafito posee evidentemente una accion electiva sobre el sistema
cutneo por una parte, y sobre el venoso por otra: uno y otro sistema,
es decir, los elementos venoso y linftico son los centros, y el
nervioso ganglionar es el agente directo.

Los caractres siguientes establecern suficientemente las diferencias
de su accion de la del _carbon vegetal_, de la _pulsatila_, del
_carbonato de cal_, de la _barita_, del _azufre_....., aun cuando el
_grafito_ tenga, con la mayora de ellos, caractres comunes; tales son:
grande sensibilidad al frio, diminucion de la contractilidad orgnica,
alteracion profunda de la nutricion, accion lenta que se desarrolla por
una srie de efectos que tienden mas uniformemente  la astenia.

El _grafito_ no dirige su accion ni al corazon, ni al cerebro de una
manera directa  activa; no tiene carcter flegmsico ni nervioso
esencial; sus fenmenos febriles son diatsicos; representan una fiebre
lenta con remision por la tarde  por la noche; el frio y los calofros
disminuyen; el calor es seco, quemante en las estremidades, pero no es
fijo ni duradero; el sudor es principalmente nocturno y matutinal, se
manifiesta  se agrava por el movimiento y el menor esfuerzo del
espritu; es ftido, sobre todo cuando es el resultado de causas
accidentales.

Todo indica en este medicamento la astenia, la falta de contractilidad
de los vasos capilares venosos y linfticos. Rfagas de calor y
numerosos movimientos congestivos rpidos y vagos, se observan en la
cabeza, en el pecho, en el vientre, en los miembros, y tambien una
sensacion de ardor quemante que dan cierta consistencia  las
congestiones eminentemente pasivas y venosas de este medicamento. El
prurito, tanto interno como esterno, espresa el mismo carcter venoso,
el cual precede y acompaa  las congestiones; la sensacion de frio
sucede al prurito frecuentemente, como el temblor y la debilidad  los
dolores.

Pocos son  ninguno, los medicamentos que con mas frecuencia produzcan
la sensacion de quemazon, y que la manifiesten en mas puntos que el
_grafito_; pero aunque se le observa en todas partes, domina en el
abdmen, donde todos los sntomas espresan el entorpecimiento del
sistema de la vena porta.

Los escozores, los pruritos, las pulsaciones, las sensaciones de
escoriacion y de quemazon que se manifiestan en las membranas mucosas de
los ojos, de la nariz, de los oidos, de la boca, del ano, de la vagina,
de la uretra; las irritaciones subagudas con tumefaccion y flujo mucoso
 aumento de las secreciones de estas partes, son siempre caractres de
la electividad del _grafito_. Estos sntomas tienen la astenia por
trmino, y est adems representada por la mayor parte de los sntomas.
En el primer perodo subirritativo de esta accion sobre el sistema
venoso, es en el que existen los grupos de sntomas que indican el
estreimiento, la escitacion venrea incompleta, los violentos latidos
del corazon y las pulsaciones de todo el cuerpo.

El perodo irritativo del sistema linftico no ofrece los mismos
sntomas, y solo se distingue del estado crnico por cierta sensibilidad
en los gnglios infartados. La afeccion linftica se confunde con
frecuencia con la venosa en la misma parte y en la misma lesion.

Pero la mayor parte de la afeccion se presenta en la superficie cutnea,
que ofrece casi todas las variedades de los dartros y de las lesiones
herpticas y nutritivas, desde el eretismo hasta los rgades y las
escoriaciones, desde la vescula serosa y la ampolla llena de pus, hasta
el dartro crustceo, y aun corrosivo; y en los casos de lesion de los
tejidos, uno de los caractres dominantes de la accion del _grafito_ es
la exudacion, la abundancia de jugos mal elaborados  impotentes para
regenerar el tejido y reparar la lesion.

La afeccion del sistema nervioso ganglionar se espresa por una multitud
de sntomas  los que, los anteriores dan incontestablemente un gran
valor. Indicarmos como ejemplo los siguientes: ansiedad con sudores 
incomodidad en la cabeza, con nuseas, vacilacion y vrtigos con frio y
calosfros, calor amarillento de la cara con crculo azulado alrededor
de los ojos y palidez sbita de la misma por el menor trabajo
intelectual, sed y apetito escesivo y variable con mas frecuencia,
meteorismo, flatulencia, plenitud despues de comer; el cito produce
clicos, calambres, y aun cuando no sea completo, es seguido de laxitud,
ardores, sudores generales y enfriamiento de las piernas; durante las
reglas hay frio, dolores clicos y diarrea, y por la noche, conatos
frecuentes de orinar; sueos inquietos que dificultan la respiracion,
hacen gritar y producen un abundante sudor; hay ansiedad orgnica con
gemidos sin poder precisar un dolor, fatiga hasta encontrarse incmodo,
y que parece residir en el vientre.

Es, en fin, el ataque al pecho el que revela mas distintamente la
afeccion de los nervios ganglionares; todas las secreciones estn
modificadas por una mala  incompleta elaboracion; las orinas son
turbias y se alteran fcilmente; el sudor es ftido  tiene un fuerte
olor cido, el de las mucosidades y el de los eructos tienen el mismo
carcter, y hasta las secreciones purulentas y serosas de las lesiones
cutneas le tienen desagradable, ftido algunas veces: esta fetidez se
observa generalmente, y con especialidad en el moco nasal, el olor de la
nariz es malo, el de la boca es agrio y ptrido. La piel es enfermiza,
toda lesion tiende  ulcerarse; hay tumores enquistados, escoriaciones,
grietas, vesculas corrosivas, vegetaciones en las lceras, espesor de
las uas, humedad glutinosa de los cabellos, alopecia; y en las lesiones
herpticas, se alteran los jugos reparadores y se escretan  forman
costras delgadas.

El carcter de estas lesiones es linftico, pero no deja de asociarse 
veces el venoso  de desarrollarse aisladamente; es preciso indicar aun:
diversas erupciones de granos de un rojo oscuro, orzuelos en los
prpados, rubicundeces erisipelatosas, rubicundez de la conjuntiva,
hinchazon roja del pabellon de las orejas y de la nariz, epistaxis, 
exhalacion de una sangre negra mezclada con el moco nasal, tumefaccion y
rubicundez de las encas y de la faringe, tumores hemorroidales, flujo
sanguneo hemorroidal, hinchazon de las venas, sangre menstrual negra y
espesa.

Las superficies internas son el sitio de una flojedad y flujos astnicos
abundantes, como, diarrea, leucorrea, espectoracion mucosa, salivacion y
coriza fluente; despues de un eretismo inicial de las superficies
exhalantes, se observa siempre alguna sequedad. Los movimientos
congestivos son mas y mas astnicos, resultando la relajacion de la
fibra, la infiltracion de los tejidos, los edemas mucosos y linfticos,
las flogoses subagudas de la piel y de los gnglios. La obstruccion 
inercia abdominal, por los stasis y obstculos de la circulacion de la
vena porta, sostiene cuando domina la escena, una irritabilidad
intestinal que conduce al estreimiento: este es crnico y contrasta con
el carcter de flojedad que existe en las otras superficies. H aqu el
estado del sistema venoso abdominal que corresponde, en las mujeres, 
una multitud de padecimientos simpticos, de carcter venoso, que
reproduce cada congestion en las pocas menstruales. Las menstruaciones
son habitualmente retardadas por el eretismo que la pltora venosa
sostiene en el tero.

Pocos son los medicamentos mas directamente indicados en las
constituciones blandas, linfticas, en las personas escrofulosas, en los
temperamentos venosos, en las constituciones de indivduos en los que la
sangre venosa esperimenta dificultades en su circulacion y alteraciones
por el rgimen  gnero de vida. Los efectos del _grafito_, no solo
armonizan con lo que constituye materialmente los temperamentos
linftico y venoso, sino tambien con sus disposiciones morales; tales
como la apata, la timidez de los primeros por una parte, y por otra, la
melancola, la irascibilidad, el desaliento y la desesperacion.


 III.--Efectos terapeticos.

Es tanto mas posible trazar un cuadro exacto de la vasta esfera de
accion de este medicamento, cuanto que  las esperimentaciones
fisiolgicas de Hahnemann y de un gran nmero de autores, se han
agregado las observaciones hechas en los obreros que trabajan la
_plombagina_  mina de _plomo_, en diversas fabricaciones y
manufacturas. En estos operarios se manifiestan mas los estados
linftico y venoso, las afecciones nerviosas diatsicas  caqucticas y
las lesiones cutneas y nutritivas. Vamos  revistar algunas de estas
enfermedades, pero antes harmos dos observaciones.

La primera es, que no insistirmos en detallar las indicaciones cuando
los sntomas ya referidos pueden suplir al detalle, evitando de esta
manera incidir en repeticiones; y la segunda, que siendo hasta ahora tan
limitado el uso de este medicamento, poseemos pocos hechos clnicos
capaces de confirmar la eficacia en cierto nmero de enfermedades que la
esperiencia ensear sin duda  combatirlas.

Podramos citar nuestras propias observaciones, pero nos hemos impuesto
en esta obra el valernos muy poco de ellas, y cuando lo hacemos, es mas
bien por comprobar los datos dudosos. Tenemos el pensamiento, sea dicho
de paso, de publicar mas tarde las observaciones que recojamos bajo el
punto de vista de estos estudios. Al efecto podramos citar casos de
curacion de caquexia por la _almina_, la _sal marina_, el _tanino_, el
_azufre_, el _carbono_, el _amoniaco_, el _hierro_..... y otras
sustancias salinas y minerales trabajadas  laboreadas en ciertas
poblaciones, por varias familias y obreros. Se han despreciado mucho las
observaciones de este gnero con detrimento de la materia mdica y de la
teraputica; y sin embargo, es el modo de apreciar en la mayor parte de
las sustancias sus efectos crnicos y diatsicos, como ya se ha hecho
con la corteza de _naranjas amargas_, la _potasa_, el _fsforo_, el
_cobre_.....

El _grafito_ se ha manifestado muy eficaz en las afecciones siguientes,
que enumerarmos en el rden que corresponde por el nmero de sus
resultados: dartros; erisipelas crnicas; lceras inveteradas,
escrofulosas, varicosas, psricas; oftalmas igualmente psricas y
escrofulosas; hemorrides fluentes; amenorreas y dismenorreas;
gastralgia; epilepsia y parlisis parcial; hidropesa; asma.

=A.= _Afecciones venosas y escrofulosas._--El estado venoso y escrofuloso,
y las irritaciones que de l dependen, apenas son susceptibles de
clasificacion; son afecciones frecuentemente complicadas y diversamente
combinadas con otros elementos morbosos.

El eritema y la erisipela del _grafito_ proceden ordinariamente de
recidivas en personas debilitadas  de una constitucion venosa, en las
mujeres en la poca de las reglas,  de su supresion natural. Todas
estas personas estn afectadas de incomodidades abdominales, de
embarazos gstricos, de vrices en las estremidades inferiores, de
ardores, de dolores, de quemazones en los hipocondrios. La erisipela
presenta un color mas  menos oscuro  plido, y hay mas hinchazon en la
piel que en los casos ordinarios; la cabeza est pesada, hay latidos; el
enfermo teme al frio; la superficie de la piel afectada est hendida,
escamosa, y ofrece con frecuencia alguna exudacion; la inflamacion es
local, infebril, y la erisipela es de las que se denominan flegmonosas,
pero de marcha subaguda y con mucho prurito. La erisipela del _grafito_
est relacionada frecuentemente con las pocas menstruales, y aparece 
desaparece con ellas. Las fluxiones en las mejillas y otras varias
subagudas y linfticas que se hacen erisipelatosas, son tambien propias
del _grafito_. Lo son asimismo la erisipela edematosa de los pis, y
ciertos eritemas artrticos; afecciones, que como las anteriores, tienen
un carcter venoso pronunciado y escrofuloso algunas veces.

La oftalma mas propia del _grafito_ es de la misma naturaleza, y se
distingue por el calor, prurito, escozor, rubicundez  hinchazon
dolorosa de los prpados; escozor quemante en los ngulos de los ojos,
acumulacion de pus; inflamacion y supuracion de los ojos; aglutinacion
por la maana, legaa seca en las pestaas, fotofobia. En los nios
escrofulosos, en los que los ojos estn cerrados por la tumefaccion con
aversion  la luz y erupcion costrosa en la cara, el _grafito_ es un
medicamento herico.

Est indicado en la otitis escrofulosa con hinchazon del pabellon de la
oreja, prurito, sequedad  flujo abundante de pus  de cermen alterado
 muy lquido, sin dolores vivos. Producir buenos resultados en ciertas
afecciones crnicas del oido con zumbido y congestion, con caractres
herpticos  escrofulosos. En todos los casos de otitis, como en un gran
nmero de otras afecciones, el _grafito_ es el mas anlogo de la
_pulsatila_ y su mejor auxiliar.

El _grafito_ est indicado en una especie de angina herptica crnica 
subaguda, profunda, con infarto superficial; sequedad algunas veces, y
en otras muchas abundancia de moco que siempre existe despues de algun
tiempo de irritacion; sensacion de un cuerpo estrao, punzadas profundas
en la garganta. Es el medicamento mas anlogo de la _barita_ en estos
casos, y hasta se eleva muy cerca de la astenia gangrenosa del _carbon
vegetal_.

Respecto  los rganos gnito-urinarios, el _grafito_ se adapta mejor
que cualquier otro medicamento  la dismenorrea retardada, en las
mujeres cuyo sistema venoso abdominal est habitualmente entorpecido 
pesar de los fenmenos de irritacion que produce la congestion
menstrual. La sangre es negra y muy espesa; hay dolores clicos y
espasmos abdominales, incomodidades en la cabeza con sensacion de
compresion, vrtigos con latidos en la base del crneo  en el vrtice,
dolores en el pecho, palpitaciones de corazon, dolores en los miembros,
frio en las estremidades que  veces estn hinchadas  edematosas,
grande debilidad en fin. Casi siempre hay dartros, algun flujo mucoso,
ya bronquial, ya nasal, ya leucorrico  hinchazones erisipelatosas que
coinciden muchas veces con la poca menstrual. Para el _grafito_, el
molimen menstrual produce irascibilidad,  melancola con mal humor;
para la _pulsatila_, grande sensibilidad y llantos. El lumbago no es
habitual en estos casos para el _grafito_, y la sensacion de presion
como si fuera  salir un mar de sangre por la vagina, no le pertenece 
es muy raro.

La leucorrea que es del recurso de este medicamento presenta un lquido
menos alterado que el de las dems secreciones; es un moco
ordinariamente blanco, abundante, y cuya prdida debilita mucho; rara
vez existe sin vesculas  sin escoriaciones en los grandes labios: este
flujo reemplaza frecuentemente  la menstruacion. Esta amenorrea est
siempre acompaada de alteraciones congestivas, de sofocaciones
ardorosas, de espasmos internos, de neuralgias; y tiene de notable un
cosquilleo constante entre los dedos. Ultimamente, el dartro se presenta
entre estos, pertenece al _grafito_ mejor que al _selenio_.

El stasis venoso hemorroidal, la inflamacion subaguda de los
hemorrides y su flujo, reclaman el _grafito_ como su mejor remedio.
Est particularmente indicado en esta afeccion, en la astenia con
tumefaccion de los tumores hemorroidales, generalmente indolente  con
poco dolor, pero mas bien con tenesmo: el _aloes_ la _pimienta_, la
_nuez vmica_..... exigen mas agudeza.

La hipocondra con ansiedad y aun desesperacion, grande irritabilidad,
que los enfermos lloran fcilmente, condolindose hasta el punto de
creerse desgraciados; que hay gran desarrollo de gases  los que se
atribuye los dolores que se presentan en un punto distante y que
desaparecen despues de la espulsion de los mismos, se combate
ventajosamente con el _grafito_; as como tambien muchas incomodidades
abdominales de toda especie, el calor quemante en el estmago despues de
haber comido,  la agravacion al menos de estos padecimientos despues de
comer. Este estado, debido en general  la pltora venosa abdominal,
produce casi siempre un estreimiento rebelde, infiltraciones, 
infartos viscerales.

El estreimiento coexiste  veces en los casos de vastas lesiones
herpticas en la piel,  con la caquexia escrofulosa, si bien en este
ltimo caso es mas frecuente la diarrea. Esta por otra parte es el
sntoma mas en armona con la accion astnica del _grafito_ en la
plenitud de su evolucion en el organismo; la materia de la diarrea es de
olor agrio, y como espumosa muchas veces en los nios, y generalmente de
color oscuro: este carcter es propio de los adultos.

La ditesis escrofulosa se modifica ventajosamente con el _grafito_. En
esta afeccion, toda la abundancia de jugos insuficientemente elaborados,
se trasporta  los gnglios linfticos que se ponen tumefactos sobre
todo los del cuello; la piel est seca, pero no arrugada, marchita;
pulula alguna erupcion exudante, un favus mucoso, vesculas; y se
observa un enflaquecimiento continuo  pesar de la persistencia del
apetito. En este estado principalmente, vomitan los enfermos por la
maana aguas con especialidad, y lo mismo despues de las comidas. Estos
vmitos son un sntoma bastante comun del _grafito_ en las caquexias, ya
venosa, ya linftica. En estos dos casos, la diarrea alterna con el
estreimiento; es cida y espumosa. Muchas veces en los adultos est el
vientre tirante, hay desarrollo de gases, clicos, sueo angustioso
bruscamente interrumpido.

En este estado diatsico, como en todo estancamiento venoso abdominal
que est en relacion con los efectos del _grafito_, es en el que existe
frecuentemente la tnia. Modificando este medicamento las condiciones
orgnicas, destruye con mas seguridad este parsito. La _ignacia_, la
_nuez vmica_ y la _pulsatila_ son tambien medicamentos eficaces contra
la tnia, porque tienen una accion electiva sobre los rganos y sistema
venoso abdominal. El _mercurio_ y el _azufre_ son, despues de los
anteriores y del _grafito_, los mas tiles en casos semejantes. Es por
lo mismo necesario dar el _azufre_ como intercurrente en el tratamiento
de la tnia por el _grafito_.

=B.= _Afecciones cutneas._--Nos limitarmos  enumerar las afecciones
cutneas unidas  no  estas ditesis, y  las cuales corresponden los
sntomas del _grafito_; las lceras fistulosas, aun con lesion de un
hueso, se curan bajo su influencia; es preciso recurrir tambien al
_cystus canadensis_  al _slice_. El _grafito_ es uno de los medios mas
eficaces en las lceras sarnosas, varicosas y fagednicas, despues de la
accion del _azufre_, y est en la misma lnea que el _licopodio_, el
_cido fosfrico_; el _carbon vegetal_. Se le puede administrar como
especfico del zona, pues es por lo menos en union del _zumaque_ el
medicamento mas  propsito para calmar los dolores de esta erupcion
pustulosa, y para abreviar admirablemente la duracion, aun en personas,
por otra parte, bien sanas. El _arsnico_, el _causticum_ y el
_mercurio_ son medios eficaces en la misma enfermedad, pero cuyas
indicaciones solo en los dos primeros hemos podido trazar.

El _grafito_ goza de una eficacia notable en muchas afecciones
herpticas hmedas, exudantes, en oposicion al _carbonato de cal_ y
otros medicamentos que corresponden con preferencia  las erupciones
secas. En las de la cabeza, se le puede alternar ventajosamente con el
_zumaque_ y el _laurel-rosa_; este se limita  las erupciones que se
presentan detrs de la oreja; el _licopodio_ completa la accion del
_grafito_ cuando la erupcion se fija en la parte posterior de la cabeza.
La costra serpiginosa de los nios se cura con el _grafito_, cuando est
rodeada de rubicundez con poca infartacion de los gnglios linfticos
inmediatos. El favus mucoso, rebelde, ftido, con supuraciones
glandulares de la misma naturaleza, reclama igualmente la accion de este
medicamento. El doctor Ruoff[2] quiere que en todos los casos se le
emplee  las mas bajas trituraciones, y que se le alterne con el
_azufre_ por pocas,   cortos intrvalos; y muchas veces con estas
dsis triunfa de los dartros inveterados. Es superior en eficacia al
_mercurio_,  la _thuya_,  la _pulsatila_ y al _zinc_ en el ectima
(pstulas), al _mercurio_ y al _zumaque_ en el eczema (vesculas); pero
es inferior al _carbonato de cal_ y al _fsforo_ en el imptigo
(pstulas), y al _causticum_ y  la _belladona_ en el lquen (ppulas).

Las escoriaciones  inflamaciones de los repliegues del cuello y de la
ngle corresponden  _licopodio_, y en los nios se espolvorean estas
partes con esta sustancia; el intertrigo se cura con _grafito_, y cuando
es intenso y la piel se inflama sobre los muslos, es necesaria tambien
la _estafisagria_. Las escoriaciones de las manos y de los pis se curan
admirablemente con la mas dbil dsis de _grafito_ aun cuando haya
rgades profundos, y la mano mas arrugada se pone tersa y flexible. El
_licopodio_ tiene tambien indicaciones en estos casos, en los que, ni el
_slice_, ni el _oro_, ni el _carbonato_, ni el _sulfuro de cal_ tienen
una accion tan segura. Las grietas de los labios y del ano exigen otros
medicamentos tales como la _ignacia_, la _sal marina_, el _fsforo_, el
_mezereum_.

El _grafito_ es el medicamento principal para remediar las escoriaciones
 grietas de las mamas. El _rnica_ calma el dolor, pero es un paliativo
que solo debe emplearse uno  dos dias. El _grafito_ es el mejor
indicado en las escoriaciones con dolores quemantes y rodeados de una
zona eritematosa. En cualquiera otro caso el _licopodio_  el _azufre_
pueden ser preferibles,  por lo menos agregarles, alternndoles. La
disposicion de la piel  supurar por la menor causa,  con la mas ligera
escoriacion, exige el _grafito_, y en los nios y personas nerviosas y
delicadas, la _manzanilla_. El _petrleo_ y la _sepia_ son tiles
algunas veces, si la parte afecta carece de tumefaccion y rubicundez. El
_grafito_, en fin, se administra en las convalecencias, para la
alopecia; aplicado tpicamente es muy eficaz para quitar del cuero
cabelludo las pequeas escamas furfurceas tan abundantes en algunas
personas. El _carbonato de cal_, el _slice_ y el _mezereum_ son
entonces sus mejores auxiliares.

=C.= _Neuralgias._--Rstanos indicar las neuralgias que pertenecen  la
accion del _grafito_. Solo se ha usado en algunos casos de gastralgias
calambrides con salivacion, flujo mucoso y desarrollo de gases; la
gastralgia atnica, con dolores reumticos y artrticos, calambres y
frio en las estremidades, tambien es del recurso del _grafito_, pero con
la condicion de que no es preciso exista la afeccion herptica, pues
basta que el estado caquctico anlogo al de este medicamento sea la
causa de estas neuralgias  que exista con ellas. Lo mismo sucede en los
tumores tofceos de la artritis irregular, en personas cacoqumicas
frecuentemente atacadas de eritemas cutneos  afectados de
padecimientos abdominales.

=Dsis.=--Las dsis varian segun que se emplee el _grafito_ como alterante
 en calidad de modificador de la vitalidad, y segun que se use en
personas dotadas de poca fuerza de reaccion,  de alguna irritabilidad,
desde dos  tres decgramos de una de las tres trituraciones, hasta una
gota  algunos glbulos de la sesta, duodcima,  dcimaoctava
atenuacion, continuando su uso hasta obtener los efectos deseados. La
pomada compuesta de un gramo de la primera trituracion para ocho de un
cuerpo graso, sobre todo manteca de cacao, es muy til en la pitiriasis
del cuero cabelludo, en los rgades y algunas afecciones herpticas.




GUAIACUM (GUAYACO).


 I.--Historia.

Es la resina estraida del _guayaco_, planta de la familia de las
rutceas, _Juss_.--De la decandria monoginia, de _Linn_.--El _guayaco_
debe ocupar un lugar en la materia mdica, si se atiende  lo que de l
han escrito los mdicos antiguos y al frecuente uso que se ha hecho
hasta ltimos del siglo pasado. En el dia, parece estar limitado 
algunos casos de gota. Muchos autores se han ocupado de este
medicamento, entre los que se cuentan, Ulric de Hutten, Montagnana,
Jacques Bthencourt, Teuthorn, Hahnemann, etc. Los primeros le emplearon
en la sfilis y la lepra que en el siglo XVI se confundian con
frecuencia. Las curaciones de estas enfermedades obtenidas por este
medio en aquella poca en que tan terribles y graves eran, no podian
menos de animar al estudio de los efectos y propiedades del _guayaco_.
No pudiendo negar Giacomini los casos de curacion obtenidos en la India,
de un mal que solo podia ser la lepra  una viruela degenerada, trata de
atenuar la significacion de estos hechos, pretendiendo, que estas
afecciones son menos graves en este pas, lo cual es inexacto, y
manifestando que el _guayaco_ es all mas activo por ser indgeno y por
emplearse en las mejores condiciones, lo cual es muy posible.

En Europa, se ha utilizado el _guayaco_ en estas afecciones y en el
reumatismo agudo y crnico, el coriza y catarro tambien crnicos, la
gota aguda y crnica, la diarrea y otros flujos mucosos, en la
escrfula, la amenorrea, la fiebre hctica, la amaurosis, la sordera, la
cries, y en las erupciones crnicas como los dartros.


 II.--Efectos fisiolgicos y teraputicos.

Las observaciones antiguas atribuyen al _guayaco_ los efectos
fisiolgicos siguientes: neuralgias, vrices, contracturas y
acortamiento de las partes musculosas y tendinosas, tumefacciones
subcutneas y articulares, aumento de la cantidad de orina, sudores
abundantes. Los sntomas observados por Hahnemann y otros
esperimentadores armonizan con los anteriores y confirman el dato
prctico de los antiguos que consideraban al _guayaco_ como mas eficaz,
y solamente curativo, en personas de una constitucion dbil y en las que
la enfermedad es crnica  tiende  serlo. Los fenmenos diatsicos del
_guayaco_ se elevan hasta la fiebre lenta, con exacerbacion por la
maana y por la tarde, con debilidad, hinchazon con palidez de la cara,
consuncion. Pero precisamente estos fenmenos y la altura  que llegan,
prueban que la accion del _guayaco_ es primeramente escitante. Esto
mismo se ve confirmado por las observaciones de Barthez que le ha visto
producir cefalalgias y hemorragias pronunciadas, y lo que demuestran los
ensayos sobre el hombre sano; como lo indican los siguientes sntomas:
pulso acelerado, fiebre ardiente precedida de bostezos, necesidad de
estirarse, calofro y horripilaciones: esta fiebre es seguida de sudores
abundantes, sobre todo en la cabeza y por la maana, de quebrantamiento
y debilidad de los miembros con pereza y horror al movimiento, sed y
conato intil de orinar, estreimiento y tos seca.

H aqu el cuadro de los restantes sntomas fisiolgicos del _guayaco_:
dolores articulares; dislacerantes y lancinantes en los miembros;
contracciones de las partes afectadas; agravacion de los dolores al
menor movimiento; punzadas en el pecho; dolores presivos en las ngles;
lancinaciones en la uretra; rigidez en la nuca y en un lado del dorso;
constricciones entre los omplatos, en el estmago, en el pecho;
punzadas en los brazos y antebrazos; dolores nocturnos profundos en los
muslos, seguidos de tension paraltica y debilidad al cambiar de
posicion; lancinaciones violentas en el cerebro; pulsaciones en las
sienes; dolores dislacerantes en un solo lado de la cabeza, en los
oidos; punzadas en las mejillas y en los dientes; dolor presivo al
comprimirse las dos mandbulas; dolor quemante en la garganta.

Gusto soso, falta de apetito, eructos y nuseas como si la garganta
estuviese llena de flemas, repugnancia de la leche, borborigmos; emision
frecuente y repetida de orinas, leucorreas; abundantes mucosidades
nasales y farngeas, espectoracion purulenta, sudores igualmente
abundantes; hinchazon de los prpados, pupilas dilatadas; debilidad de
la memoria y olvido de los nombres; flojedad, adormecimiento de los
miembros, debilidad paraltica.

Algunos sntomas tales como la mirada fija, la falta de ideas, la
abolicion de la vista, pulsaciones en la cabeza con sensacion de
abultamiento y plenitud de los vasos sanguneos, la somnolencia despues
de medio dia, la pesadilla, la rigidez de un solo lado del dorso, dan
algun fundamento  los que han aconsejado el _guayaco_ en los accidentes
apoplticos. Estos accidentes se refieren  la ditesis artrtica, y 
la caquexia consuntiva que parece ser el complemento de la accion del
_guayaco_, su efecto crnico, el resultado de su accion prolongada.

El prurito ardiente en la piel que aumenta rascndose, sobre todo en el
dorso, los granos en la nariz y la ceja, pueden justificar su uso en
ciertos dartros, si se considera  estos sntomas como el rudimento de
una accion sobre la piel: esto es presumible, porque el _guayaco_ est
mal estudiado y peor esperimentarlo. Se le podr tambien emplear en las
afecciones reumticas, especialmente en el reumatismo blenorrgico, en
la artritis con tumefaccion y contracturas, en algunas periostitis, en
la hemicrnea de las personas flacas  que descienden de padres gotosos,
en algunos flujos mucosos  purulentos, como la leucorrea, coriza
crnico, otorrea, bronquitis crnica  la misma tisis mucosa.

=Dsis.=--La tintura en cantidad de dos  veinte gotas en una pocion, 
algunas de estas  glbulos de las primeras atenuaciones, cada
veinticuatro horas, son las dsis usadas, las primeras con preferencia 
las otras.




HEPAR SULPHURIS (SULFURO DE CAL).


 I.--Historia.

La combinacion del _azufre_ y de la _cal_ de que se trata, se denomina
tambien _hgado de azufre calcreo_ y _calcrea sulfurada_. Ha sido
menos usada que el _sulfuro de potasa_ con el que presenta grandes
analogas, y su primitivo uso es bastante reciente. Primeramente se le
emple al esterior en la sarna, los dartros y tumores escrofulosos.
Stoll le recomienda en el bocio. El primer uso al interior es debido 
Hahnemann que le propone para combatir la salivacion mercurial[3]. A
medida que se le ha conocido mejor, su uso se ha hecho ostensivo  mayor
nmero de casos, y hoy es uno de los medicamentos con que se combate la
tisis pulmonal. Siguiendo nuestra marcha, prescindirmos de las citas y
nos ocuparmos de los efectos fisiolgicos del medicamento, y
deducirmos las indicaciones teraputicas, valindonos de los resultados
obtenidos en los enfermos.


 II.--Efectos fisiolgicos.

El _sulfuro de cal_ ha sido bien denominado por los alemanes medicamento
linftico venoso. Sus efectos sobre el sistema sanguneo son
secundarios, y su espresion es subaguda. Sus efectos crnicos y
diatsicos simulan la constitucion escrofulosa. Afecta principalmente la
piel y las membranas mucosas, pero de una manera especial que le
caracteriza. Obra sobre la vida vegetativa facilitando la asimilacion de
materiales mal elaborados, determinando una caquexia mucosa y
purulenta, y una descomposicion lenta de la sangre; su astenia es
notable por la movilidad nerviosa; porque se eleva hasta la exaltacion,
hasta la ilusion de los sentidos, como el del olfato por ejemplo; exalta
la irritabilidad nerviosa con espasmos, como si fuesen los ltimos
esfuerzos de una vida que procura resistir  su dominio. As pues, estos
fenmenos nerviosos son los menos importantes en las indicaciones de
este medicamento, es decir, que son muy graves para que puedan ser
frecuentemente tiles.

El _sulfuro de cal_ participa qumica y teraputicamente del _azufre_ y
del _carbonato de cal_, y sus efectos espresan las afecciones del
sistema linftico y nutritivo, y las irritaciones crnicas mas variadas.
Lobethal indica al efecto la importancia de los medicamentos compuestos
que se han sometido  la esperimentacion. El _hepar sulphuris_, dice
este homepata, es el mas suave y eficaz sucedneo del _azufre_ puro, en
los casos en que una enfermedad confirmada, especialmente en la esfera
de la reproduccion, de las lesiones orgnicas, afecciones cutneas y
linfticas...., le reclamen como conveniente,  causa de la mezcla del
_azufre_ y de la _cal_. Esta mezcla tiene, como el _azufre_, una accion
antiflogstica conveniente en toda irritacion flegmsica crnica; pero
es menos ertica que este, y por consiguiente posee un uso mas suave y
frecuentemente til, con principalidad en las afecciones por abuso del
_mercurio_.

Los numerosos hechos de curacion han justificado completamente las
esperanzas que las esperimentaciones fisiolgicas habian hecho concebir
de este medicamento; los unos y las otras han revelado en el _sulfuro de
cal_ una virtud piognica. Facilita la formacion del pus y preside de
tal manera  este trabajo, que muchas veces hace intil la abertura del
absceso, como el _rnica_ acelera la inflamacion y se opone  la
supuracion y  la cicatrizacion de una herida reciente. Teraputicamente
hablando, los hechos prueban todos los dias que es el mejor medicamento
que se puede emplear en la supuracion, en los abscesos glandulares y aun
en la ditesis piognica, as como el _rnica_ es el mejor medio de
cicatrizacion y de reabsorcion sangunea.

La ditesis del _sulfuro de cal_ est caracterizada por un
aniquilamiento de las fuerzas y por sntomas que la aproximan  la de la
_quina_, pero con la circunstancia en aquel, que las prdidas de humores
son, principalmente en el _hepar_, flujos muco-purulentos, y que los
derrames serosos son reemplazados por lesiones de tejidos con prdida de
sustancia. Hay aun entre el _sulfato de quinina_ y el _sulfuro de cal_
cierta analoga en sus efectos que les hacen aptos para el crup. Las
neuralgias del _hepar_ tienen, adems, la semejanza con las de la
_quina_, de que afectan  personas aniquiladas, ya cacoqumicas, ya
solamente debilitadas por abundantes prdidas de un pus de buen
carcter. Los dolores, en fin, son dislacerantes y se agravan por el
tacto como los de la _quina_.

No nos estendemos mas en estas generalidades, porque nos basta haber
establecido la esfera de accion del _sulfuro de cal_, de la cual resulta
que su electividad sobre la piel y las mucosas tiene por orgen la
alteracion de la hematosis  causa de la elaboracion de los materiales
de la sangre y su trasformacion en pus. Los efectos de este medicamento,
desde el primero hasta el ltimo, tienen una marcha crnica que conserva
un sello de eretismo procedente de la irritabilidad del sistema
vascular sanguneo, y de las alteraciones profundas de la plasticidad
que reaccionan sobre el sistema nervioso de la vida inorgnica. En las
aplicaciones teraputicas seguirmos los grupos caractersticos de este
medicamento, en los cuales vermos en el _hepar_ un nuevo agente, cuyas
pretensiones  la curacion de la tisis no se deben desdear.


 III.--Efectos teraputicos.

=A.= _Fiebres. Flegmasas._--En los fenmenos febriles del _sulfuro de
cal_ se observa agravacion por la noche; los dolores hacen que los
calofros sean mas incmodos; el calor produce ansiedad. Aquellos se
reproducen al aire libre, el calor es fugaz y parcial, puede ser
ardiente y general, pero de corta duracion. El sudor, cuando no es
parcial, es nocturno y matinal, ordinariamente viscoso  cido y aun
ftido en ciertas partes. El amargor de la boca; la facilidad de los
calofros  reproducirse por el aire esterior, la sed, aun con calofro;
el frio interno, la sensacion del mismo que se siente por las tardes;
los vmitos de materia verdosa durante la fiebre con calor seco; la
grande sensibilidad al frio, el mal humor, la angustia por la tarde, la
cefalalgia en el vrtice de la cabeza, el dolor de ulceracion encima de
los ojos por la tarde  por la noche, y el de terebracion por encima de
la nariz por la maana, las punzadas en la cabeza, como si fuera 
estallar, unidas al vrtigo en el momento de bajarse; estos sntomas y
otros anlogos de los ojos, de los oidos, de la nariz, de la laringe,
del pecho..... los dolores articulares, los vagos  errticos, la
pesadez de los miembros, la facilidad  traspirar con el menor
movimiento, indican suficientemente la utilidad del _sulfuro de cal_ en
las fiebres catarrales, con menos irritacion de las mucosas de los ojos,
de los oidos, de la garganta, que para la _eufrasia_, y con menos
orgasmo y tension que para el _arsnico_ y la _nuez vmica_.

Las flegmasas en que est indicado el _hepar_, son especies de
fluxiones  inflamaciones erisipelatosas en la mejilla, en los prpados,
en la nariz, en los labios y otras partes; hay rubicundez, vesculas
algunas veces, y siempre una tumefaccion que invade el tejido celular
libre de la rubicundez; la hinchazon es edematosa en el lmite de las
partes sanas. Estas flegmasas tienen una marcha lenta  indecisa, y
generalmente infebriles. El _grafito_ puede ser su auxiliar,
especialmente si el eretismo predomina.

Las oftalmas catarral, escrofulosa, exantemtica, con tumefaccion
palpebral, secrecion de mucosidades, granos, costras, rubicundez
alrededor del ojo, pstulas  especie de escrescencias de la conjuntiva
ocular, dolores quemantes, de ulceracion, rubicundez de la conjuntiva,
hallan en el _sulfuro de cal_ su mejor remedio. No es menos eficaz en la
blefaritis y en la inflamacion crnica del borde libre de los prpados,
 tumefaccion de las glndulas de Meibomio, cuando hay lagrimeo,
hinchazon de los prpados, secreciones moco-purulentas, legaas, ardor,
movimiento doloroso de los ojos. Es de una eficacia estraordinaria en la
oftalma de los recien nacidos, con hinchazon, flujo abundante de pus,
con particularidad si ha habido abuso,  simplemente uso del _mercurio_.
En fin, su accion resolutiva y cicatrizante es notable en las pequeas
lceras crnicas  indolentes de la crnea y en el pannus que se
manifiesta  consecuencia de aquellas y que amenazan impedir la vision.

El coriza pertenece al _sulfuro de cal_ en sus perodos subagudo y
crnico, as como tambien, el romadizo, araamiento en la garganta, la
hinchazon de la nariz, abundancia de mucosidades nasales, y aun de
saliva, fiebrecilla por la tarde, sensacion de frio interno, dolor
presivo en la region etmoidal y en la de los pmulos, dolor contusivo en
la nariz y sus inmediaciones, y algunas veces dolores escocientes en las
narices. La otitis y la otorrea del _sulfuro de cal_ son de la misma
naturaleza, pero conviene tener presente que este medicamento es eficaz,
especialmente en las personas que en el estado de salud segregan
fcilmente y el cermen es abundante.

=B.= _Laringitis. Angina membranosa. Crup. Coqueluche._--La laringitis, la
angina simple y la membranosa reclaman el _sulfuro de cal_ como un
remedio poderoso; la mayor parte de sus sntomas se reproducen con este
medicamento; tales son: sequedad en la garganta, disfagia muy
pronunciada, tumefaccion de las amgdalas, punzadas en la garganta con
peligro de sofocacion, cosquilleo en la laringe que escita la tos aun
con espectoracion sanguinolenta, tos seca con dolor escociente en el
pecho, ronquera, dolor permanente en la laringe que se agrava por la
presion, por la palabra, por la tos y por la respiracion, marasmo,
fiebre hctica. El _mercurio_ y aun el _bromo_ no son quizs menos
importantes que el _sulfuro de cal_ en el tratamiento de la angina
membranosa.

El crup y la coqueluche estn tambien representados en los siguientes
sntomas: tos profunda, bronca, provocada por la dificultad de respirar,
sofocante y con vmitos, tos semejante  la de la coqueluche, accesos de
tos seca con dolor en la cabeza como si fuera  estallar, y
encendimiento oscuro de la cara, tos aullante, accesos de tos seca,
ronca, profunda, con angustia y sofocacion, terminando generalmente por
llantos; respiracion angustiosa, sibilante, ronquera, accesos de
sofocacion que obligan  mover la cabeza  uno y otro lado; respiracion
corta.

Este medicamento es tambien el mas conveniente despues de _acnito_,
siempre que la tos revista alguno de estos caractres, con ronquera en
el intrvalo de los accesos, sin aguardar  que la afeccion se agrave.
Estos dos medicamentos pueden, en semejantes casos, prevenir el crup.
Cuando no alivian los sntomas, con una dsis de _yodo_  de _bromo_, se
puede obtener el resultado. El _sulfuro de cal_ solo est indicado en la
coqueluche, en la declinacion de la enfermedad, y cuando los esputos son
abundantes y mucosos con ronquera.

=C.= _Piogenia. Tisis mucosa, mesentrica. Pleuresa crnica._--No es la
tisis larngea la nica en que es eficaz este medicamento; es tambien
muy til en el catarro crnico y en la tisis pulmonal mucosa, cuando la
tos, sea  no violenta, est acompaada de espectoracion abundante de
mucosidades y de pus, de esputos sanguinolentos, de ronquera, de
opresion, debilidad de los rganos de la voz y del pecho, hasta el punto
de impedir hablar  leer en alta voz; insomnio, sed, fiebre lenta,
sudores nocturnos y matinales; color amarillento de la piel con sequedad
y prurito. Estos son los casos en que el _yoduro de hierro_ y el
_estao_ pueden compartir ventajosamente el tratamiento con el _sulfuro
de cal_.

La tisis mesentrica tambien est comprendida en la esfera de accion de
este medicamento, del mismo modo que los infartos escrofulosos de los
gnglios linfticos y su inflamacion. El vientre est abultado, duro,
sensible, con dolor como de contusion, hay punzadas en la region
esplnica, en el hgado y en el resto del abdmen. Se presentan
calambres y dolores contrctiles, dolores de ulceracion, dolores
clicos, deposiciones duras y secas, y diarreas escrementicias  de
materias blanquecinas, de olor agrio en los nios, deposiciones
disentricas, tenesmo; caquexia con fiebre lenta, piel seca y
amarillenta, enflaquecimiento estremado, voracidad, orinas turbias  que
se descomponen fcilmente, sudores nocturnos viscosos  cidos.

Las afecciones piognicas supurantes  con tendencia  la supuracion,
son las en que evidentemente el _sulfuro de cal_ es generalmente til.
Lo es igualmente en este trabajo patolgico por el cual la linfa
plstica se exhala de los vasos y da lugar  las exudaciones
pseudo-membranosas en las superficies mucosas y serosas. Despues de sus
indicaciones en la angina membranosa y el crup, indicarmos ahora
algunas inflamaciones de las cpsulas articulares y las pleuresas, en
que este medicamento puede tener lugar despues de la _brionia_, y otros
agentes mas convenientes en los primeros perodos de la flogosis: para
que el _sulfuro de cal_ desplegue su actividad curativa en estos casos,
es preciso que hayan ya cedido el aparato febril y los movimientos
fluxionarios; es necesario que solo exista un punto de irritacion, una
flogosis local suficiente para este trabajo de exudacion. Con estas
circunstancias, el _sulfuro de cal_ est indicado en estos puntos
pleurticos que persisten despues de la fiebre con derrame purulento 
formacion de un absceso, aun cuando exista una fiebre subaguda, con
calofros, remisiones, exacerbaciones, fiebre anloga  la de
supuracion; pero todo signo de hidropesa con fiebre hctica y tension,
indica el arsnico con preferencia.

=D.= _Adenitis. Ulceras. Abscesos. Ditesis purulenta._--No insistirmos
en la utilidad del _sulfuro de cal_ en el tratamiento de los infartos y
de las inflamaciones de los gnglios linfticos, del cuello sobre todo;
otros varios medicamentos tienen propiedades anlogas; dirmos, por lo
tanto, que en estos casos, el medicamento de que se trata no puede
reemplazar al _azufre_ y el _carbonato de cal_, y que la _barita_ y el
_mercurio_ son indispensables en un tratamiento de esta especie, con, 
sin el _sulfuro de cal_. Este tiene la ventajosa propiedad de aliviar
las lceras escrofulosas, con irritacion y mal aspecto, transformndolas
en las de buen carcter, de pus de buenas condiciones y que marchan
rpidamente  la cicatrizacion.

Es con el _grafito_ y el _petrleo_ el medicamento mas conveniente en
esa disposicion morbosa de la piel con tendencia  supurar y que
eterniza  sostiene ciertas heridas  lesiones. En cuanto  la
produccion de abscesos subcutneos sucesivos y  la ditesis purulenta,
si bien el _sulfuro de cal_ es esencial como en todas las supuraciones,
no es el nico capaz de realizar la curacion: el _arsnico_, el
_slice_, la _pulsatila_ y el _mercurio_, contribuyen poderosamente al
efecto. Importa, pues, determinar primero la naturaleza de la ditesis y
la calidad del pus, para lo cual h aqu algunas indicaciones: el pus
reciente,  por lo menos espeso, y convenientemente elaborado,
corresponde con especialidad al _hepar_, mxime si es sanguinolento, de
olor ftido y de color blanco  amarillento; el pus acre, que irrita las
partes prximas, mal elaborado, indica _arsnico_, _causticum_, _cido
aztico_, _slice_; la fetidez de un pus no homogneo es mas propio de
_asaftida_, _carbon vegetal_, _grafito_; el pus sanioso corresponde al
_arsnico_, _quina_, _carbon vegetal_, _fsforo_, _azufre_.....

=E.= _Afecciones cutneas._--La tia se trata muy bien con el _sulfuro de
cal_, cuando los enfermos enflaquecen, que las costras se reproducen
incesantemente  que se aumentan por una exudacion purulenta, y que la
erupcion se extiende  la cara. La _dulcamara_ es en este caso el mejor
auxiliar, as como la _cicuta_ lo es en los dartros escamosos hmedos.
En uno y otro caso, la _estafisagria_ es tambien de grande utilidad. Los
dartros con costras, secreciones abundantes, ligera hinchazon con el
aire esterior en ciertas pocas, con  sin prurito, especialmente cuando
se fijan en la cara, en los miembros superiores y en el pecho, exigen
_sulfuro de cal_, y es hasta indispensable en el tratamiento; pero no
producir resultados felices si no se le usa con constancia por una
larga temporada. Es pues el principal medicamento de las afecciones
herpticas, hmedas  crustceas. En los nios de teta puede ser til
haciendo que le absorba la nodriza por unturas  fricciones.

=F.= _Afecciones cutneas venreas. Afecciones mercuriales._--Las
afecciones cutneas venreas, las siflides, cuya forma se aproxima  la
de los dartros propios del _sulfuro de cal_, exigen tambien su uso.
Estas erupciones rebeldes reclaman igualmente el uso de _clematis_,
_mezereum_, _dulcamara_, _grafito_..... El _sulfuro de cal_ debe
preceder al _oro_ en el tratamiento de las ulceraciones de la nariz y
del paladar; es  veces el remedio de los rgades, de las grietas, del
resquebrajamiento de la piel, cuando son el efecto de la sfilis,  el
resultado del abuso del _mercurio_; lo es tambien, y mas especialmente,
de la salivacion mercurial. Se le debe emplear en todas las afecciones
glandulares y cutneas de orgen sospechoso y que tan frecuentemente se
arraigan en personas impregnadas de escrfulas; de herpes, de sfilis, 
saturadas de _mercurio_; cuyas afecciones alivia y cura mejor que
cualquier otro medicamento; y si no realiza por s solo la curacion,
generalmente larga, es muy eficaz administrado antes  despues de los
remedios mas apropiados  anlogos.

El bubon sifiltico cede admirablemente con _mercurio_, como lo dirmos
en su lugar. Mas si hay circunstancias en que estos bubones, abiertos 
no, se resisten  este medicamento, ya por la lentitud de su desarrollo,
ya por la antigedad de la infeccion venrea, ya por su naturaleza
escrofulosa, el _sulfuro de cal_ es el preferible,  no ser que la
induracion exija el _carbon animal_. El _sulfuro de cal_ est muy
indicado en todos los flujos moco-purulentos de las membranas mucosas, y
es uno de los mejores medicamentos que se puede oponer  la gonorrea
secundaria  gotita militar, particularmente si el flujo es bastante
abundante  continuo por lo menos; si hay ardor al orinar y punzadas en
la uretra. La leucorrea que corresponde al _hepar_, es copiosa,
amarillenta, continua, con prurito en la vulva y aun escoriacion en los
grandes labios. Debilita y produce tirones, hinchazon del estmago,
anorexia, repugnancia  los alimentos grasos y eructos, nuseas y
vmitos.

El _sulfuro de cal_ es uno de los mejores antdotos del _mercurio_. Cura
la angina, la estomatitis mercurial y la salivacion. Cicatriza las
aftas, las lceras y todas las lesiones supurantes cuyo aspecto es
plido y que son debidas mas  menos remotamente al _mercurio_. El
temblor mercurial y la caquexia de este nombre se curan igualmente con
este medicamento. Lo que se diga del _azufre_ como antdoto del
_mercurio_, se refiere  este medicamento que es el principal agente de
las aguas minerales sulfurosas.

=G.= _Afecciones neurlgicas._--Las cefalalgias, las odontalgias, las
gastralgias, las dispepsias, los dolores reumticos de este medicamento,
son sintomticos; pues se refieren  la ditesis caracterstica y  un
vicio herptico. Diremos en particular de la cefalalgia, que es anloga
 la de _slice_, en que es nocturna y con escitacion sangunea; pero
hay mas actividad de imaginacion con afluencia de ideas, el dolor simula
 veces al clavo histrico, y el menor movimiento, el de los mismos
prpados, le agrava. Los dolores reumticos, igualmente mas sensibles
por la noche y al tacto, son dislacerantes con sensacion de escoriacion
 de magullamiento y debilidad paraltica por la maana al levantarse.
La apreciacion exacta de una multitud de sntomas especiales de este
medicamento necesita el auxilio de la patogenesia entera en la materia
mdica pura; nico modo de elegir fielmente un medicamento para
afecciones compuestas de unos pocos sntomas, cuyo valor no siempre est
determinado por datos etiolgicos  por particularidades diatsicas.

=Dsis.=--Lo dicho sobre las dsis del _hierro_, es aplicable  este
medicamento. Agregarmos, pues, que los nios de teta pueden recibir
este medicamento por medio de la nodriza  quien se la puede
administrar. Este mtodo se aplica  los dems medicamentos alterantes,
antisifilticos, antiherpticos. Lo general en estos casos es que el
_sulfuro de cal_ se aplique en pomada compuesta de una parte de este
para diez de grasa, friccionando sobre los puntos mas provistos de vasos
linfticos  absorbentes.




HYOSCIAMUS NIGER (BELEO).


 I.--Historia.

Planta de las solanceas, _Juss_.--De la pentandria monoginia, _Linn_.
El beleo, tenido como un narctico general, solo ha recibido de los
autores modernos propiedades muy limitadas, y al leerlas, no se puede
dudar que los antiguos le usaron en mayor nmero de enfermedades. Es
probable que el abuso que de l se ha hecho hubiera concluido por
relegarle al nmero de los medicamentos inaplicables, si Hahnemann no
llegase  precisar su uso por datos esperimentales.


 II.--Efectos fisiolgicos.

Dsis elevadas produjeron primeramente el adormecimiento y la
somnolencia. El sueo conducia al estado contrario cuando se llegaba 
despertar, y desarrollaba escitacion de los sentidos y de las facultades
intelectuales, un bienestar y mejor disposicion fsica. En otras
circunstancias, dsis aun mas fuertes han determinado un abatimiento
considerable del pulso, la palidez de la cara, frio en las estremidades,
oscurecimiento de la vista, convulsiones, desfallecimiento. En los casos
de envenenamiento mas comunes se ha observado: vrtigos, somnolencia,
delirio alegre, dilatacion de la pupila, alucinacion de los sentidos,
gestos ridculos, afona, coma, letargo. Al mismo tiempo y desde los
primeros momentos de la intoxicacion, se advierten nuseas, sequedad
estrema de la garganta y de la boca, ansiedad, dolor en el epigastrio;
mas tarde, diarrea, enfriamiento general, debilidad estremada,
temblores, palidez, sudores frios, pulso muy pequeo y desigual,
prdida de la sensibilidad, parlisis de los miembros, hinchazon de la
cara, terrores pnicos, sncope y una especie de asfixia.

No es lgico juzgar  este medicamento por estos solos efectos, y
aceptar su accion hipostenizante por la carencia de sntomas
flegmsicos. Las dsis dbiles y medias dan lugar  sntomas mas
especiales y mas tiles, y de los que se puede deducir mejor la accion
electiva del _beleo_ y sus aplicaciones teraputicas.

Pocos son los medicamentos cuyos sntomas espresen mejor los tres grados
de agudeza, subagudeza y astenia,  para hablar con exactitud respecto
al _beleo_: 1. la escitacion; 2. el espasmo  la ataxia; 3. la
postracion; pues este medicamento solo obra indirectamente en el sistema
circulatorio; su accion no se estiende  los vasos capilares sino por su
fuerza de concentracion en los centros nerviosos, y bien se puede decir
que los dos polos de esta accion son el cerebro y el sistema capilar, 
quiz el cerebro y las estremidades nerviosas.

El _beleo_, pues, si bien es anlogo  la _belladona_ por su accion
electiva en el cerebro, difiere esencialmente por su falta de influencia
directa sobre el sistema sanguneo; hasta ahora el _beleo_ no tiene,
como la _belladona_, rubicundeces escarlatinosas en la piel, ni el
orgasmo sanguneo, ni el pulso lleno  duro y entorpecido en su
desarrollo; el _beleo_ ofrece s manchas en la piel y tumefacciones en
la cara, pero las unas son negruzcas, y las otras plidas  oscuras, y
estos caractres, unidos  la pasibilidad de sus congestiones, indican,
no una actividad de la circulacion, sino una estancacion de la sangre en
los capilares.

Examinando su patogenesia, vemos espresados en varias partes los
diversos grados de su accion, como se ve por lo siguiente: locuacidad,
mal humor, envidia; h aqu ahora sntomas que tienen otra
significacion: furor, delirio con convulsiones, ciertas manas, y
prdida, en fin, del conocimiento, apata, torpeza  debilidad muscular
que proceden mas bien de un estado congestivo astnico que de una
congestion activa  aguda. Los sntomas mas notables de la cabeza son:
dolor presivo y aturdiente en la frente; vrtigo con oscurecimiento de
la vista; dolor  sensacion como de un balanceo, una fluctuacion, un
quebrantamiento del cerebro, especialmente andando; acceso de congestion
con prdida del conocimiento.

Se manifiesta el insomnio por escitacion nerviosa, y por angustia, as
como la somnolencia lo verifica por el sueo comatoso con convulsiones,
por la carfologia, en fin, y el coma vigil. Los fenmenos febriles se
espresan por horripilacion general y calor quemante, escitacion del
sistema circulatorio con convulsiones epileptiformes y grande debilidad,
frio en todas partes con calor en la cara, sudor, en fin, tan solo
durante el sueo.

Hay dolores dislacerantes en los miembros, movimientos convulsivos,
congestiones cerebrales con accesos epileptiformes que alternan con los
primeros, _subsultus tendinum_, frio de las estremidades que se
adormecen, grande debilidad, temblores y la parlisis. Creemos
conveniente indicar que los espasmos y los dolores se manifiestan
principalmente despues de beber  comer. Tal es, entre otras afecciones,
la gastralgia unida  un estado histrico, la odontalgia que en el
_beleo_ es matinal y congestiva, con un elemento venoso que la
relaciona con la menstruacion, con la pubertad, con la edad crtica, con
el stasis sanguneo abdominal; el dolor es pulsativo y dislacerante,
generalmente con rubicundez y calor de la cara y de las encas; irradia
hasta la frente, y hay zumbido en los oidos y espasmos en la garganta.

Los movimientos convulsivos de los ojos, que estn rubicundos,
brillantes, prominentes, no prueban una inflamacion, pero s un estado
espasmdico; hay adems estrabismo, diplopia, errores de la vision,
debilidad de la misma, ojos tristes y empaados, ceguera nocturna. El
_beleo_ es  propsito para combatir ciertos vicios de la vista,
modificando el rgano  sus dependencias; es tambien el principal
medicamento en el estrabismo esencial,  en el que resulta de una
enfermedad espasmdica  del cerebro.

La sequedad de la boca es prontamente reemplazada por la salivacion 
espuma en la misma; la lengua est encendida, seca, ardorosa, cubierta
de una capa negruzca, y se paraliza; la garganta se presenta seca y
quemante; sus msculos se contraen espasmdicamente y la deglucion de
los lquidos se imposibilita: estos sntomas han inducido  recomendar
el _beleo_ en la hidrofobia.

Adems de la prdida del gusto, se nota bulimia, sed viva y horror  las
bebidas. Hay hipo, nuseas, vomituriciones, vmitos convulsivos de
mucosidades sanguinolentas,  veces con angustia, frio en las
estremidades, calambres en el estmago que se calman con el vmito,
convulsiones despues de beber, la inflamacion, en fin, del estmago. Los
calambres y los dolores clicos del vientre estn acompaados de vmito;
hay estreimiento, pero tambien conato  deponer y diarrea; despues,
deposiciones involuntarias por parlisis del esfinter del ano, retencion
de orina, conato frecuente de orinar y flujo de orina  emision
involuntaria de las mismas; exaltacion del apetito venreo  impotencia;
supresion de las reglas y menstruacion abundante  metrorragias de una
sangre de color rojo vivo. La congestion catamenial conduce  grandes
alteraciones en mujeres histricas, como por ejemplo el delirio, flujo
de orina, sudores con temblores convulsivos, calambres histricos.

El elemento espasmo domina en la accion del _beleo_ fijndose en el
pecho, por lo cual se le atribuye una accion especial sobre los nervios
de los rganos de la respiracion. Se observan espasmos de la glotis y de
la laringe, tos seca, convulsiva, por accesos  contnua algunas veces;
esta tos produce vmitos; los msculos abdominales estn fatigados y
doloridos. La secrecion mucosa bronquial es tan abundante, que algunas
veces dificulta la fonacion; la tos suele ser seguida de convulsiones y
espectoracion sanguinolenta. Se observa, en fin, opresion, estertor
mucoso, espasmos en el pecho, respiracion corta subiendo una elevacion,
y alivio de la misma, inclinndose hcia adelante.


 III.--Efectos teraputicos.

A fin de evitar repeticiones, insistirmos poco sobre los efectos
teraputicos del _beleo_ en la designacion de las afecciones que estn
relacionadas con su accion, porque adems de obrar as con ciertos
medicamentos, completarmos el cuadro teraputico de este con la
esposicion de los fenmenos fisiolgicos, segun lo venimos verificando.

El _beleo_ es muy til en las simples escitaciones nerviosas con
insomnio, y en los espasmos; difiere de la _belladona_ tan solo por un
fondo de astenia  de pasibilidad incipiente al menos; porque si bien en
los espasmos se pone tumefacta la cara, esta tumefaccion es mas bien
lvida  azulada; y cuando no hay espasmos, domina la anemia mas que la
pltora; pero en uno y otro caso, la hinchazon y la coloracion son
debidas  la estancacion de la sangre,  la inercia de los capilares, y
lo mismo sucede con los fenmenos que se observan en otras partes, en
los pis por ejemplo. El hipo espasmdico pertenece al _beleo_. El
histerismo es igualmente de su recurso, al menos en su estado mas
nervioso, especialmente cuando acompaa al cuadro un vrtigo crnico.

La eclampsia de los nios y de las mujeres embarazadas, la epilepsia
misma con gritos, corresponden muchas veces al _beleo_, as como las
convulsiones coreiformes que se presentan por accesos, con agitacion,
actividad, disposicion  reirse y locuacidad en el intrvalo. Los
espasmos en que el _beleo_ ejerce una accion mas aguda y mas activa,
son en los de la faringe y que se oponen  la deglucion; en este caso,
es superior al _estramonio_, pero no  la _belladona_, lo cual es
aplicable  la hidrofobia. El _beleo_ tiene adems el sntoma notable
de la agravacion y reproduccion de los espasmos de la faringe despues de
haber bebido  con solo ensayarse  beber.

No se debe despreciar el uso de este medicamento en el delirio nervioso
sin congestion, y debido probablemente  un stasis venoso lentamente
producido. En las fiebres nerviosas graves est tambien indicado el
_beleo_ por el delirio continuo con terrores; por las ligeras
convulsiones, por la supresion de la orina,  por miccion y deposiciones
involuntarias, por la sordera, por la inercia de la fibra, por la
abolicion de los sentidos.

La envidia que se nota entre los sntomas del _beleo_ parece ser el
caracterstico de los fenmenos morales y espresar un temperamento
venoso y nervioso, anlogo  las modificaciones que este medicamento
tiende  inducir en el organismo. El _beleo_ tiene alguna importancia
en el tratamiento de ciertas enajenaciones mentales que presentan mas
pasibilidad y menos eretismo que en los efectos de la _belladona_, si
bien los fenmenos morales y nerviosos son casi anlogos en la forma.
Hablamos de las manas furiosas, de las melanclicas, de la lipemana
con mutismo y aprensiones continuas, cuando hay estreimiento, agitacion
por momentos y fotofobia.

La encefalitis de los nios, en el perodo de exudacion, reclama el
_beleo_ desde el momento en que cesa la agudeza y la _belladona_ ya no
est indicada; cuando los ojos estn prominentes y convulsos y que no
hay la irritacion que desde el primer perodo es propia del _zinc_, del
_acnito_ y aun de la _belladona_, ni el delirio furioso del
_estramonio_, ni la constante resolucion de las fuerzas musculares que
se notan en la _digital_. El _mercurio_ es un poderoso auxiliar del
_beleo_ en estos casos, y mejor aun, en la parlisis consecutiva de las
meninges.

El _beleo_ es eficaz en el ltimo perodo de las fiebres puerperales
con supresion de los loquios, delirio nervioso, palidez general, ligeras
convulsiones, sed viva. En general, la supresion de los loquios, as
como su esceso, exigen este medicamento, del mismo modo que la supresion
de las reglas y la metrorragia de sangre clara. En la supresion de los
loquios hay un subdelirio acompaado de visiones espantosas, palidez 
inercia de la fibra que le diferencia de la _belladona_. Cuando hay
esceso de flujo, tambien se observa la inercia de la fibra, espasmos
generales, debilitacion gradual de los sentidos, aumento del flujo 
cada sacudida convulsiva, tanto loquial como menstrual. Estos diversos
sntomas diferencian su accion de la _ipecacuana_ y del _centeno
cornezuelo_.

La tos convulsiva, seca, ya puramente nerviosa, ya consecutiva de una
neumona, sobre todo si se presenta  aumenta por la noche, es mas
propia del _beleo_, que de la _manzanilla_. En estos casos y en la
coqueluche, es necesario repetir frecuentemente las dsis.

=Dsis.=--El _beleo_ se administra  las dsis y del modo que el
_acnito_, el _acbar_, la _belladona_.




IGNATIA (HABA DE SAN IGNACIO.--IGNACIA).


 I.--Historia.

Se usan los granos (habas de San Ignacio) de esta planta de la familia
de las apocneas, _Juss_.--De la pentandria monoginia, _Linn_.--Este
medicamento solo se halla mencionado en los tratados de materia mdica
en union con la _nuez vmica_,  causa de la _estricnina_, principio
activo comun  los dos. Murray ha recopilado todas las observaciones
relativas  la primera. Jaerg y Hahnemann la han esperimentado.


 II.--Efectos fisiolgicos.

Se puede afirmar en general, que la _ignacia_ tiene propiedades muy
anlogas  las de la _nuez vmica_, con la diferencia de que la primera
presenta mas instabilidad en los fenmenos nerviosos, y que afecta con
menos intensidad  los rganos de la circulacion. No parece que
Hahnemann haya tenido completa razon al afirmar que este medicamento
est particularmente indicado para tratar enfermedades agudas, si por
tales se entienden las afecciones febriles. Verdad es que, en general
hablando, no conviene en las enfermedades crnicas; que su especialidad
es la de las afecciones nerviosas espasmdicas,  su exacerbacion, y
las fiebres lentas dependientes de un estmulo moral  nervioso; pero
aun en este caso, sea cual quiera su eficacia, necesita el concurso 
ayuda de medicamentos de accion mas fija y duradera.

La _ignacia_ est en relacion, como la _nuez vmica_, con las afecciones
gstricas nerviosas, con la condicion de que sus sntomas se agraven mas
bien por la maana que por la tarde, y que reconozcan por causa un
pesar, y causas morales deprimentes, mejor que la clera y las emociones
repentinas. La _ignacia_ produce unas veces la alegra y buen humor, y
otras las afecciones tristes y sentimentales, y con mas frecuencia,
alternativas rpidas de hilaridad y tendencia al llanto. Este
medicamento y la _nuez vmica_ tienen en sus efectos patogensicos
dolores dislacerantes y calambrides, agravados por el tacto, por el
movimiento, por el aire libre y por la aplicacion del calor.

La _ignacia_ obra sobre el sistema espinal, sin dejar por eso de alterar
tambien los nervios ganglionares y por estos las vsceras y el pecho,
los rganos digestivos y el sistema venoso; pero perdiendo de su
actividad, cuanto mas se separa de los nervios espinales, y cesando por
consiguiente de ser anloga  la _nuez vmica_ en su influencia sobre el
sistema venoso y gstrico, de lo cual se deduce que su accion es mas
nerviosa y menos estensa.

Esta accion eminentemente nerviosa de la _ignacia_ se espresa por una
variacion notable de la calorificacion distribuida con desigualdad,
variacion y cambio estensivo  las disposiciones morales. Sin embargo,
los sntomas gstricos y los que espresan la estension de la accion
medicinal  la vida nutritiva, son fijos y permanentes. No carece de
inters el observar, con un profesor de teraputica de Viena, que estas
mismas afecciones gstricas son propias de la _ignacia_, especialmente
en personas de un carcter vivo y dulce, opuesto al que requiere la
_nuez vmica_.

El estado moral en armona con las modificaciones que produce la
_ignacia_ en el hombre sano, es el del temperamento nervioso y de las
personas delicadas, as como tambien el de las sensibles y vivamente
impresionadas por un pesar  por un amor contrariado. Los padecimientos
gstricos que resultan de estas causas morales, que generalmente
concentran su accion en los centros epigstricos, corresponden
directamente con la accion de la _ignacia_ sobre estos mismos centros, y
hacen que este medicamento sea bastante eficaz en las enfermedades
producidas por las aflicciones y pesares, y mas aun en las afecciones
gstricas y neuropticas que resultan de un amor contrariado 
desgraciado.

Este medicamento es, pues, mas propio de los temperamentos nerviosos y
constituciones delicadas y sensibles, que de los temperamentos
sanguneos  linfticos; lo es igualmente de la versatilidad nerviosa en
las enfermedades convulsivas de los nios, sobre todo si la nutricion
est deteriorada; ocupa, pues, la _ignacia_ un lugar entre la
_manzanilla_ y la _ipecacuana_. Su accion es mas benfica en los nios
afectados con la denticion, y en las personas histricas  muy sensibles
 impresionables hasta el esceso.


 III.--Efectos teraputicos.

Las afecciones propias de la _ignacia_ son, en general, catarrales 
intermitentes: los calofros y el calor estn desigualmente repartidos;
la sed se presenta mas en el frio que durante el calor; se observan
sntomas gstricos y aun el vmito mucoso, estreimiento, frio interior
con calor en la piel, ansiedad con agitacion que obliga  cambiar de
posicion  cada instante, vrtigos repentinos, dolores contusivos en las
vsceras, debilidad y abatimiento. En las fiebres intermitentes, el
calor es algunas veces grande, pero con el carcter nervioso que le
convierte en seco y que hace variar la rubicundez de las mejillas; los
sntomas gstricos, as como la sensacion de vacuidad en el estmago que
los acompaa, son mas pronunciados durante los accesos. En las fiebres
catarrales, los dolores contusivos son prontamente reemplazados por
otros lancinantes, errticos y rpidos, la tos es seca, aun cuando haya
coriza fluente, y es producida por una irritacion interior, por una
sensacion de cosquilleo en la traquearteria. En las personas nerviosas
se observan siempre movimientos espasmdicos y aun convulsiones en los
nios.

Se administra la _ignacia_ despues de la _eufrasia_ cuando la tos se
presenta por accesos y que se hace continua durante el dia; que el
coriza persiste hmedo, y especialmente si hay sntomas de angina. Se
dar despues de la _manzanilla_ en las afecciones febriles de la
infancia, cuando se han declarado los espasmos, y que los sntomas de
reaccion han perdido su agudeza  que ha cedido la escitacion sangunea.
La _ignacia_ est tambien indicada para disipar los espasmos inquietos
que persisten al principio de una fiebre mucosa, despues del _acnito_ y
_manzanilla_.

La _ignacia_ es preferible al _beleo_ y  la _cicuta_, cuando la tos
catarral es menor por la noche que por el dia: la primera tiene mas
relacion con la mucosa de los bronquios en las irritaciones con
estertor mucoso y ronquera. El _sulfuro de cal_ y la _eufrasia_
estienden su accion  la conjuntiva en el perodo irritativo, que pasa
pronto, y uno de sus caractres es siempre la ronquera.

La _ignacia_ est indicada en los clicos biliosos con deposiciones
disentricas  estreimiento, si hay grande irritabilidad nerviosa. Su
accion en general es til en las neuropatas gstricas y uterinas que
despiertan las simpatas del sistema nervioso de relacion y aun del
circulatorio, con movimientos febriles en los que domina la nerviosidad.
El estreimiento crnico que se puede llamar nervioso  ertico, en
personas dispuestas  irritaciones errticas y eminentemente sensibles,
cede  _ignacia_, frecuentemente repetida.

La irregularidad de las reglas, pero con esceso del flujo menstrual, en
mujeres histricas  muy nerviosas, exige el uso de _ignacia_: en estos
casos, se observan alteraciones variadas de la sensibilidad, tales como
clavo histrico, hemicrnea, odontalgia, diversas neuralgias, espasmos,
casi siempre la bola histrica, ansiedad, palpitaciones, bocanadas de
calor en las partes superiores, calores incmodos parciales y sin
fijeza.

La _ignacia_ posee una accion notable sobre las mucosas en su punto de
union con la piel, por lo cual es muy recomendable: 1. en las grietas
de los labios, con irritacion, sequedad, dolor y rubicundez pronunciada
de estas partes; el _zinc_ corresponde mas  las grietas con palidez; la
_pulsatila_, si hay color azulado; la _sal marina_ y el _fsforo_, si
las grietas tienen costras; el _mercurio_, en las excoriaciones
exudantes y ulcerosas; el _mezereum_, mas anlogo  _ignacia_ en este
caso especial, difiere como los anteriores por los caractres generales
de su accion sobre el organismo.

2. En las fisuras del ano, con prurito, punzadas, dolores
constrictivos: estas son lineales, poco profundas y unidas, generalmente
con exudacion. El _cido aztico_ est indicado en fisuras mas
irregulares  mas profundas, exudantes, que dan sangre con facilidad, y
que se refieren  algunos sntomas remotos de la sfilis. El _plomo_, en
su accion sobre el ano, es mas anlogo  _ignacia_, pero difiere por
todos los dems sntomas.

3. En el prolapsus del recto con  sin fisuras: en el primer caso, la
fisura es la causa de la procidencia del recto por los esfuerzos de
espulsion y por las contracciones que escita; curada la fisura, cesa el
descenso del recto y los dolores y contracciones; en el segundo caso, la
_ignacia_ es uno de los mejores medios curativos, especialmente en los
nios.

4. En el prurito del ano, y lo mismo en el producido por los ascrides;
pero en este caso, es preferible la _valeriana_ en los nios, aun cuando
haya convulsiones. El _marum_ y el _azufre_ pueden ser auxiliares hasta
necesarios de la _ignacia_. La _espigelia_ est tambien indicada en
estas especies de prurito, cuando se presentan despues de un estado
febril  que sobrevienen durante el curso de una fiebre verminosa, y que
se han suscitado simpticamente ansiedades, palpitaciones, padecimientos
nerviosos generales.

5. En ciertas conjuntivitis de los nios y de los adultos, cuando la
conjuntiva se tumeface formando un rodete  invirtindose hcia afuera.
Solo en esta circunstancia y antes de la hipertrofia del borde palpebral
es cuando conviene la _ignacia_; es el medicamento mas til en la
oftalma de los recien nacidos, cuando se desarrolla el rodete
conjuntival.

La _ignacia_ juega poco en las afecciones cutneas, pero es til como
accesoria, en el intertrigo, en el eritema de los miembros en personas
nerviosas  delicadas, y particularmente en una especie de prurito
ardiente que ocupa casi toda la piel y que desaparece despues de
rascarse. Las afecciones en que es mas ventajoso y mas frecuentemente
til este medicamento, por su accion electiva en los nervios espinales,
son las neuroses, neuralgias y espasmos, cuyos caractres vamos 
indicar.

La _ignacia_ y la _ipecacuana_ son muy anlogas en los espasmos con
rigidez del cuerpo, estiramiento, sacudidas espasmdicas en los
miembros, y movimientos en los msculos de la cara; pero es mas
particular en la _ignacia_, las congestiones fugaces en la cabeza, la
alternativa de palidez y rubicundez de una de las mejillas, y la
irregularidad en la distribucion del calor.

La accion de este medicamento en la mdula espinal secundada por la que
tambien posee sobre el sistema nervioso ganglionar, le hace eficaz en
los espasmos producidos por la indignacion, con concentraciones rpidas
en este sistema, y por el pesar que las da desde el principio un
carcter crnico. La corea  baile de San Vito, las convulsiones y los
accesos epileptiformes aislados, especialmente si dependen del trabajo
de la digestion, y que el decbito dorsal alivia las primeras, se tratan
con _ignacia_ en las personas nerviosas  cuya nutricion est
deteriorada. En estos casos, cada emocion de pesar  de contrariedad
renueva los espasmos  los accesos convulsivos. Cuando sea preferible la
_belladona_ por los sntomas congestivos del cerebro, la _ignacia_
puede sucederla con ventaja en circunstancias anlogas, como, por
ejemplo, en la eclampsia repetida con convulsion de los msculos de la
cara y espasmos del exfago. La _ipecacuana_ juega en la misma afeccion
con diarrea; el _estramonio_, cuando los fenmenos cerebrales son mas
nerviosos que sanguneos; el _centeno cornezuelo_, si hay temblor 
contraccion de varios msculos, salto de tendones y respiracion
entrecortada.

La hemicrnea que corresponde  _ignacia_ depende de una irritacion
espinal, escepto la de las personas estremadamente irritables, y le
acompaan siempre los espasmos. Los dolores de cabeza y de los dientes,
las neuralgias de los miembros y del tronco, sean  no reumticas,
exigen _ignacia_ cuando son bruscas y como rfagas de dolores. Se
distinguen poco de las de _espigelia_ y del _fsforo_, sin la tension y
el estreimiento ordinario, sin la agravacion de los dolores por el
calor, sin el alivio por el cambio de posicion, sin cierta periodicidad
en su aparicion, sin la influencia de algunas causas, tales como el
miedo, el ruido, los alcohlicos, el caf. El tratamiento del reumatismo
articular reclama comunmente la _ignacia_ en el perodo subagudo 
apirtico.

Este medicamento es quiz eficaz en algunas enajenaciones mentales,
caracterizadas por el disgusto para todo, por la indiferencia, el susto,
la debilidad general, y que dependan de pesares, de mortificaciones y de
sobresaltos crnicos  repetidos. Es importante indicar que los sntomas
morales que reclaman _ignacia_ son el despecho y la indignacion, as
como la contraindican la alegra y el placer.

No insistimos mas sobre su uso teraputico, aun cuando muchos sntomas
la hacen recomendable en otras afecciones, porque la observacion clnica
es incompleta, y porque no se ha usado todava lo bastante.

=Dsis.=--El prctico poco familiarizado con este medicamento podr
emplearle  la dsis de una  cuatro gotas de la tintura,  primera
dilucion, en agua. Pero su uso frecuente y la necesidad de elegirle por
la analoga de sus sntomas inclinan  preferir una gota  algunos
glbulos de la tercera, sesta  duodcima atenuacion en cinco  seis
cucharadas de agua pura, dadas  cortos intrvalos, cada cuatro  cinco
minutos, en los casos de afecciones espasmdicas  neurlgicas.




IODIUM (YODO).


 I.--Historia.

Introducido este metalide en la materia mdica casi en nuestros dias,
goza ya de gran celebridad. Preconizado primero, y con razon, en el
bocio, se estendi bien pronto su indicacion  todos los infartos
linfticos y glandulares, sindolo despues igualmente  los numerosos
accidentes secundarios de la sfilis; es en fin hoy dia una panacea para
muchos teraputicos, llenando l solo un peridico.

Justo es que convengamos en la verdad de la alta importancia que el
_yodo_ ha conquistado. Invadidos estamos hoy por una multitud de
desrdenes orgnicos que bajo una triple forma amenazan el porvenir de
todas las familias; la sfilis secundaria y terciaria, el tubrculo y la
escrfula, tres ditesis que afectan profundamente la economa y la
celdilla orgnica, y que el _yodo_ parece debe modificar mas
ventajosamente que ninguno de los medicamentos de la antigua materia
mdica que han resistido  la rutina, al esclusivismo de los sistemas y
al escepticismo moderno. No nos admiremos, pues, de su alta fortuna
clnica. Pero las confusiones y dudas que han surgido en nuestros dias
en las memorias y en la Academia[4] sobre los efectos del _yodo_, y sus
indicaciones, prueban cunta es la ligereza con que se ha procedido en
el frecuente uso de este medicamento. Ciertamente se puede asegurar que
si se hiciese un severo exmen de toda la materia mdica antigua, pocos
medicamentos dejarian de presentar las mismas confusiones en la
apreciacion de sus efectos fisiolgicos y teraputicos. De este modo se
vendria  reconocer que la ley de los semejantes no es un principio
despreciable, y que los trabajos de Hahnemann y de los mdicos que,
adeptos  su escuela  partidarios de otros mtodos, se han dedicado 
esperiencias formales, son de una grande importancia.

Los compuestos del _yodo_ conocidos son: el _yoduro de bario_, el
_yoduro de calcio_, el de _hierro_, el _protoyoduro de potasio_ 
_hidriodato de potasa_, los _yoduros de mercurio_. El _hidriodato de
potasa_ es la sal de _yodo_ mas usada y  la cual se refiere lo que
dirmos de este cuerpo simple. Su accion solo difiere por la menor
actividad y por efectos mas suaves y mas graduados. Las otras
combinaciones del _yodo_ con el _hierro_, el _mercurio_, etc., estn
probablemente llamadas  estender la accion teraputica de este
medicamento; la prctica se ha enriquecido con algunos hechos nuevos,
pero la esperiencia falta en este asunto, y las indicaciones de todos
estos compuestos del _yodo_ solo se pueden establecer claramente con
esperimentaciones fisiolgicas y clnicas.


 II.--Efectos fisiolgicos.

La accion del _yodo_ sobre el sistema nervioso es fugaz  incoherente en
su principio; pero por la modificacion que induce en la inervacion
ganglionar y en los lquidos, es decir, por sus efectos discrsicos,
altera al sistema nervioso de la vida de relacion hasta el punto de
producir sntomas neurlgicos que corresponden con bastante exactitud 
los que espresan las ditesis escrofulosas sifiltica y mercurial, tales
son: dolores errticos en las articulaciones, dislaceraciones en las
mismas y aun en los miembros por la noche, sensacion de pesadez y
temblor en estos, estremecimientos musculares, marcha vacilante, grande
debilidad; y en particular, calambres en los dedos, dolores ostecopos
en los brazos, dolores que alteran el sueo, movimientos convulsivos y
temblores de los brazos y de las manos, adormecimiento de los dedos de
estas, dolores, pesadez, debilidad paraltica de las piernas, calambres
en los pis por la noche.

El sistema sanguneo sufre una primera alteracion que es completamente
escitante, caracterizada por el aumento de calor en la piel; turgencia
sangunea que comunica un aspecto de salud floreciente; pulso acelerado
y duro, de noventa pulsaciones; cefalalgia gravativa y congestiones
hcia la cabeza y la laringe, en el pecho, el corazon, el estmago, los
intestinos; opresion y tos con esputos sanguinolentos. Esta primera
escitacion es reemplazada por un aumento de secreciones; por
congestiones pasivas  subagudas; por irritaciones locales de las
membranas mucosas de los ojos, de la nariz, de la laringe, de los
rganos gnito-urinarios; por un estado gstrico caracterizado por
pirosis, nuseas, vmitos, digestiones difciles, clicos, desarrollo
de gases, deposiciones irregulares; por palpitaciones violentas y
momentneas del corazon.....

Si se contina el uso del yodo, bien pronto se alteran mas y mas las
digestiones, la sangre se hace mas serosa, la piel toma un aspecto
sucio, el sudor es viscoso, el pulso dbil, las venas se llenan de una
sangre cargada de elementos mal elaborados, de grasa y otras sustancias
absorbidas; sus paredes debilitadas se distienden, las venas se hinchan,
se aumenta la debilidad muscular, se presentan temblores de los
miembros, angustia, facilidad  asustarse, sueos penosos. El marasmo es
notable, las mismas glndulas desaparecen con el tejido adiposo, y son
absorbidas; las secreciones aumentan simultneamente, y se hacen mas
copiosos los flujos mucosos, los esputos, la diarrea, la leucorrea, etc.
El sistema nervioso adquiere grande irritabilidad, y sobreviene, por
ltimo, un estado ertico con diminucion  supresion de las secreciones,
fiebre contnua y con mas frecuencia remitente, hinchazon y meteorismo
del vientre, estreimiento, impresionabilidad de la fibra y de los
rganos de los sentidos, abatimiento, ansiedad, debilidad estremada.....

Hahnemann resume de este modo los sntomas que indican el _yodo_[5]:
aturdimiento por la maana, latidos en la cabeza, escozor en los ojos,
zumbido de oidos, disecea, lengua sucia, salivacion, gusto como de jabon
en la boca, eructos cidos con ardor, pirosis despues de la ingestion de
alimentos indigestos, hambre canina, nuseas, flatuosidades,
estreimiento, miccion en la cama, reglas retardadas, tos crnica por
la maana, dificultad de respirar, hinchazon esterior del cuello,
laxitud de los brazos por la maana en la cama, adormecimiento de los
dedos, torcedura de los huesos, sequedad de la piel, sudor nocturno.
Despues de estos sntomas que refiere Hahnemann al tratar de este
medicamento, hubiera podido agregar el siguiente cuadro: dolor 
irritacion en la garganta, coriza fluente, lagrimeo, irritacion y
sequedad  atona de las mucosas y flujo mucoso, pstulas de acn
especialmente en la cara y en la espalda, temblor de las manos que se
estiende luego  todo el cuerpo.

Ya Lobethal, en 1840, decia del _yodo_ que es un medio poderoso para la
reabsorcion y absorcion; que provoca todas las secreciones y
escreciones; que ataca principalmente el sistema de la vida vegetativa;
que es un medicamento eficaz en la alteracion de la actividad plstica 
reproductiva, por su accion especfica sobre el sistema linftico y
glandular.

Es evidente que el _yodo_ posee una accion electiva muy pronunciada
sobre la vida vegetativa en los fenmenos de absorcion y exhalacion, y
que luego obra inmediatamente sobre los sistemas nutritivo y quilfero,
mucoso y seroso, linftico y glandular, y tambien, por consiguiente,
aunque secundariamente, sobre el sistema venoso, sobre la celdilla
orgnica y sobre el processus plstico. Si bajo este concepto, puede
emplearse el _yodo_ para combatir la tuberculizacion, mejor podr
emplersele si se tiene presente, que sus efectos diatsicos son
anlogos  los de las ditesis escrofulosa y sifiltica. En su accion
sobre la nutricion intersticial y sobre la clula orgnica, solo el
_azufre_ y quizs el _arsnico_ son los nicos medicamentos mas
justamente anlogos, y los mas convenientes para obtener felices
modificaciones en los sugetos predispuestos  afectados ya de
tubrculos.

Las relaciones entre el _yodo_ y el _arsnico_ se manifiestan por su
eretismo y actividad de los absorbentes, por la venosidad y la caquexia
final; entre el _yodo_ y el _mercurio_, por la accion recproca de ambos
en el sistema linftico y glandular, y aun en la laringe. El _yodo_
ofrece bastante analoga con la _cina_ por la alteracion de la
nutricion. El _azufre_ tiene muchas relaciones de analoga con el
_yodo_, y aquel, as como el _arsnico_, son los mejores antdotos
despues del _mercurio_. Por lo tanto, el _yodo_ es uno de los mas
naturales de este ltimo medicamento, sin esceptuar el _sulfuro de cal_.

La accion tan pronunciada del _yodo_ sobre el sistema linftico y la
vida vegetativa, hace que sea un medicamento precioso en las discrasias
escrofulosa, sifiltica, mercurial, tuberculosa. A esta accion debe el
adaptarse  la constitucion linftica con predominio de las glndulas,
de las mucosas y de los jugos blancos. La infancia y el perodo de la
vida en que existe este predominio, son muy simpticos al _yodo_. Por
esta razon dedujo el doctor Asunn de sus propias observaciones, que solo
debia emplearse el _yodo_ en los jvenes,  hasta los cuarenta aos
cuando ms, poca del predominio de los sistemas sanguneo, gstrico y
pulmonal, y la edad de mayor fijeza en los elementos orgnicos. Sin
embargo, as como el _yodo_, por su accion sobre los gnglios linfticos
y glndulas salivales, y sobre las criptas mucosas de las superficies
internas, es mas anlogo  la edad de la juventud en la que estos
rganos gozan de mayor actividad, as tambien es fcil admitir, y la
clnica autoriza esta opinion, que la vejez, por la actividad en
sentido inverso de los mismos rganos de secrecion y escrecion, no est
fuera de la esfera de accion del _yodo_.


 III.--Efectos teraputicos.

Es un hecho de observacion comprobado por los prcticos de todas las
escuelas y doctrinas, que la mayora de los estados morbosos curados con
el _yodo_ se hallan entre los sntomas que este medicamento produce en
el hombre sano. Esta observacion, comun  todos los medicamentos
generalmente empleados, prueba la alta importancia de los trabajos de
Hahnemann y de sus discpulos, especialmente alemanes que han formado
sociedades para la esperimentacion fisiolgica de aquellos.

Las afecciones escrofulosas, en sus espresiones locales y diatsicas,
ofrecen muchas indicaciones del yodo. Desde el infarto de los gnglios
del cuello, del mesenterio....., hasta la lcera escrofulosa, que
empieza por un grano  invade los tejidos, cicatrizndose por un lado, 
medida que se estiende por otro; desde la amigdalitis y la prostatitis
crnicas con hipertrofia, hasta el bocio, que corresponde  la _esponja
quemada_, principal sustancia ydica conocida de los antiguos, rara es
la afeccion en estas escalas en que el yodo no tenga un momento de
oportunidad. El _azufre_, el _arsnico_ y el _carbonato de cal_, entre
otros medicamentos, son con frecuencia tan eficaces como el _yodo_, y
este mismo tiene en el _bromo_ su reciente y moderno rival.

El _yodo_ se ha manifestado hasta indispensable en las ulceraciones de
los huesos por el vicio escrofuloso, si bien el _slice_, el _mercurio_
y el _azufre_ estn igualmente indicados en un tratamiento de esta
especie. Se ha decantado mucho al _yodo_, es decir, el _hidriodato de
potasa_ en el escirro, las producciones sicsicas degeneradas, los
tumores glandulares endurecidos; en este ltimo caso, pueden jugar
oportunamente el _oro_, el _clematis_, la _cicuta_.

Las induraciones del tejido celular y de las glndulas, del hgado y del
bazo, las periostitis crnicas y la tumefaccion de los huesos, reclaman
el uso del _yodo_, aunque rara vez se curan con l solo. El _carbonato
de cal_  el de _potasa_, el _azufre_, el _slice_, el _mercurio_ y el
_arsnico_ son generalmente sus auxiliares. El _yodo_ est indicado en
muchas flegmasas subagudas, cuando tienen un carcter escrofuloso, 
que proceden de la sfilis degenerada  antigua,  son un resultado de
la mercurializacion, entre las que se pueden citar las siguientes:
oftalmas hmedas, corizas fluentes; la ozena, leucorrea, algunos
vmitos rebeldes, el tialismo mercurial  simplemente la salivacion, ya
astnica,  estnica, la escesiva abundancia de las orinas y la
secrecion lctea exagerada con un estado linftico mas  menos
pronunciado.

El _yodo_ es particularmente til en las discrasias que afectan
particularmente el organismo en el sentido que hemos indicado y con
especialidad en la disposicion  la tuberculizacion, en el linfatismo, y
en ese estado constitucional en que abundan los jugos blancos, que las
carnes estn flcidas, las mucosas irritadas y flogoseadas con
facilidad, y la reaccion es lenta  incompleta. El _azufre_ y la _sal
marina_ son muy apropiados  estos estados.

Se ha pretendido negar la existencia de un vicio, de un principio
escrofuloso, sin pensar que las causas  que han querido atribuir la
escrfula, si bien pueden esplicar la existencia de esta afeccion en
las personas que la padecen, no sucede lo mismo cuando estas afecciones
escrofulosas se presentan en indivduos sanguneos, de nutricion buena y
de una quilificacion escelente. Por otra parte, est desgraciadamente
bien probada la trasmision hereditaria del vicio escrofuloso, por
multitud de hechos que todos los dias se presentan  la observacion de
los mdicos.

La accion electiva del _yodo_ en la laringe le hace  propsito para las
afecciones de este rgano, tanto como el _bromo_ y la _esponja quemada_
que contienen compuestos del uno y del otro; as pues se le usa en el
crup, despues de _acnito_, en dsis muy pequeas. El doctor Koch le
emplea desde 1840, en lugar de la _esponja_, cuyos sntomas fisiolgicos
tienen grande analoga con los del _yodo_. Nosotros mismos hemos
recurrido  la tintura de _yodo_ en un caso de crup muy urgente, y
obtuvimos un feliz resultado.

El _yodo_ es, con el _sulfuro de cal_ y el _fsforo_, uno de los mejores
medios para curar la ronquera rebelde que subsiste  veces mucho tiempo
despues del crup, en los nios dbiles  de bello aspecto, pero muy
linfticos  hereditariamente escrofulosos. El _yodo_ es tambien un
escelente recurso para combatir la disposicion  contraer corizas y
bronquitis, en ciertas personas flemticas. El _azufre_ es un poderoso
auxiliar, as como la _cantrida_, pero esta exige una debilidad tal de
los rganos torcicos, que el mas simple ejercicio, aun el uso mas
moderado de la palabra, provoca una sensacion de fatiga y
aniquilamiento.

El _yodo_, en fin, est muy indicado en los nios cuya tos es hmeda y
que tienen habitualmente el pecho lleno; es decir, con ruido  estertor
mucoso.

Nos falta indicar un estado caquctico propio del _yodo_, y que le
modifica muy ventajosamente, manifestndose con principalidad en
personas generalmente jvenes, poco apticas  muy irritables, pero no
por temperamento; en las que se observa fiebre, palpitaciones, tos seca,
insomnio, espasmos, dolores, vmitos, grande irritacion
gastro-intestinal, y sobre todo un marasmo rpido. En este estado, los
enfermos padecen tambien alguna afeccion local, tal como infartos 
induraciones glandulares, adenitis mesentrica, raquitismo, dartros
indolentes, otitis  oftalmas crnicas y escrofulosas, lceras hmedas
y edematosas en sus bordes, dispepsia con orinas abundantes, leucorreas
con amenorrea  galactorrea, laringitis  bronquitis crnicas, bocio,
tumor blanco.

Con sntomas diatsicos de este gnero y mas  menos pronunciados, se
desarrollan las afecciones nerviosas que el _yodo_ combate
victoriosamente. De este nmero es el corea, cuyo punto de partida
reconocido es el sistema nervioso ganglionar, y que resulta de una
afeccion visceral persistente, y especialmente de la induracion de una
vscera abdominal,  de una mesenteritis escrofulosa. De este nmero son
tambien los dolores reumticos causados  sostenidos por restos
sifilticos, por una gonorrea mal tratada  por el abuso del _mercurio_
 del _azufre_.

=Dsis.=--Este medicamento es uno de los que mas conviene usar  dsis
alterantes y por mucho tiempo. De la primera y segunda atenuacion no
pueden esperarse generalmente mas que efectos nerviosos fugaces 
pasajeros, impotentes para obtener la modificacion que se desea de los
lquidos y slidos; pues si bien sus efectos dinmicos pueden quiz ser
suficientes para obtenerla en personas de una reaccion legtima
poderosa, es un caso escepcional en las circunstancias en que el _yodo_
est indicado, circunstancias que ofrecen precisamente la condicion
opuesta; es decir, una inercia vital que exige algunas veces dsis
mayores, como la de medio gramo de _yoduro de potasio_ en solucion para
veinticuatro horas. Pero el prctico debe usar dsis mas dbiles en una
multitud de casos.

Las combinaciones del _yodo_ con el _azufre_, el _hierro_...., exigen
igualmente dsis mas crecidas que en la mayor parte de los medicamentos.
El compuesto de _yodo_ y _almidon_, que parece mas suave y menos activo
que las dems combinaciones, no le conocemos nosotros lo bastante. En el
_aceite de hgado de bacalao_, tan universal y ventajosamente empleado,
tenemos uno de los mejores sucedneos del _yodo_ en ciertos casos de
ditesis escrofulosa en los jvenes. No pretendemos ciertamente afirmar
la existencia del _yodo_ en este aceite; solo aludimos  la analoga de
sus efectos fisiolgicos, y, por consiguiente, de sus indicaciones. La
_esponja quemada_ que contiene _yodo_ y _bromo_, se emplea en casos de
la misma naturaleza.

A pesar de que no nos hemos propuesto tratar en esta obra de la accion
mecnica del _yodo_ y su aplicacion esterna en inyecciones,
manifestarmos, sin embargo, que esta accion irritante no impide el
desenvolvimiento de su accion dinmica por la absorcion de una cantidad
dada del medicamento. El uso del _yodo_ en inyecciones en los quistes,
en las cavidades esplnicas...., prueba su electividad en las membranas
serosas y su eficacia en ciertas hidropesas, cuya curacion no puede
atribuirse esclusivamente  la irritacion de las superficies enfermas,
ocasionada por el _yodo_, sino tambien por el concurso de los efectos
dinmicos de este medicamento. Es esto tan cierto, que se obtienen
igualmente curaciones de este gnero por dsis de _yodo_ muy atenuadas y
debilitadas; y que las inyecciones practicadas en una cavidad serosa, en
el punto de la serosidad derramada, con dsis pequeas que solo
contengan una cantidad muy dbil de _yodo_, que no produce irritacion
alguna, determinan, no obstante, una diuresis abundante. Conocidos son,
en fin, los buenos efectos de la pomada _yodurada_ en el tratamiento de
ciertas induraciones  infartos glandulares y linfticos.




IPECACUANHA (IPECACUANA).


 I.--Historia.

Se usa la raiz de esta planta, de la familia de las rubiceas,
_Juss_.--De la pentandria monoginia, _Linneo_.--Este medicamento fu
conocido en la Amrica del Sur mucho tiempo antes que en Europa, y se
import hcia la mitad del siglo XVII. La _ipecacuana_,  por
abreviatura la _ipeca_, se la us primeramente en la disentera, y poco
 poco se la emple en otras muchas enfermedades, pero desgraciadamente
por datos puramente empricos. Diferentes opiniones reinan en el campo
de la teraputica respecto  este medicamento. Para unos es irritante, y
como tal produce el vmito; para otros es un antiflogstico, y como tal
contiene el vmito y la disentera; no falta quien le considere como un
medio que llaman vagamente _incisivo_, y del que se sirven para combatir
las broncorreas y disminuir la abundancia de la espectoracion; para
muchos es un tnico que provoca una espectoracion abundante; en fin, la
emplean en accidentes nerviosos, aun los de la fiebre, y uno de
nuestros mas clebres profesores de teraputica le preconiza para todas
las afecciones de las recien paridas. Vermos lo que hay de positivo en
todas estas aserciones formuladas por buenos observadores, aunque
desprovistos de fundamento.


 II.--Efectos fisiolgicos.

La _ipecacuana_ tiene una accion electiva general sobre el sistema
nervioso ganglionar, especialmente en su parte torcica y gstrica, lo
cual confirma su propiedad esencial de provocar vmitos y diarrea. A los
nervios, pues, de este sistema debe sus efectos especiales: 1. sobre el
sistema capilar; 2. sobre las membranas mucosas; 3. sobre la mdula
espinal. En esto se funda su notable actividad: 1. en las congestiones
sanguneas, hemorragias y afecciones febriles; 2. en los estados
gstrico y catarral; 3. en la coqueluche, catarro sofocante, parlisis
inminente del pulmon, asma, convulsiones y diversas neuroses....

H aqu el objeto de este estudio sobre la _ipecacuana_ y de la
comparacion que hemos verificado de sus sntomas fisiolgicos con su
accion teraputica. No queremos alterar estos simples datos con
esplicaciones difusas; pero  fin de justificarlos, sealarmos los
sntomas caractersticos de este medicamento en los principales aparatos
de su actividad:

Acceso de malestar con repugnancia  todos los alimentos, y debilidad
escesiva y repentina; sensibilidad escesiva al frio y al calor;
enflaquecimiento pronunciado; acceso de indisposiciones de cabeza con
nuseas y vmitos; color plido, trreo de la cara; deglucion difcil
como por parlisis de la lengua y de la garganta; nuseas con
acumulacion abundante de saliva, vmitos de las bebidas, de las
sustancias ingeridas y de materias mucosas, vmito con diarrea;
sensacion de una grande incomodidad en el estmago; clicos con
anhelacion y gritos en los nios; clicos con dolores calambrides,
clico flatulento; deposiciones diarricas, diarrea con clicos y
vmitos.

Movimientos congestivos y convulsivos en diversos rganos; vrtigos y
dolores lancinantes de la cabeza; epistaxis y vmitos de sangre,
deposiciones y orina sanguinolentas; congestion uterina; reglas muy
precoces y fuertes, metrorragias con flujo de sangre roja y coagulada;
tos con espectoracion de sangre, opresion de pecho; palpitaciones de
corazon; manchas encendidas alrededor de la boca; placas rojas en el
pecho; ojos encendidos  inflamados; legaas en los ngulos; coriza con
obturacion de la nariz; prdida del olfato; labios cubiertos con
pequeas aftas; sensibilidad dolorosa en toda la boca; lengua cubierta
con una capa blanca  amarilla; incomodidad en la garganta como por
tumefaccion de la laringe, que dificulta la deglucion; gusto insulso,
pastoso  amargo; repugnancia  los alimentos; deseo de cosas dulces;
gases y mucosidades en el estmago; vmitos de materias mucosas,
biliosas, amarillentas  verdosas; fetidez del aliento; dolores de
escoriacion en el abdmen; deposiciones mucosas, serosas  biliosas;
sensacion quemante en la uretra, orinas turbias con sedimentos.

Accesos de espasmos y de convulsiones; alteracion de las facciones con
movimientos convulsivos de los msculos de la cara, de los labios, de
los miembros; estremecimiento de estos durante el sueo, sobresaltos
frecuentes con sueos espantosos estando durmiendo; acumulacion de
saliva en el momento de las nuseas y vmitos; vmitos y algunas
deposiciones con tenesmo; temblor de los prpados; tos, sobre todo por
la noche; tos convulsiva, tos seca con vomituricion de alimentos; tos
con hemorragia por la nariz y por la boca; tos espasmdica, seca,
conmovente con acceso de sofocacion, rigidez del cuerpo y cara azulada;
asma con sensacion de constriccion en la laringe; espasmos del pecho;
rigidez tetnica  inversion del tronco, ya hcia adelante, ya hcia
atrs; calambres nocturnos en los muslos.

La accion de la _ipecacuana_ en la nutricion y la piel es indirecta; se
manifiesta por enflaquecimiento y palidez, por erupciones miliares, por
un prurito violento y manchas rojas con prurito y sensacion de quemazon
despues de rascarse, por el color negruzco que toman las lceras.

Los sntomas neurlgicos son pocos; no existen en la patogenesia de este
medicamento, esceptundose algunos dolores evidentemente sintomticos en
la cabeza, en el vientre; es decir, en las cavidades esplnicas; la
odontalgia se manifiesta del modo siguiente: sensacion como si se
arrancase un diente, y dolor de luxacion en la articulacion coxo-femoral
desde que se sienta, sntomas que son probablemente congestivos. Esta
rareza de los dolores de la _ipecacuana_ recuerda el _opio_, que tambien
produce sntomas espasmdicos y neuropticos, que no son esenciales,
sino debidos  la ingurgitacion de los capilares, por la diminucion de
la inervacion ganglionar en el cerebro soporoso. En su lugar oportuno
tratarmos de esto, concretndonos ahora  manifestar que el _opio_ y la
_ipecacuana_ son por esto mismo antdotos recprocos.

Debemos consignar algunas particularidades en los efectos de la
_ipecacuana_: 1. este medicamento es anlogo del _arsnico_, del
_elboro blanco_, y aun del _centeno cornezuelo_ por ciertos sntomas
insignificantes en apariencia, tales como vrtigo, vmito, deposicion,
coriza, sntomas que producen debilidad, incomodidades y ansiedad que no
estn en relacion con estos sntomas; 2. los movimientos congestivos en
la _ipecacuana_ son rpidos, parciales y precedidos de cierto estado
nervioso, espasmdico, sin contar los calofros cuando existen: estas
congestiones son  veces muy violentas y afectan principalmente las
vsceras del pecho y del abdmen, comprendiendo la matriz misma; 3. la
aparicion  aumento de algunos sntomas, como el espasmo, los calofros,
pruritos, vrtigos, dolor en el momento de los vmitos; la grande
sensibilidad al frio  al calor; es decir,  las temperaturas
estremadas, asimismo en el momento del calofro febril; la agravacion de
la cefalalgia dislacerante y otros dolores congestivos, por el tacto;
regurgitaciones despues de beber lquidos frios; pinchazos en el vientre
agravados por el movimiento y aliviados por el reposo. Todos estos
sntomas facilitan la eleccion de la _ipecacuana_.

Los homepatas alemanes creen que la juventud, el temperamento
linftico-sanguneo y linftico-nervioso, el abuso de la _quina_, del
_caf_  el _opio_, las consecuencias de un enfriamiento, los elementos
catarral, mucoso, los resultados de una afeccion gstrica saburral y
mucosa, son los signos que indican este medicamento y las circunstancias
favorables  su accion. Y nosotros agregamos la estacion del esto, los
climas tropicales y los pases en que reinan las fiebres paldicas.

Hasta ahora, nada hemos dicho de la accion de la _ipecacuana_ en la
circulacion general. Por lo espuesto, se puede ya juzgar que este
medicamento obra en la circulacion y en los capilares por una accion
mediata y primitiva en los nervios ganglionares; se puede estar
convencido de sto por los sntomas febriles que produce en el hombre
sano y por los que cura en los febricitantes: el calofro es precedido
de malestar, pandiculaciones, laxitud, frio, sudor frio. Los calofros
se elevan hasta la horripilacion; duran incomparablemente mas que el
calor, y en otras ocasiones, este es muy vivo, de larga duracion y sin
relacion con los fenmenos de concentracion. En el estadio del frio hay
nuseas y vmitos, y los sntomas gstricos subsisten en la apirexia. El
acceso sobreviene con preferencia por la tarde,  bien este es el
momento de la agravacion de la fiebre; por lo general, el sudor es
nocturno interceptado por movimientos congestivos pasajeros. La sed se
presenta solamente con los calofros, y la ansiedad subsiste en los dos
primeros estadios. El calor es seco y quemante.

La esperiencia ha probado que la _ipecacuana_ es un medicamento esencial
en el tratamiento de las fiebres de Africa y de todos los pases
pantanosos, clidos  intertropicales, y que en union de la _quina y_ el
_arsnico_, constituye el fondo de su teraputica. Esta especialidad de
la _ipecacuana_ en las fiebres paldicas nos parece que procede de su
electividad sobre el sistema nervioso ganglionar que distribuye sus
nervios del plexo solar y otros plexos en la aorta y en los rganos
gstricos y pulmonales.


 III.--Efectos teraputicos.

=A.= _Afecciones febriles._--La _ipecacuana_ est indicada en las fiebres
intermitentes, especialmente las de los pases clidos. Su tratamiento
debe empezarse con dsis dbiles; es decir, impotentes para provocar la
menor nusea  el mas pequeo efecto diafortico: entonces la
_ipecacuana_ abrevia la duracion de la fiebre, la simplifica, la corta
por s sola, sin reproduccion; tenemos numerosos hechos que lo
confirman. No es necesario generalmente inquirir con toda exactitud la
analoga de sus sntomas con los de la fiebre intermitente, remitente 
subcontinua que se quiere tratar. Este hecho prctico admitido hace mas
de veinte aos por muchos mdicos de las colonias y de la Argelia,
merece mucha consideracion. Es preciso evitar el obstinarse en el uso de
la _quina_  del _arsnico_,  investigar mas medios que los puramente
empricos de las curaciones mas positivas.

La _nuez vmica_, la _quina_ y la _ipecacuana_ son los tres medicamentos
esenciales de la fiebre intermitente  remitente de los pases
pantanosos, si bien no debe impedir el que en ocasiones dadas se recurra
 la _pimienta de la Jamaica_, al _arsnico_ y  otros febrfugos de
este gnero.

No omitirmos el indicar la propiedad abortiva de la _ipecacuana_
administrada antes del calofro y desde los primeros signos de
concentracion citados mas arriba, signos propios de la _ipecacuana_ y de
muchas fiebres de esto con accesos cotidianos: este medicamento suprime
el acceso y algunas veces la fiebre. Tambien es, despues de la _quina_ 
alternada con esta, el medicamento mas apto para prevenir el desarrollo
de los accesos y de la fiebre paldica.

La _ipecacuana_ est eminentemente indicada despues de _acnito_ en los
casos de fiebre sobreaguda con flogosis en la garganta, en los
bronquios,  en el pulmon, en los nios. La falta de esta agudeza y la
carencia de fenmenos congestivos rpidos y espasmdicos, de terquedad y
de susceptibilidad, contraindican su uso en los nios, en los jvenes y
en las mujeres, aun en una fiebre gstrica. La _manzanilla_ tiene mucha
analoga con la _ipecacuana_ en las fiebres, con la diferencia que
aquella corresponde  un orgasmo sanguneo menos intenso, y  un
eretismo mas bien atxico que espasmdico en las fiebres ya
desarrolladas y en un perodo avanzado.

La fiebre gstrica  biliosa subaguda con propension continua al vmito
durante una epidemia  en esto, corresponde  _ipecacuana_. Le
pertenecen tambien las fiebres en las que el sudor es escesivo y hay
espasmos, con ansiedad y tendencia al desfallecimiento  aun con
desfallecimiento y grande debilidad. La _brionia_ corresponde igualmente
al sudor escesivo de ciertas fiebres; pero este sudor es debido  un
orgasmo sanguneo del pulmon y no est acompaado de esos fenmenos. El
_elboro blanco_ solo conviene en un sudor abundante, pero con frio. El
acnito no tiene espasmos ni desfallecimiento en estos casos, y el sudor
es mas sosegado, sin que  veces sea menos abundante. Solo el _arsnico_
puede rivalizar con la _ipecacuana_, si el sudor abundante al que
corresponde, est acompaado de espasmos; pero exige adems una ansiedad
mucho mayor.

=B.= _Flegmasas._ La _ipecacuana_ es til en las inflamaciones subagudas,
cuando subsiste la irritacion nerviosa despues del perodo de incremento
de la fiebre; su accion est en relacion con los fenmenos convulsivos
de los miembros, y difiere del _beleo_, en que los sntomas nerviosos
se fijan en la cabeza  proceden de los primeros; de la _sal de nitro_,
porque esta afecta mas particularmente el corazon; de la _pulsatila_,
porque desenvuelve mas bien neuralgias y alternativas de calofros y
calor.

La _ipecacuana_ est indicada en las erupciones miliares de las mujeres
paridas, si hay angustia, opresion, suspiros: anloga en estos casos 
la _brionia_, difiere por la menor afeccion del peritoneo; pero  decir
verdad, es eficacsima en la mayor parte de las enfermedades febriles de
las embarazadas, con tal que haya espasmos y movimientos congestivos.
Est, en fin, indicada en los prodromos de la meningitis y aun en el
primer perodo de esta grave afeccion, y lo est asimismo hasta el fin,
cuando la enfermedad, por su rpida marcha, confunde sus perodos. El
_beleo_ es preferible en la agudeza, y se le puede administrar
ventajosamente despues de _ipecacuana_.

No est probado, como se necesita, que este medicamento sea mas eficaz
que el _sublimado corrosivo_ y el _arsnico_ en la disentera; pero es
til al principio de esta afeccion cuando es febril  que las
deposiciones contienen mucha sangre. La _ipecacuana_ se limita muchas
veces  modificar el estado general sin disminuir el tenesmo ni cambiar
las deposiciones de un modo notable, como no sea la supresion de la
sangre que contienen, cantidad que puede llegar hasta constituir una
hemorragia intestinal. Pero el mdico posee poderosos recursos para
estas especies patolgicas, con la _quina_, el _zumaque_, el _arsnico_,
el _clchico_, el _mercurio_, sobre todo el _corrosivo_, pues cada uno
de estos en su especialidad, llenan las exigencias de los diversos
casos de disentera. Las diarreas disentricas, las colicuativas, las
mucosas  biliosas, tienen tambien sus respectivos medicamentos, entre
los cuales es la _ipecacuana_ el que ocupa el primer lugar. Las diarreas
del esto y todos los flujos intestinales con sntomas mucosos y
gstricos ceden generalmente con la _ipecacuana_.

Si  estos sntomas se une la fiebre, en los nios, casi siempre sern
indicadores de la _ipecacuana_, los movimientos convulsivos, los
vmitos, la _diarrea_, fiebre violenta, bronquitis y opresion.

=C.= _Congestiones. Hemorragias._--Entre las afecciones anlogas  los
sntomas de este medicamento, se hallan las congestiones y hemorragias.
La apopleja solo reclama su uso en los casos en que el estmago es la
_pars mandans_ de la congestion, pues su accion sobre el cerebro es
consecutiva  la que ejerce en el estmago. La _nuez vmica_ es tambien
muy eficaz en la apopleja gstrica. Despues del _acnito_, es la
_ipecacuana_ uno de los mejores remedios de la hemoptisis, cuando hay
congestion pulmonal caracterizada por la palidez del resto del cuerpo y
por los espasmos de las estremidades. Importa en estos casos averiguar
la causa de la hemoptisis y recurrir  _brionia_, _rnica_  otros
medicamentos que mejor correspondan por este concepto. En general, las
congestiones del pulmon que mas se adaptan  _brionia_, exigen como
intercurrente algunas dsis de _ipecacuana_. El _fsforo_ est indicado
en las congestiones del tejido pulmonal, y en todos los casos de
congestiones completas y fijas, y el _zumaque_ en las menos rpidas y
activas que las de la _ipecacuana_.

En las congestiones uterinas con movimiento rpido de la sangre,
palidez y nerviosidad, la _ipecacuana_ puede evitar el aborto.

Este medicamento se opone eficazmente  las hemorragias uterinas con
contracciones normales de esta vscera. Disminuye las reglas escesivas
producidas por una fuerte congestion uterina, y las cura completamente
cuando degeneran en metrorragia. Los loquios escesivos se reducen  sus
justos lmites con la accion de la _ipecacuana_. Como sntomas
indicadores en todos los casos, es preciso tener presente un dolor
rpido  continuo y cortante en el ombligo, una sensacion de presion en
el tero y de espulsion hcia el cuello de este rgano, calor en la
cabeza con frio en lo restante del cuerpo.

=D.= _Afecciones espasmdicas y neurlgicas._--Estas afecciones no tienen
para la _ipecacuana_ el carcter nervioso esencial como en las de
_ignacia_. Son siempre el resultado de una afeccion gstrica, uterina,
pulmonal, con movimientos congestivos. No tienen la pasibilidad de las
del _opio_, ni el carcter esclusivamente calambride del _cobre_. Estn
acompaadas de palidez de la cara, de gritos involuntarios, y consisten
principalmente en sacudidas  rigideces del cuerpo, en movimientos
continuos de los msculos de la cara; se presentan en fin al principio
de una fiebre  en el perodo agudo, y algunas veces en los estados
graves de las afecciones puerperales, en la denticion.... Ha sido eficaz
la _ipecacuana_ en ciertas neuralgias congestivas  intermitentes del
ojo, en oftalmas muy dolorosas con turbacion de la vista, y que la
inflamacion afecta con preferencia el ris y la crnea.

Los vmitos incoercibles del embarazo, para los que se han preconizado
tantos medicamentos y que la _pulsatila_, el _arsnico_, el _elboro
blanco_, el _platino_...., han curado algunas veces, ceden generalmente
 la _ipecacuana_ y la _nuez vmica_. Se usar el primero de estos dos,
durante las dos horas antes de comer, y el segundo, en las dos  tres
horas despues de comer: esta medicacion es casi siempre eficaz, pero
exige dsis pequeas. Tambien produce buen efecto la _ipecacuana_ en las
toses gstricas con  sin vmitos, y en los de los nios de teta que
arrojan fcilmente la leche no elaborada.

=E.= _Afecciones de los rganos respiratorios._--Conviene la _ipecacuana_
en las bronquitis con esfuerzos para vomitar, opresion mayor que la que
el grado de irritacion bronquial puede hacer suponer, ansiedad 
debilidad que no corresponde  la benignidad de la enfermedad. Por su
electividad en las membranas mucosas, corresponde la _ipecacuana_ al
carcter catarral, y se adapta por una parte  las bronquitis con fiebre
 tos seca, y por otra,  la misma afeccion con espectoracion abundante
y astenia, es decir,  los perodos inicial y final, puesto que
presentan sntomas caractersticos de la _ipecacuana_. La coqueluche en
que est indicada, es eminentemente catarral y tiene el dolor tirante
profundo, las titilaciones en la laringe que escitan la tos, esputos
sanguinolentos, diarrea, padecimientos asmticos pero que no se elevan
hasta el enfisema pulmonal. En el primer perodo,  en el catarral de la
coqueluche, es cuando conviene mas la _ipecacuana_ despues del _acnito_
y la _belladona_  antes que esta ltima.

La _ipecacuana_ es, en general, un medicamento precioso en la disnea de
las bronquitis y de las afecciones asmticas, cuando empieza la
espectoracion despues de la tos, y que los esputos son espumosos y
abundantes, hasta el punto de escitar el vmito. En estos casos, el
_trtaro estibiado_ est tan indicado como la _ipecacuana_. En el asma
de Millar  calambre del pecho, la _ipecacuana_ rivaliza con el
_arsnico_, la _nuez vmica_ y el _saco_, especialmente si hay un
elemento congestivo. No es menos recomendable en el catarro sofocante,
de los nios al menos, y en el asma hmedo que cura en union de la
_brionia_, la _lobelia_, el _arsnico_ y la _nuez vmica_,  dsis mas 
menos frecuentemente repetidas, y alternadas con las de los referidos.

La _ipecacuana_ puede conjurar los accidentes mas graves: la disnea
estremada, la respiracion angustiosa, la parlisis inminente del pulmon.
En la acumulacion de mucosidades en los bronquios que aumenta en
proporcion del peligro, son de grande utilidad el _almizcle_, el
_trtaro estibiado_, el _arsnico_ y la _cantrida_ administrada al
interior  aplicada como vesicatoria. Agregarmos al efecto, que la
abundancia de mucosidades, aun las filamentosas, sin otro accidente, se
corrige mejor con la _ipecacuana_ que con el mismo _arsnico_, si aun
subsiste algun resto de irritacion; se recurrir al _fsforo_ y al
_carbon vegetal_, cuando la flegmorragia es mas astnica. En el
tratamiento siempre largo de estas broncorreas, son tambien tiles la
_senega_, la _pulsatila_, la _dulcamara_, la _escila_.

No se debe desdear el uso de la _ipecacuana_ en el _crup_ antes de la
formacion de las falsas membranas, si los sntomas generales y
concomitantes la indican; pues ya se la ha recomendado eficazmente para
esta grave enfermedad antes que lo propusiese M. Teste, siendo por otra
parte cierto que la _ipecacuana_ posee sntomas fisiolgicos muy
anlogos al crup. M. Teste la alterna con la _brionia_, felicitndose
mucho de este procedimiento; nosotros no podemos alegar en favor de esta
opinion el resultado de esta esperiencia, y por lo tanto suspendemos el
juicio. A la verdad que conociendo bastante las imperfecciones de la
materia mdica, aguardamos con confianza que nuevas esperiencias y
ensayos bien hechos, agrandarn continuamente el campo de la
teraputica, y descubrirn en muchos medicamentos propiedades no
comprendidas aun en sus patogenesias incompletas por lo general.

=Dsis.=--Se usa  la dsis de una  cinco gotas en agua, en los casos de
catarro sofocante, asma, afecciones congestivas, espasmdicas y
flegmsicas. Se emplearn dsis mas dbiles en los casos de fiebres
menos tempestuosas, y en las afecciones gstricas y neurlgicas. Es raro
convenga administrarla  menores dsis que las de algunos glbulos de la
tercera atenuacion,  no ser en nios altamente impresionables.




KALI CARBONICUM (SUBCARBONATO DE POTASA).


 1.--Historia.

Esta sal de _potasa_ se ha usado en todos tiempos en enfermedades muy
diversas. Se la han atribuido propiedades diurticas, resolutivas,
antiescrofulosas. Ha estado muy en boga en el tratamiento de las
hidropesas y compone parte como medicamento esencial en las frmulas
que tan clebres han sido para la ascitis. El elixir de Peyrhile,
pretendido antiescrofuloso, contiene gran cantidad de esta sal.

Es indudable que el _carbonato de sosa_ no tiene las mismas propiedades
que el _subcarbonato de potasa_, particularmente en las aguas minerales
que les contienen, pero estas propiedades han sido prejuzgadas, ya por
los efectos teraputicos, ya por los fisiolgicos generales, de una
importancia mucho menor, y que pertenecen  todas las sales alcalinas.


 II.--Efectos fisiolgicos.

Los numerosos sntomas recogidos en la esperimentacion sobre el hombre
sano, demuestran que el _carbonato de potasa_ ejerce una accion profunda
sobre la nutricion y la vida vegetativa. Los fenmenos febriles tienen
todos el carcter de una fiebre crnica y diatsica, sin que en su
accion se advierta nada de agudo ni de inflamatorio; pues si bien es
verdad que en su patogenesia se ven algunos sntomas congestivos,
tambien lo es que van acompaados de temblores nerviosos, de
adormecimiento y debilidad real; si hay neuralgias, son la espresion de
una astenia nerviosa y de largos padecimientos anteriores; si hay fiebre
 sntomas de inflamacion local, domina el calofro, el sudor falta  es
nocturno y aun colicuativo, y el estado general indica la hidroemia.

La accion electiva de este medicamento se dirige al sistema exhalante y
absorbente,  las membranas serosas y mucosas, y tambien por
consiguiente  los sistemas venoso y linftico  los que van  parar
todos los productos de la absorcion, y de donde proceden todos los de la
exhalacion. Esto esplica la profunda alteracion que este medicamento
produce en la nutricion, la superabundancia de serosidad en la sangre y
su derrame en las cavidades esplnicas y en las mallas del tejido
celular; de aqu, en fin, resultan los infartos linfticos y la
venosidad.

Su accion sobre el sistema venoso se manifiesta principalmente en el
tero, por lo que Goullon ha podido decir que ejercia una influencia
especial en este rgano, y adminstrale como el especfico del aborto
por sus condiciones particulares de venosidad. Su accion en el sistema
linftico refleja de tal modo en la piel, que le constituye en poderoso
antiherptico. Esta accion es alterante, antiplstica; debindose
tambien consignar, que esta sustancia produce una astenia nerviosa,
aumento de las secreciones, y la falta de la reconstitucion misma de la
piel, y da lugar  la formacion de callos, verrugas y otras
escrescencias, en las que los lquidos parecen depositar las molculas
slidas como en los lmites de la vida,  la par que la serosidad se
exhala en las mallas del tejido celular y en la superficie de las
membranas serosas y mucosas. En fin, aun cuando no haya toda la
esperiencia necesaria para afirmar que el _subcarbonato de potasa_ obra
sobre estas superficies, separando de la sangre los materiales para
elaborar el pus, creemos, fundados en un corto nmero de hechos, que es
un medio que se debe ensayar en la ditesis purulenta y en la piohemia,
como se le emplea en la ditesis serosa.

Este medicamento tiene todava una gran importancia para estar indicado
en estos casos, aun prescindiendo de la ltima propiedad de que acabamos
de hablar, porque adems de los caractres diferenciales que se deducen
de su accion electiva, se observa una sensibilidad dolorosa en los
miembros y en la piel, como si estuviera ulcerada; dolores quemantes en
las vsceras y los miembros; prurito quemante, dolores dislacerantes y
lancinantes, dominando la sensacion de contraccion  de tirantez, y que
son seguidos de temblores  de adormecimiento. Estos dolores aumentan
ordinariamente en el reposo de la segunda parte de la noche, y se
alivian al aire libre y por el movimiento, mientras que los fenmenos
febriles se agravan con el aire esterior. Hay tambien suma disposicion 
resfriarse; la cabeza y el pecho se afectan ms con la impresion del
aire.

Varios autores han consignado como sntoma caracterstico de este
medicamento la hinchazon de los prpados superiores. Como trmino de
comparacion agregamos nosotros que esta hinchazon se fija en los
prpados inferiores para el _fsforo_. La accion del _subcarbonato de
potasa_ es anloga  la de la _sal marina_, pero con la diferencia que
la de esta se dirige mas bien al abdmen, y al pecho la del primero. El
moral se altera casi de la misma manera en este medicamento que en la
_sal marina_, el _licopodio_ y en los medicamentos cuya accion electiva
es anloga en los aparatos esenciales  la hematosis. La irresolucion,
la apata, la tristeza, el temor, la impaciencia algunas veces, la
irascibilidad la poca aptitud al trabajo y la falta de memoria son
sntomas comunes  toda esta clase de medicamentos.

Sin detenernos en detallar mas los efectos fisiolgicos del
_subcarbonato de potasa_, vamos  presentar el cuadro de sus principales
indicaciones en las enfermedades, con lo cual se completar la sntesis
de los caractres distintivos de su accion bajo el punto de vista
teraputico.


 III.--Efectos teraputicos.

Este medicamento no tiene una accion aguda rigorosamente hablando; los
sntomas que revelan la escitacion sangunea son pasivos  diatsicos, y
procedentes de lesiones en la nutricion  orgnicas. Tan solo algunas
flegmasas de carcter escrofuloso son las que corresponden  su esfera
de actividad, como la oftalma con rubicundez de la conjuntiva,
tumefaccion de los prpados, supuracion en los ngulos de los ojos,
lagrimeo, aglutinacion de los prpados, fotofobia, dolores presivos y
aun lancinantes, sntomas todos que pertenecen  la oftalma escrofulosa
y  la de las personas venosas y caqucticas.

Este medicamento combate ventajosamente las manchas de la crnea y su
opacidad inflamatoria, alternado con la _eufrasia_ y el _yodo_. La
hinchazon roja de los oidos con flujo purulento  sero-purulento tambien
le pertenece; hay con frecuencia escoriaciones exudantes detrs del
pabellon de la oreja y aun ulceraciones internas. Sea cual quiera la
hinchazon, se observa edema  una infiltracion plida en los lmites de
las partes inflamadas. El _sulfuro de cal_ y el _mercurio_ completan su
accion en este caso. El mismo rden y carcter fenomenal se presentan en
la nariz, cuya hinchazon est acompaada de obturacion de las narices,
de coriza fluente, de ulceraciones en el interior y de abolicion del
olfato. El _zumaque_ y la _estafisagria_ son  veces preferibles en
casos semejantes al _subcarbonato de potasa_.

Las fluxiones en la cara que corresponden  este medicamento, consisten
mas bien en un abotagamiento parcial; en las personas escrofulosas se
limita algunas veces  una simple parotitis de la misma ndole,   una
induracion como resultado de la fluxion inflamatoria. La parotitis que
este medicamento cura, se presenta al parecer con calofros, fiebre y
violentos sntomas de inflamacion. La _belladona_ no est indicada en
esta parotitis, sino en la febril, y el _mercurio_ es el mejor auxiliar;
el _rhux_ conviene en la parotitis subaguda,  por mejor decir, en la
que se presenta sin prodromos generales; se le puede alternar tilmente
con el _mercurio_.

El _subcarbonato de potasa_ es uno de los medicamentos apropiados  las
induraciones que resultan de las flegmasas. En este sentido, est  la
misma altura que la _barita_, el _yodo_ y el _slice_, pero hay un
estado hidrohmico mas bien que escrofuloso,  un estado venoso sin la
irritacion local que exige el _azufre_.

La hinchazon inflamatoria de las encas con ulceraciones alrededor de
los dientes, reclama este medicamento cuando las irritaciones se
reproducen; que se presentan de cuando en cuando vesculas dolorosas en
la mucosa bucal, y que la saliva abunda aunque haya sensacion de
sequedad en la boca. Estas afecciones atacan con preferencia  las
personas debilitadas. Lo mismo acontece en los casos de anginas
subagudas, con hinchazon edematosa de la base de la lengua y secrecion
mucosa aumentada.

Las hemorrides inflamadas, dolorosas, son propias de este medicamento,
cuando hay prurito habitual en el ano, escoriaciones  veces, y dolores
lancinantes. Corresponde igualmente  este medicamento la hinchazon
caliente  indolente de los testculos con sensacion de contusion en el
escroto, y falta habitual de deseos venreos  carencia de erecciones.
En las mujeres, la irritacion venosa de los rganos gnito-urinarios es
muy pronunciada; la sangre menstrual es irritante y provoca erupciones
con prurito y escoriaciones en las partes prximas; hay sensacion de
espulsion y escoriacion interna, esceso de flujo catamenial,  reglas
escasas, pero anticipadas. La amenorrea es tambien propia de este
medicamento, cuando hay debilidad y eretismo local, especialmente si la
leucorrea es considerable. En las mujeres venosas  debilitadas, es
superior el _subcarbonato de potasa_  la _pulsatila_ en la amenorrea;
lo es igualmente  la _manzanilla_ y la _nuez vmica_ en la menstruacion
escesiva con dolores violentos en los riones, y con dolores como de
parto,  irritacion de la vagina. Este medicamento, en fin, previene 
evita el aborto en las mujeres ya afectadas como dejamos referido.

En todas estas circunstancias no hay mas fiebre que la que precede  la
parotitis de que hemos hablado,  que sobreviene al mismo tiempo. La
fiebre verminosa est en relacion con los efectos de este medicamento,
cuando hay grande sensibilidad al frio, movimientos congestivos en la
cabeza, rubicundez y palidez alternantes en la cara, ansiedad, calor,
nuseas, vmitos, sensibilidad del vientre, deposiciones acuosas, estado
linftico  empobrecimiento considerable de la sangre.

Los efectos del _subcarbonato de potasa_ presentan cierta analoga con
la tisis larngea cuando hay disposicion  la afona  hinchazon
frecuente de la campanilla y de los tejidos de la faringe. Se observa
tambien, ronquera y voz ronca, tos provocada por un cosquilleo, tos seca
por la tarde y la noche, tos con mucosidades grumosas por la maana. Hay
al parecer una indicacion mas notable en la tisis pulmonal que se
manifiesta por la espulsion  intrvalos mas  menos aproximados de
masas purulentas, de grumos parecidos  los tubrculos, con punzadas
vagas al travs del pecho, tos seca, muy penosa, despues esputos
purulentos, grande debilidad acompaada de emaciacion.

Ningun medicamento es mas anlogo  este en casos semejantes que el
_licopodio_, que puede administrarse antes  despues y con la distancia
de algunos dias, se le alterna ventajosamente con el _acnito_  la
_brionia_, en la hemoptisis de la afeccion tuberculosa; y con la
_digital_ cuando hay calor ardiente y hervor en el pecho. El
_subcarbonato de potasa_ es uno de los medicamentos mas dignos de ser
empleados en esta fatal enfermedad; prcticos instruidos le han
considerado como esencial en el principio de la tuberculizacion
pulmonal. Est adems muy indicado en afeciones asmticas,
particularmente en el hidrotorax.

En las afecciones hidrpicas en general, debe el prctico fijar la
atencion en el _subcarbonato de potasa_, principalmente cuando las
funciones de la piel parecen abolidas; que esta superficie est seca,
con sensibilidad dolorosa  veces y siempre con ciertas callosidades,
espesamiento del epidrmis y endurecimientos. Este medicamento es mas
eficaz en la hidrohemia de las personas venosas  escrofulosas, y esta
eficacia es mas notable en la anasarca, en la ascitis, en el hidrotorax,
en los edemas de las estremidades y hasta en la hidropericarditis: estos
casos son los en que este medicamento presenta la infiltracion serosa
del prpado superior como sntoma caracterstico.

Los dolores artrticos  reumticos propios de este medicamento nunca
carecen de alguna tumefaccion. Esta consiste  veces en un simple edema
situado debajo de la articulacion dolorosa; los dolores son mas vivos en
la segunda parte de la noche y durante el movimiento; estn acompaados
de sensibilidad dolorosa de la parte afecta y seguidos de calofros y
debilidad. La caquexia hidrohmica es inseparable; los enfermos son muy
impresionables al frio, y estn dispuestos  movimientos congestivos
irregulares  escitaciones sanguneas.

Estos movimientos caracterizan la fiebre lenta que corresponde al estado
crnico producido por este medicamento; la debilidad muscular es grande,
la inervacion general est debilitada, hay desfallecimientos, y la
sangre no estimula suficientemente al organismo. En estas circunstancias
mas  menos pronunciadas, son en las que se desarrollan los accesos
epilpticos, los espasmos, las hemicrneas, las neuralgias, que tienen
analoga  similitud con el _subcarbonato de potasa_. Las convalecencias
interminables en las que es eficaz este medicamento, son en las que se
observa esta astenia nerviosa y este empobrecimiento de la sangre; son
tambien las procedentes de prdidas humorales continuas. No se
estraar, pues, en vista de lo espuesto, que este medicamento pueda
convenir: 1. en ciertas afecciones paralticas desarrolladas con
lentitud, pero que corresponden igualmente quiz  la _sal marina_,  la
_barita_, al _azufre_ y al _arsnico_; 2. en amaurosis incipientes, 3.
en la disecea; 4. en infartos escrofulosos y pasivos de las glndulas y
de los gnglios; 5. en la incontinencia de orina rebelde, y en cierta
afeccion diabtica y albuminrica.

La utilidad del _subcarbonato de potasa_ en las enfermedades de la piel
es incontestable, y admira en verdad que los autores modernos se hayan
ocupado tan poco de l, siendo tan notables los sntomas siguientes que
determina en el hombre sano: piel seca como impenetrable al sudor;
sensacion de ulceracion y de quemadura en la piel; prurito quemante,
picazon; manchas amarillentas  rojas con prurito  quemazon y que
exudan serosidad despues de rascarse; erupcion miliar y vesicular;
sabaones azulados, hemorragia de las lceras, manchas furfurceas,
sobre todo en la frente, herpes detrs de las orejas, granos, eflides,
verrugas en la cara; manos speras y escoriadas, vesculas corrosivas en
los dedos de las manos, hinchazon roja en los dedos de los pis y manos,
en la nariz, como si fueran sabaones, clavos en los pis, sudores en la
axila, sudores ftidos en los pis.

La clnica le ha reconocido por muy eficaz: 1. en la caparrosa granular
con sensacion quemante, casi anloga  la que exige arsnico; 2. en los
sabaones azulados con prurito violento, antes  despues de _causticum_;
3. en ciertas erupciones urticarias  en las manchas que acompaan  la
fluxion catamenial, con prurito general; 4. en el acn, con preferencia
al _arsnico_, al _carbonato de cal_ y  la _nuez vmica_; 5. en el
imptigo, si bien en este caso es preferible el _fsforo_, y mas aun el
_carbonato de cal_; 6. en el eczema, aunque en esta forma vesiculosa
del herpes es mas apropiado el _mercurio_; 7. en el lquen, forma
papulosa, en la que son auxiliares el _causticum_ y otros varios
medicamentos.

=Dsis.=--Las trituraciones son preparaciones mas convenientes que las
disoluciones salinas mas  menos fuertes; se administran algunos
centgramos de la primera, varias veces al dia, y uno  dos gramos de la
segunda y tercera en pequeas fracciones. Circunstancias hay en que las
dsis mas dbiles son las mas convenientes; se ha recurrido tambien 
algunas gotas  glbulos de la sesta y duodcima atenuacion, cuando la
afeccion que se va  tratar, es anloga tan solo  los efectos de
irritacion y congestivos de este medicamento.




KALI NITRICUM (AZOATO DE POTASA.--SAL DE NITRO).


 I.--Historia.

La _sal de nitro_  _azoato de potasa_ es muy conocida desde los mas
remotos tiempos. Colocada en la clase de los hipostenizantes
cardaco-vasculares por Giacomini, y confundida por los ms con varios
medicamentos cuyos efectos tanto difieren, solo estn acordes sobre un
punto vago  indefinido, es decir, sobre una analoga remota con alguna
parte del sistema circulatorio. Monsieur Trousseau ve en la _sal de
nitro_ todo lo contrario que el profesor de Pdua, y hace de l un
escitante; toma de las esperiencias de Jory uno de los efectos
fisiolgicos de esta sustancia, el aumento de la secrecion urinaria.
Hahnemann y muchos mdicos despues de l la han esperimentado en la
creencia de hallar en este medicamento un agente de curacion tanto mas
poderoso, cuanto que la antigedad le reconocia efectos que la ciencia,
hasta su poca, nada habia agregado. Nosotros creemos, sin embargo, que
las esperimentaciones no han respondido completamente  las esperanzas
que habian hecho concebir;  mas bien, que no se ha hallado una esfera
de accion tan estensa como se habia juzgado.


 II.--Efectos fisiolgicos y teraputicos.

A dsis moderadas y asimismo en el primer momento de accion de las dsis
grandes, pero no txicas, el _azoato de potasa_ estimula suavemente las
funciones digestivas, desarrolla dolores lancinantes y escita el corazon
y la circulacion. Estos fenmenos son esencialmente pasajeros y dan
bien pronto lugar  efectos astnicos fijos y opuestos, por decirlo as.
Por otra parte, desde el primer momento de su accion y en esta
escitacion, se advierte ya un carcter de atona debido  la influencia
predominante de la accion medicamentosa en la sangre venosa, en el
sistema capilar y en los nervios ganglionares; de aqu resulta la marcha
tumultuosa y por influjo de los fenmenos estnicos, que descubre un
fondo de sedacion; la circulacion arterial y el sistema nervioso de
relacion se alteran,  se afectan simplemente, y no son arrastrados 
participar de las sinergias cuyo punto de partida es el sistema nervioso
ganglionar, y sus agentes residen en el sistema capilar, en la sangre
venosa y en los rganos de la vida nutritiva.

Los sntomas de este perodo inicial son mas manifiestos por la tarde y
por la noche que por el dia; el tacto, el movimiento y sobre todo la
escitacion por calofros, apaciguan los dolores, el calor alivia todos
los padecimientos, y estas circunstancias, que espresan la astenia,
pertenecen  los sntomas de la _sal de nitro_ en toda la duracion y
estension de su accion.

Se observa tambien el frio con sed; los calofros vespertinos y el calor
nocturno se presentan sin ella; fiebre cotidiana, dolores de cabeza
insoportables al bajarse, rubicundez congestiva en la cara con
agravacion de los dolores de cabeza, violentas inflamaciones en el
estmago, orinas abundantes, escitacion de los rganos gnito-urinarios,
sntomas de inflamacion en el pecho con hemoptisis, violentas
palpitaciones de corazon, sobre todo estando en la cama, hemorragias de
una sangre negra  acre. No hay en estos sntomas un elemento de
verdadera inflamacion, ni en el ardor en los ojos y la nariz, ni por
algunos sntomas inflamatorios de la nariz y del oido, ni en la sed
ardiente, dolores lancinantes, calambres, vomituriciones sanguinolentas
que acompaan  la inflamacion del estmago, ni en la especie de
disentera causada por la _sal de nitro_, ni en los sntomas de
bronquitis y de neumona.

Y sin embargo todo esto justifica el uso de este medicamento en:

1. Ciertos movimientos febriles despues de medio dia  de media noche,
cuando preceden sin calofros prolongados y sin sudor despues. Estos
accidentes febriles corresponden con bastante exactitud  los que
sobrevienen despues de una gran fatiga  una marcha forzada con
aturdimiento en la cabeza, dificultad de orinar, dolores en las piernas,
estado ertico.

2. En ciertas neuralgias de los miembros  incomodidades en la cabeza
que reconocen las mismas causas.

3. En el estado de calofro espasmdico que precede  ciertas
hemorragias, la hemoptisis entre otras, con bocanadas de calor  la
cabeza, rubicundez de las mejillas, vrtigos, oscurecimiento de la
vista.

4. En el coriza y la bronquitis aguda de las personas linfticas,
venosas, debilitadas, con sensacion de ardor quemante en la nariz,
irritacion en ambas, rubicundez inflamatoria de la punta de la nariz,
obturacion de la misma con ronquera, dolores tensivos en la laringe, tos
violenta con indisposiciones ceflicas vertiginosas, tos escitada por la
respiracion de aire fresco, tos con dolores vivos en el pecho hasta que
se presenta la espectoracion.

5. En las irritaciones del pecho con congestion pasajera en personas
tuberculosas  cacoqumicas, con dificultad de la respiracion que obliga
 acostarse colocando la cabeza en alto, dolores contractivos del pecho
que parten del dorso, dolores lancinantes al respirar  toser, con
angustias, tos seca con punzada y espectoracion de sangre pura.

6. En ciertas irritaciones del estmago por congestion pasiva, con
presion, corrosion, dolor lancinante, sed, calambre, sensacion de ardor
quemante seguida de frio, siempre en personas enfermizas sin resistencia
vital.

7. Y en todos aquellos enfermos en los que se presenten fenmenos
flegmsicos con clicos, timpanitis, dolores lancinantes, deposiciones
sanguinolentas, tenesmo, en el curso de una diarrea crnica y aun
colicuativa.

Ya se ha podido ver espresada la accion electiva de la _sal de nitro_ en
el sistema nervioso ganglionar y en los rganos relacionados mas  menos
directamente con l, y con los sistemas venoso y capilar; ahora vamos 
ver cmo se completa esta accion electiva hasta hacerse crnica, en los
rganos particularmente animados por los nervios de la vida orgnica, es
decir, en las vsceras y en el sistema nutritivo.

El estmago y el pulmon de que ya hemos hablado, son las vsceras mas
afectadas en su tonicidad singularmente disminuida. El corazon es el
punto de donde parten dolores que se estienden al dorso; el pulso es
febril y mas nervioso que sanguneo; hay latidos tumultuosos,
especialmente por la noche y en la cama, y que anuncian una congestion,
una pltora pasiva producida por el decbito, acompaada de ansiedad,
constriccion y opresion. Estas circunstancias y el estado de anemia  de
caquexia de los enfermos son una preciosa indicacion para emplear este
medicamento en la pltora venosa del corazon, en la del pulmon y
vsceras abdominales.

Los sntomas que se refieren  la vida vegetativa y orgnica denotan una
caquexia, en la que la sangre parece privada de sus cualidades vitales y
vivificantes, y privada por consiguiente de la influencia que ejercen en
la composicion de la sangre los nervios ganglionares como se ve por los
sntomas siguientes: aspecto plido y enfermizo, grande abatimiento por
la maana, debilidad constante, mayor laxitud estando sentado que
ejercitando las fuerzas musculares, sueo comatoso  agitado, pesadilla,
hemorragia de una sangre negra que no se coagula, debilidad de la vista
y del oido, prdida del apetito, nuseas, gases. Hay desaliento,
ansiedad y temor de la muerte; dolores tractivos en los miembros con
debilidad paraltica, sudores matinales en el pecho especialmente;
sudores colicuativos; nudosidades subcutneas, vesculas serosas
quemantes; hinchazon escorbtica y hemorragia de las encas, incomodidad
dolorosa en la garganta, y estado pasivo que ocasiona la formacion
rpida de congestiones que casi suspenden la respiracion; diarrea
colicuativa, congestion uterina con reglas escesivas, leucorrea serosa
acompaada de dolor en los riones.

En todos estos sntomas est indicado el _azoato de potasa_, y por lo
tanto en los estados caqucticos caracterizados por movimientos
congestivos, que, aunque astnicos, presentan fenmenos de eretismo
local y de orgasmo febril momentneo, estado que si fuera necesario
compararle con algun medicamento, seria mas bien con el _arsnico_ y no
con el _acnito_ como quiere Rau.

Nos resta sealar las indicaciones de la _sal de nitro_ en las
afecciones neurlgicas. Conocido ya el carcter general y diferencial de
este medicamento, as como tambien sus dolores dislacerantes 
lancinantes en las articulaciones y la cara, en los miembros etc., con
agravacion por la noche  al terminar el dia, necesario es aun apreciar,
respecto de los enfermos, las condiciones referidas ya repetidas veces
en este artculo para elegir la _sal de nitro_ como el medicamento
apropiado; as es como se proceder para tener en esta _sal_ un
escelente remedio para algunas neuralgias y afecciones reumticas.

=Dsis.=--La aplicacion de este medicamento en las enfermedades en que
est indicado por relacion de similitud, exige dsis pequeas, como se
ha dicho ya para otros medicamentos. La administracion, pues, de 1  2
decgramos de la primera, segunda  tercera atenuacion de hora en hora
produce los mejores resultados, mejores aun que la simple disolucion de
esta _sal_ en pequea dsis. El uso del _azoato de potasa_  ttulo
sedativo, es para la rutina una panacea que no ha podido reemplazar con
medios mas suaves y seguros.




LYCOPODIUM CLAVATUM (LICOPODIO).


 I.--Historia.

Se usa el plen del _lycopodium clavatum_ de la familia de los musgos,
_Juss_.--De las criptgamas, _Linn_.--La preparacion que se da  este
polvo, consiste en trituraciones sucesivas con el azcar de leche. Esta
operacion rompe la envoltura de los granos  espigas del plen, dejando
libre la esencia  la sustancia dada que contienen. Se puede usar desde
la primera trituracion hasta la dcima  vigsima, para hacer una
tintura de _licopodio_ de color ligero que pone blanca el agua en que se
echen unas gotas y que deposita pequeos cristales  grnulos
resinosos.

Los antiguos no reconocieron el licopodio[6]. Murray[7] cita autores que
atribuyeron propiedades activas al cocimiento hecho con la planta
entera. El plen, nica parte usada hoy, es una sustancia  la que
muchos mdicos han atribuido virtudes notables; puesto que, ya en
pomada, ya en tintura, ya simplemente el polvo, se ha empleado en
irritaciones cutneas, escoriaciones, lceras, en la tia y el
intertrigo. Es por lo mismo de un uso popular en esta ltima afeccion:
se le emplea espolvoreando las junturas y los repliegues de la piel en
los nios y personas obesas, para impedir irritaciones  escoriaciones.
Puesto que se sabe que el _licopodio_ produce efectos anlogos en el
hombre sano y que los cura tomndole solo al interior, no se puede dudar
que en su aplicacion esterna, segun el mtodo popular, no goce de alguna
accion por la absorcion que se verifique.

Hay ms; tomado al interior este mismo polvo, ha sido recomendado y
empleado por prcticos esperimentados, en la cardialgia, el clico
flatulento, la disentera, afecciones calculosas, reumatismo, epilepsia,
enfermedades del pulmon. Pero las enfermedades en que con mas frecuencia
le administraban los antiguos, eran las de las vas urinarias.

Se cuestiona hoy sobre el uso del _licopodio_ en la mayor parte de las
afecciones referidas, pero formulando con mas exactitud sus
indicaciones.

Los detalles suscitados hace mas de veinte aos, entre los mdicos
alemanes y franceses sobre la actividad real del _licopodio_, se han
juzgado por muchos prcticos, publicando los resultados por ellos
obtenidos. Estas publicaciones son de importancia y en estremo
interesantes. Solo mencionarmos las de los doctores Lobethan y Charg.
Los debates concluyeron, siendo su resultado el ser mejor conocido y
considerado hoy como uno de los medicamentos mas tiles.


 II.--Efectos fisiolgicos.

El _licopodio_, como la mayor parte de los medicamentos de accion
profunda y duradera, y  los que con justicia se les puede denominar con
Hahnemann con el ttulo de antipsricos, estiende su influencia en la
inervacion ganglionar  todos los sistemas y  todos los aparatos,
reconocindosele una accion electiva sobre la fibra,  mas bien sobre la
trama orgnica, ya celular, ya fibrosa, ya sea; sobre el corazon, las
venas y los capilares; en los vasos y gnglios linfticos; en las
superficies exhalantes y absorbentes; en las membranas serosas y
mucosas; en la piel.

Si del estudio de sus efectos en el dominio de la esperimentacion
fisiolgica y de la clnica, resulta que tiene una esfera de accion muy
estensa, nos indica tambien una particularidad muy caracterstica y que
consiste en las relaciones de este medicamento con un principio
herptico latente  declarado, hasta el punto de que todas sus
propiedades teraputicas parezcan dirigirse al herpetismo bajo sus
diversas formas en los aparatos cutneo, mucoso, linftico, y  las
afecciones simpticas que dependen de la ditesis herptica y que
alternan con sus esplosiones esteriores. Con justicia se ha podido decir
que este medicamento desarrollaba mejor sus efectos curativos en
personas de cualquiera edad que hayan tenido la tia,  costras de leche
serpiginosas en la infancia. En general, el _licopodio_, _positis
ponendis_, es mas eficaz en las personas apacibles, linfticas, pero
irritables, cuya salud se altera fcilmente y que padecen irritaciones
intestinales con dificultad y escasez de las deposiciones, en las que se
acatarran fcilmente, ya gozando de una salud robusta, ya dotadas de una
constitucion delicada; en las mujeres que tienen menstruaciones de larga
duracion y que padecen irritaciones, secreciones crnicas anormales; en
los hombres y nios dispuestos  irritaciones psricas internas 
esternas, en todos los que sufren afecciones neurlgicas que alternan
con las de la piel.

Bajo este punto de vista, el _licopodio_ tiene grande analoga
teraputica con el _azufre_, el _carbonato de cal_, la _sal marina_.
Tiene muchos puntos de contacto con varios medicamentos: en las
afecciones febriles, con el _arsnico_, el _fsforo_, el _azufre_; en
las caquexias febriles, con el _mercurio_, el _arsnico_, el _cido
fosfrico_, la _nuez vmica_; en las afecciones reumticas y accidentes
artrticos, con el _causticum_, el _azufre_; en las enfermedades de la
piel, con la _quina_, el _grafito_, la _cantrida_; en la scosis, con
el _carbonato de cal_, la _tuya_, el _fsforo_; en las flegmasas, con
la _sepia_, el _azufre_, el _arsnico_; en la tisis, con el
_subcarbonato de potasa_, el _hierro_; en las afecciones
gastro-urinarias, con el _oro_, la _belladona_, el _fsforo_; en la
escrfula, con el _azufre_, el _carbonato de cal_, el _yodo_; en las
afecciones de los huesos, con el _slice_, el _oro_, el _mercurio_; en
las afecciones hemorroidales y venosas, con el _azufre_, el _grafito_,
el _carbon vegetal_; en las gastropatas, con la _nuez vmica_, el
_carbonato de cal_, la _sepia_; en las afecciones morales 
hipocondracas, con el _arsnico_, la _pulsatila_....

Entre los sntomas distintivos del _licopodio_, es preciso indicar los
sufrimientos debidos  una afeccion herptica actual  antigua y
trasladada,  latente actualmente. Sabido es que muchas afecciones
crnicas internas tienen relaciones con otras afecciones cutneas de
naturaleza herptica, y que unas y otras se reemplazan y se suplen
mtuamente. Se pueden citar principalmente las relaciones de la tia con
la tisis, es decir, con el pulmon; las de los dartros del ano y del
escroto con el hgado; del eczema de las orejas con los bronquios; las
de los dartros de las piernas, el estmago  intestinos; de los herpes
hmedos de los brazos y de las manos con el asma nervioso; del acn
rosceo con las afecciones del corazon; del prrigo del escroto y del
pene con la impotencia.....

Entre los efectos del _licopodio_ se cuenta tambien el eretismo del
sistema sanguneo con un estado opuesto de sistema exhalante; un estado
de oposicion entre la piel y las mucosas pulmonal y gastro-intestinal,
en la primera con laxitud, en las segundas con tension; en las mucosas
con hipersecrecion; en la piel con sequedad, y _vice-versa_; una
afeccion herptica, un estado de la piel con escoriacion y grietas
superficiales,  dartros hendidos, profundos, que alternan con
afecciones intestinales; la intermitencia de ciertas neuralgias y su
reproduccion cada dos  cuatro dias; el edema de los pis y de varias
partes afectadas de dolores; enfisema del tejido celular subcutneo;
flatulencia y estreimiento habitual; afecciones espasmdicas de las
vas urinarias; disposicion  acatarrarse y resfriarse en personas
robustas; en otras, diminucion del calor vital y debilidad orgnica; la
agravacion de los sntomas nerviosos y febriles por la tarde, al aire
esterior, en tiempos hmedos y con el reposo.

Al recorrer los casos morbosos en los que juega ventajosamente el
_licopodio_, establecermos las indicaciones de su uso, segun los
sntomas particulares  cada afeccion, y el lector hallar igualmente
los efectos fisiolgicos, aunque ordenados teraputicamente.


 III.--Efectos teraputicos.

=A.= _Fiebres lentas. Tisis._--Aunque el _licopodio_ est mas
especialmente indicado en las enfermedades crnicas, como la _sal
marina_, no es raro tener que usarle en algunas enfermedades febriles,
tales como las fiebres nerviosas  tifodeas y atxicas en el perodo de
decremento, con alternativas de calofro y calor sin grande ardor en la
cabeza ni congestion de la cara, sino tan solo rubicundez de las
mejillas; sudores que debilitan y no alivian; rubicundez y sequedad de
la lengua, estreimiento, eretismo. En estos casos, el _licopodio_ est
indicado por el estado estacionario de la fiebre y la de sntomas
propios de otros medicamentos.

La tisis pulmonal con espectoracion purulenta generalmente degusto
salado, estreimiento pertinaz y estremada sensibilidad al frio, es
propia de este medicamento; se observa adems: la coloracion
circunscripta de las mejillas, la hinchazon de la cara y de las manos,
el calor quemante con respiracion incompleta, alternativa de calofro y
de calor; sudor nocturno en el pecho y en el dorso, calor en la palma de
las manos, escitacion nerviosa, grande impresionabilidad y accesos
remitentes. El _licopodio_ es mas eficaz cuando la tisis es el resultado
de una neumona; es igualmente til en la tisis mucosa y en las
bronquitis con espectoracion purulenta; el _estao_ es su anlogo; mas
si hay diarrea  regularidad habitual y fcil de las disposiciones, es
preferible el _cido aztico_.

Aun est indicado el _licopodio_ en ciertas fiebres subagudas,
dependientes de una irritacion en la piel  en las mucosas, 
consecuencia de un eritema  de un herpe agudo que aparece  desaparece
en medio de una perturbacion tempestuosa de la economa; as es como se
concibe que este medicamento corresponda  ciertas anginas, leucorreas,
erupciones muy pronunciadas, fluxiones en la mejilla, hemorrides,
generalmente con neuralgias intermitentes y calofros repetidos.

=B.= _Neuralgias. Neuropatas._--La odontalgia, la citica y otras
neuralgias propias del _licopodio_ estn acompaadas  seguidas de
tumefacciones mas  menos flegmsicas, de edemas, de dolores simpticos
en un rgano distante  que se estienden  las partes prximas, la
citica en fin que se une  complica al lumbago.

Los dolores del _licopodio_ son generalmente dislacerantes y
lancinantes, muy violentos  veces, pero no continuos; son mas vivos por
la noche y en el reposo,  bien aparecen en estas circunstancias, as
como tambien en tiempos hmedos. Suelen ser nocturnos, profundos,
quemantes, y que parecen fijarse en el periostio. En los accesos de
dolor se observan movimientos congestivos en la cara, ardores en los
miembros, grande irritabilidad, tics espasmdicos, estremecimientos,
calambres, movimientos convulsivos que tambien son sntomas fisiolgicos
del _licopodio_ que le hacen apto para combatir los tics dolorosos y
espasmdicos. Conviene tambien en los dolores precedidos de rigidez,
debilidad y laxitud de los msculos. Las afecciones espasmdicas y la
epilepsia misma, cuya curacion se ha atribuido al _licopodio_, presentan
un estado general y sntomas nerviosos come los que acabamos de
esponer. Muchos de los del _licopodio_ indican adems su accion sobre la
contractilidad de la fibra.

Este medicamento, en fin, conviene casi esclusivamente  las personas
robustas,  las lesiones de la sensibilidad debidas  un vicio herptico
  cualquiera otro grmen crnico; los dolores de cabeza son
dislacerantes, presivos, con cierta congestion; son tambien con
frecuencia metastticos  simpticos, y dependientes de una erupcion
cutnea  de un estado varicoso de la base del crneo.

=C.= _Congestiones. Estado venoso. Vrices._--La mayor parte de los
sntomas ceflicos del _licopodio_ son congestivos, pasivos y venosos;
los mismos caractres presentan los sntomas abdominales, y no obstante
su nmero, no han podido servir  indicar este medicamento en algunas
enfermedades particulares. Mas incluyndolos en el estado general, dan
al _licopodio_ un valor importante en las afecciones varicosas esternas
 internas, y elevan  este medicamento al rango del _carbon vegetal_,
de la _pulsatila_ y del _carbonato de cal_. Las lceras varicosas que se
han resistido al _azufre_ exigen _licopodio_. Su accion en los vasos
sanguneos, particularmente en las venas, le hace eficaz en muchos casos
de aneurisma, de la aorta misma, despues de _acnito_, _arsnico_, etc.,
pero con especialidad en las afecciones del corazon, que, aunque tenidas
por orgnicas, solo son debidas  un estancamiento de sangre venosa
abdominal  del sistema de la vena porta hcia el corazon, de donde
proceden las palpitaciones tumultuosas, la irregularidad, la
intermitencia del pulso. De esta pltora venosa y de esta estancacion de
sangre en el estmago, resulta la hematemesis del _licopodio_, y los
sntomas de vrtigos, calambres, ansiedad, latidos, pirosis y plenitud
que la acompaan. En este caso, difiere poco el _licopodio_ de la
_estafisagria_, de la _sal marina_, de la _sepia_ y del _azufre_,
notables por las congestiones abdominales y las estancaciones venosas.
Las hemorrides son una de las particularidades del _licopodio_, pero
con la circunstancia de que con mas frecuencia haya flujo mucoso que no
sanguinolento; el prurito y la tension en el ano son tan inseparables
como la flatulencia, el estreimiento y algunos sntomas de hipocondra.

=D.= _Afeccion de las vas digestivas._--El _licopodio_ est tambien
indicado en las alteraciones mas graves de la actividad digestiva, en la
efervescencia sangunea que atormenta  las personas afectadas de tisis
incipiente, y en las mas vastas lesiones herpticas. El arte de curar no
posee quiz un medio mas seguro que el _licopodio_ para combatir la
inercia del intestino grueso y los mas rebeldes estreimientos, debiendo
usarle por largo tiempo y variando las dsis. El _licopodio_, la _nuez
vmica_ y la _brionia_ son los mas usados y los mas tiles para corregir
el estreimiento por sus efectos dinmicos, combatiendo las causas,
tales como la inercia y el eretismo del recto. El _licopodio_ es tambien
el principal medicamento del estreimiento pertinaz de los nios, cuando
hay esfuerzos intiles y alteracion del semblante; el _opio_ y el
_azufre_ llaman igualmente la atencion. Cuando al estreimiento en los
adultos se unen sntomas de irritacion, tenesmo, hipocondra, desarrollo
de gases  meteorismo, el _licopodio_ es el indicado, si bien el _carbon
vegetal_ rivaliza en eficacia. Los clicos gaseosos, la timpanitis, el
estreimiento que se refieren  erupciones cutneas que han
desaparecido, se tratan preferentemente con _licopodio_.

Las afecciones de estmago sin sed, como no sea por la noche, y aun con
sed viva y hambre canina algunas veces, sequedad de la boca, lengua
sucia, punteada generalmente, mal gusto, digestiones difciles,
palpitaciones, gastralgia presiva, pirosis, aguas, flatulencia,
timpanitis con sensibilidad, nuseas, vmitos y varias neuropatas,
reclaman este medicamento. La afeccion del hgado por una alteracion
venosa abdominal, las hemorrides y el estado de hipocondra  de apata
moral son otras tantas circunstancias que indican el _licopodio_.

La electividad del _licopodio_ en el sistema venoso es mas pronunciada
en los rganos del bajo vientre y en la matriz; pero debe tenerse
presente que es sobre todo en personas herpticas; hay tambien eretismo
 irritabilidad de la fibra, menstruaciones muy abundantes y
anticipadas,  difciles  irregulares: en estas circunstancias son
anlogas la _magnesia_ y la _sepia_. En mujeres robustas y reumticas,
la supresion menstrual es una indicacion del _licopodio_. En unas y
otras hay disposicion al aborto, que pueden prevenir el _licopodio_, el
_centeno cornezuelo_, la nuez vmica y el _carbon vegetal_. Este ltimo
tiene analoga con _licopodio_ en las irritaciones de la vagina y del
cuello del tero; pero la leucorrea es mas propia de este cuando
coexiste el herpetismo, que se presenta como por accesos, que es acuosa
 filamentosa con dolores clicos y bocanadas de calor en la cara,
irritaciones vaginales y aun escoriaciones.

=E.= _Afecciones de las vas urinarias._--La hematuria que no es propia de
la _cantrida_ por la violencia de la inflamacion, cede con _licopodio_
mejor que con _nuez vmica_, en personas robustas y tambien en las
delicadas; la miccion sanguinolenta es precedida de cistalgia y seguida
de una afeccion espasmdica de las vas urinarias  de estrechez de la
uretra: este elemento espasmdico que acompaa  la afeccion calculosa y
 las arenillas se disipa con el _licopodio_, simplificando el
tratamiento de estas enfermedades, y sin ser el agente curativo, es sin
embargo indispensable.

En la impotencia por falta de ereccion es en la que mas especialmente se
manifiesta eficaz el _licopodio_; Boeninghaussen prefiere algunas
veces el _selenio_. Algunos sntomas del _licopodio_ tienen analoga con
la gonorrea, por lo cual muchos prcticos la han empleado con resultado
en los flujos mucosos crnicos de la uretra, cuando este flujo reemplaza
 los dolores reumticos suprimidos. Se le ha empleado tambien, aunque
ignoramos los resultados, en esa gonorrea crnica y eminentemente
rebelde que se llama _gota militar_; los resultados han sido escelentes
cuando el flujo tenia el carcter sicsico, y mejor y mas especialmente,
en la balanitis  irritaciones exudantes del glande, en cuyo caso es 
veces preferible el _cido aztico_.

La incontinencia de orina de los viejos y de personas escrofulosas y
debilitadas exige _licopodio_: esta incontinencia es continua y no tan
solo por la noche. El _licopodio_ en general corresponde al herpes
secundario  mucoso, particularmente cuando se fija en los rganos
gnito-urinarios y que desarrolla los sntomas comunes de una irritacion
de este gnero.

=F.= _Afecciones escrofulosas y cutneas._--El _licopodio_ ha sido muy
usado por los mdicos, primero por los alemanes y despues por todos, en
diversas afecciones escrofulosas. Est muy indicado en los que tienen 
han tenido alguna erupcion crnica en la piel: 1. en infartos
escrofulosos del cuello con dolor terebrante y entorpecimiento en la
articulacion del maxilar inferior; 2. en las hidropesas, ascitis,
hidrotorax, ya que la coleccion serosa dependa del infarto de los
gnglios linfticos de la cavidad afectada,  ya que estos infartos sean
una simple coincidencia; 3. en las cries escrofulosas, ya fijas, ya
que recorren diversas partes del sistema seo,  algunos huesos en la
direccion de su longitud; el _cido fosfrico_ y el _cido aztico_, y
mejor aun el _slice_ y el _mercurio_ son igualmente muy tiles en esta
forma de la escrfula; 4. en la otorrea con pus ftido  icoroso
generalmente, con  sin disecea, pero que es necesario que esta afeccion
sea consecutiva de una fiebre exantemtica  de un herpes repercutido.
De este modo es como el _licopodio_ ha podido curar la sordera y
preservar de la sordo-mudez  nios afectados de estos males, despues de
la escarlatina. Lo mismo ocurre en la oftalma con inflamacion crnica
de las pestaas, rubicundez, espesamiento, granulaciones de la
conjuntiva, dolores quemantes, legaas, alteracion de la vista,
tumefaccion, acritud de las lgrimas, recidivas  exacerbaciones
frecuentes; 5. en las afecciones gstricas con tension, hinchazon en el
epigastrio, flatulencia y estreimiento, con principalidad si hay
caquexia de carcter escrofuloso mas  menos pronunciada; 6. en esta
misma caquexia con fiebre lenta sujeta  exacerbaciones cotidianas 
cada dos dias, estado ertico, marasmo, carencia de calor vital,
estremada sensibilidad al frio, abotagamiento de la cara, sntomas
escrofulosos, raquitismo; derrames serosos,  por lo menos edemas,
timpanitis y algunos flujos moco-purulentos, ya de los bronquios, ya de
la vagina, ya de los oidos, ya de la nariz.....; 7. en la ozena de
personas cacoqumicas y escrofulosas,  robustas y afectadas de
herpetismo.

Se han obtenido buenos resultados con el _licopodio_ en los condilomas
aun sifilticos, en los ficus y escrescencias situadas en las partes
genitales, en los granos sicsicos y las lceras  que dan lugar, en el
fungus de la crnea. Las escrescencias sicsicas del _licopodio_ no son
lisas como las de la _tuya_ y del _cido aztico_; son hendidas 
rugosas; lo mismo ocurre en las verrugas que tienen algunas veces una
aurola herptica, furfurcea; las rugosidades las distinguen de las del
_carbonato de cal_, de la _dulcamara_ y del _zumaque_.

Estas propiedades del licopodio confirman su accion electiva en el
drmis, accion reconocida hace mucho tiempo por Reisig: ella esplica
igualmente su eficacia en los eflides, manchas hepticas, escoriaciones
de los pezones, rgades de la piel de las manos, con induraciones de los
bordes y callosidades. El _grafito_ es despues de _licopodio_ el mas
eficaz en estos casos.

En oposicion  las escrescencias de que hemos hablado, el _licopodio_
est tan indicado en las lceras atnicas de bordes callosos, con
sinuosidades fistulosas, sean varicosas, psricas  fagednicas, como en
las lceras sicsicas, quiz por la misma accion electiva de este
medicamento en el drmis privado de los materiales de reparacion y de
los jugos nutritivos. No nos oponemos  que se atribuya  la misma
accion su propiedad en la caida de los cabellos y la calvicie 
consecuencia de enfermedades graves y de cefalalgias rebeldes. El
_licopodio_ con el _slice_, el _carbonato de cal_....., es en estos
casos uno de los medicamentos mas eficaces.

Su accion en las enfermedades de la piel no se limita  las referidas;
es tambien eficaz: 1. en el intertrigo de los nios y de los adultos, y
en general en las escoriaciones y erupciones de los repliegues de los
miembros. Sin embargo, como es capaz de producirlas por su accion
electiva, es necesario informarse si se ha usado el polvo como secante,
en cuyo caso seria preferible el _grafito_  la _manzanilla_,  la
_estafisagria_ y el _mercurio_. El _licopodio_ es tambien conveniente en
la erisipela, cuando es exudante  con edema, y que se reproduce con
frecuencia dejando en pos de s escamas furfurceas.

Este medicamento reservado primeramente para la tia amiantcea, de
costras fibrosas y brillantes, ejerce igualmente grande influencia en la
tia hmeda, especialmente la que se fija en el occipucio, y en las que
las costras estn divididas por surcos cortados por placas. Es notable
que, como se ha visto ya en la comparacion hecha con las verrugas y
escrescencias que el licopodio cura, el carcter rugoso y hendido se
observe igualmente en los rgades y grietas. En la tia propia del
_licopodio_ hay infarto de los gnglios cervicales y rubicundez con
exudacion detrs del pabellon de la oreja. Est aun muy indicado en los
nios cacoqumicos que padecen flatulencia, costra lctea, serpiginosa,
en distintos puntos de la cabeza, especialmente en el occipucio.

El prurito violento en los pis y otros puntos con hinchazon de la
parte, se cura con el _licopodio_, aun en las personas robustas, si la
causa es un vicio herptico, como por ejemplo, en la pitiriasis rubea,
en el imptigo pruritoso, y en general, los dartros rojos, hmedos,
furfurceos, y con prurito en la mayora de los casos. Las personas
robustas cuya nutricion es escelente y en las que es difcil la
aparicion en la piel de las erupciones herpticas, y que desaparecen
fcilmente, reclaman este medicamento cuando el herpes es reemplazado
por afecciones internas, cefalalgias violentas, neuralgias
frecuentemente intermitentes.

En fin, las afecciones varicosas, ciertas nudosidades, tumefacciones y
afecciones artrticas y reumticas, el acn rosceo, las induraciones
del estmago con flatulencia y estreimiento, cuando la _clematis_ y el
_carbon animal_ solo han producido un alivio pasajero; el asma
flatulento, la hidropesa seca  gaseosa, los espasmos con calambres y
debilidad paraltica, y la ambliopia amaurtica, tienen en el
_licopodio_ un medio eficaz, en personas de temperamento aptico y
constitucion linftica, con rganos digestivos muy desarrollados y que
estn afectados de un vicio herptico hereditario.

=Dsis.=--Est reconocido por observaciones numerosas que la trigsima
atenuacion del _licopodio_ es mas eficaz en muchos casos que las
atenuaciones bajas, las trituraciones y la tintura. El prctico se
formar pronto una opinion en armona con la esperiencia. Nosotros
podemos con tanta mas razon invocar la observacion, cuanto que hace ya
veinte aos venimos usando el _licopodio_, ya en tintura,  la dsis de
15  20 gotas y ms, ya en fracciones de 3  6 glbulos de la trigsima
atenuacion y otras; y podemos manifestar que los mejores casos de
curacion los hemos obtenido con las dsis mas atenuadas. En el
tratamiento de ciertas lesiones esteriores, como lceras, vrices....,
se puede aplicar con ventaja una mezcla de 5  10  20 partes de agua
por una de tintura,  una pomada hecha con una  2 partes de una
trituracion y 10  15 de grasa.




MAGNESIA (MAGNESIA).


 1.--Historia.

Comprendemos con el nombre de _magnesia_ las sales de esta sustancia,
tales como el _subcarbonato_  _hidroclorato_, el _sulfato_ mismo, y
tambien la _magnesia calcinada_.

Prescindirmos de la accion privativa de la _magnesia_ que las materias
mdicas le atribuyen, con esclusion de los efectos especiales y
dinmicos de este medicamento, para concretarla al simple papel de
absorbente y laxante. Nadie dudar que es mas racional y cientfico
dedicarse  destruir la disposicion del estmago  la aceda, y de
cambiar el modo de ser anormal de los jugos gstricos modificando la
vitalidad de los rganos secretorios, que neutralizar su acidez por un
procedimiento qumico, como se pudiera hacer en una retorta,  espulsar
estas materias por un procedimiento mecnico. Si la naturaleza obra
algunas veces produciendo efectos purgantes, con mas frecuencia ensea 
tener en cuenta la accion dinmica de los agentes teraputicos y la
vitalidad de los rganos.

Haga el lector un simple paralelo entre este estudio y las siguientes
conclusiones teraputicas de los autores sobre la _magnesia_, y del
_hidroclorato de magnesia_ en particular: 1. incomoda poco el estmago;
2. favorece la digestion; 3. estimula el hgado y los intestinos, y
provoca evacuaciones copiosas; 4. es un purgante suave y seguro, y al
mismo tiempo un resolutivo y un fundente. Cuando  un gran nmero de
sustancias medicamentosas se las limita de esta manera  propiedades
imaginarias y  efectos inmediatos generales y mecnicos, seria bien
injusto vituperar  un autor que, abrazando un conjunto de
observaciones, trate de determinar los efectos especiales de los
medicamentos y no quiera agregar  su captulo un artculo que lleve por
epgrafe: _vas de eliminacion_ como garanta contra la _intoxicacion_.


 II.--Efectos fisiolgicos.

Las diversas sales de _magnesia_ producen efectos iguales en el fondo, y
solo varian en la forma de algunos. Los mas constantes para cada una de
estas sales son: aumento de la sensibilidad en general, dolores de
tirantez y dislaceracion, sacudidas, espasmos, calambres, debilidades
paralticas, caidas rpidas y epileptiformes sin prdida de
conocimiento, agravacion de los sntomas por la tarde, prurito, erupcion
de pequeos granos  vesculas, sabaones en los dedos de las manos,
grietas en las mismas, fornculos, calofros por la tarde, acidez del
sudor, sudores despues de media noche, sueo no reparador con pesadilla,
sueos angustiosos, agitacion y calor interior, inquietud,
irritabilidad, vrtigos y dolores constrictivos con malestar como de
desfallecimiento por la tarde, dolores de cabeza congestivos y
pulsativos con calores, compresiones, vrtigos hasta hacer caer,
irritacion y dolor de la conjuntiva, secrecion sebcea en los prpados,
dolores quemantes y alteracion de la vista, lancinacion y congestion en
el oido con disecea, dolor de escoriacion y erupcion de vesculas 
costras en la nariz, epistaxis nocturna con pulsaciones en la cabeza,
coriza fluente, romadizo, disminucion del olfato, aspecto plido y
sucio, tension y dolores en la cara; estos son dislacerantes, nocturnos
 insoportables durante la comida, erupcion herptica en la cara 
irritacion de los labios, rubicundez  hinchazon de las mejillas,
dolores de dientes dislacerantes, sobre todo por la noche  durante la
comida, punzadas en los dientes despues de comer, vacilacion de estos,
erupcion vesicular en la boca, tumefaccion de las encas con epistaxis
 erupcion de pequeas tuberosidades con ardor quemante, lancinaciones
en la garganta, con ardor  sensacion de escoriacion, tos seca,  veces
con calambres, dolores quemantes y de escoriacion, opresion de pecho,
espectoracion amarillenta y espesa, dolores en el dorso y en todas las
articulaciones con agravacion por el movimiento, dolores nocturnos por
accesos seguidos de rigidez y adormecimiento, gusto y eructos cidos 
amargos, sed sobre todo por la noche, dolores constrictivos en el
estmago con cara trrea, nuseas, sensacion de desabrimiento 
debilidad en el estmago, dolor de escoriacion y sensibilidad en el
mismo, tension  hinchacion en el epigastrio, lancinaciones y calambres
en el vientre, al tacto parece haber durezas en este estreimiento,
tenesmo, diarrea verdosa y de olor agrio, punzadas en el ano, sensacion
quemante al orinar, tenesmo vesical, emision frecuente de orina por la
noche, disuria por el dia, irritacion de la uretra, prdidas seminales,
leucorrea quemante y abundante, falta de apetito venreo, sangre
menstrual negra y coagulada  como la pez, irregularidad del flujo
menstrual, pues unas veces es escesivo y otras suprimido, sensacion de
presion espulsiva durante la menstruacion, clicos, calambres que
detienen el flujo menstrual, lumbago, pesadez de cabeza, calofros,
palidez de la cara, abatimiento.

Los sntomas neurlgicos dependen del estado venoso, ya en la caquexia y
en el temperamento de este nombre, ya en las convalecencias de las
enfermedades largas que han empobrecido la economa en el estado de
embarazo, en ciertas caquexias de los nios mal nutridos,  cuya
nutricion se efecta mal.


 III.--Efectos teraputicos.

Cuando la circulacion disminuye en los vasos del abdmen por infartos
hepticos  uterinos,  en la poca menstrual, cuando el flujo
catamenial se establece con dificultad  produce estancaciones venosas,
 durante la gestacion, son las circunstancias mas favorables para que
la _magnesia_ desarrolle mejor sus eficaces efectos. As se comprende
por que han afirmado los autores haber curado hepatitis crnicas,
infartos mesentricos y uterinos con las _sales de magnesia_; sus
efectos fisiolgicos las justifican; atribuyen  la _magnesia_ grande
eficacia en las estancaciones venosas, causas  complicaciones de estos
infartos.

Las propiedades de esta sustancia estn aun probadas por numerosos
hechos: 1. en los padecimientos de las mujeres embarazadas, como la
odontalgia, dolores de cabeza pulsativos, y los vmitos que la pltora
abdominal produce  sostiene; 2. en los calambres histricos de las
mujeres que tienen prdidas y tendencia al estreimiento: en estas se
observan los siguientes sntomas indicadores de la _magnesia_: nuseas
por la maana, aspecto terroso, debilidad y frio que aumentan durante
los accidentes histricos, bola histrica con opresion, dolores clicos
y pinchazos en el vientre, buen apetito: en todas estas circunstancias,
la _magnesia_ rivaliza ventajosamente con la _sepia_. Los nios que
tienen lombrices esperimentan esta debilidad y este frio, tienen
dolores, clicos, mala cara y aspecto enfermizo y cacoqumico.

La _magnesia_ es un modificador tan eficaz casi como la _sal marina_ en
las fiebres nerviosas crnicas,  en la convalecencia larga que
sobreviene, y cuando los medicamentos quiz mejor indicados son
ineficaces; la _magnesia_ escita entonces la vitalidad para reparar los
desrdenes nacidos del empobrecimiento de la sangre venosa. Estos casos
estn caracterizados por dolores como de contusion  por esceso de
sensibilidad, por la profunda debilidad muscular, por la ansiedad moral
y el mal humor, por los vrtigos y desfallecimientos, por el
abultamiento de las venas y aspecto trreo.

Este medicamento produce buenos efectos en ciertas escoriaciones 
irritaciones de la boca, de las encas  de los labios  consecuencia de
algunas fiebres mucosas; pero el desarrollo de aftas escluye formalmente
 este medicamento. Es tambien muy til en las leucorreas, irritaciones
uretrales, la ozena, resultado de un coriza crnico, la otorrea, y
cuando todas estas afecciones proceden del empobrecimiento de la sangre
durante una larga enfermedad,  que sobrevienen en el curso de una
caquexia venosa y abdominal.

La _magnesia_ est tambien indicada en la oftalma escrofulosa, con
rubicundez de la conjuntiva, alternativas de sequedad y secrecion
mucosa, quemazon, legaas y sntomas de hidroftalma. No debemos omitir
que se ha recomendado la _magnesia_ en la catarata lenticular por
algunos de sus efectos fisiolgicos, por ciertas gastralgias en los
hipocondracos, por algunas neuralgias y odontalgias nocturnas, con tal
que el _cido aztico_, la _nuez vmica_ y la _quina_ no sean mas
apropiados. Cura, en fin, las acedas en los nios cuando la
_manzanilla_ ha sido ineficaz.

=Dsis.=--La administracion de las aguas minerales en que abundan la
_magnesia_ y sus sales puede hallar en este captulo algunas
indicaciones tiles, pero con la condicion de ser en dsis bastante
dbiles para que no obren como laxantes. En general, las trituraciones
del _carbonato  hidroclorato de magnesia_, por fracciones de 1  2
decgramos al dia, son las convenientes en el tratamiento de la
ditesis, mientras que se puede recurrir  atenuaciones mas elevadas, en
los casos de neuralgias y otras afecciones accidentales.




MERCURIUS (MERCURIO).


 1.--Historia.

Con el ttulo de _mercurio_ estudiarmos las diferentes preparaciones y
sus diversas sales, porque sus efectos pueden comprenderse en conjunto,
procurando indicar las diferencias y sus particularidades conocidas.
Empezarmos por las sustancias que constituyen los compuestos
_mercuriales_ mas simples, es decir, el _mercurio_ en el estado de
division perfecta, como las trituraciones de _mercurio vivo_ y _soluble
de Hahnemann_, preparacion que se altera fcilmente estando triturada,
pero que es la mas usada; no es ni un xido ni un protxido, sino un
_sub-protonitrato-amonaco-mercurial_; vendrn despues el _xido 
precipitado rojo de mercurio_, luego las combinaciones del _mercurio_
con el _azufre_, el _yodo_ y el _bromo_,  los _sulfuros negro_ y _rojo
de mercurio_, el _protoyoduro_ y _peryoduro de mercurio_, el
_protobromuro_ y el _deuto_  _bibromuro de mercurio_. Restan aun las
preparaciones en que entra el _cloro_, y son, el _protocloruro_ y
_deutocloruro de mercurio_, es decir, el _mercurio vivo_  _calomelano_
y el _sublimado corrosivo_; las en que entra el _ciangeno_ para formar
el _cianuro_  _prusiato de mercurio_, y por ltimo, el _acetato_,
_nitrato de mercurio_, etc.

Desde principios del siglo pasado se ha usado mucho el _mercurio_ y ha
sido objeto de numerosos escritos. Pocos son los medicamentos que hayan
producido efectos tan benficos  la par que tan fatales, pudindose
aplicar aqu aquello de: _Abussus optimi pessimus_[8].
Independientemente de los efectos desastrosos de las dsis escesivas 
por largo tiempo usadas en las afecciones sifilticas positivas, hubo un
tiempo en que se le prodig en la mayor parte de las enfermedades, en la
gratuita hiptesis de una sfilis latente. Hoy se comete la injusticia
contrara, al creer que el elemento sifiltico no complica muchas
enfermedades sobre todo crnicas. Se puede atribuir esta falsa seguridad
al abuso mismo que se ha hecho del _mercurio_ y  la opinion que
considera  muchas gonorreas como no sifilticas.

Hablando en su ctedra del _mercurio_ el erudito Zlatarowich, profesor
de materia mdica y de teraputica en Viena, se qued admirado de la
grande semejanza de sus efectos fisiolgicos con los sntomas de las
sfilis, y que no podia continuar sus lecciones sino con la ayuda de los
trabajos de Hahnemann; sus esplicaciones desde entonces tomaron un
inters estraordinario.

Muchos prcticos dejan de curar  curan muy lentamente la sfilis por el
uso que hacen de dsis crecidas de _mercurio_, pues en vez de
disminuirlas, las aumentan mas y mas sin pensar que las atenuaciones
convenientemente debilitadas desenvuelven mejor y con mas seguridad los
efectos especiales curativos nicos que deben investigarse.

Aun cuando Hahnemann no hubiera prestado mas servicios que el de fijar
la atencion de los prcticos sobre este punto, bastaria para merecer
bien de la humanidad y de la ciencia.

Administrado primeramente el _mercurio_ en la sfilis nicamente, se ha
estendido despues su uso  un gran nmero de enfermedades, tales como la
lepra, el escorbuto, la escrfula, varias afecciones de los ojos, la
angina; en casi todas las afecciones catarrales y flegmsicas de las
membranas mucosas, de las glndulas y de la piel; en la viruela y otras
muchas enfermedades cutneas; en las afecciones verminosas, la plica, el
antrax, la peste, la hidropesa, la neumona, la hepatitis, la metritis,
la disentera, el histerismo, la epilepsia, la mana, el ttanos, la
rabia. Es casi increible que se use hoy tan poco el _mercurio_ en estas
enfermedades, siendo un hecho su similitud con la mayor parte de ellas,
y que en algunas es en estremo eficaz.


 II.--Efectos fisiolgicos.

Al estudiar el _mercurio_, importa mucho mas que con cualquier otro
medicamento, estudiar su accion en conjunto y en todos los aparatos,
segun lo que repetidas veces hemos manifestado. Pero al abordar este
trabajo, no es posible desconocer con cunta razon prcticos
distinguidos han podido decir que bastaba un pequeo nmero de
medicamentos bien conocidos para obtener los resultados apetecidos. En
efecto, con la posesion de treinta medicamentos tan perfectamente
conocidos como este, se lograr, bien empleados, resultados tan
numerosos como variados; medios que evitarian, en una infinidad de
casos, el recurrir  otros menos conocidos, aunque en apariencia se
manifiesten mas especiales, _tan vasta_ es su esfera de accion, tan
grandes sus propiedades!

El _mercurio_ ataca  todos los rganos, pero solo parece obrar
electivamente sobre el sistema linftico, y por consiguiente sobre la
piel y sus dependencias, sobre las membranas mucosas, serosas, fibrosas
y sero-fibrosas, sobre las aponeurosis, los tendones, los ligamentos,
las cpsulas sinoviales; el periostio, los huesos, sobre el tejido
celular, las glndulas, los gnglios, los vasos linfticos y sobre las
venas que son como la espansion, y mas especialmente sobre los vasos del
sistema de la vena porta. El _mercurio_ tiene adems la especificidad de
ser el antdoto del vrus sifiltico, si bien no le ataca mas que en el
dominio del sistema linftico.

Un autor ha caracterizado perfectamente al _mercurio_ denominndole
medicamento venoso-linftico. Esta palabra comprende todos los efectos
del _mercurio_. No hay rgano que no afecte, porque no hay tampoco uno
en el que no entre algun elemento del sistema linftico, como parte
integrante  como de relacion. En cuanto  los rganos particulares, h
aqu el rden en que estn segun sus relaciones con los efectos del
_mercurio_, y segun la susceptibilidad para ser modificados mas
fcilmente: las glndulas salivales y las amgdalas, la campanilla, el
velo del paladar, la bveda palatina, la lengua, los dientes, las
encas, la faringe y la laringe, los rganos gnito-urinarios, los ojos,
la nariz, los pulmones, el tubo digestivo, el hgado, las
articulaciones, etc.

La progresion de su influencia en el sistema nervioso es esta:
agitacion, endolorimiento de todo el cuerpo, quebrantamiento, debilidad,
temblores, movimientos convulsivos, calambres, rigidez, resolucion de
las fuerzas radicales, escitabilidad, estremada sensibilidad al dolor,
parlisis.

En el sistema sanguneo se espresa de este modo: movimientos congestivos
aun violentos, fluxiones, inflamaciones vivas, fiebre ardiente, ertica.
Mas en atencion  sus sntomas, estas fluxiones, estas inflamaciones,
esta fiebre, tienen una marcha incierta, poco constante; los tejidos no
reaccionan; el sistema sanguneo no obra de pronto y como escitado
directamente por el elemento flegmsico, sino de un modo pasivo y
sufriendo el impulso de otro sistema; el linftico es el centro de
accion y el punto de eleccion del medicamento.

El sistema gstrico por sus numerosos sntomas: aftas, estomacace,
fluxiones, depravacion del gusto y del apetito, nuseas, aflujo de
saliva y agua nauseabunda en la boca, vmitos amargos, hipo, dolor
quemante, sensibilidad y tumefaccion en la region heptica, vientre duro
y timpanizado, clicos, deposiciones diarricas y disentricas.....,
confirma mas y mas el estado linftico con orgasmo sanguneo mas  menos
pronunciado. En todo este conjunto de sntomas, no se halla el carcter
gstrico esencial, como por ejemplo, en la _nuez vmica_; sino una
afeccion principal del sistema linftico en las membranas mucosas y sus
folculos, en el tejido celular y sus mallas, en las glndulas y sus
vasos capilares.

Despues de la primera influencia pronta y rpida del medicamento sobre
tal  cual rgano, la alteracion del sistema nervioso parece agotar su
propia actividad; desde entonces todo toma una marcha crnica hcia la
descomposicion; pues el ltimo trmino de la accion del _mercurio_ es el
de disminuir la cohesion de las fibras, de reblandecer los tejidos, de
relajar las mallas de las lminas celulares en las que penetran y se
acumulan los jugos blancos. La accion del _mercurio_ se desarrolla mas
poderosamente por la noche y en la cama que por el dia. Esta
sobreescitacion de su accion empieza con la noche y concluye con ella;
el calor de la cama la aumenta; la aplicacion del frio no la disminuye
sin embargo, y el movimiento agrava el padecimiento. Pudiera decirse que
esta accion, esencialmente descomponente, se detiene por la escitacion
solar y diurna, como si la electricidad positiva del dia ejerciese
alguna influencia.

La influencia del _mercurio_ sobre el moral espresa la naturaleza de su
accion: despues de los sntomas de irascibilidad, sobrevienen los mas
constantes de morosidad, de aversion  toda ocupacion, de insulseces, y
los del ltimo perodo en fin, como la instabilidad y falta de armona
en las ideas, la debilidad de la memoria, el disgusto  la vida, la
mana automtica. La disolucion moral est en relacion con la fsica.

El _mercurio_ es anlogo  _acnito_ en las afecciones febriles habida
consideracion  la efervescencia sangunea. Pero esta efervescencia solo
se exacerba en los casos propios del _mercurio_, por la escitacion
nerviosa  por el eretismo producido por la alteracion de la sangre en
el sentido de empobrecimiento de este lquido, que no es bastante
estimulante y plstico para contener el sistema nervioso en la
estabilidad fisiolgica: _sanguis moderator nervorum_; el mercurio obra
sobre el sistema linftico, como el _acnito_ sobre el sanguneo
arterial.

Las flegmasas propias del _mercurio_ tienen analoga con las de la
_brionia_, en lo relativo al sistema linftico; pero en la congestion 
inflamacion, el _mercurio_ desplega una agudeza mayor y mas rpida, y
llega mas pronto, ya  la supuracion, ya  una acumulacion serosa, ya 
la exudacion plstica,   la induracion por la astenia de la fibra.
Tambien se advierte alguna analoga entre la movilidad de las fluxiones
del _mercurio_ y las de la _pulsatila_; pero en el primero, esta
movilidad se estiende  los sistemas nervioso y linftico, y en la
segunda se propaga primitivamente al sistema sanguneo venoso.

El _mercurio_ se distingue del _arsnico_ por la vivacidad del orgasmo y
del eretismo inicial, y por la relajacion que resulta inmediatamente. El
coriza, por ejemplo, se hace pronto fluente, la bronquitis llega  la
espectoracion, las flogosis intestinales determinan flujos abundantes en
seguida; la fiebre mas pronunciada conduce en poco tiempo  la
postracion, y el calor sofocante rompe en un sudor copioso.

La accion del _mercurio_ es opuesta  la del _azufre_; por esta razon es
tan til el uso alternativo de los dos en ciertas afecciones crnicas en
las que es preciso acelerar el curso de la enfermedad; el _azufre_ se
dirige al eretismo sanguneo, y el _mercurio_ al linftico. Hay
perturbacion para la indicacion de uno y otro, y hasta se puede decir
que poseen la propiedad de escitar la vitalidad; el _opio_ hace lo
mismo, pero obrando directamente en el sistema nervioso. El _mercurio_
adems est en relacion con la plasticidad, siendo por consiguiente tan
til como el _carbonato de cal_ en los nios cuyo estado de linfatismo y
de inercia parece impedir  embotar la accion de los medicamentos.
Respecto  este asunto, es importante indicar que la accion del
_mercurio_ vara en los diversos sistemas orgnicos segun la dsis, mas
que ningun otro medicamento. As pues,  dsis infinitesimales obra
principalmente en la esfera nerviosa; en atenuaciones menores, asimismo
en dsis masivas, obra en la infeccion sifiltica y en la esfera
vegetativa. Esta observacion es una de las mas prcticas, y aplicable 
todos los medicamentos en mas  menos escala; pero es de mas importancia
para los destinados  obrar en afecciones virulentas y en las
discrasias, como el _mercurio_, el _azufre_, el _yodo_, el _oro_, el
_hierro_, el _carbonato de potasa_, el _sulfuro de cal_, etc.; es, en
fin, cada dia mas necesaria una posologia que comprenda todos los grados
de cantidad y atenuacion de los medicamentos, desde una dsis de
sustancia pura en disolucion  en estado de division conveniente, hasta
las dsis tan atenuadas que solo un ignorante es capaz de poner en duda.
Cada prctico puede asegurarse apropindolas con exactitud en cada caso,
que todas estas dsis gozan de una accion real, positiva. Este hecho,
que es ya del dominio de la ciencia, es el orgen de nuestras riquezas
teraputicas y la causa de la propagacion del arte de curar.

El _mercurio_ se ha usado con la idea de comunicar  la sangre y  los
humores una potencia refractaria  las leyes de la vida y que les hace
menos propios  la nutricion. Esta hiptesis no produce utilidad alguna
prctica. Confiamos en que estas pginas ofrecern ideas mas claras, mas
prcticas. El _mercurio_, como txico, altera la sangre hacindola mas
flida, menos plstica, y produce una caquexia particular, es verdad;
pero no se le emplea para desarrollar efectos antiplsticos generales,
sino para desenvolver efectos teraputicos en armona con las acciones
vitales que l modifica y vuelve al estado normal; pues el _mercurio_,
como cualquiera otro medicamento, desarrolla su propiedad curativa de
una manera directa y no por el intermedio de fenmenos txicos. Estos no
deben jams constituir por s solos, y con esclusion de los sntomas
mas especiales y dinmicos, el diagnstico mltiple de un medicamento.
Los efectos txicos, por ltimo, tienen tambien caractres particulares
y distintivos, y no pueden ser clasificados bajo un solo punto de vista
para constituir una medicacion nica.

Todas las _sales mercuriales_ participan de la accion electiva del
_mercurio_ en el sistema linftico, con la diferencia de que unos
dirigen mas particularmente su accion  la mucosa del intestino, otros 
la piel; aquellos producen mas orgasmo sanguneo, estos mas eretismo, y
algunos una flojedad mas marcada. Sealarmos estas particularidades en
los prrafos siguientes  propsito de las indicaciones del _mercurio_ y
de la eleccion de sus preparaciones. Darmos adems los sntomas
caractersticos de la accion de este medicamento al describir los casos
que reclamen su uso.

La esperiencia no ha pronunciado su ltima palabra sobre algunas
preparaciones _mercuriales_, y prcticamente hablando, las hay que no
podemos considerarlas como convenientes. Nos concretarmos, pues, 
indicar el _mercurio vivo_, el _soluble_, el _calomelano_, el _sublimado
corrosivo_, el _cinabrio_, el _protoyoduro de mercurio_ y el _etiope
mineral_. Cada una de estas preparaciones tiene sus indicaciones y su
momento de oportunidad en los diversos grados de la evolucion sifiltica
y en otras muchas enfermedades.


 III.--Efectos teraputicos.

=A.= _Afecciones febriles. Flegmasas._--No obstante las dificultades
nsitas  nuestro objeto por la abundancia de las materias, procurarmos
ordenarlas convenientemente al indicar las numerosas enfermedades y
perodos de las mismas en los que est indicado el _mercurio_; este es
el nico modo de evitar las repeticiones as como las confusiones.

Pocas son las fiebres propias del _mercurio_ que tienen el pulso
regular; casi siempre hay algunas pulsaciones mas  menos fuertes que
las otras, y hasta se observa intermitencia algunas veces; la
irregularidad del pulso denota siempre, respecto al _mercurio_, un
desrden en la circulacion en el sistema de la vena porta, y una
gastricidad en la que el hgado ejerce una influencia que no se puede
desconocer. Hay orgasmo febril en la superficie cutnea; pulsaciones en
las sienes y arterias superficiales, cefalalgia con sensacion como de
distension de dentro  afuera. La reaccion es viva, pero sin
consistencia; domina el eretismo en el aparato cerebral y se agrava por
la noche,  la vez que se presenta una diaforesis copiosa, 
evacuaciones intestinales abundantes, vmitos biliosos y grande
secrecion salival. Se desarrolla al mismo tiempo grande debilidad,
postracion, calofros y calor como por bocanadas, ansiedad sin delirio
propiamente dicho: este contraindica siempre al _mercurio_ en las
fiebres nerviosas.

La fiebre snoca que es propia de este medicamento, tiene los siguientes
sntomas: grande orgasmo, eretismo y ansiedad; es una fiebre comun en
los nios y los jvenes linfticos; es generalmente el primer perodo de
las fiebres catarrales y gstricas. El _mercurio_ juega tambien en el
perodo subagudo, con diarrea mucosa, palidez y temblor, sin olvidar la
ansiedad. El _calomelano_ reclama un predominio de la accion del hgado
 de las glndulas salivales.

En los casos mas graves, la fiebre adquiere el carcter tifodeo; hay
somnolencia, sopor, sudor debilitante, turgencia alternativa de los
tegumentos y de algunas vsceras, endolorimiento general, sensacion de
ardor,  descomposicion de vientre. El _etiope mineral_  _sulfuro negro
de mercurio_ es el indicado cuando la fiebre se ha hecho tifodea  que
el sistema de la vida de relacion ha caido en la inercia,  que la
influencia del encfalo parece como aniquilada,  que los rganos
abdominales estn particularmente afectados, y que hay sentidos obtusos,
estupor, postracion, dientes fuliginosos, lengua como inmvil, seca y
negra, meteorismo, pulso frecuente y muy dbil, y diarrea amarilla,
biliosa.

El doctor Serres (de Montpellier) y algunos mdicos han procurado
utilizar las propiedades del _mercurio_ en las fiebres nerviosas graves
en un perodo avanzado, en el que parece convenir este medicamento  los
sntomas naturales; pero el resultado no ha sido feliz y el _mercurio_
ha sido impotente para reanimar las fuerzas y oponerse  una especie de
disolucion que aparentaba estar en relacion con sus efectos. Mas
asociado el _azufre_ con el _etiope mineral_, el _mercurio_ adquiere una
actividad que el doctor Petroz pudo utilizar admirablemente.

Despues del _ruibarbo_ y la _manzanilla_, el _mercurio soluble_ y el
_acetato de mercurio_ son los mejores medicamentos para las diarreas de
los nios cacoqumicos, plidos, de nutricion enfermiza, con  sin
fiebre. Estas dos preparaciones del _mercurio_ convienen perfectamente
en las diarreas de esta edad de la vida en que abundan los jugos
blancos, ya que haya fiebre con somnolencia, agravacion nocturna,  tan
solo calor y sequedad de la boca. La fiebre verminosa, aun la grave,
cede  _mercurio vivo  soluble_, si hay deposiciones mucosas, rojizas,
con tenesmo, ardor y escoriacion en el ano; aspecto trreo de la piel,
abatimiento escesivo, y un malestar y gran cantidad de mucosidades
obstruyen la garganta. El _mercurio_ est indicado, aun cuando se
desarrollen sntomas de encefalitis y convulsiones. En estos casos,
Recamier usaba una agua en la que hacia hervir 15 gramos de _mercurio
metlico_ para 250 de lquido; pero las trituraciones homeopticas son
incomparablemente preferibles.

El _mercurio vivo_ est perfectamente indicado en el perodo de
supuracion de la viruela, tanto por los sntomas de la garganta, el
estado de la nariz y de los ojos, y la agitacion, como por la supuracion
del drmis, oponindose  la formacion de cicatrices indelebles. Solo la
_tuya_ puede ser superior  veces por su accion electiva en el drmis.

El _mercurio_ ocupa un importante lugar en el tratamiento de las fiebres
con inflamacion de las mucosas y lentitud en su curso, superficialidad
de la afeccion, eretismo, dolores quemantes y tendencia  la diarrea y 
la ulceracion. Es igualmente eficaz en las afecciones inflamatorias,
cuando la inflamacion termina por exudacion serosa  formacion de falsas
membranas, y tambien por supuracion, cuando la parte supurante est
rodeada de una tumefaccion subinflamatoria  edematosa: su indicacion
est basada, no solo en el movimiento de descomposicion de la sangre 
de los lquidos que se segregan, sino en los caractres generales y
locales que acabamos de designar y que la diferencian de la de la
_brionia_... El _mercurio_ es muy til en las inflamaciones de las
superficies internas que segregan un lquido alterado, y en la
periostitis misma, un nuevo producto que constituya un exstose. Casi
siempre, en todas estas circunstancias, se alterna ventajosamente el
_mercurio_ con la _brionia_  con la _belladona_, segun lo que dejamos
indicado al tratar de estos medicamentos.

Se ha recomendado mucho el _mercurio_ en la encefalitis,  mas bien en
la aracnoiditis, especialmente en el momento en que amenaza pasar al
hidrocfalo agudo; es decir, que este medicamento corresponde  la
fluxion mas bien serosa que sangunea,  por lo menos en el perodo de
la inflamacion en que empieza el suero  separarse de la sangre. Pero en
lo que menos se ha pensado, es en que se obtienen mejores resultados de
la primera, segunda  tercera trituracion del _mercurio vivo_  la dsis
de 5  10 centgramos, que por grandes dsis del mismo.

En la inflamacion de las mucosas, corresponde el _mercurio_  la
flogosis crnica de las criptas y los folculos mucosos con
hipersecrecion y tendencia  la ulceracion   la induracion. En estas
afecciones deben contarse la vaginitis leucorrica, ciertas metritis,
laringitis y la mayor parte de las anginas, as mismo las
seudo-membranosas, los catarros bronquiales y aun la coqueluche, la
grippe, el coriza, la tisis mucosa, la dotinenteritis, y en general
todas las afecciones foliculosas. Es tanto mas necesario el _mercurio_
en su tratamiento, cuanto que es el nico medio de oponerse eficazmente
y por electividad  las induraciones, callosidades, escirros, y  las
ulceraciones en que tan frecuentemente terminan estas flogosis crnicas
de las criptas mucosas.

El _mercurio_ est indicado en el perodo mas agudo de todas estas
afecciones, por su analoga con la ndole y sntomas mas principales de
las mismas; tales como ansiedad  agitacion, abatimiento, frio 
escalofros en la plenitud de la fiebre, agravacion de la fiebre  del
eretismo sanguneo desde que empieza la noche, aumento de la
sensibilidad, endolorimiento de las partes afectas mas notable que para
el _acnito_ y los medicamentos mas sanguneos, porque empobrecida 
alterada la sangre en su vitalidad, no modera ya con regularidad la
accion nerviosa, y comunica  la efervescencia sangunea un carcter de
agudeza dolorosa, tanto mas viva, cuanto mas rpidamente se gasta para
dar lugar  una marcha crnica; sin esceptuar el muguet de los nios,
inflamacion foliculosa de la mucosa de la boca y aun de todo el tubo
intestinal, en la que el _cinabrio_ es generalmente preferible al
_mercurio vivo_, con especialidad si se desarrolla la ulceracion; el
_borax_ y el _cido sulfrico_ son siempre tiles y hasta necesarios en
el ltimo perodo del muguet.

La neumona crnica  con tendencia  la cronicidad por descenso de la
fiebre, aun cuando sea mltiple y ocupe muchos puntos del pulmon se
trata muy bien con el _mercurio_ alternado con _brionia_, medios muy
poderosos para disipar la hepatizacion  la induracion. En la hepatitis
perenquimatosa es preferible el _calomelano_; pues en este caso est
indicado aun desde el primer perodo de la flogosis; corresponde tambien
 todos los grados de la hepatitis, alternndole, segun las causas y
perodo de la afeccion, con el _acnito_, la _manzanilla_, la _brionia_,
la _belladona_.

La peritonitis y las inflamaciones de las membranas sinoviales rara vez
dejan de reclamar el _mercurio_, la _belladona_ y la _brionia_. En la
peritonitis, los dolores son vivos; los sudores debilitan y no calman;
hay sensibilidad exagerada del vientre, tumefaccion y dureza,
borborigmos, desarrollo de gases, ansiedad, cara amarillenta y
espresando un dolor profundo; hay menos orgasmo sanguneo y escitacion
nerviosa que para la _brionia_, y por consiguiente menos sed. Las
inflamaciones articulares se adaptan al _mercurio_ del mismo modo que 
los otros dos medicamentos, y corresponden  todas las fases de la
inflamacion y de la cronicidad, siendo menor, sin embargo, la
sensibilidad  la incomodidad al menos.

La inflamacion de los vasos linfticos requiere _mercurio_, ya que esta
afecte  los gnglios aglomeradamente y en un espacio dado (adenitis),
ya que se presente  lo largo de los vasos blancos (angioleucitis), as
en la parte interna de un miembro, como en el muslo. La _belladona_ es
en este caso un auxiliar muy til del _mercurio_; como lo es la
_pulsatila_ cuando la rubicundez oscura indica la afeccion simultnea de
las venas. En estos casos se alternan los dos medicamentos, dando una
dsis cada dos horas, y dejando de cuatro  seis horas de intrvalo
entre uno y otro medicamento.

Creemos es esta la ocasion de insistir sobre la disentera y la diarrea
apropiada al _mercurio_, que es la en que siempre existe una afeccion de
los folculos mucosos, y que bajo este punto de vista ofrece un curso
menos agudo  menos rpido que otras. Esta es la disentera  la que mas
conviene el _sublimado corrosivo_, y el que puede considerarse como
especfico. La sed que indica el primer perodo (congestivo), rara vez
desaparece; cambia de objeto en el segundo y tercero (reblandecimiento,
ulceracion); el enfermo desea entonces aguardiente, bebidas alcohlicas
con las que esperimenta un alivio momentneo. H aqu un carcter muy
importante para la indicacion del _sublimado_, hasta en este ltimo
perodo, siquiera no sea el medicamento esencial de la ulceracion, que
corresponde al _azufre_, al _carbonato de cal_, al _arsnico_... El
_sublimado corrosivo_ posee todos los efectos del _mercurio_ soluble,
pero en un grado mas enrgico y mas pronunciado. Es la mejor preparacion
mercurial que se debe emplear en las enfermedades agudas que convenga
detener y curar prontamente. Una disentera que se curaria en ocho dias
con el _mercurio soluble_, se cura en cuatro con el _sublimado_;
teniendo muy presente que la disentera de carcter ptrido es del
dominio de otros medicamentos, como el _zumaque_, el _arsnico_. El
_sublimado corrosivo_ es igualmente til en el estreimiento por
inflamacion seudo-membranosa de una porcion dada del intestino grueso, y
en los clicos hemorroidales con tumefaccion del hgado, y stasis
venoso abdominal.

Acabamos de ver el poder antiflogstico del _mercurio_ y los inmensos
recursos que ofrece bajo este punto de vista prctico. Sus propiedades
se estienden aun  las inflamaciones subagudas,  las fluxiones agudas
escrofulosas,  las induraciones consecutivas de estas flegmasas.

La inflamacion de la glndula mamaria, especialmente en las nodrizas,
exige imperiosamente el _mercurio_, ya solo,  seguido  precedido de
_belladona_ y _bryonia_, ya combinado con uno y otro en una pomada que
se aplica  los panadizos incipientes, en las inflamaciones articulares,
etc..... El _mercurio vivo_, el _calomelano_ y el _yoduro de mercurio_
son muy eficaces en las induraciones que persisten en distintos puntos
de la mama despues del descenso de la inflamacion por un stasis lcteo.
Lo mismo decimos de las adenitis escrofulosas y de las flebitis, despues
de la agudeza hasta la terminacion por induracion. El _yoduro de
mercurio_, en sus efectos fisiolgicos, inflama el tero relajndole; y
es el mejor medicamento que se debe emplear en las metritis crnicas
con descenso del tero, hipertrofia  infarto de este rgano, y
sensacion de pesadez, de calor, de tirantez.....

La parotitis en las personas linfticas, aun cuando haya llegado  la
supuracion, si hay grande infarto, cede al _mercurio_, que le resuelve
si se le usa desde el principio. Es aun el mejor medicamento y el mas
eficaz en las parotitis. En estos casos, como en las inflamaciones de la
lengua y de las amgdalas, debe administrrsele despues de la
_belladona_; pero puede drsele solo en las amigdalitis y anginas de
carcter membranoso; es el mas poderoso modificador conocido de las
afecciones de la garganta. Solo est contraindicado en la angina maligna
 gangrenosa, y en general, en todas las flegmasas que tiendan  la
gangrena por la malignidad  por el esceso de inflamacion; la agudeza
nerviosa  sangunea, es decir, los estados nerviosos  sanguneos no
corresponden  su esfera de accion.

Como medio principal  accesorio, el _mercurio_ est indicado en todos
los casos de oftalma subaguda y en gran parte de los crnicos. Su
accion no se limita  la superficie, ataca  las partes profundas del
ojo. En el estado flegmsico catarral y escrofuloso es anlogo de
_belladona_; en los casos crnicos, precisa como auxiliares el _azufre_
y el _carbonato de cal_. El _sulfuro negro de mercurio_ est aun muy
poco conocido; pero ha sido muy eficaz en las inflamaciones crnicas de
los ojos, en la blefaritis, la secrecion sebcea, la conjuntivitis
crnica. La iritis reclama el _sublimado corrosivo_, lo mismo que la
inflamacion escrofulosa ertica. El _calomelano_ es mas propio de las
inflamaciones oculares indolentes, en el flujo de los oidos de los nios
sin otitis anterior, en la otitis subaguda despues de la _pulsatila_ 
la _belladona_, as como tambien en las afecciones de los gnglios del
cuello con tension inflamatoria.

La orquitis venrea, el bubon sifiltico, la laringitis y la oftalma de
la misma naturaleza, la gonorrea virulenta y todas las inflamaciones de
este gnero exigen _mercurio vivo_  _soluble_ de las primeras
atenuaciones,  la dsis de algunos centgramos al dia y por un mes al
menos. Los hechos y la esperiencia mas slida estn acordes en esto con
los sntomas fisiolgicos del _mercurio_, para confirmar esta prctica
que es sin contradiccion la mas pronta y segura. Para convencerse si la
gonorrea es  no virulenta, se ha aconsejado recurrir  la esploracion
por la inoculacion; pero este medio no es siempre aplicable: en estos
casos, que se administre  no inmediatamente la _copaiba_, es necesario
emplear el _mercurio_  las dsis arriba indicadas para destruir el
vrus sifiltico si existe; si no existe, este medicamento no producir
efecto alguno perjudicial y ser una garanta de seguridad.

Muchas afecciones erisipelatosas con edema alrededor, dolor quemante,
color rojo claro de la parte, son del dominio del _mercurio_; como la
erisipela de la mrgen del ano, que algunas veces exige el _licopodio_,
la inflamacion erisipelatosa del escroto y de las articulaciones, y la
que sobreviene en personas cacoqumicas, escrofulosas, sifilticas, en
cualquiera parte del cuerpo; el _cido aztico_ es un auxiliar del
_mercurio_ y se administra con frecuencia en abscesos cutneos antes del
_sulfuro de cal_, cuando la piel est rubicunda; y en el panadizo
abierto con pus seroso y sanioso. El _slice_ corresponde  la
estrangulacion de las partes inflamadas y  la lesion de los huesos. En
estas formas patolgicas, el _mercurio_ corresponde  la inflamacion del
periostio.

=B.= _Afecciones neurlgicas y reumticas._--El _mercurio_ no est
indicado en las neuralgias esenciales. El elemento dolor y el espasmo,
en el _mercurio_, dependen de una discrasia  de una afeccion particular
del rgano afecto de estas lesiones de la sensibilidad y de la
contractilidad; como las caquexias sifiltica, neuro-astnica,
escrofulosa, anmica, serosa; y tambien las congestiones venosas y
linfticas, las inflamaciones de la misma naturaleza, las flebitis, los
stasis venosos de la vena porta, las induraciones, las supuraciones
sero-purulentas y saniosas, las erosiones de los tejidos. Las neuralgias
propias del _mercurio_ presentan un ritmo caracterstico mas que ningun
otro medicamento. Se agravan por la noche y en la cama, empezando al
finalizar el dia y concluyendo cuando reaparece. El calor de la cama la
aumenta, pero la aplicacion del frio no alivia y el movimiento exacerba
los padecimientos. Esto es aplicable igualmente  los sntomas febriles.
Los dolores son generalmente profundos, quemantes  dislacerantes, con
latidos casi siempre,  escepcion de los dolores ostecopos propios del
_mercurio_.

El nico carcter que le hace anlogo al _zumaque_ y  la _pulsatila_,
es el de que los padecimientos se calman fuera de la cama; los dolores
adems se alivian por el movimiento en el _rhux_; los de la _pulsatila_
no tienen la misma fijeza. La _quina_, el _ledum_ y la _manzanilla_
tienen, como el _mercurio_, dolores que se agravan al crepsculo y se
alivian por la maana, pero difieren por otras circunstancias.
Repetirmos ahora, que la _brionia_ tiene por caractres marcados la
agravacion de los dolores por el movimiento, al aire libre, despues de
la comida y hcia media noche; y que la _nuez vmica_, cuyos dolores
tienen casi el mismo ritmo, aparecen especialmente  se agravan hcia
las dos de la maana y al despertar; siendo tambien muy manifiestos al
empezar  moverse y alivindose con la continuacion del movimiento. H
aqu datos eminentemente prcticos cuyo conocimiento es algunas veces el
nico medio para elegir el medicamento en casos dados. Qu prctico no
habr observado la variedad estraordinaria de los dolores en cuanto 
circunstancias de este gnero! La negligencia de estas apreciaciones
pone con frecuencia al mdico en la necesidad de recurrir  medios
indirectos de curacion   la paliacion por la aplicacion de
vejigatorios, por la administracion de narcticos, etc.....

La cefalalgia del _mercurio_ se espresa por latidos; y si es histrica,
por lancinaciones y un estado ertico. El _fsforo_ tiene cefalalgias de
este gnero, pero con nuseas por la tarde. No enumerarmos todas las
neuralgias del _mercurio_, pero s indicarmos la odontalgia, una de las
mas frecuentes, porque cuando es catarral se adapta al _mercurio_, as
como tambien la que tiende  la caquexia   la cries del diente;
presenta siempre un fondo linftico, hidromico,  de destruccion del
tejido. Aparte del ritmo anlogo al del _mercurio_ y los diversos
estados orgnicos que se refieren  los del mismo medicamento, hay aun
agravacion del dolor por la impresion del frio y del calor producida por
los alimentos; el diente  dientes parecen mas largos, vacilan, hay
salivacion, desprendimiento de las encas,  irritacion frecuente de la
membrana alveolar; se presenta, en fin, casi siempre alguna hinchazon
plida  rubicunda de las encas  de la mejilla.

Las afecciones espasmdicas y aun epileptiformes que se aproximan  los
efectos del _mercurio_, no deben contarse entre las afecciones
diatsicas de las que nos ocuparmos en los prrafos siguientes. Sin
embargo, consignarmos las indicaciones mas notables del _mercurio_ en
las neuroses desarrolladas, como la ninfomana y la hidrofobia. El
_mercurio_ corresponde por su accion antiplstica y descomponente en las
ditesis caracterizadas, y en muchas neuroses de personas debilitadas
cacoqumicas; pero su accion electiva en la garganta y el tero le hace
muy til en estas dos neuroses, en personas de una constitucion no ajada
y jvenes  linftico-sanguneas.

La ninfomana propia del _mercurio_ es la que resulta del abuso de los
placeres, cuando el orgasmo nervioso repetido ha producido temblores
involuntarios y una astenia nerviosa profunda altera la nutricion. Los
sntomas locales son: prurito insoportable y que llega hasta el furor,
irritaciones frecuentes de la vagina y de los grandes labios, sensacion
de quemadura al orinar, leucorreas corrosivas, alteracion de la vista,
irascibilidad, apata. El _oro_ y la _tuya_, y tambien la _nuez vmica_,
prestan en estos casos servicios muy importantes en un tratamiento
erizado de muchas dificultades.

El _mercurio_ est indicado en los espasmos del exfago y de la laringe
caractersticos de la hidrofobia: estos espasmos dependen de la
inflamacion de la mucosa farngea.

La patogenesia del _mercurio_ contiene adems el horror  los lquidos,
el furor que escita la vista del agua, el delirio particular de la
hidrofobia y sus alucinaciones, los movimientos espasmdicos del cuerpo.
La _cantrida_ es en esto mas anloga que la _belladona_; pero esta, el
_estramonio_  el _beleo_ se adaptan mejor  los espasmos de los
msculos de la faringe que dificultan la deglucion con sensacion de
sequedad.

Las neuralgias reumticas de la cara, la otitis y la otalgia pueden
exigir _mercurio_  _pulsatila_; para el primero, el dolor es mas fijo,
se agrava mas  con mas constancia por el frio, es mas exactamente
nocturno; para el segundo, los dolores son menos fijos; el calor les
agrava en general mas que el frio, y la existencia de una fluxion plida
 encendida le contraindica. En los dolores reumticos es necesario
tener presente los sntomas siguientes, como indicantes del _mercurio_:
agravacion por toda la noche, cara plida, alteracion de los rasgos de
la cara, edema de las estremidades, escitacion nerviosa, sudores que no
alivian, y los sntomas que se refieren  la citica y la gota. En esta
ltima afeccion, hay rubicundez de la piel y tumefaccion; pero no tofos
como para la _estafisagria_, la _quina_.

Vamos  insistir en este prrafo sobre la fiebre, para marcar los
caractres del reumatismo febril y de la fiebre reumtica que
corresponde  la esfera nerviosa del _mercurio_. En estas afecciones hay
calor vivo y alternativa de escalofros y bocanadas de calor muy
incmodas; el enfermo se ve precisado  mover incesantemente las partes
dolorosas, y sudores abundantes le molestan y fatigan. El sudor,
especialmente el copioso que no alivia, es una indicacion particular del
_mercurio_, en el estado agudo. Este medicamento es al elemento
reumtico-catarral lo que el _acnito_ es al elemento inflamatorio. Con
mucha frecuencia, la _pulsatila_ completa  confirma la accion del
_mercurio_ en estas afecciones, y hasta es indispensable cuando los
dolores son errticos y cambian fcilmente de sitio.

El _mercurio_ presenta entre sus efectos el cuadro mas completo del
reumatismo articular subagudo; su accion se dirige  las membranas
sinoviales y tejidos blancos que son el punto de una fluxion cuyo
carcter es mas bien linftico  seroso que sanguneo, y que viene 
terminar por un derrame seroso mas bien que piognico. La _brionia_ es
en este caso el medicamente mas anlogo en cuanto  la electividad sobre
los tejidos celulares, membranosos, fibrosos y tendinosos; pero su
accion es mas aguda, mas sangunea y mas anloga en este sentido  la
del _rnica_; la _sal de nitro_ parece ser el intermediario de la
_brionia_ y el _mercurio_, el cual conserva siempre sus caractres
distintivos.

=C.= _Afecciones sifilticas._--El _mercurio_ no cura todas las formas de
la sfilis; pero la esperiencia clnica le indica como un medio
necesario en primer trmino en todo accidente sifiltico  ttulo de
especfico y de antdoto[9]. A todos consta que la sfilis ocupa
sucesivamente, por lo general, la piel, las membranas mucosas, el tejido
celular, los huesos; pero que el crculo de sus transformaciones no est
limitado  estos puntos, y que el sistema nervioso puede afectarse, 
serlo inmediatamente, especialmente por la generacion. Cuntos asmas,
gastralgias, epilepsias, enajenaciones mentales, etc...., no proceden de
la sfilis? La esperiencia prueba que puede revestirse con todas las
formas de las afecciones de las membranas mucosas y de los diversos
aparatos orgnicos, sin pasar por sus formas comunes y primitivas. En
todas estas circunstancias, el _mercurio_ y sus diferentes preparaciones
se hallan indicadas en primera lnea, y dan lugar despues  otros
medicamentos mas  menos anlogos y capaces de completar su accion;
tales son: el _yodo_, el _oro_, el _azufre_, el _sulfuro de cal_, la
_plata_, el _mezereum_.

La gonorrea  la blenorragia no sifiltica es mas rara de lo que se
cree, siendo prudente en muchos casos en los que las causas de la
infeccion son probables, tratar esta afeccion como virulenta, aun cuando
la inoculacion no sea favorable. Varias razones dan lugar  creer en la
existencia de una gonorrea sicsica, aceptando que la scosis sea un
vicio independiente de la sfilis. Sea de esto lo que quiera, la
aparicion de escrescencias, verrugas, condilomas, crestas de gallo,
coliflores, en el curso de una afeccion sifiltica,  en su declinacion
y aun despues de ella, complicaria de un modo estrao el diagnstico de
las enfermedades venreas sin los trabajos de Hahnemann y sus discpulos
que han diferenciado la scosis, no solo por sus sntomas propios, sino
tambien por su tratamiento, como puede verse en los artculos _Tuya_,
_Acido aztico_, _Licopodio_, y como lo harmos ver en este. Sin
embargo, satisfechos con poseer los medios de combatir la scosis, tan
bien como la sfilis, nos importa poco que se considere  la primera
como una consecuencia de la segunda, y que no se admita la naturaleza
sifiltica de una gonorrea aislada de todo otro sntoma venreo, hecha
abstraccion de la inoculacion esploradora, puesto que se reconoce la
sencillez de un tratamiento antisifiltico por las dsis pequeas, y que
se acepta con mas facilidad la necesidad de tratar por el _mercurio_ una
afeccion, que sin este medicamento, produce con frecuencia estragos
tanto mas graves cuanto mas desconocida es su etiologa.

Suprimir el flujo en pocos dias con la _copaiba_ y dar inmediatamente el
_mercurio soluble_, como lo hemos dicho anteriormente, es una prctica
tan recomendable como el uso del _mercurio_ solo y de seguida. Este
ltimo proceder es mas propio para oponerse al desarrollo ulterior de
todo sntoma. En los casos rebeldes, la gonorrea puede exigir el uso del
_azufre_, especialmente cuando el lquido es amarillento y la flogosis
local casi nula. El _mercurio_ alternado con el _azufre_ es tambien el
mejor medio para corregir las poluciones sanguinolentas con espasmos
pasajeros que sobrevienen involuntariamente aun en la aproximacion de
los sexos. Es muchas veces necesario en la gonorrea con erecciones
dolorosas, estranguria y flujo de sangre, calmar esta irritacion
violenta con algunas dsis de _cantrida_.

A su vez, el _azufre_ y la _tuya_, dados sucesivamente, curan muy bien
las gonorreas indolentes y pasivas que subsisten despues de la
administracion conveniente del _mercurio_. El _sublimado corrosivo_ es
algunas veces necesario en los casos de uretritis crnica. Es preferible
el _yoduro de mercurio_, si hay alguna nudosidad en un punto dado del
canal de la uretra. En las mujeres, es el _mercurio_ con la _tuya_, el
_hierro_ y el _zumaque_, pero usado antes que estos, aun en las
vaginitis no sifilticas, el mejor medio de corregir la leucorrea
rebelde con dolores de escoriacion en la vagina, y quemantes con prurito
en los grandes labios. Necesario es  veces recurrir  otros
medicamentos, como la _sepia_, el _licopodio_, el _azufre_ y aun el
_estao_. Las indicaciones del _mercurio_ consisten en un estado
inflamatorio de la mucosa vaginal que tiene un color rojo-oscuro, en un
flujo abundante y corrosivo y en la tumefaccion de los grandes labios.
En fin, el _precipitado rojo_ y el _cinabrio_  _sulfuro rojo de
mercurio_, obran con mucha eficacia; del mismo modo que en los afectados
de balanitis con erosion del glande y flujo como lechoso, y en las
gonorreas subagudas por recidivas, si hay hinchazon de los vasos
linfticos  lo largo del pene y del prepucio.

La aplicacion de las diversas preparaciones del _mercurio_ en las
lceras sifilticas de toda especie, exige distinciones que indicarmos,
aunque ligeramente. El chancro primitivo, en la primera sfilis  en una
segunda infeccion despues de una curacion perfecta, exige simplemente el
uso del _mercurio vivo_  _soluble_,  la dsis de 3  4 gramos de cada
una de las tres trituraciones, tomados por fracciones cotidianas por
maana y tarde, durante veinticinco  treinta dias. El _precipitado
rojo_ es la preparacion preferible cuando el anterior ha sido ineficaz
por varias causas, por ejemplo, en personas que han sufrido repetidas
veces la infeccion. El _cinabrio_ se dirige al chancro simple y
primitivo, cuando el fondo se eleva sobre los bordes; la _tuya_ en
iguales casos sucede al anterior con ventaja.

El _precipitado rojo_ conviene en general en el chancro indurado 
inflamado. Se ha recurrido al _biyoduro de mercurio_ para el chancro
indurado, insensible, y para el bubon indolente. Mas sea cual quiera la
preparacion _mercurial_ elegida, es necesario agotar su accion, despues
de administradas las dsis convenientes, si no se quiere producir una
alteracion  retardar la mejora del enfermo. El chancro indurado exige
un tratamiento de dos  tres semanas mas que el chancro primitivo, y
dsis iguales, pero continuadas por mas tiempo.

El chancro, ya primitivo, ya indurado, si tiene un carcter fagednico
con tendencia  la destruccion de los tejidos,  si ocupa la uretra y se
inflama al estenderse, reclama el _sublimado corrosivo_, que obra mejor
en las personas debilitadas  caqucticas, y cuando los dolores son
quemantes. Muchas veces se limita  combatir la malignidad, 
simplificarle; entonces se le reemplaza con otra preparacion que se
adapte mejor al estado del chancro modificado por l. Las lceras
secundarias del velo del paladar, de las alas de la nariz, las lceras
escrofulosas de la crnea que se estienden rpidamente y cuya secrecion
es icorosa con fotofobia, y en general, las afecciones escrofulosas con
tumefaccion, inflamacion, destruccion de los tejidos y caquexia,
corresponden perfectamente al _sublimado corrosivo_, as como los
bubones abiertos que se agrandan mucho y son muy dolorosos.

El bubon simple, primitivo, y la orquitis blenorrgica, en una palabra,
todos los accidentes primitivos de la sfilis, en personas bien
constituidas  poco acostumbradas  la dolencia, les basta el _mercurio_
con  sin el chancro simple. La oftalma blenorrgica exige _calomelano_
y algunas veces el _sublimado corrosivo_. El bubon consecutivo al
chancro requiere el _precipitado rojo_, as como tambien las
alteraciones sifilticas de la boca y de las amgdalas con concreciones
y lceras,  igualmente las lceras escrofulosas que empiezan por una
ampolla.

En las aftas de la boca con salivacion, en la estomatitis sin accidente
alguno estraordinario, est indicado el _calomelano_. Respecto  las
aftas, conveniente es hacer constar, que las del _mercurio_ son
profundas y flcidas, con el fondo grisceo y un color rojo oscuro de la
mucosa que las rodea: este color es plido en las aftas del _cido
fosfrico_, y rojo en las del _mezereum_. Las aftas del _cido
clorhdrico_, del _carbon vegetal_ y de la _quina_ son mas atnicas y
sobrevienen despues de una afeccion gangrenosa,  son ellas mismas
gangrenosas.

Aun cuando el _precipitado rojo_ es til en los tubrculos sifilticos
de la piel, en las siflides impetiginosas, cuyas costras se cubren de
pequeas ulceraciones, el _biyoduro de mercurio_ es preferible en las
induraciones tuberculosas que sobrevienen despues de la cicatrizacion de
los chancros indurados. Estas concreciones ocultan el peligro de un
chancro fagednico, y cuando llegan  abrirse, deben llamar la atencion
del mdico. En este caso, el _biyoduro de mercurio_ es un medio eficaz.
Tambien lo es en la epididimitis blenorrgica, en la orquitis subaguda
con  sin persistencia del flujo, en la siflide del escroto: esta
afeccion est caracterizada por concreciones cuya superficie se esfola,
y segrega una serosidad  la que reemplazan pelculas que se desprenden
y dejan la piel de color rojo de carne con escozor.

El _biyoduro de mercurio_ tambien juega en las lceras que reemplazan 
las concreciones de que hemos hablado, aun cuando se estiendan y
propaguen  la piel; los abscesos en el ano reclaman igualmente este
medicamento. Estos accesos dejan con frecuencia en pos de s una
induracion tuberculosa del tejido celular situado entre la piel y la
_fascia superficialis_, induracion que renueva muchas veces el absceso.
El _calomelano_ cura el absceso, y el _biyoduro de mercurio_ la
induracion. Este medicamento es un escelente recurso en los infartos del
tero con descenso de este rgano: esta propiedad curativa resulta, no
solo de los hechos clnicos, sino de sus efectos fisiolgicos. Posee,
pues, una utilsima accion en casos de este gnero que no se refieren 
la sfilis.

Las menores dsis de _calomelanos_ esponen  la salivacion y  la
estomatitis mercurial; por cuya razon debe ser parco el mdico en su
uso, aun en dsis estremadamente atenuadas; conviene reservarle para las
afecciones que cura mejor que cualquiera otra sal mercurial, cuando en
estas afecciones hay, por ejemplo, lceras en la garganta, en la boca,
dolores ostecopos, etc.....

En atencion  lo espuesto, el _mercurio vivo_ es rara vez el mejor medio
en los accidentes secundarios, y mucho menos en los terciarios de la
sfilis, siendo por lo tanto preferibles siempre las preparaciones
mercuriales,  menos que en el principio de una infeccion reciente, se
haya usado convenientemente el _mercurio_. Preciso es confesar que los
tratamientos clandestinos, los remedios secretos  mal aplicados, y la
negligencia de ciertos enfermos ponen con frecuencia al mdico en el
mayor embarazo para apreciar los medios que se han usado y aun la
naturaleza misma del mal que puede ser mercurial y juzgrsele
sifiltico, y _vice-versa_. Esto es precisamente lo que constituye una
de las dificultades que se presentan para curar accidentes mas  menos
remotos, tales como manchas, pstulas; pstulas tuberculosas, aftas
induradas, escoriaciones de las mucosas, placas mucosas, tubrculos,
cries, periostitis, exstoses, dolores ostecopos, tumores gomosos,
ozena sifiltica, y otros accidentes mas remotos aun, cuya curacion por
los medios antisifilticos espresa  descubre el orgen, como son:
ciertas gastritis, cefleas y cefalalgias, dolores reumticos.....

Mas sean las que quieran las dificultades de estos tratamientos, se
puede recurrir  medicamentos que, como el _sulfuro de cal_, el _cido
aztico_, la _tuya_ y el _mezereum_, juegan en las transformaciones de
la sfilis en todo el organismo. Bien pronto volvermos  decir algo de
esto al hablar de las ditesis; pero antes de abordar el exmen de las
afecciones sifilticas de la piel, indicarmos que el _azoato de
mercurio_ est mejor indicado en las vegetaciones sifilticas blandas,
sangrantes, poco dolorosas y planas, situadas en la faringe, en el ano
y en la lengua.

En este sntoma, como en cualquiera otro de la sfilis, es muy
importante hacer observar que el mdico instruido evita con cuidado toda
cauterizacion y toda escision, hasta la aplicacion de pomadas y lociones
medicamentosas irritantes. La razon de esto es que los sntomas,
chancros y vegetaciones, espresion del vrus interno, cuya manifestacion
esterior indica la fuerza  languidez, la regularidad  la aberracion,
importa dejarles subsistentes  fin de reconocer el efecto del
tratamiento en las modificaciones que sufran. Esta prctica es por lo
tanto la mas racional y la mas sencilla, y que desgraciadamente
abandonan algunos enfermos, la que, merced  su impaciencia, estiman mas
cortar una escrescencia que reaparecer tantas veces como se arranque,
que aguardar algunos dias para verlas arrugarse, desecarse y desaparecer
sin dolor y sin dejar rastro alguno, por la eficaz influencia del
_mercurio_, del _cido aztico_ y de la _tuya_ administrados al
interior.

=D.= _Afecciones cutneas._--Es precisa que las afecciones cutneas
conocidas con el nombre de siflides y claramente descritas en los
libros, sean fciles de diagnosticar y que presenten caractres
inequvocos. El _mercurio_ por otra parte no solo es eficaz en
enfermedades cutneas procedentes de una manifestacion secundaria de la
sfilis, sino que tambien lo es en varias afecciones herpticas y
escrofulosas.

Las siflides pueden revestir todas las formas de las enfermedades
cutneas. Se manifiestan algunas veces simultneamente con los sntomas
primitivos, si bien las mas se verifican despues y aun con meses y aos
de intrvalo. Hay circunstancias en que estas erupciones estn
acompaadas de movimientos febriles y dolores nocturnos en los huesos y
las articulaciones; casi siempre alternan con cualquier otro sntoma
sifiltico. Las partes genitales, la mrgen del ano, la cara, la frente,
el dorso, y el abdmen, son los puntos de preferencia. Sea cual quiera
la forma, siempre tienen un color particular de rojo violeta  de
amarillo sucio; se la designa con el nombre de heptica y cobriza, y
presentan en general una tendencia notable  la ulceracion que reviste
el carcter sifiltico.

Las pstulas sifilticas, y en particular la _corona veneris_, exigen
con preferencia la _tuya_ y el _cido aztico_, despues del _mercurio
vivo_  el _cinabrio_. Las escamas y todas las esfoliaciones, aun de la
palma de las manos, con el aspecto cobrizo caracterstico, reclaman el
_sublimado corrosivo_, el _cinabrio_, y cuando mas, la _clematis_, el
_licopodio_, el _mezereum_. En los tubrculos, son eficaces el _biyoduro
de mercurio_ y el _carbonato de cal_. Las ulceraciones ceden con el
_etiope mineral_, el _azoato de mercurio_, el _slice_, la
_estafisagria_ y la _tuya_, cuando se cubren de costras y se sitan en
los rganos genitales.

En todas las formas de las siflides estn mas indicadas las _sales
mercuriales_ que el _mercurio vivo_. El _cinabrio_ en general,
corresponde mas exactamente  las erupciones vesiculosas,  las
vesculas aisladas  por placas sobre fondo rojizo, en las tumefacciones
rubicundas, erisipelatosas de las mejillas y de los prpados, en las
manchas mucosas, en las fluxiones de la mucosa nasal con esceso de
secrecion, que la fluxion se estiende al labio con vesculas, y que el
prurito es violento. El calomelano es mas propio para los abscesos en el
ano; el _biyoduro de mercurio_, en las induraciones  concreciones, y
los tubrculos; el _sublimado corrosivo_ en los casos rebeldes, el
estado caquctico, las ulceraciones corrosivas, las rubicundeces vagas y
estensas, el _azoato de mercurio_ en el intertrigo, las escoriaciones,
el _mercurio vivo_  _soluble_ en la zona no sifiltica antes del
_arsnico_ mismo y otros medicamentos propios de esta erupcion, tales
como el _grafito_, el _causticum_ y el _zumaque_; alternado con el
_azufre_, es un poderoso medio de resolucion en la induracion de la piel
y del tejido celular.

Aun en las afecciones no reputadas como sifilticas, el _mercurio_ y sus
preparaciones tienen una eficacia superior  la _sepia_ y al _carbon
vegetal_, en la psoriasis; al _petrleo_, _grafito_, _sal marina_,
_carbonato de cal_ y _zumaque_, en el eczema; los mercuriales son tiles
en el tratamiento del ectima y en las grietas, aunque en menor grado que
el _zinc_, la _tuya_ y la _pulsatila_, pero teniendo presente que el
_licopodio_, el _grafito_, el _zinc_ y otros varios medicamentos estn
indicados en estas especies de lesiones cutneas. El _mercurio_ es con
frecuencia preferible  _arsnico_ y _belladona_ en el _lupus_, y entra
como elemento esencial en el tratamiento de la elefantiasis y de la
_flegmasa alba dolens_. Ciertas tias reclaman su uso sobre todo
despues del _azufre_ y del _carbonato de cal_; lo mismo puede decirse de
casi todas las afecciones herpticas en personas escrofulosas 
linfticas y de una constitucion floja.

=E.= _Afecciones serosas, caqucticas, anmicas y escrofulosas._--Se
tratan victoriosamente por el _mercurio_ muchas enfermedades, ya sean la
espresion de las caquexias escrofulosa, sifiltica y mercurial, ya que
contribuyan  desarrollar el estado de las mismas. Independientemente de
las afecciones indicadas ya, podemos citar: 1. las colecciones
serosas, desde el edema  hinchazon de los tegumentos con aspecto flojo
y color plido y sucio de la piel hasta la ascitis. En todos estos
casos, el _mercurio_ puede jugar en union con la _belladona_, el
_arsnico_ y el _azufre;_ en el hidrocele escrofuloso, el _slice_ es
muy anlogo  _mercurio_. Las hinchazones artrticas, edematosas y
plidas, con dolores internos y gastrose, exigen _mercurio_ y muchas
veces la _quina_.

2. Los flujos astnicos, los infartos glandulares  mucosos con
hipersecrecion  tendencia  la destruccion de los tejidos. La materia
de estos flujos y de estas secreciones est mal elaborada; la supuracion
es icorosa y de mal carcter; sucede lo contrario que en las
ulceraciones de la sfilis reciente cuando la esfera vegetativa no est
aun alterada. En todos los casos de hipersecreciones hay atona de la
fibra, astenia nerviosa y descomposicion de los lquidos: sudores
nocturnos, diarreas colicuativas, lientera, otorrea, leucorrea, coriza
con ozena, ligera hinchazon de la nariz y el periostio, salivacion,
supuracion saniosa abundante de las superficies ulceradas y blandas. El
fsforo, el _azufre_, la _quina_ y el _carbonato de cal_ son  veces tan
tiles como el _mercurio_.

3. La sudamina, el sudor de los pis, la alopecia, la caida 
deformidad de las uas, la esterilidad, las prdidas seminales, la
albuminuria y una multitud de afecciones debidas  una cacoquimia,  
una perversion funcional con un fondo de astenia y falta de plasticidad.

4. Las afecciones caracterizadas por la astenia nerviosa con temblor
muscular, grande debilidad; las parlisis que se desarrollan con
lentitud, parciales  generales, con infiltraciones serosas en diversos
grados, decoloracion de los tejidos, ausencia del calor natural; las
manas automticas, la corea, y aun la misma epilepsia.

El _mercurio_, en fin, es uno de los principales medicamentos de la
escrfula; conviene no solo en los infartos linfticos y en las
flegmasas subagudas de las mucosas, sino tambien en su perodo
avanzado, si hay sudores nocturnos, flujos colicuativos,
enflaquecimiento rpido, gnglios infartados  ulcerados, erupciones
costrosas  pruritosas, especialmente en el cuero cabelludo, orinas
sucias y abundantes, deposiciones fciles y lientricas, timpanitis,
raquitismo. En estos casos, las dsis mas dbiles son las mas eficaces,
pues su semejanza conduce  la necesidad de su estrema atenuacion.

Obrando el _mercurio_ electivamente en el sistema linftico y sobre la
fuerza plstica, conviene de preferencia en el _habitus_ leucoflegmsico
y en la hinchazon de la piel, con facilidad  resfriarse y  sudar; pero
con la condicion, de que los casos que exigen el _mercurio_, cuanto mas
se separan de estas disposiciones orgnicas, tanto mas distan de este
medicamento y se aproximan  sus sales, desde el _precipitado rojo_
hasta el _sublimado corrosivo_, y desde el _sulfuro de mercurio_ hasta
sus _yoduros_ y _azoatos_. Asimismo conviene el _mercurio_, por sus
efectos, en la alteracion de la nutricion, en la venosidad y en el
estado seroso, en la retardacion del desarrollo intelectual por la
debilidad fsica y vegetativa; pero se debe recurrir  una de sus sales
si se unen la sequedad de la piel  de las superficies exhalantes y
algunos fenmenos de eretismo sanguneo. El _mercurio_, adems,
despierta la receptibilidad medicinal cuando la vida vegetativa es la
mas especialmente afectada, y que la astenia plstica y el
entorpecimiento de la inervacion se opone  toda reaccion.

Las indicaciones del _mercurio_ en las afecciones que acabamos de
enumerar sucintamente, estn caracterizadas por algunos de los sntomas
que indican su profunda influencia en el organismo, como los siguientes
que completan el cuadro de su accion: calambres, espasmos, grande
fatiga, debilidad enorme, malestar del cuerpo y del espritu,
somnolencia, ardor de la sangre con temblor de los miembros, infartos
linfticos, tumefacciones pasivas de las mucosas con hemorragia,
rubicundeces astnicas en la piel, flujos pasivos, secreciones
exageradas, pus mal elaborado, lceras fagednicas, edemas; derrames
serosos, decoloracion de los tejidos, color amarillento de la piel,
sudores fciles, escitabilidad de todos los rganos, marasmo, agravacion
de los sntomas por la noche y con el calor de la cama, grande
sensibilidad y agravacion de los padecimientos al aire frio.

Siempre que en el tratamiento de la sfilis se observe un conjunto de
sntomas como los siguientes: cries hmedas, lceras fungosas,
flcidas, astnicas, disolucion de la sangre, vacilacion de los dientes
y erosion de las encas, mal estado de la boca, salivacion, temblores,
fiebre hctica, es muy probable que haya una caquexia mercurial. Desde
entonces se debe proceder  dar un antdoto, entre los que debemos
indicar: 1. el _azufre_, que es el que mejor corresponde  los sntomas
de la fiebre lenta y al eretismo que sufre en medio de los fenmenos mas
graves. Las aguas minerales sulfurosas obran en este sentido con mucha
eficacia, no por neutralizar el _mercurio_ que pueda existir en la
economa, sino por combatir los efectos del medicamento y las
modificaciones que opera en la vitalidad y los tejidos, especialmente
en la gota mercurial, las tumefacciones articulares aisladas, las
parlisis incipientes con temblores, las flegmorragias. El _mercurio_ es
 su vez uno de los mejores antdotos de los efectos dinmicos del
_azufre_. El _sulfuro de cal_ est igualmente indicado en la caquexia
mercurial, la astenia nerviosa, las cries, las complicaciones
escrofulosas.

2. El _cido aztico_,  la dsis mas dbil, pero bien apropiada,
neutraliza los efectos del _mercurio_ y cura las afecciones sifilticas
agravadas  sostenidas por este medicamento, como son: las vegetaciones
y las lceras de los rganos genitales, las aftas y los chancros
corrosivos  flcidos, los infartos de las glndulas inguinales, las
lceras de la garganta, la gota militar, las manchas color de violeta 
cobrizas en la piel con aspecto sucio, la otorrea, la oftalma, la
ozena, las grietas, los herpes en las manos, de carcter sospechoso, las
pstulas lvidas en la frente y en el dorso, la sensibilidad escesiva
del cuero cabelludo, la alopecia.

3. El _oro_ puede reemplazar al _cido aztico_ en un gran nmero de
estos casos; pero combate mejor aun las cries de los huesos del crneo,
de la nariz y de la cara, la destruccion de las partes blandas del
paladar, los dolores ostecopos, los accidentes de la gota anormal, la
dispepsia, las palpitaciones, el hidrotorax incipiente, la ictericia y
las afecciones del hgado.

4. La _quina_, cuando es mas bien el organismo y no un rgano en
particular el afectado, cuyas fuerzas radicales estn alteradas, como
por ejemplo: en la caquexia sin lesion especial, en la fiebre lenta con
descomposicion del vientre y timpanitis, en las hemorragias pasivas y el
edema de diversos rganos. La accion dinmica de la _quina_ est aqu
tan indicada, que no se necesitan mas que dsis muy dbiles para
reanimar las fuerzas, volver el tono  la fibra, escitar la vitalidad.
El _sulfato de quinina_ es algunas veces una preparacion mas apropiada
que la _quina_. Dsis mayores son preferibles en ciertos efectos
febriles del _mercurio_ y que toman un tipo intermitente,  la forma de
esta fiebre larvada, con sensacion de gran dislaceracion en la cabeza 
en otra parte cualquiera.

5. El _yodo_ es otro antdoto bien indicado en la salivacion mercurial,
en los infartos linfticos y ganglionares desarrollados por la
influencia del _mercurio_; el _slice_ se adapta  las cries,  las
lceras degeneradas que se han resistido al _cido aztico_, al
_oro_.... El _opio_ est indicado en los casos de postracion y para
ayudar  completar la accion de la _quina_. El _mezereum_, la _clematis_
y el _cido fosfrico_ convienen cuando el _mercurio_ ha desarrollado
erupciones cutneas; la _tuya_, el _licopodio_, cuando hay vegetaciones
sostenidas por dsis mercuriales; la _plata_ y otros medicamentos ya
indicados, si las emanaciones  vapores mercuriales han determinado
accidentes paralticos.

En las afecciones mercuriales rebeldes  los medicamentos mas
apropiados, no hay algunas veces mas que el _mercurio_ mismo que las
pueda curar. Una multitud de hechos curiosos han establecido para este y
otros medicamentos que las dsis infinitesimales son las mas idneas
para disipar los efectos diatsicos y dinmicos de sus exageradas dsis.

=Dsis.=--Si es importante no escederse de la dsis conveniente,  fin de
evitar los efectos medicinales que con tanta frecuencia complican la
enfermedad  influyen desventajosamente en su tratamiento, en el
_mercurio_ es mas que en cualquiera otro medicamento. Las afecciones
febriles  inflamaciones locales ceden con dsis muy tnues: algunos
centgramos de la tercera trituracion, repetidos varias veces cada hora,
por ejemplo,  algunos glbulos de la cuarta, sesta y aun duodcima
atenuacion disueltos en agua para tomar por cucharadas mas  menos
aproximadas. Con estas dsis se curan las amigdalitis, las anginas y una
multitud de irritaciones mucosas y de flogosis, de fiebres, de
neuralgias.....

Las trituraciones comunes, es decir, las hechas con un grano,  con
diez, bastan para el tratamiento de la sfilis, ya se emplee el
_mercurio vivo_, ya una de sus sales,  de sus compuestos, de _azufre_,
de _yodo_..., segun el perodo de la sfilis que se haya de tratar  los
sntomas sifilticos dominantes; y rara vez habr precision de recurrir,
no dirmos al licor de Van-Swieten, sino  una solucion mucho menor de
_sublimado corrosivo_; 15 centgramos por 250 gramos de agua destilada,
para tomar  cucharadas cada doce horas.

No pueden negarse los buenos efectos del _ungento mercurial_ en
fricciones en algunos casos de inflamacion, tal como el panadizo, la
angioleucitis  inflamacion de los vasos linfticos.....




MEZEREUM.--DAPHNE MEZEREUM

(MECEREON).


 I.--Historia.

El _mezereum_ es de la familia de las thimelas, _Juss._, y de la
octandria monoginia, _Linn._--No se trata del torvisco (_daphne
guidium_), sino de la _laureola hembra_  _daphne mezereum_, y cuya
corteza es la que se usa y de la que se prepara la tintura. En todos
tiempos se ha creido que la aplicacion de la corteza irrita la piel y
sostiene una supuracion superficial. Se conocen pocas observaciones
referentes  su uso interno; sin embargo, Huffeland la empleaba con
xito en los dolores ostecopos, la tumefaccion de los huesos y ciertas
afecciones cutneas. Algunos prcticos le han usado como un medio de
combatir ventajosamente las periostitis, los padecimientos por abuso del
_mercurio_, las adenitis escrofulosas, los herpes, tias, leucorreas,
neuralgias y tics dolorosos, oftalmas crnicas, cierta hematuria,
acortamiento de los tendones, fiebres intermitentes; mas para precisar
estas indicaciones y algunas otras es preciso acudir  Hahnemann, que es
el primero que se ha dedicado al estudio de los efectos del _mezereum_
en el hombre sano.


 II.--Efectos fisiolgicos y teraputicos.

El conjunto de los efectos fisiolgicos del _mezereum_ indica una accion
electiva sobre las membranas mucosas y sobre la piel primeramente, y en
los tejidos celular y seo despues. Pero si este medicamento fuese mejor
conocido, hay razones para creer que se podria determinar mas
positivamente su electividad sobre el sistema linftico,  la manera del
_mercurio_.

Por mas de un concepto son anlogos estos dos medicamentos; la analoga
del _mercurio_ se halla en los sntomas siguientes del _mezereum_:
dolores dislacerantes y tractivos; tumefaccion y dolor de las glndulas,
de los huesos y cries; movimientos impetuosos de la sangre, fiebre
violenta, pero con alternativa de aumento y disminucion, grande
sensibilidad al frio; agravacion por la tarde y al aire frio;
enflaquecimiento  hinchazon del cuerpo y de la cara; dolores
quemantes, prurito, irritacion  inflamacion subaguda de las mucosas de
los sentidos, de la boca y de los rganos digestivos, coriza fluente,
leucorrea y otros flujos, debilidad y palidez.

Pero en el _mezereum_, hay mas bien que escoriacion en las membranas
mucosas, dolor. Las lesiones en la piel y las ulceraciones no presentan
una supuracion degenerada y saniosa; las orinas estn mas bien
disminuidas y muy elaboradas; hay dolores seguidos de debilidad
paraltica, pero no de parlisis; los temblores no existen y la caquexia
no se presenta completamente, aunque es una verdad que existe
rudimentariamente en algunos sntomas de este medicamento.

Sus sntomas en general son la espresion de una ditesis escrofulosa, de
herpetismo, de stasis venosos. Fundado en esto, Reisig hizo de l un
especfico en la hemicrnea del lado derecho. En algunos casos de
neuralgias faciales con estorbo en la cabeza, dislaceracion en los
maxilares superiores y dolor que irradia de la sien  los dientes
superiores, este medicamento ha sido eficaz, as como tambien en los
dolores violentos, con estremecimientos en los msculos de una pierna y
espasmos de las fibras que se acortan  se hinchan. Un dolor de este
gnero en el msculo temporal derecho ha cedido con _mezereum_.

Este medicamento merece ser empleado con mas frecuencia en los dolores
profundos y ostecopos agravados por el tacto y el movimiento, afectando
alguna intermitencia y habindose resistido  la accion de los
medicamentos mejor indicados en el elemento dolor. La odontalgia, pues,
consiste en punzadas quemantes  dislaceraciones vivas que se estienden
hasta las mejillas y los oidos. Los dientes parecen muy largos, el
dolor aumenta por el contacto de los alimentos y por el tacto en los
dientes. Los dolores se agravan por la tarde, y no se fijan tanto en los
dientes cariados como los en que la membrana alveolar est afectada,
inflamada;  veces las encas se cubren de vesculas quemantes. En todos
estos casos, es preciso tener presente que los enfermos vienen
padeciendo erupciones degeneradas que reaparecen con bastante
regularidad en el esto.

Las afecciones espasmdicas no son estraas  este medicamento; adems
de los sntomas precedentes, podemos indicar los dolores calambrides,
los saltos y estremecimientos musculares, la contraccion de las pupilas,
la constriccion y apretamiento de la faringe, el hipo y las
contracciones del diafragma, la constriccion espasmdica del esfinter
del ano, los sacudimientos y contracciones rpidas de los msculos,
sobre todo de los cigomticos y palpebrales. Estos sntomas determinan
la eleccion del _mezereum_, en algunas irritaciones del ojo con
rubicundez de la conjuntiva y escozor en los ngulos, en ciertas
erupciones escamosas alrededor de los labios y en los miembros, en
algunas diarreas violentas con procidencia del recto.

Las afecciones de la cabeza con presion, aturdimiento y sobre todo
pulsaciones en el cerebro, amargor de la boca, nuseas con
horripilaciones, sensacion de hambre durante la fiebre,  vmitos
violentos con incomodidad en la cabeza de carcter vertiginoso, son
caractres de la fiebre del _mezereum_, la cual es intermitente con
calofros y frio mas prolongados que el calor, sed viva en el estadio
del frio, sudor durante el sueo; cuando la fiebre es continua suele ser
muy rpida en su curso y se asemeja mas bien  un acceso aislado de
fiebre intermitente.

El _mezereum_ altera profundamente los tejidos; y todas las flogoses
mucosas de su dominio tienen los dos caractres de subagudeza  de
cronicidad y de ligera hinchazon por la participacion del tejido celular
subyacente en la afeccion de la membrana mucosa. Tal es la indicacion
del _mezereum_ en la laringitis crnica, resto casi siempre de la
sfilis,  del abuso del _mercurio_ y de las sales de _yodo_. Esta
laringitis puede ser tal, que los tejidos profundos se alteren hasta el
punto de comprometer el libre ejercicio de la palabra, y que resulte por
lo mismo la parlisis accidental de la lengua.

El _mezereum_ est dotado de una incontestable eficacia en las
inflamaciones con escoriaciones de la garganta y de las narices; en las
leucorreas subagudas con ardores quemantes, cualquiera que sea la
naturaleza del flujo; en ciertos infartos del cuello de la matriz, en el
escirro,  por lo menos en la induracion del ploro y espesamiento de la
mucosa del estmago, ya en el cardias, ya en el ploro, aun con dolores
que provocan vmitos caractersticos del cncer; en la blenorragia
ulcerosa en la que la irritacion se propaga  los tejidos submucosos. En
todas estas circunstancias, hay un estado escrofuloso  de debilitacion
 causa de los estragos constantes de un vicio herptico por lo menos.

Los buenos efectos de la _plata_ en las afecciones profundas y en las
lesiones de los huesos no son superiores  los del _mezereum_ con quien
tiene analoga por su electividad sobre los mismos tejidos y por varios
efectos teraputicos concernientes  la laringe, el estmago, los
huesos, las lceras en la piel, el prurito. El _cido fosfrico_ con mas
razon que la _asaftida_, merece ocupar el mismo lugar y ser
administrado con los anteriores en los efectos desastrosos del
_mercurio_ y de la escrfula en el sistema seo. El _mezereum_, en
particular, es apto para disipar las periostitis que se han resistido al
_mercurio_; es tambien eficaz en los exstoses de los huesos, largos
sobre todo, y en las cries fijas  ambulantes, con supuracion moderada,
sin ella con mas frecuencia, pero cubrindose de costras en la
estremidad del trayecto fistuloso.

Las lceras fagednicas, varicosas, de mal carcter, cuyo tratamiento es
largo, especialmente cuando los medicamentos mas usuales han sido poco
eficaces, reclaman _mezereum_, y estn en relacion con su accion sobre
el tejido celular  huesoso sirviendo de base  la lesion. Obra con
preferencia en estos tejidos, por lo cual es mas propio en el
tratamiento de las lceras con bordes no duros,  cuya induracion ha
desaparecido por la influencia de otros medicamentos; reanima la
superficie ya negruzca y escita en ella una vitalidad normal. Las aftas
profundas, anchas y flcidas, particularmente en la garganta, son
igualmente del recurso del _mezereum_, cuando son antiguas, de recidiva,
y se las puede atribuir al abuso del _mercurio_   una sfilis
degenerada.

Las enfermedades cutneas que forman el resto de la herencia teraputica
del _mezereum_ estn caracterizadas mas bien por la etiologa que por
los sntomas: rebelda, escrfula, siflide tenaz, abuso del _mercurio_
y del _azufre_, repercusion, h aqu los elementos etiolgicos dignos
para fijar la eleccion del _mezereum_; en la descamacion repetida del
epidrmis con algunos puntos ulcerados en distintos sitios, en la tia
de los nios cuando es hereditaria, en las erupciones psoriformes y
papulosas, en las inflamaciones del borde libre de los prpados, en lo
cual la _digital_ y la _sal marina_ son muy anlogas, en los herpes
escamosos, en fin, con costras que se reproducen constantemente y que
han empezado por un grupo de vesculas, ya sobre la nariz, ya en el
labio superior y el menton, ya en la cara y en los miembros.

=Dsis.=--El _mezereum_ se administra en todas las dsis, desde 5 y 10
gotas de la tintura, hasta algunos glbulos  una gota de la sesta y
duodcima dilucion. Pero la esperiencia prueba, que las dsis mas
fuertes no son siempre las mas eficaces, aun en enfermedades de los
huesos y de la piel,  en estados discrsicos. Se hacen aplicaciones
esteriores por medio de una pomada compuesta de 20  30 gotas de la
tintura para 30 gramos de manteca. La glicerina es tambien un vehculo
muy cmodo para la tintura en la proporcion de una parte de esta para
cuatro  mas de glicerina.




MILLEFOLIUM.--ACHILA MILLEFOLIUM

(MIL HOJAS).


 I.--Historia.

Esta planta, de la familia de las corimbferas, _Juss._; de la
singenesia poligamia, _Linn._,--ha gozado en otros tiempos de grande
reputacion en las hemorragias de toda clase, en dolores y espasmos, y
aun en la epilepsia que reconoce por causa la supresion de un flujo
sanguneo. Tambien se ha usado en la supresion de las reglas, de los
loquios, de las hemorrides.


 II.--Efectos fisiolgicos y teraputicos.

Las esperiencias en el hombre sano hechas hace algunos aos con este
medicamento, nos pueden conducir  conocer el secreto de sus propiedades
positivas. Se observan dolores casi siempre lancinantes en todas las
partes del cuerpo; dolores quemantes y congestivos, especialmente en el
pecho y en el abdmen; latidos y susurro en la cabeza; afluencia de
sangre, encendimiento de la cara; sensacion de plenitud en el estmago,
tenesmo con calor y presion en el recto; puntos, obstculo y opresion en
el pecho; estos sntomas hacen temer que los ensayos no son numerosos y
completos. Bastan, sin embargo, para autorizar su uso en casos de
hemorragias, de las que han triunfado ya en la prctica varios mdicos.

Estas hemorragias son: la hemoptisis congestiva que reemplaza  los
dolores lancinantes en los pulmones; en la bronquitis con dolores
torcicos y esputos sanguinolentos; hemorrides fluentes cuando la
prdida de la sangre es grande, la epistaxis con dolores pulsativos 
dislaceraciones en la cabeza; la metrorragia, los loquios escesivos; la
ditesis hemorrgica y todas las hemorragias por recidiva.

El jugo de la planta y su infusion han sido algunas veces preferidas
para obtener estos resultados. Con estas preparaciones se han conseguido
igualmente buenos efectos en ciertas alteraciones neurlgicas y
espasmdicas, y hasta epileptiformes, procedentes de la supresion de las
reglas, de los loquios, de las hemorrides, de una epistaxis, y en estos
casos la accion del medicamento disipa los padecimientos reproduciendo
el flujo sanguneo.

=Dsis.=--La esperiencia no ha confirmado suficientemente la accion de las
pequeas dsis, y parece conveniente administrar hasta 5  6 gramos del
jugo de la planta, 15  20 gotas de la tintura,  una infusion teiforme;
reservando las atenuaciones para casos en que haya grande
irritabilidad.




MOSCHUS (ALMIZCLE).


 I.--Historia.

Esta sustancia, escesivamente olorosa, procede de un animal del gnero
de los cabritos. Se usa el _almizcle_ de Tonquin  de Oriente, y cuya
historia data del siglo XVI. Se le emple primeramente en el histerismo
y otras afecciones nerviosas. Posteriormente se le ha usado en el tifus
y fiebres nerviosas graves, en la fiebre catarral epidmica, y
ltimamente en el delirio atxico de la neumona, como lo ha espresado
muy bien M. Trousseau en su _Tratado de Teraputica_.

La importancia del _almizcle_ no est aceptada por todos los
teraputicos; pues mientras unos le han relegado al olvido, otros se
limitan  usarle en afecciones nerviosas astnicas y atxicas. Debemos,
pues, emitir nuestra opinion,  ilustrar la prctica, inquiriendo
primero sus efectos fisiolgicos y presentando despues los hechos
publicados hasta el dia.


 II.--Efectos fisiolgicos y teraputicos.

Entre todos los sntomas atribuidos legtimamente al _almizcle_, solo
hallamos ciertos dolores de carcter calambride, tractivo, y que se
fijan en el sistema muscular voluntario. Se observan sensaciones de
tension y de presion en la cabeza, vientre y pecho, sensaciones que
especialmente en la primera adquieren una agudeza tal, que parece como
si se introdujese un clavo.

Dominan mas los temblores, los espasmos, las convulsiones, los sntomas
tetnicos, la histeria y el asma, y otras afecciones nerviosas: hay
abatimiento, debilidad, desfallecimiento, sensacion de frio,
horripilacion frecuente que desde la cabeza se estiende  todo el
cuerpo, acceso de calor quemante, vrtigos y oscilacion delante de los
ojos y que llegan hasta el desvanecimiento, cierto estado como de
embriaguez, oscurecimiento repentino de la vista, ojos fijos y
centelleantes, ruido en los oidos y disecea, calor de la cara  de una
mejilla sin rubicundez, y encendimiento de la otra sin calor, acceso de
nuseas, vmitos violentos, acceso de contraccion dolorosa hcia el
ombligo con suspension de la respiracion, sensacion de tension del
vientre con una ansiedad que obliga  cambiar de sitio sin cesar,
compresion de los gases, diarrea, estreimiento, conato apremiante 
intil  deponer, exaltacion del apetito venreo, impotencia, vmito
despues del cito, reglas anticipadas y escesivas, sensacion como si
todo afluyese  las partes genitales, constriccion de la laringe,
respiracion difcil, constriccion espasmdica y sofocante en el pecho,
palpitaciones angustiosas del corazon, ardor con sensacion de frio en
los dedos de las manos, movimientos convulsivos de estas, inquietud y
debilidad paraltica de las piernas.

La esfera nutritiva parece que no est alterada; pues si hay algunos
eructos, y alteraciones momentneas de las secreciones y prurito, solo
son efectos de una escitacion sangunea y nerviosa efmera.

Los efectos del _almizcle_ prueban su accion esclusivamente electiva
sobre el sistema nervioso crebro-espinal, y le constituyen en un
medicamento especial para un histerismo en el que los dolores son
confusos  indescriptibles, con clavo histrico: esta afeccion tiene
adems por caractres sensaciones de constriccion en el pecho, en el
epigastrio y en el vientre; grande variedad de los espasmos, de la
congestion y del flujo, una irregularidad muy pronunciada en los
fenmenos de la calorificacion, interrumpidos por momentos de calma. No
nos corresponde esponer teoras sobre el histerismo, despues de las
presentadas por hbiles fisilogos; nos limitamos  la parte prctica de
la teraputica, para determinar hasta donde sea dable las indicaciones
del _almizcle_, uno de los medios antihistricos mas poderosos en toda
clase de neuropatas y todos los cambios de dolores en las mujeres
nerviosas. No es menos eficaz en algunas variedades de afecciones
nerviosas asmticas, en el asma de Millar, en el espasmo de la glotis,
en el hipo espasmdico con sensacion de constriccion.

Pero cuando una neumona, una fiebre catarral grave, una nerviosa
tifodea, el tifus, han llegado  ese perodo astnico en el que la
postracion se combina con fenmenos de escitacion, y en el que el
_subdelirium_ se manifiesta y progresa en medio de los sntomas
nerviosos que atestiguan la ataxia sobre un fondo de adinamia, el
_almizcle_ est entonces llamado  regularizar la marcha de la fiebre, 
sofocar sntomas peligrosos,  establecer el predominio del sistema
sanguneo necesario para la crsis de la enfermedad.

No seria infundado, en fin, usar este medicamento en algunas
convulsiones de los nios sumidos en una debilidad nerviosa por el
progreso de una fiebre,  por la persistencia de los espasmos, en
ciertas afecciones tetnicas, en diversos estados nerviosos de personas
aniquiladas por largos padecimientos y profundamente hipocondracos, y
en la impotencia de las personas muy nerviosas, cuya actividad moral y
debilidad orgnica estn en completa desarmona, y el deseo venreo tan
pronunciado que la misma escitacion que desarrolla en los rganos
paraliza su accion.

=Dsis.=--Rara vez convendr administrar mas de 2  3 gotas de la tintura
en agua; lo mas general es servirse de 2  3 de la primera  segunda
atenuacion, siendo tambien pocos los casos en que convenga recurrir 
atenuaciones mas altas.




MURIATIS ACIDUM (ACIDO CLORHDRICO.--ACIDO MURITICO).


 I.--Historia.

Es de admirar que con los progresos de la teraputica que tiende cada
vez mas  establecer sus indicaciones, segun la accion fisiolgica de
los medicamentos, los autores clasifiquen tan diversamente el _cido
clorhdrico_. Mientras que M. Trousseau[10] hace de l un simple _tnico
astringente_, detenindose en la infancia del arte, Giacomini le
considera como un hipostenizante vascular venoso anunciando sus virtudes
_ priori_. El primero solo tiene en cuenta sus propiedades qumicas y
mecnicas; el segundo prejuzga sus propiedades dinmicas, sin determinar
las indicaciones teraputicas.

El _cido clorhdrico_ ha sido poco usado, no obstante estar
esperimentado por Hahnemann y algunos de sus discpulos. A pesar de
todo, sus efectos fisiolgicos armonizan muy bien con los resultados
clnicos obtenidos hasta el dia y llaman justamente la atencion del
prctico. Este medicamento tiene alguna analoga con el _almizcle_ por
sus sntomas febriles; con el _mercurio_, por sus lesiones y su
caquexia, es decir, por su estado discrsico. Pero los sntomas febriles
del _almizcle_ son nerviosos por su accion directa sobre el sistema
crebro-espinal, mientras que los del _cido muritico_ son el
resultado de su accion sobre la sangre y el conjunto de lquidos y
slidos. En cuanto  su analoga con el _mercurio_, debe decirse, en
verdad, que no es tanta en la ditesis como con otros cidos minerales.


 II.--Efectos fisiolgicos.

En el _cido clorhdrico_ los dolores son dislacerantes, rpidos,
acompaados de hormigueo y debilidad,  disminuidos por el movimiento,
como si llamando mas sangre  influjo nervioso en la parte, esta fuese
menos sensible  la lesion de la sensibilidad. Los dolores de las
articulaciones producen la sensacion de quebrantamiento. Hay dolor en
las partes profundas de los miembros, calor, sensibilidad dolorosa del
periostio, grande apata, temor de moverse, abatimiento escesivo, marcha
vacilante y estrema sensibilidad al frio hmedo.

Se observan sntomas de prodromos febriles en los que domina el frio;
calores febriles sin sed, grande agitacion durante la fiebre, pulso
intermitente, irregular, frecuente, hinchazones hidrpicas, hemorragias
pasivas, sequedad de la boca, irritaciones con escozor, quemazon,
ulceraciones en las diversas mucosas de los rganos de los sentidos y de
las vsceras; la inercia muscular se estiende  las fibras de los
intestinos y de las membranas musculares; la vida vegetativa est
profundamente atacada, mas que por el sistema venoso, por el linftico;
hay pruritos y ardores; algunas veces, erupciones costrosas, fornculos,
pstulas negras, lceras ptridas y dolorosas.

El carcter venoso del estado crnico consiste en las mismas erupciones
y en sntomas como los siguientes: sensacion de ardor que acompaa 
todas las irritaciones de las mucosas y de las lesiones cutneas,
hemorragias por trasudacion  la superficie de las membranas mucosas,
hemorrides con prurito, quemazon y flujo de sangre.


 III.--Efectos teraputicos.

El _cido clorhdrico_ se usa tilmente en un gran nmero de afecciones
de personas debilitadas, venosas y cuyo sistema muscular est torpe, 
que padecen alguna parlisis parcial, tales como ciertas convalecencias
en borrachos de profesion; en personas que han abusado de los placeres y
de la mesa; cuando hay sequedad en la piel, colecciones serosas en el
peritneo y otros puntos, erupciones costrosas sin caractres
sobresalientes, prurito en la piel que fatiga por lo mucho que molesta,
prurito en el ano, en la vulva, hemorrides pasivas, hinchazon de la
punta de los dedos de los pis y manos con rubicundez lvida y dolor
quemante, entorpecimiento de los dedos de las manos con palidez;
rubicundez ardorosa de las mejillas, granos en la cara, hinchazon y
rubicundez de los prpados; relajacion crnica de los esfnteres;
aumento y aun evacuacion involuntaria de las orinas; escrementos
difciles de escretar por inercia del recto,  deposiciones
involuntarias y evacuadas inmediatamente de sentirse la necesidad;
irritaciones de la vulva y del prepucio con ardor, lceras, secrecion
escasa y acre  saniosa; impotencia, reglas adelantadas; irritacion de
la boca con pstulas y lceras blandas, tumefaccion escorbtica de las
encas, ronquera y sensacion de escoriacion en la laringe, disecea.

Para mejor caracterizar algunas de estas indicaciones, citarmos la
angina gangrenosa, en la que este medicamento es anlogo  la _quina_.
Ambos son iguales en las lesiones cutneas y mucosas, aftas, lceras
cuya atona es seguida de una hinchazon ptrida y de un movimiento de
descomposicion prximo  la gangrena hmeda, y aun de la cual esta
ltima no es mas que un sntoma. Reemplaza con utilidad al _mercurio_ en
las aftas malignas, y  la _estafisagria_ en la tia hmeda con
exudacion ftida, saniosa y si hay gangliones. Despues del _arsnico_,
es el _cido clorhdrico_ el mejor indicado en la inflamacion
erisipelatosa del escroto en los desollinadores  limpia-chimeneas.

Pero cuando con mas frecuencia se le ha empleado, es en las fiebres
graves, por lo que su indicacion produce casi siempre pronsticos
fatales; en las fiebres y exantemas febriles complicados con petequias
negruzcas y fenmenos tifodeos, hemorragias pasivas, exhalaciones
sanguinolentas, especialmente cuando el _arsnico_ ha sido ineficaz.

Los sntomas febriles del _cido clorhdrico_ corresponden tambien
perfectamente  ciertos estados tifodeos cuyos caractres son:
postracion, decbito, tendencia del enfermo  deslizarse por los pis de
la cama; diarrea ftida y serosa, borborigmos y ruido de tripas,
flatulencia  deposiciones involuntarias; necesidad de destaparse, pulso
frecuente, pequeo, intermitente; rubicundez alternante en las dos
mejillas, epistaxis prolongada; ronquido, agitacion y gemidos durante el
sueo, labios hendidos  rajados, sequedad y fuliginosidad de la boca,
salivacion viscosa, fetidez del aliento, torpeza para hablar, como si la
lengua estuviera paralizada; en los casos mas graves, aniquilamiento tal
de las fuerzas musculares, que produce parlisis parciales  una
inminencia del pulmon. El _arsnico_ y el _fsforo_ son los
medicamentos mas anlogos, pero ser preferible el _cido clorhdrico_
si las orinas permanecen abundantes y claras por regla general.

Las aftas y erupciones miliares se manifiestan con menos frecuencia que
la diarrea; no hay delirio  menos que los ensueos terribles y
angustiosos del enfermo no den lugar  momentos de calma; en fin, la
pasibilidad de las facultades intelectuales y de los sentidos es el
estado ordinario y muy en armona por cierto con la resolucion de las
fuerzas. Esta disposicion fsica y moral constituye la principal
diferencia que existe entre los casos de tifus, de fiebres tifodeas y
de fiebres nerviosas graves que son del dominio del _cido clorhdrico_
y los que pertenecen al _almizcle_ y  la _valeriana_.

=Dsis.=--Las dsis deben ser tanto mas dbiles, cuanto mas marcada es la
facultad de reaccion: estos casos son mas raros que los de torpeza y
astenia: en este ltimo caso debe usarse de una  varias gotas de la
sesta  la primera atenuacion en 150 gramos de agua para tomar 
cucharadas de hora en hora. Se puede recurrir tambien al cido puro
administrado  la dsis de 10  15 gotas en un litro de agua azucarada,
con principalidad en los casos de postracion con hemorragias pasivas.




NATRUM MURIATICUM (HIDROCLORATO DE SOSA.--SAL MARINA).


 I.--Historia.

Se ha usado algunas veces el _subcarbonato de sosa_  _natrum
carbonicum_, pero la _sal marina_ lo ha sido con mas frecuencia, y es
tambien la mejor conocida en sus efectos fisiolgicos. Estas dos _sales_
son muy anlogas y en muchos casos se puede emplear una  otra, pero
con la condicion de que el _subcarbonato_ tiene una accion mas decidida
sobre la plasticidad y sobre la piel. Las observaciones de los antiguos
sobre la _sal marina_ tienen poco valor, porque este medicamento estaba
muchas veces mezclado con otros, y porque no dieron grande importancia 
su uso; algunos administraban dsis pequeas, mas bien por escepticismo
en los dems medicamentos, que por investigar algunas propiedades en
esta sustancia.

La _sal marina_ ha llamado la atencion de los modernos por mas de un
concepto, ya en el uso econmico y en su influencia en el ganado, ya en
las aguas de mar y de algunos manantiales minerales. Pero bajo el punto
de vista que mas se la ha considerado, es el de sus efectos inmediatos y
qumicos en varias circunstancias. Resulta, sin embargo, de estos
trabajos la notable consecuencia, de que la _sal marina_ disminuye la
cantidad de suero en la sangre, y que aumenta la del glbulo sanguneo
cuando se usa al interior en determinadas dsis. Estos efectos son muy
diferentes de los que resultan de su accion qumica, que puesta en
contacto con la sangre, la liquida al modo como lo hacen las sustancias
alcalinas.


 II.--Efectos fisiolgicos.

El uso de la _sal marina_ en la alimentacion diaria escita la secrecion
de la saliva, y es una de las primeras condiciones de una buena
quilificacion. Lo que despues produce, segun las esperimentaciones sobre
el hombre sano y los efectos observados en las poblaciones que hacen uso
de aguas saladas y en los ganados  los que se les da en sus pastos,
prueban su notable influencia en la hematosis, en particular sobre el
glbulo sanguneo y la fibrina, sobre la plasticidad en su acto ntimo
de asimilacion y desasimilacion, de apropiacion y eliminacion.

La _sal marina_ participa algo de la impresionabilidad del _arsnico_,
sin tener la gravedad ni la agudeza de este medicamento en las esferas
nerviosa y sangunea. Sus dolores en los huesos, sus ardores dolorosos
que recorren el interior de los miembros durante las escitaciones
febriles, se hallan tambien en la patogenesia del _carbon vegetal_, con
los dolores contusivos. Pero en los efectos de la _sal marina_ hay mas
frio y disposicion al mismo, sin que se presente con los fenmenos de
estancacion venosa y de asfixia capilar, ni los dolores quemantes, ni la
pirosis del _carbon vegetal_; aparte de otras diferencias, existen las
del moral, que en la _sal marina_ ofrecen el aspecto de una apata
profunda con disposicion melanclica que suscita en el paciente las
ideas mas tristes con las que se atormenta  s mismo.

Si los efectos escitantes y hematsicos de esta sustancia producen en la
sangre aumento de cruor y una diminucion relativa de suero, la accion
prolongada, crnica y diatsica de la misma sustancia desarrolla efectos
completamente opuestos. En la influencia activa de la _sal marina_ sobre
la hematosis, se observan sntomas graves en el sistema nervioso y
fenmenos febriles muy propios de la fiebre hctica. Estos fenmenos
anlogos  los que existen en una fiebre reparadora  reconstitutiva,
parecen esfuerzos de la economa para reparar las prdidas mediante un
incremento de la actividad de la circulacion para renovar las molculas
orgnicas,  fin de restablecer la armona entre los slidos y los
lquidos, entre la asimilacion y la desasimilacion.

Los sistemas nervioso y linftico se alteran ligeramente con este
medicamento. Su accion electiva se dirige  los aparatos cutneo y
mucoso, y tambien  los vasos quilferos, lo cual esplica su eficacia en
muchas afecciones de la piel y de los intestinos con alteracion profunda
de la quilificacion. La plenitud  mximum de los efectos de la _sal
marina_ est representada por su ditesis, es decir, por su accion en la
vida vegetativa, ofreciendo al efecto los sntomas de anemia, palidez,
debilidad estremada, parlisis, estreimiento tenaz, infartos
glandulares, alteracion de la piel y de las mucosas, irritaciones
subagudas, hipersecreciones. Los sntomas de plenitud venosa abdominal
son el resultado de este estado y la causa de los infartos del hgado y
del bazo. Todas estas alteraciones se desarrollan lentamente  causa del
empobrecimiento de la sangre y de la decoloracion de los glbulos
sanguneos. Los msculos mismos se decoloran, y como la fibra no es
estimulada convenientemente, sobrevienen, como es consiguiente,
parlisis parciales y ese estreimiento rebelde debido  la atona de la
membrana muscular de los intestinos.

Esta es la razon de por qu la _sal marina_ reviste con preferencia las
formas morbosas lentas. Esto no obstante, si esta sustancia no puede ser
colocada entre los medicamentos pirticos, es preciso armonizar sus
relaciones con las fiebres vinculadas  una afeccion diatsica. En este
sentido es anloga: 1.  la accion crnica de la _quina_ en la astenia
nerviosa y vegetativa, como complemento de sus efectos, y en los
movimientos febriles que afectan una intermitencia mas  menos marcada;
resultando que en estos dos medicamentos se altera la nutricion en sus
focos y en la trama celular; 2. tambien es anloga al _licopodio_, con
especialidad por la ditesis herptica.

Entre los sntomas que pueden determinar la accion de la _sal marina_,
se cuentan los siguientes: rigidez y chasquido de las articulaciones;
acortamiento de los tendones; acceso de incomodidad  malestar,
particularmente por maana y tarde con nuseas, palidez cadavrica de la
cara, adormecimiento de los miembros; agravacion  manifestacion de los
sntomas estando echado, y por la noche, alivindose al levantarse;
efervescencia de la sangre por todas partes; movimientos congestivos en
algunas vsceras con frio en las estremidades; abatimiento completo de
las fuerzas musculares y morales por la marcha  otros ejercicios;
grande cansancio por la maana al levantarse y repugnancia al
movimiento; sensacion de quebrantamiento en los miembros; sobre todo por
la maana y estando sentado; inquietud muscular en las estremidades, con
horripilacion, gran disposicion  resfriarse, enflaquecimiento escesivo.

Seguirmos indicando en los prrafos sucesivos los efectos de este
medicamento, al hablar de sus aplicaciones clnicas y de sus
apropiaciones en enfermedades dadas. No se crea que el uso habitual de
la _sal marina_ en los alimentos perjudique  la accion de esta
sustancia, dada como medicamento, pues est asegurada principalmente por
la atenuacion y division convenientes de las dsis, tales como las ha
sancionado la esperiencia diaria en todos los pases, y la prctica de
un gran nmero de mdicos.


 III.--Efectos teraputicos.

=A.= _Fiebres._--En los estados febriles propios de esta sustancia, se
observa un _habitus_ morboso con cara amarillenta, calofros
interiores, sensacion de frio con somnolencia que se reproduce
frecuentemente y que es seguido de sudores. El abatimiento es grande; la
apata y la indiferencia son caractersticas de la _sal marina_ en las
afecciones paldicas, y consisten, tanto en el ritmo de los sntomas
febriles, cuanto en la alteracion de la quilificacion y de la nutricion,
as como la inquietud y la irritabilidad caracterizan las lesiones de la
nutricion con las afecciones cutneas y mucosas que corresponden  este
medicamento.

Todos los sntomas comprueban que la permanencia de la fiebre es debida
 un estimulus interno, que no es otro que un principio herptico. Los
resultados de la medicacion curativa confirman este dato, puesto que
esta fiebre cede  la _sal marina_ que corresponde mas bien  su
elemento herptico latente que  su intermitencia, es decir, al fondo
mejor que  la forma de la reaccion. Los accesos son generalmente muy
irregulares y de tipo cotidiano. Despues de los calofros mas  menos
largos  incmodos, durante los cuales el enfermo no puede librarse del
frio ni aun esponindose  los rayos quemantes del sol  del fuego, se
presenta calor como por bocanadas de calor sofocantes, con encendimiento
de la cara, vrtigos  cefalalgias violentas, dolores profundos en los
miembros, abatimiento sin ansiedad. Se presenta el sudor antes  despues
de dormir, y parece producido por los movimientos que efecta el enfermo
obligado por cierta agitacion muscular en los brazos y en las piernas.

Los sntomas febriles se desarrollan mas bien por pocas, por
sacudimientos, que no por una verdadera intermitencia; son la espresion
de una reaccion impotente, aun cuando el eretismo que comunican  los
rganos de la vida nutritiva sea bastante duradero y determine en los
mismos la atona que caracteriza su influencia especial. Este eretismo
de la fibra y de los vasos capilares se presenta despues de la fiebre,
si bien tiende siempre  escitar la plasticidad, aumentar la rubicundez
del glbulo de la sangre, la tonicidad fibrilar; h aqu el fondo en que
viven y se sostienen esas fiebres de pocas, sin continuidad, 
irregularmente intermitentes, esas congestiones, esas escitaciones
sanguneas, esas fatigas escesivas, esos dolores profundos, la
alteracion de las secreciones y una gran variedad de incomodidades y de
sntomas gstricos, con movimientos febriles, segun el aparato cuya
afeccion predomina; de modo que en este estado, lo mismo puede surgir
una hepatitis, una fluxion de pecho, que una flegmasa en la periferia,
un panadizo, una otitis,  hemorrides.....

La _sal marina_ est muy indicada: 1. en las fiebres rebeldes de
personas debilitadas; 2. en fiebres hcticas que padecen ciertas
personas en pocas dadas, y que estn relacionadas con la existencia de
un herpe  de fenmenos herpticos mucosos y de otras formas; 3. en
fiebres consecutivas de una enfermedad aguda que ha aniquilado el
organismo; 4. en fiebres intermitentes. En todas estas afecciones
febriles, independientemente de los sntomas referidos y de cierta
intermitencia, el pulso es lleno, pero no de una manera sostenida; es
frecuente por momentos, el calor es vivo y le reemplaza una sensacion de
frio, los dolores contusivos  ostecopos abaten al enfermo, la
respiracion es corta y acelerada, hay sed, y cuando se bebe, se siente
como un obstculo y el lquido desarrolla gases, meteorismo, y aun
provoca vmitos. Se presentan vesculas en las mucosas de la boca y de
la nariz, sobrevienen irritaciones de estas mismas membranas  de las
del ojo y de la vagina; se presenta con frecuencia en la piel una
erupcion miliar  urticaria, que por regla general no recorre todos sus
perodos. En el intrvalo generalmente largo de los estados febriles,
sntomas de la ditesis herptica, as como en los espacios lcidos de
los accesos, la piel est seca y amarillenta, hay debilidad muscular muy
pronunciada, las orinas son muy irregulares y cargadas, y se observa un
estreimiento notable, porque, aunque escasas y difciles en su
espulsion las materias fecales, son seguidas de otras dos deposiciones
blandas y aun diarricas, quedando despues el enfermo estreido por
varios dias.

=B.= _Afecciones de las mucosas._--Los rganos de los sentidos se afectan
frecuentemente de irritaciones limitadas  la mucosa y unidas  un
herpes cutneo mas  menos manifiesto. Despues de las fiebres gstricas
 exantemticas es cuando suelen desarrollarse las flegmasas agudas 
crnicas.

En los ojos se observa: prurito, escozor, lagrimeo, legaas, rubicundez
 granulacion y ulceracion de los bordes libres de los prpados; en los
oidos, punzadas, pulsaciones, calor, supuracion; en la nariz,
escoriacion en el interior, costras, sequedad, estornudo, obturacion con
coriza fluente  no; en la boca, escoriacion, ulceraciones, costras,
escozor de los labios, tumefaccion de las encas y de la mejilla,
hemorragia y ulceraciones en las encas que estn muy sensibles  las
sustancias calientes y frias, vacilacion, cries, dolores lancinantes de
los dientes que se impresionan mucho al aire y contacto de los
alimentos; vesculas y ulceraciones en la lengua, escozor, espuicion
sanguinolenta, salivacion; irritacion de la garganta con lancinacion y
dolor de escoriacion. A estos sntomas es preciso agregar los de la
gastro-atona, gastralgia, gastritis crnica, dispepsia con flatulencia,
dolores clicos, conatos  deponer, pero sin resultado, flujo
sanguinolento en las deposiciones, pulsacion, contraccion y dolor de
escoriacion en el ano, hemorrides dolorosas, herpes en el ano, conato
frecuente de orinar, flujo purulento despues de verificarlo, leucorrea
acre.

Los rganos gnito-urinarios presentan menos sntomas de irritacion, mas
bien carecen de ellos, y solo domina la astenia  alguna escitacion
nerviosa. No sucede lo mismo en la mucosa pulmonal: la tos es matutinal,
producida por un cosquilleo que existe en la faringe y que se hace mas
sensible al respirar y agitarse. La tos es algunas veces espasmdica y
sofocante, otras corta, con espectoracion mucosa y aun sanguinolenta. La
tos suele escitar el vmito y muy frecuentemente provoca dolores en la
cabeza como si la frente fuera  estallar. Hay punzadas en los costados
del pecho con dificultad de respirar cuando se inspira y se tose. Hay
igualmente opresion durante el movimiento, dificultad de respirar
andando, palpitaciones de corazon, dolores lancinantes  estremecimiento
en esta misma region  irregularidad de sus pulsaciones.

En atencion  lo espuesto, la _sal marina_ se emplea con xito en
personas de constitucion escrofulosa, debilitada por el estudio  los
escesos, en los convalecientes cuyo organismo ha padecido profundamente:
este medicamento combate las irritaciones de este gnero.

Obra tambien favorablemente en los vmitos de sangre con congestion
nerviosa abdominal, infarto del hgado  del bazo, hepatitis subaguda,
gastralgia despues de comer con frio en el estmago y dorso, dispepsia,
estreimiento por atona de los intestinos, diarrea astnica que alterna
con el estreimiento, vmito por simpata del tero en las embarazadas,
padecimientos gstricos con acumulacion de agua y mucosidades
filamentosas en la boca, digestiones difciles, clicos flatulentos,
congestion en el ano, hipocondra con alternativas de mal humor, de
sensibilidad exagerada y de indiferencia. El apetito es unas veces
regular, otras caprichoso; las sustancias azucaradas pasan mejor que las
grasas y los cidos.

La _sal marina_ es muy til en las oftalmas escrofulosas crnicas con
formacion de legaas, blefaroftalma; en las irritaciones de la mucosa
nasal con coriza y romadizo; en las bronquitis crnicas  subagudas con
irritacion en el pecho, disposicion  la tuberculizacion y en el primer
perodo de la tisis tuberculosa.

Est indicada adems, y con las mismas condiciones orgnicas: 1. en los
desrdenes menstruales por pltora venosa abdominal  por
empobrecimiento de la sangre,  consecuencia de una ditesis escrofulosa
y herptica  la vez; unas veces hay esceso, y en otras falta 
diminucion del flujo menstrual; esterilidad por venosidad; el _cido
sulfrico_ es en estos casos uno de sus mejores auxiliares; 2. en la
anemia que reconoce las mismas causas; el _azufre_, la _sepia_ y la
_pulsatila_ tienen en estas circunstancias indicaciones casi idnticas;
3. en la leucorrea crnica con flujo mucoso, dolores clicos
constrictivos, cambios frecuentes en la espresion y rasgos de la cara y
en la calorificacion, padecimientos gstricos y enflaquecimiento
progresivo; en ciertas gonorreas crnicas, ya sean sifilticas, 
reconozcan por causa el abuso de ciertos medicamentos, siendo
preferibles el _cido aztico_, el _azufre_, el _licopodio_ y la
_plata_; 4. en el histerismo con accesos frecuentemente repetidos, y
seguidos de sudores de debilidad estremada con adormecimiento,
quebrantamiento de los miembros, palidez manifiesta, accesos de
desvanecimiento; y en las incomodidades histricas, con aberracion del
gusto por la greda, el yeso, el carbon..... caquexia, estenuacion,
entorpecimiento muscular, desfallecimientos.

=C.= _Afecciones discrsicas, nerviosas y nutritivas._--Las lesiones de la
nutricion en las que est indicada la _sal marina_, proceden siempre de
la alteracion de la quilificacion y de la hematosis, ya por un estado
venoso  infartos esplnicos y aun hepticos,  consecuencia de fiebres
intermitentes  otros desrdenes de las funciones digestivas, ya por el
empobrecimiento de la sangre  consecuencia de una afeccion herptica
directa, escrofulosa, del vicio sicsico degenerado, as como tambien en
la leucocitemia esplnica y en la denominada linftica.

Estas son, en nuestro concepto, las causas de las siguientes lesiones
orgnicas correspondientes  la _sal marina_ y en las que se ha usado
con buen resultado: 1. ciertas lesiones del corazon; 2.
endurecimientos y degeneraciones de los tejidos, sobre todo cutneos;
3. los tubrculos y disposicion tuberculosa, con condiciones poco
conocidas todava; 4. ciertas ditesis, tales como la paldica con
infartos abdominales y stasis venosos; 5. la catarata incipiente; 6.
la anemia con enteritis crnica; 7. la diabetes  mas bien ciertas
lesiones orgnicas de los riones; 8. el insomnio en las anemias y
leucocitemias con vrtigos y sensacion de vacilacion en la cabeza; 9.
la parlisis de los miembros inferiores, por escesos venreos; la
parlisis  la debilidad relativamente mayor de los msculos flexores
de un miembro, as como en el _causticum_, el _cobre_ y el _plomo_
corresponden al mismo estado de los msculos estensores; 10. la inercia
de la fibra de la tnica muscular de los intestinos y el estreimiento
que es consiguiente, y ciertas afecciones herniarias, si bien en estos
casos parece preferible el _oro_; 11. la debilidad en general y la
desigualdad de las fuerzas musculares, las contracturas y las
deviaciones, como la del rquis por ejemplo.

Ultimamente, la astenia es el sntoma que aparece en todas las
alteraciones funcionales producidas por las ditesis que pertenecen  la
_sal marina_, espresadas, en los ojos, por los sntomas siguientes:
oscurecimiento de la vista, hemiopia, ambliopia amaurtica, presbiopia,
debilidad de la vista con puntos negros  rfagas luminosas en el campo
de la vision; oclusion espasmdica de los prpados como si los msculos
palpebrales hubieran perdido la tonicidad de la fibra. La audicion est
tambien debilitada; se perciben sonidos que no existen y hay un zumbido
continuo. Tambien  veces se pierde el olfato y aun el gusto. La
locucion es difcil, hay torpeza en la mitad de la lengua que se inclina
 un lado; se observan sntomas de espasmo en la garganta con cierta
inercia que da lugar  la sensacion de un cuerpo estrao que dificulta
la deglucion; prdida del apetito  voracidad con sensacion de plenitud
que obliga muy pronto  dejar de comer; eructos, pirosis, timpanitis en
la region epigstrica, acedas, palpitaciones de corazon,
regurgitaciones acuosas, vmitos atnicos, hinchazon dolorosa, sensacion
como de un cuerpo duro en el estmago, incomodidades en el vientre,
meteorismo, borborigmos ruidosos, estreimiento  deposiciones
frecuentes  involuntarias despues de comer; se observa habitualmente
hipocondra, tenesmo, prolapsus del recto, miccion involuntaria al toser
 haciendo algun esfuerzo, exaltacion venrea con falta de energa en
los rganos, impotencia, respiracion difcil, aliento corto, opresion,
palpitacion y sacudimiento del corazon, laxitud y pesadez paraltica de
los miembros. Todos estos sntomas corroboran particularmente las
aplicaciones teraputicas que acabamos de indicar.

=D.= _Afecciones linfticas y cutneas._--Establecidas las condiciones
diatsicas propias de la accion de la _sal marina_, podemos consignar
sus indicaciones en los infartos escrofulosos con  sin induracion, y en
las enfermedades de la piel: el tratamiento de estas corresponde
igualmente  _causticum_, _azufre_, _petrleo_, _licopodio_, _sulfuro de
cal_, _arsnico_, _carbonato de cal_, _sepia_, _grafito_, _cido
fosfrico_, _clematis_, _subcarbonato de potasa_, _mezereum_, el
_zumaque_, con particularidad en la costra lctea serpiginosa, en el
herpes vesiculoso y escamoso, en las manchas, las erupciones miliares y
urticarias, en otras varias afecciones, tales como la alopecia, la
plica, el prurito en el ano, las afecciones varicosas, lceras atnicas,
supresion del sudor de los pis.

Pero donde la _sal marina_ est principalmente indicada es en los
exantemas crnicos flictenides, despues del perodo agudo de la
erupcion que reclama la _belladona_, el _zumaque_ y el _mercurio_; en el
herpes del escroto despues del _azufre_; en las tuberosidades
elefantisicas con sequedad y escoriaciones de la piel, y en las
verrugas, antes  despues de la _dulcamara_, el _fsforo_, el
_causticum_, y cuando estn mas unidas que las que corresponden al
_licopodio_; est, en fin, indicada la _sal marina_ en las enfermedades
cutneas en general, sostenidas por los calores intertropicales.

Hemos omitido en este artculo todos los casos patolgicos para los que
se ha empleado  aconsejado este medicamento tan solo por ideas tericas
desmentidas, ya por la clnica y efectos fisiolgicos de este
medicamento, ya tambien por los efectos teraputicos conocidos. Entre
las afecciones omitidas, podemos citar las neuralgias, la hemicrnea
entre otras, porque en la esfera de accion de la _sal marina_, es un
sntoma muy secundario y subordinado  otros mas caractersticos y de
mayor importancia, como en el clera, afeccion para la que poseemos
agentes mas poderosos.

=Dsis.=--La perfecta atenuacion de esta sal la constituye un medicamento
cuya accion es independiente de las cantidades que se toman en los
alimentos. Las trituraciones no son las preparaciones mas preferibles.
Se usan mas las atenuaciones de la sesta  la trigsima, bastando para
curar una  dos gotas  algunos glbulos. Las aguas minerales que la
contienen, se pueden usar en pequeas dsis. Tambien se usa la solucion
de 5  20 centgramos en un vaso de agua hasta producir efectos en la
hematosis, y la hora mejor de tomarle para esto es por la maana en
ayunas.




NITRI ACIDUM (ACIDO NTRICO.--ACIDO AZTICO).


 I.--Historia.

El _cido aztico_ empez  usarse  fines del ltimo siglo en las
enfermedades del hgado. Pronto se observ su poderosa accion sobre la
sangre y sobre la vida nutritiva. Se apreciaron tambien sus relaciones
con las glndulas salivales, por lo que se le hizo anlogo del
_mercurio_ y se form la idea de emplearle en ciertas afecciones
sifilticas. De los ensayos se pasa  la prctica, y despues al abuso.
Swediaur[11]reasume los resultados obtenidos en los primeros aos de su
siglo.

Desde entonces, el _cido aztico_ fu administrado mas particularmente
en algunas afecciones sifilticas inveteradas, en ciertos infartos del
hgado, en varias afecciones cutneas, en leucorreas, afecciones
escorbticas, escrofulosas, artrticas, en hemorragias, fiebres
malignas, flujos de vientre y en fiebres intermitentes, hasta el punto
que Pearson le ha preconizado como un sucedneo de la _quina_.

Las experimentaciones fisiolgicas de Hahnemann[12] y las observaciones
de un gran nmero de mdicos, entre otros K. Hoffmann, Alyon, Sandford y
Pereira, nos permiten hoy apreciar con mas exactitud la accion de este
medicamento, sin estender demasiado la esfera de su actividad.

Al hablar de los alcalinos, harmos resaltar las diferencias que
caracterizan su accion y la de los cidos minerales (vase _Carbonato de
cal_). Solo dirmos aqu en general, que la ditesis, la alteracion
dinmica y hematsica, efecto de los alcalinos, ofrece los sntomas
siguientes: abatimiento continuo de la vitalidad despues de algunos
esfuerzos de una reaccion impotente, parlisis con sudor y flujo mucoso,
secreciones aumentadas, fenmenos nerviosos y neurlgicos, lceras,
erupciones cutneas con superabundancia de jugos muy elaborados. La
ditesis provocada por los cidos minerales, consiste mas
particularmente en eretismo, tension, fiebre nerviosa, aftas, lceras y
erupciones cutneas con flujos saniosos y jugos muy elaborados 
animalizados.

Esta distincion nos ofrece la ocasion de decir que todas las caquexias y
las ditesis morbosas se asemejan bajo un punto de vista, que es el
estado anmico; pero  esta anemia se unen circunstancias y condiciones
orgnicas y sintomticas que reclaman cualquier otro medicamento que no
sea el _hierro_. Vermos, al tratar de este, que no responde  todas las
anemias, ni  todas las clorosis.


 II.--Efectos fisiolgicos.

Aparte de las esperimentaciones fisiolgicas, Sachs reconocia ya en el
_cido aztico_ una grande influencia sobre la vida vegetativa. Cierto
es que no tiene sobre el corazon mas que una accion secundaria, y que su
fiebre es irregular, con predominio del frio y de los sudores cidos 
ftidos, y siempre secundaria  sintomtica de la ditesis  de la
alteracion de la sangre. Por esta razon, los sntomas de flegmasas que
tiene no son mas que espresiones del estado diatsico, sea cual quiera
su sitio: en los ojos, en los oidos, en la garganta y en la piel; las
flegmasas tienen siempre una marcha subaguda, y aun muchas veces
crnica.

Este estado diatsico est caracterizado por la sequedad de la piel y el
aumento de las secreciones internas, ya de orina, ya de saliva, de
mucosidades intestinales  vaginales. Tambien lo est por infartos
linfticos, peristicos; por aftas, ulceraciones sobre las membranas
mucosas; por lceras y erupciones en la piel, por la palidez amarillenta
de la cara, de las mucosas y de los tejidos, ojos hundidos, y en
general, por la decoloracion de la sangre, por una estrema debilidad
muscular con temblor, pesadez de los miembros y algunas veces
convulsiones epileptiformes; por el marasmo y la facilidad  resfriarse,
por los desrdenes de la digestion que est acompaada de fatiga,
bocanadas incmodas de calor, sudor, palpitaciones de corazon,
angustias, somnolencia, nuseas, eructos cidos, regurgitaciones
acuosas, calambres en el estmago, sensaciones de ardor  de frio,
timpanitis mas sensible con este ltimo, deposiciones diarricas,
lientricas  ptridas.

El sueo est agitado  interrumpido por la escitacion nerviosa del
corazon y por dolores errticos; la somnolencia abate durante el dia; la
parte moral est inquieta y tiende  la hipocondra; hay irritabilidad y
aun accesos de furor, y otras veces, una profunda apata; el enfermo
presenta con frecuencia las disposiciones de las personas nostlgicas.

El sistema nervioso est afectado del mismo modo que el circulatorio, es
decir, secundariamente, y por el intermedio de la alteracion de los
lquidos y aun de los slidos. Los dolores son dislacerantes, quemantes,
y ocupan, no solo los tejidos  las mucosas, sino las partes profundas
de los miembros, como los dolores ostecopos. La cefalalgia se sita con
preferencia en el vrtice de la cabeza, y se presenta por accesos con
vmitos y vrtigos.

Las observaciones siguientes corresponden mas principalmente  los
fenmenos nerviosos: agravacion de los dolores al tacto, por la
impresion del aire frio y por los cambios de tiempo; se agravan tambien
en la cama y por tarde y maana; el lado izquierdo del cuerpo es el
afectado con preferencia.

Los sntomas febriles y los que se refieren  las funciones nutritivas
se exasperan por la noche, por el movimiento, por la accion de la luz y
durante  despues de la comida.

El conjunto de fenmenos de los sistemas respiratorio, digestivo y
linftico, del corazon, de las mucosas y de la piel, espresa un estado
venoso que caracteriza la accion del _cido aztico_ en el curso de su
evolucion, hasta su complemento en la ditesis que le es propia: y esta
es tanto mas notable, cuanto que abraza los dos elementos de la vida
vegetativa,  lo que es lo mismo, la eliminacion y asimilacion, la
destruccion y produccion; de suerte, que en ciertas condiciones
orgnicas aun desconocidas, el _cido aztico_, por su accion dinmica,
determina la ulceracion y erosion de los tejidos, detiene la
plasticidad, y en otras circunstancias la escita y la exagera,
desarrollando vegetaciones y escrescencias, generalmente sobre las
superficies ulceradas, como por una exuberancia plstica.

El _cido aztico_ es anlogo  la _sal marina_ (hidroclorato de sosa)
en su accion sobre la piel y la circulacion, con caquexia; tiene
igualmente relaciones con el _carbonato de cal_, en lo relativo  su
influencia sobre la plasticidad, y con el _subcarbonato de potasa_, en
su accion sobre las superficies exhalantes y las mucosas. La analoga
entre el _cido aztico_ y el _mercurio_, respecto  la erosion y
destruccion de los tejidos, es mas notable, mas proporcionalmente igual
y casi en las mismas condiciones que con los otros cidos minerales,
pues tienden  la misma ditesis y tienen una influencia casi igual
sobre la hematosis y sobre la misma sangre por su defibrinacion y
decoloracion, sin aumento de su parte serosa, que es lo contrario  lo
que se observa en muchas sales, y en los alcalinos en particular.

Tambien los cidos minerales, tales como el _cido_ _clorhdrico_, el
_sulfrico_, el _fosfrico_, el _aztico_ de que nos ocupamos, y aun el
_hidroclorato de hierro_, son muy eficaces en los accidentes
hemorrgicos de las fiebres graves, nerviosas. Producen los mejores
efectos sobre las superficies mucosas que carecen de tonicidad, y dejan
escapar una sangre que se ha hecho antes muy lquida, pero no muy
serosa. Sus efectos son los mismos sobre las superficies ulceradas y
sangrantes.

Esta accion esplica, en las congestiones pasivas y los stasis
sanguneos que naturalmente supone, la irregularidad  intermitencia del
pulso de todas estas sustancias; el pulso frecuente, dbil 
intermitente del _hidroclorato de hierro_, el intermitente del _cido
fosfrico_ y del _clorhdrico_, y la irregularidad del mismo en el
_cido sulfrico_.

Pero el _cido aztico_ difiere esencialmente de los otros por el
desarrollo y estension de la plasticidad, en la produccion de las
escrescencias, de los granos ficiformes, de las vegetaciones, de las
crestas carnosas sobre las lceras, en el borde de las soluciones de
continuidad y en las mucosas. Bajo este aspecto, tiene analoga con la
_tuya_ y con el _licopodio_, pero las vegetaciones del primero no son
lisas y unidas, sino rugosas y hendidas. El _cido aztico_, en fin,
cuenta, entre sus efectos, fisuras y rgades, cutneas  mucosas. Estos
efectos tambien corresponden al _grafito_, al _licopodio_ y al _azufre_.

El cido _aztico_ debe ser considerado como uno de los medicamentos de
accion astnica y deprimente bien caracterizada. El efecto primitivo
escitante no siempre se presenta, y concluye muy pronto por su tendencia
 la astenia. Otros varios medicamentos estn en el mismo caso, y
principalmente el _mercurio_, el _slice_, la _sepia_, los cidos
minerales que tienen con el _cido aztico_ sntomas comunes de astenia
fija, mezclada de movimientos rpidos de escitacion por influjo y sin
constancia; alternativas de efectos opuestos como por impotencia de
reaccion, tales como escitabilidad de los sentidos y debilitacion
sensorial; tension, sequedad de las superficies exhalantes y retencion
con hipersecreciones; exaltacion del apetito venreo  impotencia;
agitacion del espritu que impide el reposo y somnolencia, aun comatosa,
y siempre, por ltimo, anemia, caquexia, calor acre, alteracion del
gusto, fetidez de la boca, putridez de los productos segregados,
flojedad, decoloracion y abotagamiento de las carnes, irritaciones
astnicas de las mucosas con reblandecimiento y aftas, friabilidad de
los huesos y flujos colicuativos.


 III.--Efectos teraputicos.

=A.= _Afecciones febriles y nerviosas._--En las indicaciones del _cido
aztico_, es necesario atender  la manera de espresarse la astenia. Es
mas bien una depresion vital que escluye toda agudeza febril y
flegmsica, no solo en cuanto al elemento inflamatorio, sino en cuanto 
una escitacion esencial cualquiera del sistema sanguneo.

Son muy propias del _cido aztico_ las fiebres sintomticas de una
lesion orgnica, las lceras, la cries, el flujo mucoso  mas bien
seroso-purulento de la nariz, de los bronquios, del intestino, de la
vagina; las fiebres revelan sus formas lentas y hcticas, y constituyen
las tisis: hay siempre flujos colicuativos, de sudores al menos
nocturnos y ftidos,  de orinas ftidas tambien, turbias,
moco-purulentas,  albuminosas. El frio de la piel, y aun la sensacion
de frio habitual, las exacerbaciones remitentes despues de medio dia, y
un calor acre por la noche, caracterizan esas fiebres hcticas
independientemente de los sntomas generales diatsicos y de los locales
que pertenecen  la lesion,  la afeccion local.

La astenia que combate el _cido aztico_ no afecta la fibra de los
msculos y de las membranas musculares, sino secundariamente, despues de
algun tiempo, y  consecuencia del empobrecimiento de la sangre: esta
astenia de la fibra no es caracterstica; la que lo es, afecta el
sistema capilar, las estremidades venosas, los poros cutneos y mucosos,
y la estremidad de los vasos exhalantes y secretorios. Esta atona se
manifiesta por estancaciones sanguneas, por hemorragias pasivas, por
flujos mucosos, salivares, purulentos....., que por su falta de
elaboracion adquieren rpidamente cualidades mas bien ptridas y
ftidas, que cres y corrosivas. Adems de esta atona que llega hasta
los vasos exhalantes, se escapan materiales abundantes que la economa
no repara con facilidad. De aqu resulta un grande enflaquecimiento y
cierto eretismo de los sistemas circulatorio y nervioso que caracteriza
el ltimo perodo de la caquexia, y que, en fin, est indicado.

1. En las afecciones asmticas, en personas delicadas, aniquiladas
sobre todo por el libertinaje, y si al mismo tiempo hay coriza fluente,
diarrea, esputos abundantes fuera de los accesos; 2. en la histeria de
las personas nerviosas  linfticas que han abusado de los placeres y en
las que las reglas son habitualmente escesivas,  estn suprimidas por
la plenitud venosa abdominal que constituye al tero en un estado de
espasmo: en este caso, los dolores se propagan del sacro al dorso, 
las costillas y son seguidos de eructos, flatulencia, desfallecimiento,
 cuya sensacion acompaan los temblores, los espasmos torcicos y la
bola histrica; 3. en las neuralgias y dolores ostecopos dependientes
tambien del estado general y que consisten en odontalgias nocturnas, en
hemicrneas, en la citica y otros dolores de carcter reumtico que
pueden referirse  algun accidente sifiltico,  la supresion de una
gonorrea, al abuso del _mercurio_,  una caquexia escrofulosa; 4. la
sobrescitacion nerviosa debida  la intoxicacion mercurial es aun del
dominio de este medicamento.

=B.= _Afecciones ulcerosas, vegetativas, sifilticas y mercuriales._--El
mercurio no cura siempre todos los chancros y todas las formas de la
sfilis; algunas veces las sostiene y las provoca. En este caso es
preciso recurrir  otros medicamentos entre los que el _cido aztico_
es uno de los mas importantes.

Este medicamento suple muy bien la insuficiencia del _mercurio_ en el
muguet y las aftas de los nios  de las personas mayores. Merece por lo
mismo ser empleado con preferencia  los otros _cidos minerales_ y al
_borax_. Cura perfectamente los chancros y las pequeas ulceraciones
cutneas y mucosas de cuyo fondo se elevan vegetaciones, carnosidades
que sangran fcilmente. La _tuya_ es preferible cuando ni hay fetidez
del pus, ni hemorragia de la superficio ulcerada.

Si se divide la sfilis en dos perodos, el ulceroso y el productivo 
luxuriante, el _mercurio_ responde al primero, el _cido aztico_ al
segundo; sin embargo, las vegetaciones absolutamente sifilticas, y 
las que se da el nombre de coliflores, deben ser tratadas con el
_mercurio_, siempre que no se haya usado un mes antes.

Algunos prcticos alternan el _cido ntrico_ con la _tuya_ en las
vegetaciones carnosas de los chancros, en los grandes labios, en la cara
interna del prepucio y del ano; tales son los granos sicsicos lisos,
inflamados  no, los condilomas, los higos pediculados  puntiagudos,
los tubrculos mucosos aplanados. Las indicaciones del _cido aztico_
se estienden hasta las escrescencias verrugosas que son algunas veces
propias del _slice_ y la _estafisagria_, y hasta las verrugas simples y
blandas, mas que ninguna otra produccion sicsica, manifiestan en el
_cido aztico_ una accion electiva sobre el drmis.

Todos los accidentes sifilticos rebeldes al _mercurio_,  sostenidos
por este medicamento, reclaman primero el uso del _cido aztico_, 
quiz del _yoduro potsico_; tales son: las inflamaciones de los huesos,
las periostitis, las cries, sobre todo las de los huesos de la cara. En
estos casos, el _oro_ es el mas poderoso competidor, as como en los
dolores ostecopos rebeldes. El _sulfuro de cal_ disputa la eficacia al
_cido aztico_, cuando hay abundante supuracion, y el _azufre_ en la
calvicie mercurial; pero es probable que ni el _yodo_ ni el _sulfuro de
cal_ sean mas eficaces para la curacion de la salivacion mercurial.

El _cido aztico_ est tambien indicado en la blenorragia causada 
sostenida por el _mercurio_, y la en que existen vegetaciones cuya
presencia produce la blenorragia. Esta gonorrea sicsica parece exigir
mejor la _tuya_; pero es  veces tan rebelde, que, como la gota militar,
exige el uso de otros medicamentos segun las circunstancias de ditesis,
estado local, etc. Entre los indicados, se distinguen el _azufre_, el
_licopodio_, la _plata_, la _sepia_ y el _sulfuro de cal_.

=C.= _Fisuras en el ano._--Se emplea igualmente el cido aztico contra
las fisuras en el ano, tanto por su electividad sobre el drmis, cuanto
por apropiacion  los accidentes sifilticos y mercuriales. Estas
fisuras exigen con frecuencia otros medicamentos, porque la medicacion
debe dirigirse  los dos elementos de la afeccion, la lesion material y
el espasmo; pues la fisura es una ulceracion estrecha, prolongada, que
determina la contraccion espasmdica del esfinter. Como suele suceder
que la contraccion sea la nica causa de la fisura, se comprende bien
que _ignacia_ la haya curado por s sola, especialmente cuando hay
procidencia del recto. Casos hay de fisuras en los que puede el mdico
verse obligado  recurrir  la _nuez vmica_, al _arsnico_, al _plomo_,
al _cido fosfrico_,  la _sal marina_, al _mezereum_, al _zinc_,  la
_tuya_ y al _slice_, segun los sntomas accesorios, aun cuando el
_cido aztico_ sea, si no indispensable, al menos necesario y casi
siempre til racionalmente pensando; porque aparte de su indicacion,
basada sobre una causa sifiltica probable y de sus relaciones con el
tejido dermoide, base de la fisura, resta aun su relacion con el sistema
venoso abdominal, las venas hemorroidales y el ano.

=D.= _Afecciones irritativas y flegmorrgicas de las membranas
mucosas._--Segun las causas y los sntomas concomitantes, el _cido
ntrico_ es igual en eficacia al _licopodio_, _subcarbonato de potasa_,
_sulfuro de cal_ y _estao_, en las afecciones supurantes del pecho y de
otras superficies mucosas. Dirige tambien su accion, as como el
_licopodio_,  las lesiones del parnquima pulmonal, y aun es mas eficaz
que l en las formaciones purulentas del hgado y otras vsceras, de los
huesos mismos, cuando la cries sea de naturaleza puramente escrofulosa.

El lector puede hallar sin dificultad la indicacion del _cido aztico_
en los flujos astnicos y colicuativos, as como en las subirritaciones
de las mucosas, por los datos y afecciones siguientes: sudores generales
 parciales de los pis, de la axila, con fetidez; deposiciones
diarricas, ya biliosas y por afeccion del hgado, ya mucosas y por
astenia, ya purulentas y sanguinolentas por irritacion ptrida  por
reblandecimiento y ulceracion; flujo de orinas albuminosas y aun
diabticas; anginas sifilticas  mercuriales por recidiva; estomatitis
escorbtica; leucorrea, otorrea, generalmente consecutivas de afecciones
sifilticas  de tratamientos inconvenientes; fiebres exantemticas;
gastritis crnica con vmitos y regurgitaciones, dolores calambrides y
diarrea; oftalma escrofulosa, con  sin ulceracion. La _pulsatila_
ayuda mucho en estos casos  la accion del _cido aztico_, y el
_arsnico_ le reemplaza en las ulceraciones con ardor y sequedad, 
grande acritud de las lgrimas  del moco-pus. El _cido aztico_ est
mejor indicado en los casos de ulceracion de la crnea con supuracion, y
en la cries escrofulosa del oido interno, circunstancias en las cuales
el _azufre_ y el _carbonato de cal_ son muy tiles. El _cido aztico_
se alterna ventajosamente con el _fsforo_,  se usa solo en la _ozena
escrofulosa_.

=E.= _Afecciones cutneas._--El _cido aztico_ se dirige primero  las
manchas hepticas,  las siflides, y en general  toda erupcion que
presenta un color cobrizo  rojizo oscuro. Es tambien eficaz este
medicamento en las eflides y puntos negros que se manifiestan en la
piel de la cara. Se le emplea igualmente en la tia hmeda, contra las
lceras anlogas al chancro, en algunos casos de mentagra y de acn,
contra la _corona Veneris_ y las _pstulas impetiginosas_, que tambien
se curan algunas veces con el _licopodio_, el _fsforo_, _slice_,
_dulcamara_ y el _carbonato de cal_; contra el intertrigo de los nios
y de los adultos; en los sabaones que repiten todos los aos  la
presentacion del frio, con dolores escocientes. En todas estas
afecciones, la indicacion del _cido aztico_ es tanto mas fcil de
establecer, cuanto mas caractericen su accion los sntomas concomitantes
 locales; que corresponda al estado diatsico, y que haya
circunstancias de mercurializacion  infeccion sifiltica, aunque sean
antiguas.

Por ltimo, estas circunstancias hacen  veces necesario el _cido
aztico_ en enfermedades para las que no tiene al parecer indicacion,
como en la epilepsia, laringitis crnica, etc.

=Dsis.=--Se usa con preferencia pociones con agua muy pura con una 
varias gotas de bajas atenuaciones, y aun del _cido aztico puro_, en
las afecciones discrsicas febriles  sin fiebre, en las afecciones
aftosas, ulcerosas, y en la salivacion mercurial. En estos casos se ha
recurrido  las lociones, inyecciones y gargarismos de agua ligeramente
acidulada con esta sustancia. Cuando se trata de vegetaciones y
verrugas, es til, adems del uso interno, tocar las escrescencias  las
lceras y las aftas, con una mezcla de una parte del _cido ntrico_
para tres  cuatro de agua pura. En general, las afecciones mercuriales
exigen dsis de la primera, segunda  tercera atenuacion, administradas
por algunas semanas; pero sern preferibles las dsis mas dbiles,
cuanto mas pronunciadas sean la astenia y la falta de irritacion, ya en
las afecciones febriles, ya en las neuralgias  irritaciones de las
mucosas.




NUX MOSCHATA (NUEZ MOSCADA).


 I.--Historia.

Es el fruto del _myristica moschata_, de la familia de las miristceas
laurneas, _Juss_.--De la dioecia monadelfia, _Linn_.--Este medicamento
procede de las Indias, donde es conocido y usado desde la mas remota
antigedad. Los mdicos de Europa le han tomado quiz del arte culinario
en el que se hacia grande abuso en la edad media; le han recomendado
siempre en las dispepsias, flatulencia, diarreas y vmitos atnicos, en
la amenorrea por inercia del tero, en la clorosis y en muchas
afecciones gstricas y nerviosas de carcter astnico, y asimismo en
ciertas parlisis.

A los numerosos ensayos hechos en el hombre sano en estos ltimos
tiempos, debemos las ideas mas positivas sobre su accion; y sin embargo,
hay en nuestro concepto mas de un vaco, ya porque lo que conocemos de
sus propiedades se limita en general  afecciones nerviosas astnicas,
ya porque en la clase de enfermedades  cuyo crculo se circunscribe, el
arte emplea ordinariamente otros medios mas conocidos.


 II.--Efectos fisiolgicos y teraputicos.

La _nuez moscada_ parece estar esclusivamente relacionada con los dos
sistemas nerviosos, el de la vida de relacion, y el de la vida orgnica;
por lo cual se observa debilidad muscular, instabilidad nerviosa, atona
funcional, espasmos y parlisis. La astenia de los rganos digestivos,
de los secretorios y del sistema circulatorio domina la escena, as como
tambien la diminucion del calor animal.

En realidad el gran nmero de sntomas recogidos en las
esperimentaciones y envenenamientos, no espresan otra cosa en los
diversos sistemas y rganos desde la debilidad muscular hasta la
parlisis de una parte dada; desde la sensibilidad dolorosa general y la
agitacion pasiva del sistema muscular hasta la insensibilidad  inercia
de la fibra; desde la alegra y cierta escitacion moral automtica hasta
el delirio y la prdida de la memoria; desde la sequedad de las
superficies mucosas hasta la hipersecrecion; desde el apetito  sed
inmoderada hasta la adipsia, la anorexia y pronta saciedad; en fin,
desde la escitacion febril precedida de sntomas violentos de
concentracion hasta la fiebre con diarrea colicuativa, espectoracion
sanguinolenta y sudores impregnados de sangre.

La mayor parte de los sntomas espresan esa volubilidad nerviosa que
precede  acompaa  la atona del sistema nervioso de ambas vidas,
inorgnica y orgnica; y respecto  la ltima, la observacion solo ha
revelado la atona al travs de los sntomas siguientes: gran debilidad
del estmago, la digestion fatiga estraordinariamente; hay eructos,
incomodidades en la cabeza, plenitud del estmago con opresion, calor
incmodo en el epigastrio, calambres en el estmago, timpanitis,
meteorismo, lentitud en la defecacion y deposiciones blandas, diarreas
atnicas  ptridas, falta de ereccion y debilidad de las funciones
genitales, piel fria y seca, manchas azuladas en la piel.

Aun puede demostrarse el carcter astnico de la accion de la _nuez
moscada_: 1. por su mayor eficacia en las enfermedades en que est
indicada cuando proceden del frio y de un frio hmedo, y en las
enfermedades de las mujeres, de las personas de piel fresca, de los
hipocondracos, de los sugetos en los que el abuso de la mesa ha
debilitado el sistema nervioso; 2. por la agravacion de los sntomas
que la son propios, por la influencia del frio y del aire esterior, y
por su alivio con la aplicacion del calor; 3. por la somnolencia y
debilitacion de la memoria y por la tendencia  los sncopes; 4. por la
agravacion de los dolores en la parte sobre la que se est echado.

Las principales indicaciones de la _nuez moscada_ recaen: 1. sobre la
histeria mas general  comun, por la atona nerviosa que constituye el
fondo de esta afeccion, en personas linfticas, delicadas  debilitadas,
y que esperimentan, desde mas  menos tiempo, las alteraciones nerviosas
de los accesos histricos  simplemente nerviosos. Este medicamento
conviene con principalidad en las convulsiones y accesos de debilidad y
desfallecimiento; as como tambien en los accidentes nerviosos propios
de las personas de carcter inconstante. La _valeriana_ est mas
indicada, respecto  estas afecciones, en la impresionabilidad histrica
de los sentidos y en una disposicion  la desesperacion, que  la
instabilidad moral; 2. en el estado de debilidad nerviosa de los
convalecientes y de los hipocondracos en los que se observan sntomas
de irritacion espinal, menstruaciones retardadas  dbiles, digestiones
muy lentas, calores internos incmodos, accesos de debilidad, laxitud al
menor esfuerzo, necesidad de acostarse despues del mas ligero
movimiento; 3. en la debilidad muscular que procede de la debilitacion
del cerebro y de los nervios, con diminucion de la memoria, y en las
parlisis parciales incompletas seguidas  consecuencia de fiebres
nerviosas graves, en otras varias afecciones, tales como la angina
diftrica; 4. en los accidentes graves, tales como diarreas ptridas,
espectoracion sanguinolenta en ciertos casos de fiebres nerviosas
despues de aliviarse el estado general, por una disposicion local
astnica, de reblandecimiento de las membranas mucosas; 5. en algunas
neuralgias de los rganos de los sentidos, con caquexia, pltora venosa
 constitucion del mismo nombre. Las neuralgias del oido, de los
dientes....., son dislacerantes, se agravan por la noche, con la humedad
y el aire frio, se alivian con el calor y remiten por el dia; estn
acompaadas de una sensacion de plenitud  de hinchazon de la parte, de
pinchazos quemantes, de incomodidades, vrtigos, nuseas, abatimiento,
sudores parciales de corta duracion, y en las odontalgias en que las
encas sangran con facilidad; 6. en las gastro-atonas con calor acre y
calambres en el estmago, falta de apetito y sed, sensacion de plenitud,
timpanizacion del estmago, sntomas de hepatitis crnica,
flatuosidades, diarreas, y en general, en las dispepsias de los que han
abusado de las tisanas y de las bebidas acuosas templadas; 7. en la
inercia de los rganos gnito-urinarios, con carencia de deseos venreos
y de ereccion, y flujo prosttico; 8. en la dismenorrea  irregularidad
de las reglas por debilidad del tero, cuando hay sensacion de espulsion
por la vagina en la poca catamenial, lumbago, laxitud, indisposicion
gstrica, aflujo de saliva  de viscosidades en la boca.

La accion de la _nuez moscada_, en fin, puede utilizarse en la eclampsia
de los nios caqucticos, en algunas fiebres intermitentes crnicas, en
los clicos flatulentos de las personas delicadas  de los gastrnomos,
en algunos casos de asma y de bronquitis crnica con debilitacion y
flegmorragia, y en ciertas afecciones de sugetos anmicos 
profundamente debilitados, tales como descenso del recto, vmitos,
afeccion escorbtica, desfallecimientos, etc.....

=Dsis.=--Se usa generalmente la tintura  las trituraciones: la primera,
 la dsis de 2  5 gotas en agua, y las ltimas, por fracciones de 5 
10 centgramos varias veces al dia. Los desrdenes nerviosos en general,
ya del sistema nervioso crebro-espinal, ya del digestivo, exigen dsis
mucho mas dbiles: una gota de la primera atenuacion  de la tercera, y
 veces, cuatro  cinco glbulos de la sesta  duodcima y aun de una
mas elevada, especialmente en personas irritables y sanguneas. En los
indivduos nerviosos, la accion de este medicamento es fugaz 
inconstante si la dsis es muy dbil, asercion que solo chocar 
mdicos poco familiarizados con la prctica homeoptica.




NUX VOMICA (NUEZ VMICA).


 I.--Historia.

Es la semilla del _strychnos nuez vmica_, de la familia de las
apocneas, _Juss._--Pentandria diginia, _Linn._--Algunos prcticos no
han titubeado en reunir en un mismo captulo y en una misma esposicion,
la _haba de San Ignacio_, la _nuez vmica_ y la _estricnina_. Siendo
esta un elemento constitutivo esencial de las dos primeras sustancias,
ofrece en verdad grande analoga de accion con ellas; pero esta analoga
es mayor con la _nuez vmica_, por lo cual tratamos de esta con
separacion, y confundimos la _estricnina_ con aquella, advirtiendo sin
embargo que este artculo est consagrado  la _nuez vmica_, aunque sin
prejuzgar las cuestiones relativas  los sntomas que diferencian su
accion de la de la _estricnina_, y menos aun las diferencias que
existen en los efectos de las diversas sales de la ltima, efectos que
no estn aun suficientemente esperimentados, debidos principalmente al
alcalide puro que es el preferible en la prctica. No sucede lo mismo
con la _nuez vmica_, pues mejor conocida por las numerosas esperiencias
hechas en el hombre sano, y por su uso frecuente en las
enfermedades[13], ocupa hoy un lugar distinguido en la materia mdica.

Empleada primeramente la _nux vmica_ de un modo emprico, ha sido muy
poco conocida porque se la ha usado  dsis capaces de producir
inmediatamente efectos nerviosos y espasmdicos que anulaban, como es
natural, la mayor parte de los especiales, considerndosela tan solo
como un poderoso escitante del aparato raquidiano. Otros hicieron de
ella despues un hipostenizante espinal, y la mayora la reservaban para
los casos de paraplega; y por mas de un siglo, se tuvieron en muy poco
los sntomas que desarrollaba en los rganos digestivos y circulatorios.
Prcticos de diversas escuelas la emplean y recomiendan, sin embargo, en
la fiebre intermitente, en el asma, la coqueluche, los clicos, la
disentera, el clera, la peste, la hipocondra, la histeria, la
epilepsia, gota, hidropesa, amaurosis y parlisis, la encefalitis y
mielitis crnicas, y hasta en las inflamaciones francas.

Teniendo, como tenemos, una patogenesia estensa de la _nuez vmica_,
compuesta: 1. de los sntomas recogidos en el hombre sano; 2. de los
consignados por varios autores; y 3. por numerosos casos de curacion,
podemos especificar sus indicaciones, tanto por los sntomas, como por
las condiciones de edad, de temperamento, de clima, las mas anlogas 
sus efectos y las mas favorables  su accion. La _nuez vmica_ pues, en
consideracion  estos datos, es ya uno de los medicamentos mas tiles,
mas usado en varios y numerosos casos.


 II.--Efectos fisiolgicos.

Los sntomas de la _nuez vmica_ espresan una accion electiva en los
sistemas nervioso y gstrico. Se ha exagerado infundadamente su poderosa
influencia en los nervios ganglionares, en el rquis, en el cerebro, en
los sentidos, en los rganos digestivos y en el sistema venoso, segun
que se prestaba mas atencion  su eficacia en las neuropatas sobre todo
convulsivas, en los accesos de espasmos, de dolores, de fiebres mas 
menos peridicas, en las afecciones gstricas, en las congestiones,
hemorragias, flegmasas y afecciones inflamatorias de las membranas
mucosas y del tero.

Su influencia en el sistema nervioso ganglionar y raquidiano se hace
sentir desde los vasos capilares hasta las estremidades nerviosas; desde
la digestion hasta la plasticidad, lo cual esplica los sntomas
prodrmicos febriles y la afeccion de los capilares arteriales que se
halla entre sus efectos; esto esplica tambien sus numerosos sntomas
espasmdicos, paralticos, asmticos, gstricos, y la importancia que la
han dado ciertos prcticos en el tratamiento de las afecciones de la
mdula, y particularmente su parte lumbar, de las fiebres de curso
paroxsmico y de las enfermedades de los rganos de la respiracion y de
la digestion.

Su accion en el aparato gstrico es de tal modo especial, que domina
todas las formas morbosas en las que puede jugar con ventaja,  que por
lo menos constituye parte de todas sus indicaciones; de todo lo cual se
podr formar una idea, diciendo que es el regulador de la inervacion
abdominal. En esto consiste su diferencia de la _pulsatila_ respecto 
la influencia en los rganos digestivos y en todo el sistema de la
vena-porta. El doctor Rau la atribuia una accion especial en los nervios
ganglionares, y  la cual referia los dolores, las estancaciones
venosas, los espasmos, las congestiones, las pltoras abdominales, las
inflamaciones y las escitaciones nerviosas del cerebro y de la
periferia. Esta manera de ver resume con bastante exactitud la
patogenesia de la _nuez vmica_, y su estudio ha conducido  otros
autores  considerar la accion de este medicamento sobre el sistema
nervioso ganglionar como esencial y como la causa que determina en las
cavidades viscerales y otros rganos, congestiones, obstrucciones,
irritaciones y flogoses, de donde resultan las neuralgias, los espasmos,
las afecciones febriles que se pueden llamar gstricas, venosas,
hemorroidales, uterinas, mucosas, y en las que siempre domina el
eretismo.

Distantes estamos, sin embargo, de la poca en que los espasmos, las
parlisis, fenmenos sobresalientes de la _nuez vmica_, absorbian la
atencion  impedian observar los fenmenos mas especiales que la
constituyen hoy en uno de los medicamentos mas importantes y la dan su
mayor influencia en sus relaciones con el aparato gstrico. Es de
observacion que todo grupo de sntomas gstricos en los que se
desenvuelve el eretismo, haya  no fiebre, corresponde mas  menos
directamente  la accion de la _nuez vmica_; y que toda enfermedad,
aguda  crnica, que reclama este medicamento, ofrece por cualquier lado
que se la mire, una afeccion gstrica  una alteracion de las funciones
digestivas, sea cual quiera la forma de la enfermedad nerviosa,
sangunea  linftica.

Por esta razon se ve que su primera influencia se espresa por
alteraciones nerviosas y gstricas, as como tambien en el perodo agudo
de su accion, es decir, cuando el sistema circulatorio toma parte en las
sinergias patogensicas, como en el estado crnico de su accion, cuando
el organismo entero se ha modificado por el medicamento hasta en el
aparato nutritivo y en la plasticidad.

No se puede negar que el eretismo, cierta tension  rigidez de la fibra,
presiden siempre la evolucion de la accion de la _nuez vmica_ en todos
los aparatos orgnicos. Este eretismo constituye por lo tanto una
disposicion caracterstica de todos los estados morbosos que son propios
de este medicamento, y distingue todos los sntomas nerviosos sanguneos
y gstricos.

El moral est en armona con esta disposicion de los rganos,
presentando en la _nuez vmica_ los fenmenos siguientes: humor
irascible, carcter colrico, irritable, imperioso, hasta el punto que
una de sus principales contraindicaciones es el carcter dulce y tmido
del enfermo. Los fenmenos de sobreescitacion moral y de los sentidos
pertenecen  su accion directa sobre el cerebro y los nervios de
relacion; los sntomas de depresion moral y de apata son el resultado
de una disposicion hipocondraca y efecto de la influencia gstrica
sobre el cerebro; pero no se puede decir, como lo dice un autor moderno,
que la accion de la _nuez vmica_ sobre el alma es absolutamente
deprimente, que la priva de la aptitud reflexiva, que debilita la
voluntad  pesar de su esfuerzo y de la terquedad para con los dems;
porque las observaciones clnicas demuestran que esta tenacidad 
irascibilidad son caractersticas en los casos propios de la _nuez
vmica_, y porque las esperiencias lo confirman en su accion sobre el
hombre sano.

Est suficientemente probado por la observacion y la esperiencia, que la
_nuez vmica_ corresponde principalmente  las personas morenas de
organizacion seca,  los adultos,  los temperamentos bilioso y nervioso
 bilioso sanguneo,  los hombres entregados  los escesos de la buena
mesa, del caf, de las bebidas alcohlicas, as como tambien  las
personas de bufete y que tienen una vida sedentaria que exalta el
espritu y activa la influencia del sistema gstrico  venoso abdominal,
aun en las constituciones linfticas. Las numerosas esperimentaciones de
muchos medicamentos en el hombre sano hacen resaltar bajo este punto de
vista un hecho que es muy importante en la prctica: queremos indicar
las modificaciones morales anlogas  las fsicas, y que tantas veces
bastan para diferenciarlas, y para caracterizar la accion de varias
sustancias. Recordarmos en pocas palabras, que la _nuez vmica_
difiere, en cuanto al moral, del _acnito_ por su ansiedad y la fijeza
de sus ideas, de la _manzanilla_ por su carcter apesadumbrado y terco,
de la _pulsatila_ por su tristeza y dulzura; si bien son anlogos de la
_nuez vmica_ bajo otros puntos de vista; de la _coca de Levante_ por el
humor desapacible y la concentracion en s mismo; de la _ignacia_ por su
despecho  indignacion, y tambien por su vivacidad y su dulzura, en las
afecciones gstricas.

Las enfermedades de las personas que dejamos indicadas, son aun mas
propias de la _nuez vmica_, si residen en pases clidos, en sitios
elevados y secos, en la estacion del esto. Se advierte que el
_arsnico_ se halla en condiciones de eficacia casi siempre opuestas 
las de la _nuez vmica_; se ha podido apreciar que se adapta mejor  un
estado moral contrario, que obra mas eficazmente en personas
distintamente dispuestas. La _nuez vmica_ tiene una accion estnica,
mientras que la del _arsnico_ es deprimente. Aquella exalta la
vitalidad al desordenarla, el _arsnico_ la abate al perturbarla, y
mientras que este tiende  la estincion de la vida por un ataque
directo, la _nuez vmica_ aniquila, sofocndola por la escitacion. As
pues, los sntomas siguientes de la _nuez vmica_ son completamente
opuestos  los del _arsnico_ en las mismas categoras, agravacion de
los padecimientos por la maana despues de dormir y por las bebidas
alcohlicas, por las vigilias, por la vida sedentaria, por el calor, el
movimiento y los alimentos; alivio de los padecimientos estando
acostado; elevacion y mejora del pulso, aumento del calor, gusto amargo
y repugnante de los alimentos, manifestacion de los fenmenos nerviosos
 la primera influencia del medicamento.

Este antagonismo entre la _nuez vmica_ y el _arsnico_ desaparece en
los casos graves en que la vida est prxima  estinguirse, porque los
dos medicamentos se confunden y convierten en sus ltimos efectos sobre
la inervacion ganglionar, en una potencia de depresion y de
aniquilacion, que, aunque diferente por su naturaleza, conduce  un
mismo fin. Uno y otro medicamento gozan, pues, de una grande eficacia en
las afecciones asmticas y gastrlgicas, en las neuralgias y neuroses
graves, hasta en las circunstancias de mas peligro en que la inminencia
de una parlisis  de una inercia de la fibra anuncian una inervacion
desfalleciente.

La _nuez vmica_ es aun, con el arsnico y la _pulsatila_, uno de los
mejores medios que se pueden oponer en general  las consecuencias, 
los escesos de las bebidas alcohlicas y del _opio_. En estos casos, aun
en el estado crnico y astnico, la irritabilidad de la fibra y el
eretismo son un signo indicador de la _nuez vmica_. Este eretismo que
caracteriza igual y particularmente su estado agudo, la aproxima  la
_brionia_, no solo por el ritmo de sus neuralgias, sino porque en uno y
otro medicamento, las afecciones se agravan por el movimiento, por el
aire libre y despues de comer; en la _brionia_, sin embargo, la
agravacion se presenta hcia media noche, mientras que en la _nuez
vmica_ se verifica ya por el dia.

Considerada, en fin, la _nuez vmica_ bajo el punto de vista de la
irritabilidad de la fibra y del eretismo sanguneo nervioso, es el
antdoto del _azufre_ en las flegmasas y las fiebres subagudas,
crnicas  lentas.

A pesar de nuestro deseo de concluir, tenemos que indicar aun la accion
de la _nuez vmica_ en la contractilidad  irritabilidad de la fibra.
Sus sntomas espresan una influencia activa sobre la fibra; sus espasmos
son estnicos y todos sus fenmenos nerviosos, aun en el estado grave y
en el diatsico  crnico, son irritativos y con eretismo. La clnica
corrobora estos datos por su uso en la hernia estrangulada, en las
contracciones espasmdicas, y en las violentas del tero y los estados
espasmdicos activos; en el esceso de irritabilidad de las personas
nerviosas, y la disposicion estnica que se opone al efecto natural de
los medicamentos apropiados. El esceso de sensibilidad  los
medicamentos, ya por medio del sistema nervioso crebro-espinal en las
enfermedades agudas, ya por los nervios ganglionares en las enfermedades
crnicas y gstricas, se calma muy bien con la _nuez vmica_: este
estado debe distinguirse de la irritabilidad neuro-astnica de la
_manzanilla_ y la de la _pulsatila_ que es debida  la anemia   la
venosidad. Por otra parte, el fondo nervioso y astnico de la
_pulsatila_ y de la _manzanilla_ se espresa por una movilidad que se
halla tambien en los efectos de la _ignacia_ y sobre todo del _caf_.

Preciso es, pues, convenir en que la accion de la _nuez vmica_ en la
irritabilidad muscular y la contractilidad de la fibra es estnica, y
opuesta completamente  la del _opio_, aun en los casos en que la atona
de los tejidos y la inercia de la fibra inclinasen  creer en una
astenia real. Si se observan bien las afecciones de este gnero, el
estreimiento rebelde, por ejemplo, en el que es eficaz la _nuez
vmica_, se reconocer que mas bien hay irritabilidad que inercia; que
el estreimiento es ertico y no astnico. De esto no se deduce que la
_nuez vmica_ no corresponda tambien  la atona de la fibra que resulta
de su irritabilidad, tanto en los msculos voluntarios como en las
fibras de los de la vida orgnica y animadas por los nervios
ganglionares; de suerte, que en los casos de inercia real de la fibra y
de los esfnteres, por ejemplo la incontinencia de orina de los viejos,
no pertenece  la _nuez vmica_ sino cuando haya irritacion primordial y
una debilidad,  consecuencia de la astenia y de la inercia, de las que
nos ocuparmos, y que reclaman la eficacia de este medicamento.


 III.--Efectos teraputicos.

=A.= _Fiebres y afecciones flegmsicas._--El hombre civilizado sufre pocas
enfermedades en cuya curacion no intervenga la _nuez vmica_.
Establecermos sus indicaciones por los sntomas esenciales, sin volver
despues  las que emanan del estado general, de la naturaleza  sitio de
la enfermedad, del temperamento y otras circunstancias favorables y
anlogas  la accion de la _nuez vmica_.

En el perodo prodrmico de las fiebres, corresponde este medicamento 
un estado espasmdico mas grave que el de _acnito_, y en el que se
observa el azulamiento de los dedos de las manos, y de la cara, las
contracciones espasmdicas de las estremidades, desfallecimientos,
calofros parciales en medio del frio general, dolores de estmago,
espiraciones ardorosas que vuelven hcia el corazon, ansiedad; el
sistema nervioso ganglionar est vivamente afectado; los fenmenos
gstricos, los clicos, los conatos al vmito, el color amarillento de
la piel y de la cara, solo se desarrollan durante el calor y en la
agudeza de la fiebre. Pero tambien se reproduce el calofro en este
mismo estado de agudeza, especialmente por poco que se descubra el
enfermo, y aun el mismo sudor est mezclado con calofros y bocanadas de
calor. El eretismo caracterizado por la sequedad de la boca y de la
piel, las orinas escasas  encendidas, domina la escena y preside los
movimientos congestivos de la cabeza, el pecho y vientre, con estension
desigual del calor y de la rubicundez, y con calofros  irritabilidad.

Respecto  la fiebre intermitente, el carcter esencial que desde el
principio presenta la _nuez vmica_, es la afeccion de la mdula
espinal, como se ve por los vrtigos apoplticos, ansiedad, temblor,
debilidad suma y paraltica de los miembros, las rodillas se doblan,
tiemblan las piernas, y hay, por lo tanto, sncopes, opresion y
palpitaciones. Estos sntomas son los que, durante el calor, pueden
caracterizar esta especie de fiebre. Los estadios son menos pronunciados
en este medicamento que en la _quina_; la apirexia rara vez es completa,
y ofrece sntomas gstricos, tales como diarrea biliosa, disentera con
sed viva, tenesmo, dolores clicos, deposiciones como espumosas y
sanguinolentas. La _ipecacuana_ es en este caso su mejor auxiliar, si
los accesos empiezan tambien por la maana. El eretismo es el distintivo
mas caracterstico de las fiebres gstricas  biliosas, de las
catarrales  reumticas propias de la _nuez vmica_; hay calor,
ansiedad, sed, diminucion de las orinas, calofros frecuentes; en la
fiebre reumtica, se afectan mas bien los msculos que los tejidos
blancos, la parte carnosa de los miembros mejor que las articulaciones;
la agravacion, en fin, es nocturna. La indicacion de este medicamento en
las fiebres gstricas es incomparablemente mas frecuente, pues si bien
la _pulsatila_ rivaliza muchas veces en eficacia, en esta es mas propia
y frecuente la flojedad y relajacion en las fiebres, especialmente en el
estado mas agudo; adems, en los casos dudosos, la _pulsatila_ se adapta
y requiere temperamentos delicados, linfticos, como las mujeres, los
jvenes, las personas plidas y menos irascibles.

La _nuez vmica_ es un escelente medio en la fiebre puerperal, cuando,
sin supresion de los loquios, hay una notable escitacion de la parte
inferior de la mdula y de los plexos citico  hipogstrico, eretismo
en el bajo vientre y violenta concentracion en el aparato uterino. El
predominio de las afecciones espasmdicas y del delirio en el estado
puerperal, anuncia adems que la vida ha sufrido profundas alteraciones,
y que puede presentarse la ataxia por cualquiera causa, ya en la forma
inflamatoria, ya en la adinmica y ptrida; de modo que pueden estar
indicados varios medicamentos en la fiebre puerperal, si se la
individualiza ahora como lo hemos hecho ya, pero siendo el carcter
principal de esta fiebre una escitacion sangunea y nerviosa que alterna
con una postracion  inercia notables, es conveniente dirigirse desde
luego  los medicamentos que corresponden  este carcter mltiple de la
afeccion. Despues de la _ipecacuana_, los mas principales son la _nuez
vmica_, el _arsnico_, la _manzanilla_: sabido es que la _brionia_ se
adapta  la afeccion del peritoneo, la _belladona_  una inflamacion mas
franca, el _opio_  un estado de postracion, el _caf_  otro mas
decididamente nervioso.

La _nuez vmica_ y la _coca de Levante_ tienen la propiedad de provocar
el sudor suprimido en el curso de una fiebre eruptiva, cuando hay
orgasmo con un estado de tension, que tiene como en suspension todas las
secreciones. Con menos orgasmo, pero mas nerviosidad, el medicamento
indicado es la _manzanilla_, especialmente si la causa de la supresion
es un enfriamiento, como sucede ordinariamente. Las erupciones agudas
propias de la _nuez vmica_, ni tienen el carcter de putridez que las
de la _brionia_, el _rhux_, el _arsnico_, ni el de flogosis de
_acnito_ y _belladona_, ni el venoso de la _pulsatila_, sino un
carcter gstrico como para el _antimonio_: estas erupciones son
sintomticas de estados saburrales con un eretismo al que _antimonio_ es
estrao.

Este eretismo con ansiedad caracteriza eminentemente la gastritis, la
enteritis, la hepatitis y la neumona biliosa que reclaman la _nuez
vmica_ y el _arsnico_ muchas veces, pero sin tanto orgasmo febril como
para la _brionia_. Las indicaciones de la _nuez vmica_ en estas
flegmasas pertenecen sobre todo  los adultos,  los hombres
irascibles,  las constituciones secas,  los habitantes de los climas
clidos  templados,  las personas entregadas  los escesos de la mesa
suculenta, de las bebidas alcohlicas y del caf,  los trabajos de
gabinete, mas bien que al cansancio de un trabajo esterior y  una
insolacion.

En las afecciones agudas de las membranas mucosas, la _nuez vmica_
ejerce una influencia secundaria, y rara vez est indicada en primer
trmino. En estas flegmasas, especialmente, son las en que se debe dar
un gran valor al principio de su desarrollo; en la _nuez vmica_, por
ejemplo, el calor precede al calofro, el estreimiento  la diarrea, la
sequedad y el calor urente de las superficies mucosas al flujo mucoso.
Estas flegmasas catarrales son casi infebriles, pero con mucho eretismo
y calofros; se observa la falta de flojedad, la sequedad de las
superficies exhalantes, y en las laringitis y bronquitis  la
coqueluche, la tos seca y fatigosa, la voz ronca, una sensacion de
araamiento  de cosquilleo en la garganta, movimientos espasmdicos de
la laringe, nuseas..... La _ipecacuana_, la _cina_, la _cicuta_, la
_drosera_ tienen igualmente una tos irritativa, pero menos eretismo
general; la _belladona_, la _brionia_, el _mercurio_, la _pulsatila_
tienen mas fiebre con menos irritacion nerviosa y eretismo.

A la _nuez vmica_ pertenecen aun: 1. el muguet grave con
estreimiento, palidez, olor ptrido del aliento, estomatitis subaguda;
el _carbon vegetal_ es su sucesor en los casos en que el abatimiento
aumenta,  en los que la boca se pone quemante y la saliva teida de
sangre; 2. ciertas oftalmas catarrales, artrticas y aun escrofulosas,
cuando la fotofobia es estremada y que los grandes dolores son
provocados por la mas dbil luz y por el movimiento; hay tumefaccion y
rubicundez como por equmosis, eretismo local y general, movimientos
congestivos en la cabeza, irritaciones crnicas de la conjuntiva, con
tumefaccion y rubicundez oscura en las personas dedicadas al estudio, en
los glotones y los borrachos; 3. ciertas anginas por recidiva, otitis,
corizas inflamatorios, vmitos crnicos, estreimientos, leucorreas,
catarros de la vejiga, principalmente en las personas referidas; 4. las
oftalmas venosas de los recien nacidos y otras flegmasas subagudas de
este gnero; 5. erisipelas que se reproducen en los adultos, por la
influencia de saburras, de la edad crtica, de los stasis sanguneos
abdominales, y cuando hay induracion del tejido celular y disposicion 
la supuracion y  la gangrena; 6. en ciertas inflamaciones de los
testculos, de la matriz, en fin, etc..., dependientes de las mismas
causas.

=B.= _Afecciones apirticas y crnicas._--El eretismo  el estado de
exaltacion vital con tension de la fibra y diminucion de las secreciones
que la diferencian del orgasmo, subsiste en la _nuez vmica_, aun en su
accion crnica y diatsica. As, pues, el eretismo es uno de los
caractres mas constantes de las enfermedades crnicas  recientes y no
febriles, adaptadas  este medicamento.

Constituye uno de los principales elementos de las congestiones y
hemorragias, ya que estas afecciones  principios de afeccion dependan
de un estmulo flegmsico  venoso, ya procedan de otras causas mas
comunes del eretismo, tales como la clera, los trabajos mentales, la
vida sedentaria, los abusos de la mesa, las bebidas alcohlicas y el
caf: este estado es activo y opuesto al que resulta de una indignacion
sin reaccion, porque en este ltimo caso las congestiones son pasivas,
adinmicas y corresponden mejor al _opio_. Las congestiones y
hemorragias de la _nuez vmica_ son irritativas, erticas, activas;
dependen de un estado venoso abdominal con gastricismo, estado provocado
por las causas de eretismo que hemos sealado.

1. _Hemorrides. Congestiones. Hemorragias._--El molmen hemorroidal y
las hemorrides, sobre todo secas, por su carcter gstrico con dolores
pasivos en el ano, traccion en el intestino ciego, clicos, calor, ardor
quemante en el hipogastrio, por la edad madura  adulta de las personas
que las padecen y por las causas que las escitan mas comunmente, como
los escesos en beber y comer, la vida sedentaria  de gabinete, son
particularmente del recurso de la _nuez vmica_. El _azufre_
administrado despues es igualmente eficaz, y cuando la irritacion
inflamatoria se ha disminuido no solo con la _nuez vmica_, sino tambien
con el _capsicum annuum_, el _aloes_.....

Las congestiones en la cabeza, en el pecho, estmago, hgado, etc.....
que exigen la _nuez vmica_, estn en las condiciones que acabamos de
enumerar, y que nos dispensan trazar el cuadro de sus sntomas
particulares, sntomas que se refieren al estado pletrico venoso,
ertico, con los accidentes propios del punto en que se fijan y de la
_pars mandans_ que las domina. Los casos de hematuria, lo mismo que los
de hematemesis, estn dentro de la esfera de accion de este medicamento,
aunque la sangre proceda de los vasos varicosos del cuello de la vejiga
y de la prstata. Despues vermos cules son las indicaciones de la
_nuez vmica_ en la metrorragia. Entre las hemorragias que la
pertenecen, citarmos las apoplejas por escesos habituales de las
bebidas alcohlicas, y las apoplejas gstricas en las que la
_ipecacuana_ es tambien un eficacsimo agente curativo. No debe
olvidarse, que para estos dos medicamentos, la accion sobre el cerebro
es consecutiva de la influencia gstrica, y que la _nuez vmica_, por su
eretismo, se diferencia bastante de la _ipecacuana_, hasta en su
insomnio, efecto de la irritabilidad de la fibra, sostenida y escitada
por la de los rganos digestivos.

2. _Clicos. Gastralgias. Gastropatas._--Usada la _nux_ despues 
alternada con el _azufre_ y el _carbon vegetal_, se adapta perfectamente
 las afecciones crnicas en que viene  dominar la venosidad, y
especialmente en ciertos clicos y gastralgias, en enteralgias y
gastropatas erticas con inapetencia, tension en los hipocondrios,
timpanitis y sofocaciones en la cabeza despues de comer. Los dolores,
por ejemplo, la gastralgia tienen un carcter calambride, pero no la
sensacion de ardor quemante de la que carecen los calambres y las
neuralgias de la _nuez vmica_: esta sensacion solo se manifiesta en
algunas irritaciones de las mucosas; de suerte que, en las lesiones de
la sensibilidad, tiene el carcter distintivo de la accion del _carbon
vegetal_ en los casos mas anlogos  los de la _nuez vmica_.

3. _Bronquitis. Aborto. Vmitos de las embarazadas._--Por las razones
espuestas, este medicamento est indicado en las bronquitis y toses
secas, gstricas, acompaadas de cefalalgia y estreimiento; en ciertas
afecciones de la cabeza crnicas, dependientes del estado del estmago y
que se agravan por la maana  al aire libre; en la disposicion y
facilidad al aborto  consecuencia del estado varicoso del tero  de su
cuello,  por congestiones estra-catameniales; en los vmitos rebeldes
del embarazo, usado alternativamente con la _ipecacuana_. Sin embargo,
el _arsnico_, la _pulsatila_, el _opio_, la _platina_ son tiles en
ciertos vmitos rebeldes  la _nuez vmica_ y  la _ipecacuana_,  que
presentan otros sntomas indicadores, procedentes, ya de la flojedad 
inercia del tero, ya de su estremada sensibilidad.

4. _Diabetes. Artritis. Clculos. Hipocondra._--La _nuez vmica_
combate eficazmente las irritaciones gstricas y el eretismo que
complican  ciertas afecciones diabticas, artrticas y calculosas. En
este ltimo caso, el doctor Gross agregaba la _zarzaparrilla_. Es mas
til aun la _nuez vmica_ en la hipocondra de las personas dedicadas 
los estudios y en la de los borrachos, con alteraciones nerviosas que
espresan la instabilidad en la inervacion ganglionar,  mas bien una
falta de armona en su accion sobre las diversas partes de los rganos
digestivos. Indicarmos al efecto que esta hipocondra difiere de la del
_licopodio_, porque la de este depende del herpetismo, y de la
correspondiente  la _estafisagria_ y el _fsforo_, porque en estos no
depende de los abusos de la mesa, sino de escesos venreos y de las
simpatas que despiertan los rganos gnito-urinarios.

5. _Sabaones. Estado venoso._--Los sabaones y las estancaciones
venosas de las estremidades son propias de la _nuez vmica_, si las
personas son nerviosas, de vida sedentaria,  entregadas  una
alimentacion suculenta. Este medicamento, en fin, est indicado en
padecimientos provocados por un estado venoso  de plenitud en el
sistema de la vena-porta, y con principalidad en el estreimiento
llamado hemorroidal, en el que ejerce una accion mas pronta que el
_oro_, el _licopodio_, el _azufre_ y el _carbon vegetal_.

6. _Estreimiento gstrico y nervioso. Ileo. Hernia estrangulada._--La
_nuez vmica_ corresponde tambien al estreimiento procedente de la
irritabilidad del tubo intestinal; en estos casos, se presenta con
frecuencia cierta irritacion sangunea, en la que la _brionia_ alternada
con la _nuez vmica_, es muy eficaz. Esta ltima es muy conveniente en
los estreimientos con alteraciones gstricas, prdida del apetito,
amargor de la boca, esfuerzos intiles para defecar, insomnio, ansiedad,
calofros, movimientos en la cabeza y en el pecho. La carencia de
esfuerzos para defecar  la falta de accion de las partes musculares que
favorecen la defecacion, escluye siempre la _nuez vmica_; pero es el
mejor medicamento para corregir los accidentes que resultan de una
brusca desaparicion de la diarrea. Los fenmenos graves conocidos con el
nombre de pasion ilaca, de vlvulo y de invaginacion, as como los de
la hernia estrangulada, pueden disiparse con el auxilio de la _nuez
vmica_. En todos los casos se debe averiguar la causa y apreciar el
orgen espasmdico y ertico de la afeccion. La _belladona_ es al
parecer preferible en la mayora de los casos.

7. _Descenso del tero. Edad crtica. Metrorragias._--La _nuez vmica_
es por el contrario superior  _belladona_, el _oro_, el _platino_, en
el prolapsus del tero con un estado congestivo que es mas bien causa
que efecto, y que arrastra  lleva consigo ordinariamente la existencia
de irritaciones y leucorreas. El prolapsus de la vagina reclama con
preferencia el hierro, el _carbon vegetal_, el _mercurio_, la
_belladona_ misma, si es preciso combatir  la vez un estado de
flogosis. La _nuez vmica_ disipa la alteracion de los rganos de la
generacion, en las mujeres que en la edad crtica padecen congestiones
uterinas, pltora abdominal, metrorragias y ansiedades.

La _belladona_ y el _carbonato de cal_ estn mas indicados en estos
accidentes, si hay tenesmo, lumbago y afecciones congestivas  fluxiones
simpticas. En general, son propias de la _nuez vmica_ las
menstruaciones abundantes y anticipadas, especialmente cuando
influencias morales han escitado los nervios, y, siempre que la fluxion
est sostenida por la pltora  por la estancacion venosa abdominal y
acompaada de ese eretismo gstrico que produce el estreimiento. Exigen
tambien la _nuez vmica_ las mujeres irritables, coloradas, morenas en
las irritaciones catameniales, en sus metrorragias, aun con clorosis.
Mas  pesar de que este medicamento produce en estos casos un efecto
rpido y hasta admirable muchas veces, modifica menos el estado general
de la circulacion abdominal que la sensibilidad  mas bien la inervacion
ganglionar, por cuya razon es mejor usarle en el momento de presentarse
los padecimientos. Varios medicamentos pueden sostener su accion, tales
como la _manzanilla_, la _sabina_, el _carbonato de cal_.....

8. _Afecciones de los rganos urinarios._--As como la _belladona_, el
_azufre_, la _creosota_ se adaptan mejor  la incontinencia de orina
nocturna y de los nios, la _nuez vmica_ corresponde mas bien  la
diurna de los viejos y de los adultos; del mismo modo que en cierto
flujo blenorrgico con tenesmo uretral, retencion de orina  disuria,
irritabilidad general y local, y estancacion venosa de la mucosa y de la
uretra.

9. _Afecciones del sistema linftico._--Las afecciones del sistema
linftico, en general, solo tienen relacion con la _nuez vmica_ por el
estado de eretismo de la economa. Si  esto se agrega el concurso de
sntomas gstricos y nerviosos, este medicamento ser eficaz en
diversos perodos de la mesenteritis, de la tabes mesentrica, en los
infartos de las glndulas y de los vasos linfticos, y en la debilidad
muscular de los nios cacoqumicos que esperimentan dificultad para
aprender  andar.

10. _Delirium tremens. Melancola. Epilepsia._--La accion de la _nuez
vmica_ sobre el cerebro es por estension de la que ejerce en los
nervios ganglionares y por su influencia en las vsceras abdominales.
As pues, apenas est indicada mas que en los casos de _delirium
tremens_, de hipocondra altamente desarrollada, de melancola suicida 
de suicidio angustioso, afecciones que tienen su asiento  su punto de
partida en el sistema gstrico y que reconocen por causa la exaltacion
del sistema nervioso ganglionar  del de la vena-porta por trabajos de
gabinete, por escesos en las bebidas alcohlicas, etc.....

Se ha hablado mucho del uso de la _nuez vmica_ en la epilepsia, pero el
resultado no ha correspondido  las esperanzas concebidas _ priori_ y
fundadas en que los espasmos y las perturbaciones de la contractilidad y
de la sensibilidad, se hallan en la patogenesia de este medicamento. No
se ha comprendido que su accion sobre el cerebro y los nervios de
relacion est siempre dominado por su influencia en los nervios
ganglionares, y por consiguiente que solo es til en los accesos
epileptiformes sin prdida de conocimiento y en los cuales se observa
una alteracion de los rganos digestivos.

11. _Ninfomana. Hemicrnea. Neuralgias._--La _nuez vmica_ est
frecuentemente indicada en las neuroses que dependen de la irritabilidad
uterina exaltada, como en la ninfomana por ejemplo. Esta misma
exaltacion de la sensibilidad y este eretismo constituyen el carcter
diferencial de la _nuez vmica_ y del _platino_. La primera corresponde
mejor  esta afeccion cuando depende del abuso de los placeres por
escitacion local; el segundo, cuando la escitacion venosa depende de la
influencia cerebral. El histerismo y las neuralgias del aparato genital
propias de la _nuez vmica_, reconocen igualmente alguna causa de
escitacion local y un carcter de irritabilidad, mas  menos sostenidas
por la sensibilidad, por las licencias de la imaginacion y por la
irritacion de la porcion inferior de la mdula espinal.

En el sistema gstrico y el estmago es donde se debe buscar la causa 
orgen de la hemicrnea propia de la _nuez vmica_. Se observa con
especialidad una sensacion como de magullamiento en el cerebro y
alteraciones en el estmago, bajo-vientre,  asimismo una influencia
hemorroidal. Este medicamento es el nico masa propsito para combatir
las cefalalgias producidas por el uso de las bebidas espirituosas, por
los escesos de la mesa, por los trabajos mentales. Obra tanto mejor,
cuanto mas sanguneo  impresionable es el enfermo, si hay una sensacion
de vaco  como de embriaguez en la cabeza, con presion en la region del
corazon, dolor, tenesmo en los hipocondrios, incomodidades,
regurgitaciones, estreimiento. Este medicamento es especfico en la
alteracion general con irritabilidad y congestion en la cabeza, 
palpitacion y prdida del apetito, cuando se retardan las deposiciones
en personas de vida sedentaria y habitualmente estreidas; y tambien en
las neuralgias del tero durante la gestacion  simpticas de este
rgano y que se sitan en el estmago, en los riones, en la cabeza, en
los dientes: en estas neuralgias es preferible la _belladona_ si son
congestivas.

Aunque los dolores de la _nuez vmica_ tengan formas tan variables como
las de muchos medicamentos, generalmente son constrictivos, calambrides
y dislacerantes; pero la sensacion de contusion y de adormecimiento que
les acompaa  subsigue, es uno de los caractres esenciales. Estos
dolores se agravan despues de media noche, al levantarse, durante 
despues del movimiento. Hay accesos de malestar despues de comer, muchas
veces espasmos violentos en el paroxismo y temblores.

12. _Afecciones reumticas._--La _brionia_, el _zumaque_ y la _nuez
vmica_ corresponden casi igualmente  las odontalgias reumticas con 
sin fiebre, con  sin fenmenos congestivos. Es difcil diferenciar bien
estos medicamentos, pues tienen casi las mismas condiciones de mejora 
de agravacion, la misma aptitud  estenderse  las partes prximas. El
eretismo, las condiciones de edad, de sexo, y de estacion son muy
anlogas en todos. Este dolor, sin embargo, es mas peridico y mas
francamente ertico en la _nuez vmica_. La _coca de Levante_ y la _nuez
vmica_ se aproximan al _trtaro estibiado_ en las afecciones
reumticas, por las fluxiones y los dolores articulares con
contracciones musculares, estremecimientos y gastricismo. Los dolores de
la _nuez vmica_ ocupan con particularidad el rquis  terminan en l;
producen una incomodidad y un abatimiento que hacen difciles 
imposibles los movimientos en la cama; no hay sudores ni chasquidos
articulares, y por otra parte, les acompaa siempre el eretismo. Preciso
es, en la prctica, tener en cuenta los sntomas particulares y locales,
pero sin despreciar nunca los caractres generales. En el lumbago, por
ejemplo, la indicacion de la _nuez vmica_ resulta de los dolores por
sacudidas y punzadas, en su estension hcia el cuello y las partes
genitales, en cierta rigidez y debilidad de las estremidades, en
movimientos convulsivos, en una palabra, en los sntomas que revelan
alguna afeccion de la mdula; el _rhododendrum_ corresponde tambien al
lumbago con alteracion de la mdula, y sobre todo en la estension del
dolor de arriba abajo; pero los caractres generales de la _nuez vmica_
no son los mismos; su eretismo y su gastricismo le distinguen de este
medicamento.

El reumatismo articular agudo exige la _nuez vmica_ con preferencia 
la _brionia_, cuando las fibras musculares de los miembros no estn
exentos de una sensacion dolorosa de contusion, cuando hay menos fiebre,
y que se observa adormecimiento, debilidad en la parte, dificultad en
moverse, y una tendencia  la periodicidad. Es raro que la _nuez vmica_
no tenga indicacion en la gota si se atiende  que las causas son muy
anlogas  las condiciones de agravacion de los efectos de este
medicamento. No est limitado tan solo  combatir sus causas, 
regularizar las funciones digestivas, sino que es de grande utilidad en
el tratamiento de esta afeccion.

13. _Mielitis. Corea. Parlisis._--La _nuez vmica_ est en relacion
con la mielitis crnica que se manifiesta por convulsiones y movimientos
de los msculos involuntarios. Hay grande irritabilidad de la fibra y un
estado de tension que no permite se la confunda con el _zumaque_ y la
_belladona_. En las paraplegias y hemiplegias  consecuencia de
reumatismos, y en las parlisis que suceden  las neuroses, neuralgias 
 ciertas enfermedades agudas, la _nuez vmica_ juega por sus sntomas
propios y por ese estado de irritabilidad y de eretismo. Juega tambien,
no solo en la corea alcohlica, sino en el baile de San Vito, en el que
casi siempre es til. Importante es advertir que para que la parlisis
requiera la _nuez vmica_, necesita la circunstancia de tener por causa
una grande escitacion de la accion nerviosa, as como la gangrena en el
_arsnico_ debe ser el resultado de una inflamacion escesiva. H aqu,
pues, la razon de que la _nuez vmica_ no puede estar completamente
escluida del tratamiento de los estreimientos rebeldes debidos  la
falta de esfuerzos y  la parlisis de los esfnteres, cuando este
estado es el resultado de una irritabilidad elevada hasta el esceso y
que conduce  la atona,  la inercia.

14. _Asma._--Esta afeccion es una de las en que menos se puede
prescindir de la _nuez vmica_ para su tratamiento. Este medicamento
parece obrar sobre los msculos que concurren  la respiracion y tambien
sin duda sobre el pneumogstrico, mientras que el _arsnico_ obra
principalmente sobre el ltimo, sobre la inervacion pulmonal; del
carcter neurlgico y convulsivo resulta el que se alternen con
frecuencia estos dos medicamentos para la curacion del asma esencial y
de la mayor parte de las afecciones asmticas. Varios son los
medicamentos eficaces en el asma, segun que domine el elemento
congestivo, paraltico, inflamatorio, nervioso, tales son: la
_ipecacuana_, el _trtaro estibiado_, la _brionia_, la _lobelia_,
etc.....

15. _Afecciones cutneas. Irritaciones crnicas de las mucosas
esternas._--La accion de la _nuez vmica_ sobre la piel tiene algo de
agudo, segun lo espresa el estado general de espasmo febril 
convulsivo, el eretismo sanguneo, el gastricismo, la afeccion del
hgado y de la nutricion. Por eso se observa la piel fria, azulada con
manchas de este mismo color, prurito picante y quemante por la maana y
por la tarde, sensaciones de escoriacion tambien quemante, fornculos
por erupcion sucesiva, acn, color amarillo  ictrico, sensacion de
quemazon en los puntos escoriados los cuales se ponen tumefactos y
encendidos, y en las lceras que dan sangre, erupciones miliares
pruritosas,  marasmo rpido. H aqu, pues, otras tantas circunstancias
que indican la _nuez vmica_ en las hepatitis crnicas, erupciones
gstricas, el acn pustuloso, fornculos que se reproducen, etc.....

Se la emplea tambien en ciertos casos de secrecion sebcea en los
prpados, de irritacion del borde libre de los mismos y de la
conjuntiva, en las personas entregadas  las bebidas, en algunas
estomatitis, aun con aftas, y en las irritaciones crnicas de la mucosa
de la boca con tumefaccion de las encas y frecuentes ulceraciones
aftosas, especialmente si estn muy sensibles. Se observa en este caso
cierta insidiosa disposicion del estmago  de los intestinos en armona
con este estado de la boca, y dolores quemantes, en fin, que acompaan 
todas las irritaciones mucosas de la _nuez vmica_. Es tambien eficaz en
las fisuras del ano con contractura, dolor quemante, irritabilidad
general, en los prolapsus del recto, sobre todo de los nios, 
consecuencia de los esfuerzos en la espulsion de materiales dursimos 
tenesmo disentrico.

=Dsis.=--La _nuez vmica_ est indicada en tantas enfermedades, que es
necesario variar las dsis de 1  10 gotas y aun mas de la tintura,
hasta unos glbulos de la trigsima atenuacion, debindose usar las mas
pequeas en los sugetos mas irritables y en los desrdenes funcionales y
las afecciones neurlgicas y erticas.

Indicarmos adems, que aparte de las consideraciones de edad, de sexo,
de temperamento, de gnero de vida, de clima, que ya hemos manifestado
estar en armona con los efectos de la _nuez vmica_, hay otras que
conviene tener presentes en su administracion: la _nuez_ _vmica_ obra
mejor por la maana, y al efecto, cuando es posible, se la administra al
anochecer; sus efectos son entonces mas suaves, particularmente en las
dismenorreas erticas, en las menstruaciones escesivas, en las
afecciones neurlgicas, el estreimiento..... Administrada por la maana
en casos de este gnero en personas muy irritables, su accion molesta y
provoca con frecuencia la agravacion de una multitud de sntomas que se
manifiestan por la maana. Se evita tambien el darla despues de comer en
personas que padecen calambres de estmago, gastralgias, afecciones
gstricas, neurlgicas  venosas, y ciertos estados congestivos, porque
justamente entonces se desarrollan mas los padecimientos  se presentan.
En el asma se administra por el dia, y en todo tiempo en las
enfermedades agudas rpidas, aun en los accesos de dolor. Creemos til,
en fin, hacer, una vez para siempre, la indicacion aplicable tambien 
otros medicamentos, pero con especialidad  la _brionia_,  la
_manzanilla_, al _azufre_...., que  pesar de la debilidad de la dsis,
es preciso contar con las agravaciones que pueden sobrevenir, si se
desprecian estas precauciones en las personas irascibles, vivas, muy
irritables, de fibra seca y tirante.

El _acnito_, la _brionia_ y el _rnica_ son medios convenientes para
calmar la irritabilidad exasperada por la _nuez vmica_, ya presente un
carcter mas sanguneo que nervioso,  vice-versa,  ya que se estienda
 la contractilidad. La _manzanilla_ y la _brionia_ templan la
irritacion que la _nux_ produce en los rganos digestivos; el _caf_ y
el _alcohol_, la del cerebro; el _arsnico_ y la _brionia_, la del
aparato respiratorio; la _estafisagria_ y la _manzanilla_ modifican la
morosidad y la irascibilidad; la _coca de Levante_ y el _rnica_, los
accidentes paralticos.




OPIUM


 I.--Historia[14].

Esta sustancia es el jugo seco de las cabezas verdes de la amapola
somnfera de la familia de la papaverceas, _Juss._--De la poliandria
monognea, _Linn._--El _opio_, en las obras de teraputica moderna,
tiene un captulo de sus efectos fisiolgicos, pero que casi nicamente
se refieren  los txicos, perturbadores, eliminadores, y no  los
realmente fisiolgicos y especiales, que se estienden  todos los
aparatos,  todo el organismo por una continuidad de efectos tranquilos,
que, desde la primera impresion en la economa, se eleva hasta la
plenitud de su accion,  la cronicidad y la discrasia. Ya hemos
consignado varias veces los dbiles resultados de estos estudios
incompletos, por lo cual no insistirmos, permitindonos tan solo
manifestar que el _opio_ es uno de los medicamentos menos conocido, 
mas incompletamente estudiado, lo cual confesar todo hombre instruido,
si conoce las estraas divergencias en las opiniones que los autores han
emitido sobre este medicamento.

El _opio_  dsis grandes calma ciertos dolores, estingue el sentimiento
de otros, y algunas veces alivia el insomnio; muchos prcticos se han
concretado  esto, y como el dolor y el insomnio son sntomas comunes 
la mayor parte de las enfermedades, el _opio_ ha sido empleado en casi
todas ellas. Se le da en la tisis para calmar la tos; en el perodo
prodrmico de las fiebres eruptivas, para producir el sueo, y en otros
muchos casos agudos en los que solo puede conseguirse con su uso la
agravacion del malestar, el aumento de la fiebre, del eretismo y el
peligro.

Se le ha administrado sucesivamente con mas  menos xito, en las
neuralgias, neuroses, epilepsia y otras varias afecciones convulsivas,
en el asma, la corea, el _delirium tremens_, el ttanos, la demencia, la
diarrea, la disentera, las hemorragias uterinas..... No debemos pasar
en silencio la incalificable prctica de dar el _opio_ mezclado con
otros medicamentos en la creencia de hacer tolerables las dsis fuertes
y administrar este enemigo de todo movimiento espansivo en las fiebres
eruptivas y otras enfermedades indicadas anteriormente.


 II.--Efectos fisiolgicos.

El _opio_ es entre todos los medicamentos el que con mas claridad
presenta sus efectos especiales como procedentes de la escitacion de los
sistemas nervioso y sanguneo, escitacion que conduce  la inercia de
uno y otro sistema,  las congestiones pasivas,  la insensibilidad. En
su accion aguda, se exalta la sensibilidad, y se debilita en la crnica.
La sangre est mas oxigenada y escitada en la accion aguda, y menos en
la crnica; y la lentitud del curso de este lquido contribuye  realzar
su cualidad venosa, cualidad que la hace impropia para la escitacion
normal de los rganos.

El _opio_ no es un narctico; pues si obra electivamente sobre el
cerebro y los nervios de relacion, lo hace por la mediacion del sistema
ganglionar  el que se dirige primeramente, y tan solo al parecer para
influir sobre el cerebro. Los efectos de este medicamento y la
especialidad de su accion se pueden resumir en los sntomas siguientes:

Sensacion de fuerza y de vigor, insomnio, calofros seguidos de calor,
irritabilidad escesiva de los msculos que estn bajo el imperio de la
voluntad, pulso lleno y frecuente, chispas delante de los ojos, tintineo
en los oidos, aturdimiento, pesadez de cabeza, alegra, grande afluencia
de ideas, descaro, sequedad de la boca, exaltacion del apetito venreo,
calor y constriccion en el pecho, agilidad de los miembros. Estos
sntomas de escitacion privativos del _opio_ son de mas  menos duracion
y aumentan segun las dsis; as es que se observa: inquietudes en los
miembros, cara encendida  que cambia rpidamente de color, calor
quemante y prurito en todo el cuerpo, pulso duro y acelerado,
somnolencia, tranquilidad de espritu, divagacion  delirio, vrtigos
con calor, congestion en la cabeza y fuertes pulsaciones, alteracion de
la vista, pesadez en el estmago y en el vientre con latido,
estreimiento, disuria, escitacion de los rganos gnito-urinarios y
poluciones con erecciones, dificultad en la respiracion, presion en el
pecho.

A estos sntomas siguen los siguientes: indiferencia, delirio, prdida
de los sentidos, sueo comatoso, cara rubicunda, ardorosa y como
abotagada, sequedad en la piel y aumento de las orinas  deposiciones
diarricas, sudor caliente algunas veces y supresion de las escreciones,
cargazon de la cabeza con necesidad de cerrar los ojos, oscurecimiento
de la vista, palabra difcil y lenta, nuseas, vmitos, dolores en el
estmago, stasis amorosos  impotencia, opresion con angustia 
respiracion lenta y ruidosa, tumefaccion de las venas. Estos mismos
sntomas, si las dsis son grandes, se hacen ms y ms narcticos:
insensibilidad general, temblores, sacudidas, accesos de sofocacion,
hinchazon azulada de todo el cuerpo, sueo comatoso con ronquido, ojos
abiertos y convulsivos, cara encendida y tumefacta, labios azulados 
hinchados, pulso lento  intermitente, prdida de los sentidos,
relajacion de los msculos de la cara y del cuerpo, movimientos
convulsivos, frio general, timpanitis, deposiciones involuntarias,
prpados y labios pndulos, parlisis de la lengua y de las
estremidades.

A dsis bastante pequeas para poder continuar en su uso por mucho
tiempo, los sntomas espresan la alteracion de la sensibilidad y de la
contractilidad, la lesion de las fuerzas digestivas, el incremento del
sistema venoso y la alteracion de la sangre, como se ve por los
siguientes: cefalalgia, tenesmo, vrtigos y pinchazos dolorosos en la
cabeza, neuralgias vivas y rpidas que pasan de un punto  otro, tirones
dolorosos en los miembros, sacudidas espasmdicas, calor quemante en el
abdmen, en el pecho, en la region precordial, dolores calambrides en
las estremidades, gastralgias, calambres en el estmago y la matriz,
accesos de sofocacion, constriccion dolorosa en el pecho, agitaciones
musculares, grande debilidad y relajacion de la fibra. Al negar
Hahnemann al _opio_ la propiedad de escitar dolores, procedi as sin
duda por haberle esperimentado  dsis muy dbiles  muy fuertes; pues
la facilidad con que hemos producido el sntoma dolor ya mencionado, y
las observaciones que hemos hecho sobre dos personas saturadas de
_opio_, nos hacen temer que otros esperimentadores no hayan dirigido sus
investigaciones hcia este punto.

La accion crnica del _opio_ ofrece sntomas notables: enflaquecimiento
general, sensibilidad escesiva al frio, piel y cara plida y terrosa,
hinchazon de las venas, infiltracion serosa de todo el cuerpo, prurito
de la piel, hinchazon azulada de los dedos de pis y manos, y
especialmente del dedo gordo del pi, sueo angustioso, inconstancia
moral, carcter asustadizo, debilidad de las facultades intelectuales,
errores de imaginacion, turbacion de la cabeza, escitabilidad nerviosa,
zumbido de oidos, dientes vacilantes, encas tumefactas y que sangran
con facilidad, salivacion, gusto amargo, repugnancia  los alimentos,
lentitud y debilidad de la digestion, gastralgia, facilidad  vomitar,
flatulencia, estreimiento tenaz, orinas escasas y oscuras, poluciones
sin ereccion, tos seca por accesos.

Los que abusan del _opio_ estn flacos; sus movimientos nutritivos y
escretorios son lentos, los nervios ganglionares no animan al parecer 
los rganos de la nutricion y de las secreciones, y tampoco influyen
activamente en los nervios de relacion. Pero de que al lado de esta
inercia se observe cierta irritabilidad nerviosa del cerebro y de la
mdula oblongada, no se puede deducir que el _opio_ ejerce una accion
opuesta en las dos vidas, orgnica y de relacion, como quieren algunos
mdicos. Esta opinion no tiene en su apoyo razon alguna fundada; pues la
diversidad de fenmenos que dejamos indicados y que corresponden  las
dos vidas, puede muy bien depender de que la influencia de la voluntad
en los rganos sometidos  la misma no est en armona con la fuerza que
les anima; y en todo caso, puede esplicarse por las contracciones
automticas y por la lesion astnica de la contractilidad; la inervacion
crebro-espinal est tan debilitada como la inervacion ganglionar. La
irritabilidad moral y la de la fibra, en el _opio_, son puramente
astnicas y de la misma naturaleza que la de la _manzanilla_.


 III.--Efectos teraputicos.

=A.= _Afecciones nerviosas._--Los resultados clnicos sancionan
completamente los datos que sobre la accion del _opio_ hemos recogido y
espuesto, y bastar por lo tanto que nos limitemos al estudio de los
hechos, con abstraccion de todas las teoras muy eruditas  veces, pero
mucho menos sencillas que los procedimientos de la naturaleza.

El _opio_ es el medicamento mas apto para combatir el ataque brusco y
como fulminante de la actividad vital producido por la indignacion; pero
de la indignacion pasiva, es decir, cuando el organismo sufre el espanto
sin que el moral se reaccione, no de la indignacion que despierta la
clera  un sentimiento afectivo como exige el _acnito_. El _opio_
sobreescita la fibra para sumirla en la inercia  insensibilidad; la
indignacion produce los mismos efectos, predominando  veces el ltimo
hasta el punto de ser el nico que puede apreciarse, como sucede cuando
el espanto parece que paraliza, que produce deposiciones  orinas
involuntarias, que tiende al aborto, que suprime los loquios, las
reglas. Aqu no hay ni efecto primitivo, ni secundario, sino tan solo un
efecto simple y progresivo de la tension  la inercia por una misma
accion. Por la astenia final que caracteriza su accion, corresponde el
_opio_ exactamente  las congestiones producidas por la concentracion
del susto  miedo en las diversas vsceras, impidiendo de este modo el
desarrollo de una reaccion febril muchas veces terrible, y en la que es
preciso usarle, sin olvidar el _acnito_  el _rnica_ por lo mismo.

La epilepsia nocturna, el insomnio, la hemicrnea, las personas
pletricas con sentidos obtusos y afectados de incomodidades, de ardores
en las cavidades viscerales, son propias del _opio_, as como el
_delirium tremens_ de los borrachos en el segundo perodo, secundado con
el _estramonio_ y despues el _rnica_  _caf_. El clico de plomo halla
en el _opio_ su mejor remedio; el _platino_ es con frecuencia til
despues de l.

No queremos omitir el indicar los escelentes resultados del _opio_ en
los espasmos de los nios con respiracion difcil y stasis sanguneo en
los capilares,  cuando se presentan simplemente por accesos, precedidos
de gritos, y que la _manzanilla_, la _belladona_ y la _ignacia_ no han
sido suficientes. Se debe recurrir al _opio_ en ciertas neuroses con
temblor de las estremidades, insomnio, agitacion, ansiedad en los
miembros, estreimiento, y en la mana  enajenacion mental
caracterizadas por el cambio frecuente de calor en la cara, por la
alternacion de postracion y estilacion, con inyeccion venosa de los ojos
muchas veces, movimientos convulsivos, estreimiento.

En sugetos debilitados por largas y frecuentes escitaciones cerebrales
con marasmo, piel seca y terrosa  amarilla, apetito pervertido  nulo,
atona digestiva, abultamiento de las venas, escasez de las secreciones,
se usar con buenos resultados el _opio_ en las neuralgias de los
aparatos sensoriales, ya sean puramente nerviosas  que tengan un
carcter congestivo,  bien calambrides, lancinantes, fijas,  que
tengan un curso irregular, constante, intermitente. El _opio_ combate
igualmente las neuralgias de las personas pletricas, y de los viejos en
los que la receptividad medicinal est debilitada y la influencia
cerebral disminuida. El _opio_, en fin, est indicado en las neuralgias
que se desarrollan sobre un fondo de eretismo con exaltacion de la
irritabilidad  impresionabilidad de los sentidos, con la condicion de
que se le administre  las dsis mas atenuadas y pequeas. Si la
prctica de los mdicos antiguos no confirma este dato, y si prcticos
modernos desprecian esta propiedad del _opio_, es porque su masiva
posologia es casi la misma en todos los casos, y porque no varian las
dsis.

Este medicamento en general es apto  despertar la sensibilidad en
personas refractarias  la accion medicamentosa, aun en las enfermedades
agudas, si bien estas solo corresponden  la insensibilidad debida al
estado de pltora  de congestion cerebral. El _mercurio_ tiene, como el
_opio_ y el _azufre_, el privilegio de escitar la vitalidad; pero el
_opio_ obra mejor en la insensibilidad, y los otros en la inercia, y los
tres, en los dos estados reunidos.

Entre los casos que reclaman mas justamente el _opio_, se halla el asma
pletrico  por congestion pulmonal, y sobre todo el estreimiento
crnico sin tenesmo y esfuerzos espulsivos, aun en los nios y las
mujeres embarazadas. En los casos rebeldes es preciso insistir en su uso
y ayudar  veces su accion con varias dsis intercurrentes de _nuez
vmica_, de _plomo_, de _cantrida_. Hay pocas afecciones, que, como en
este estreimiento, sea necesario emplear mas medios curativos y con mas
perseverancia, especialmente si se ha abusado de las lavativas y de los
baos tibios.

No indicarmos los efectos del _opio_ en algunos casos de hernia
estrangulada y de vlvulo, porque este medicamento es absolutamente
inferior  la _nuez vmica_,  la _belladona_ sobre todo, y aun al
_plomo_; pero harmos mencion de su uso en el clico saturnino en el
que tiene una importancia esencial,  indicarmos su eficacia en algunos
flujos pasivos por inercia y falta de inervacion ganglionar, tales como
cierta diarrea acuosa, reciente  antigua, la salivacion, hasta la
mercurial, el tialismo de los viejos, el esceso de orinas poco
elaboradas y acuosas, la leucorrea de la misma naturaleza y unida 
algun principio especial de enfermedades crnicas.

=B.= _Afecciones del sistema sanguneo._--Ya hemos indicado que la astenia
nerviosa propia del _opio_ no carece de alguna irritabilidad de la
fibra,  mejor aun, que no est exenta de cierta alteracion de la
contractilidad. La astenia es la tendencia y el fondo de todos los
efectos del _opio_, es el resultado final y directo: es esencial  su
accion, y en esto se diferencia de la de la _nuez vmica_, que es
indirecta. H aqu los caractres diferenciales de la astenia del
_opio_: espasmos clnicos, automticos, postracion general,
insensibilidad; los stasis venosos que resultan, no se limitan al
sistema capilar, la congestion se estiende  los grandes vasos y hasta
el corazon, cuyos movimientos paraliza.

Sin embargo, corresponde al _opio_ toda estancacion venosa con color
azulado, sin aumento de calor, y limitada  una parte dada, aunque sea
crnica: esta es la nica afeccion en que este medicamento se adapta 
la forma crnica; tales son los sabaones con hinchazon roja oscura sin
prurito ni dolor, ciertas gangrenas seniles en el perodo de congestion
pasiva, afecciones en las que el _opio_ auxiliado del _centeno de
cornezuelo_ es de innegable eficacia.

Pero los casos en que el _opio_ est con mas frecuencia y mas
directamente indicado, es en las congestiones pasivas, venosas, sin
sensacion de ardor, y desarrolladas en un rgano cualquiera por la
indignacion  otra emocion pronta, triste y enervante, especialmente si
hay espasmos, como en las mujeres paridas y en los nios, y en los
movimientos convulsivos con estancacion en los capilares cutneos, frio
y azulamiento de la piel, ojos fijos, pupilas dilatadas, congestion
cerebral y relajacion de las fuerzas. El _opio_ juega en el coma
soporoso, si hay sacudidas convulsivas  movimientos espasmdicos,
agilidad de los miembros con rigideces parciales y momentneas,
hinchazones azuladas  negruzcas de la cara, lividez de las
estremidades, labios pndulos, pulso pequeo  intermitente, respiracion
suspirosa.

Est contraindicado por el estado catalptico con pupilas contraidas,
sin grande cambio en la calorificacion y coloracion de la piel: pero
est indicado en la asfixia de los recien nacidos con cianosis, y en la
asfixia por submersion con stasis sanguneo en la periferia  apoplega
capilar, en la apoplega cerebral con insensibilidad y otros sntomas
referidos anteriormente, particularmente si la congestion es debida  la
emocion paralizante de una grande indignacion,   una costumbre de las
congestiones que dispone  la postracion y  la congestion pasiva
propias de este medicamento.

=C.= _Afecciones febriles._--Hay fiebres cuyos prodromos son notables por
el frio, las sugilaciones, el azulamiento de los dedos de las manos, por
temblores musculares  espasmos, por la somnolencia, por la detencion y
postracion que precede al desarrollo del calor y de la reaccion: estas
fiebres, intermitentes  continuas, exigen el uso del _opio_, que en
dsis dbiles decide la reaccion, la regulariza y disipa el estado de
congestion pasiva de los centros nerviosos. No titubeamos en manifestar
que el _opio_ transforma as desde el principio las fiebres nerviosas y
llenas de peligros en fiebres simples y de ninguna gravedad; es uno de
los mas satisfactorios triunfos del mdico, si bien las circunstancias
no permiten  los que son profanos  su arte el apreciar sus actos y sus
resultados.

El delirio con temblor de los msculos, relajacion de las fuerzas, ojos
fijos, en la fiebre tifodea y nerviosa ptrida, cede al _opio_ que
disipa la astenia nerviosa  la par que el stasis sanguneo del
cerebro. Los accesos comatosos de las fiebres perniciosas estn en este
caso, cuando empiezan por la aberracion de los sentidos, la agitacion,
la divagacion de la imaginacion  el menosprecio  los objetos mas
usuales; el coma se apodera poco  poco del sugeto; hay inmovilidad
completa, calor vivo, sudor abundante y caliente; el calor va
desapareciendo, el sudor se hace frio y la muerte sucede
irremediablemente en medio de una insensibidad completa. El _opio_ solo
obra en los prodromos de un acceso semejante y en los primeros momentos
del coma; pero es mas seguro, y  veces el nico medio salvador, el
provocar grandes perturbaciones para trasportar  otras actividades las
sinergias morbosas.

El predominio de los espasmos y del delirio, es decir, de la afeccion
cerebral, en las fiebres puerperales, reclama tambien el _opio_, cuando
la postracion y la inercia se sobreponen  la escitacion. Este
medicamento tiene otras distintas indicaciones que la _ipecacuana_, la
_manzanilla_, el _beleo_, la _belladona_, la _nuez vmica_..... en las
fiebres: estas indicaciones son: la postracion general, la dureza,
rareza  intermitencia del pulso, el delirio pasivo, el enfriamiento de
la piel, la cara mas bien violada que roja, el calor en la cabeza, las
convulsiones pasivas. En los casos en que coincida la supresion de los
loquios con este estado indicante del _opio_, pero con palidez de la
cara, es preferible el _beleo_.

_Arnica_ puede tener aqu una influencia importante en la salvacion del
enfermo, si hay irritabilidad manifiesta de la fibra, rigidez de los
tejidos, menos espasmo, grande prdida y estremada sensibilidad al ruido
del dia al travs del delirio y el desrden de las facultades
intelectuales. El _opio_ por fin se adapta muy bien  la inercia que
suspende los dolores de parto en algunas circunstancias, y en ese estado
puerperal en que la congestion uterina comprime todas las simpatas
orgnicas y termina por la muerte en pocos dias, en medio de la inercia,
de la insensibilidad, del _subdelirium_, de la timpanitis, de la
estincion sucesiva del pulso y del calor.

=Dsis.=--Segun la mayor  menor postracion, se prescribe el _opio_  la
dsis de 5  6 y 20 gotas de la tintura, hasta la de algunos glbulos de
la tercera atenuacion, procurando dar las mas dbiles en los casos mas
anlogos  los sntomas del medicamento. Pero cuando se necesita obrar
en un sentido contrario, se puede elevar mas las dsis de las
trituraciones  de la tintura. Estos casos son mucho mas raros de lo que
se cree, y el conocimiento cada vez mejor de los datos de la materia
mdica ofrece al prctico medios semejantes mas directos. Es preciso
prevenirse contra las dsis algun tanto elevadas de un medicamento que
tiene el funesto privilegio, fuera de la ley de los semejantes, de
alterar la marcha de una enfermedad, agravar la fiebre, suspender un
exantema, un movimiento crtico, de oponerse  la relajacion y de
complicar  desnaturalizar la afeccion primitiva.




PHOSPHORUS.--PHOSPHORI ACIDUM

(FSFORO.--ACIDO FOSFRICO).


 I.--Historia.

No podemos afirmar hasta qu punto difieren por sus efectos el _fsforo_
y el _cido fosfrico_: corresponden al ltimo la mayor parte de las
observaciones atribuidas al _fsforo_ puro; por otra parte, se han
administrado muchas veces indiferentemente uno  otro. Hahnemann mismo
ha recogido, entre los sntomas del _fsforo_, muchos fenmenos
producidos por los cidos _fosforoso_ y _fosfrico_. Las multiplicadas
observaciones recogidas en Alemania y Francia hace veinte aos sobre los
efectos txicos del _fsforo_ en las fbricas de cerillas, no son en su
mayor parte mas que apreciaciones de los efectos txicos de este
medicamento en sus diversos grados de oxigenacion[15].

Podemos, pues, reunir en un mismo captulo el _fsforo_ y el _cido
fosfrico_, por mas que algunos autores los hayan tratado separadamente;
pues este proceder se funda al parecer, mas bien en consideraciones
tericas que en observaciones positivas. En ltimo resultado, los
sntomas atribuidos al _fsforo_ son con corta diferencia los mismos que
los del _cido fosfrico_; pues los autores de sus patogenesias
solamente han variado los trminos de su espresion. As pues, si para el
_fsforo_ se dice dolor quemante en los miembros, en el _cido
fosfrico_ se consigna dolores ostecopos quemantes; mientras que al
primero se le atribuye tension, calambre, al segundo se le dan dolores
calambrides presivos: en la patogenesia del _fsforo_ se halla ardor de
la sangre y congestiones; en la del _cido fosfrico_ hay fuerte hervor
de aquella con grande agitacion; all, debilidad y chasquido en las
articulaciones, y aqu, chasquido en los miembros y las articulaciones:
al _fsforo_ puro se le da el que los sntomas se manifiesten por la
maana y por la tarde en la cama, y al _cido_ se atribuye el que los
dolores se agraven con el reposo; en el primero hay hormigueo en la
piel, fungus hematodes, erupciones urticarias, marasmo y consuncion, y
en el segundo, hormigueo subcutneo, condiloma, vesculas sarnosas,
erupciones granulares con dolor quemante, enflaquecimiento con aspecto
enfermizo y hundimiento de los ojos, etc.

Esto no obstante, puesto que la clnica no ha sancionado aun los
sntomas que tienden  diferenciar su accion, establecermos algunas
variaciones entre uno y otro, al consignar los efectos fisiolgicos y
teraputicos.

Desde el descubrimiento del _fsforo_,  fines del siglo XVII, ha sido
empleado con algun xito en ciertas locuras, convulsiones y fiebres
nerviosas graves. Desde el siglo XVIII hasta nuestros dias, se ha
manifestado til en muchas fiebres adinmicas, tifodeas, biliosas,
intermitentes, en algunas neumonas y pleuresas, en casos de
reumatismo, de gota, oftalma, apopleja, hidrocfalo, de cefalalgia, de
convulsiones epileptiformes, de parlisis, de clorosis, de amenorrea, de
consuncion senil, de tisis pulmonal, de hemorragia pasiva, de sudores,
costras serpiginosas de los nios, angina de pecho, de cries y de
raquitismo. Siempre la indicacion culminante del _fsforo_ radica en la
estremada debilitacion de la vitalidad dependiente, ya de un ataque
directo  la vida, ya de una alteracion de la sangre en el curso de una
afeccion febril,  ya de un flujo  una erupcion que las fuerzas del
organismo no pueden desarrollar.

La esperiencia ha confirmado, propagado y precisado los datos legados
por el empirismo; y nos admirarmos que un dia llegue el _fsforo_ 
realizar respecto al aniquilamiento de la inervacion lo que el hierro en
una especie de cloro-anemia. El _fsforo_ es hoy ya, como el _hierro_,
un alimento, un medicamento reconstitutivo; los cuerpos grasos
fosforados, estraidos de la pulpa crebro-espinal de los animales,
llaman la atencion con el nombre de fosfoleina y se les emplea como
alimentos. Pero la esperiencia no ha confirmado aun esta especie de
medicacion.


 II.--Efectos fisiolgicos.

Este es otro de los medicamentos escitantes en su primera manifestacion,
como se ve por los sntomas siguientes: sensacion de bienestar, de
fuerza, de agilidad; sensibilidad escesiva de todos los rganos, de la
vista, del oido, del olfato, del estmago, de los rganos
gnito-urinarios; pulso acelerado y duro, agitacion de la sangre,
congestiones en la cabeza, en el pecho; hambre despues de comer,
bulimia, sed, deseo de cosas frescas; inflamacion de las mucosas de los
ojos, de los oidos, de la nariz, del estmago.

El carcter de estos sntomas de escitacion, aunque escasos en nmero,
manifiestan ya una accion astnica en el sistema nervioso
crebro-espinal y en los nervios ganglionares, en los sistemas sanguneo
y linftico y en la vida nutritiva, porque el _fsforo_ tiene una esfera
de accion inmensa. Los dolores tienen todos el mismo carcter astnico;
son dislacerantes  por punzadas, acompaados de rubicundeces, de
tumefacciones inflamatorias, pero mas especialmente de palidez, de
temblores, de sensibilidad escesiva, de ardores quemantes, de
pulsaciones, de angustia, de tension y de presion, de rigidez y
debilidad. Los calambres, espasmos y tiranteces son seguidos de
adormecimiento y de sensacion de dislaceracion  rotura. Hay tambien
grande debilidad, hormigueo, parlisis, desvanecimiento, imposibilidad
de permanecer al aire, en el que, sin embargo, se alivian los dolores de
cabeza debidos  la escitacion; agravacion de los dolores en la cama,
despues de comer, alivio por el movimiento y aun por la presion algunas
veces, facilidad  acatarrarse, terminacion de las inflamaciones por
supuracion, y de las irritaciones catarrales por secrecion mucosa
abundante, hemorragia fcil de las heridas, de las lceras, hemorragias
pasivas de las membranas mucosas, ambliopia, debilidad de la vista,
zumbido, sordera, anosmia; exaltacion del apetito venreo con erecciones
violentas, que produce grande abatimiento, padecimientos febriles y
nerviosos; poluciones frecuentes, eyaculaciones sin energa y muy
prontas en el cito; las deposiciones parece que agotan las fuerzas;
falta el gusto y el apetito; abatimiento, en fin, despues de comer,
acedas, desarrollo de gases, calofros, horripilaciones, frio de las
estremidades, calofros seguidos de calor y de sudor, calor seco, sobre
todo en la palma de la mano, etc.

A los sntomas referidos agregamos los siguientes: enflaquecimiento
estremado, aspecto enfermizo, erupciones, manchas, vesculas, granos,
fornculos, sabaones, con sensacion quemante  veces; rubicundez de
los ojos, lagrimeo, hinchazon de los mismos y secrecion de legaas;
otorrea amarillenta; tumefaccion de la nariz y flujo de mucosidades
amarillas y verdosas; hinchazon de la cara y aspecto plido y trreo de
la misma; labios agrietados, ulceraciones y erupciones en los labios y
en sus comisuras, tumefaccion y exhalacion sangunea en las encas,
vacilacion y aflojamiento de los dientes, escoriaciones y vesculas en
la boca, flujo de saliva y mucosidades, vmitos de materias mucosas,
cidas, sanguinolentas y de sangre pura, deposiciones mucosas, biliosas,
lientricas, laxitud prolongada del vientre, orina abundante, frecuente,
clara y mas generalmente blanquecina y sedimentosa; leucorrea corrosiva,
espectoracion mucosa, purulenta, de sangre; erupciones herpticas
variadas, infarto de los gnglios linfticos.....

El _fsforo_ presenta mas que el _cido fosfrico_ la accion escitante
inicial. En el _cido fosfrico_ est  veces hasta oscurecida por la
hipostenia que determina; pero presenta en contraposicion efectos mas
notables en la vida vegetativa, principalmente en los tejidos cutneo y
seo; el _fsforo_ que obra con mas actividad en el tejido celular y en
el de los rganos parenquimatosos por el sistema sanguneo, no modifica
quiz estos tejidos mas que el _cido fosfrico_, pero tiene sobre ellos
desde el principio una accion mas directa. As, pues, el _fsforo_ est
en un trmino medio entre la _pulsatila_ y el _cido fosfrico_, por su
electividad en los vasos capilares, ya en las inflamaciones venosas y en
las de los rganos glandulares que gozan de grande actividad secretoria,
como la glndula mamaria, ya en las flogosis pasivas, en las
congestiones astnicas y en las hemorragias ptridas de las fiebres
graves nerviosas, casos en los que el _cido clorhdrico_ es tan eficaz
como el _fosfrico_ cuyos caractres distintivos son: diarrea,
timpanitis, estado de inercia paraltica de los rganos abdominales, y
la falta en el sueo comatoso de los gemidos del _cido clorhdrico_.

La accion del _fsforo_ y del _cido fosfrico_ predomina en los dos
sistemas nerviosos de la vida de relacion y de la orgnica, en la misma
sustancia nerviosa, en la nutricion intersticial,  mas bien en las
estremidades vasculares y la clula orgnica. Su carcter es la
alteracion profunda de la vitalidad; y el ltimo trmino de su accion es
el aniquilamiento de las fuerzas radicales con parlisis de los
esfnteres, relajacion de las bocas exhalantes y de los vasos
secretorios, abolicion del processus plstico y del calor animal,
stasis venosos, hemorragias y flujos astnicos, espasmos, parlisis de
los msculos de relacion, estado colicuativo, de atrofia muscular, de
descomposicion de los lquidos y slidos. La accion del _fsforo_
conduce seguramente  esta descomposicion y se une  lesiones orgnicas,
principalmente de los huesos de la cara, como lo prueban las
observaciones hechas en el envenenamiento lento que determina en las
personas espuestas  sus emanaciones.

Se comprende cun errneas son las conclusiones de los autores que por
no ocurrrseles atenuar convenientemente las dsis de este medicamento,
prohiben su uso en los casos de lesiones orgnicas y de alteraciones de
los tejidos tanto internas como esternas, porque produce una escitacion
sangunea y nerviosa, escitacion que solo puede agravar estas lesiones y
alteraciones: fcil es evitar tales resultados, recurriendo  dsis
bastante dbiles, que desenvolviendo tan solo una accion dinmica,
electiva, teraputica, no se d lugar al desarrollo de los efectos
generales de la escitacion. Obrando de esta manera, se tiene en el
_fsforo_ y su congenere medios funcionales y poderosos para curar
ciertas afecciones graves, lesiones orgnicas, para las que no existen
otros medicamentos curativos.

El _fsforo_, y por consiguiente tambien el _cido fosfrico_, son
anlogos del _slice_ en las fiebres nerviosas, pero difieren por su
accion mas deprimente de la vitalidad. El _arsnico_ tiene mas analoga
con los dos primeros, y estos  su vez guardan una proporcion media
entre el _arsnico_ y el _cido clorhdrico_. El _carbon vegetal_,
aunque menos anlogo por sus efectos  los estados graves de las fiebres
nerviosas, no es menos capaz que aquellos para reanimar la vitalidad
prxima  estinguirse: un aniquilamiento estremo es tambien su grande
indicacion; pero su accion, mas pronunciada en el sistema capilar de la
periferia, le hace mas  propsito en los stasis venosos y en una
atona que el _fsforo_ requiere mas bien al interior y en las
espansiones nerviosas, as como en los centros. Este medicamento tiene
mas analoga con la _pulsatila_, por su accion en el sistema venoso y
los plexos hipogstrico y uterino; tambien la tiene con el _subcarbonato
de potasa_, en la disposicion  los tubrculos y en su accion sobre las
papilas vasculares y sobre la nutricion; hemos observado que este
medicamento ofrece en su accion crnica, como sntoma caracterstico, la
hinchazon  infiltracion serosa del prpado superior debajo de la ceja,
y que el _fsforo_ presenta la hinchazon debajo del ojo.

Aun podemos citar su analoga con el _carbonato de cal_ en lo relativo 
las hipersecreciones mucosas, bronquiales  intestinales, con la
diferencia que el _carbonato de cal_ obra mas electivamente en la
plasticidad, que sus flujos dependen de la astenia vascular y de la
abundancia de sus jugos blancos; y que el _fsforo_ produce la atona
nerviosa en las superficies mucosas, las cuales segregan jugos mas
animalizados, que no abundan en la economa y que son reemplazados
algunas veces por la sangre. El _mezereum_, el _fsforo_, el _cido
fosfrico_ principalmente, son los mejores auxiliares del _mercurio_,
del _slice_ y de la _asaftida_ en las afecciones de los huesos. El
_cido fosfrico_ y el _mezereum_ son los mas aptos para curar estas
afecciones, cuando dependen del abuso del _mercurio_  de desrdenes
escrofulosos graves.

El _fsforo_ corresponde  las enfermedades producidas por causas que
han debilitado profundamente el sistema nervioso. La _quina_ exige una
debilitacion por prdida de humores; el _fsforo_, cuando  esta prdida
se agrega una alteracion funesta, un aniquilamiento por abuso de las
sensaciones y de emociones vivas. Esto sentado, el _fsforo_ solo est
indicado en las fiebres nerviosas graves. En la prctica, se distingue
el _fsforo_ del _cido fosfrico_ en que el primero corresponde  las
emociones de la ciencia y del misticismo,  las privaciones cenobticas
y  una vida aniquilada por la austeridad; mientras que el segundo se
adapta mejor  las emociones enervantes de la voluptuosidad,  las de un
amor desgraciado,  los escesos del onanismo y de la orga. Carecemos
sobre este asunto de observaciones suficientes. Uno y otro medicamento
tienen quiz en estos casos una misma eficacia; y cuando, en fin, se
presenta una clorosis dependiente mas bien de la inercia de los sistemas
ganglionar y quilfero, se cura con estos mejor que con el _hierro_.

La esperiencia ha juzgado ya con mas elementos de certeza sobre las
analogas de ciertas constituciones con los efectos del _fsforo_. Se
ha reconocido que obra mas favorablemente en las personas vivas,
sensibles, linftico-nerviosas, dispuestas  la tisis; en indivduos
cuyo sistema nervioso est alterado profundamente y por mucho tiempo 
consecuencia de emociones y de los escesos ya referidos, causas que les
mantiene en un estado de neuro-astenia, orgen de una estremada
sensibilidad. En general, la diarrea existe,  precede por lo menos al
estado actual que puede presentar un estreimiento por inercia del
intestino.


 III.--Efectos teraputicos.

=A.= _Estado agudo._--Cualesquiera que sean los sntomas prodrmicos de
una fiebre  de una flegmasa, no se recurrir  _fsforo_,  no ser que
el principio inicial sea de tal modo nervioso y neurlgico, que pueda
estar indicado, lo cual es estremadamente raro; pues seria menester que
las sensaciones de ardor quemante, la tension local altamente dolorosa y
la estraordinaria actividad de los sentidos, espresasen una inflamacion
maligna,  con tendencia desde su principio  la descomposicion. La
fiebre y la flegmasa solo corresponden al _fsforo_ en el perodo
nervioso grave en el que la alteracion de la vitalidad  la plasticidad
refleja sobre la sangre, y cuando este lquido se dispone  sufrir una
descomposicion por supuracion, por ejemplo, ya en toda la economa, ya
en la parte afecta. Los grandes sudores no son raros cuando estas
fiebres han llegado al mximum de intensidad; el sudor que se limita 
la parte anterior en la que la piel pasa fcilmente por las alternativas
de sequedad y humedad, el _fsforo_ es poco conveniente, observacion 
la que Boenninghaussen[16] da grande importancia. Cuando en las
fiebres nerviosas graves  tifodeas, en su perodo de decrecimiento,
hay sudores nocturnos con edema y sensibilidad en la region heptica, el
_fsforo_ es el mas apto para disipar esta congestion venosa de mal
carcter. Los fenmenos atxicos que complican una fiebre mucosa, dejan
con frecuencia en pos de s un estado de postracion, con hinchazon como
edematosa  inercia de la mucosa, pulmonal  gstrica, que reclama el
uso de este medicamento. Se ha aplicado con felices resultados el
_fsforo_ en la neumona con hepatizacion gris (tercer perodo), y en la
terminacion del segundo en los casos mas graves. La pulmona en el
tercer perodo presenta sntomas graves que se aproximan  los de las
fiebres nerviosas  ptridas, y que espresan adems el estado del
pulmon, como por ejemplo: opresion, respiracion corta y penosa,
dificultad de toser y de espectorar, esputos herrumbrosos. La indicacion
del _fsforo_ surge del stasis sanguneo producido en el cerebro por el
obstculo de la circulacion pulmonal y de la hematosis; hay astenia
general y local, se presenta la hepatizacion, observndose aun un resto
de agudeza en los sntomas de reaccion; el pulmon est evidentemente
privado de la escitacion nerviosa necesaria. Se puede suponer que su
accion sobre el pulmon en estos casos completa la de la _brionia_, que
corresponde al segundo perodo, al perodo de hepatizacion roja y de
exudacion pleurtica. El _fsforo_, por su parte, se adapta adems  la
defibrinacion y descomposicion de la sangre en el stasis pasivo de la
hepatizacion gris, de donde resultan sus indicaciones en las neumonas
graves, nerviosas, ptridas, tifodeas, y su menor eficacia en las que
son francamente inflamatorias y simples.

La accion deprimente del _fsforo_ en los nervios, y su utilidad en las
astenias nerviosas,  mas bien en las fiebres que han llegado al perodo
de malignidad y de postracion, en el que la influencia nerviosa parece
como abolida, hace suponer que su eficacia en la neumona avanzada
depende de que disipa la astenia nerviosa del pulmon, y de que le vuelve
la escitacion vital necesaria. Esta opinion se funda en las
observaciones de Hartlaub, que fu el primero que emple el _fsforo_ en
estas afecciones, basndose en el conocimiento de sus efectos
fisiolgicos. Este mdico le administraba con el objeto de combatir la
parlisis pulmonal. Las indicaciones de este medicamento en el perodo
nervioso y astnico de las fiebres graves confirman al parecer esta
opinion; de suerte que el _azufre_ es mas eficaz que el _fsforo_ en la
hepatizacion gris independientemente de la astenia nerviosa. Por otra
parte, es un hecho que las neumonas de los nios no ofrecen la
indicacion del _fsforo,_  que por lo menos no se alivian con l. La
_ipecacuana_ y el _trtaro estibiado_ son por el contrario los medios
mas directos que se pueden emplear.

Preciso es manifestar tambien que el _fsforo_ est rara vez indicado en
las dems enfermedades de la juventud. Y si corresponde al estado
nervioso maligno y astnico de que hemos hablado, es porque este estado
apenas tiene lugar mas que en enfermedades que ya se han padecido y cuyo
sistema nervioso ha sufrido ataques que han alterado la salud en mayor 
menor grado. Aun en estos enfermos, es quiz despues del _arsnico_,
frecuentemente indicado por los sntomas, cuando el _fsforo_ puede
jugar en las opresiones crnicas  por recidiva, en las pleuresas y las
bronquitis graves como ciertas grippes, y en otras afecciones de los
rganos respiratorios, como la hidropesa de los pulmones; necesario es,
pues, concederle tan solo un carcter nervioso, una congestion astnica,
ptrida, maligna.

Nos consta que se usa poco, pero esto no es una razon para pasar en
silencio las indicaciones de un medicamento tan importante y eficaz. Se
le puede emplear con buen xito en la ronquera crnica, especialmente si
es una consecuencia del crup, y desde los primeros dias, cuando la
mucosa de la laringe es el punto de la irritacion  la que sigue la
espulsion de falsas membranas; est igualmente recomendado como
preservativo del crup, y, al ternado con el _sulfuro de cal_, en la tos
bronca que generalmente precede. Las esperimentaciones en animales han
podido hacer creer, lo decimos sin recelo, que el _fsforo_ podia
desarrollar flegmasas mucosas con una afeccion especial de los
folculos  de las papilas vasculares, y aun ciertos productos como
falsas membranas.

Mas sea de esto lo que quiera, el _fsforo_ est muy indicado en la
hemotisis rebelde producida por el trabajo de tuberculizacion,  en la
espectoracion sanguinolenta por lo menos y aun de sangre pura, en
jvenes cuya constitucion les predispone  la tisis. En los que mejor
obra este medicamento, es en los de carcter vivo, sensibles, amables,
linfticos, nerviosos y de talla esbelta; estn debilitados y afectados
de fiebre lenta, hctica con sudor nocturno  matutinal, ronquera y aun
afona, tos crnica, laringitis. El _fsforo_ y el cido _fosfrico_ aun
pueden ser tiles en el ltimo perodo de la tisis y cuando se presentan
los flujos colicuativos.

Estos medicamentos son siempre convenientes y aun curativos en toda
fiebre hctica, con hipersecreciones colicuativas y en el marasmo senil.
Las secreciones simplemente astnicas que subsiguen  una violenta
inflamacion de las mucosas, son igualmente del recurso del _fsforo_,
sobre todo en personas de constitucion delicada con neuro-astenia; el
_hierro_ se adapta mejor al estado pituitoso con cloro-anemia; el
_mercurio_, en la caquexia linftica con eretismo; la _quina_, en la
anemia por prdida de humores. Todos estos medicamentos, sin embargo,
pueden convenir, aun en una constitucion sana, en flujos mucosos
escesivos, en ciertas circunstancias de convalecencia, de escrfulas, de
tuberculizacion, que est en relacion con sus efectos.

El _fsforo_, en fin, conviene en las inflamaciones insidiosas de los
rganos parenquimatosos, de las membranas mucosas y aun del tejido
celular, en personas herpticas y que vienen padeciendo una irritacion
cualquiera,  un vicio crnico, y en ciertas epidemias de diarrea y de
grippe: en esta se ha manifestado algunas veces como especfico. Las
flegmasas mas caractersticas tienen mayor tension dolorosa, dolores
quemantes, angustia y estremada sensibilidad. En las membranas mucosas
se observa adems un dolor vivo de escoriacion  de quemazon. Su accion
especial sobre la sangre le da una grande eficacia en las inflamaciones
erisipelatosas de las mamas, despues de _belladona_, _mercurio_ y
_brionia_, cuando hay dolores lancinantes y que la supuracion es
inminente; en otras inflamaciones especiales de la laringe, de los ojos,
de la nariz, del estmago, etc.; en la mayor parte de otras afecciones,
son preferibles otros medicamentos mas especialmente adaptados al
elemento inflamatorio.

=B.= _Estado crnico._--1. _Afecciones congestivas y hemorrgicas._--La
mayor parte de las congestiones que se forman en un rgano importante en
el curso de una enfermedad febril,  bajo la influencia de ciertas
causas de una malignidad particular, no esperimentan modificacion alguna
por el _acnito_,  cuando ms acaso, una paliacion de poca duracion y
sin importancia. Es, pues, necesario recurrir  otros medicamentos que
mas se adaptan  esta causa y al perodo de la enfermedad. As es que
despues de _acnito_ y _belladona_,  independientemente de estos
medicamentos, son muy tiles en diversas congestiones, _rnica_,
_pulsatila_, _arsnico_, _fsforo_, _nuez vmica_, _ipecacuana_, _opio_.

El _fsforo_ es entre estos uno de los mas especiales. Est
particularmente indicado en las congestiones que complican  ciertas
fiebres graves  tifodeas, en el perodo de adinamia y agudeza maligna,
cuando la sangre empieza  alterarse: en las congestiones torcicas, en
el curso de las fiebres exantemticas y tifodeas, y en las congestiones
abdominales de la misma naturaleza. Aun est indicado en ciertos stasis
venosos de los capilares del pulmon, del abdmen, con calor, tension,
sensibilidad, dolor de escoriacion  de quemazon. Lo est por ltimo en
varias hemorragias, tales como: hematemesis, hematuria, epistaxis, sobre
todo la grave de los jvenes. El _cido fosfrico_ se dirige mas
particularmente  las hemorragias pasivas de las fiebres nerviosas
graves, y cuando los cidos minerales, _clorhdrico_, _ntrico_,
_sulfrico_, no han sido suficientes  no han estado indicados.

2. _Afecciones nerviosas y neurlgicas._--El _fsforo_ corresponde 
estas afecciones por una multitud de sntomas, lo cual inclina  creer
que se ha descuidado su uso, puesto que la clnica nos presenta pocos
ejemplos, si se escepta la odontalgia, el asma, algunas afecciones
reumticas y artrticas y la debilitacion de ciertos sentidos. Esto no
obstante, se adapta muy bien  las cefalalgias reumticas y artrticas,
 la hemicrnea,  los dolores ostecopos,  los clicos espasmdicos y
flatulentos, que reconozcan por causa una emocion viva, triste y
prolongada,  un enfriamiento en jvenes muy sensibles, y caracterizadas
por la sensacion de tension, de rigidez de la parte, y calor fatigoso 
incmodo; y acompaadas adems de agitacion, estremada sensibilidad,
tirones, calambres, y seguidas de quebrantamiento, debilidad,
abatimiento.

Los dolores son dislacerantes  lancinantes, pero en su mayor
intensidad, se generalizan y se convierten en un escesivo padecimiento
con calor quemante y una mezcla confusa de todas las sensaciones mas
dolorosas. La odontalgia tiene un carcter puramente nervioso, el dolor
es sobre todo dislacerante  por sacudidas como de una corriente
elctrica; se agrava al aire por la tarde y la maana, y tambien por la
noche; hay tialismo y muchas veces un estado escorbtico de la boca. El
_fsforo_ es muy til en la gastralgia con dolor presivo escesivo, hasta
en el dorso, calmado  agravado por el alimento, y en el asma nervioso,
espasmdico con calambre, sensacion de tension y de plenitud, calor,
palpitacion de corazon, opresion angustiosa, agravacion de esta con el
menor movimiento, y presentacion de los accesos por la noche. La
ansiedad no permite estar sentado.

Ciertas debilidades de los sentidos se tratan ventajosamente con el
_fsforo_, como por ejemplo: la disecea por astenia nerviosa, con
ruidos, tintineo en el oido y movimientos congestivos; la prdida del
olfato con sequedad de la nariz  flujo abundante de mucosidades; la
ambliopia y la debilidad de la vista con accesos pasajeros y repentinos
de ceguera, aurola verdosa alrededor de la luz, manchas negras en el
campo de la vision. Los dolores reumticos que reclaman el _fsforo_,
afectan con particularidad  los msculos, son infebriles  con fiebre
subaguda, sudores escesivos, sin hinchazon ni calor. Este medicamento se
adapta igualmente  los dolores reumticos en personas cuyo sistema
muscular est muy debilitado, casi atrofiado,  en los que por abuso de
los placeres se han sumido en un abatimiento casi paraltico; en estos
indivduos, en fin, la gota se combate general y primeramente por el
_cido fosfrico_, por la _quina_ y la _estafisagria_ despues.

3. _Afecciones de los rganos gnito-urinarios._--El _fsforo_
corresponde en general  las irregularidades de la menstruacion, que
dependen de una sensibilidad exagerada,  de una enervacion escesiva 
consecuencia del abuso de los placeres. Las reglas son muy abundantes,
aunque retardadas  veces por un estado espasmdico del tero que
irradia al corazon, al estmago, al cerebro, pues se observan
palpitaciones con sofocaciones y sensacion de plenitud, vmitos
nerviosos, opresion, dolores en la cabeza. Esta cefalalgia histrica se
perpeta algunas veces por la repeticion reiterada de las congestiones
simpticas, y es lancinante  dislacerante, por la tarde y la noche. Hay
eretismo, aun en los estados caqucticos y en la neuro-astenia. El
_mercurio_ es el medicamento que mas se aproxima al _fsforo_ en
semejantes casos.

La supresion de las reglas que conduce  las congestiones pulmonales y 
la hemotisis en las jvenes sensibles, linfticas  nerviosas, reclama
el _fsforo_, as como tambien las menstruaciones anticipadas  muy
frecuentes por atona uterina con accidentes histricos, eretismo local
antes de la presentacion del flujo catamenial, y fenmenos simpticos en
otros rganos. En estas circunstancias, y si domina la neuro-astenia, es
cuando ceden con el _fsforo_  _cido fosfrico_, el meteorismo del
tero, los espasmos de la vejiga, la cistalgia, la exaltacion nerviosa y
nocturna del apetito venreo, la ninfomana y la esterilidad nerviosa
con irritabilidad uterina y escitacion venrea. En todas estas
afecciones debe haber influido el abuso de los placeres venreos  del
onanismo en su desarrollo y conducir  un estado de sensualismo
enervante. El _platino_, la _estafisagria_, la _nuez vmica_, la
_quina_, corresponden tambien  tales afecciones, y tienen su
importancia en un tratamiento que tanta sagacidad y perseverancia exige.
Cuando el onanismo ha producido la satiriasis y sumido  las personas en
un estado de estupidez  de inercia fsica y moral, con grande
irritabilidad orgnica, el _fsforo_ es el mas precioso afrodisiaco.

4. _Afecciones del sistema gstrico._--Est indicado el _fsforo_,
cuando los escesos venreos conducen  la hipocondra, con flatulencia,
diarrea  estreimiento, tristeza, disgusto de la vida, irascibilidad,
inquietud. Aun cuando la falta de deseos venreos sea una
contraindicacion del _fsforo_ en las afecciones menos crnicas,  en
personas menos aniquiladas, es necesario reconocer, sin embargo, que
est muy indicado, cuando la carencia de estos deseos procede de la
saciedad, y que la debilidad de los rganos depende del abuso. Hay aun
entre los hipocondracos personas muy laboriosas, y entregadas 
privaciones de todo gnero; el estmago es muy perezoso, las
deposiciones son diarricas con flatulencia,  involuntarias  veces.
Generalmente, en las afecciones gstricas propias del _fsforo_, se
observa repugnancia  los alimentos  pronta saciedad, prdida del
apetito y hambre estraordinaria  veces. La pronta prdida del apetito
demuestra la atona de los rganos digestivos; el hambre escesiva
espresa la necesidad forzosa de la economa de reparar las fuerzas
aniquiladas: estos dos sntomas, en apariencia opuestos, se hallan
frecuentemente alternados entre los efectos del _fsforo_.

Uno de los principales caractres de la indicacion del _fsforo_, en la
mayor parte de las afecciones crnicas del estmago, es una sensacion de
frio, seguida de borborigmos y reemplazada en momentos dados,
especialmente durante la digestion gstrica, por una sensacion de calor
acre con tension en los hipocondrios. Es preferible el _cido fosfrico_
en casos dados de reblandecimiento del estmago y generalmente en el de
las mucosas con flegmorragia, cuando es el resultado de inflamaciones
intensas, de bronquitis, gastritis, clicos repetidos. En las flegmasas
muy agudas de la mucosa del estmago y otras superficies mucosas, cuando
el _arsnico_ no est indicado,  que no ha sido suficiente, el
medicamento preferente es el _fsforo_. En las hemorrides muy
dolorosas, tumefactas, fluentes  secas, es el _cido fosfrico_ mas
conveniente.

Respecto  los flujos mucosos en que juega el _fsforo_ con buenos
resultados, es preciso tener presente, que as como las flegmasas que
le son propias, tienen un carcter de agudeza nerviosa especial, as
tambien las hipersecreciones que puede curar estn caracterizadas por
una astenia especial. El estado de los tejidos no es el mismo en las
flegmasas de las glndulas y del tejido celular, la supuracion est
prxima y las partes congestionadas se impregnan de una sangre
estancada, dispuesta  sufrir la alteracion pyognica; las membranas
mucosas se modifican tambien en su testura por la inflamacion, se
reblandecen, se engruesan. Una de las observaciones prcticas mas
importantes que emana de este dato y que la clnica corrobora, es la de
que si el _fsforo_ cura los resultados de estas flogosis, tambien cura
 estas ltimas, desde el momento en que se puede conocer su naturaleza
y preveer sus consecuencias. Es asimismo muy conveniente dar en seguida
el medicamento indicado en el perodo principal y caracterstico de la
enfermedad: el _arsnico_ por ejemplo, en ciertas fiebres tifodeas, el
_fsforo_ en algunas inflamaciones nerviosas sobre todo catarrales.
Obrando de esta manera, se combate racionalmente desde el principio la
causa morbosa especial, causa que es ya el mismo miasma, la misma causa
que caracteriza el ltimo perodo.

La diarrea propia del fsforo tiene algo de epidmica y de especial,
que, como la de la colerina, se prolonga y va mas all. Pero el remedio
por escelencia es mas bien el _cido fosfrico_. Se observa en la
diarrea propia de este medicamento un carcter paraltico; las membranas
del intestino han perdido su tonicidad y contractilidad normal; hay
timpanitis, dificultad de contener las deposiciones que se efectan con
el menor esfuerzo para ventosear  para orinar. La lientera corresponde
tambien al _fsforo_, as como la diarrea colicuativa. Pero la inercia
intestinal puede en casos dados producir el estreimiento, especialmente
si los msculos voluntarios no toman parte en la defecacion. Este
estreimiento no puede ser siempre una contraindicacion del _fsforo_,
y no lo es por lo menos, cuando coexiste  la vez una atona de los
rganos sexuales. Las prdidas seminales debilitantes, y el
aniquilamiento y escitabilidad como resultado de un onanismo ya
corregido, se curan con el uso mas  menos prolongado del _fsforo_. En
todas estas circunstancias, el _fsforo_ es anlogo al _cido aztico_,
al _hidroclorato de hierro_.....

5. _Afecciones del sistema cutneo, linftico y nutritivo._--Con el
_fsforo_ y _cido fosfrico_ se pueden tratar: 1. la caparrosa
granular limitada  las mejillas, con dolores ardientes como los del
_arsnico_,  sin dolor como en el _cido ntrico_ y el _carbon
vegetal_; 2. la costra lctea serpiginosa, el intertrigo y las
rubicundeces eritematosas de los huesos articulares en los nios y
adultos demacrados; 3. la pityriasis, en la que son preferibles el
_arsnico_ y el _licopodio_ cuando se manifiesta por manchas circulares
amarillas  oscuras; y en general, en las descamaciones secas del
epidrmis, los herpes furfurceos sin prurito; 4. el prurito con
erupciones psricas  urticarias; 5. los herpes secos con pequeas
placas rosadas, con alteracion y desprendimiento del epidrmis y las
escoriaciones cutneas que resultan; 6. el imptigo y el lquen en
general, si bien en estas afecciones pustulosas y vesiculosas, son mas
eficaces el _carbonato de cal_, el _causticum_, el _licopodio_ y otros
medicamentos.

El _fsforo_ es muy til en algunas inflamaciones de los gnglios del
cuello con dolores lancinantes, rubicundez, tension y calor vivo; en las
oftalmas escrofulosas mas agudas y en las subagudas caracterizadas por
una secrecion mucoso-purulenta abundante, rubicundez y tumefaccion de la
conjuntiva, dolores vivos y quemantes, fotofobia muy pronunciada, y
despues, rugosidades y engrosamiento de la conjuntiva. Tiene, en fin,
casi las mismas indicaciones que el _arsnico_.

Es raro que el _fsforo_ no est indicado en el tratamiento de las
enfermedades de los huesos, principalmente escrofulosas y mercuriales;
el _cido fosfrico_ es mas eficaz; y aun la _sabina_  la _asaftida_ y
el _slice_, en la periostitis y cries de los huesos.

Las lceras que resultan de los sabaones, las psricas fagednicas,
varicosas, pueden ser tratadas ventajosamente, despues de la
_pulsatila_, el _arsnico_  el _azufre_, con el _cido fosfrico_ que
debe emplersele antes del _licopodio_, el _mezereum_ y el _grafito_.
Las lceras sangrantes, cubiertas de fungosidades con dolores quemantes
 grande sensibilidad y sudores glutinosos por la noche, se alivian con
el _cido fosfrico_, as como tambien con el _carbon vegetal_. El
_fsforo_ tiene una accion especial en las pequeas ulceraciones del
interior de la nariz con costras, que al caerse dan algo de sangre,
sobre todo cuando son restos de erisipelas que sobrevienen de cuando en
cuando.

El _cido fosfrico_ se usa en las afecciones del velo del paladar, con
dolor de escoriacion, y aun es preferible al _cido ntrico_, cuando la
laringitis es un resto sifiltico y que hay rubicundez oscura  de un
encarnado vivo. Se le prescribe tambien con preferencia al _cido
aztico_, al _slice_ y al _carbon vegetal_, en los tumores linfticos
supurantes y en las lceras de orgen sifiltico que se han resistido al
tratamiento apropiado. El _cido fosfrico_, por ltimo, es un
medicamento que merece consideracion en los restos sifilticos, no solo
en comparacion con los medicamentos precedentes, sino con el _mezereum_,
la _plata_, el _sulfuro de cal_, el _oro_, la _zarzaparrilla_.

Ya por los estudios respectivos del _cido aztico_, del _licopodio_,
del _carbonato de cal_.... hemos visto que son muy eficaces, segun sus
relaciones teraputicas, en escrescencias y vegetaciones distintas. El
_cido fosfrico_ y el _fsforo_ obran ventajosamente en las
vegetaciones ficiformes, en los condilomas de las partes genitales, en
las escrescencias poliposas de la nariz y en las producciones de este
gnero que corresponden  la _estafisagria_. El _fsforo_ es til en
ciertas verrugas lisas y casi trasparentes, del mismo modo que la
_tuya_, la _dulcamara_, el _petrleo_, el _carbonato de cal_, el
_causticum_, la _sal marina_, poseen tambien propiedades notables en
diversas especies de verrugas.

Que la eficacia del _fsforo_ en las vegetaciones dependa  no de su
accion especial en el tipo nutritivo  en el drmis, en el corion  la
clula orgnica, es un hecho que est recomendado para el glaucoma, la
catarata y formacion de los tubrculos, as como en la fiebre hctica
que acompaa  la tuberculizacion. Es tambien muy eficaz en diversas
fiebres hcticas, con calor seco por la tarde en la palma de las manos,
rubicundez circunscripta de las mejillas, orinas blanquecinas  que se
descomponen fcilmente, marasmo, debilidad  irritabilidad estremada 
abatimiento fsico y moral, flujo colicuativo, sudores nocturnos,
diarrea, lientera, opresion.

Es de una importancia real en los padecimientos de los nios y de los
jvenes que crecen mucho y rpidamente; en las convalecencias difciles
con diarrea, sudor, alopecia, descamacion del epidrmis; en el marasmo
senil cuya diarrea rebelde cede tambien con _centeno cornezuelo_; en las
caquexias procedentes de prdidas seminales y de escesos venreos, de
emociones enervantes, y de una grande actividad moral unida  las
vigilias  desvelos.

=Dsis.=--La facilidad con que la nueva posologia vara las dsis y las
atenuaciones, escluye todo accidente y permite administrar las
sustancias mas txicas, as como las mas activas, y que desgraciadamente
habian caido en desuso. El _fsforo_ obra perfectamente  la primera,
segunda y aun tercera atenuacion,  la dsis de 2  5 gotas en agua.
Pero cuanto mas anlogo es el medicamento con la enfermedad, tanto mas
importa recurrir  menores dsis desde la duodcima hasta la trigsima
atenuacion. A estos grados de division no es alterable el _fsforo_ por
el contacto del aire, como quiz lo es  la primera, conviniendo al
efecto prescribirle en jarabe simple  por gotas sobre un pequeo terron
de azcar.




PLUMBUM (PLOMO).


 I.--Historia.

De las sales de _plomo_, el acetato es la mas conocida. A esta, pues, y
al _plomo_ es nuestro objeto aplicar lo que vamos  esponer, dejando al
porvenir el determinar el gnero y grado de utilidad de las diversas
combinaciones del _plomo_ con el _oxgeno_, el _cloro_, el _azufre_, el
_fsforo_, el _tanino_, el _yodo_..... Aun cuando carecemos de
esperiencias directas para afirmar positivamente que el _plomo_ no
difiere en sus efectos del _acetato de plomo_, los hechos clnicos y
txicos, sin embargo, parecen afirmarlo, y nada hay que contrarie la
analoga de accion de las dos sustancias. Los antiguos se
circunscribieron casi completamente al uso del _plomo_ al esterior.

La utilidad de este medicamento empleado esteriormente en lminas sobre
las lceras rebeldes, en lociones y pomadas sobre las rubicundeces y
escoriaciones con dolores,  consecuencia del decbito prolongado y de
la frotacion en las inflamaciones erisipelatosas de los pis, despues de
largas marchas, y en las contusiones inflamadas, no est desmentida por
el uso interno de este medicamento; pues tomado de esta manera, no es
menos eficaz en estas afecciones que en los flujos atnicos de las
membranas mucosas.

Pero ni en estos casos, ni por otros varios, puede clasificarse al
_plomo_ de astringente. Obra tan solo,  calmando el eretismo local y
cambiando las condiciones vitales de los tejidos,  restableciendo en la
piel y membranas mucosas el estado normal. Las preparaciones del _plomo_
como tpico no pueden tener una accion astringente mas que sobre la
epidrmis y el humor sebceo ya segregado, y sobre el epitelio y el
humor de los folculos  criptas mucosas igualmente segregado: estas
preparaciones espesan, coloran y endurecen los productos segregados,
como si obrasen sobre cuerpos inertes  privados de vida. Es necesario
recurrir  la accion dinmica del _plomo_ para esplicar sus efectos
sedativos y curativos en los eritemas, los stasis sanguneos y las
hipersecreciones.

Los terapeutistas alemanes  italianos son mas exactos y veraces que la
mayor parte de los mdicos franceses que limitan las propiedades del
_plomo_  los efectos astringentes puramente qumicos. Tambien los
primeros han avanzado mas en el uso teraputico de este medicamento,
puesto que le han administrado en neumonas, fiebres, hemorragias
activas, hidrofobia, melancola, epilepsia, neuralgias y la tisis
pulmonal. Algunas de estas aplicaciones estn aceptadas en Francia,
como lo prueba el uso del _acetato de plomo_ en los sudores nocturnos,
la diarrea de los tsicos, la leucorrea y la gonorrea crnicas.


 II.--Efectos fisiolgicos.

El _plomo_ es uno de los medicamentos de accion hipostenizante mas
manifiesta. Pocos son los sntomas de escitacion sangunea que se hallan
entre sus efectos fisiolgicos, y aun estos pocos solo proceden de
irritaciones subagudas, de congestiones, de estancaciones sanguneas, de
afecciones de la piel y de las membranas mucosas, como se ve por los
sntomas siguientes: facilidad  la inflamacion y supuracion de las
heridas ligeras, sequedad de las superficies mucosas, rubicundeces
erisipelatosas que tienden al color oscuro y azul, congestion ceflica
con pulsaciones, rubicundez de la conjuntiva con dolor y tumefaccion,
inflamacion erisipelatosa de la nariz y de los dedos de las manos,
inflamacion, hinchazon y pesadez de la lengua, sntomas inflamatorios en
las amgdalas, el estmago, el pene, el escroto; calores febriles
fugaces, palpitaciones y agitacion sangunea en el pecho.

Los sntomas de escitacion nerviosa son mas numerosos: mana y delirio
furioso sin fiebre, ojos convulsivos, pupilas contraidas, oido mas
sensible al ruido, dolores dislacerantes y calambres en las mandbulas,
odontalgia dislacerante, hambre violenta aun despues de comer, vmitos
repetidos, violentos dolores del estmago y del vientre, calambres en el
estmago  intestinos, dislaceraciones y movimientos convulsivos 
calambres en los miembros, calambres y dolores constrictivos en los
rganos internos, los dolores de los miembros invaden con predileccion
las partes profundas, por lo cual se les cree ostecopos.

Hay, sin embargo, una multitud de sntomas que dan  los referidos una
significacion menos estnica, tales son: sensacion de ardor quemante,
calambres seguidos de temblor, de rigidez, de debilidad, de accesos
epileptiformes; flatulencia con hinchazon, sin calor; calofros, frio,
sudores frios, y aun viscosos; las neuralgias, adems, se agravan por la
noche, el mas ligero ejercicio abate y obliga  acostarse, el aire libre
incomoda. La astenia, en fin, se manifiesta por otros sntomas como
temblores, parlisis, desvanecimientos, melancola, tdio, desnimo,
imbecilidad, alteracion de la vista, ceguera, diminucion y prdida del
oido, del olfato, del apetito.

Los sntomas que espresan la lesion de la contractilidad, son:
calambres, rigideces, retracciones, oclusion espasmdica de los
prpados, sensacion como de una bola que de la garganta ascendiese  la
cabeza, hipo, vmitos violentos, clicos constrictivos, retraccion del
abdmen, del ano, de los testculos, tos convulsiva, accesos de asma
espasmdico; otros muchos sntomas hay que tambien espresan la prdida
de la contractilidad, como por ejemplo: flacidez y relajacion de los
msculos, parlisis de los prpados, de la faringe y de los miembros,
prolapsus del recto, opresion.....

No se puede negar al _plomo_ una accion electiva sobre el sistema
nervioso de relacion, pero es preciso admitir su primitiva influencia en
el sistema nervioso ganglionar y en los vasos capilares sanguneos para
esplicar sus efectos; pues refiriendo los sntomas  los rganos de
donde proceden, y teniendo en cuenta su carcter, se clasifican
naturalmente en sntomas del sistema sanguneo  de los vasos capilares,
en nerviosos espinales, y en sntomas de los nervios ganglionares y de
la vida nutritiva y vegetativa. Por consiguiente,  la electividad del
_plomo_ sobre los nervios espinales, hay que agregar la que tiene sobre
los que dirigen y presiden las funciones nutritivas. Esta ltima accion
sobre todo est demostrada por las modificaciones, algunas inmediatas,
que se verifican en la calorificacion, en la circulacion capilar, en el
color de la piel: h aqu, pues, un cuadro que puede completar el de los
efectos esenciales del _plomo_: color oscuro, azulado, aplomado de la
piel; cara plida, alterada, aspecto como distraido; piel grasienta,
lustrosa, manchas negruzcas en la piel, disposicion  agrietarse y
supurar por la menor lesion, enflaquecimiento de las partes paralizadas;
tumefaccion, en particular, de un lado de la cara  hinchazon de toda
ella, edema de varias partes y aun anasarca; sudores viscosos,
esfoliacion de los labios, azulamiento de las encas, salivacion, aflujo
de saliva dulzosa, viscosa, aftas en la boca, ennegrecimiento de los
dientes, capa mucosa amarillenta de los mismos; eructos dulzosos,
regurgitacion de un agua dulzosa  agria, vmitos de diversas sustancias
y aun las fecales; estreimiento estremado  deposiciones disentricas
con tenesmo, diarreas rebeldes; retencion de orina, tenesmo de la
vejiga; orinas mas frecuentes y abundantes, acuosas, turbias, espesas,
sanguinolentas; tumefaccion, escoriacion del pene, del escroto,
leucorrea; espectoracion abundante de mucosidades de la laringe, afona,
espectoracion de sangre; infartos de algunos gnglios, placas rojas y
tumefactas en los dedos de las manos, hinchazon de los pis, sudores
ftidos en los mismos.

Vamos  sealar las indicaciones teraputicas del _plomo_, sin perder de
vista este conjunto de sntomas y estas acciones electivas. Se nos
permitir el no entretener al lector con una larga disertacion sobre la
afeccion conocida con el nombre de _clico saturnino_  _de los
pintores_; pues nos bastar presentar el cuadro de los efectos positivos
y de las indicaciones puras que facilitan las investigaciones de un
medicamento adaptado  tal  cual estado morboso,  esta  la otra
afeccion, sin restringir su esfera de accion, y concentrando la atencion
sobre un hecho culminante que  veces tiene menos valor teraputico. Si,
por ejemplo, al tratar del _fsforo_ hemos hecho mencion espresa de la
cries del maxilar inferior por el efecto txico de esta sustancia, es
porque se halla en la esposicion sintomtica que del mismo dejamos
trazada, pues pudiendo la cries afectar otros huesos, claro es que no
constituye un carcter de su accion mas importante que otros muchos.


 III.--Efectos teraputicos.

Est casi demostrado que el _acetato de plomo_ empleado en solucion al
esterior, es un recurso til para combatir ciertas irritaciones
infebriles de las mucosas de los ojos, de la boca, de la laringe, de los
rganos gnito-urinarios; as como tambien en la oftalma catarral que
sobreviene en ciertos estados de parlisis, de debilitacion muscular y
de caquexia leuco-flegmsica; en algunas estomatitis con dificultad de
hablar, pesadez  hinchazon de la lengua, saliva viscosa, dientes
negruzcos; en las laringitis con constriccion en la garganta, tos
convulsiva, espectoracion viscosa, ronquera y aun afona, hinchazon
plida de los tejidos de la faringe; en las leucorreas con aftas
dolorosas, escitacion venrea, hinchazon plida de la mucosa vaginal,
gonorrea con tumefaccion del pene, constriccion en las bolsas y aun
retraccion de los testculos.

El uso de este medicamento se halla limitado  las afecciones
funcionales y orgnicas de las mucosas y de la piel: 1. en la ozena con
coriza fluente  romadizo; 2. en algunos casos de vmitos rebeldes del
embarazo con sntomas de irritacion flegmsica, tendencia al aborto,
contraccion violenta de los msculos del abdmen, sensacion de
constriccion que asciende hasta la laringe; 3. en la gastro-atona con
estreimiento tenaz y accesos de desfallecimiento  palpitaciones
repentinas; 4. en afecciones escirrosas del estmago  intestinos con
vmitos violentos; calambres en los miembros, constriccion interna,
grande estreimiento  diarrea invencible con tenesmo, retraccion de los
testculos, calambres de los intestinos; tambien puede usarse en el
cncer del estmago con vmitos estercorceos; 5. en las fisuras del
ano, con descenso del recto; en este caso, corresponde el _plomo_  la
ulceracion estrecha y prolongada que constituye la fisura, as como
tambien en las contracciones espasmdicas del esfinter; hay dolor
quemante, grande dificultad para las deposiciones; es quiz tan eficaz
como el _cido ntrico_ y la _ignacia_ en las fisuras del ano; 6. en
ciertas rubicundeces oscuras de la piel, ya erisipelatosas, ya de la
naturaleza de los sabaones; 7. en lceras crnicas, sangrantes  en
las que se desarrollan dolores quemantes, aun cuando se procure cubrir
la superficie con lminas muy delgadas de este metal.

Es igualmente muy til el plomo: 1. en dolores reumticos que se
desenvuelven lentamente, terminan por reaparecer de una manera casi
peridica, por la tarde principalmente, repitiendo asimismo por el dia,
pero por accesos menos largos  intensos. Estos dolores consisten en
punzadas dislacerantes, que ocupan las partes profundas de los miembros
y estn acompaados de angustia general; se fijan en diversas partes y 
veces en los cordones espermticos que se retraen dolorosamente. Estas
neuralgias son seguidas de una sensacion de parlisis y de palpitaciones
 de estremecimientos musculares.

2. En ciertos clicos y dolores calambrides con retraccion de las
paredes del abdmen, sudores frios  viscosos, contracciones
espasmdicas en los miembros, con  sin fenmenos inflamatorios, stasis
sanguneo abdominal, calor quemante y tenesmo, tirones, contracciones
internas. Estos clicos son ordinariamente antiguos, se reproducen por
accesos, y unas veces hay diarrea, y otras estreimiento que es mas
frecuente,  alternan la una y el otro.

3. En parlisis parciales con edema, principio de atrofia, carnes
flcidas, palidez, sin cambio algunas veces en la plasticidad, pero con
diminucion de la contractilidad. En la parlisis propia del _plomo_ hay
integridad de los sentidos y de las facultades intelectuales; afecta con
preferencia los msculos estensores, lo mismo que en el _cobre_, y lo
opuesto del _causticum_. Mas en todos estos casos, el conjunto de
fenmenos propios de cada medicamento decide la eleccion.

4. En las enfermedades epileptiformes, en las que los accesos partan de
las vsceras y que el cerebro no est afectado  lo sea en ltimo
trmino. Estos accesos son precedidos de algunos sntomas congestivos
locales, por ejemplo, la inflamacion de la lengua, la rubicundez de un
ojo. El _cobre_ tiene alguna analoga de accion con el _plomo_ en estas
especies de neurosis.

=Dsis.=--El _plomo_ se usa como el _cobre_  sus sales y  las mismas
dsis. Est recomendado para ciertas lceras srdidas el cubrirlas con
una lmina muy delgada de _plomo_. Se tendrn presentes todas las
precauciones necesarias para la administracion esterior de las pomadas
saturninas; porque independientemente de las afecciones cutneas de
naturaleza herptica que seria peligroso repercutir, y de las lceras
habituales, que como exutorios naturales no deben curarse con
aplicaciones astringentes, deben temerse los efectos txicos que pueden
resultar de la absorcion del medicamento por las superficies
descubiertas.




PULSATILLA NIGRICANS (PULSATILA).


 I.--Historia.

Es indudable que los antiguos conocieron esta planta vivaz que es una
variedad del gnero anmona, de la familia de las renunculceas,
_Juss._, de la polyandria polyginia, _Linn._--De todas las _anmonas_,
esta es la sola conocida por sus efectos fisiolgicos, y la nica de que
hablarmos: se la conoce con los nombres de _pulsatila_, _pulsatila
negruzca_, _anmona de los prados_, _coquelourde_. Es probable que las
otras variedades de la anmona (_heptica_, _nemorosa_, _patens_.....)
tengan propiedades anlogas.

La _pulsatila_, abandonada completamente desde principios de este siglo,
es una de las mas preciosas adquisiciones de la materia mdica moderna.
Storck nos ha dejado curiosas observaciones sobre sus virtudes. La
emple en amaurosis, cataratas y albugos, en los restos  consecuencias
de las enfermedades venreas, en lceras rebeldes y parlisis. Bonnet ha
curado con ella herpes rebeldes, y Ramm la coqueluche. La _pulsatila_
es un remedio popular, en la Siberia, para la sordera. La acritud de
esta planta di lugar  que se la considerase como un medio violento que
se reservaba para las afecciones mas rebeldes. Es bien singular, que los
medicamentos muy activos, como este, hayan sido desechados,  reservados
para el tratamiento de afecciones desesperadas, sin que se haya pensado
en atenuar sus dsis  investigar los efectos especiales que eran de
esperar de su grande actividad.

De la obra _Apparatus medicaminum_, de Murray, ha tomado Hahnemann las
primeras nociones de su uso. La esperiment  hizo esperimentar con sumo
cuidado, y gracias  sus observaciones y  las numerosas que en seguida
se hicieron, y que la clnica ha sancionado, la _pulsatila_ es hoy uno
de los medicamentos mejor conocidos, de los mas importantes y mas
tiles.


 II.--Efectos fisiolgicos.

Posee la _pulsatila_ una accion muy estensa que la pone en relacion con
el sistema circulatorio y especialmente el venoso, con el nervioso
ganglionar y de relacion, con los vasos capilares y con el sistema
linftico. Se la dan efectos pirticos muy marcados, grande influencia
sobre la sensibilidad y las funciones digestivas. Todo esto es exacto;
pero importa determinar la filiacion de estos efectos, coordinar sus
relaciones de analoga y referirlos  una accion electiva mas general y
dominadora.

Esta tarea es mas fcil en este medicamento que en cualquier otro, ya
por los numerosos efectos fisiolgicos recogidos con esmero de las
multiplicadas esperimentaciones, ya por la multitud de casos clnicos
en los que la _pulsatila_ ha manifestado las propiedades mas importantes
en afecciones bien caracterizadas.

Procediendo por el mtodo esclusivo, vemos que el elemento inflamatorio
no est francamente espresado en los sntomas febriles y flogsticos de
la _pulsatila_. El frio y los calofros mas violentos no tienen fijeza;
son muchas veces parciales, mezclados de calor y sudor igualmente
parciales. Se unen nuseas, vmitos, opresion, dolores congestivos en la
cabeza. Se desarrolla el calor por influjo y con tumefaccion de las
venas y de los capilares: esta tumefaccion venosa tiene un color rojo
oscuro, es  veces general y lleva consigo la ansiedad, el delirio, la
desesperacion, la sensacion de ardor quemante, pero sin sed  tan solo
en la agudeza del calor; los calofros se reproducen fcilmente, aun por
poco que se destape el enfermo. El pulso es generalmente acelerado y
pequeo,  lleno y lento, y muchas veces lleno y como impedido, aunque
frecuente. El orgasmo es venoso y no arterial, el sudor es fcil  se
declara prontamente,  bien hay vmitos hasta biliosos, diarrea,
espectoracion abundante. La fiebre es mas intensa por la tarde, los
sudores son nocturnos  mas abundantes por la maana, con remision de
los sntomas febriles.

En las flegmasas locales se observa un carcter venoso, la tumefaccion
de las venas, inflamaciones rojas azuladas con adinamia  adormecimiento
y sensacion de frio;  algunos calofros que se reproducen con
frecuencia, pulsaciones con calor quemante pasajero, enardecimientos de
la sangre, hemorragias con aspecto negruzco de la misma, necesidad de
reposo y de permanecer acostado. Las flegmasas de la _pulsatila_, ya de
la piel, de las mucosas,  de los rganos parenquimatosos, se
manifiestan por una congestion que no eleva inmediatamente el calor de
la parte, sino que relaja los tejidos comprometidos, los cuales se
congestionan altamente de sangre reaccionando fcilmente y resultando
que la fluxion se disipa por resolucion, por metstasis y sobre todo por
flujos biliosos, gstricos, mucosos, segun el sitio de la fluxion; que
si esta llega hasta la inflamacion, rara vez termina por supuracion y
nunca por un absceso completo y por induracion.

Las afecciones neurlgicas tampoco espresan la inflamacion; pues
dependen de una congestion del tero  de las hemorrides, del cerebro,
del estmago; la sensacion de frio las acompaa generalmente, as como
la debilidad y la inercia de la parte. A los dolores se unen calofros y
opresion; los calofros son tanto mas sensibles, cuanto mas vivo es el
dolor. Los dolores son lancinantes  tirantes,  como golpes violentos y
de una grande y rpida tension del nervio; en las neuralgias hay
sensacion de ardor quemante; se presentan en diferentes puntos como por
lancinaciones,  con sensacion de escoriacion que se manifiesta mas
principalmente cuando se toca el punto dolorido.

Por otra parte, el estado crnico que la _pulsatila_ desarrolla, no
consiste tanto en alteraciones de los tejidos como en lesiones profundas
de la inervacion. As como la inflamacion no llega  la destruccion de
los tejidos y al trabajo piognico, del mismo modo los efectos de la
_pulsatila_ en la esfera nutritiva no producen la descomposicion de los
humores, sino tan solo el empobrecimiento de la sangre que se aproxima 
la anemia, pero que nada de comun ofrece con las caquexias serosa,
escrofulosa....., y menos aun con el estado ptrido de las fiebres
nerviosas graves. La plasticidad, pues, no est tan alterada como
parece deducirse de las observaciones de los antiguos. Esto no obstante,
los sntomas siguientes deben tenerse muy presentes: hinchazones
astnicas, hipersecreciones de las mucosas, manchas rojas en la piel,
fornculos y orzuelos, tumefacciones rojas, azuladas y varicosas,
sabaones, lceras de naturaleza varicosa caracterizadas por una
inflamacion roja lustrosa en sus bordes y por exhalacion sangunea en su
superficie, endurecimiento de algunas partes del ojo, opacidad de uno de
sus humores  del cristalino, engrosamiento de las membranas mucosas,
infartos de los gnglios y de algunas glndulas, como la prstata. En
todos sus efectos descuella el carcter venoso, comprobado adems por
las observaciones clnicas.

En fin, el ritmo de los sntomas y la naturaleza de las circunstancias
que tienen sobre ellos una influencia real, prueban que la accion de la
_pulsatila_ en el sistema arterial y nervioso de relacion, as como en
el cerebro, es secundaria, que procede directamente de los nervios
ganglionares y de sus relaciones con los vasos capilares, y que tiende 
la astenia, aun en sus efectos hiperestnicos.

Debemos considerar, en primer lugar: el carcter variable y movible de
los sntomas; que el calofro  el calor, la rubicundez  el dolor, son
parciales y cambian rpidamente de sitio; que las fluxiones reumticas
mas inflamatorias desaparecen con una increible facilidad; que el
eretismo, la sequedad de las superficies y la sed no acompaan por mucho
tiempo  constantemente  la fiebre   las flegmasas, que,  pesar del
orgasmo de la periferia  de algunos rganos, presentan relajacion en
diversos puntos, ciertos flujos, sudor, diarrea, vmitos, esputos. El
pulso podr ser lleno, pero no duro; es mas bien fcil de deprimir, que
tirante, siquiera sea acelerado, lento  pequeo. Este carcter del
pulso distingue eminentemente la _pulsatila_ del _acnito_, de la
_belladona_ y otros medicamentos pirticos, cuya accion electiva se
dirige mas especialmente  los sistemas sanguneo y crebro-espinal.

Se observa en segundo lugar la coexistencia  mezcla de los calofros 
sensibilidad al frio con los fenmenos febriles  flegmsicos; que los
dolores parece dan orgen  la sensacion de frio  calofro y  cierto
temblor de los miembros estando sentado; que la sensacion de ardor
quemante que acompaa  las congestiones y dolores no es constante; pues
con frecuencia se la ve interrumpida por la sensacion de frio, y que aun
la misma sensacion quemante que en ciertos casos acompaa  las
neuralgias,  que existe en las fluxiones flegmsicas, ni tiene la
fijeza y la profundidad de la quemazon del _carbon vegetal_, ni la del
_arsnico_, careciendo adems la _pulsatila_ de las ansiedades y los
sntomas nerviosos graves; que la variabilidad de los sntomas de este
medicamento afecta asimismo las deposiciones induciendo en ellas cambios
de color y consistencia.

Es propio, en tercer lugar, de este medicamento: la agravacion por la
tarde  por la noche en la cama, y por la aplicacion del calor; la
mejora por el movimiento, si bien de un modo menos pronunciado que en
el _zumaque_; la necesidad de estar acostado  sentado; el esceso de
sensibilidad de los ojos  la luz, el oscurecimiento con mas frecuencia,
 la alternacion de estos dos efectos, as como tambien del gusto
amargo,  del cido y de los eructos con gusto  los alimentos
generalmente; la sensacion de sequedad que abre la marcha en las
afecciones catarrales, y que depende del estado flegmsico de las
glndulas y criptas mucosas cuya secrecion est impedida por la
tumefaccion; la sed viva con lengua hmeda, la repugnancia  los
alimentos  una hambre prontamente satisfecha; la rubicundez de las
partes doloridas  afectadas, y cuyo calor apenas escede del natural; la
agitacion sangunea, el calor seco, la grande inquietud, la pesadilla,
cuatro sntomas que tienen lugar por la noche; la opresion, el
atascamiento de las vas areas, la pesadez de los miembros, las
palpitaciones tumultuosas  irregulares del corazon que dificultan la
circulacion, hacen refluir la sangre venosa y producen pulsaciones
sensibles de las arterias al contacto de la mano en el estmago, en la
cabeza y en todo el cuerpo. La influencia de la _pulsatila_ en la
hematosis se debe  estas circunstancias; la hematosis es incompleta
bajo el doble aspecto de la oxigenacion de la sangre y de su elaboracion
en los vasos,  consecuencia de la estancacion y de la astenia de la
circulacion capilar.

Corresponde por ltimo  este medicamento un estado moral perfectamente
anlogo  las disposiciones orgnicas, como se ve por los sntomas
siguientes: carcter inconstante, amable, dulce y tranquilo; los
enfermos lloran en lugar de irritarse, se resignan en vez de resistirse,
hay mas bien volubilidad, inconstancia y la timidez de la juventud, que
la tenacidad y la persistencia de la edad madura; mas bien la
hipocondra y el mal humor del anciano, que la alegra y la indolencia
del jven; la delicadeza de los jvenes, el temperamento linftico
nervioso, que el vigor del adulto y el temperamento sanguneo y bilioso;
hay, por otra parte, mas bien aburrimiento, indecision y desaliento, que
confianza en s mismo y firmeza. De suerte que los temperamentos
linftico y nervioso, los caractres dulces  indecisos, las mujeres y
los jvenes, estn en mejores condiciones para recibir la benfica
influencia de la _pulsatila_, que los hombres fuertes, que las personas
colricas  imperiosas, que los temperamentos sanguneos y biliosos.
Tambien los viejos apacibles que salivan mucho, y espectoran y arrojan
mucosidades abundantes, se hallan en condiciones tan favorables  la
accion de este medicamento, como los jvenes y los temperamentos
linfticos, si no tanto por estas hipersecreciones, por la astenia
general al menos, que se dirige mas particularmente  los nervios
ganglionares de los que dependen estos rganos secretorios, y mas
especialmente por el predominio de la sangre venosa.

De lo espuesto podemos, pues, deducir: 1. que la accion electiva de la
_pulsatila_ afecta al sistema ganglionar, y por este,  los sistemas
venoso y capilar de todo el organismo; 2. que esta accion tiende  la
astenia en su perodo sanguneo y nervioso, y que es decididamente
astnica en el crnico.

De aqu proceden los escelentes efectos de este medicamento, en las
afecciones pirticas, neurlgicas, venosas, mucosas y flegmorrgicas de
los jvenes, de las mujeres, de las personas rubias de un carcter dulce
y ligero, de un temperamento linftico  linftico-nervioso. Pero se ha
recomendado con mucho esclusivismo su uso en todos los casos y en las
afecciones uterinas dismenorricas y clorticas de las jvenes: este
medicamento es igualmente eficaz en las afecciones de las membranas
mucosas y en las fiebres de personas de temperamento distinto y cuyos
rganos predominantes estn debilitados por congestiones habituales, 
por escitaciones que producen el orgasmo y disponen  la astenia local 
la vez que disminuyen la fuerza de resistencia general y la actividad
de la inervacion ganglionar en los tejidos y las vsceras, como sucede
en los bebedores, y en las circunstancias siguientes: 1. en personas
que habitan en puntos hmedos, frios, que las esponen  catarros
frecuentes; 2. en los nios generalmente muy abrigados, ya que se
acatarren fcilmente por el aumento de la susceptibilidad de la piel
debilitada, ya porque el esceso de calor les predisponga  congestiones
frecuentes; 3. en los jvenes de ambos sexos que por miedo  por
imprudencia se esponen  movimientos congestivos en la cabeza, el
corazon, el estmago; 4. en los ancianos habituados  los catarros; 5.
en los glotones debilitados por los escesos y cuyos rganos digestivos
se afectan frecuentemente de fluxiones venosas; 6. en los
hemorroidarios. Es muy notable que todas estas personas lloran con
facilidad.

Espuesta ya detalladamente su accion, resulta que la _pulsatila_ tiene
relaciones de analoga: 1. con la _manzanilla_, por la somnolencia
congestiva y gstrica, y por el insomnio con inquietud y afluencia de
ideas por la tarde; por las fluxiones nerviosas y venosas que no
terminan por supuracion, por la astenia nerviosa, y en particular por la
debilidad muscular y la languidez de los rganos de los sentidos; 2.
con el _caf_, por la agitacion angustiosa, la propension  llorar, la
agudeza  inconstancia de los dolores; 3. con la _ignacia_, por la
versatilidad de los calofros y del calor; 4. con la _nuez vmica_, por
la dispepsia; 5. con esta misma, el _carbonato de potasa_, el de _cal_,
el _elboro blanco_, por el molimen menstrual; 6. con el _carbon
vegetal_, el _aloes_ y el _capsicum annuum_, por los clicos
hemorroidales; 7. con el _arsnico_ y la _nuez vmica_, por el estado
venoso y la astenia nerviosa anlogas  las mismas disposiciones
orgnicas de los borrachos; 8. con el _carbonato de potasa_ y la
_sepia_, por el elemento fluxionario que parte del tero; 9. con el
_zumaque_ y el _mercurio_, por el alivio de los padecimientos fuera de
la cama; 10. con el _oro_, la _sal de nitro_ y otros, por su accion
indirecta sobre el cerebro en la somnolencia y las congestiones locales
con estancacion pletrica en el rgano afectado; 11. con el _rhux_ y la
_coca de Levante_, por la aparicion de sntomas en un solo lado del
cuerpo.

Los medicamentos que en general acabamos de citar, son, por su analoga
con la _pulsatila_ en circunstancias dadas, sus antdotos en las mismas,
lo cual sucede en todos los medicamentos que se relacionan con el de que
nos ocupamos, por algunos sntomas locales y por una accion electiva
general. Suprfluo  impertinente hubiera sido el dedicar para cada
medicamento un artculo  sus antdotos. Debemos, sin embargo, indicar,
respecto  los de la _pulsatila_, que varios de ellos tienen, bajo otro
punto de vista, efectos opuestos  los suyos, como por ejemplo, la
_manzanilla_ y la _nuez vmica_, los que, si no siempre, en cuanto al
fondo, en la forma al menos, presentan, ya la astenia para la
_manzanilla_, ya la diminucion de la contractilidad en la _nuez vmica_,
efectos que en estos dos medicamentos, no carecen de cierto eretismo que
falta  la _pulsatila_, si bien esta, en el principio de su accion, como
en el perodo de evolucion completa, ofrece alguna irritabilidad
nerviosa, que mas bien es un esceso de sensibilidad.

Antes de pasar mas adelante, volvemos  recomendar con mas inters que
antes, que no olvide el lector las consideraciones precedentes, si
quiere sacar partido de las indicaciones teraputicas.


 III.--Efectos teraputicos.

=A.= _Fiebres eruptivas, biliosas, mucosas._--La _pulsatila_, por sus
prolongados calofros, su alternacion con el calor y la irregularidad de
estos dos fenmenos, est indicada en los prodromos de algunas
afecciones febriles, mxime si se agrega pesadez, apata, sntomas
gstricos con nuseas  vmitos, neuralgias aunque sean intensas; si los
calofros, los calores, las rubicundeces y los dolores afectan con
preferencia un lado del cuerpo, el derecho generalmente, como para la
_brionia_ y el _causticum_.

Si la _pulsatila_ es muy conveniente en el principio de una fiebre
puerperal cuyos prodromos consisten en el predominio de los calofros y
de la sensacion de frio con ardores y rubicundeces parciales, en la
debilidad de la enferma y del grado de resistencia vital, y en el
empobrecimiento de la sangre con irregularidad, pero sin supresion de
las secreciones; deja de serlo en la misma fiebre confirmada, escepto si
hay flebitis; pues en este caso, adems de estar indicada, puede
asocirsela muy bien con el _mercurio_.

Sus sntomas la hacen  propsito al principio de ciertas encefalitis en
personas anmicas; su accion es en este caso anloga  la del _zinc_,
que puede sucederle ventajosamente en el perodo de invasion.

Las fiebres eruptivas en su perodo de invasion ofrecen  veces la
indicacion de la _pulsatila_ que en otras muchas es un medicamento
preventivo. El _acnito_ se adapta mejor, como preservativo y curativo,
al sarampion cuya erupcion es mas punteada. Esta, que con particularidad
es propia de _pulsatila_, tiene los sntomas siguientes: calofros y
calores, laxitudes, dolor de cabeza pulsativo, ansiedad, nuseas,
vmitos de bilis  de mucosidades, coriza violento, flujo seroso por la
nariz, ojos encendidos, lagrimosos, fotofobia; pinchazos en la piel,
pequeas manchas rojas como picaduras de pulga, ronquera, dolor y ruido
mucoso en la garganta, disfagia, tos seca, fatigosa,
epistaxis.--Administrada la _pulsatila_ desde el primer momento del
sarampion, puede curarle prontamente por medio de la diaforesis
abundante, de la calma y del sueo que sobrevienen.

El carcter peridico de varios sntomas neurlgicos y febriles de la
_pulsatila_, as como sus estados gstricos y la astenia funcional,
manifiestan su conveniencia en el tratamiento de las fiebres
intermitentes que sobrevienen por la tarde  despues de medio dia; que
se observa siempre en la apirexia, grande susceptibilidad al frio, falta
de apetito, flujo mucoso, tristeza y aversion al movimiento; en los
accesos, reaparicion de los calofros al menor contacto del aire
esterior aumento de la secrecion salival, mucosa de la nariz y alguna
otra: estos sntomas se presentan tambien en el estadio del calor, con
orgasmo general, rubicundez, tumefaccion. Apenas hay sed mas que en el
estadio del sudor que reemplaza  todas las secreciones, aun la diarrea,
hasta que termina la accion, por lo cual se observa la falta de
secrecion salival y gstrica, falta que desecando por un momento las
superficies internas, da lugar al desenvolvimiento de la sed que puede
llegar  ser viva y muy pronunciada. Algunas dsis de _pulsatila_
auxilian muchas veces la accion del _arsnico_ en fiebres intermitentes
con obstrucciones abdominales.

Se ha dicho con alguna razon que la _pulsatila_ es poco conveniente en
el perodo agudo de las afecciones febriles, llegndose generalmente 
desterrarla de su tratamiento. Es cierto que sus sntomas, y la clnica
lo confirma, la indican en el mximum de agudeza de varias fiebres; pero
es cuando no hay sntoma alguno nervioso grave; cuando desde el
principio predominan los fenmenos venosos, gstricos y linfticos 
mucosos; cuando la agudeza de la fiebre conduce al abatimiento,  las
congestiones pasivas,  la inyeccion de los capilares sin eretismo
constante. La _pulsatila_, pues, es admirablemente eficaz en las fiebres
gstricas biliosas y saburrales, y en las de las mucosas, antes del
desarrollo de sntomas atxicos, aun cuando haya coma; cuando la
reaccion est en todo su vigor,  que parece adormecida por la pltora
cerebral. Estos casos son mas propios de los jvenes entregados  las
bebidas, y que padecen habitualmente congestiones venosas por su gnero
de vida; que no hay sed y que se desarrollan calofros en medio del
ardor febril y de varios sntomas de laxitud, tales como orinas
abundantes y turbias, piel madorosa, salivacion, espectoracion, vmitos
amargos; pero que existen dolores de cabeza obtusos y vertiginosos,
rubicundez en la piel y sobre todo en la cara que est como tumefacta.
La _pulsatila_ es la mas apta para curar esta clase de fiebres.

=B.= _Afecciones catarrales y flegmorrgicas._--Este medicamento es de una
incontestable eficacia en diversas fiebres catarrales, ya en su
principio, ya en el perodo de agudeza, y frecuentemente en el de
relajacion  laxitud. Los sntomas culminantes son: malestar, sensacion
de frio, calofros repetidos, aun por el simple cambio de posicion,
bocanadas incmodas de calor, tumefaccion con rubicundez de la piel  de
la cara, lagrimeo, esputos, salivacion abundante,  sequedad de la
garganta sin sed, araamiento en la traquearteria, tos seca, vmitos,
agravacion, estando echado sobre el dorso,  sentado en la cama despues
de haberse acostado. La _ruda_, el _mercurio_ y la _eufrasia_ tienen
gran analoga de accion, cuando la afeccion est principalmente
localizada en las membranas de los ojos, de la nariz, de la garganta, de
los bronquios. La _pulsatila_ est mas relacionada con la _digital_, la
_dulcamara_, el _mercurio_, la _manzanilla_, cuando la mucosa digestiva
es la mas afectada.

En todas estas fiebres, est mas indicada la _pulsatila_ en los perodos
de invasion y de relajacion  flojedad que en el flegmsico, aun cuando
en muchas ocasiones es conveniente en el perodo de mayor agudeza, en
enfermos, que por su edad, sexo y constitucion armonizan con su accion,
y siempre que haya un fondo de astenia que se espresa por el frio,
calofros, la volubilidad de los sntomas, los stasis sanguneos, la
rubicundez viva de las mucosas afectadas, y calor mas pronunciado y seco
por la tarde y la noche.

=C.= _Flegmasas y afecciones irritativas locales._--Todas las flegmasas
venosas y linfticas estn en relacion con la _pulsatila_ en atencion 
los lmites de los caractres de la accion; la otitis sobre todo, en la
que este medicamento est tanto mas indicado, cuanto mas jven y
delicado es el enfermo; la inflamacion ocupa con preferencia las partes
intermedias, el oido interno; el dolor, aunque agudsimo, est
caracterizado por las pulsaciones y por las sensaciones de frio que le
interrumpen. La otorrea que sobreviene despues de la inflamacion se
corrige eficazmente por la _pulsatila_ cuando el flujo es moco-purulento
y espeso. Este medicamento cura igualmente estos flujos, aunque se
localicen en otra mucosa, como la del ojo, de la vagina..... Lo mismo
sucede en la sordera debida  la congestion de la mucosa auricular y 
su hipersecrecion.....

Se ha usado ventajosamente la _pulsatila_ en la oftalma escrofulosa,
menstrual y catarral, en cuyas afecciones son sus mejores auxiliares el
_mercurio_ y el _azufre_. En estos casos hay aglutinacion de los
prpados al despertar, rubicundez de la conjuntiva  fuerte inyeccion de
los capilares. La _pulsatila_, as como la _eufrasia_ y la _sepia_, es
eficaz en ciertos desrdenes internos del ojo con deformidad de la
pupila, amaurosis incipiente y que se desarrolla lentamente.

La _pulsatila_ juega igualmente en la angina menstrual y en la que se
desarrolla paulatinamente,  que no pasa del estado subagudo despues del
uso del _mercurio_;  que presenta sequedad de la garganta sin sed,
sensacion de tension y de hinchazon en la parte afecta, color oscuro,
endolorimiento de los gnglios del cuello, calofros con  sin fiebre.
Corresponde tambien al estado de laxitud, de hinchazon  hipersecreccion
de todas las mucosas debidas  la inflamacion catarral; el _azufre_ y la
_quina_ completan su accion. Combate con prontitud el coriza que se
presenta con sus sntomas esenciales, como cefalalgia frontal hcia la
raiz de la nariz, inapetencia, adipsia, calofros por la tarde, prdida
del gusto y del olfato; secrecion abundante de mucosidades espesas,
amarillas, verdosas  de mal olor. La estension de esta afeccion  la
laringe con ronquera y aun afona, sensacion de escoriacion y de
picazon, tos hmeda y dolores en el pecho, exige tambien la _pulsatila_.

Bien se puede decir que este medicamento corresponde igualmente en todos
los flujos mucosos  serosos de la economa, siempre que procedan de una
inflamacion  fluxion anterior; pero no es conveniente en los flujos
colicuativos. Es muy eficaz para reproducir un flujo suprimido por la
presentacion de otro, como la supresion del sudor, por ejemplo, por una
secrecion bronquial, pero no por un enfriamiento propio de _acnito_ y
_dulcamara_, ni por una emocion moral  por el dolor, como para la
_manzanilla_ y la _ignacia_, ni por debilidad radical  por congestion
del cerebro, como en la _quina_ y el _mercurio_..... La inflamacion de
las mamas reclama generalmente _pulsatila_ durante la lactancia  poco
despues del parto; est indicada frecuentemente en la amenorrea y
dismenorrea de las jvenes  de mujeres delicadas  impresionables al
frio. La leucorrea, en fin, propia de este medicamento, es la que
procede de congestiones frecuentes, de menstruaciones difciles, estado
venoso con pesadez, calor y calofros.

=D.= _Afecciones de los rganos respiratorios._

1. _Bronquitis._--La _pulsatila_ debe usarse en el perodo
subirritativo de la bronquitis con secrecion mucosa fcil; cuando la tos
no es seca como en las primeras horas, en la que se hace prontamente
hmeda con fcil espectoracion; que los esputos son abundantes,
amarillos  amargos, salados  inspidos, cuando hay frecuentes nuseas
y fuertes sacudimientos del estmago; que la tos es escitada por un
cosquilleo en la laringe,  por escozor, araamiento y sensacion de
sequedad mas manifiesta por la tarde acostndose y por la noche; que hay
dolores en el vientre y el dorso, con pinchazos en estos puntos y en la
espalda despues de toser,  sensacion como de contusion en el pecho. En
estos casos mas que en otros, importa tener en cuenta los sntomas
generales de la _pulsatila_, porque administrada en una bronquitis
ertica y francamente inflamatoria en su perodo de flojedad, podria
agravar la enfermedad y prolongarla, cambiando la tos hmeda y fcil en
seca  incomoda.

2. _Neumona._--Puede usarse este medicamento despues de la _brionia_
en la neumona catarral y benigna, en personas delicadas, sensibles,
dbiles, en el momento de efectuarse la resolucion, cuando la
espectoracion es mas fcil y abundante, que es mas sanguinolenta y que
el torax est dolorido y hay dolores errticos.

3. _Hemotisis._--Esta afeccion requiere _pulsatila_, cuando los esputos
sanguinolentos son grumosos  en cogulos negruzcos. Est especialmente
indicada en la hemotisis menstrual y en la de los hemorroidarios.
Juzgamos de inters el designar en este momento algunos medicamentos
convenientes en la espectoracion de sangre: son preferibles _acnito_,
_rnica_, _ipecacuana_, _brionia_, _belladona_, cuando la sangre
espectorada es arterial  roja y no coagulada, y con eretismo y
congestion activa; la _drosera_, la _digital_, el _mezereum_, el _azoato
de potasa_, cuando las estremidades estn frias, la sangre encendida y
el enfermo plido; el _rhux_, si los esputos sanguinolentos se repiten 
largos intrvalos y en pequea cantidad; el _cido sulfrico_ en la
hemotisis crnica; el _ledum palustre_, cuando la sangre se espectora
solo por la violencia de la tos; el _carbon vegetal_, si la
espectoracion sanguinolenta es precedida y seguida de una sensacion de
calor quemante.....

4. _Coqueluche._--Aun cuando la _pulsatila_ sea poco conveniente en
esta afeccion, bueno ser, sin embargo, pensar en ella para ciertas
toses espasmdicas con sensacion de constriccion en la laringe y en los
bronquios; debe figurar tambien al lado del _elboro blanco_ en el
tratamiento de las toses espasmdicas con calofros, palidez habitual
de la cara, prdida del apetito, adipsia..... La _pulsatila_ es
generalmente til en la tos hmeda y cuando la espectoracion es libre:
este ltimo carcter la diferencia del _trtaro estibiado_, del _senega_
y de la _escila_; difiere del _yodo_, de la _ipecacuana_, de la
_dulcamara_ y de la _belladona_, por un estado menos congestivo, y
porque corresponde  los restos de la flegmasa y sus consecuencias,
mientras que estos medicamentos se adaptan mejor al estado flegmsico
inicial, agudo  subagudo; difiere, en fin, de la _nuez vmica_, de la
_brionia_, de la _manzanilla_, por su eretismo menos manifiesto y por
los caractres generales de su accion.

El asma cuyo acceso se presenta por la tarde  al acostarse, el asma
senil y el producido por el edema pulmonal, con respiracion vesicular,
exige _pulsatila_, si hay fenmenos congestivos astnicos, espectoracion
abundante, malestar general, grande sensibilidad al frio. El _estao_
merece ser tomado en consideracion en padecimientos asmticos de este
gnero.

=E.= _Afecciones de los rganos digestivos._

1. _Saburra gstrica._--Se usa frecuentemente la _pulsatila_ en ciertos
desrdenes gstricos que empiezan por malestar, calofros y repugnancia
 los alimentos, en cuyos casos puede, en efecto, prevenir un embarazo
gstrico y una gastropata de larga duracion. Este medicamento es casi
especfico en las gastroses y otras afecciones que, con fiebre  sin
ella, son producidas por los alimentos grasientos, y que se perpetuan 
pesar de su espulsion por el emtico,  cuando ya no es tiempo de
recurrir  este evacuante; tambien es eficacsima la _pulsatila_ cuando
la reaccion es lenta, que hay frio  calofros, salivacion, vmitos 
diarrea.

Ultimamente, el carcter linftico venoso que se manifiesta desde el
principio  en el curso de la evolucion de una enfermedad aguda, no
puede reclamar tan justamente este medicamento, como cuando esta
enfermedad afecta los rganos digestivos. H aqu la marcha de estas
afecciones: la inflamacion es sintomtica de la saburra gstrica
producida por las causas ya referidas; se presenta primeramente una
fluxion que desarrolla una especie de empacho gstrico, por lo cual el
estmago funciona mal, y no se reacciona con los lquidos biliosos y los
que afluyen de todas partes. Desde este momento, la fluxion se espresa
por sntomas que podrian exigir otros medicamentos, si la indicacion de
la _pulsatila_ no estuviese asegurada por los caractres generales de su
accion. Estos sntomas son: repugnancia  los alimentos, especialmente 
la carne, adipsia, lengua sucia, amarillenta, griscea, gusto agrio 
amargo, eructos amargos  con el sabor de los alimentos; acumulacion de
agua en la boca, nuseas con frio general, regurgitacion  vmito de
alimentos  de materias verdosas, mucosas, amargas  cidas,
sensibilidad del epigastrio  la presion.

2. _Irritaciones gastro-intestinales. Gastralgias. Enteralgias._--La
influencia de la _pulsatila_ en las irritaciones del tubo digestivo con
estreimiento, producidas por el esceso de las bebidas  por el abuso de
los placeres de los sentidos, es importante aunque secundaria. Es mi
medio seguro para curar las gastralgias desarrolladas por stasis 
escitaciones venosas de este gnero  menstruales; los dolores son
lancinantes, agravados por el movimiento y un falso paso, hay nuseas
contnuas  vmitos que son reemplazados por la diarrea; solo hay sed
durante la violencia de los dolores; se observa tension y pulsaciones en
el epigastrio con angustia,  bien una sensacion de corrosion que se
alivia comiendo. Es igualmente eficaz en los dolores de vientre que
reconocen las mismas causas, con borborigmos, tension y sensibilidad del
vientre, pinchazos y dolores calambrides. Conveniente es indicar que en
estas enteralgias y gastralgias hay mas bien estreimiento que diarrea,
como en _almina_, mientras que en los casos de este gnero propios de
la _nuez vmica_, se presenta la diarrea mas que el estreimiento.

3. _Diarrea, vmitos._--La _pulsatila_ es uno de los medicamentos mas
eficaces en la diarrea con deposiciones pultceas, mucosas, lquidas,
ftidas, que producen una sensacion de quemazon  de escozor en el ano,
principalmente cuando hay nuseas, eructos, clicos y deposiciones mas
frecuentes por la noche. Este medicamento es menos eficaz en los vmitos
llamados incoercibles del embarazo que _arsnico_, y mejor aun la
_ipecacuana_ y la _nuez vmica_; pero es generalmente mas til que el
_opio_ y el _platino_, pudiendo colocrsela al lado del _elboro
blanco_.

4. _Afecciones del hgado._--Estas afecciones son muchas veces propias
de la _pulsatila_ por sus relaciones con el sistema venoso, si hay
angustia, conato  vomitar, saliva abundante, deposiciones biliosas,
sntomas de hepatitis, y mas principalmente los siguientes: dolor
tensivo y lancinante en la region heptica; hinchazon, plenitud en esta
region y en la del estmago: dolor pungitivo hcia el omplato derecho;
exacerbacion de los dolores por la tarde, vmitos biliosos por la noche;
el decbito es la posicion mas soportable; insomnio producido por el
calor interno; calofros en el momento de los dolores; rubicundez 
hinchazon de las venas superficiales; molmen hemorroidal  menstrual, 
alteracion venosa causada por la cesacion de este flujo. La _pulsatila_
est mas indicada en la hepatitis subaguda y crnica que tiene un
carcter general de flojedad  atona; es adems muy til en la
ictericia, sola  alternada con la _digital_, con coloracion amarillenta
de la piel, boca pastosa, lengua sucia, inapetencia, repugnancia  los
alimentos, malestar y plenitud en el estmago, deposiciones
descoloridas, orina turbia, debilidad, morosidad, desaliento.

=F.= _Afecciones de los rganos gnito-urinarios._

1. _Fluxion del tero. Dismenorrea._--Siendo el estado venoso la base
de la indicacion de la _pulsatila_ en todas las afecciones locales, 
este estado mas que  las lesiones orgnicas especiales debe este
medicamento su eficacia en las afecciones del tero. Como este rgano es
el punto principal de la fluxion de la _pulsatila_, la fluxion, pues, es
el orgen de sus indicaciones mas frecuentes en muchas dismenorreas y
amenorreas, en las que difcilmente se presenta el flujo catamenial de
una sangre negruzca.

Como por otra parte la fluxion propia de la _pulsatila_ es rpida,
movible, errtica, y que con frecuencia reviste las aparentes formas de
un reumatismo vago, conserva este carcter, ya se fije  no en el tero,
 ya concluya por disiparse  se dirija  otros rganos, por lo cual se
observa con frecuencia en los desrdenes menstruales, erisipelas por
recidiva, oftalmas, afecciones gstricas  intestinales con vmitos,
sntomas de gastritis, diarrea.

En este supuesto, se comprende fcilmente el abuso que algunos prcticos
han cometido administrando la _pulsatila_ en las supresiones 
retardacion de las reglas, cuando estos accidentes no coinciden con la
debilidad orgnica, y aun la escitacion nerviosa unida al linfatismo,
estados anlogos  las modificaciones que tiende  producir este
medicamento, elementos necesarios de su intervencion eficaz en
teraputica. Es un hecho que las congestiones permanentes  flegmsicas
y estnicas que se efectan en el tero y que retardan, suprimen 
aumentan el flujo menstrual, no corresponden  la _pulsatila_, sino al
_acnito_, _belladona_, _nuez vmica_, _azufre_ y _carbonato de
cal_....., y se presentan en mujeres de un temperamento diferente, son
mas sanguneas, mas irritables, mas biliosas.

No es esto decir, que la _pulsatila_ no pueda estar indicada en ciertas
fluxiones, aun uterinas, mas estables, mas activas y que se manifiestan
en tales personas; pero aun en estos casos, se descubre un fondo de
astenia y de lentitud en el curso de estas congestiones. Estas dependen
de disposiciones venosas debidas  una estancacion habitual de estas
partes,  una diminucion de la contractilidad por la repeticion de las
congestiones,  la alteracion de la inervacion del tero por el abuso de
los placeres  por un estado neurlgico  reumtico. De aqu resulta que
las mujeres que han abortado varias veces, y las que estn en la edad
crtica, hallen en la _pulsatila_ un medicamento herico para las
perturbaciones menstruales, especialmente si hay retardacion  supresion
del flujo. Por lo que precede se deduce que la _magnesia_, el
_subcarbonato de potasa_, el _hierro_, la _sepia_, el _carbon vegetal_ y
la _manzanilla_, tienen indicaciones diferentes de las de la _pulsatila_
y los medicamentos citados en el perodo anterior, pero con condiciones
sintomticas y diatsicas opuestas, si bien la _pulsatila_, por su
esfera de accion, corresponde algunas veces  metrorragias 
menstruaciones anticipadas  que se repiten con frecuencia.

Este medicamento es de una eficacia maravillosa en las mujeres
delicadas, linfticas  nerviosas y melanclicas, con sueo pesado, frio
habitual en las estremidades, y alternativas de calor pasajero;
dispuestas  la diarrea,  los corizas,  la leucorrea,  odontalgias
que cambian fcilmente de sitio, coincidiendo con la no aparicion de la
menstruacion,  que se retarda por algunos dias,  que se han suprimido.
La _pulsatila_, en estos casos, regulariza  provoca la menstruacion y
corrige las incomodidades accesorias  simpticas.

Tambien combate los clicos menstruales que se presentan en las primeras
horas de la aparicion de las reglas, con pesadez en el hipogastrio,
sensacion de presion en las caderas y hcia los riones, tirones en los
muslos, adormecimiento de las partes inferiores estando sentada, y
presion dolorosa en el sacro como para defecar. Generalmente hay dolores
en el dorso, alteracion de la vista, nuseas, bostezos, retardacion 
insuficiencia menstrual. El _elboro blanco_ y el _subcarbonato de
potasa_ usados como intercurrentes con la _pulsatila_ en los dias
intermedios de perodo  perodo, son algunas veces de una eficacia
completa.

2. _Metrorragia. Parto. Fiebre lctea. Agalactia._--Aparte de los
servicios que presta este medicamento en la amenorrea y otros desrdenes
de la menstruacion, es tambien conveniente en las metrorragias y flujo
abundante de una sangre negra y en cogulos, con las circunstancias de
juventud, temperamento, edad crtica y otros sntomas que corresponden 
su accion. Es necesaria frecuentemente la _pulsatila_ en los accidentes
de la menopausia para moderar los efectos generales de la _nuez vmica_,
 para facilitar  completar la accion del _carbonato de cal_ sobre el
tero.

La clnica ha demostrado que la _pulsatila_ tiene una accion electiva
sobre el tejido de la matriz; que esta accion merece llamar la
consideracion, para emplearla en los casos precedentes, y que presenta
aun un dato precioso cuando se trata de volver la contractilidad de este
rgano  su tipo normal. As es como calma los falsos dolores de parto y
los que se estienden  los riones, regulariza los verdaderos y acelera
la espulsion de la placenta. Posee la ciencia observaciones que indican
la propiedad de armonizar y dirigir las contracciones uterinas, y por
consiguiente la de corregir una falsa posicion del feto y facilitar la
version en sentido favorable al parto. La creacion en un hospital de una
clnica de este gnero seria de la mayor importancia.

La metritis subaguda y crnica, ya que su desarrollo haya sido lento y
oculto, que se desenvuelva rpidamente,  que se la alivie con
medicamentos apropiados tales como el _acnito_ y la _belladona_... cede
con _pulsatila_, que es la que corresponde en los dolores espansivos
hcia el tero y la vagina, en los constrictivos y lancinantes del
cuello, en la sensacion de ardor quemante en la vagina y grandes labios,
y en la metritis producida por la supresion de las reglas. Acelera la
espulsion de la placenta si no hay hemorragia violenta, pues en este
caso es preferible el _secale cornutum_ aun cuando es mas conveniente la
introduccion de la mano para la estraccion.

La _pulsatila_ reproduce los loquios suprimidos por un enfriamiento 
por una emocion triste, provocando en el tero la fluxion que tiende 
abandonar este rgano y estenderse al peritneo, el cerebro..., evitando
la _pulsatila_ por este congestionamiento la secrecion lctea en las
recien paridas que no quieren  no deben criar, y en las nodrizas que
desean suprimirla. Su uso en la fiebre lctea exige, mas que en
cualquier otro caso, la existencia de sntomas generales anlogos  los
efectos del medicamento.

Tambien se emplea la _pulsatila_ en algunos casos de agalactia, en
aquellos precisamente en que la congestion del tero se perpeta y
cuando este rgano no es la _pars mandans_ de la fluxion que debe
favorecer la secrecion lctea. Es frecuente en estas circunstancias que
se presenten calofros que alternen con sudores parciales  generales,
grande laxitud, sueo interrumpido por ensueos, y en medio de estos
sntomas, el aumento de los loquios, blancos ya, y la desaparicion de la
leche en los pechos: administrada la _pulsatila_ convenientemente puede
prevenir la fiebre puerperal  una flebitis, y conseguir que reaparezca
la secrecion lctea.

3. _Prostatitis. Disuria. Catarro de la vagina, de la vejiga, de la
uretra._--Las inflamaciones de la prstata obligan ordinariamente 
recurrir  este medicamento en las personas que han padecido de
escrfulas, en los viejos, en los linfticos y de un temperamento
venoso: los dolores son quemantes con presion en el cuello de la vejiga,
calofros frecuentes, depsito mucoso en la orina, que sale en chorro
delgado y pequeo..... Cuando este estado agudo pasa al crnico, aun es
con frecuencia til la _pulsatila_, si bien hay necesidad de emplear
otros medicamentos adaptados  los nuevos sntomas.

La mujer reune circunstancias mas favorables  la accion de la
_pulsatila_ por las condiciones de constitucion y temperamento ya
referidas; pero cuando estas existen, se la puede usar ventajosamente en
los espasmos y neuralgias de la vejiga; el _licopodio_ es muy
conveniente en casos de este gnero. La _pulsatila_ tambien lo es
cuando hay retencion de orina en momentos dados, movimientos febriles
por la tarde y calofros repetidos. Su eficacia se estiende  las
afecciones catarrales de la vejiga.

La retencion de orina en los nios, sea inflamatoria  nerviosa, exige
ordinariamente este medicamento. Es igualmente eficaz en las afecciones
catarrales de la vejiga, con flujo gonorrico, y en las inflamaciones
sifilticas de la mucosa de la uretra  de la vagina, pero disipando
antes la violencia de la inflamacion con _acnito_, _belladona_,
_mercurio_, _cannabis_  _cantharis_.

Es tambien til la _pulsatila_ en la gonorrea catarral con  sin
afeccion de la prstata; la miccion intermitente, el color rojo-oscuro
del prepucio, los dolores que irradian  las ngles y  los muslos,
exigen este medicamento, teniendo en consideracion los sntomas
generales. Es igualmente recomendable en la gonorrea crnica, con la
_tuya_, y en la orquitis por supresion del flujo uretral, con _rnica_ y
_clematis_, en el concepto de que no haya otro medicamento mas apropiado
por alguna afeccion especial. Agregarmos  todas estas indicaciones,
las que tiene la _pulsatila_ en los flujos vaginales. Corresponde  la
leucorrea con supresion de las reglas  dismenorrea,  la leucorrea
incolora, de moco espeso, lechoso, abundante, aun cuando hubiese
sntomas inflamatorios: tension, ardores quemantes, tumefaccion azulada.

=G.= _Afecciones venosas particulares._--La _pulsatila_ ataca  todo el
sistema sanguneo, por lo mismo que obra electivamente sobre los vasos
capilares y las venas; todas las partes pueden ser el sitio de fluxiones
venosas anlogas  las de este medicamento, es decir, movibles, que
rara vez  incompletamente terminan por supuracion, y que mas bien
tienen un carcter linftico que arterial.

Independientemente de las fluxiones y flegmasas que dejamos indicadas,
referiremos ahora: 1. la inflamacion de la vena crural  de la
obturadora, y la angioleucitis que resulta, en cuyas afecciones son
muchas veces tiles la _brionia_, el _arsnico_, el _azufre_, el
_mercurio_, sobre todo este ltimo alternado con la _pulsatila_; 2.
varias flebitis  inflamaciones venosas de los miembros inferiores
durante el embarazo; 3. ciertos tumores de un rojo oscuro,  plidos
con aurola roja; 4. la dilatacion venosa del cuello de la vejiga y de
la matriz con los sntomas especiales de cada rgano; 5. padecimientos
hemorroidarios, erisipelatosos y otras afecciones venosas procedentes
del abuso del _azufre_, aguas minerales sulfurosas, del _mercurio_; 6.
ciertos stasis venosos abdominales; 7. las congestiones y las
estagnaciones venosas abdominales; 8. los tumores hemorroidales,
especialmente los de las recien paridas; 9. la epistaxis y otras
hemorragias de una sangre negra, que se verifican en membranas mucosas
engrosadas y que hace mucho tiempo se hallan congestionadas.

Agregarmos para las congestiones en general, y como sntomas
esenciales, el abultamiento de las venas, la sensacion reiterada del
frio, la pesadez y adormecimiento del miembro afectado, el estado de
debilidad y de anemia,  cierta pltora venosa, y el color rojo-oscuro
de la arola que rodea las congestiones esternas y que las indica en las
mucosas visibles. Este carcter, que aislado carece de valor, le tiene
real cuando est unido  otros suficientes para formar un cuadro
sintomtico anlogo  los efectos de la _pulsatila_ y que puede servir
para diferenciar su indicacion de la de cualquier otro medicamento. Por
esta razon puede estar indicada la _pulsatila_ en el absceso del ano,
antes de su abertura y aun de la supuracion; mas si del exmen de la
parte resulta que el color es rojo-oscuro y que est lustrosa y tirante,
la _brionia_ es conveniente; y si hay dolor al tacto, lo ser el
_sulfuro de cal_. Este medicamento acelera el trabajo supuratorio,
trabajo que exige _arsnico_ cuando hay dolores quemantes. El
_calomelano_ obra sobre el absceso mismo, y el _biyoduro de mercurio_
disipa la induracion que queda despues.

=H.= _Afecciones linfticas._--La fluxion que se fija en los gnglios y
vasos linfticos se confunde frecuentemente con la flebitis en los
miembros, y con irritaciones mucosas en el interior. Se emplea la
_pulsatila_, la _cicuta_, el _mercurio_ y el _azufre_ en estas
irritaciones  inflamaciones, as como tambien juega la primera en el
tratamiento de la adenitis escrofulosa; es, en fin, la mas generalmente
indicada en todas las afecciones escrofulosas por sus sntomas
caractersticos.

=I.= _Afeccion anmica, clortica._--La _pulsatila_ es un medicamento que
no debe despreciarse en la clorosis; est generalmente indicada con la
_cicuta mayor_ y antes del _hierro_, y es casi igual  la _sepia_ y el
_subcarbonato de potasa_. La afeccion en la que la _pulsatila_ se
manifiesta eficaz, es siempre posterior  la diminucion,  la
retardacion  supresion de las reglas; cuando la fluxion uterina se va
sucesivamente debilitando  que falta totalmente, indicando al parecer
que los rganos de la quilificacion son el punto de partida de la
dolencia, y por consiguiente el centro de las obstrucciones, de las
estancaciones que alteran la hematosis. Es preciso, pues, establecer una
distincion entre la clorosis  anemia del _hierro_ y las afecciones
propias de la _pulsatila_ y otros medicamentos. Esto esplica el por qu
cada uno de estos no cura, tanto como es necesario, todas las afecciones
clorticas y anmicas, y por qu muchos prcticos atribuyen  la
_pulsatila_ curaciones numerosas, mientras que otros, como el doctor
Kirsch, la destituyen de accion sobre las mismas. Es cierto que, despues
del _hierro_, hay pocos medicamentos mas tiles en la clorosis y en las
afeciones consecutivas, es decir, en la supresion del flujo menstrual.
La tisis simple, en semejante circunstancia, ha cedido  la _pulsatila_
en las jvenes y mujeres de buena edad, linfticas y nerviosas.

=K.= _Afecciones reumticas, neurlgicas y nerviosas._--La fiebre
reumtica subinflamatoria con calofros habituales, agravacion por la
tarde, cambio repentino del sitio de los dolores y de la tumefaccion, se
cura  se modifica muy bien por la accion de la _pulsatila_, que se
caracteriza por una tumefaccion muy dolorosa de las articulaciones,
tumefaccion que pasa frecuente y casi sbitamente de una articulacion 
otra; por el color rojo claro de las hinchazones reumticas; por los
dolores dislacerantes, ardientes y quemantes  veces, y por el
adormecimiento y pesadez de los miembros afectados. Los vmitos, la
diarrea  los sudores nocturnos  matutinales son sntomas tan
caractersticos como la movilidad del dolor y de la tumefaccion. En este
ltimo caso, el _mercurio_ est tambien muy indicado.

El lumbago y la citica que corresponden  la _pulsatila_, presentan el
alivio cambiando de posicion, y la agravacion por la tarde y cada dos
dias. El lumbago que contina  se declara despues del parto, cede  la
_pulsatila_; en cuyo caso, parece que disipa algun infarto de la matriz,
causa de este accidente. Mencionarmos al efecto la eficacia de este
medicamento en los dolores vivos que esperimentan las mujeres en el
quinto  sexto mes del embarazo hcia el fondo del tero y que las
impide muchas veces el permanecer en la cama por la noche.

La hemicrnea que se fija en uno de los filetes del quinto par, ofrece
formas muy variadas, debidas principalmente  las relaciones ntimas del
mismo con el gran simptico que concurre  la neuralgia por las
influencias del estmago y del tero, de donde resultan tres formas de
hemicrnea: 1. la esencial, 2. la gstrica, 3. la uterina. La
_pulsatila_ corresponde  las dos ltimas en atencion  que las
fluxiones venosas  uterinas constituyen la _pars mandans_ de la
hemicrnea; la uterina depende del estado del estmago y es muy
irregular en sus accesiones;  procede de la fluxion catamenial, y solo
presenta entonces la irregularidad antes, durante  despues de las
reglas. Las cefalalgias crnicas dependen generalmente del estmago, 
veces de un stasis venoso cerebral, rara vez del tero.

Las neuralgias reumticas  que tienen esta forma, el tic doloroso de la
cara, la otalgia, la odontalgia y los dolores errticos que reclaman la
_pulsatila_, se adaptan tambien con frecuencia al _mercurio_. Estos dos
medicamentos pueden alternarse  falta de indicaciones diferenciales.
Estas, sin embargo, pueden precisarse: el _mercurio_ tiene dolores mas
fijos, agravados por el frio, nocturnos mas que vespertinos; los de la
_pulsatila_ ocupan partes mas superficiales, son movibles  peridicos,
el aire libre les alivia.

Como su accion en el cerebro es indirecta, solo juega en ciertas
afecciones mentales sintomticas de una afeccion gstrica  uterina
primitiva; la ansiedad, los temores, el insomnio, son los sntomas
comunes, y por esto es por lo que puede adaptarse al suicidio
angustioso, as como otros medicamentos cuya accion en estos casos se
dirige principalmente al vientre, tales son: la _nuez vmica_, el
_mercurio_, el _arsnico_..... Debe  las simpatas abdominales el poder
obrar sobre la mdula espinal y el estar algunas veces indicada en
ciertas afecciones espasmdicas, sobre todo de los nios, de las jvenes
que padecen la amenorrea  consecuencia de una emocion, de las mujeres
paridas y de las histricas.

=L.= _Afecciones de la piel._--Hemos hablado de las indicaciones de la
_pulsatila_ en la erisipela flegmonosa y en las fluxiones de la piel;
nos bastar mencionar ahora la erisipela simple, en la que la
_pulsatila_ es muy til cuando cambia de sitio  se presenta en la poca
menstrual, ya haya supresion, ya que reaparezca constantemente. Las
relaciones de esta erisipela con el flujo menstrual, es una de sus
indicaciones, as como tambien la rubicundez oscura y su fcil
resolucion. Debe generalmente preceder el uso de la _belladona_; la
_sepia_ y el _sulfuro de cal_ reemplazan  subsiguen ordinariamente  la
_pulsatila_. Pero en la erisipela de la cabeza est muy poco indicada, 
no ser que haya inflamacion del oido interno.

Es muy conveniente casi siempre en las rubicundeces venosas anlogas 
los sabaones y en estos mismos, especialmente en sus fenmenos
inflamatorios con prurito, ardor quemante, calor. El _azufre_, el
_carbonato de potasa_, la _nuez vmica_, el _causticum_, el _carbon
vegetal_, el _arsnico_..... estn indicados despues de la _pulsatila_
en el rden en que les hemos colocado.

Hay un cierto nmero de afecciones papulosas, pustulosas, bulbosas, como
el lquen, el ectima, la rupia, que la _pulsatila_ contribuye 
modificar ventajosamente en las circunstancias escepcionales en que se
observan vrices, rubicundeces sin calor, eflides y un estado de
linfatismo, que dan  estas afecciones un carcter de rebelda muy
notable. Las lceras srdidas, varicosas y aun antiguas, de un color
rojo oscuro, son, entre todas las lesiones de tejido, las que mas
armonizan con la _pulsatila_.

=Dsis.=--La tintura es la preparacion mas segura y mas activa, tanto para
la _pulsatila_, como para todos los vegetales frescos y herbceos,
principalmente cuando deben, como esta, sus propiedades  un aceite
esencial,  un principio voltil que desaparece en gran parte por la
desecacion. Se han visto casos felices empleada  la dsis de 20 gotas
de la tintura en agua para vienticuatro horas. Pero una sola es con mas
frecuencia suficiente. En el tratamiento de afecciones con eretismo
local, en las neuralgias y en las personas delicadas, basta generalmente
una gota  algunos glbulos de la tercera, sesta, dcimaoctava y
trigsima atenuacion. La esperiencia, en fin, ha demostrado bien pronto
al prctico la necesidad de las dsis dbiles, y designado los casos en
los que son las mas convenientes. Sentimos no poder indicar en este
momento los datos generales respecto al asunto. El uso esterno de una
infusion teiforme de _pulsatila_  de 10  20 gotas de su tintura para
500 gramos de agua, debe limitarse  las lociones para ciertas lceras
de que ya nos hemos ocupado.




RHABARBARUM (RUIBARBO).


 I.--Historia.

El ruibarbo que se usa en homeopata es el de la China y de la India, y
se emplea la raiz. Esta planta es de la familia de las poligneas de
_Juss_.--De la eneandria triginia de _Linn_.--Los antiguos apenas le han
usado mas que como un purgante  laxante. Est considerado como un
evacuante de la bilis. Los trabajos mismos de los que han querido
consignar la utilidad de los purgantes, prueban su funesta influencia
sobre el hgado y los rganos digestivos; las fluxiones repetidas sobre
estos rganos por la accion del purgante, aumentan la cantidad y escitan
la vitalidad, produciendo al fin la atona que da lugar  los infartos
abdominales y hepticos, las dispepsias, los stasis venosos del sistema
de la vena porta.

Una prctica mdica basada en el conocimiento de los efectos especiales
de los medicamentos, debe prescindir casi completamente de los purgantes
y otros evacuantes, puesto que llena las indicaciones teraputicas de
una manera mas directa,  fin de volver la sensibilidad, la
contractilidad y las secreciones  su armona fisiolgica,  su tipo
normal. Escrita la presente obra bajo estas bases, no podemos ocuparnos
de los evacuantes en particular, y al hablar del _ruibarbo_, debemos
prescindir de sus efectos perturbadores y eliminadores,  investigar los
especiales, que son mucho mas mdicos, mas tiles, mas importantes. La
indicacion de evacuar, mas rara en verdad de lo que se cree, y que la
farmacodinamia reducir  sus justos lmites, se llenar siempre
bastante cmodamente con purgantes y emticos demasiado conocidos para
que nos detengamos en su estudio.

No aceptamos las esplicaciones contradictorias y antifisiolgicas de
muchos autores para clasificarlas de una manera cualquiera, ni queremos
juzgar de los efectos por las esperiencias hechas con las enormes dsis,
como Giacomini lo ha realizado con el _ruibarbo_; pues limita sus
efectos  una sedacion general y  la hipostenia del tubo digestivo, si
bien debemos manifestar que le ha faltado muy poco para llegar 
establecer mas especialmente su esfera de accion por los efectos
fisiolgicos.


 II.--Efectos fisiolgicos.

El _ruibarbo_ posee una accion inmediata sobre el sistema sanguneo por
influencia quiz de los nervios de la vida orgnica. Esta accion es
sedativa, pues disminuye el nmero de pulsaciones y afloja el curso de
la sangre; produce tambien primeramente la debilidad  hipostenia del
aparato gastro-intestinal, y como consecuencia rigorosa, vienen despues
la alteracion de las facultades digestivas, el aniquilamiento de la
quilificacion, la afeccion del sistema venoso, de la hematosis y de la
nutricion.

Esta hipostenia y esta caquexia final se distinguen de otras por
fenmenos propios del _ruibarbo_. Se observan sntomas de eretismo y de
otra especie, ya en la piel, ya en otros aparatos orgnicos, con cuya
enumeracion se abraza todas las fases de la accion de este medicamento.

Para las funciones digestivas: gusto inspido, agrio algunas veces,
repugnancia  los alimentos,  bien prdida del gusto, inapetencia;
nuseas con clicos, plenitud del estmago, retortijones de vientre que
obligan  encogerse, desarrollo de gases, timpanitis, diarrea griscea
 oscura mezclada con mucosidades, algunas veces abundante con vmitos y
grande debilidad, deposiciones con calofros; aumento de la secrecion
urinaria, miccion frecuente y fcil, como por debilidad de la vejiga;
adormecimiento de los miembros sobre los que se est echado, laxitud y
pesadez del cuerpo, ojos como debilitados y abatidos; audicion embotada;
grande laxitud y debilidad muscular, somnolencia.

Respecto  los fenmenos generales: horripilacion sin frio esterior,
calofros y calor alternantes con ansiedad y repugnancia para todo,
calor en las estremidades y cara fresca, sudor al menor movimiento,
sudor fresco en la cara, y aun frio algunas veces en las palmas de las
manos, deposiciones diarricas de olor agrio, endolorimiento de las
articulaciones, sensacion de flojedad y de insensibilidad en la lengua,
palpitaciones, estremecimientos en todos los msculos, rigideces de los
miembros, hinchazon de las venas y calor en las manos, latidos en la
cabeza, en los ojos, en los oidos, en el estmago, dolores pulsativos,
atontamiento estupefaciente de la cabeza.

El estado de eretismo astnico se espresa por los sntomas siguientes:
sueo agitado, ensueos angustiosos, incomodidades en la cabeza despues
del sueo, calor en la palma de las manos, escozor en los ojos,
lagrimeo, pupilas contraidas, odontalgia con prurito, calor en la nariz,
dolores con sensacion de frio en los dientes, contraccion de la faringe,
del estmago, del vientre; diarrea con tenesmo, conato urgente de
deponer sin resultado, orina encendida, sensacion de ardor en la uretra
al orinar, diversos dolores presivos y lancinantes.

Los fenmenos morales armonizan con esta accion hipostenizante, como se
ve por la indiferencia, pereza, divagacion, adormecimiento de los
sentidos; el humor apesadumbrado y los deseos impetuosos son tambien
sntomas morales que representan como los anteriores el eretismo.

Recogidos estos sntomas de las observaciones antiguas y modernas, y
observados igualmente por la esperimentacion, no pueden ponerse en duda.
Se podr s completarlos con ensayos mas numerosos, pero no perdern su
importancia, porque han sufrido ya la confirmacion de la clnica.
Rstanos tan solo presentar el ltimo carcter de la accion del
_ruibarbo_, carcter que consiste en su influencia sobre el sistema
arterial y crebro-espinal, y que no desarrolla sntoma alguno
inflamatorio, ni nervioso esencial. De este ltimo carcter, de esta
influencia del _ruibarbo_ surge la notable indicacion de este
medicamento en una multitud de casos en los que padece el sistema
gstrico sin despertar simpatas activas en otros aparatos, sino tan
solo pasivas, y con mucha lentitud, por la lesion profunda de la
nutricion. Cuando el organismo no repara sus prdidas por la
insuficiencia de materiales nutritivos, se forman estancaciones venosas
y linfticas, focos de los fenmenos erticos que ya hemos indicado y
que proceden de la neuro-astenia.


 III.--Efectos teraputicos.

Hemos indicado, y repetimos, que la clnica ha sancionado estos datos
demostrando la eficacia tantas veces admirable del _ruibarbo_: 1. en
las caquexias con obstrucciones abdominales y alteracion de la
quilificacion, especialmente en las mujeres y los nios, se observa
generalmente vrtigos  dolor presivo en el vrtice de la cabeza,
ciertos dolores tirantes, calambrodeos, con sensacion de frio, latidos
en las cavidades viscerales,  alrededor de las articulaciones,
estremecimiento de los prpados, de los labios y de varios msculos;

2. En la diarrea crnica de los nios y aun de personas adultas, con
marasmo, piel arrugada, amarillenta  trrea y seca, sudor por la noche
 por el menor movimiento, dolores clicos que impiden estar en pi; en
las diarreas espumosas  de olor agrio con agitacion y debilidad
estremada, pulso rpido y pequeo:

3. Anemia por nutricion insuficiente en los nios aun en los que estn
mamando,  en personas que usan legumbres farinceas y alimentos no
fermentados. El _ruibarbo_, en fin, por su accion electiva sobre el
aparato gstrico, es anlogo de la _cina_, en cuanto  la accion crnica
y diatsica del primero; pero la ltima es mas eficaz en las caquexias
de los nios y de las personas linfticas cuando proceden de las
alteraciones de las funciones digestivas, y presentan palidez, hinchazon
de la cara, grande agitacion algunas veces, dentera, contracciones
musculares en los miembros.

En atencion  lo espuesto, choca en verdad el poco uso que muchos
mdicos hacen del _ruibarbo_, si se esceptan los casos en los que se le
administra como laxante y como tnico, pues parecia natural, que un
medicamento que posee propiedades tan marcadas y una esfera de accion
tan clara, tuviera el derecho de llamar la atencion del prctico.

=Dsis.=--Ya se use la tintura  las trituraciones, es decir, las tres
primeras atenuaciones por trituracion, jams se pasa de 2  3 gotas de
la primera,  de 2  3 decgramos de las segundas, si la indicacion est
basada en las relaciones de analoga con la enfermedad. Es aun
preferible limitarse por regla general,  emplear algunos glbulos de la
tercera atenuacion disueltos en agua pura para tomar  cucharadas con
algunas horas de intrvalo.




RHUS TOXICODENDRON (ZUMAQUE VENENOSO).


 I.--Historia.

Este arbusto es de la familia de las Terebintceas, _Juss._--De la
pentandria triginia, _Linn._--Estensamente han hablado los autores de
las curiosas propiedades de este arbusto. Sus emanaciones, en cierta
poca del ao, producen en los que se esponen  ellas rubicundeces,
prurito quemante, tumefacciones erisipelatosas, erupciones pustulosas y
vesiculosas, malestar, opresion, fiebre, adormecimiento, convulsiones,
parlisis. Estos efectos txicos nos ayudarn  descubrir la accion
electiva del _zumaque_, accion que no nos detendrmos en investigar.

Cosa admirable! mientras que los medicamentos revelan propiedades bien
diversas y espresan efectos mas  menos especiales, y una accion
electiva caracterstica con la que puede enriquecerse la teraputica, se
empea esta en limitarse  reconocer tan solo una accion estnica, 
astnica, en dividirlos en hiperestenizantes  escitantes, y en
hipostenizantes  debilitantes: desarmndose as para el mayor nmero de
enfermedades especiales cuyo carcter no es ciertamente ni la
irritacion, ni la debilidad, se ve compelido el mdico  negar por una
parte la esencialidad morbosa, y por otra, las diversas especialidades
de las afecciones. En la inflamacion, por ejemplo, solo ve la
escitacion sangunea y sus efectos materiales, y no sabe  no quiere
tener en cuenta el carcter catarral, nervioso, linftico, reumtico,
venoso, herptico, ptrido,  maligno de esta inflamacion, cuya
naturaleza no puede ser apreciada por las investigaciones
antomo-patolgicas. En armona con este proceder, no concibe en los
medicamentos propiedades adaptadas  la naturaleza de las diversas
inflamaciones y de cualquiera otra afeccion; abandona la mayor parte de
las sustancias activas de la materia mdica por adoptar medicaciones
indirectas que, en general, se las denomina antiflogsticas, etc...
Combate el mal dirigindose  los rganos y por estos  la vitalidad, en
lugar de dirigirse  esta para modificar los rganos. Rechaza el
_fsforo_ y acepta la _malva_, se limita  la _harina de linaza_ sin
sospechar que el _arsnico_ obraria mas directamente y de un modo mas
antiflogstico; se circunscribe, en fin,  la investigacion de
sustancias que se puedan administrar  grandes dsis sin perjudicar, y
no procura hallar sustancias que dadas  dsis pequeas  dbiles puedan
curar.

Obrando de esta manera es como desgraciada y voluntariamente se priva de
los _venenos_, bajo el pretesto de que son peligrosos, sin reparar que
por su grande actividad son los mejores, los mas especiales, los mas
poderosos medicamentos; y que la cuestion solo versa sobre atenuar
convenientemente sus dsis y aun sus preparaciones oficinales, para
manejarlos sin peligro, para que puedan desplegar toda la especialidad
de su accion, formando as un arsenal de armas distintas contra el
carcter, el genio, la especialidad y la variedad de todas las
afecciones morbosas.

Ya hemos visto que el _acnito_, la _belladona_, la _brionia_, la
_manzanilla_, el _rnica_, la _nuez vmica_, la _pulsatila_, el
_arsnico_, el _mercurio_, el _fsforo_... son medicamentos que se
adaptan  las inflamaciones de carcter franco, ertico, reumtico,
ptrido, maligno..... Tambien hemos presentado los diversos agentes de
la materia mdica que corresponden  diversas especies de saburra
gstrica, de neuralgia, de erupciones, de astenia, de irritacion.....
Ahora vamos  ocuparnos de otro medicamento que, como los anteriores,
posee propiedades antiflogsticas, neurlgicas, etc., caracterizadas por
una accion especial y por efectos distintos.


 II.--Efectos fisiolgicos.

Las analogas del _rhus_ con la _brionia_ son numerosas, estn
reconocidas por los principales esperimentadores y que confusamente han
designado como procedentes de los fenmenos nerviosos, venosos y
linfticos; pero lo que no es exacto es el creer que sus sntomas se
presentan en sentido inverso. La accion de estos dos medicamentos es
primeramente escitante, y debilitante despues. Su diferencia consiste en
que la _brionia_ es activa hasta en los sntomas graves de la esfera
nerviosa; en que su accion se espresa desde el principio por la tension
 irritabilidad de la fibra, por la sequedad de las superficies
exhalantes y la diminucion de las secreciones, por un pulso mas fuerte,
por una cefalalgia frontal tensiva..... La accion del _zumaque_ no tiene
el mismo eretismo, pues este y el orgasmo son efmeros y con caractres
de astenia y malignidad,  mas bien de putridez. Del estudio comparativo
de los sntomas de los dos medicamentos resulta que sus diferencias
esenciales proceden de los fenmenos del rden sanguneo y de sus
relaciones con los sistemas nerviosos crebro-espinal y ganglionar.

Las congestiones del _rhus_ son mas bien stasis sanguneos, flogoses
lvidas, ptridas, y que, en lugar de tension y actividad, presentan
estancaciones y flojos serosos; la serosidad se separa al parecer
pasivamente de la sangre, como en muchas erupciones, tumefacciones,
erisipelas, eritemas; su fluxion reumtica es subaguda con rubicundez
plida, hormigueo, rigidez, pulsacion, adormecimiento paraltico; el
delirio es pasivo, el pulso deprimido al menos en el estado mas
caracterstico de su accion; los dolores se agravan con el reposo, lo
cual es contrario de la _brionia_, se alivian por la escitacion del
movimiento y dejan en pos de s adormecimiento y debilidad; el ejercicio
sostenido los disipa casi completamente, pero son mas penosos y aun se
reproducen al empezar  moverse; y son tanto mas fuertes en el reposo,
cuanto mas prolongado ha sido el ejercicio. En general, bien se puede
decir que la accion del _zumaque_ en la circulacion, tiende  la
adinamia y  la putridez, y que la que ejerce sobre la inervacion,
tiende  las convulsiones pasivas y  la parlisis.

Tiene relaciones importantes con la piel y las membranas mucosas y
serosas por el sistema arterial, que se manifiestan principalmente en el
estado febril, en el que se despiertan todas las simpatas, aprecindose
mejor las relaciones de la superficie esterior con las internas. Se
observan en todas las mucosas sntomas de irritacion, rubicundez,
estancaciones, flujos consecutivos; y es evidente que la somnolencia, el
coma, el estupor, el delirio pasivo, como la ansiedad y el insomnio, son
debidos  una fluxion pasiva,  una congestion capilar de las meninges.
Los sntomas del vientre y del pecho indican un estado semejante del
peritneo y de la pleura, y las articulaciones presentan todos los
signos de la afeccion de sus membranas sinoviales.

Por otra parte, las inflamaciones erisipelatosas, las erupciones
urticarias, vesiculosas, pustulosas, petequiales, que aparecen en la
piel, son tanto mas tiles para disminuir la afeccion interna, cuanto
mas inmediatamente al principio de la fiebre se desarrollan: en este
caso tienen un carcter mas activo, aunque siempre especial.

Cuando estas erupciones y fluxiones se presentan en el ltimo perodo de
la fiebre, son absolutamente pasivas, no tienen influencia alguna
favorable en los fenmenos internos, pudiendo considerarlas, por el
contrario, como un signo de putridez y una sntoma de gravedad mas que
agregar  los dems del cuadro.

Estas erupciones, as como las verrugas, los rgades y la afeccion de
las aponeurosis, de los ligamentos y de las articulaciones confirman la
accion particular del _zumaque_ sobre el drmis y los tejidos blancos.

Estas erupciones, verrugas, rgades y la afeccion de las aponeurosis, de
los ligamentos, de los tejidos blancos, prueban adems que el _rhus_
tiene una accion igualmente importante sobre el sistema linftico y los
vasos blancos.

Los stasis sanguneos, algunas erupciones lvidas, las petequias, las
erisipelas, el carcter de la inflamacion de las mucosas, los flujos
mucosos y serosos, manifiestan tambien la accion del _zumaque_ en los
vasos capilares, en el sistema venoso y en las membranas mucosas.

Las neuralgias, en fin, y los dolores que ya indicarmos, as como los
fenmenos nerviosos generales de que nos vamos  ocupar, espresan la
accion del _rhus_ en el sistema nervioso, y todos estos fenmenos juntos
demuestran en este medicamento una tendencia astnica, ptrida, que se
eleva basta la parlisis,  la descomposicion de los lquidos, y de la
sangre especialmente.

H aqu, pues, la esfera de accion y la electividad del _zumaque
venenoso_. Por ellas puede apreciarse que sus propiedades no son
estensas como algunos pretenden, ni tampoco limitadas  la simple
hipostenia sangunea y nerviosa.

En las aplicaciones clnicas en que vamos  entrar, sealarmos los
sntomas esenciales de su indicacion en las diversas afecciones  que
est llamado  curar.


 III.--Efectos teraputicos.

=A.= _Fiebres. Flegmasas._--Las fiebres tifodeas, el tifus, y mas
generalmente las fiebres nerviosas graves, son del dominio de este
medicamento. El orgasmo sanguneo carece de turgencia nerviosa  vital y
tiende  la estancacion de sangre en las cavidades,  su degeneracion
ptrida,  la diminucion de la plasticidad y debilitacion de la
inervacion,  la parlisis muscular, al coma,  la inercia intelectual.
Es raro que estas fiebres estn exentas de la versatilidad y de los
sntomas atxicos.

Como el stasis sanguneo y la ingurgitacion pasiva con pstulas 
vesculas constituyen el carcter de estas fluxiones, el _zumaque_ no
corresponde al exantema intestinal de la fiebre tifodea propiamente
dicha, sino mas bien  la enteritis eritematosa. Es mas eficaz en las
fiebres nerviosas, idiopticas, que no proceden de fiebres gstricas,
biliosas  mucosas; pero aun en estas fiebres, y en los estados
tifodeos, ejerce el _rhus_ una influencia tan favorable, que atena y
disipa los sntomas graves que le son propios alternndole con el
_arsnico_, porque si bien el _zumaque_ no corresponde enteramente  la
lesion orgnica, se adapta  la malignidad, con tanta mas razon, cuanto
que su accion sobre el sistema nervioso tiene al parecer su orgen en la
inflamacion  infiltracion ptrida de la piel, y especialmente de las
mucosas, cuando esta inflamacion altera simultneamente muchas papilas
nerviosas que se desvanecen ocultndose en sus membranas, y que obran
simpticamente sobre el cerebro desarrollando el coma  la adinamia.

De estas consideraciones resulta la indicacion del _zumaque_, no solo en
las fiebres tifodeas, sino en las nerviosas, ya esenciales, ya que
sobrevienen en el curso de una fiebre exantemtica, cuando se observa un
estado tifodeo propio de la _brionia_, pero con pulso mas dbil, salto
de tendones mas constantes, adinamia mas notable, delirio mas ligero y
mas soporoso, putridez mas pronunciada; el enfermo delira unas veces y
otras goza de completo conocimiento, pero generalmente est sumido en un
estado de estupor y de atontamiento que impide percibir clara y
distintamente; la postracion ha llegado  su mximum, hay parlisis de
los msculos de relacion; la lengua est encendida, seca, negruzca, los
labios negros; mucosidades viscosas ocupan la faringe; los ojos estn
empaados  fijos y lagrimosos, las mejillas encendidas; el epigastrio
est muy sensible, la orina turbia  suprimida,  veces sale como por
atona del esfinter de la vejiga, y se presentan deposiciones
involuntarias.

Cuando ni el _rhus_ ni el _fsforo_ producen efecto alguno y la piel se
pone fria, el _espritu de alcanfor_ es el mejor medio para reanimar la
reaccion. Mas no siempre las indicaciones del _zumaque_ se refieren  un
estado tan grave. Es muy conveniente en la fiebre mucosa, exantemtica,
catarral,  cualquiera otra, cuando cesan los sntomas de orgasmo
sanguneo y de eretismo y que la reaccion se detiene por algun tiempo
durante el cual empiezan  desenvolverse los fenmenos graves 
consecutivos. Tambien est indicado, cuando en las diarreas, los
exantemas y las afecciones reumticas tiende  desaparecer la fluxion en
medio de estos sntomas; pero su eficacia se limita  casos de este
gnero producidos por una causa astnica, como el enfriamiento en el
agua por ejemplo,   consecuencia de una lluvia cuya humedad ha
desaparecido,  por la permanencia en el agua, especialmente cuando la
reaccion no se ha establecido convenientemente. Las fiebres que
resultan, presentan un fondo de astenia y de nerviosidad en medio de la
mas viva reaccion; hay congestiones, infiltraciones, flujos, erupciones
acompaadas de delirio, dolores agudos en todos los miembros y grande
debilidad muscular. El enfermo no puede soportar el aire esterior, ni
permanecer sentado sin desfallecimiento, se ve obligado  acostarse, y
las partes sobre que se echa, se adormecen. En esta circunstancia y
cuando la afeccion es reumtica, hay agravacion por la maana, dolores,
calofros y calores en un solo lado, el izquierdo principalmente.

El _zumaque_ es un medicamento muy apropiado en la fiebre que acompaa
al ergotismo convulsivo, pero mas especialmente en la prpura
hemorrgica febril: en esta afeccion corresponde  la fiebre,  los
vrtigos,  la hemorragia que se verifica en la corides y en los
humores del ojo,  la exhalacion sangunea que se efecta en los oidos,
en los bronquios, en la nariz, en la superficie misma del cerebro,
accidentes todos caracterizados por sntomas locales y debilidad
paraltica de un lado del cuerpo. La piel est sembrada de manchas
azuladas, de equmosis lvidos, de petequias variadas. Esta afeccion,
funesta cuando es epidmica, se trata tan eficazmente como cuando es
benigna, como la prpura hemorrgica de Werlhoff. La _estafisagria_ es
generalmente preferible al _rhus_; deben alternarse cuando uno  otro
obran dbilmente, administrndoles en dsis mayores que en otros casos.
Ser mas eficaz el _percloruro de hierro_?

El _rhus_, en fin, est indicado en fiebres intermitentes generalmente
graves, irregulares; hay frio tembloroso al aire libre, el calofro
alterna primero con el calor, y reaparece con el menor movimiento; se
presenta sed, grande abatimiento, quebrantamiento  dolores en los
miembros, vrtigos, salivacion. El calor es violento con orgasmo
sanguneo, ya en la cabeza, en el pecho, en el vientre  en la piel, 
ya es apenas sensible. El sudor es nocturno, generalmente corregido por
la diarrea  por algun resto de congestion en el cerebro, en los
oidos....., con ansiedad, cefalalgia, palpitaciones, disecea, erupciones
urticarias.

Si el lector ha comprendido bien el estado febril que corresponde  los
fenmenos generales del _zumaque_, bastar indicar ahora: 1. la
neumona tifodea y la de los viejos, con congestion pasiva, stasis
sanguneo; la hemotisis misma, aun con sntomas adinmicos, ptridos,
atxicos; algunas neumonas catarrales y epidmicas en las que los
fenmenos locales permanecen estacionados, la fiebre se debilita y el
estado tifodeo se desarrolla; 2. ciertas hemotisis pasivas unidas 
erisipelas, erupciones urticarias que recidivan con frecuencia sin
lesiones orgnicas del pulmon y por congestion astnica de la mucosa; la
tos nocturna  agravada por la tarde y por el aire frio y aliviada por
el calor; el _rhus_ est especialmente indicado si hay salivacion 
esputos abundantes, alguna sequedad y violenta opresion, congestion de
la mucosa bronquial.

=B.= _Afecciones de las membranas mucosas. Escrfulas. Afecciones de los
tejidos blancos._--Las oftalmas escrofulosas y reumticas son muy
anlogas  los efectos del _zumaque_: hay inyeccion considerable y
rubicunda, dolor quemante con grande tumefaccion, fotofobia, lagrimeo 
sequedad al principio, y secrecion mucoso-purulenta despues, qumosis en
fin, ulceracion de la crnea, tumefaccion de los prpados.

La laringitis reclama este medicamento, cuando  los sntomas comunes se
unen algunos de los siguientes: sensacion de frio en la laringe al
inspirar; la laringitis es crnica, y el menor accidente, la mas ligera
impresion de aire provocan la irritacion y congestion pasajera; hay
dolores quemantes, y el aire espirado sale muy caliente. En esta
afeccion, la mucosa de la laringe tiene un color rojo oscuro  azulado,
y la de los bronquios participa casi siempre de la congestion por la
opresion, la tos, la espectoracion, la hemoptisis. El _rhus_ se usa en
este caso antes  despues del _sulfuro de cal_, el _fsforo_.....

Las afecciones de la mucosa gastro-intestinal con congestion pasiva, 
astenia nerviosa,  eritema que se exacerba hasta levantar el epitelio,
pertenecen al _zumaque_ si hay deposiciones mucosas, sanguinolentas,
tenesmo  dolores insoportables; fiebre y muchas veces hemorragia
intestinal con tenesmo. Estas disenteras generalmente son epidmicas.

Es menos eficaz este medicamento en ciertas irritaciones subagudas de la
mucosa de la uretra  de la vagina, con ardor al orinar, inflamacion del
glande con levantamiento del epitelio, exudacion sanguinolenta, disuria
por congestion de la mucosa; en la vagina se presentan vesculas
quemantes y flujos serosos, reglas anticipadas  aumentadas, y aun
enfisema de los grandes labios. El _arsnico_ y la _estafisagria_
corresponden  esta irritacion pasiva y alterante de la mucosa
gnito-urinaria. Algo semejante es lo que ocurre en la mucosa nasal
cuando es propio del _zumaque_: la epistaxis se manifiesta tan solo por
sonarse  bajar la cabeza, hay romadizo, estornudos calambrodeos,
secrecion de mucosidades generalmente ftidas, y ozena.

El _rhus_ puede corregir las consecuencias de un enfriamiento en el agua
 de una fiebre durante la cual el organismo est como postrado, cuando
estas consecuencias consisten en rubicundeces erisipelatosas, erupciones
pustulosas en las partes genitales y en otros puntos, parotitis y
adenitis linfticas  escrofulosas, lceras sucias, infartos articulares
edematosos.

Los infartos ganglinicos escrofulosos que proceden de habitar parajes
hmedos, exigen el _zumaque_, as como el _azufre_ y el _mercurio_. El
_rhus_ es til en algunas inflamaciones ganglinicas escrofulosas, si la
piel que cubre estas partes presenta un color rojo oscuro, signo de la
estancacion de la sangre en los vasos capilares. Para tratar con xito
estos casos debe agregarse la _dulcamara_: estos dos medicamentos obran
en los desrdenes de este gnero provocados por la repercusion de la
actividad de la piel, del mismo modo que en las flogosis pasivas de las
mucosas debidas  la misma causa. Uno y otro medicamento son muy
convenientes para resolver la induracion de algunos gnglios linfticos
aislados: en estos casos han solido ser mas eficaces que la _cicuta_.

El _zumaque_, en fin, es uno de los mejores medios, despues de _rnica_,
en las contusiones y lesiones de los tendones y tejidos blancos, de las
articulaciones, en las torceduras y falsas luxaciones y en las
distensiones que hayan sufrido estas partes.

=C.= _Afecciones reumticas, neurlgicas, espasmdicas y paralticas._--Es
conveniente el _zumaque_ en los dolores que se agravan con el reposo y
en los que se exacerban por el frio y por los cambios atmosfricos. Son
tensivos, dislacerantes, quemantes, semejantes  veces  los de una
luxacion,  como si rayasen la superficie sea; hay adormecimiento,
hormigueo, insensibilidad, estremecimientos musculares de las partes
afectas.

Es igualmente til en el reumatismo muscular que en el articular, y
mejor aun en el infebril; est, sin embargo, indicado en estas
afecciones, si hay sed ardiente, gusto ptrido, sensacion de parlisis y
adormecimiento general  grande dificultad  moverse, punzadas
dolorosas, tirantez en los msculos y hasta en la estremidad de los
tendones, rigidez y tumefaccion con  sin rubicundez de las
articulaciones, sudores abundantes, en el momento en que los dolores son
mas agudos, y cuando el enfermo intenta moverse. Este ltimo sntoma es
esencial y debido  la irritabilidad que acompaa  la flogosis reciente
de las articulaciones. Tambien en este caso hay una agitacion que
obliga  cambiar incesantemente de posicion,  causa de una agravacion
real permaneciendo en reposo.

Es notable que el _zumaque_ tenga una accion mas pronunciada y eficaz en
los dolores que aparecen en las personas sanas durante las epidemias de
fiebre tifodea; en los dolores de cabeza presivos, nocturnos, en la
cefalalgia espansiva y con pulsaciones que persisten despues de las
fiebres nerviosas graves  que constituyen un sntoma molesto en su
perodo de decrecimiento y de convalecencia; en ciertas afecciones, en
fin, del corazon que tienen el mismo orgen, con pltora venosa local 
de carcter reumtico, palpitaciones violentas estando sentado  durante
el reposo, dolor lancinante con rigidez y endolorimiento de la espalda
del mismo lado, sensacion de temblor del corazon, dolores en el dorso
con impresion de frio y debilidad muscular general, opresion angustiosa,
cefalalgia obtusa.

Cuanto mas aislado y apirtico es el dolor, tanto mas se caracteriza por
la mejora con el movimiento y por la agravacion en el reposo, hasta el
punto de obligar  salir de la cama. La citica y una multitud de
neuralgias de este gnero reclaman su uso, y se le puede alternar con la
_brionia_. La odontalgia ofrece mas dificultades de diagnstico, porque
el movimiento de las mandbulas no la modifica sensiblemente; se la
distinguir de la de otros medicamentos, por su orgen reumtico, y de
la que pertenece  la _brionia_ y _nuez vmica_, en que la del primero
es mas peridica, y en la de los ltimos hay mas eretismo general. La
odontalgia, en fin, que presenta la forma que las dems que corresponden
 este medicamento, ofrece generalmente sensacion de escoriacion
aliviada por el calor esterior  por la impresion del aire frio,
unindose la sensacion de hormigueo en el intrvalo de las punzadas.

Los espasmos y las convulsiones propias del _zumaque_ dependen siempre
de una causa astnica y son generalmente el preludio de la parlisis. La
rigidez, el adormecimiento  el hormigueo, acompaan y siguen  la
conmocion espasmdica. La eclampsia tetnica y el corea, producidos por
un enfriamiento en el agua, son las principales indicaciones.

La parlisis que cura el _rhus_, es la que resulta de las afecciones
agudas, locales, y principalmente febriles, en las fiebres nerviosa,
atxica y tifodea. Esta parlisis no es general, sino que afecta un
lado del cuerpo, con particularidad las estremidades inferiores. La
causa es generalmente una afeccion reumtica; sucede  los dolores, la
citica entre otros. En este caso, la parlisis es incompleta algunas
veces. Respecto  las parlisis propias del _zumaque_, debemos hacer
notar que debilitan las facultades intelectuales y aniquilan
sucesivamente las musculares de otras partes del cuerpo. Tal es, pues,
la tendencia de este medicamento: debilitacion de las fuerzas orgnicas
y de la potencia psquica.

=D.= _Afecciones cutneas._--Segun los caractres ya conocidos de la
accion del _zumaque_, es innecesario presentar las indicaciones de este
medicamento con objeto de analizarlas. Es especial en la erisipela
vesiculosa, sobre todo de la cara, con los sntomas febriles comunes; en
ciertas erupciones flictenides, rubicundas, con fiebre, sed, insomnio,
grande escozor que ocupa casi toda la piel que est como escoriada; y en
la zona, para la cual puede usarse antes el _mercurio_, pero no el
_arsnico_ y el _grafito_, ni aun el _causticum_,  pesar de estar
indicados algunas veces. El _zumaque_ es muy til en varios casos de
erisipelas por recidiva con desprendimiento del epidrmis y exudacion de
una serosidad amarilla que se seca  veces y forma un herpe crustceo.
Despues de _rhus_, son generalmente necesarios para disipar los restos
de rubicundez  hinchazon, el _carbonato de cal_ y el _grafito_.

Ciertas rubicundeces venosas de la nariz, de los dedos de las manos... 
las eflorescencias rosceas y los sabaones, pueden tratarse con xito
con el _zumaque_, si la piel est lisa y no hay tension y ardor; la
_ruda_ puede alternarse con el _rhus_ en estos casos. El _zumaque_ no es
inferior al _pensamiento silvestre_, pero s  la _estafisagria_, en las
erupciones de la cara conocidas con el nombre de costra lctea y
serpiginosa, con fondo encendido y exudacion serosa que produce la caida
y renovacion de las costras. Las erupciones hmedas en el cuero
cabelludo con rubicundez en su rededor, reclaman el _zumaque_ y muchas
veces el _laurel-rosa_ y el _grafito_. La tia con vesculas, cuyas
placas exudan un lquido puriforme, es la que con preferencia exige el
_rhus_.

Las erupciones vesiculosas, flictenides y las pustulosas son las
afecciones cutneas mas anlogas  este medicamento. Las costras
consecutivas se sitan sobre una base roja; segrega serosidad, hay
prurito y escozor,  veces son indolentes. En general, las erupciones
impetiginosas sobre fondo rubicundo y violceo, sobre todo en los nios,
ceden bien al _rhus_. Puede, sin embargo, ser preferible la
_estafisagria_, del mismo modo que en el eczema lo es el _mercurio_, y
en la forma seca, el _petrleo_, el _carbon vegetal_, el _subcarbonato
de potasa_ y la _sal marina_.

No terminarmos el estudio de este medicamento sin indicar la facilidad
con que ciertas afecciones locales cutneas  mucosas simpatizan al
cerebro. Esto depende de que cuando son estensas en superficie  de
carcter astnico  ptrido, comprenden en las lesiones epidrmicas y
epitlicas gran nmero de papilas nerviosas que trasmiten al cerebro la
alteracion local con su carcter astnico y ptrido. Esto es lo que se
observa en erupciones urticarias sobre base rubicunda, en erupciones
flictenides con denudacion del drmis en grande estension, en ciertas
rubicundeces eritematosas vesiculares, en algunas diarreas y bronquitis
epidmicas, y en irritaciones antiguas del estmago con dispepsia y
vmitos por obstruccion de la membrana mucosa.

=Dsis.=--Las dsis del _zumaque_ son las mismas que las del _acnito_, la
_brionia_, la _sabina_.....




SABINA (SABINA).


 I.--Historia.

La _sabina_ es de la familia de las conferas, _Juss._--De la dioecia
monadelfia, _Linn._--Este medicamento est casi olvidado hoy, aun en las
metrorragias y afecciones artrticas. Se la abandona, al parecer, con la
_ruda_ al grosero empirismo que hace de ellos un uso ilcito, sin tener
en cuenta que la prctica mdica puede hallar en ellas propiedades tanto
mas preciosas cuanto mas slidamente se deducen de los ensayos
fisiolgicos y de los hechos clnicos.

Lo poco que se ha escrito hace un siglo es suficiente para inspirar
confianza en este medicamento, por otra parte muy activo. En pocas
pginas lo consignarmos, bastando al efecto un cuadro sinttico de los
datos esperimentales y clnicos.


 II.--Efectos fisiolgicos.

Pueden estos dividirse en tres grupos de los que proceden sus
propiedades. El primero espresa su accion en el corazon arterial y
capilares del mismo nombre, el segundo en los nervios de relacion, el
tercero en la plasticidad y la nutricion intersticial. Es, sin embargo,
indispensable completar el estudio de este medicamento, pues le hemos
examinado varias veces en la materia mdica, y estamos convencidos de lo
mucho que puede ganar con nuevas y mas completas esperimentaciones.

El eretismo domina en los sntomas de los tres grupos. El primero
corresponde mas bien al espasmo de la invasion febril y al perodo de
concentracion que al elemento inflamatorio general; es mas propio de la
congestion activa hemorrgica que de la fluxion flegmsica. El segundo
parece que parte mas bien de la periferia del rbol nervioso  la
atmsfera y papilas nerviosas que estn en relacion de accion y reaccion
con el sistema capilar arterial, que de los centros; de lo cual resulta
que las neuralgias conducen siempre  la fluxion ertica de la parte
afecta,  por lo menos, son consecutivas de la misma. El tercero es una
consecuencia del primero, y el ltimo trmino de la afeccion de los
capilares arteriales, de donde resultan los depsitos tofceos, las
periostosis, las sensaciones quemantes, las escoriaciones, las lceras
costrosas, los sudores nocturnos, los tumores erctiles, los condilomas.

La accion de la _sabina_ se dirige principalmente la tero,  las
membranas mucosas,  los tejidos blancos y  las articulaciones, lo cual
esplica su influencia preponderante, en los lmites de su esfera de
accion, sobre el sistema linftico y nutritivo; y en la plenitud de la
misma, sobre los sistemas arterial, capilar y nervioso.


 III.--Efectos teraputicos.

Los efectos teraputicos son poco numerosos, pero bien determinados. Se
ha dicho que la _sabina_ es el _acnito_ del tero, en el sentido de que
su accion ertica sobre el sistema arterial se pronuncia mas
principalmente en el tero, de un modo opuesto al del _centeno
cornezuelo_. La _sabina_ tiene una propiedad admirablemente eficaz en
las menstruaciones escesivas, las congestiones y las hemorragias activas
de este rgano. En las mujeres robustas,  de un temperamento mas
delicado, pero sanguneo y nervioso, corrige las prdidas de sangre de
un color rojo; en las de constitucion fuerte corresponde tambien algunas
veces  los flujos de sangre negra y venosa, cuando las pulsaciones
arteriales se sienten en todas partes, que hay palpitaciones y pulso
fuerte, pero retardado; en una palabra, en el estado del orgasmo
sanguneo y de pltora uterina; en las mujeres dbiles y aniquiladas,
pero con irritabilidad del sistema sanguneo, las prdidas de sangre
venosa son mas frecuentes en el estado congestivo y de pltora ertica
del tero.

Para otras hemorragias, especialmente la del pulmon, la _sabina_ se
diferencia poco de la _brionia_, dando  esta la preferencia, y aun al
_acnito_ y el _rnica_. Insistamos un momento mas sobre sus relaciones
con el tero. La indicacion de la _sabina_ supone siempre una
irritabilidad uterina con congestion activa, exaltacion sangunea y
nerviosa, que se espresa por el aumento de los deseos venreos, por
dolores contractivos en la matriz, dolores como de parto, grande
sensibilidad y aun turgencia  hormigueo en los pechos. En estas
condiciones, las menstruaciones son escesivas, se presentan hasta dos
veces al mes, y se prolongan por ocho  diez dias,  se elevan hasta la
metrorragia. La sangre tiene generalmente un color rojo, aunque  veces
es negruzca.

Las jvenes que tienen menstruaciones abundantes y muy frecuentes, no
siempre deben considerrselas como enfermas. Cuanto mas pletricas y
precoces,  cuanto mas sanguneas  irritables son, mas debe atender el
mdico prudente  la precocidad de las pasiones cuya satisfaccion se
efecta generalmente tarde, y mas debe detenerse en considerar  estos
flujos menstruales escedentes como un desahogo de que se vale la
naturaleza para mantener el equilibrio entre el flujo de sangre
destinada  la generacion, pero provocado por las costumbres sociales, y
el retraso en la satisfaccion de las necesidades instintivas del tero.
Procurar en estos casos contener las prdidas de sangre de los rganos
de la generacion, es esponer las personas  congestiones pulmonales, 
un orgasmo uterino, que conduzcan  la tisis  al histerismo. Debe el
mdico limitarse  la administracion de dbiles dsis de _belladona_ y
_carbonato de cal_, de la _sabina_ misma, sin intentar violentar la
naturaleza, ni menos aun operar depleciones sanguneas cuyo efecto seria
eternizar un estado que la edad modificar poco  poco, y que el
matrimonio cura.

En cualquiera otra circunstancia, la _sabina_ calma con xito el
eretismo uterino congestivo, regulariza el flujo menstrual, cura las
metrorragias, modera los loquios escesivos y estiende su accion  las
prdidas de sangre que se prolongan mas all de la edad crtica, no solo
en las mujeres pletricas, sino en las de constitucion delicada 
quebrantada con accion predominante del tero congestionado  irritable,
puesto que se observan los sntomas indicados anteriormente y las
pulsaciones arteriales sentidas en diversas partes.

La pltora, el orgasmo de la matriz con su eretismo y exaltacion del
apetito venreo, dependientes mas bien del estado de los rganos que de
las disposiciones morales, es algunas veces una condicion opuesta  la
corrupcion de las costumbres y una causa de la esterilidad. La _sabina_
corrige este estado regularizando la vitalidad del tero y disminuyendo
la abundancia y frecuencia de las menstruaciones que es su resultado mas
general. Algunas dsis de _carbonato de cal_ contribuyen eficazmente 
obtener este resultado. La misma medicacion se emplea con ventaja en las
disposiciones al aborto que reconocen las mismas causas.

Respecto  la propiedad de la _sabina_ de disminuir las menstruaciones
escesivas y de curar las metrorragias debidas al eretismo y  la pltora
uterina, la esperiencia nos sugiere una observacion que diferencia la
accion de este medicamento de la de cualquier otro empleado en estados
opuestos, es decir, con eretismo y pltora uterina, pero con supresion 
menstruacion difcil. Esta observacion consiste, en que, as como
ciertos medicamentos gozan de una accion electiva sobre el sistema
venoso y no sobre el arterial, sobre los centros nerviosos y no sobre la
periferia y sus espansiones, la congestion catamenial de la _sabina_
ocupa principalmente los capilares arteriales, limita el eretismo y la
irritabilidad, y tiende, por el contrario,  activar la hemorragia por
los capilares venosos que solo estn ingurgitados, que reciben, pero que
no pueden retener ni arrojar, sino solamente eliminar. El _acnito_ y
algunos pocos medicamentos que obran sobre el sistema arterial y que son
mas francamente estnicos que los dems, obran del mismo modo que la
_sabina_ en las hemorragias activas en general.

La _sabina_ por sus efectos fisiolgicos es muy anloga  la gota,
especialmente la irregular,  por accesos incompletos, y con reumatismo
articular, pero siempre en personas de temperamento sanguneo, irritable
 pletrico. Los dolores son lancinantes y dislacerantes, afectan
principalmente las articulaciones y el periostio de los huesos largos, 
se siente un dolor quemante y presivo. El aire fresco les alivia, y
estn acompaados de sensacion de pesadez en la parte y malestar
general.

En las afecciones reumticas hay generalmente tumefaccion roja y
lustrosa de las articulaciones. Esta inflamacion se presenta en el dedo
gordo del pi en los casos de gota propios de la _sabina_. La _brionia_
y el _rnica_, en union con la anterior, son los medicamentos mas
apropiados en los casos agudos y erticos  sanguneos.

La _sabina_ adems es eficaz en una multitud de padecimientos gotosos y
reumticos: en cefleas  cefalalgias congestivas, pulsativas y
vertiginosas; en la diminucion de la audicion y de la vision por
congestiones frecuentes con calor, tension, pulsaciones arteriales
locales; en odontalgias con dolor tirante, presivo, pulsacion,
agravacion por el movimiento de las mandbulas y por el calor de la
cama; en anginas congestivas que ocupan las amgdalas y los pilares del
paladar, aun con latidos y calor; en la dispepsia irritativa con
sensacion de plenitud, lancinacion, calor, presion en el epigastrio,
deposiciones irregulares, espulsion de gases; en hemorrides fluentes,
irritativas, con hormigueo, y mas generalmente flujo de mucosidades
sanguinolentas.

Cuando la gota en fin ha desfigurado las articulaciones con concreciones
tofceas depositadas en diferentes puntos, tambien es til la _sabina_
aun en personas debilitadas y de nutricion alterada, porque el impulso
del corazon sigue fuerte y vivo, y porque hay irritabilidad general, un
estado de tension que escluye el flujo mucoso habitual y las secreciones
astnicas.

Swediaur usaba con xito la _sabina_ para combatir las vegetaciones
rojizas y los condilomas[17].

Otros, despues de l, han obtenido escelentes resultados en las
producciones sicsicas que se habian resistido  la _tuya_ y al _cido
ntrico_ en dsis dbiles. Las enfermedades del periostio se combaten
igualmente con la _sabina_ en condiciones de flogosis local y de
irritabilidad que no permiten recurrir primeramente al _fsforo_,
_mercurio_, _slice_..... La _sabina_ aun es til cuando en estas
circunstancias se desarrolla una lesion que necrosa los huesos, y una
ulceracion muy dolorosa con bordes encendidos, lustrosos y tirantes. En
fin, la leucorrea inflamatoria y pruritosa con pus bien formado, ftido,
espeso, se combate ventajosamente con la _sabina_, si hay disposiciones
generales anlogas  sus efectos.

=Dsis.=--Las dsis y modo de administracion de la _sabina_ son las mismas
que para otros medicamentos, tales como _acnito_, _clchico_, _opio_,
_tuya_.....




SAMBUCUS NIGRA (SACO).


 I.--Historia.

El _saco_ es de la familia de las madreselvas, _Juss._--De la
pentandria triginia de _Linn._--Para la preparacion de esta planta
sometida  la esperimentacion se usa toda ella: las flores, las hojas y
la segunda corteza: con estas se hace la tintura, que es de la que
tratamos. Se ha empleado el _saco_ desde los tiempos mas remotos y
Hahnemann ha aprovechado en sus estudios todas las observaciones
anteriores, citando al efecto veintidos autores en el cuadro sintomtico
de este medicamento.


 II.--Efectos fisiolgicos.

Aunque la esfera de accion de este medicamento es muy limitada, las
esperimentaciones le han caracterizado exactamente y han confirmado
algunas de las propiedades admitidas en la antigedad. Indicarmos
primeramente que en todos tiempos se han administrado las flores en
afecciones catarrales que presentan casi los mismos sntomas generales
que _ipecacuana_, y que la corteza tambien se ha usado en algunas
afecciones hidrpicas anlogas  las de este medicamento.

Se citan envenenamientos por el _saco_, como se ve por los sntomas
siguientes: vmitos, evacuaciones serosas, debilidad estremada, sudores
copiosos, palidez y alteracion de los rasgos de la cara, estado
comatoso, marasmo considerable.

Pero los sntomas especiales desarrollados por la influencia de dsis
insuficientes para producir efectos graves, nos dan mejor la medida de
su accion y el carcter de su electividad. Espresan un ataque particular
del sistema nervioso que se revela hasta en los fenmenos febriles: la
horripilacion violenta est acompaada de frio glacial en las
estremidades y seguida de un calor insoportable y de sudores escesivos,
siempre sin sed, y con temor de descubrirse. Hay delirio accidental, 
en ciertos momentos, escitacion sangunea, sensacion de temblor,
tendencia al sueo sin poder dormir, angustia, ensueos frecuentes,
temblor y opresion, disnea considerable; la pupila, que primero est
contraida, se dilata prontamente.

Se observan sntomas congestivos en la cabeza, en la nariz, en la cara,
en el pecho, en el tero, pero con un carcter nervioso astnico propio
 la accion del _saco_ hasta en el estado febril. Las secreciones
participan de esta nerviosidad; la sequedad de la piel y de las mucosas
as como su irritacion cesan prontamente, y son reemplazadas por sudores
abundantes, orinas, mucosidades. Las menstruaciones son exageradas; los
dolores del interior de la cabeza, que consisten en tension y sacudidas
en el cerebro, presion de dentro  fuera, dislaceraciones en la frente y
sienes, presion, entorpecimiento, hormigueo, dolores calambrides y
prurito afectan con preferencia los rganos de los sentidos y las
vsceras; los dolores lancinantes y dislacerantes se presentan del mismo
modo en las partes musculares que en las articulaciones. Hay pesadez
paraltica y temblor, agravacion durante el reposo y mejora por el
movimiento, escepto en el vrtigo congestivo que se aumenta con el
movimiento de la cabeza.

El carcter de astenia que se descubre en la generalidad de los
sntomas, domina en los siguientes: cara plida y trrea, hinchazon
hidrpica, edema de los pis, enflaquecimiento escesivo, pulso lento y
pequeo; en los que  continuacion indicamos, espresan el eretismo  la
irritacion nerviosa y sangunea; rubicundez circunscripta de las
mejillas, tos profunda y como hueca con agitacion y sed, y accesos de
tos sofocante con gritos.


 III.--Efectos teraputicos.

Los efectos curativos del _saco_ son notables: 1. en la coqueluche con
ronquera por acumulacion de mucosidades en la faringe, tos sofocante con
gritos, respiracion sibilante, cara hinchada en el intrvalo de los
accesos de tos durante los cuales se pone azulada, sudores escesivos con
el calor de la cuna;

2. En la bronquitis con respiracion angustiosa, temblorosa y
espectoracion abundante;

3. En el asma de Millar y espasmo de la glotis, en los nios y en el
catarro sofocante propio de su edad;

4. En el sudor ingls, aun con miliar y en los sudores escesivos,
espontneos y debilitantes, con hormigueo, picotazos en la piel y
escitacion de la sangre. En esta afeccion se observa tambien una
sensacion interior de temblor,  tendencia al sueo y somnolencia, sin
que se pueda dormir por impedirlo la ansiedad que obliga  estarse
moviendo,  por una sensacion de calor fatigoso y ensueos angustiosos
que se presentan en el momento de dormirse. El decaimiento rpido de las
fuerzas exige _arsnico_; el _mercurio_ est tambien muy indicado, y los
dos medicamentos son los que deben inspirar mas confianza en los casos
graves[18].

Carecemos de datos suficientes para afirmar lo mas mnimo respecto  la
indicacion del _saco_ en las intermitentes, en las hidropesas, en el
coriza de los recien nacidos y la tisis. Debemos ser tanto mas
reservados, cuanto que el carcter nervioso de su accion, la vivacidad
de sus sntomas de reaccion y la falta  la debilidad de la potencia
reaccionadora del sistema nervioso que est bajo su influencia, se
adaptan al parecer  las enfermedades de los nios y de las personas
delicadas, de un temperamento linftico-nervioso  sanguneo nervioso
anlogo  la constitucion de la juventud.

=Dsis.=--Las de este medicamento son las mismas que las propuestas para
_acnito_, _manzanilla_, _clchico_.




SECALE CORNUTUM (CENTENO CORNEZUELO).


 I.--Historia.

El _centeno_ es una gramnea de la triandria diginia de _Linn._--El
grano est sujeto  una degeneracion slida y corniforme que constituye
el tizon de que tratamos. Esta sustancia ha sido objeto de muchos
trabajos[19], especialmente en cuanto  sus indicaciones en el parto y
en las hemorragias despues. De admirar es, que despues de tantos
trabajos, no estn aun claramente formuladas sus indicaciones, y que no
se haya estendido su uso  mayor nmero de enfermedades. Llama la
atencion este medicamento, porque sus propiedades son bien manifiestas,
y porque el pueblo le ha usado antes que el mdico.

En el estudio de este medicamento, debemos mirar como inconexos los
sntomas recogidos por los autores que han descrito el ergotismo, la
_convulsio raphania_ de Linneo y todas las enfermedades convulsivas y
gangrenosas epidmicas, en las que el _centeno cornezuelo_ no es la
nica causa sino otros granos mezclados con los de este medicamento, y
aun otras influencias. Esta sustancia, pues, es una de las mas astnicas
y menos pirticas, puesto que no se ve entre sus sntomas ningun rasgo
de escitacion sangunea. Solo los ensayos sobre el hombre sano, mas
numerosos y estensos que los efectuados por mdicos aislados y por
sociedades mdicas de esperimentadores, en Alemania, han podido dar 
conocer algunos efectos febriles y cierta influencia en el sistema
sanguneo; pero estos efectos nunca podrn ser considerados como
estnicos. La accion de este medicamento, lgica y clnicamente deducida
de una srie conveniente de hechos, no puede cambiar, ni en su espresion
esencial, ni en su electividad. Precisadas adems sus indicaciones por
esta accion, los futuros conocimientos fisiolgicos del medicamento solo
podrn influir en estender su uso  otros casos morbosos, en vez de
cambiarlos  restringirlos. De este modo es como pueden ser tiles  la
ciencia todas las adquisiciones nuevas, limitando cada medicamento  su
esfera de accion, sustrayndole  las interpretaciones de una prctica
aventurada y perpetuando sus indicaciones.


 II.--Efectos fisiolgicos.

La accion de este medicamento sobre el sistema capilar, la nutricion
intersticial y los rganos secretorios, es astnica, y se estiende
prontamente  los centros nerviosos privados de las oscilaciones
estimulantes de la actividad plstica y de la de los capilares. No es la
nutricion la que se altera esencialmente por este medicamento, sino mas
bien la inervacion ganglionar, y la crebro-espinal despues. Las
lesiones orgnicas y el marasmo dependen siempre de la inercia nerviosa.
Los sntomas que comprueban esta sntesis, son los siguientes:

1. _En el sistema nervioso_: angustia, ansiedad con ardor quemante en
la region precordial, estupor y aun coma, laxitud despues del sueo,
cansancio y pesadez de los miembros, sensacion de quebrantamiento
general y de hormigueo, adormecimiento y rigidez en los mismos,
calambres en diversas partes, abolicion de los movimientos voluntarios,
parlisis de las estremidades, prdida de la palabra, alternativas de
palpitaciones de corazon y de calma, lentitud de la respiracion,
dispepsia espasmdica, movimientos espasmdicos del tero, clicos
violentos, vmitos espasmdicos, deglucion imposible, vrtigos y
dilatacion de las pupilas, debilitacion de la vista, del oido, mayor aun
de la voz, abatimiento moral, sensacion de adormecimiento en lo esterior
de la cabeza, diminucion de las facultades intelectuales.

A estos sntomas preceden otros de escitacion nerviosa, como hilaridad 
mal humor, sensacion agradable de ligereza en la cabeza, resplandores y
chispas en los ojos, agudeza del oido, exaltacion del sentido del tacto
en la punta de los dedos de las manos.

2. _En el sistema capilar_: piel seca y arrugada, petequias, manchas
lvidas, piel fria, frio, y alternativas de calofros y calor,
hinchazones edematosas de las estremidades, stasis sanguneos en las
cavidades, con vrtigos, sensacion de presion y de plenitud con sequedad
y ardor, epistaxis, hemorragia uterina.

3. _En los rganos secretorios_: lagrimeo abundante, aumento de la
secrecion nasal, salivacion escesiva, regurgitacion de serosidades y
mucosidades viscosas, vmitos mucosos, y evacuaciones alvinas lquidas,
diarrea mucosa, miccion frecuente y abundante, leucorrea, loquios
escesivos y sero-sanguinolentos.

No debemos omitir algunos sntomas raros de sequedad de las superficies
mucosas, pulso acelerado y duro algunas veces.

4. _En la esfera nutritiva_: en esta se presentan la mayor parte de los
sntomas precedentes, y adems, cara y ojos hundidos, alteracion de los
rasgos de la cara, marasmo.

Debemos hacer observar igualmente que las hipersecreciones se fijan mas
bien en las glndulas salivales y las criptas mucosas del intestino, por
lo cual, la piel est seca, la mucosa gnito-urinaria mas bien irritada
y seca que hmeda; el hgado parece que suspende su funcion secretoria,
mientras que los riones aumentan la suya. Estos sntomas deben, en
nuestro concepto, ser mas variables que los otros. A medida que nos
separamos de la electividad del medicamento, se observa mas que su
accion depende del estado particular en que se halla la vitalidad del
organismo de la persona que est bajo su influencia.

La inercia de la fibra que domina los efectos de este medicamento, le
hace anlogo  las constituciones de las personas flojas y linfticas,
y las de temperamento venoso, aniquiladas y dispuestas  flujos mucosos
atnicos.

No es intil indicar que entre los sntomas de este medicamento en los
sistemas venoso y capilar, se observa una tendencia  conservar en la
sangre su carcter venoso; lo cual depende principalmente de la falta de
oxigenacion en el pulmon por la diminucion de la frecuencia de la
respiracion y de la lentitud de su curso en los capilares. Sin embargo,
no produce un estado asftico tan marcado como el _carbon vegetal_; pero
obra mas que este en la fibra orgnica, y por consiguiente se adapta
mejor  la inercia de los tejidos, lo cual esplica su grande eficacia en
las hemorragias pasivas, en la inercia del tero que se opone 
dificulta la espulsion de su producto, en la del hgado que disminuye 
suspende la secrecion de la bilis.....

El _centeno cornezuelo_, respecto al sistema nervioso, es tan
recomendable como la _ipecacuana_ y, salvo la angustia, como el
_elboro_ y el _arsnico_, cuando la debilidad no es proporcionada  los
sntomas concomitantes, y que reclamaria otro medicamento, si esta
debilidad por su esceso mismo no espresase un peligro; de aqu resulta
que el _centeno cornezuelo_ est frecuentemente indicado por un sntoma
insignificante, como una deposicion diarrica, un coriza, un dolor en la
cabeza, un vmito, un clico, una epistaxis, una leucorrea, y una
erupcion miliar infebril, si la debilidad caracterstica les acompaa.


 III.--Efectos teraputicos.

La accion teraputica de este medicamento sobre el sistema nervioso le
hace apropiado para curar, solo  auxiliado del _cobre_  del _opio_,
los espasmos astnicos, los calambres musculares, y con principalidad
las afecciones mucosas mas  menos pasivas, el corea puramente nervioso
y por debilidad paraltica, las convulsiones astnicas procedentes de
neuralgias y de congestiones pasivas  mezcladas con ellas. En todos
estos casos, el _centeno cornezuelo_ es un poderoso antiespasmdico; sus
convulsiones se estienden de los centros  la periferia, afectan los
msculos de relacion y tambien las vsceras, como el pulmon y el hgado,
por ejemplo. Se le emplea con resultados en el ergotismo, en las
parlisis consecutivas de espasmos y en la eclampsia, y en algunas
afecciones procedentes de fiebres y flegmasas agudas, cuando estas han
debilitado profundamente el sistema nervioso y desarrollado una gran
debilidad general y una inercia estraordinaria de la actividad plstica;
cuando han dejado en pos de s parlisis parciales, y que los enfermos
recobran con suma dificultad sus fuerzas y que tardan en repararse del
aniquilamiento y consuncion. En estas circunstancias, el semblante est
alterado, los ojos rodeados de un crculo oscuro y hundidos, la piel
seca, sucia, arrugada y fria, el pulso lento y dbil.

Este medicamento est muy indicado en la inercia del tero, ya haya
amenorrea  dismenorrea astnicas,  que el tero no influya sobre el
feto en el acto del parto,  que no se contraiga despues de terminado, 
ya, en fin, que sea inminente un descenso por la laxitud de su tejido 
de sus ligamentos. Est contraindicado en el trabajo del parto si el
cuello del tero no est dilatado; pero es muy conveniente para impedir
la espulsion en una metrorragia que tiende  provocar el aborto en los
primeros meses de la gestacion.

Es eficaz por su accion teraputica sobre el sistema capilar, en las
hemorragias pasivas con abatimiento fsico y moral del enfermo, inercia
de la fibra, stasis sanguneo, congestion astnica. Por esta razon cura
ciertas hemoptisis, epistaxis, etc..... y sobre todo la metrorragia y
las menstruaciones escesivas. Es un escelente medicamento para las
afecciones gangrenosas por astenia completa con stasis sanguneo
crnico, mas que por congestion rpida, aunque sea pasiva, en cuyo caso
son preferibles el _carbon vegetal_ y el _arsnico_; tampoco parece
indicado el _centeno_ en la gangrena del tero.

Este medicamento tiene relaciones especiales con las mucosas y los
rganos de las secreciones, por lo cual es eficaz en los flujos pasivos
de serosidades  mucosidades no elaboradas, que se presentan
involuntariamente, como por parlisis de los esfnteres  por atona de
los vasos  inercia de las papilas nerviosas: tal es, por ejemplo, la
diarrea acuosa de los viejos; la mucosa con  sin grumos blanquecinos y
sin bilis; la salivacion  flujo de saliva filamentosa y clara, sin
olor; la orina abundante y frecuente; la leucorrea y espermatorrea; el
coriza con mucosidades claras, muy flidas y abundantes. Los flujos
astnicos intestinales, y en los rganos gnito-urinarios de la mujer,
que presentan ardor quemante y calambres; pero todos estos flujos son
diferentes de los colicuativos  de mucosidades muy elaboradas, y que
corresponden  otros medicamentos que por sus efectos se adaptan mejor 
estos ltimos flujos.

Creemos que no se nos inculpar de exagerar la importancia del
_centeno_; pero si alguno procediese as, bien pronto opinar como
nosotros por poco que le emplee siguiendo estas indicaciones. No
terminarmos sin emitir la opinion de que la accion electiva de este
medicamento se dirige principalmente  la fibra, en oposicion y
antagonismo al _rnica_ cuyo carcter es estnico.

=Dsis.=--Las indicaciones del _centeno cornezuelo_ basadas en la ley de
los semejantes, no exigen mas dsis que tres  cuatro gotas de la
tintura en agua, bastando muchas veces algunos glbulos empapados en la
tercera  sesta atenuacion, y en algunas neuralgias aun se puede
disminuir la dsis. Ciertos casos de gangrena senil, de lceras atnicas
y otras afecciones locales de esta naturaleza se limpian  lavan
ventajosamente con un cocimiento de uno  dos gramos de _centeno
cornezuelo_ por litro de agua.




SASSAPARILLA SMILAX (ZARZAPARRILLA).


 I.--Historia.

La _zarzaparrilla_ es de la familia de los esprragos, _Juss._--De la
dioecia hexandria, _Linn._--La raiz de esta planta es muy usada desde
hace dos siglos, siendo intil investigar si lo ha sido  ttulo de
sudorfico y de depurativo,  agente especial de una medicacion
antisifiltica, antiartrtica..... Lo que conviene que conste, es que
apenas se la ha empleado mas que en afecciones rebeldes  otros
medicamentos, como las venreas, las mercuriales, reumticas,
artrticas, en sus formas cutneas, ulcerosas, neurlgicas, de la mayor
cronicidad, por cuya razon muchos prcticos la han negado propiedades
activas, por lo cual no la han usado ya sola, haciendo de su cocimiento
y de su jarabe el escipiente y el vehculo de medicamentos mas
acreditados.

Teraputicamente hablando, la confianza da  un medicamento propiedades
de que despues la desconfianza le priva, por lo cual la esperiencia es
la que decide completamente. Pero esta esperiencia ha sido ya invocada;
se ha ensayado en el hombre sano, y recogidos todos los sntomas hasta
de nuestros antepasados, resulta: que la _zarzaparrilla_ no es inerte, y
que debe conservar su importancia en el tratamiento de enfermedades cuya
curacion se la ha confiado en otros tiempos[20].


 II.--Efectos fisiolgicos.

Cuatro son los grupos de sntomas que no se pueden negar  este
medicamento, y que ofrecen grande variedad en sus formas y espresion. El
primero en la piel, caracterizado por su rugosidad y sequedad, por la
sensibilidad del cuero cabelludo, la alopecia, granos rojizos y costras
en la frente y en la cara, manchas rojas en las piernas, rgades,
vesculas purulentas, urticaria, eczema. Los caractres generales de
estos sntomas son: prurito, sobre todo en la cama, sensacion de ardor
quemante, sequedad.

El sistema nervioso es el punto de partida del segundo grupo, cuyos
sntomas son: vrtigos fijando la vista  por indisposicion del estmago
y por las nuseas, hemicrnea con dolores calambrides, cefalalgia
lancinante, dolores en otras partes tambien lancinantes, dislacerantes y
presivos en los miembros; los dolores se fijan principalmente en las
articulaciones y estn acompaados de temblores, rigidez paraltica, con
tumefaccion ardorosa algunas veces.

El tercer grupo corresponde al sistema sanguneo, y sus sntomas
consisten en calofros repetidos, aun por la noche; calor por la tarde
con escitacion sangunea, palpitaciones, sudor en la frente, latidos en
la cabeza, palpitaciones de corazon.

El cuarto est constituido por los sntomas de las secreciones y
escreciones; se dirige  la piel,  las mucosas,  las glndulas, al
sistema linftico. Todas las mucosas estn irritadas; y presentan
primeramente sequedad, tension, dolor como de quemazon y erosion; hay
diaforesis. En las mucosas del ojo, del oido, de la faringe y de los
bronquios, la secrecion es menor, y la irritacion mayor; el moco nasal
es viscoso y escaso, el de la vagina y la uretra es mas bien purulento 
sero-purulento, y las deposiciones moco-serosas son cres, corrosivas.
Los sntomas de la faringe, el pecho y los rganos gnito-urinarios son
mas importantes. En la boca y faringe hay salivacion, espasmos
constrictivos, sensacion de ulceracion y de apretamiento, tos violenta,
fenmenos de angina, irritacion de la laringe, aftas en la boca; en el
pecho, sntomas de asma y de pleuresa; en los rganos gnito-urinarios,
tenesmo vesical, calambres de la vejiga, sntomas de irritacion de la
prstata, orinas turbias, barrosas, escasas, encendidas, que contienen
grumos mucosos y aun sangre y arenillas; en el hombre, moco seroso,
gonorrico; en la mujer, dismenorrea irritativa, leucorrea
moco-purulenta  serosa y escoriacion entre los muslos.


 III.--Efectos teraputicos.

La esperiencia indica que la _zarzaparrilla_ es til: 1. en
enfermedades venreas tratadas con dsis escesivas  largo tiempo
continuadas de _mercurio_, y cuando en estas circunstancias hay
erupciones cutneas  irritaciones en la boca, vagina, uretra, con  sin
aftas.

2. En los dolores reumticos procedentes de la supresion de una
gonorrea  de siflides, con enflaquecimiento y piel como marchita.

3. En algunos casos de arenilla, en personas debilitadas, de nutricion
alterada, y cuando la piel ha perdido su suavidad y ha cesado de ser un
emuntorio natural. Este medicamento se adapta igualmente  infartos de
la prstata,  espasmos y dolores de la vejiga, en personas de
condiciones anlogas.

4. En herpes secos escamosos, aislados  por placas esparcidas por toda
la piel, y situadas sobre manchas rojizas, un poco elevadas, y en las
que se siente el prurito y se verifica la descamacion de la piel.

5. En la costra serpiginosa que  veces invade toda la cara en los
nios, y que suele constituir un sntoma de las escrfulas y de la
sarna, y aun quiz de sfilis degenerada en sus transmigraciones
hereditarias. La _dulcamara_, la _clematis_ y el _arsnico_ no siempre
son preferibles  la _zarzaparrilla_ en esta afeccion.

=Dsis.=--De una  dos gotas de la tintura al dia, es quiz la mejor
preparacion de este medicamento. No queremos, sin embargo, escluir el
cocimiento  la dsis de 50 gramos para 2 litros de agua que se reduzca
 1; pero se han obtenido escelentes resultados de dsis mas dbiles,
como 2 gotas de la primera  tercera atenuacion, en afecciones
irritativas y neurlgicas anlogas  este medicamento.


SEPIA (GIBIA ORDINARIA, TINTA DE GIBIA).


 I.--Historia.

El lquido negro  tinta de _sepia_ procede de un molusco cefalpodo que
lleva este nombre. Los antiguos, despues de Hipcrates, han empleado la
concha interna y los huevos de la _sepia_ y de sus diversas especies, en
calidad de astringente y de diurtico. Reconocieron en estas sustancias
la propiedad de escitar las contracciones uterinas para la espulsion de
la placenta, y la de restablecer los loquios suprimidos. Se han usado
desde la poca de Plinio, en las afecciones crnicas de la vejiga, del
tero y de la piel, y en ciertas secreciones de la mucosa
gnito-urinaria.

Es probable que Hahnemann haya ensayado la tinta de _sepia_ por los
datos de la antigedad; y no deja verdaderamente de ser notable, que sus
ensayos, aparte de las propiedades mas estensas que han descubierto en
esta sustancia, hayan confirmado la esperiencia de los antiguos, que
daban propiedades muy anlogas  todas las partes de este animal. Nos
admira que este gran teraputico atribuya  la _sepia_ efectos tan
escitantes de la circulacion, que exigiesen en su concepto calmarlos con
el _acnito_; porque despues de quince aos que nos hemos dedicado al
estudio de los medicamentos fisiolgica y clnicamente, confesamos no
haber podido jams descubrir en la _sepia_ su efecto directamente
escitante sobre el sistema sanguneo, ni fenmenos que merezcan el
nombre de flogosis  de fiebre por su conjunto.


 II.--Efectos fisiolgicos.

No es posible hallar en el cuadro de sntomas fisiolgicos y de hechos
clnicos una accion real de la _sepia_ en el sistema sanguneo, ni una
esfera de accion tan estensa como pretenden muchos prcticos,
especialmente alemanes. Tiene sin duda relaciones particulares con los
sistemas venoso y linftico; verdad es que todos los sntomas
referentes  los dems sistemas orgnicos se apoyan en estas relaciones
y dependen de las alteraciones de los sistemas referidos, ya por sus
ramificaciones, ya por su estmulo,  por su vitalidad. La clnica ha
demostrado adems que los numerosos sntomas nerviosos y sobre todo
neurlgicos de la _sepia_ suponen siempre una afeccion uterina 
abdominal, y muchas veces un principio herptico separado de la piel 
de las mucosas y que altera el sistema nervioso, resultando de esto su
accion reactiva del tero  la piel, al cerebro,  las mucosas,  de la
piel al tero y al sistema nervioso,  del linftico  todos los dems.

Varios autores han dado  la _sepia_ la denominacion de _pulsatila
crnica_, en consideracion  sus fenmenos uterinos y los dependientes
del tero; otros la comparan con el _licopodio_, por sus fenmenos
sanguneos, linfticos y cutneos, cuando se buscan sus analogas en una
afeccion herptica,  en padecimientos procedentes de la misma afeccion,
generalizada y con carcter discrsico. Se ha podido decir, en fin, que
era el _opio_ de las mujeres delicadas, en afecciones dolorosas
dependientes de una discrasia de este gnero,  de un estado particular
del tero, pero no de una lesion orgnica.

La accion electiva de este medicamento est corroborada por todas sus
circunstancias, por la relacion singular del estado morboso que tiende 
desarrollar, con el que ofrecen las personas debilitadas por escesos y
emociones morales habituales,  naturalmente delicadas, sensibles y de
un temperamento linftico nervioso: estos enfermos tienen la piel fina,
blanca, plida y cubierta frecuentemente de manchas rojizas; son muy
impresionables al aire frio, se resfrian fcilmente, y suelen
esperimentar conmociones y estremecimientos en los miembros, accesos de
debilidad y desfallecimiento, laxitud grande, escitacion sangunea y
pulsaciones por todo el cuerpo, sudores fciles; estn dispuestos 
flujos mucosos,  hinchazones frias, reumticas y escrofulosas, y 
dolores lancinantes y pulsativos, que el calor esterior alivia, el frio
agrava, y  los que se unen calofros: en estas personas, pues,
desarrolla toda su eficacia, y en la pubertad  antes que la edad
avanzada haga desaparecer su aptitud  la venosidad y  la nerviosidad.
Las disposiciones morales de este medicamento son muy anlogas  las de
la _pulsatila_, variando tan solo desde la tristeza llorosa  una
inquietud resignada, si bien se presentan algunas veces el desaliento y
la propension  irritarse en las afecciones del aparato gnito-urinario.
Por lo espuesto se comprende que la _sepia_ se adapta particularmente 
las enfermedades de las mujeres, sin dejar por eso de ser til en los
hombres, especialmente en los jvenes y entregados al onanismo, en los
cuales es muy eficaz, con especialidad si se alteran las vas
digestivas, y que hay tristeza, abatimiento, taciturnidad.


 III.--Efectos teraputicos.

=A.= _Afecciones febriles._--Este medicamento no corresponde  la fiebre
propiamente dicha, sino tan solo  estados discrsicos, herpticos,
venosos, escrofulosos, con  sin afeccion local, y que desarrollan una
escitacion sangunea que se eleva hasta las congestiones, las
tumefacciones activas, las irritaciones gstricas y mucosas...., pero
que es pasajera y nunca termina por supuracion ni suscita crsis. Ha
sido til en ciertas fiebres mucosas y catarrales, en algunos casos
subagudos, que se prolongan mas all del lmite mas largo, despues
_pulsatila_, y cuando el _azufre_ est contraindicado por la falta de
eretismo habitual y de irritabilidad orgnica: la lengua est blanca,
hay vesculas  dolores de escoriacion en la boca, sensacion de frio,
calofros frecuentes, dolores  incomodidades que abaten, congestion
venosa abdominal con tension y timpanitis  sensibilidad y calor,
sntomas que, unidos  los de saburra, exigen al parecer el uso de un
purgante, el cual, sin embargo, aumenta los padecimientos y agrava la
fiebre.

La _sepia_ es til en fiebres lentas que complican ciertas afecciones
catarrales y neurlgicas, en personas dbiles y linfticas, que sudan
por la menor causa; pero esta es mas bien ertica y depende de una
nutricion insuficiente y de alteraciones continuas nacidas de la falta
de armona entre la piel y las mucosas. El estado de atona de estas
superficies se espresa por fluxiones pasajeras, por irritaciones
crnicas superficiales, por flujos de sudores  de mucosidades, por una
estremada sensibilidad al frio, calores vivos con enardecimiento de la
sangre por la noche en la cama y calofros frecuentes, y por la falta de
calor por el dia sin energa vital; el calor, adems, rara vez es
general, se fija principalmente en la cabeza, con rubicundez y
tumefaccion en la cara algunas veces, y frio en las estremidades
inferiores y en los muslos.

Todos estos datos son aplicables  las fiebres intermitentes propias de
la _sepia_. Necesario es confesar, sin embargo, que se ha exagerado
mucho en Alemania su importancia en estas especies de fiebres. Solo
conviene en intermitentes en que la nutricion est debilitada por
congestiones repetidas en los rganos abdominales en el perodo de
concentracion, por sudores constantes debidos  la atona y laxitud de
la piel, por tratamientos anteriores y por antiguas afecciones venreas
tratadas con altas dsis de _mercurio_ y _sales de yodo_. Est con mas
frecuencia indicada en fiebres larvadas, neurlgicas, con hemicrnea
peridica, congestiones venosas abdominales y flujo mucoso y aun
diarrico.

=B.= _Flegmasas, subirritaciones._--Las flegmasas  que corresponde la
_sepia_, reconocen una disposicion venosa uterina  abdominal, un estado
caquctico, una infeccion herptica,  una ditesis escrofulosa; el
rgano afectado est debilitado por afecciones anteriores; hay sensacion
de sequedad, rubicundez, calor, quemazon, sensacion de escoriacion,
tumefaccion. A pesar de la sensacion de sequedad, hay cierta exudacion
serosa, ordinariamente acre y que desarrolla irritaciones en la parte
cutnea prxima, en la punta de la nariz que se pone encendida, en los
prpados que se inflaman, en los grandes labios y entre los muslos.

Estas irritaciones son generalmente de carcter herptico  escrofuloso,
y cuando cesan, dejan en pos de s una laxitud y engrosamiento de las
mucosas, que da lugar  corizas y leucorreas tenaces;  amigdalitis y
anginas;  oftalmas que se reproducen con frecuencia, y que se
complican con desrdenes menstruales y con la edad crtica. Es raro que
los prpados no estn rubicundos y no haya orzuelos; que en la boca no
se desarrolle alguna tumefaccion con desprendimiento del epitelio en
forma de placas; en la vulva, irritaciones y escoriaciones de la misma
especie; en el prepucio, erupciones vesiculosas  hmedas, 
irritaciones y flujos crnicos; en la piel, en fin, manchas y erupciones
secas, furfurceas, eczemticas. La atona de la fibra, la astenia
general y el linfatismo de la _sepia_ la distinguen en estos casos del
_azufre_, porque este presenta mas eretismo en su accion, si bien en
muchos casos la de aquella no carece de irritabilidad y de orgasmo
sanguneo, principalmente en las recrudescencias de las afecciones
mucosas y en las gastropatas.

=C.= _Irritaciones crnicas, flujos astnicos._--La _sepia_ est tambien
indicada, si existen las condiciones y circunstancias ya espuestas, en
las afecciones siguientes:

1. En la otorrea escrofulosa con serosidad purulenta;

2. En la oftalma crnica con hinchazon y lesion superficial; por
ejemplo, pstulas en la conjuntiva;

3. En la ozena y flujo crnico de mucosidades ftidas en la nariz;

4. En los vmitos crnicos; en las regurgitaciones de mucosidades
viscosas y acedas con gastralgia;

5. En algunas diarreas debilitantes, hasta en los nios;

6. En flujos mucosos por el ano con lancinaciones  prurito;

7. En la leucorrea serosa y ftida;

8. En la gonorrea crnica, serosa, verdosa,  gota militar;

9. En el sudor escesivo del escroto, de los pis, de la axila;

10. En la dispepsia y afecciones crnicas del estmago  intestinos, con
estreimiento rebelde, pirosis, enflaquecimiento y sensacion de frio en
el estmago, que alterna con incomodidades en la cabeza, calofros
esternos, nuseas por accesos generalmente;

11. En la miccion nocturna en la cama durante el primer sueo;

12. En algunos casos de lesion orgnica del corazon y del hgado con
dolor local, sordo y ardoroso, horripilaciones  ictericia en la
afeccion heptica;

13. En la esterilidad;

14. En la ascitis, abultamiento del vientre despues de la menopausia, y
en las afecciones mucosas y serosas procedentes de flegmasas lentas, de
irritaciones subagudas, de congestiones, de estancaciones y
obstrucciones venosas y linfticas.

=D.= _Afecciones uterinas. Desrdenes de la menstruacion._--La accion de
la _sepia_ sobre el tero merece una esposicion particular. Pocos
medicamentos corresponden mejor al elemento venoso congestivo, sobre
todo si la escena es en el tero. Los medicamentos pirticos, como el
_acnito_, _rnica_, _nuez vmica_, _brionia_ y otros, juegan en la
supresion  en la dismenorrea por eretismo general y local de la matriz,
 por accesos de plasticidad de la sangre que sale con dificultad en
cogulos. La _sepia_ y otros medicamentos de accion deprimente y
discrsica obran eficazmente, por el contrario, en supresiones y
dismenorreas con empobrecimiento de la sangre, y en hemorragias uterinas
con condiciones astnicas de la matriz.

De este modo es como la _sepia_ se adapta  las supresiones y
dismenorreas con eretismo local  inercia general, con nerviosidad
astnica y anmica algunas veces, y en menstruaciones escesivas  en
metrorragias con astenia local y clorosis. La congestion pasiva est
caracterizada en este caso por dolores presivos hcia la plvis, aun sin
lumbago, dolores que aumentan estraordinariamente si la mujer permanece
levantada. Este carcter es propio tambien, en estos casos, de los
dolores del _azafran_ y de la _quina_. En las congestiones uterinas en
la poca de la gestacion con tendencia al aborto, la _sepia_ corresponde
al estado de flacidez de los tejidos, pues si hay mucho eretismo, es
preciso alternarla con la _nuez vmica_,  limitarse  usar esta ltima.

Para apreciar debidamente toda la accion de la _sepia_ en los desrdenes
menstruales, y para llenar exactamente sus indicaciones, es necesario
atender  las alteraciones simpticas que parten del tero, ya por
efecto de su congestion, ya por la susceptibilidad del sistema nervioso
en un organismo debilitado  naturalmente delicado,  impresionable,
especialmente en el momento en que el tero es la _pars mandans_ de toda
fluxion. Estos desrdenes simpticos consisten en clicos, opresion,
odontalgia, cefalalgia, hemicrnea, quebrantamiento general, dolores
lancinantes en los pechos. La _sepia_ corresponde tambien en la
clorosis, aunque pocas veces basta ella sola para modificarla.

=E.= _Afecciones nerviosas y neurlgicas._--Al hablar de estas afecciones,
insistirmos en su carcter venoso y astnico, carcter que establece
sus relaciones con los efectos de la _sepia_. La hemicrnea es
sintomtica de padecimientos gstricos  uterinos; los enfermos son
dbiles, estreidos, tristes, generalmente plidos, secos, histricos;
los hombres padecen habitualmente de pirosis, de digestiones difciles y
de sensacion de frio con timidez  las corrientes de aire.

El histerismo est caracterizado por el frio en el dorso y aun en todas
partes; por calambres en el estmago, miembros, y mas aun en el pecho;
predominio de la tristeza.

La odontalgia es pulsativa, se agrava por el aire frio, molesta
particularmente  las embarazadas, y en fin, como otras muchas
neuralgias propias de la _sepia_, se une y complica  las fluxiones, 
los movimientos sanguneos,  las palpitaciones, opresiones y  otros
mil distintos males que aparecen con preferencia por la noche, despues
de comer, y se disipan por el ejercicio violento que promueve el sudor.

La _sepia_ conviene tambien en accesos de opresion nocturna con
convulsiones epileptiformes, en agitaciones nocturnas con desvaros y
cierta especie de sonambulismo, en el tercer perodo de la coqueluche, y
asimismo en el segundo, cuando hay un vicio herptico que contribuye 
perpetuar la enfermedad  aumentar la irritacion bronquial.

=F.= _Afecciones cutneas._--Las afecciones cutneas en las que la _sepia_
es eficaz, son:

1. Las fluxiones erisipelatosas, sobre todo de la cara, que recidivan
en las pocas menstruales;

2. El intertrigo y otras irritaciones eritematosas de los pliegues de
los miembros, la escoriacion del pezon y del prepucio, y la disposicion
 supurar que ofrecen aun las mas ligeras lesiones de la piel;

3. El acn y ciertas lesiones verrugosas y tuberculosas de la piel, con
placas pitirisicas, prurito y hormigueo;

4. Las lceras varicosas de las estremidades, con rezumamiento.

5. Las erupciones furfurceas, vesiculosas, liquenoides, el herpe
anular  circular, el pruriginoso del pabellon del oido y de las partes
laterales  inferiores de la cara. Pero se ha exagerado mucho la
eficacia de la _sepia_ en todas estas afecciones cutneas, debiendo
satisfacerse el mdico con que tan solo las mejore, dejando  otros
medicamentos el mrito de la curacion. Debemos esceptuar el herpe anular
que se cura muy bien con este medicamento. Es preciso, en todos los
casos, insistir en su uso, si se quiere curar  modificar ventajosamente
las enfermedades de la piel.

Terminamos aqu, porque creemos haber recorrido las principales
indicaciones de la _sepia_. Si para algunos hemos exagerado la
importancia de una sustancia que pasa por inerte, y para otros hemos
reducido y limitado su aplicacion, tengan entendido todos _que el arte
est basado en la observacion, y que la esperiencia constituye la
ciencia_, por lo cual apelamos  su buena f, y les recomendamos que
continuen observando y esperimentando.

=Dsis.=--La _sepia_ es un medicamento, que administrado en las tres
primeras atenuaciones  trituraciones, puede obrar ventajosamente como
alterante en afecciones rebeldes; en este concepto, se le puede usar 
la dsis de 1  2 decgramos varias veces al dia. Pero con frecuencia es
mas eficaz en afecciones irritativas, y en lesiones de la sensibilidad y
de la contractilidad, recurriendo  atenuaciones mas elevadas, de la
sesta  la trigsima,  la dsis de 2  3 gotas  5  6 glbulos en agua
para veinticuatro horas.




SILICEA (SLICE).


 I.--Historia.

El _slice_ obtenido por procedimientos de que no debemos ocuparnos
aqu, es una sustancia terrosa, un xido cuya base poco conocida aun, se
la llama _silicium_. El _slice_ forma, por su combinacion con distintas
bases, sales diferentes esparcidas en la naturaleza y en los terrenos.
Recomendamos con confianza el estudio del _slice_  los autores que
pretenden conocer las aguas minerales sin tener en cuenta el slice y
silicatos que algunas contienen[21]. Se las clasifica, con nombres mas 
menos aceptables, en aguas yoduradas, ferruginosas, alcalinas..... pero
no se ha creado todava la clase de _silceas_, aun cuando algunas deben
al _slice_ sus propiedades. Esto solo basta para probar los graves
errores de las actuales clasificaciones de las aguas, si no hubiera otro
mas grave; si no se hubiese despreciado casi completamente el estudio de
los sntomas fisiolgicos que cada manantial mnero-medicinal produce en
particular. Hubieramos querido dar en esta obra un estudio completo de
las aguas salutferas de Bondonneau, situadas en el distrito de
Montlimar; pero remitimos  los lectores que deseen conocerlas;  la
patogenesia de las aguas _silicatadas_ cuyo trabajo hemos publicado[22].

Cuando por primera vez se publicaron casos de curacion obtenidos por el
_slice_, no sorprende hubiera incrdulos irreflexivos; pero hoy,
despues de medio siglo y de innumerables hechos, es indispensable
reconocer una actividad real, generalmente muy estensa, en el _slice_ y
otras sustancias reputadas por inertes, y que lo son en verdad en su
estado bruto, natural; pero que, sin embargo, cuando se las divide y
atena suficientemente, adquieren propiedades incontestables, ya por su
reduccion al estado molecular, ya por la libertad que su accion
medicinal adquiere y que la fuerza de cohesion impedia su manifestacion.

Trasportadas estas molculas perfectamente divididas hasta los mas
pequeos vasos de la economa, pueden penetrar en el torrente de la
circulacion y en las corrientes elctricas cuya existencia en el
organismo est perfectamente probada. El uso de la pila y la aplicacion
razonada de la electricidad al tratamiento de las enfermedades nos
descubrirn algun dia con sus progresos ciertos misterios relativos  la
accion de los medicamentos; nos esplicarn el por qu, en casos dados,
medicamentos muy divididos obran instantneamente desde un rgano  otro
que no est contiguo; porque en algunas enfermedades las secreciones de
la piel se hacen alcalinas y las de las mucosas cidas..... y la ciencia
podr ensayar el formular algunas leyes posolgicas, desde la dsis
miasmtica, semejante al miasma de una afeccion epidmica, hasta la casi
igual de medicamento dada para combatirla,   las dsis mas materiales
de las que estn destinadas  reconstituir los elementos orgnicos y
obrar de una manera alterante y reconstitutiva.

No carecemos de antecedentes al efecto, respecto al _slice_: muchas
aguas minerales deben sus virtudes  esta sustancia; los afiladores y
picapedreros suelen padecer afecciones especiales causadas por el
_slice_, y sus tomos, esparcidos por el aire de ciertos talleres,
ocasionan enfermedades y producen sntomas morbosos. Juzgamos que
nuestros lectores estn al corriente de la literatura mdica y que, por
consiguiente, conocen los trabajos que diversos autores han publicado
respecto  este asunto, por lo cual nos limitamos  tomar acta y sacar
partido de este estudio. Utilizarmos igualmente las esperimentaciones
de Hahnemann[23] y otros mdicos, experiencias plenamente confirmadas
por las observaciones clnicas y por un nmero de hechos de todo gnero
y siempre creciente.


 II.--Efectos fisiolgicos.

Las relaciones de este medicamento son mas especiales con los aparatos
del sistema nutritivo. Su accion sobre el sistema sanguneo arterial es
un efecto efmero de su primera impresion; pues cuando se inicia la
fiebre hctica, es sintomtica de una lesion orgnica  de una
alteracion profunda de la vida nutritiva, es decir, de los manantiales
de la vida, como la linfa, el quilo y la sangre venosa; los fundamentos
 los estmulos,  ambas cosas  la vez se alteran. No pretendemos
escluir por esto al _slice_ de que pueda estar indicado en las fiebres
lentas y hcticas esenciales,  las que corresponde adems por el ataque
que las fuerzas vitales sufren por su influencia, necesaria por el
efecto mismo de la alteracion de los rganos y de sus estmulos. Tampoco
escluimos de las indicaciones de este medicamento las afecciones
nerviosas y neurlgicas,  las cuales conviene, si no por su accion
electiva y directa, por los efectos al menos que se desarrollan antes
que su evolucion se haya completado y caracterizado en todos los
sistemas.

Es evidente que obrando profundamente la _silicea_ en los tejidos, desde
la piel hasta el sistema seo, espresa sus tendencias por una srie de
efectos intermediarios entre su primera impresion, completamente
nerviosa, y el ltimo trmino de su accion, totalmente orgnica, y que
estos efectos llegan  todos los aparatos,  todos los sistemas; es
verdad que los sntomas del _slice_ se pueden dividir, como los del
_acnito_, en sntomas nerviosos del perodo inicial  prodrmico, en
nerviosos del perodo activo y en los del crnico, astnico, en el que
se desarrollan las lesiones orgnicas; pero el _slice_, sin embargo, no
es un medicamento pirtico, porque su patogenesia cuenta entre sus
efectos mas fenmenos nerviosos crnicos del ltimo perodo y mas
sntomas febriles, procedentes de la alteracion orgnica y nutritiva,
que los que son propios de la fiebre esencial; si el _acnito_, en fin,
tiende  afectar electiva y directamente el sistema arterial, el
_slice_ dirige su electividad  la esfera nutritiva, y los sistemas
nervioso y sanguneo solo se afectan particularmente por la discrasia
creada por la influencia de aquel.

Los sntomas caractersticos del _slice_ son indudablemente astnicos,
ya con flojedad de los tejidos y de las superficies afectadas, y
eretismo en la afeccion simptica de los sistemas nervioso y
circulatorio, ya con eretismo general y alteracion de la sangre,  de
los tejidos y del trabajo de descomposicion orgnica.

Los dolores son lancinantes, dislacerantes; afectan con preferencia los
tejidos blancos y las articulaciones, estn acompaados de
adormecimiento, quebrantamiento y debilidad paraltica, sobre todo por
la tarde; estos mismos se agravan  aparecen por la noche, por el
movimiento, al aire libre y por los cambios de tiempo. Hay calambres en
los msculos de los miembros, algunas convulsiones epileptiformes,
estremecimientos musculares, agitaciones orgnicas despues de haber
estado sentado por largo tiempo, y temblores con flojedad por la maana
despues de dormir; la marcha es vacilante; los nios tardan en andar; un
poco de vino  el alimento producen efervescencia de la sangre, el
marasmo se hace escesivo, las fuerzas se pierden completamente, se
presentan desvanecimientos echndose en decbito lateral, la menor
impresion del aire produce resfriados, las estremidades se enfrian y los
miembros lo estn tambien al tacto.

La cara est plida, trrea, como encerada; la superficie cutnea
espresa una sensibilidad dolorosa, las menores lesiones tienden 
ulcerarse; hay prurito, diferentes erupciones, vegetaciones,
induraciones, inflamaciones forunculosas y carbuncosas, lceras
fungosas, fagednicas, cries, focos de supuracion. Los gnglios
linfticos se infartan, supuran, se hacen fistulosos; el trayecto de los
vasos linfticos se presenta duro y sensible; el pus de los abscesos y
de las lceras es ftido y de mal carcter. Hay inquietud nocturna con
sueos lascivos  terrorficos, ansiedad nerviosa, movimientos
congestivos en la cabeza y latidos  enardecimientos; y aunque los
sntomas relativos al sueo varian algunas veces, una de las
contraindicaciones de la _silicea_ es el sueo apacible y tranquilo; la
repugnancia  los alimentos, la pronta saciedad y la prdida del apetito
indican la atona de los rganos digestivos; el hambre escesiva produce
la necesidad forzosa de reparar las fuerzas aniquiladas suministrando 
la economa los materiales reparadores que la faltan. Los caractres del
moral son: ansiedad, agitacion, disposicion  la desconfianza y
terquedad, al desaliento y  la apata.

No creemos preciso estendernos mas en enumerar los sntomas que
caracterizan al _slice_; pues tanto para las fuerzas nerviosas como
para las circulatorias, para los rganos de los sentidos como para los
digestivos, siempre se observa una irritabilidad, una
sobreimpresionabilidad, una tension, un orgasmo efmeros, y una astenia
constante, una flojedad y flujos mucosos, serosos, purulentos y
colicuativos, que no impiden exista cierto eretismo febril, que
sobrevienen con alguna periodicidad siguiendo el curso del sol y
presentndose principalmente desde cerca de las diez de la maana hasta
el crepsculo.

Ciertos fenmenos nerviosos son igualmente intermitentes, pero  largos
perodos se agravan en el novilunio  plenilunio; algunos adems afectan
una mitad del cuerpo, un lado de la cabeza por ejemplo. Todos estos
sntomas especiales corresponden  afecciones en las que se les observa
con singular regularidad: as es que hay fiebres lentas nerviosas que se
exacerban por el dia; la tnia y la epilepsia incomodan  los enfermos
en ciertos perodos lunares; las afecciones neurlgicas y paralticas
son semi-laterales y semi-cranianas...

Para lo que nos resta que decir, suponemos que el lector no perder de
vista el estado general del organismo bajo la accion del _slice_, tal
como acabamos de presentarle en un sucinto cuadro, que sin ser privativo
de un temperamento y sexo dado, corresponde  las afecciones de las
personas de cualquiera constitucion y edad que sean. Vamos, pues, 
establecer sumariamente las indicaciones del _slice_ en una multitud de
casos que puede curar  modificar bastante para dar lugar al uso
prudente de otro medicamento mas apropiado.

El _slice_ es muy conveniente despues de _belladona_, _pulsatila_,
_rhux_ y _mercurio_ en las afecciones de la esfera sangunea; despues de
la _espigelia_, la _pulsatila_, el _mercurio_ y el _fsforo_, en las de
la esfera nerviosa; del _licopodio_, el _sulfuro de cal_ y el
_arsnico_, en las de la vida nutritiva y plstica; ltimamente, despues
de _slice_ completan  estn frecuentemente indicados el _arsnico_, el
_carbon vegetal_, el _azufre_, la _sepia_, el _carbonato de cal_ y el
_licopodio_.


 III.--Efectos teraputicos.

=A.= _Fiebres. Flegmasas._--En las fiebres hcticas el _slice_ es muy
anlogo de _fsforo_. El enfermo es muy sensible al frio, hay frecuentes
accesos de calor de corta duracion; fiebre ardiente sin calofros
durante el dia y sudor nocturno. Se suda por poco que se pasee, y por la
maana se presenta un sudor muy debilitante. Existen abscesos, focos de
supuracion, infartos, flujos mucosos que debilitan y sostienen la fiebre
con reabsorcion purulenta muchas veces. Encendimiento de las mejillas
como si fueran manchas con calor quemante, sensacion igual en la punta
de los dedos de la mano y grande ardor en los pis por la tarde, y por
ltimo, frio habitual en las estremidades. Los edemas de los pis son
frecuentes, as como las palpitaciones, la opresion, la palidez, el
enflaquecimiento y la debilidad general, escepto en los paroxismos de la
fiebre, durante los cuales goza el enfermo de cierta energa fsica y
moral. La tos con espectoracion abundante, los vmitos viscosos por la
maana en medio de los accesos de tos, la disnea, los esputos
sanguinolentos y los sudores nocturnos le indican tambien en la tisis.

El _slice_ est bien indicado en los nios  en los jvenes en un
estado de desarrollo enfermizo, con fiebre, dolores violentos en las
articulaciones, adormecimiento de los miembros, escitacion sangunea 
pulsaciones arteriales. Es tambien necesario en la fiebre de denticion
que se prolonga demasiado y cuando los nios enflaquecen mucho.

No corresponde en las flegmasas, mas que en los casos graves de
estrangulacion, de falta de estension de los tejidos por constriccion de
las aponeurosis  de las vainas tendinosas, y en inflamaciones de mal
carcter  gangrenosas, tales como:

1. El panadizo, que puede hacer abortar si se le usa antes de la
supuracion;

2. Ciertas inflamaciones de las partes fibrosas articulares,
inestensibles, de la rodilla por ejemplo, con calor quemante, dolores
vivos, y cuando estas inflamaciones proceden de una herida, de un golpe
 contusion;

3. El fornculo carbuncoso, el carbunco y la pstula maligna, con
grande tension de la piel, dolor generalmente intolerable; se usa
despues de la _brionia_ y antes del _arsnico_ casi siempre;

4. Las inflamaciones que terminan por induracion con debilitacion y
adormecimiento de la parte.

=B.= _Necrosis. Pstulas. Afecciones escrofulosas. Caquexias.
Piogenia._--Las necrosis que resultan de las flogosis intensas que
terminan por supuracion  gangrena, se tratan muy bien con _slice_, del
mismo modo que la fstula lagrimal y la estercorcea con tension
inflamatoria, sin cuya circunstancia son preferibles el _causticum_ y el
_carbonato de cal_. El _slice_ es un escelente medio curativo en las
oftalmas escrofulosas con inminencia de perforacion de la crnea, en
las inflamaciones de la misma con tumefaccion de los bordes libres de
los prpados, y en los casos mas graves de estas especies de oftalmas
en el estado crnico  indolentes generalmente.

Las afecciones escrofulosas que reclaman el uso de este medicamento son
los mas graves, como se ve por los sntomas siguientes: fiebre lenta,
abolicion de la nutricion, flujos colicuativos, infartos  induraciones
de los gnglios y vasos linfticos y del tejido celular, abscesos
frios, trayectos fistulosos, cries, raquitismo, tabes mesentrica. La
_silicea_ es igualmente til en otras varias afecciones escrofulosas
infebriles, tales como bubones, hidrocele, lceras de bordes callosos;
en el coriza crnico con mucosidades abundantes y romadizo nicamente
mientras duran las exacerbaciones febriles.

En las caquexias de las personas linfticas  aniquiladas por largas
enfermedades, cuando estn caracterizadas por el eretismo, fiebre lenta
agravada despues de comer, estreimiento, espectoracion abundante 
vmitos por la maana, cefalalgia obtusa, dolores errticos generalmente
muy vivos, piel terrosa, amarillenta, seca y muy blanca, cubierta 
veces de manchas pitirisicas, el _slice_ es el medicamento mas propio
para restablecer la armona en las funciones, reconstituir la tonicidad
de los tejidos, la plasticidad de la sangre, dirigir las fuerzas
nutritivas y activar la vitalidad del sistema seo y de la piel. Es un
medio esencial en la ditesis purulenta, sobre todo despues de largas
enfermedades y cuando hay eretismo interno y flojedad con descomposicion
piognica en la piel, en el tejido celular subcutneo, abscesos en la
superficie.

=C.= _Afecciones nerviosas y neurlgicas._--Entre las afecciones de este
gnero que el _slice_ puede curar, indicarmos: 1. el insomnio
nocturno con sueo interrumpido por ensueos lascivos y espantosos,
bocanadas de calor, enardecimiento de la sangre, somnolencia por el dia,
grande abatimiento; el referido insomnio es rebelde y generalmente sin
afeccion alguna orgnica.

2. La hemicrnea esencial con vrtigos y nuseas  vmitos,
principalmente por la maana; los dolores son dislacerantes por accesos,
y parecen salir de los ojos  cada movimiento de estension; las
lancinaciones, los latidos y el vrtigo forman parte, y la elevacion de
los ojos y la accion de bajarse aumentan el vrtigo;  todo esto se
agrega generalmente sudor en la frente.

3. Ciertas neuralgias de la cara, de la cabeza, de los ojos, de los
dientes y de los oidos. Son tirantes por sacudidas y punzadas
dislacerantes, agravadas por el tacto; en el intrvalo de los paroxismos
hay hormigueo, prurito, debilidad; la vista, el oido y el olfato estn
exaltados al principio de la neuralgia  mientras existe, pierden al fin
su agudeza y se embotan; se presentan calofros y frio de las
estremidades, y en momentos dados, sudores parciales de los pis, de las
axilas; la nariz est seca, con costras y escoriaciones al interior; los
ojos lagrimean, hay irritacion en la mucosa de la boca, pero la piel
est generalmente muy blanca y plida.

4. La gastralgia se presenta unas veces con pirosis, otras con hipo 
nuseas y vmitos viscosos; hay calor, pesadez, sensibilidad y sensacion
de constriccion; estreimiento tenaz, ventosidades, eructos,
somnolencia, abatimiento, frio de las estremidades, prdida del apetito,
digestiones lentas y laboriosas, bulimia frecuente,  imposibilidad, sin
embargo, de satisfacer el apetito.

5. La bulimia, especie de hambre canina que obliga  comer con esceso y
frecuentemente, es propia del _slice_, ya sea esencial,  sintomtica,
cuando los enfermos son secos, nerviosos, irritables, de saliva
abundante, deposiciones fciles  diarricas, y sudores, sobre todo
nocturnos.

6. La disecea y la ambliopia amaurtica en personas muy impresionables,
cuando la vista y el oido estn debilitados por el abuso de los
estimulantes propios.

7. La impresionabilidad escesiva de las personas cuya nutricion es
insuficiente, no por la calidad de los alimentos, sino por falta de
asimilacion; que estn estreidas, dispuestas  neuralgias repentinas,
al erotismo,  la melancola.

8. La coqueluche en el ltimo perodo.

9. Ciertas afecciones histricas, epileptiformes y paralticas,
procedentes de escesos erticos, de trabajos forzados de gabinete, de
neuralgias rebeldes, de hemicrneas; las convulsiones son calambrides y
afectan los msculos de relacion; la parlisis es incompleta y
corresponde  la sensibilidad, acompaada frecuentemente de atrofia.

10. En fin, corresponde al _slice_, el asma nervioso esencial en el que
la tos es seca y espasmdica; que la opresion impide permanecer acostado
y bajarse; que hay constriccion en la faringe y latidos debajo del
esternon; que los accesos se presentan  cualquier hora, pero mas
especialmente despues de acostado; que la respiracion sigue siendo corta
y sibilante; que se reproduce por la noche aun cuando no haya acceso
asmtico: este medicamento es igualmente til en esta afeccion, cuando
despues de una duracion ms  menos prolongada, ha modificado la mucosa
bronquial; cuando el asma se ha hecho hmedo y toma la forma de un
catarro sofocante; que la tos provoca vmitos y una espectoracion
abundante y muchas veces purulenta.

=D.= _Afecciones cutneas. Induraciones. Vegetaciones. Dartros._--La
accion del _slice_ en el sistema cutneo es de las mas notables. Sin
salir de los lmites de su electividad sobre la nutricion intersticial y
las fuerzas plsticas, produce un empobrecimiento particular de los
jugos nutritivos que la ciencia apreciar algun dia, pero como esta
accion determina mil formas de lesiones cutneas, de prdidas de
sustancias, de erosiones fagednicas, es mas anloga  la del _arsnico_
que  cualquier otro medicamento.

Se ha dicho de muchos modos, y Lobethal lo ha espresado tambien despues,
que de todos los remedios de la materia mdica, ninguno es tan apto como
el _slice_ para corregir la disposicion viciosa de las lceras mas
malignas, para convertir una sanies ftida en pus de buena calidad, para
prevenir la cries de los huesos subyacentes, para combatir las lceras
escrofulosas saniosas, los abscesos mltiples con comunicaciones
fistulosas y pus de mala ley, las lceras fungosas y rebeldes, las
callosas, herpticas, varicosas, corrosivas y sobre todo sicsicas, es
decir, que reemplazan  una escrescencia verrugosa y que tienen un fondo
grisceo con bordes duros.

Este medicamento est tambien indicado en las cries, en la induracion
de los gnglios y en su supuracion con trayectos fistulosos, y en otros
casos de este gnero de que ya nos hemos ocupado mas arriba. Uno de los
caractres comunes de estas lesiones propias del _slice_ es el tener
los bordes callosos, endurecidos,  de estar situadas en tejidos que
ofrecen la misma dureza, en nudosidades tuberculosas. Este medicamento
es atendible en las induraciones del ploro, del cuello de la matriz y
en otros infartos internos, ya indolentes, ya con dolores lancinantes.

As como el _carbonato de cal_ y los medicamentos que obran
especialmente sobre la nutricion y los jugos nutritivos, corresponden 
las alteraciones de los tejidos y  las vegetaciones,  las
escrescencias y exuberancias vegetativas, del mismo modo goza el
_slice_ de una accion igualmente favorable en las lceras de que
acabamos de hablar, en las fisuras y ulceraciones largas y estrechas,
como ciertos rgades del pezon y otras partes de piel fina, alterada por
una afeccion herptica; es igualmente eficaz en las producciones
verrugosas  sicsicas; su indicacion, en estos casos, tan solo difiere
de la de la _tuya_, del _licopodio_, del _cido aztico_...., en que el
_slice_ corresponde mas  granos sicsicos, tirantes, lustrosos,
lancinantes, duros y dispuestos  degenerar al comenzar  formarse.

Entre las numerosas formas de las afecciones cutneas anlogas  las del
_slice_, citarmos, por haberse curado muchas veces  por lo menos
haberse modificado mas ventajosamente con l, las erupciones papulosas,
psoriformes, impetiginosas y pitirisicas, en las que la piel est seca,
lisa, pero con placas de pitiriasis diseminadas aqu y acull, que
sirven generalmente de base  las vesculas,  las ppulas,  las
costras herpticas de una afeccion mas avanzada. Podria decirse que
carece la piel de jugos nutritivos para reparar y sostener su tejido, y
que la plasticidad reduce sus lmites hasta el punto que los cabellos se
caen y que el cuero cabelludo se cubre de una capa de pelculas
furfurceas. Este es uno de los caractres del _slice_, as como la
rubicundez en la piel de la nariz y en la de algunas articulaciones.
Estos intertrigos, estas rubicundeces, esta alopecia y estas pelculas
furfurceas son frecuentemente un sntoma de astenia en los
convalecientes, que, en union con otros sntomas, reclaman el uso del
_slice_.

Sea cual quiera el nmero de sus indicaciones, no podemos lisonjearnos
de haberlas espuesto todas; solo hemos pretendido inculcar la idea de
que este medicamento no cura por s solo todas las afecciones que
dejamos enumeradas; pues se ha podido comprender que solo corresponde 
uno de sus perodos, que produce cambios favorables y dispone al
organismo  la accion de otros medicamentos, lo cual es muy conveniente
en una multitud de afecciones crnicas y de lesiones orgnicas rebeldes,
y generalmente de las que mas se resisten  los tratamientos empleados.

=Dsis.=--Pocas veces son preferibles las primeras atenuaciones  las mas
elevadas; sin embargo, suele ser conveniente espolvorear una lcera con
la segunda  tercera trituracion,  lavarla  curarla con una solucion
de algunos decgramos de la tercera atenuacion en 250 gramos de agua.
Administrado al interior  la dsis de algunas gotas  glbulos de la
sesta  la trigsima, es como se obtienen del _slice_ mejores efectos;
la eficacia de estas dsis es generalmente superior  las dems,
especialmente en los casos de eretismo  irritabilidad.




SPIGELIA (ESPIGELIA).


 I.--Historia.

La usada en homeopata es la _spigelia anthelmia_ de las Antillas y de
la Amrica del Sur. Es de la familia de las gencianas, _Juss._--De la
pentandria monoginia. _Linn._--Esta planta fresca exhala un olor viroso
y ftido; es venenosa. Sus efectos txicos son: diminucion del pulso,
vrtigos, nuseas, desvanecimientos, estupor, coma, dilatacion de las
pupilas, salto de tendones, pulsaciones, stasis sanguneos en las
vsceras y en la piel, opresion, disnea paraltica. Conocida en Europa
desde 1739, solo se la ha usado como febrfuga. Las esperiencias hechas
en muchas ocasiones y los resultados prcticos obtenidos en una multitud
de afecciones, prueban que sus propiedades son mas estensas 
interesantes que lo que al principio se crey.


 II.--Efectos fisiolgicos.

La _espigelia_ es antihelmntica como la _cina_, si bien esta es mas
especial y superior en las afecciones verminosas de la infancia. La
_espigelia_ afecta la plasticidad y el sistema nutritivo tan
electivamente como la _cina_, por lo cual es su anloga; administrada
por mucho tiempo y  dsis alterantes  diatsicas, modifica las
secreciones de la mucosa digestiva y los jugos destinados  entrar en
circulacion por los capilares venosos y linfticos; les priva de la
elaboracion necesaria al estmulo de los rganos y les pone en
condiciones favorables al sostenimiento y multiplicacion de los
entozoarios, particularmente de los lumbricides; goza al mismo tiempo
de una electividad notable sobre el sistema nervioso crebro-espinal, al
que afecta directa y simultneamente, mientras que la _cina_ solo lo
hace indirectamente y por el intermedio de su accion en la vida
vegetativa, sobre los lquidos elementales y sobre el sistema nervioso
ganglionar.

La _espigelia_ dirige su accion  los dos sistemas nerviosos, al de
relacion y al de nutricion. Sus efectos sobre las esferas nerviosa y
nutritiva son caractersticos y esenciales, pero los nerviosos son
consecutivos de los discrsicos. La _espigelia_, en este sentido, es mas
anloga de la _nuez moscada_ y del _mercurio_ que del _rnica_, _rhux_,
_brionia_. La _espigelia_ por su accion crnica y en cuanto  los
fenmenos de la sensibilidad y contractilidad, tiene en efecto mas
relaciones de analoga con _rnica_ y _brionia_ que con otros
medicamentos; pero el _zumaque_ lo es mas por el carcter astnico de
su accion sobre los nervios de relacion. El _causticum_ y el _slice_ se
relacionan tambien con _espigelia_ por los fenmenos de la vida
vegetativa. Esta ltima, en fin, es anloga de _acnito_ por su
influencia en los nervios de la cara; su accion nerviosa se dirige, sin
embargo, con especialidad  los nervios que se distribuyen en los ojos,
y  los ganglionares de los plexos cervicales y torcicos.

Est admitido que obra mas eficazmente en las personas debilitadas y de
una constitucion deteriorada, plidas, demacradas, aunque algo
polisrcicas, frioleras y predispuestas  accidentes neurlgicos; y
tambien en casos de dolores con decaimiento general, depresion del
pulso, agravacion de los sntomas generales por el movimiento y el aire
frio, y en neuralgias producidas por la accion del frio y del agua
igualmente fria y por el reposo.


 III.--Efectos teraputicos.

Vamos  completar la descripcion de los efectos fisiolgicos que 
grandes rasgos acabamos de hacer, con las indicaciones que por sus
efectos curativos espondremos, y en las cuales se advertir que su
accion sobre el sistema nervioso crebro-espinal es tan astnica como la
que ejerce sobre los rganos de la nutricion y aun sobre esta misma.

1. _Fiebres._--A pesar de lo que se ha dicho sobre su eficacia en las
fiebres intermitentes, le creemos poco capaz de llenar indicaciones de
este gnero de enfermedades, aun cuando sean larvadas. Las neuralgias de
la _espigelia_, sin embargo, tienen un curso intermitente, ya que no
exactamente peridico; se presentan por accesos que empiezan por
incomodidades, espulsion de gases, calofros y aun bocanadas de calor.
Disipados estos fenmenos accesorios, se fijan los dolores, y suelen
hacerse sumamente agudos, acompaados de algunos movimientos convulsivos
y seguidos de pesadez y quebrantamiento. Este medicamento corresponde 
ciertas neuralgias que complican  una fiebre intermitente rebelde con
alteracion profunda de la nutricion y atona de los rganos digestivos.
Su eficacia se manifiesta mas en ciertas fiebres verminosas que han
resistido  la _cina_,  que reclaman al parecer su administracion por
una palidez estremada, debilidad paraltica, mucosidades nasales
abundantes, tension del vientre y dolores en algunos puntos del mismo,
diarrea, opresion, palpitaciones con ansiedad, hambre canina sin
convulsion.

2. _Congestiones._--La _espigelia_ est indicada en las opresiones y
palpitaciones congestivas, en la congestion y stasis venosa abdominal,
cuando, adems de los sntomas propios de estas congestiones y pltoras
locales, hay sequedad y mal estado de la piel, orzuelos y otros granos
de carcter venoso, tendencia al desfallecimiento, frio, vrtigos,
ansiedad.

3. _Flegmasas subagudas y crnicas._--Rubicundeces lvidas,
irritaciones de las mucosas, flujos serosos, mucosos y purulentos,
neuralgia, dolor de escoriacion, latido, tales son los sntomas locales;
pero,  proceden del empobrecimiento de la sangre  mejor aun del esceso
de jugos blancos alterados y en un estado escrofuloso,  son de carcter
artrtico. Este ltimo aspecto es el que domina en la oftalma y las
diversas afecciones del ojo que son propias de _espigelia_.

Los mdicos de la Amrica del Norte la tienen en grande aprecio para las
diversas formas de oftalma artrtica, cuando  los sntomas comunes se
agregan dolores lancinantes y quemantes, afeccion ocular mas bien
profunda que superficial, sensacion de dilatacion del globo del ojo,
inyeccion varicosa que ocasiona  veces la formacion de un cordoncito
alrededor de la crnea. Se debe recurrir  este medicamento cuando las
neuralgias  las congestiones artrticas del ojo y de las partes
prximas afectan  este rgano hasta el oscurecimiento glaucomatoso.

Las afecciones neurlgicas y orgnicas del corazon, igualmente
artrticas  reumticas, corresponden  _espigelia_, cuando se observa
una falta de espontaneidad entre los latidos del corazon y los del
pulso, palpitaciones irregulares y violentas, sensacion de temblor  de
ondulacion en la region del corazon, dolores lancinantes, imposibilidad
de estar echado sobre el lado izquierdo, dolores que desde el corazon
atraviesan el dorso, palpitaciones con opresion y ansiedad. Cuando este
estado persiste  se reproduce con frecuencia, se agregan sntomas
febriles  largos intrvalos; una especie de fiebre con dolores vagos,
endolorimiento del cuerpo, sed, hambre estraordinaria, abatimiento,
angustia en el pecho.

4. _Neurosis._--La angina de pecho  asma de Millar se calma, se
mitigan sus angustias, sus constricciones pectorales, sus palpitaciones,
su peligro inminente de sofocacion, por la accion de la _espigelia_.
Este medicamento calma tambien ciertos calambres del estmago, que
consisten en una sensacion de presion, en lancinaciones que dificultan 
detienen un instante la respiracion; el epigastrio est muy sensible y
no puede soportar el contacto de los vrtigos. La menor presion sobre el
estmago produce angustias, palpitaciones y bocanadas de calor en la
cara.

5. _Neuralgias._--La hemicrnea reclama _espigelia_ en personas
artrticas  de padres de igual disposicion, si se agrava al aire libre
por el ruido y el movimiento; si es conmovente, vertiginosa y casi
peridica. El occipucio est sensible al tacto, la nuca rgida y la
cabeza parece que va  estallar. Se adapta muy bien  ciertos tics
dolorosos y  la odontalgia; cuando los dolores pasan rpidamente, se
estienden al oido, al cuello,  la espalda; se sitan con preferencia en
la rbita, acompaados de ansiedades y palpitaciones de corazon; si hay
frecuentemente hinchazon  palidez de la cara, tumefaccion roja y
tirante muy dolorosa al tacto; el dolor de los dientes parece como que
va  arrancarlos, presentndose  desapareciendo con rapidez, en
oposicion  los de _estao_ que se disipan lentamente.

Otros varios sntomas pueden justificar el uso de la _espigelia_ en
algunos casos de fiebre catarral, de coriza, de diarrea, de irritacion
escorbtica de la boca, de bronquitis, de dolores reumticos en los
miembros, de dispepsia con gusto ptrido y fetidez del aliento, de
ciertas afecciones en la piel, tales como fornculos, rubicundez
herptica de las alas de la nariz, escrescencias verrugosas, pequeos
accesos en las estremidades, gangliones en el cuello. El porvenir la
dar quiz mas importancia en estos casos, que  otros medicamentos mas
conocidos y comprobados hoy por la esperiencia.

=Dsis.=--Las dsis de la _espigelia_ son las mismas que dejamos indicadas
para el _clchico_, el _aloes_, el _acnito_...




SQUILLA (ESCILA, CEBOLLA ALBARRANA).


 I.--Historia.

La cebolla de la _escila_ es la parte usual de esta planta que
corresponde  los asfdelos, _Juss._--Hexandria monoginia,
_Linn._--Este medicamento ha sido tan usado antes como despreciado est
hoy,  causa sin duda de la falta de exactitud en las indicaciones que
nos han legado los antiguos. Porque justo es decir, que nuestra poca no
merece las inculpaciones que la dirigen teraputicos severos de
abandonar una multitud de medicamentos como la _escila_ y aun otros mas
importantes que ella. Es preferible privarse de remedios mal conocidos,
que emplearlos sin datos suficientes, y multiplicar las prescripciones
cambiando todos los dias de medicamentos. Pero la poca de
estacionamiento en los progresos de la materia mdica, el olvido de los
medios menos conocidos, la duda que les rechaza, no dura mas que lo que
se tarda en el exmen y revision de los materiales acumulados por los
siglos; tiempo difcil, trabajo inmenso del que la teraputica saldr,
est saliendo ya, depurada, mas rica y poderosa.


 II.--Efectos fisiolgicos.

Los autores antiguos han insistido repetidamente sobre los efectos
irritantes de la _escila_, ya porque atendian demasiado  la accion
qumica y mecnica, ya porque pretendian obtener los resultados con
dsis exageradas y aun txicas. La prctica general, sin embargo, estaba
acorde en reconocer propiedades en oposicion con sus ideas: as pues se
la empleaba en las bronquitis, en la tisis mucosa y en las inflamaciones
mismas agudas del pulmon y de las pleuras, en las afecciones asmticas y
nefrticas, en el escorbuto y las hidropesas, y en las enfermedades de
la cabeza con derrame seroso en las meninges. Se usaba la _escila_ no
solo como antiflogstica, sino como diurtica, sudorfica, atenuante 
disolvente y espectorante.

Difcil nos seria apreciar su accion sin los trabajos de Hahnemann y
algunos mdicos, que independientemente de los efectos de la _escila_
recogidos en los autores antiguos, la han esperimentado en s mismos y
en otras personas sanas. Los hechos clnicos perfectamente observados,
aunque poco numerosos, son de grande importancia prctica porque
confirman las deducciones.

El primer efecto de la _escila_ en el organismo es mas nervioso que
sanguneo, y corresponde al perodo inicial de una fiebre  flegmasa
catarrales. Esta primera impresion de la _escila_ sobre el dinamismo
vital, tiene un carcter de astenia y de venosidad; se dirige con
preferencia  las membranas serosas y mucosas y  los rganos de
secrecion, como lo hace un agente congestivo sobre estos rganos y los
pulmones, tejidos provistos de una gran cantidad de vasos capilares con
los que est en relacion directa este medicamento. Los alemanes utilizan
esta accion nerviosa y sangunea de la _escila_ emplendola despues de
_acnito_,  del medicamento pirtico mejor indicado, en calidad de
antiflogstico, en las afecciones catarrales.

Sus principales sntomas son: sensacion de frio interior y calor
esterior, pesadez y cansancio de los miembros, inquietud muscular,
prurito  picazon en la piel, sueo agitado, dolor de contusion en los
ojos, vrtigos con nuseas, sensibilidad dolorosa en el vrtice de la
cabeza, dislaceraciones en los ojos, en los oidos y los miembros,
sensacion de ardor y de quemazon en los ojos y en la faringe, escitacion
violenta de las membranas mucosas que exhalan sangre, especialmente en
los rganos gnito-urinarios,  que segregan una serosidad acre y
caliente como en los ojos, en la nariz.


 III.--Efectos teraputicos.

La _escila_ est mas principalmente indicada en las flegmasas
catarrales con secreciones aumentadas y mucosidades glutinosas. Los
sntomas que la indican en estas circunstancias son: palidez, calofros,
calor ardiente por bocanadas, frio glacial de las estremidades con calor
del cuerpo, tos violenta precedida de estertor mucoso, tos seca,
fatigosa, con espectoracion de mucosidades viscosas,  esputos mucosos
abundantes, opresion que disminuye despues de la espectoracion; esputos
rojizos, cefalalgia, latidos en el pecho y en la cabeza, sudores en la
frente, en las axilas, en el pecho; orinas encendidas y mas escasas;
estornudos frecuentes, coriza fluente, mucosidades nasales abundantes, 
veces cres, corrosivas, pero trasparentes. Disposicion al frio,
irritabilidad triste, abatimiento fsico, prurito y erupciones cutneas
algunas veces, en el borde de las alas de la nariz y en los labios,
ardor en la uretra  en la vulva.

Los nios dispuestos  irritaciones catarrales, son afectados con
frecuencia de lombrices, ascrides; las deposiciones son menos
digeridas, diarricas y ftidas.

Su eficacia no se limita  la mucosa bronquial, sino que se estiende 
la de los ojos, de la nariz y  las membranas serosas del pecho y del
abdmen. En estas ltimas, la afeccion es subaguda y se verifican
derrames puramente serosos en sus cavidades, por cuya razon la _escila_
se adapta  las hidropesas activas. En su esfera de accion, la
serosidad es el producto de la hiperemia de las serosas y no de la
estancacion de sangre en el tejido privado de tonicidad. Todo lo que se
ha escrito sobre las propiedades diurticas y sudorficas de este
medicamento, respecto al tratamiento de las hidropesas pasivas, se
refiere  hechos de curacion que pertenecen al perodo flegmsico del
derrame seroso, segun lo demuestran los efectos fisiolgicos de este
medicamento. La comparacion establecida con la _digital_ seria vlida si
descansase sobre la analoga de accion correspondiente al perodo
subagudo y en la secrecion exuberante de las membranas serosas; pero no
es as. Mas esto no impide emplear frecuentemente la _digital_ con la
_escila_, alternadas, no  ttulo de evacuante  espoliativa, es decir,
antiflogstica derivativa, sino porque obran electivamente, la primera
sobre la hiperemia con hipersecrecion serosa, y la segunda sobre la
tonicidad de la fibra debilitada generalmente  con tendencia 
debilitarse.

No omitirmos indicar la utilidad de la _escila_ en ciertas dispepsias
con languidez y frio incmodo habitual, cuando hay repugnancia para los
alimentos  hambre escesiva que con nada se satisface, diarrea y  veces
estreimiento, engrosamiento blando de las mucosas digestivas,
sensibilidad, tension, irritacion frecuente con sed viva; pero
especialmente cuando hay aumento de viscosidades filamentosas,
vomituriciones mucosas, mucosidades que ascienden hasta la faringe,
gusto inspido y deseo de bebidas cidas.

=Dsis.=--Las dsis de la _escila_ son las mismas que las indicadas para
la _zarzaparrilla_.




STANNUM (ESTAO).


 I.--Historia.

Nada nos han legado los antiguos sobre el uso teraputico del estao, y
h ya un siglo que se le ha empleado casi nicamente como vermfugo.
Alston ha sido el primero que le ha recomendado para la tnia; Sthal y
F. Hoffman le han preconizado contra la tisis pulmonal, el cncer, las
lceras srdidas. En varias farmacopeas se encuentran consignadas
distintas preparaciones del _estao_ que figuran como remedios para
estas enfermedades y la epilepsia, el histerismo, la leucorrea. A
Hahnemann debemos lo que se sabe de mas positivo de este medicamento;
pues Mr. Trousseau hace de l un simple antihelmntico.

El _estao_ metlico convenientemente dividido por trituraciones
sucesivas con azcar de leche, que favorece la division, es la
preparacion mas conocida y la que ha servido para formales y
concienzudas esperimentaciones. Es indudable que existen otras
preparaciones del _estao_ que tienen propiedades anlogas y quiz mas
importantes, pero son muy poco conocidas aun para que merezcan un lugar
en esta obra. Esceptuamos el _bi-cloruro de estao fumante_
recientemente esperimentado y que parece llamado  ocupar algun dia un
distinguido lugar en la materia mdica.


 II.--Efectos fisiolgicos.

La esfera de accion del _estao_ est claramente delineada: 1. por los
sntomas relativos al sistema nervioso de relacion por una parte, y al
del nutritivo por otra; 2. por la relacion  dependencia en que estn
todos estos sntomas de una accion mas especial de este medicamento
sobre los nervios de la vida orgnica y sus plexos mas aislados, como
los de los rganos de la generacion entre otros. Todos los efectos de
esta sustancia espresan su influencia astnica en el organismo, por la
mediacion del sistema nervioso ganglionar. En este sistema, pues, es
necesario buscar el punto de partida de las afecciones de los nervios
de relacion y de la alteracion de la plasticidad. Los dolores, los
espasmos, las lesiones de la sensibilidad conducen  la parlisis; las
congestiones  irritaciones  la prdida de la contractilidad de la
fibra,  las hipersecreciones y al estado colicuativo; y  su vez las
alteraciones profundas de la inervacion y de la nutricion reaccionan
sobre la circulacion cuyos sntomas corresponden  la fiebre hctica.

H aqu la sntesis de los estudios fisiolgicos del _estao_ y la clave
de sus indicaciones teraputicas. Generalmente hemos determinado las
relaciones de accion y de electividad de los medicamentos, por
caractres generales, con el objeto de que el lector pueda investigarlas
por s mismo. Respecto al _estao_, no es difcil apreciar que es
anlogo al _oro_ por su accion astnica sobre la fibra y su estado
crnico; por las hipersecreciones, al _sulfuro de cal_, la _pulsatila_;
por sus flujos colicuativos, al _arsnico_..... Este exmen de las
relaciones  analogas de los medicamentos es uno de los ejercicios mas
instructivos cuando se hace teniendo  la vista toda la patogenesia y
especializando los sntomas diferenciales; es un escelente mtodo para
estudiar  fondo la materia mdica, es decir, el orgen de nuestras
indicaciones, el fundamento del arte de curar, y el punto mas rido, el
mas difcil y descuidado hasta hoy, la parte, preciso es decirlo, mas
abandonada  los caprichos de la imaginacion y de los sistemas.

Las neuralgias propias del _estao_ son frecuentemente precedidas de una
especie de sobreescitacion del rgano; se agravan insensiblemente y
disminuyen del mismo modo; consisten en presiones, tiranteces, ardores
quemantes; el movimiento las agrava y aumenta la debilidad como si se
acabasen las fuerzas; los sntomas febriles y las secreciones exageradas
se alivian y disminuyen, al contrario, por la escitacion del movimiento.

Los espasmos se presentan por accesos, y consisten, ya en dolores de
calambre con saltos musculares  inquietudes en todo el cuerpo, ya en
convulsiones que se generalizan y simulan la epilepsia con una _aura_
interna, generalmente en el abdmen  en las partes genitales.

Los dolores y los espasmos no parten jams de los centros, sino de la
periferia. Esta marcha de la circunferencia  los centros es propia del
_estao_ para todos los fenmenos nerviosos y sanguneos, porque la
irritacion de las mucosas nace del mal estado de los tejidos y de las
alteraciones locales de la nutricion y de la inervacion, y cuya marcha
se verifica de los rganos esternos  los internos. Del mismo modo las
afecciones paralticas tienen su orgen en las ltimas ramificaciones de
los nervios, en las estremidades de las pulpas nerviosas. Los sntomas
febriles, en fin, parten de las estremidades de los vasos capilares
esparcidos en los tejidos profundamente afectados; la fiebre hctica
toma su orgen en la alteracion de la trama orgnica y en las prdidas
de la economa procedentes de las flegmorragias, de los sudores,
diarreas colicuativas.

A los sntomas de exaltacion nerviosa acompaan los de escitacion
sangunea, que dependen como aquellos, del eretismo que se desarrolla en
la economa por el movimiento de descomposicion mucosa y purulenta que
se verifica en la inmensa superficie de las mucosas. Los sistemas
nervioso y sanguneo, escitados por este trabajo, solo toman parte para
acelerar la terminacion fatal: circulando la sangre con mas viveza,
aumenta las prdidas en los rganos afectados, el pulmon, los
intestinos, la vagina; y las escitaciones venreas producen necesidades
cuyo cumplimiento concluye de aniquilar las pocas fuerzas que restan. Es
probable que la exaltacion del apetito venreo sea algunas veces causado
por un aumento de secrecion  tambien por una espermatorrea.

El estado moral y fsico est en armona con lo que acabamos de indicar,
como se ve por lo siguiente: angustia y melancola que disponen al
llanto, taciturnidad, desaliento, hipocondra, mal humor, acceso de
clera. Abatimiento fsico y moral, temblor, ansiedades musculares,
pesadez, fatiga estremada aun con solo hablar, marasmo escesivo, ardor
quemante en las manos y los pis, y en sus palmas y plantas, con
hinchazon frecuente, horripilaciones y calofros que recorren el cuerpo;
calor ardiente insoportable; pulso pequeo y acelerado, sudores
matinales, nocturnos en estremo debilitantes, deposiciones con tenesmo,
y este suele  veces impedir aquellas, diarrea mucosa; leucorrea
abundante con diminucion de fuerzas; espectoracion mucosa, verdosa,
purulenta, muy abundante.


 III.--Efectos teraputicos.

Las indicaciones teraputicas del _estao_ completarn el conocimiento
del conjunto de sus efectos. Se ha usado muy poco este medicamento en
las neuralgias, si se esceptan los dolores con traccion, que aumentan y
disminuyen lentamente. El _estao_ cuenta entre sus efectos, dolores que
mas bien se refieren  afecciones paralticas y  contracciones de los
msculos  de los tendones. Ha sido muy til en diversas afecciones
espasmdicas y paralticas: 1. la histeria con leucorrea continua y
debilitante, presion uterina como una contraccion, tension dolorosa en
el ombligo, espasmos abdominales, alivio por la presion, sensacion de
tumefaccion en la garganta, salivacion, dificultad para hablar; 2. las
convulsiones eclmpsicas que se reproducen con frecuencia, la epilepsia,
especialmente en personas aniquiladas por prdidas leucorricas 
diarricas, y en los nios en la poca de la denticion, cuando la salida
de cada diente desarrolla accesos espasmdicos y que la nutricion se
disminuye. Sin embargo, los mdicos alemanes que mas han usado el
_estao_, no le creen bastante anlogo  la constitucion del nio, lo
cual es exacto hasta cierto punto, pues supone la perfeccion  la
evolucion completa del sistema nervioso, casi como en el _arsnico_ y en
oposicion al _carbonato de cal_; 3. el asma hmedo con bronquitis
flegmorrgica; 4. la hipocondra con espasmos, saltos musculares,
alivio por la marcha, desaliento y sudores nocturnos; 5. ciertas
hemiplegias y parlisis con flujos colicuativos, como por ejemplo
sudores nocturnos rebeldes y angustiosos.

El _estao_ domina la teraputica de las afecciones de las membranas
mucosas, cuando hay estancacion, plenitud, debilidad nerviosa, aumento
de las secreciones mucosa y purulenta en los puntos que han padecido
irritaciones frecuentes; tal es el catarro flegmorrgico y la tisis
mucosa y larngea, el catarro crnico de la vejiga con aumento de moco 
de pus, pero no de sustancias viscosas. Estas afecciones se refieren
principalmente  los viejos. El _estao_, por ltimo, es el medicamento
importante en todas las edades, _positis ponendis_. El _azufre_, el
_slice_, la _pulsatila_, el _carbonato de cal_, el _subcarbonato de
potasa_, son sus anlogos, segun la edad de la persona y la cronicidad
de la enfermedad. El _yodo_ y el _mercurio_ son mas adecuados para el
tratamiento de la leucorrea propia de _estao_; el _sulfuro de cal_, el
_yodo_, el _fsforo_, el _slice_ son los mas anlogos en la laringitis
purulenta.

De los buenos resultados obtenidos con el _estao_ en ciertos casos, se
deduce que las superficies mucosas poco estensas, tales como la de la
nariz, la del ojo, la del oido, son el sitio, mas bien que de
secreciones moco-purulentas, de un engrosamiento con sequedad y aun
ulceraciones: de estas observaciones resulta que se le puede administrar
en la ozena con romadizo y sequedad, en la disecea con tintineo y
obstruccion, en oftalmas secas con prurito y escozor quemante, dolor
tractivo, estremecimientos de los prpados y convulsiones del ojo.
Ninguna de estas afecciones carece de un estado de caquexia con
debilitacion por secreciones escesivas anteriores, las cuales producen
el estado de sequedad y de eretismo de estas partes, as como las que se
efectan por superficies estensas,  por la existencia simultnea de
sudores colicuativos, producen el estado de sequedad y de eretismo de
estas partes.

El _estao_ es tanto mas til en los sudores de los tsicos, cuanto mas
indicado est en la fiebre hctica y en las prdidas que se verifican
por el pulmon y la mucosa bronquial. Las diarreas crnicas con marasmo y
con atona del intestino que se distiende por los gases son tambien del
dominio del _estao_, as como la gastralgia atnica con calambres,
vomituriciones pituitosas  de alimentos, grande lentitud de las
digestiones, indigestiones frecuentes con gusto  huevos podridos,
aliento ftido. Se curan, en fin, con el _estao_ las afecciones
verminosas con palidez, caquexia, abundancia de viscosidades  diarrea,
lombrices, ascrides, y aun la tnia, afecciones todas que se modifican
muy bien con este medicamento, en atencion  la modificacion que el
mismo induce en el estado caquctico y en la afeccion de las membranas
mucosas y de la inervacion, y porque disipa la gastro-atona y los
fenmenos nerviosos y convulsivos que dependen del mal estado de las
mucosas y de la presencia de las lombrices y aun de la tnia en las vas
digestivas.

=Dsis.=--Pueden tener aplicacion todas las dsis desde algunos
centgramos de la primera trituracion hasta unas gotas de la
dcimaoctava dilucion. Sern preferibles las trituraciones,  la dsis
de 2  3 decgramos, en los casos de caquexia  de una afeccion rebelde
con poca irritabilidad. Estas mismas dsis son tambien las mas
convenientes en afecciones de las membranas mucosas y en la
helmintasis, pudiendo repetirlas cada veinticuatro horas. En la mayora
de los dems casos se recurrir  atenuaciones mas elevadas.




STAPHYSAGRIA (ESTAFISAGRIA).


 I.--Historia.

Esta planta es de la familia de las ranunculceas, _Juss._--De la
poliandria triginia, _Linn._--La parte medicinal es la semilla, y el
polvo de esta se ha usado y todava se emplea esteriormente contra
ciertos parsitos que se anidan en el organismo. Los antiguos la creian
conveniente para escitar el vmito, la salivacion y para calmar la
odontalgia. Mucho distan estos datos, intiles en general, para
determinar las indicaciones especiales que corresponden  esta
sustancia.


 II.--Efectos fisiolgicos.

Consignarmos primeramente que la _estafisagria_ tiene relaciones de
analoga con los sistemas linftico y nervioso de la vida orgnica, y
que los efectos que prueban esta analoga son astnicos, profundos y
durables, que atacan  los vasos y gnglios linfticos, los capilares y
las membranas mucosas  los linfticos y venosos, los tejidos blancos, y
particularmente la piel, el periostio y los huesos. Pero aparte de su
esfera de accion vegetativa y de los tejidos, la _estafisagria_ no tiene
el mismo carcter de fijeza en sus efectos, que siempre son
hipostenizantes,  con tendencia  la astenia al menos, y aun cuando la
circulacion haya tomado parte, siempre espresan esta tendencia por
circunstancias de agravacion  de mejora caractersticas.

En el sistema nervioso los dolores son mas bien errticos que fijos:
consisten en lancinaciones, tracciones dislacerantes, calambres
dolorosos; el frio, el tacto, el movimiento les agravan, y con el calor
y el reposo se alivian. Conste, sin embargo, que los vrtigos, la
sensacion de ardor quemante y los fenmenos congestivos se agravan, por
el contrario, con el reposo y se alivian por el movimiento. Las
afecciones de la cabeza estn siempre acompaadas de pesadez, vrtigos 
de un movimiento de dilatacion dolorosa de dentro afuera. Hay tambien
dolores en otras cavidades; esperimentndose, adems, ya plenitud, ya
debilidad interior.

En los dolores de los miembros hay sensacion de debilidad, de torpeza.
Se observan rayos luminosos oscuros  chispas en el campo de la vision,
una aurola alrededor de la luz, sensibilidad dolorosa en todos los
miembros. Las lesiones de la sensibilidad estn siempre acompaadas de
una afeccion herptica  escrofulosa, visible  no; unas veces hay
prurito, rubicundeces como de sabaones, tumefacciones articulares,
gangliones, fornculos, erupciones herpticas, piel enfermiza; otras,
escozor en los ojos, lagrimeo, formacion de legaas, irritacion de las
mucosas del oido, nariz, rganos gnito-urinarios, estado escorbtico de
la enca; en otras varias, todas estas formas herpticas han
desaparecido mas  menos completamente y tienden  reproducirse.

Los fenmenos febriles proceden siempre de un estado caquctico; no son
dirigidos por la fuerza nerviosa, ni sostenidos y encaminados  una
crsis favorable: consisten en calofros y horripilaciones aun por la
noche, paroxismos febriles compuestos de frio, calor escesivo en la piel
con pinchazos y ardores en las mucosas esternas, calor quemante tan solo
en los pis y manos, sudores fciles, nocturnos, parciales, con
especialidad en la frente y generalmente frios. Agregarmos que la
fiebre afecta  veces un tipo intermitente, que el sueo es inquieto,
alterado por ensueos incmodos, despertndose sobresaltado, sueo no
reparador,  por lo menos sintiendo despues agitaciones musculares,
sensacion de contusion, bostezos, movimientos congestivos en la cabeza y
en el pecho.

El corazon es el punto de una especie de pltora tumultuosa con
enardecimiento de la sangre, calor en los hipocondrios, palpitaciones,
temblor al menor movimiento,  despues de dormir y de tomar un alimento
cualquiera, y asimismo por un trabajo intelectual. El estado moral sin
comentarios, consiste en humor hipocondraco, preocupaciones tristes,
debilidad de la memoria, instabilidad de las ideas, errores de
imaginacion, ansiedad procedente con principalidad de la rectitud de la
voluntad en oposicion con la impotencia de los sentidos, errores y
estravos de la imaginacion, de todo lo cual resulta cierta
susceptibilidad, despecho y mal humor.

Los sntomas del sistema linftico, cutneo, mucoso son: prurito,
hormigueo, erupciones miliares crnicas, gangliones pruritosos, dartros
escamosos, infartos de los gnglios, fornculos repetidos, lceras con
punzadas; sensacion quemante  prurito que acompaa  la mayora de las
afecciones cutneas, pelculas furfurceas abundantes en el cuero
cabelludo, favus  prurito y exudacion ftida, inflamacion del borde
libre de los prpados, flujo muco-purulento en los ngulos de los ojos,
prurito y escozor de la conjuntiva, erupcion detrs de las orejas y en
la nariz, ulceracion en la misma, coriza fluente, costras y lceras en
los labios, tumefaccion de los mismos, induraciones y escrescencias en
las encas, palidez, blancura, ulceracion de estas, aflojamiento y
cries de los dientes, estado escorbtico de la boca, tialismo, saliva
sanguinolenta, tumefaccion de las amgdalas, dispepsia, espulsion de
gases, colitis; irritacion de la mucosa gnito-urinaria con prurito,
ardores quemantes, escrescencias, sensibilidad aumentada, poluciones
frecuentes, flujo prosttico en el acto de defecar, sntomas de
laringitis, tos y esputos purulentos, dolor de ulceracion en el pecho,
opresiones, contracciones, ansiedad.

Una de las particularidades de los sntomas de la _estafisagria_ es la
de aparecer  agravarse despues de un acceso de clera  una viva
indignacion,  de la irascibilidad sostenida por contrariedades; las
emociones dan lugar  calambres en la base del pecho, palpitaciones,
debilidad en el estmago, inercia paraltica de un lado del cuerpo.

El estado moral ya espresado y los sntomas siguientes son
circunstancias favorables  la accion teraputica de este medicamento:
piel enfermiza y que la menor causa la hace supurar, cara macilenta,
ojos hundidos rodeados de un crculo azulado, inflamacion de los huesos
 cries, tumefacciones peristicas  articulares, accesos de
desvanecimiento, disecea, obturacion de la nariz, alteracion de la
vista, debilidad de la palabra, prdida del apetito,  hambre
insaciable, inercia, calambres, estremecimiento en las estremidades, con
debilidad de las inferiores.


 III.--Efectos teraputicos.

=A.= _Fiebres._--La _estafisagria_ est indicada en estados febriles con
entorpecimiento general, diminucion de la calorificacion, estincion
lenta de las fuerzas vitales, sin ataxia propiamente dicha. El perodo
de decrecimiento de ciertas fiebres mucosas est mas especialmente en
este caso; lo mismo sucede con algunas eruptivas, con la prpura
hemorrgica y con las fiebres intermitentes caracterizadas por la falta
del estadio del calor.

=B.= _Oftalma. Ozena. Afecciones uterinas._--Las irritaciones subagudas,
venosas  escrofulosas de las membranas mucosas reclaman este
medicamento en algunos de los casos siguientes: 1. en la oftalma con
escrescencias mucosas de la conjuntiva,  rubicundez oscura, dolores
profundos, lgrimas cres, legaas.

2. La ozena y las irritaciones de la membrana pituitaria con
mucosidades y materias purulentas, estriadas de sangre,  rojizas;
ulceraciones, afecciones poliposas de la nariz.

3. Leucorrea acre, aftas muy pruritosas  quemantes, engrosamiento de
la membrana mucosa, escrescencias poliposas, infarto, ulceracion 
induracion del cuello de la matriz con reglas anticipadas, deseos
erticos. La _estafisagria_ es indispensable cuando reconocen por causa
los escesos de la Venus  el onamismo, si hay hipocondra  sntomas de
histeria,  bien si las personas sometidas por mucho tiempo  las
emociones penosas del pesar con despecho  irascibilidad, estn
debilitadas, caqucticas. Los medicamentos anlogos  _estafisagria_ en
estos casos son: el _fsforo_, el _mezereum_, la _thuya_, el
_arsnico_....., los que, en union de _estafisagria_, son  veces
escelentes paliativos de los dolores propios del escirro  el cncer del
tero.

=C.= _Afeccion escorbtica. Gastropatas. Congestiones._--La
_estafisagria_ es muy til en las aftas de la boca, y especialmente en
el muguet grave, con tendencia crnica, y afeccion escorbtica en la
boca con hemorragia fcil de las encas, fungosidades y ulceraciones,
saliva sanguinolenta, hinchazon de la cara. Este medicamento goza en
este caso de cierta especificidad.

Reclaman tambien este medicamento algunas afecciones del estmago; las
digestiones lentas, el gusto ptrido, la salivacion, la inercia del
intestino, la cefalalgia  aturdimiento contnuo de la cabeza, las
orinas escasas y sucias, la inapetencia  bulimia, diarrea debilitante,
y las congestiones  stasis venosos abdominales, torcicos  ceflicos,
producidos  sostenidos por pesares profundos que irritan
incesantemente, y cuando hay sntomas de irritacion de una parte dada de
las mucosas, mal estado de la boca  de los rganos digestivos.

=D.= _Hipocondra. Histerismo. Artritis._--Entre las afecciones del
sistema nervioso que la _estafisagria_ puede curar, estn la hipocondra
y el histerismo que tienen su punto de partida en los rganos sexuales y
que son debidos  escesos libidinosos, cuyas consecuencias profundamente
debilitantes se adaptan tan bien  este medicamento, como las neurosis
causadas por emociones morales enervantes, por escitaciones que parten
del interior, como la indignacion y aun el pesar mal soportados. Este
medicamento es absolutamente eficaz en la tristeza y la melancola
hipocondraca.

Es tambien til en los dolores artrticos y los accesos de la gota
escitados por escesos venreos, en las odontalgias y neuralgias que se
desarrollan en medio de movimientos congestivos producidos por la
clera,  procedentes de las preocupaciones del pesar y de las emociones
del sensualismo en personas de constitucion deteriorada: estas
afecciones se agravan con el frio y se alivian con la calma y
resignacion. Los calambres, tanto internos como esternos, que tienen el
mismo orgen, ceden indistintamente con _estafisagria_  _coloquntida_,
y en todos los casos son estos dos medicamentos antdotos recprocos.

=E.= _Caquexias y lesiones escrofulosas._--La _estafisagria_ est poco
usada en la escrfula simple. Es conveniente en la caquexia escrofulosa
con diminucion del calor animal, aniquilamiento, sensacion como de
cansancio y fatiga al despertar, calor como por bocanadas muy incmodas
con palpitaciones. Tambien lo es en los tumores blancos articulares, en
las partes esponjosas y articulares de los huesos, en las induraciones
linfticas con ulceraciones sucias y dolores tensivos, en ciertas
inflamaciones gangrenosas de las estremidades por apagamiento lento de
la vitalidad  infartos blancos y dolorosos.

=F.= _Afecciones herpticas, sicsicas._--Las afecciones cutneas del
dominio de la _estafisagria_ son: 1. algunas erupciones miliares
crnicas, ciertas costras lcteas serpiginosas con exudacion abundante y
ftida, herpes flictenides generales con vastas escoriaciones,
supuracion y exudacion abundante, y prurito general, la tia hmeda,
pruritosa con gangliones y nudosidades linfticas en el cuello.

2. La _estafisagria_, despues del _arsnico_, es el medicamento mas
til en las lceras y los herpes fagednicos  corrosivos, y tambien en
los sicsicos; es muy eficaz en las vegetaciones y escrescencias
carnosas que se desarrollan en los tejidos corroidos  en vas de
destruccion. Posee igualmente una accion curativa notable en ciertas
erupciones forunculosas y tuberculosas, y aun sicsicas, de las
membranas mucosas. Se la emplea con buen resultado en la scosis
ficiforme y los condilomas de la boca, del ano y de las partes
genitales, seguidas  no de sfilis degenerada; se adapta mejor  las
escrescencias gruesas, rojas y exudantes, semejantes  la frambuesa; el
_cido aztico_ es en estos casos tan activo como la _estafisagria_.
Este medicamento, sin embargo, ha curado condilomas que se habian
resistido  la _thuya_, al _cido ntrico_, al _licopodio_, al _azufre_
y otros agentes curativos.

=Dsis.=--La _estafisagria_ se usa  las mismas dsis que el _acnito_, el
_clchico_, la _thuya_..., y  veces es til emplearla simultneamente
al esterior en lociones sobre las lceras, herpes, etc.,  la dsis de
una parte de la tintura para diez de agua comun.




SULPHUR (AZUFRE).


 I.--Historia.

El _azufre_ es uno de los medicamentos conocidos desde los mas remotos
tiempos y cuyo uso est mas generalizado, y por consiguiente del que mas
se ha abusado. Lo que mas admira desde luego en el exmen de los
trabajos  que ha dado lugar, es la incertidumbre que reina sobre su
accion electiva y sus verdaderas propiedades dinmicas. Se le ha
convertido en espectorante, estomacal, sudorfico, tnico, escitante,
fundente, resolutivo, laxante; cada autor, en fin, ha creido ver una faz
de curabilidad, cuando no se ha atenido  su accion mecnica y qumica.
Basta considerar las indicaciones que hoy llena en ciertas aguas
minerales sulfurosas, para convencerse de la oscuridad que reina, no
solo en cuanto  sus propiedades, sino en su posologia, puesto que es
raro el autor que indica las dsis con las que se obtienen los efectos
discrsicos, y que confunden generalmente el retroceso de un herpe bajo
la influencia del _azufre_  ciertas dsis con su curacion  su
metstasis por dsis sumamente dbiles.

Debemos  los trabajos de Hahnemann y  los de varios mdicos que
tambien se han dedicado al progreso de la materia mdica, el conocer la
grande esfera de accion del _azufre_. Aun les debemos ms, pues al
describir los efectos fisiolgicos han trazado la patologia de las
enfermedades crnicas, como Hahnemann lo ha hecho de la ditesis
herptica, universalmente reconocida hoy[24] como la mas comun, la mas
general, y que poseemos en el _azufre_ el medicamento que mejor
corresponde  la misma en todas sus manifestaciones.

Siendo tan numerosos los hechos y tantos los documentos que debemos
analizar, esperimentamos cierto embarazo, mas principalmente en el
estudio del _azufre_ que en el de otros medicamentos, para dar  esta
obra el rden y claridad que la parte prctica de nuestra esposicion
exige, y para no faltar  la concision que nos hemos propuesto observar.

Antes de pasar adelante creemos conveniente sentar un principio mas 
menos esplcitamente admitido hoy, que est basado en la mas rigorosa
observacion de los hechos. Este principio consiste en que as como se ha
reconocido en la sfilis tres y aun cuatro perodos, que constituyen la
srie de sus evoluciones en el organismo, del mismo modo es preciso
establecer para el herpetismo los perodos primario, secundario,
terciario y aun cuaternario, segun que la afeccion herptica se fija en
la piel (herpes primario), que invade las membranas mucosas (herpes
secundario), que se estiende  los vasos y gnglios linfticos
(terciario),  que ataca  los rganos parenquimatosos y constituye las
lesiones orgnicas (herpes cuaternario): estas diversas manifestaciones
del herpetismo corresponden  la electividad del _azufre_ y  la
evolucion completa de su accion en el organismo.


 II.--Efectos fisiolgicos.

Los efectos del _azufre_ se espresan en toda la economa y tienen algo,
en cierto modo, de todas las enfermedades. Su accion electiva afecta al
sistema capilar arterial y venoso, lo cual le da una esfera de accion
universal y bastante precisa sin embargo, con un carcter de eretismo
en el que domina la irritabilidad del rbol circulatorio.

Bajo la influencia del _azufre_ parece que el organismo est sometido 
un trabajo de descomposicion lenta, en el que, acelerado el processus
plstico por la irritabilidad del sistema nervioso y de la circulacion
arterial, gasta las fuerzas de la vida orgnica. Este movimiento
molecular exagerado lleva  la esfera nutritiva materiales alterados que
aceleran la marcha de la caquexia.

Todos los sntomas, as fsicos como morales, espresan el modo de obrar
del _azufre_, en lo cual difiere muy poco de otros medicamentos, como el
_mercurio_ por ejemplo. Pero as como este obra con preferencia en el
sistema linftico y la plasticidad, dando lugar  los derrames serosos,
infartos pasivos, erosion de los tejidos y la disolucion de los
elementos orgnicos, el _azufre_ ataca directamente los fenmenos de la
vida vegetativa por la irritabilidad nerviosa y sangunea, resultando el
eretismo y la persistencia de la plasticidad y de la nutricion aun en
medio de las mas grandes desorganizaciones.

El _azufre_ es  las afecciones crnicas lo que el _acnito_  las
agudas, y en los lmites de esta comparacion es preciso armonizar el
eretismo y la inflamacion. La cronicidad y la profundidad de la afeccion
forman la sntesis del _azufre_; la agudeza, la menor estension del mal
y la corta duracion de accion constituyen la del _acnito_. Pero ni este
ni aquel tienen el carcter deletreo del _arsnico_, ni la versatilidad
de la _manzanilla_.

El _azufre_ conviene  todas las constituciones,  todos los
temperamentos,  todas las edades, con la circunstancia, que ejerce
tanta mayor influencia en el organismo, cuanto mas manifiesta es la
ditesis herptica en uno de sus perodos primario, secundario..., y que
es mas anlogo  las constituciones escrofulosas irritables,  los
temperamentos bilioso, venoso  linftico-nervioso, sometidos 
enfermedades rebeldes, en personas sanguneas  linfticas aniquiladas 
marasmdicas. Tambien corresponde comunmente  afecciones que se agravan
por la tarde y por la noche, al aire libre y con el calor de la cama,
alivindose con el de la habitacion y con el movimiento; pero en las
lesiones de la sensibilidad influyen menos estas circunstancias.

Este medicamento es el que mas prudencia exige para emplearle en el
tratamiento de las afecciones crnicas inflamatorias con eretismo, sobre
todo en la lesion del pulmon. Nunca sern bastante dbiles las dsis en
casos de esta especie, puesto que se trata de obtener un efecto especial
y electivo, desprovisto cuanto sea posible de la accion irritativa sobre
el sistema arterial. El _azufre_, mejor que ningun otro medicamento,
puede despertar la receptividad medicinal en el organismo, apagada al
parecer por la frecuente repeticion de las dsis; ninguno mejor que l
escita el sistema sanguneo y la sensibilidad, y desarrolla, en el curso
de una enfermedad crnica estacionaria y astnica, una recrudescencia de
los fenmenos de reaccion,  algun sntoma antiguo que la d mas
importancia  fin de establecer un tratamiento sobre bases mas seguras,
y poder elegir medicamentos que se adapten mejor, tanto al fondo como 
la forma de la afeccion. Esta particularidad del _azufre_ le hace
aplicable  las enfermedades crnicas poco conocidas y mal determinadas,
porque generalmente reproduce algunos sntomas de la afeccion primitiva
latente, cuya aparicion facilita la eleccion de un medicamento mas
apropiado.

El _mercurio_ y el _opio_ tienen, como el _azufre_, el privilegio de
escitar la vitalidad; pero este es mas apto que aquellos para despertar
la irritabilidad fibrilar en los vasos capilares absorbentes y
exhalantes. El _opio_ desenvuelve mas particularmente la actividad del
sistema nervioso de la vida de relacion, mientras que el _azufre_
estimula la accion del sistema circulatorio arterial y venoso.

La accion directa del _azufre_ sobre este sistema es escitante; pero en
la discrsica, la escitacion se fija en algun rgano cuya testura est
alterada,  por lo menos mas particularmente afectado, y la astenia que
se desenvuelve en el organismo, se oscurece de cuando en cuando por la
escitacion local que tiende  generalizarse, resultando recrudescencias,
movimientos febriles  fluxionarios, neuralgias de forma intermitente.

El _azufre_ corresponde por su accion electiva  irritativa sobre el
sistema capilar arterial y venoso, al herpetismo cutneo, mucoso,
linftico y parenquimatoso, y esta indicacion se comprueba aun mejor:
1. por su accion alternativa de dentro afuera,  del esterior al
interior, es decir, de la piel  las mucosas y otros rganos y
_vice-versa_; 2. por su influencia directa en los rganos provistos de
vasos capilares sanguneos,  lo que es lo mismo, en todos los rganos,
esceptuando los tejidos seo y fibroso, sobre los cuales, en efecto, su
accion es nula  muy poco pronunciada; 3. por sus manifestaciones
cutneas constituyendo una ditesis aguda y aun crnica, anloga  la
herptica por sus vesculas, sus granos, su prurito, sus rubicundeces y
sus diversas erupciones acompaadas siempre de sntomas de irritacion
sangunea.

Todo esto da al _azufre_ el carcter de medicamento por escelencia de la
ditesis herptica y del herpes, tanto en sus diversas formas, como en
su existencia _in potentia_  latente, y en las trasformaciones mas
remotas; de suerte que rara es la enfermedad crnica en cuyo tratamiento
no preste el _azufre_ su poderoso auxilio, ya como medicamento que se
adapta  los sntomas de estas enfermedades, ya considerado como
antiherptico.

Para presentar el cuadro de los sntomas esenciales del _azufre_, seria
menester reproducir los que caracterizan una multitud de enfermedades
crnicas; son, pues, muy numerosos y representan afecciones asmticas,
tisiformes, flegmorrgicas, hemoticas, hemorrgicas, mucosas,
nerviosas, linfticas, escrofulosas, venosas, lesiones orgnicas,
enfermedades cutneas, caquexias, fiebres; pero todas tienen el carcter
irritativo debido  la sobreescitacion de los capilares arteriales y
venosos; la mayor parte, por no decir todas, esperimentan
recrudescencias febriles, y aun cuando se fijen en el sistema linftico
 venoso, hay dolor, rubicundez, eretismo local por lo menos. Los
infartos escrofulosos no corresponden por lo mismo  este medicamento,
si no presentan estos caractres y aun la ulceracion; en fin, las
afecciones puras de los huesos, de los ligamentos y tejidos blancos
correspondern  su esfera de accion, siempre que haya inflamacion
crnica con eretismo, y cuando la sangre arterial se estienda  los
capilares linfticos  venosos.

Para evitar repeticiones, completarmos los detalles relativos  la
accion fisiolgica del _azufre_ con sus efectos teraputicos.


 III.--Efectos teraputicos.

=A.= _Afecciones febriles._--Los efectos curativos del azufre en las
afecciones febriles son anlogos  sus efectos fisiolgicos. Estas
afecciones dependen siempre, ya de una lesion orgnica, de una fluxion
herptica,  de un exantema, ya de una alteracion de los lquidos 
slidos que sobreviene en el curso de una fiebre esencial. En todos
estos casos la fiebre es mas bien insidiosa que intensa. La fiebre
hctica  subaguda de este gnero es ertica, generalmente remitente,
alguna vez intermitente, siempre irregular en sus estadios; el frio es
angustioso, el enfermo muy sensible  la impresion del aire esterior, el
calor acre y seco. El sudor se presenta generalmente en el momento en
que el sueo produce la laxitud, y calma la irritabilidad de la fibra.
Esta calma y este sudor son sin embargo, por regla general, parciales 
desigualmente repartidos por lo menos. El sudor es cido y de olor agrio
y acre. Sucede asimismo que tanto los calofros como el calor y el sudor
existen simultneamente, pero en distintas partes del cuerpo. Las
exacerbaciones nocturnas se presentan con calor incmodo y con
alternativas de frio, calor y sudores parciales. El calor est
acompaado de rubicundeces, especialmente en la cara y partes provistas
de muchos nervios,  en relacion simptica con los rganos esenciales.
Las palmas de las manos y plantas de los pis son, bajo este punto de
vista, las partes en las que el frio, calor y sudor se espresan con mas
intensidad, prueba evidente de que existe una lesion profunda y una
grande irritabilidad.

El _azufre_ interviene en una fiebre subaguda cualquiera, cuando el
enfermo padece  ha tenido alguna flogosis subaguda, una neuralgia, una
congestion, aunque solo sea hemorroidal, una erupcion, siempre que estos
accidentes se presenten con frecuencia bajo una  otra forma, 
cambiando de sitio, segun las estaciones y las evoluciones de la
actividad vital en los diversos rganos, en las grandes pocas
fisiolgicas de la existencia, como por ejemplo cuando  las costras
serpiginosas, las adenitis... de la infancia, suceden los dartros, las
oftalmas... de una edad avanzada; y cuando mas tarde aun, las
laringitis, las hemicrneas... reemplazan  las gastritis, las
hemorrides, las leucorreas...  los infartos del hgado y catarros de
la vejiga..... en fin, cuando, en todas las edades, pero en diversas
estaciones, se manifiestan fluxiones, fornculos, epistaxis, neurosis,
erisipelas...

Toda fiebre, aunque sea grave, exantemtica  no, que en el perodo
eruptivo  de decrecimiento se hace estacionaria con un eretismo y
sequedad que aniquilan las fuerzas del enfermo, reclama el uso del
_azufre_, que para mayor seguridad puede alternarse con el _acnito_. Se
administra igualmente el _azufre_ en el curso de una fiebre para escitar
la reaccion  reanimar una erupcion que languidece y para impedir la
insensibilidad del organismo  la accion de los medicamentos mas
apropiados, lo cual ocurre especialmente en ciertas fiebres mucosas 
catarrales subagudas, y en aquellas en que el sistema nervioso ha
sufrido un violento ataque que le mantiene sumido en la astenia, como
sucede en las fiebres nerviosas y algunas eruptivas; en estos casos,
pues, el _azufre_ es apto para moderar la violencia de la erupcion,
sobre todo en la viruela, en el perodo de supuracion, en cuyo caso el
_azufre_ dispone al organismo para la accion del _mercurio_. Tambien se
le ha usado como preservativo del sarampion, y sus sntomas no
contrarian ciertamente esta medicacion.

=B.= _Afecciones de los bronquios, del pulmon y de las pleuras._--El
_azufre_ est indicado en las afecciones del pulmon y de los bronquios
por muchos de sus sntomas. En la neumona de curso no muy agudo, el
_azufre_ guarda un trmino medio entre la _brionia_ y el _fsforo_.
Corresponde adems por su accion, cuando la hepatizacion y exudacion
serosa y aun plstica han llegado  su apogeo y empiezan  perder el
carcter de agudeza. La indicacion del _azufre_ exige un eretismo, un
resto de irritacion sangunea que no requiere el _fsforo_ y que es
insuficiente para _brionia_. El _azufre_ es tanto mas til cuanto mas se
dirige su accion al tejido celular y  la red capilar de los rganos
parenquimatosos y de los tejidos de estensa superficie, y cuanto mas
altera esta accion el processus plstico y mas escita  los vasos
capilares en el sentido de las trasformaciones orgnicas que tienden 
la reabsorcion de la exudacion y  la desinfartacion de los tejidos.

Es tambien muy conveniente en la pleuresa, en la que se presentan los
calofros en la poca en que la fiebre parece estacionarse, y cuando el
organismo empieza  reaccionar sobre los productos de la inflamacion. En
general, todos los derrames en las pleuras, en el peritneo y otras
membranas serosas, ya lquidos, ya seudo-membranosos, reclaman por un
momento el uso del _azufre_ antes que haya desaparecido la agudeza, y
generalmente  la vez  antes que el _sulfuro de cal_.

=C.= _Afecciones flegmsicas, congestiones venosas._--La accion especial
del _azufre_ en los folculos sebceos de las mucosas le constituye en
un medicamento utilsimo y frecuentemente indicado en las flogosis
subagudas de las membranas mucosas con irritacion  eretismo; tales son,
segun lo hemos observado, las bronquitis subagudas  crnicas con
exacerbacion, la tisis mucosa, el catarro vesical... No es menos eficaz
en las flegmasas del tejido celular y de los rganos parenquimatosos,
cuando la irritabilidad local y la hiperemia han aglomerado la sangre
arterial en vasos capilares contiguos y continuos, de los que est
escluida en el estado fisiolgico, precisndose para esto que la
inflamacion prolongue su duracion, pero conservando, sin embargo, parte
de la agudeza y de la irritabilidad.

El _azufre_, en fin, conviene en toda afeccion flegmsica y febril de
carcter ertico, ya tenga una marcha lenta,  que no conduzca
francamente  una erupcion,  una fluxion,  ya que cuando la afeccion
llegue al perodo de supuracion, de exudacion  secrecion, termine por
induracion  por flujo de pus, por derrames serosos  abundantes
secreciones mucosas, pero conservando siempre en estos casos cierta
irritacion sangunea general  local.

Segun los datos que dejamos sentados, fcilmente se puede deducir que el
_azufre_ est indicado: 1. en la diarrea crnica irritativa y con
atona profunda,--doble indicacion que puede llenarse con dsis mas 
menos dbiles,--as como en la lientera, en el estreimiento sobre todo
hemorroidal, en la uretritis antigua  gota militar con flujo seroso y
sin dolor; la _thuya_ es muy til despues del _azufre_;

2. En todos los flujos mucosos y moco-purulentos, sea cual quiera el
sitio;

3. En muchas hipersecreciones  secreciones alteradas  anormales, cuya
etiologa es oscura y su causa indeterminada; en el sudor de los pis y
de las axilas, en la capa grasienta de los cabellos, de las palmas de
las manos  de la piel de la barba, y aun en la secrecion oleaginosa de
todo el cuerpo,  simplemente en el sudor general  local con aumento de
calor y marasmo;

4. En la irritacion de las hemorrides, despues de la _nuez vmica_, y
en la mayor parte de las hemorragias con eretismo, tales como la
hematuria, epistaxis... y aun la misma menstruacion escesiva 
anticipada, as como tambien en la supresion de la misma por atona
anmica  escrofulosa;

5. En las congestiones ceflicas, pulmonales, abdominales, hepticas...
cuando las hemorrides son la _pars mandans_, en personas irritables 
sanguneas.

=D.= _Caquexias._--La ditesis herptica juega en todas las indicaciones
del _azufre_, ya en sus transformaciones  en sus perodos secundario 
terciario, ya cuando es evidente, visible, esterna, con formas
irrecusables  sntomas claramente indicadores. Estas afecciones son
crnicas, y en su estado general se percibe un deterioro debido al
predominio del movimiento eliminador sobre el constitutivo de los
rganos, lo cual esplica la indicacion del _azufre_ en la ditesis
clortica, anmica, para la cual es anloga la _sal marina_; en la
ditesis escrofulosa con toda clase de afecciones, como oftalma, tabes
mesentrica, raquitismo, erupciones, lceras, diarrea y otros flujos
mucosos y purulentos, y en todas las ditesis en que se observe lo
siguiente: 1. enflaquecimiento con eretismo general y flojedad en las
mucosas con abundante secrecion de mucosidades  de pus, y algunas veces
edema y derrames serosos con sequedad y eretismo de las superficies
mucosas; 2. grande susceptibilidad al aire frio y al viento, y
facilidad  acatarrarse y contraer dolores reumticos; 3. erupciones,
manchas rojas, afecciones glandulares; 4. apetito pronunciado y
reparacion insuficiente de los elementos orgnicos.

El _azufre_ basta por si solo para curar  veces las afecciones que se
desarrollan en estas circunstancias con un carcter herptico: por
ejemplo, inflamaciones subirritativas del ojo, cuyas partes todas estn
alteradas por su accion profunda y duradera. Pero ya en las oftalmas,
ya en cualquiera afeccion de este gnero, se le alterna frecuentemente
con el _acnito_, la _manzanilla_, y administrndose antes que el
_azufre_, el _carbonato de cal_, el _slice_...; pero insistiendo
despues cuanto convenga en el medicamento de que tratamos, y repitiendo
las dsis tanto mas, cuanto mas diste el enfermo de la primera edad.

El _azufre_, en fin, cuando se le usa con constancia y  dsis
convenientes  la edad del enfermo, temperamento  ndole de la dolencia
que se trata de combatir, produce curaciones que intilmente se trataria
de obtener con muchos medicamentos. No es el _azufre_ el medicamento
mas apto para estimular el sistema capilar, aumentar el movimiento
nutritivo y escitar la eliminacion de los elementos constitutivos de los
tejidos y de los jugos nutritivos? En esto consiste el predominio de su
influencia en el corazon y capilares sanguneos; de que pueda disipar
los stasis y la inercia venosa y linftica, siempre que la existencia
de lesiones orgnicas graves no contraindiquen su uso  inspiren temores
fundados de que se estiendan y agraven.

Ya lo hemos dicho; pero la importancia del objeto merece que repitamos
que se cambia en general muy pronto de medicamento en el curso de un
tratamiento. Pero volviendo  nuestro asunto, hubiramos debido indicar
el gran nmero de afecciones crnicas, desde la catarata hasta la
cries, para llenar cumplidamente la esposicion de las que exigen el uso
del _azufre_, ya por su electividad, como por la analoga de sus efectos
con el herpetismo. Mas proseguirmos tan solo la enumeracion de las mas
cardinales y que sirven como de tipo para el uso del _azufre_ en otras
del mismo gnero.

=E.= _Afecciones nerviosas y neurlgicas._--Las neuroses, las neuralgias y
las parlisis propias del _azufre_ reconocen por causa el herpetismo,
una metstasis dartrosa, una erupcion abortada, una ditesis herptica
hereditaria. Siempre que los antecedentes  los sntomas existentes
conduzcan al mdico  formar este diagnstico etiolgico, es necesario
administrar el _azufre_, aparte de los medicamentos mas especialmente
indicados: 1. en las afecciones convulsivas crnicas, en la coqueluche
rebelde, en el histerismo y los accesos epileptiformes; 2. en la
hipocondra, en diversas manas religiosas y filosficas, en la
enajenacion mental  consecuencia de falsas crsis de las fiebres
nerviosas,  de los escesos en el estudio; 3. en la gota crnica, sobre
todo irregular, con violento eretismo local, rubicundez y tension, 
atona profunda y sobreescitacion nerviosa cerebral  general; 4. en
los dolores reumticos de la cabeza, de los dientes, de los miembros; en
las afecciones reumticas de las articulaciones de las vsceras y de las
membranas serosas; 5. en el asma y toda afeccion asmtica; 6. en
enfermedades neuro-astnicas y en ciertos casos de atrofia muscular,
especialmente en los nios. La ciencia reconoce hoy y la clnica h ya
mucho tiempo que tiene establecidas las relaciones de todas las
afecciones de este gnero con las erupciones cutneas y el herpes mucoso
 secundario.

=F.= _Afecciones cutneas._--Si se divide  los exantemas crnicos en tres
clases segun la parte de los tegumentos que afectan,  sea el epidrmis,
el drmis y el cuerpo mucoso de Malpigio, el _azufre_ est indicado en
todas, porque reune en sus efectos sobre el sistema cutneo los de
todos los medicamentos, ya consistan en el reblandecimiento, esfoliacion
 prdida de sustancia, ya en la induracion, granulacion, hipertrofia,
nueva formacion. Muchos medicamentos son, sin embargo, sus mejores
auxiliares, no solo para preparar las lesiones y los tejidos  su
accion, sino tambien para completarla  especializarla ms.

En las divisiones ordinarias de las afecciones cutneas, el _azufre_
corresponde  las formas vesiculosas y papulosas,  las erupciones
psricas  sarnosas, miliares  costrosas, en las manchas rojas,
hepticas y furfurceas, cuando en estas afecciones hay prurito
desagradable, con calor despues de rascarse. Este prurito ardiente, si
existe solo, mas violento por la noche y en la cama que por el dia,
reclama igualmente el _azufre_.

Entre las particularidades de los efectos del _azufre_ sobresalen
algunos que le hacen til: en la miliar y la urticaria, que afectan
completamente  un miembro con prurito y escoriaciones; en las costras
herpticas sobre una base inflamatoria, pruritosa y caliente,  que se
abren fcilmente; en las erupciones secas de la cabeza y del cuero
cabelludo; en la costra lctea serpiginosa, en las escoriaciones
epidrmicas de las palmas de las manos; en la pityriasis con alopecia;
en los herpes furfurceos con flctenas, en las grietas del pezon
despues de _rnica_, haya  no aurola eritematosa, y en las que tambien
juega el _grafito_; en el intertrigo, en los sabaones inflamados, en la
rubicundez de la nariz y otros stasis sanguneos cutneos con prurito y
calor; en las lceras con pus sanguinolento y seroso; en los empeines 
paos, obstruccion de los folculos sebceos en los que se acumula una
materia caseiforme y cuya inflamacion produce un acn propio del
_grafito_; en los casos de sarna trasformada  inveterada con grande
prurito, cuando las vesculas aparecen en todas partes menos en las
manos, que se presentan en estaciones y en regiones orgnicas dadas, que
se ulceran frecuentemente, se cubren de costras y se complican con
fornculos saniosos; en el panadizo y otras inflamaciones tambien
erisipelatosas que se reproducen con frecuencia y alternan con orzuelos,
irritacion en la laringe, dolores reumticos.

H aqu, pues, el medicamento que ha podido considerrsele como una
panacea y un blsamo: espuestas quedan sus indicaciones, que con
sentimiento hemos reducido  tan corta estension. Alintanos la idea de
haber auxiliado al lector  fin de determinar su electividad y sus
propiedades, y de haberle puesto en disposicion de aprovechar su
patogenesia y los anlisis de sus efectos clnicos.

=Dsis.=--Las observaciones que dejamos ya hechas sobre las dsis, tienen
ahora una esplicacion particular. En general no existen razones bastante
satisfactorias para optar con preferencia por las pequeas  las
grandes. Es por consiguiente lgico y natural el recurrir  dsis tanto
mas dbiles cuanto mas apropiado sea el medicamento, puesto que tiende 
escitar la reaccion curativa en el sentido de las sinergias morbosas.
Las dsis mas fuertes deben reservarse para los casos en que las
indicaciones sean menos precisas, basadas mas bien en un conjunto de
fenmenos discrsicos  racionales, que, como espresion sinttica del
estado morboso, no se adaptan exactamente  los sntomas especiales
capaces de caracterizar mejor el diagnstico de la enfermedad y del
medicamento. La accion, pues, del _azufre_, caracterizada por el
eretismo en los fenmenos propios de su esfera activa, determinaria
especialmente, si coexistiese una lesion orgnica interna, un
incremento de irritabilidad insidiosa, funesta por lo mismo, si en estas
circunstancias no se le administrase  las dsis mas dbiles. No hay el
mismo peligro en los estados diatsicos sin lesion orgnica interna, ya
convenga tan solo al fondo herptico de la afeccion, ya se pretenda
estimular el sistema sanguneo, disipar la inercia y despertar alguna
manifestacion herptica.

Las tres primeras trituraciones y la tintura del _azufre_, hechas segun
lo preceptuado en la farmacopea hahnemanniana, son dsis suficientes
para muchas afecciones esternas, tales como dartros, lceras,
irritaciones eritematosas crnicas, y en la misma sarna; se administran
2  3 decgramos de la primera  la tercera trituracion, en tres 
cuatro dsis al dia,  bien de 2  20 gotas de la tintura por fracciones
de la misma manera. Las aplicaciones esteriores, aun en la sarna, no
deben pasar nunca de estas cantidades, ya en pomada con dos partes de la
tintura  de la primera trituracion para quince de manteca, ya en
lociones con dos partes de la tintura para diez  quince de agua pura.
Estas lociones repetidas tres  cuatro veces al dia, constituyen quiz
el mejor modo de tratar la sarna, dando al interior dsis como las que
se acaban de designar, y continuando el tratamiento por una decena de
dias. No ignoramos que se puede suprimir una erupcion sarnosa en menos
tiempo; pero la esperiencia prueba que estas supresiones no son
ordinariamente verdaderas curaciones. Se puede, en fin, espolvorear
ventajosamente las lceras srdidas, varicosas y ciertas lesiones
cutneas exudantes, con la segunda  tercera trituracion.

Las afecciones orgnicas internas del pulmon, del hgado..., con fiebre
hctica, exigen dsis mas dbiles; bastan algunos glbulos de la
trigsima atenuacion; y no es por lo general lo mejor repetirlas sin que
hayan pasado bastantes dias y aun semanas  veces, porque la accion del
_azufre_ se prolonga adems bastante en estos casos para permitir
intercalar algun otro medicamento durante el tiempo de su accion. El
organismo se escita algunas veces peligrosamente con la influencia de
las dsis fuertes; y lesiones, como las del pulmon por ejemplo, pueden
agravarse insidiosamente, mientras que con las dbiles se calma la
irritabilidad y la fiebre, obrando favorablemente en los tejidos
alterados. Las dsis medias de la sesta  la trigsima atenuacion son
preferibles en casos en que la irritabilidad es menor, y en las
afecciones cutneas, lesiones esternas, escrfulas, etc.

Insistiendo aun sobre este asunto, dirmos que no hay medicamento que
mas precise adaptar bien sus dsis al gnero de enfermedad,  su
intensidad y al temperamento del enfermo: todos los grados de la escala
posolgica son necesarios en el _azufre_, y todos tienen su oportunidad.
Solo deben usarse las dsis miasmticas, si as podemos espresarnos,
para no conmover el organismo y dar lugar  frecuentes agravaciones. El
azufre, en fin, es el mas relacionado con un gran nmero de enfermedades
y medicamentos, y el que tiene antdotos mas numerosos, sindolo l  su
vez de muchos medicamentos. Concluirmos con indicar el abuso que se
hace de ciertas aguas _sulfurosas_ como antdoto del _mercurio_, en
casos de sfilis tratados por grandes dsis del mismo, pues seria mas
racional el limitarse  dsis suficientes, pero no escesivas y
perjudiciales.




SULPHURIS ACIDUM (ACIDO SULFRICO).


 I.--Historia.

El _cido sulfrico_ es un medicamento que despues de habrsele usado
mucho en otro tiempo, como lo prueban los trabajos de Merat y
Delens[25], y las observaciones de Dippes, Sydenham, Haller, etc., est
hoy relegado  la limonada mineral preconizada contra el clico de
plomo. Adems del uso esterior que de l se hacia en el tratamiento de
las lceras atnicas, de los dartros; aparte de su aplicacion en
gargarismos  inyecciones en las aftas y lceras de la boca, ciertas
anginas, irritaciones aftosas en la vulva y vagina, se le prescribia
bajo la forma de elixir, agua de Rabel, etc., contra un gran nmero de
enfermedades agudas y crnicas, tales como fiebres inflamatorias,
intermitentes, exantemticas, malignas, ptridas en diversos perodos,
dndosele, en fin, el sobrenombre de antisptico. Se le empleaba tambien
en las neumonas, la tisis, los sudores colicuativos, hemorragias
pasivas, escorbuto, prpura hemorrgica, hidropesas, _delirium tremens_
de los borrachos, epilepsia, corea, diarrea y otros flujos mucosos,
reumatismo, artritis, sfilis, escrfula... Esto era mucho seguramente
para el _cido sulfrico_, y la desconfianza de los observadores mas
rgidos  mas ilustrados contribuyeron bastante al abandono de un
medicamento que debieron hallar ineficaz muchas veces.

Los contra-estimulistas que quieren que el _cido sulfrico_ sea un
hipostenizante vascular, olvidan sus sntomas especiales, y admiten que
las enfermedades en las que se manifiesta eficaz, son de naturaleza
hipostenizante, desde la epilepsia hasta el escorbuto, sin distinguir
los perodos de la enfermedad. Es curioso el ver que se obtienen de
repente, por las dsis elevadas, cuando hay tolerancia medicinal,
efectos realmente sedativos  hipostenizantes, sin que el organismo
pase, al menos sensiblemente, por la escitacion primordial que pertenece
 la casi universalidad de los medicamentos; adems estos efectos se
adaptan, si bien por casualidad y por las especialidades de su accion, 
un cierto nmero de enfermedades que son indudablemente de carcter
hipostnico, es decir, propias del _cido sulfrico_.


 II.--Efectos fisiolgicos.

En atencion  los datos cientficos y  las esperiencias de la escuela
hahnemanniana, preciso es reconocer que este medicamento tiene una
accion electiva sobre el sistema capilar venoso y sobre los nervios
ganglionares por los cuales obra tambien en los de relacion.

El _cido sulfrico_ es uno de los medicamentos mas francamente
hipostenizantes y que menos provocan la escitacion sangunea y nerviosa
en su primera influencia sobre el organismo. Los pocos sntomas febriles
no se refieren mas que  escitaciones erticas del sistema sanguneo de
aquel estado caquctico en que la nutricion es nula por la lentitud de
la inervacion ganglionar. El calor es mas bien sensacional que real, 
bien es efmero, aunque acre y de carcter nervioso; puesto que est
acompaado de palpitaciones, disnea, prurito en la piel y sed; el pulso
es pequeo y dbil; la impresion del aire esterior  del frio abate; se
presenta el sudor al menor movimiento, y se aumenta por la maana.

El sistema nervioso no est menos astnico: laxitud con sensacion de
debilidad, que hace vacilar en los movimientos, dolores dislacerantes
con sensacion de debilidad, calambres en los miembros, salto de
tendones, abatimiento melanclico, vrtigos acompaados de presion, de
pesadez, de debilidad  de vacilamiento en la cabeza. La odontalgia y
los dolores en general se agravan por el frio y se alivian con el calor;
el lado izquierdo del cuerpo es el mas particularmente afectado.

De su cuadro sintomtico se desprende claramente ser muy caracterstica
la debilidad y cierto estado que anuncia la descomposicion de la sangre;
se observan adems manchas rojas, lvidas, de mas  menos grandor, sobre
la superficie del cuerpo; sabaones, hinchazones edematosas,
escoriaciones, lceras ptridas, hemorragias, hemorrides, irritaciones
de los ojos, tumefaccion, ulceracion de las encas que sangran  la
menor presion, salivacion, espectoracion sanguinolenta, aftas en la
boca, sntomas de irritacion en todas las mucosas; alteracion del gusto,
hambre escesiva con gastralgia y pirosis, y aun vmitos despues de
haberla satisfecho; sensibilidad en el epigastrio y abdmen, clicos,
deposiciones diarricas, sanguinolentas, diarrea ptrida, orinas
mucosas, sanguinolentas  que se descomponen  poco tiempo de la
miccion; escitacion venrea producida por la irritacion de la mucosa
vaginal con reglas escesivas, anticipadas; leucorrea acre, quemante,
sanguinolenta; espermatorrea sin sensacion voluptuosa; sntomas de
laringitis, espectoracion de sangre, opresion, debilidad de los rganos
respiratorios, palpitaciones y dolores lancinantes en el corazon.


 III.--Efectos teraputicos.

Por sus relaciones con los sistemas venoso y ganglionar, este
medicamento afecta particularmente los rganos de la nutricion y las
membranas mucosas, y modifica con especialidad las fuerzas plsticas.
Est indicado con preferencia: 1. en las lesiones de la sensibilidad y
de la contractilidad; neuralgias, dolores reumticos y artrticos,
debilidad paraltica, calambres, convulsiones, cuando estos sntomas son
el resultado de la caquexia correspondiente  su electividad y  su
astenia particular; 2. en las congestiones venosas y hemorragias, aun
las uterinas y hemorroidales dependientes de la insuficiencia de accion
arterial y nerviosa,  debidas al stasis venoso, que generalmente tiene
su _pars mandans_ en los movimientos fluxionarios del tero  de las
hemorrides en lo que concierne  la hemoptisis; 3. en las flogoses
subagudas de los bronquios, del tubo intestinal, de los rganos
gnito-urinarios, de los ojos, de la nariz y de la piel, pero que tienen
un carcter anmico, con prurito, sequedad en su principio, ardor y
flujo de mucosidades serosas, cres, cidas, mal elaboradas y que
tienden  la putridez desde que son segregadas,  con aftas y lceras
sensibles, sangrantes, aunque plidas y de mal aspecto; rubicundeces, en
fin, como de equmosis  sabaones, fornculos aplanados y dolorosos.

Las indicaciones que mas particularmente puede llenar el cido sulfrico
son las siguientes: 1. en las fiebres ardientes en sugetos
cacoqumicos, cuando hay sed viva, pulsaciones en las sienes y sequedad
de la boca. As como el _acnito_ es el antiflogstico de las personas
sanguneas, el _cido sulfrico_ es el antiflogstico de los
cacoqumicos, de los temperamentos venosos, de las constituciones
aniquiladas, de los escrofulosos, de los afectados de hemorrides y
debilitados por las prdidas repetidas de sangre, de los febricitantes,
en fin, sometidos  accesos de fiebre violenta con diversos flujos
mucosos  serosos, mal estado de los rganos digestivos  infarto del
bazo, del hgado, de los gnglios, aun con usion ictrica.

2. En las hemorragias pasivas y aun en las ptridas, por ejemplo las
que se presentan en el ltimo perodo de las fiebres nerviosas graves, y
cuando la sangre sale de las superficies atnicas de las mucosas
congestionadas y de las lceras. Los _cidos aztico_, _clorhdrico_,
_fosfrico_ y _sulfrico_ son anlogos, en estos casos, en sus
indicaciones, que solo varian por algunos sntomas que se apreciarn
despues de haber leido las pginas consagradas  cada uno de ellos.

3. En la gastro-atona con secrecion aumentada de las mucosidades
gstricas  intestinales, plenitud venosa y entorpecimiento en la
circulacion de la vena porta.

4. En la gastro-enteritis y el muguet de los nios despues de _borax_ y
casi con las mismas indicaciones: vientre flojo, deposiciones amarillas,
espumosas y como cortadas en pedacitos, borborigmos, fiebre escasa,
pulso pequeo, palidez y tristeza.

5. En el ltimo perodo de algunas fiebres mucosas y catarrales, en
simples corizas y bronquitis, en personas plidas y polisrcicas, muy
dispuestas  padecimientos de larga duracion por su disposicion
orgnica, y caracterizados por flujos mucosos, aftas, y por la sensacion
de corrosion.

6. En la esterilidad por esceso de flujo catamenial en mujeres
dbiles.

7. En las convulsiones epileptiformes de personas exnimes, sobre todo
en la edad adulta; en los calambres musculares y el clico saturnino,
con tal que las personas no sean irritables; en las hernias de los nios
de testura blanda: en estos casos es preferible el _cido sulfrico_ al
_licopodio_, al _azufre_ y aun  la _nuez vmica_.

El _cido sulfrico_ est ciertamente muy olvidado,  pesar de que su
esfera de accion no es menor que la del _cido aztico_. Si este es de
grande importancia como antimercurial, el _cido sulfrico_, por el
_azufre_ que entra en su composicion, es mas eficaz contra el herpes;
pero el herpes secundario  mucoso, como lo prueban sus efectos
fisiolgicos que le hacen  propsito para tratar con xito el muguet,
las aftas con ligeras escoriaciones laterales, en las irritaciones
crnicas y pruritosas de las membranas mucosas y de las grietas de los
labios. Ultimamente, no deja de ser til en el tratamiento de algunas
afecciones cutneas con prurito general, manchas rojizas, pruritosas,
placas lvidas y azuladas, escoriaciones espontneas cubiertas con
costras amarillas, sabaones, erupciones secas en las manos y entre los
dedos de las mismas.

=Dsis.=--Las dsis y modo de administracion son las mismas que para el
_cido clorhdrico_.




THUYA OCCIDENTALIS (TUYA OCCIDENTAL).


 I.--Historia.

La _tuya occidental_  _del Canad_ es un rbol de la familia de las
conferas, _Juss._--De la monoecia monadelfia, _Linn._--Aun ignorariamos
probablemente que Boerhaave y algunos mdicos ingleses y americanos se
han ocupado de la _thuya_ del Canad, si Hahnemann no se hubiera
propuesto recoger todos los hechos conocidos sobre el uso de esta
sustancia, particularmente en la hidropesa y en los dolores
indeterminados de los miembros. A Hahnemann nicamente debe la
teraputica esta preciosa adquisicion: sus trabajos sobre la _thuya_
forman parte de la historia de la scosis  de los condilomas, afeccion
especial que este hombre incansable ha sometido el primero  la
observacion regular y  un tratamiento especfico en el que este
medicamento entra como uno de sus primeros agentes.

Pero antes de todo dirmos algo sobre la scosis. La definicion que se
ha dado de esta palabra[26] se aplica  la mentagra; pero en la palabra
_fic_[27] se halla la definicion que da Celso de la scosis, que dice
consiste en escrescencias carnosas, situadas comunmente en los lmites
de las mucosas y de la piel, y que degeneran  veces en lceras.

Se presenta la scosis con tanta frecuencia  consecuencia de la
sfilis, que ha dado lugar  confundir estos dos vrus. Hahnemann quiere
que se les distinga, pero no ha dado los caractres diferenciales. En
una memoria del doctor Petroz sobre la scosis, se halla lo siguiente:
Toda especie de tumor que se forma debajo del epidrmis, en el espesor
del drmis, en el tejido papilar y la sustancia gris de Malpigio, debe
considerarse como un producto de la scosis, cuando no reconoce por
causa la viruela  el vrus sifiltico: cuando este existe, la formacion
de la escrescencia es debida  la complicacion de la sfilis con la
scosis.

Las producciones sicsicas son elevaciones del epidrmis  del epitelio
por las papilas hipertrofiadas y situadas sobre un punto endurecido por
una inflamacion crnica y que sobreviene ordinariamente  consecuencia
de un golpe, de una compresion, de un araazo.

Las formas varian segun la testura de la parte en que se sitan, y
tambien probablemente, segun que la escrescencia es puramente sicsica,
 mezclada con el vrus sifiltico, el herpetismo..... En la piel
presenta mas bien el aspecto de verrugas; en las mucosas, partes
sexuales, mrgen del ano, en el borde del ojo y de los labios, tiene una
forma mas carnosa, mas blanda, confundindose por lo mismo con el grano
canceroso. Las verrugas ficiformes  pedunculadas, los condilomas, las
vegetaciones llamadas crestas de gallo y coliflores, son manifestaciones
de la scosis.

Se divide, pues, esta afeccion en aguda, crnica y sifiltica: esta
ltima variedad no tiene signo caracterstico,  menos que no se acepte
por tal su aparicion con los fenmenos primitivos de la sfilis: los
resultados del tratamiento prueban su naturaleza.

La scosis aguda consiste especialmente en un grano duro por lo general,
cnico y rubicundo que degenera  veces en lcera corrosiva de fondo
grisceo, bordes duros y elevados; se sienten punzadas durante el
trabajo de la degeneracion; el grano se pone muy dolorido y se forma la
lcera: en estos casos es frecuente la fiebre. Algunas veces la
escrescencia verrugosa, ficiforme, lisa  indolente, se hiende  abre
con  sin dolor, y se divide en varios lbulos.

La scosis crnica constituye las vegetaciones que hemos enumerado, y
se presenta con preferencia hcia los cuarenta aos.

Se puede admitir con Boeninghausen, como signo de la scosis
hereditaria y de la indicacion de la _thuya_, dos sntomas que despues
enumerarmos entre sus efectos fisiolgicos, y son el abultamiento de la
pulpa en la punta de los dedos, as de las manos como de los pis.

La distincion que acabamos de establecer, segun el parecer de algunos
autores y la observacion de los hechos, no escluye, en concepto de
otros, la idea de que la scosis es siempre de orgen sifiltico.
Conveniente es, sin embargo, indicar, sin pretender resolver la
cuestion, que el caballo y el perro padecen frecuentemente la scosis;
todo el mundo conoce esta afeccion de la boca en el perro, que se
estiende en pocos dias  toda la cavidad y la llena de vegetaciones. La
_thuya_ es el especfico, porque las hace desaparecer rpidamente, sin
necesidad del fuego ni de los custicos, y sin la escision: estas
operaciones, en ltimo resultado, favorecen la reproduccion de las
escrescencias sicsicas, y aun hacen que sean mas numerosas.
Desarrollndose, pues, la scosis del caballo y del perro sin sfilis y
sin fenmenos mistos, tienden  establecer que esta afeccion es
independiente de la sfilis.

Las vegetaciones poliposas son quizs una forma de la scosis, as como
tambien se ha dado el mismo orgen  la zona, la viruela, y  ciertas
lceras que se presentan en el drmis. Creemos por lo menos que teniendo
la _thuya_ una poderosa accion electiva sobre el drmis, obra muy
favorablemente en ciertas lesiones de esta parte.

Otros varios medicamentos tienen una accion anloga  la _thuya_, en
cuanto  las diversas vegetaciones ficiformes, como son: el _cido
aztico_, el _licopodio_, el _carbonato de cal_, el _slice_, el
_bismuto_, la _sabina_; aun indicarmos, respecto  las escrescencias en
general y ciertos plipos, el _fsforo_, el _causticum_, la _dulcamara_,
el _antimonio_, el _acetato de cobre_, el _teucrium marum_, la
_artemisa_.

En resmen, el tratamiento de las vegetaciones y otras escrescencias de
este gnero, as como las terribles lceras que suceden  ciertos
_ficus_, granos y condilomas, es una de las mas bellas conquistas de la
teraputica moderna; conquista que debemos  Hahnemann, quien, si bien
ha sido muy esclusivo al atribuir  la _thuya_ una especificidad que no
tiene, puesto que hay necesidad de recurrir en muchos casos al _cido
ntrico_, al _licopodio_ y otros medicamentos; es una verdad, que la
_thuya_ obra con tanta mas eficacia cuanto mas independiente es la
vegetacion de cualquier otro vrus, que se desarrolla sobre las mucosas
en los puntos prximos  la piel, y que presenta una forma pedunculada,
lisa, de color rojizo y de consistencia mas bien blanda que dura. Esto
no quiere decir que este medicamento no tenga mayores indicaciones en
ciertos granos sicsicos en la piel, con forma pedunculada y tambien
verrugosa, pero siempre lisa y con cierta rubicundez.


 II.--Efectos fisiolgicos y teraputicos.

Est perfectamente demostrado que la _thuya_ posee una accion especial
sobre el drmis, y aun sobre todas las partes de la superficie cutnea,
sin que su influencia se lmite por eso  este sistema. Ofrece en el
conjunto de sus sntomas, ya una escitacion sangunea muy marcada y
fenmenos de irritacion de las membranas mucosas, ya la astenia y la
alteracion de la nutricion; presenta, en fin, neuralgias que se
refieren, tanto al perodo hiperestnico, como al hipostnico, y que
consisten en dolores variados, ya esenciales, ya sintomticos de las
neuralgias reumticas, la hemicrnea, los tics dolorosos, el clavo
histrico.

Las afecciones febriles y flegmsicas propias de la _thuya_ estn aun
mal definidas, y la clnica posee pocos hechos al efecto, si se
esceptan algunos casos de fiebre intermitente  remitente, y mas bien
fiebres catarrales en las que predominan los calofros. La _thuya_,
adems, es eficaz en el romadizo rebelde, el coriza, ciertas oftalmas,
estomatitis, uretritis, cuando las mucosas estn tumefactas  presentan
algunos puntos de las mismas como hipertrofiados, desarrollo
estraordinario del sistema vascular, sensibilidad aumentada, flujo
seroso, mucoso y aun purulento.

Su indicacion se estiende hasta la leucorrea serosa y gonorrea subaguda;
al coriza con flujo acuoso, romadizo, estado escrofuloso,  la ozena
misma;  la catarata seguida de oftalma con qumosis, tubrculos
mucosos de la conjuntiva, flujo sero-mucoso. El _azufre_ es un buen
auxiliar, y debe insistirse en estos dos medicamentos administrados uno
despues de otro  alternndolos.

Es til tambien la _thuya_ en la gonorrea con escrescencias, en los
condilomas exudantes, en los chancros con vegetaciones carnosas; en
cuyas tres indicaciones es insuficiente el _cido ntrico_, y en las que
la _thuya_ puede jugar sola  alternada con l.

Este medicamento es el remedio por escelencia de los tubrculos mucosos,
de las vegetaciones pedunculadas  de base ancha, lisas con  sin
irritacion de la mucosa colindante, en el ano,  en otros puntos. El
_licopodio_ es su anlogo en estos casos. Sabemos que el _cido aztico_
corresponde mejor  las vegetaciones mltiples, granuladas, exudantes y
sangrantes; pero tambien hemos espresado ya que la escision no es una
prctica racional.

Las aftas repetidas  mltiples de fondo plido, con bordes irregulares
y sensibles situadas sobre mucosas irritadas, corresponden  la _thuya_.
En los chancros serpiginosos que se curan por un lado para estenderse
por otro, y en las escoriaciones del prepucio y de la vagina con
exudacion serosa  purulenta, se debe alternar el _cido ntrico_ con la
_thuya_, si las preparaciones mercuriales no tienen ya indicacion,  si
agravan el padecimiento.

La accion especial de la _thuya_ sobre la piel inclina  emplearle con
xito en la viruela, y algunos prcticos opinan, fundados en los hechos,
que es el medicamento importante, si no especfico, y aun el
preservativo. Se la ha dado, como al _mercurio_, la propiedad de impedir
las cicatrices indelebles de las pstulas de la viruela, administrndola
hcia el fin del perodo de supuracion.

Se presentan ocasiones con frecuencia de emplear la _thuya_ en algunas
afecciones cutneas, las siflides especialmente, con preferencia en las
formas pustulosas, el acn, la mentagra, ciertos sabaones, en manchas
de un rojo oscuro, y en la rubicundez de la caparrosa en la nariz, los
labios y el menton. Esta rubicundez se diferencia de las otras
afecciones anlogas, por la sensacion de calor y algunas punzadas,
principalmente por la tarde y noche, por la disposicion  la tumefaccion
roja y caliente de los dedos de pis y manos, del pabellon de la oreja,
de las alas de la nariz, por la facilidad  abultarse, las venas y por
la sensibilidad general de la piel.

Esta disposicion de las venas, el sudor en las partes genitales, en las
manos y en los pis; la existencia anterior de nudosidades en la cara,
las manchas rojizas, los granos verrugosos y las escrescencias son
circunstancias que pueden caracterizar las neuralgias propias de la
_thuya_; se observa tambien efervescencia sangunea, pulsaciones
arteriales, chasquido en las articulaciones, preferencia marcada 
afectarse, el lado izquierdo, la agravacion por la noche, con el calor y
el movimiento, y que los fenmenos de la circulacion se exacerban, por
el contrario, con el reposo.

Pretenden algunos que las muchas neuralgias que la _thuya_ puede curar,
son de orgen sicsico, as como ciertos dolores reumticos le tienen
gonorrico, sifiltico..., lo cual es aun problemtico y que la prctica
aclarar algun dia; mas sea de esto lo que quiera, la _thuya_ no es el
nico medicamento que se dirige  la causa mas bien que al sntoma; pero
es una verdad prctica, que cura en efecto ciertas neuralgias,
manifestacion de una ditesis sicsica, y que la aparicion de las
escrescencias es precedida frecuentemente de neuralgias reumticas, y
que se manifiestan muchas veces despues de la escision de aquellas,  de
la espontnea presentacion de las vegetaciones sicsicas.

La hemicrnea, que consiste en un dolor como de clavo histrico,  que
por lo menos ocupa un punto limitado hcia las suturas, con conmociones
vivas y como golpes de dolor, que se alivia inclinando la cabeza hacia
atrs, est en relacion con los efectos de la _thuya_.

Merece sin duda que se la use mas en las neuralgias histricas,  parte
de las reputadas esenciales, y en ciertos casos de ninfomana, 
consecuencia del onanismo, con temblor de los miembros,
estremecimientos, sudores y calores frecuentes, movimientos congestivos
en la cabeza y en el pecho. Hay vrtigos y sensacion como de embriaguez,
oscurecimiento de la vista, incomodidades en la cabeza por la maana,
lancinaciones en las sienes, malestar y endolorimiento  dislaceracion
en el occipucio, encendimiento de la cara en momentos dados, sobre todo
por la maana al despertar; en el pecho: opresion, agitacion y sensacion
de hinchazon, violentas palpitaciones y sensibilidad dolorosa del
corazon.

Las neuralgias propias de la _thuya_ son generalmente tirantes y
lancinantes, como por sacudidas  circunscriptas  puntos limitados,
rara vez son fijas, ocupan los msculos  las articulaciones, que dan
chasquidos con el movimiento de estension. Atacan mas comunmente  las
personas adultas, que sudan estraordinariamente en las junturas, que
tienen las venas superficiales muy pronunciadas, la piel laxa y muy
porosa, con granos, nudosidades y ciertas escrescencias  vegetaciones
adquiridas  congnitas.

Si nos fuera dable esponer algunos resultados de nuestra prctica,
agregariamos que la _thuya_ es eficaz en ciertas laringitis,
incontinencias de orina, catarro crnico de la nariz, tortcolis,
cefalalgia sorda, rebelde  insomnio. Pero preferimos terminar este
captulo, haciendo observar que cuando se emplee la _thuya_ en
escrescencias y otras afecciones esteriores, debe usarse esterior 
interiormente en tintura poco diluida. Unas veces son ineficaces las
dsis fuertes para el interior, en otras, sucede lo contrario; es uno de
los medicamentos mas difciles de dosificar; pero, repetimos, que es
una de las mas preciosas adquisiciones de la teraputica, aun cuando
limitase su uso  las escrescencias y vegetaciones, mal tratadas hasta
hoy por la escision, en atencion  la facilidad de reproducirse y
multiplicarse, por la influencia del grmen  ditesis, que no puede
desconocerse sin inconvenientes.

=Dsis.=--Las dsis de la _thuya_ para el interior son las mismas que las
indicadas en el _acnito_, _carbonato de cal_..... Se la emplea
generalmente en solucion, en la proporcion de una parte de la tintura
para una  dos de agua pura, tocando con ella las vegetaciones varias
veces al dia con un pincel. Se puede aplicar en pomada en algunas
lceras, compuesta con diez partes de enjundia y una de tintura, dndola
simultneamente al interior.




VALERIANA OFFICINALIS (VALERIANA).


 I.--Historia.

Se hace la tintura con la raiz fresca. Es de la familia de las
dipsceas, de _Juss._--De la triandria monoginia, _Linn._--Tambien se la
llama _pequea valeriana_.

Fundados en numerosos documentos antiguos y modernos, bien podemos
afirmar, as de este medicamento como de otros muchos, que los trabajos
de Hahnemann y sus discpulos, que nos han servido de gua en nuestras
propias esperiencias y aplicaciones clnicas, son altamente preferibles.

Los antiguos han recomendado escesivamente la _valeriana_: en la
hemicrnea, parlisis, amenorrea, pleuresa, fiebres intermitentes,
ptridas y nerviosas, el tifus. Tissot exageraba de tal manera la
eficacia de este medicamento, que creia incurable toda convulsion que
se resistiese  su uso, como si todas las convulsiones tuviesen un mismo
carcter y reconociesen una misma causa. Bouteille confiaba tanto en la
_valeriana_ que la proponia como profilctica de la hidrofobia. El
profesor Trousseau hace de ella el medicamento esencial del histerismo.
Giacomini es mas moderado, pero sin atender, segun su costumbre,  las
especialidades y  la accion electiva del medicamento; creia  la
_valeriana_ un hipostenizante vascular y espinal, ni mas ni menos que
como la _asaftida_, _rnica_, _zumaque venenoso_ y aun el _plomo_,
medicamentos que confunde en una accion general, aunque mas dbil en la
_valeriana_.


 II.--Efectos fisiolgicos y teraputicos.

Tomada la _valeriana_  dsis fuertes, desplega una accion intensa, pero
inconstante. Es indudable que las angustias, las palpitaciones, el
encendimiento de la cara, los vrtigos congestivos, los sudores, las
laxitudes espontneas, y la debilidad paraltica son efectos
perturbadores, de poca duracion, y casi intiles para basar en ellos las
indicaciones, como lo prueba suficientemente la clnica; y los hechos
son siempre mas elocuentes que las disertaciones y discursos.

Por los hechos y los sntomas que la esperimentacion fisiolgica revela,
la _valeriana_ tiene una accion electiva sobre los nervios espinales y
ganglionares, de la cual resultan: la tension y movilidad nerviosa,
congestion y calores fugaces, espasmos parciales, sensibilidad 
irritabilidad escesivas,  insensibilidad despues; desrden, en fin, de
la sensibilidad, y desarmona de la inervacion.

Pocos medicamentos habr que se adapten mejor que la _valeriana_  la
nerviosidad de las mujeres delicadas y de los nios escesivamente
sensibles y afectados por las lombrices; mas no corresponde  la
sobreimpresionabilidad de los sentidos y  la movilidad nerviosa,
elemento importante del histerismo, y por lo tanto en este mismo.

La _valeriana_ est asimismo contraindicada en la bola histrica, pero
no cuando solamente hay sensacion de calor que asciende del epigastrio 
del ombligo hasta la faringe, con nuseas casi siempre. Estas bocanadas
de calor ascendente son un sntoma caracterstico de su accion.

Altera la circulacion momentneamente; y sin embargo, se adapta con
exactitud  ciertas afecciones reumticas con fiebre subaguda, dolores
errticos numerosos, y sensacion de quebrantamiento y debilidad, 
ttulo de regulador del sistema nervioso.

Bajo este punto de vista tambien est indicada la _valeriana_ en las
fiebres nerviosas y tifodeas, cuando el pulso es pequeo y rpido, si
hay exaltacion de los sentidos de la vista y del oido al tacto, salto de
tendones sin constancia, inercia del sistema muscular, orinas
abundantes, bocanadas de calor que se elevan hcia la cabeza, erupcion
miliar algunas veces, delirio tranquilo que consiste en alucinaciones,
el enfermo se cree, por ejemplo, en el borde de la cama, para hacer
sitio  otro.

Se preferir igualmente la _valeriana_  cualquiera otro, en las fiebres
verminosas de los nios y en toda fiebre con predominio nervioso,
principalmente cuando hay palidez, ansiedades, palpitaciones de corazon,
estremecimientos musculares.

Agregarmos  estas indicaciones algunos datos tiles para el uso de la
_valeriana_ en el estado de nerviosidad  impresionabilidad de las
personas hipocondracas que duermen mal, que siempre tienen dolores,
procedentes de flatuosidades en su concepto, y de ciertas ideas que las
angustian; sienten con frecuencia hambre estraordinaria, con nuseas y
aun vmitos, deposiciones diarricas; por lo general las orinas son
abundantes y claras. Si bien la _valeriana_ no es capaz de curar
completamente estos padecimientos nerviosos, en cuanto  sus causas
diatsicas al menos, es sin embargo muy til y puede favorecer la
eleccion de medicamentos mas fundamentales, por las modificaciones que
induce en el estado general. Si, en fin, la importancia de la
_valeriana_ en el tratamiento del histerismo es inferior  la del
_elboro_ en las mismas circunstancias, el lector podr juzgar de la
riqueza teraputica que le ofrece la materia mdica, despues de haber
visto en esta obra un buen nmero de medicamentos eminentemente
antihistricos.

=Dsis.=--Las dsis de la _valeriana_ son las mismas que las ya indicadas
en otros medicamentos, que se administran en diversas atenuaciones  en
tintura.




VERATRUM ALBUM (ELBORO BLANCO).


 I.--Historia.

Esta planta es de la familia de las colchicceas, _Juss._--De la
poligamia monoecia, _Linn._--La raiz fresca es la parte usada, y se la
trata segun arte. Casi completamente abandonado este medicamento durante
muchos siglos, ha necesitado que Hahnemann,  quien tanto debe la
teraputica, le sacar del olvido  principios de actual. _Su
disertacion histrica y mdica sobre el elboro y el eleborismo de los
antiguos_[28], es un monumento de erudicion. El _elboro_ era el remedio
de todos los males graves y crnicos, pero sin fiebre. Acudian enfermos
en gran nmero, aun desde los pases mas remotos,  Anticyra, ciudad de
la Grecia, donde habia establecimientos dirigidos por mdicos que
sometian los enfermos al _eleborismo_, medicacion en estremo violenta.

Tambien se trataba de este modo la enagenacion mental, la melancola,
las neuralgias, los reumatismos, la gota, la epilepsia, los vrtigos y
las parlisis, la elefantiasis, las afecciones herpticas, los clculos,
la escrfula, la hipocondra, el cncer oculto. Hipcrates trataba el
clera de su tiempo, indgeno sin duda, con el _elboro_. Este herico
medicamento, en fin, caia al mismo tiempo que la Grecia sucumba ante la
grandeza absorbente de Roma; y en la edad media no se volvi  hablar de
l. Mas tarde se hizo alguna mencion indecisa. Se confundia, por lo
tanto, las diversas especies de _elboro_, hasta que Hahnemann, no
contento con dar  conocer la grande importancia que los antiguos dieron
 este medicamento, se entreg  numerosas esperimentaciones, que,
repetidas por algunos mdicos, los hechos las han confirmado altamente,
desde el clera asitico, hasta las neuralgias y toses convulsivas.


 II.--Efectos fisiolgicos.

El _elboro blanco_ tiene relaciones muy marcadas con el nervio vago y
sus ramificaciones. Esta accion sobre los nervios ganglionares es mas
limitada que la del _arsnico_; y si bien es tan intensa, tan
deprimente y tan rpidamente mortal en los casos de intoxicacion, es sin
embargo menos duradera y ataca menos profundamente la vida vegetativa,
porque no tiene la misma cronicidad, aunque aniquila prontamente la
nutricion y conduce  un rpido marasmo por abundantes evacuaciones. El
_elboro_ tiene algunas analogas especiales con el _arsnico_,
especialmente la de producir una inmensa debilidad que no guarda
proporcion con el estado morboso, y con ocasion de un sntoma
insignificante en cualquiera otra circunstancia, como, por ejemplo, una
deposicion, un coriza, una neuralgia, un calofro.... La _ipecacuana_ y
el _centeno de cornezuelo_ son anlogos en este sentido.

Afecciones espasmdicas viscerales, histeria, alteraciones nerviosas del
corazon y de la respiracion, desrdenes funcionales, tos convulsiva,
vmitos y diarrea espasmdicos y atxicos, estincion casi completa del
calor esterior, sudores frios, prdida repentina de las fuerzas
musculares, fiebres con sntomas nerviosos graves y curso rpido,
neuralgias por accesos que se elevan hasta la locura, accesos de
calambres, sensacion de quebrantamiento y adormecimiento de los
miembros, trismus de las mandbulas, accesos epileptiformes, sncopes
especialmente al moverse, marcha vacilante, marasmo general, piel
flcida y sin elasticidad, debilidad paraltica, agravacion de los
dolores con el frio, la humedad y el calor de la cama, desaparicion
paseando, reproduccion de los mismos generalmente por la maanita, h
aqu sntomas que recomiendan justamente al _elboro_ en muchas
afecciones graves. Aun especificarmos mas las indicaciones, consignando
otros sntomas particulares  cada afeccion.

La ingestion de agua agrava los vmitos del _elboro_; lo contrario
sucede en el _cobre_. Los vmitos del primero reaparecen al levantarse,
y se calman acostndose. Se desarrollan, en fin, como los sntomas
neurlgicos  espasmdicos, es decir, por accesos, pero precedidos de un
sentimiento de desesperacion y desaliento: sus calambres se alivian por
la presion. Cuando las dsis fuertes desarrollan el frio estremado, se
combaten eficazmente con el _alcanfor_; el adormecimiento letrgico y
las neuralgias, con el _caf_; el frio con ansiedad y congestion, calor
en la cabeza, con el _beleo_, etc.....

La _veratrina_, principio activo del _elboro_, ha producido por la
esperimentacion efectos anlogos  los del _arsnico_, lo cual ha
inducido  Pfaf  denominarle _arsnico vegetal_, ya por sus efectos
violentos y mortales aun  dsis moderadas, ya por la analoga de
algunos de los efectos de este alcalide con el _arsnico_. La
_veratrina_ desarrolla sntomas semejantes  los del _elboro_. Su
accion es la misma en el fondo.


 III.--Efectos teraputicos.

Ya estamos en el caso de precisar los indicaciones del _elboro_,
indicaciones todas que estn tan bien caracterizadas, que no ser quiz
posible hallar en la materia mdica medios de suplir  su eficacia: 1.
en el clera asitico y en el indgeno, en las grandes y rpidas
perturbaciones de las funciones digestivas, aun siendo el resultado de
una indigestion, pero que hay evacuaciones repetidas y mas  menos
numerosas por vmitos y diarrea; que la materia de estas evacuaciones es
acuosa, no elaborada, con grumos blancos que sobrenadan en el liquido,
carcter de las evacuaciones del clera confirmado; que hay palidez,
frio estremado en la piel que se pone trrea y flcida; los ojos estn
hundidos, rodeados de un crculo azulado, y se presentan calambres en
los msculos de las estremidades. El _elboro_ ha sido muy eficaz en las
simples diarreas de la colerina, que se presentan por la influencia de
la epidemia; innumerables observaciones comprueban, adems, su poder
preventivo del clera, ya se le administre solo, ya alternado con el
_cobre_, que tambien se adapta  la afeccion profunda del sistema
nervioso y mas particularmente  los calambres.

2. En ciertas afecciones febriles, generalmente rpidas 
intermitentes, en las que domina el frio, al esterior sobre todo, que el
calor solo se manifiesta en el interior, que la orina es oscura, y que
hay sudor frio en el tronco y en la frente. Los vmitos y las
deyecciones alvinas no harian mas que confirmar mas y mas la necesidad
del _elboro_. Hay aun fiebres atxicas y afecciones nerviosas graves,
con frio prolongado y violento, calor limitado  las vsceras, 
asimismo concentrado en la cabeza  en el pecho, y caracterizado, ya por
palpitaciones y angustia, ya, en el estmago  intestinos, por una
perturbacion profunda de la inervacion y deyecciones repetidas; por
sudores frios tan solo en la cabeza algunas veces; por espasmos
musculares  convulsiones generales; por dolores violentos  veces en un
punto de la columna vertebral  en otras partes, y por la falta de
deyecciones. En estos casos, puede preferirse el _alcanfor_ y ser su
accion tan prontamente til, si no hay evacuaciones  no dominan la
escena.

El _elboro_ facilita la evacuacion menstrual en mujeres frioleras,
cuando un frio glacial de las estremidades  de la piel en general
parece como que contiene el flujo catamenial. Este medicamento es
tambien muy til en ciertos vmitos de sangre, con mucho frio esterior,
acompaado de espasmos, de angustia, de palpitaciones y calor interior.
En anlogas circunstancias, es conveniente el _elboro_ en los vmitos
incoercibles del embarazo, en las convulsiones epileptiformes, en la
coqueluche, en el histerismo, en el asma; en los dos ltimos casos hay
sed y diarrea despues de comer; y en todas las indicaciones de este
medicamento se observa pulso pequeo y frecuente, casi estinguido 
veces; frio esterior, ronquera, sudores frios, debilidad muscular y
grande abatimiento, aun cuando la afeccion solo dure dos  tres dias:
emaciacion, ojos hundidos, piel fria, arrugada, sin elasticidad.

La tos seca y ronca con araamiento  cosquilleo en la faringe, sin
sntoma general notable, se cura  veces con el _elboro_, ya solo, ya
alternado con la _nuez vmica_  la _drosera_. Es igualmente eficaz en
la ozena con coriza seco y ligera hinchazon de la nariz con periostitis;
en algunas diarreas producidas por las bebidas frias; cefalalgias y
hemicrneas histricas con gran debilidad muscular; hambre escesiva en
los convalecientes; disposicion  desvanecerse despues de haber salido
de una enfermedad aguda, grave; dispepsia con vmito de los alimentos y
estreimiento rebelde,  solo este ltimo, en personas que siempre
tienen hambre y se sacian prontamente, en los hipocondracos y
maniticos.

En la hipocondra con estremada debilidad y angustia moral, y en la
hernia estrangulada, puede el _elboro_, ya que no curar, producir un
cambio que facilite la accion de otros medicamentos,  administrado 
grandes dsis, desarrollar una perturbacion favorable al desarrollo
consecutivo de sus efectos especiales, como se observa cuando se le usa
en ciertas manas con agitacion y delirio, en la locura esencial con
lubricidad, estreimiento, timpanitis, horripilacion y saltos
musculares. Es conveniente establecer la distincion en el estreimiento
y la diarrea del _elboro_, de que esta y los vmitos existen cuando el
cerebro no est afectado, mientras que el estreimiento exige que los
efectos del medicamento le hayan perturbado y se presente delirio,
alucinaciones,  que exista un estado de tension en el que el sistema
nervioso de relacion est como comprimido por neuralgias violentas, con
desesperacion. Estas neuralgias del _elboro_ se presentan por accesos,
son dislacerantes, y sus fenmenos generales son: postracion  sudor
frio, horripilaciones, ansiedad y palpitaciones de corazon; aunque hay
sensacion de frio, el calor de la cama les agrava. El _elboro_, en fin,
est mas indicado en los dolores de cabeza y cefleas con frio en el
vrtice,  con sensacion de frio y calor alternados, que en las
cefalalgias con calor, latidos y sntomas de congestion.

=Dsis.=--Deben preferirse en general las dsis mas dbiles, desde 2  3
gotas de la tintura hasta algunos glbulos de la tercera y dcimaoctava
atenuacion. Estas cantidades se dan por fracciones mas  menos
repetidas, segun la urgencia del mal. No es propio de esta obra el
tratar de los efectos violentos de eliminacion, de las dsis purgantes,
emticas, y de otras indicaciones que se separan de la ley de los
semejantes, sino tan solo, de las dsis, que, aunque considerables, son
aptas  desarrollar efectos especiales que estn dentro de las
atribuciones de esta ley teraputica.




ZINCUM (ZINC).


 I.--Historia.

El _zinc metlico_ y el _xido de zinc_ son los nicos esperimentados y
cuyos efectos son anlogos, por lo cual solo nos ocuparmos de estas dos
sustancias, reuinindolas bajo un mismo nombre. Creemos, sin embargo,
que la accion de las diversas sales de _zinc_ tienen analogas bastante
exactas con las del metal y su xido.

El _xido de zinc_ era el nico que antes se usaba en la elefantiasis,
la viruela, la coqueluche, el asma nervioso, la cardialgia crnica, el
histerismo, la corea, la epilepsia, convulsiones parciales, oftalma,
lceras ftidas, grietas en la piel, en los labios y en los pezones, en
las escoriaciones de los nios y ciertas alteraciones de la vista. El
_sulfato de zinc_ ha sido preferido para inyecciones en las gonorreas, y
en fiebres nerviosas y eruptivas, palpitaciones, neuralgias,
ttanos..... Las preparaciones de _zinc_, en general, eran consideradas
como antiespasmdicas y antiherpticas y desecativas; pero las
indicaciones simplemente nominales de las enfermedades para las que se
preconizaban eran tan vagas, que se ha concluido por olvidarlas casi del
todo, y por considerar al _zinc_ como un antiespasmdico infiel.


 II.--Efectos fisiolgicos y teraputicos.

Los efectos del _zinc_ manifiestan sus propiedades positivas.

Su accion electiva sobre el sistema nervioso ganglionar no es dudosa;
por ella se esplican las particularidades de sus efectos en el sistema
nervioso de relacion y en la circulacion, y la misma demuestra su
influencia en la piel y las mucosas.

Esta accion electiva del _zinc_ es deprimente, casi hasta la abolicion
del orgasmo fisiolgico: la sensacion de frio penetra hasta los huesos,
hay temblores violentos de todo el cuerpo, debilidad escesiva,
repugnancia para el movimiento, insensibilidad; la sensacion de frio
conduce  este estado por una exaltacion de la sensibilidad y de la
contractilidad, y  pesar de que todos los sntomas tienen una tendencia
astnica, es asimismo precedida por otros sntomas de irritacion
sangunea sin fijeza y con un carcter astnico y venoso.

Espondrmos los principales de estos sntomas al recorrer las diversas
indicaciones de este medicamento: 1. en algunas fiebres catarrales, en
la encefalitis de los nios y en el hidrocfalo despues de _acnito_ y
_belladona_, cuando predomina el estado nervioso, y en ese perodo
inicial irritativo en el que la fiebre se manifiesta por
horripilaciones, temblor de los miembros, calofros con frio esterior y
calor interior, sed, vmitos  nuseas, orina abundante y clara,
contraccion de las pupilas, sequedad de las superficies mucosas; en los
sntomas de estincion de las fuerzas vitales  de parlisis incipiente
en el hidrocfalo, la encefalitis, y en las fiebres exantemticas de los
nios en el ltimo perodo;

2. En ciertas afecciones pneumnicas, hepticas, gstricas, uterinas, 
consecuencia del eretismo que sobreviene despues de una convulsion, una
neuralgia, un susto: en estas circunstancias se desenvuelve un estado
nervioso general, una fiebre indeterminada  nerviosa con calofros y
temblores; hay adems, segun el sitio de la afeccion, opresion, tos,
espectoracion sanguinolenta, sensacion de calor en el pecho, punzadas,
palpitaciones, movimientos irregulares y sacudimientos del corazon;
punzadas en los hipocondrios, tension y sensibilidad en la region
heptica, meteorismo, estreimiento, calor y latidos en el vientre,
dolores clicos, espulsion de gases, diarrea mucosa y aun sanguinolenta,
sensibilidad escesiva de los rganos genitales, sntomas histricos,
sensacion quemante al orinar, orina sanguinolenta, presion y tension
hipogstrica, lumbago;

3. En algunas flogoses subagudas de las mucosas, y en particular del
ojo con rubicundez en las carnculas; sequedad, dolores quemantes,
escoriacion, supuracion en ellas; inflamacion  veces del borde de los
prpados y flujo de mucosidades purulentas, oftalmas blenorrgicas que
se combaten primeramente con medicamentos apropiados  la causa y  la
agudeza, como el _mercurio_, la _belladona_, el _sulfuro de cal_,
etc...., en las flogosis subagudas, en fin, de la uretra, de la vagina y
del recto; con exudacion serosa,  flujo mucoso-purulento, escozor,
prurito, sensacion de escoriacion y de quemadura;

4. En ciertas congestiones venosas del hipogastrio con vrices,
estreimiento y sntomas de gastritis  de enteritis crnica,
hipocondra, nerviosidad y esa grande susceptibilidad moral; suelen
presentarse vmitos  hematuria; en la dismenorrea y retardacion de las
reglas por una afeccion espasmdica, y en la metrorragia congestiva, 
por lo menos en la menstruacion escesiva y anticipada; en la disposicion
al aborto por la misma causa de congestion  de stasis venoso y de
vrices internas; en las afecciones varicosas de los miembros
inferiores, sabaones y rubicundeces irritativas de la piel de la nariz
y de su mucosa con coriza seco y ozena;

5. En las grietas del pezon y particularmente de las mucosas en los
lmites de la piel, en los labios, en las partes genitales, en la nariz,
en los ngulos de los ojos; en algunos casos de prurito, sobre todo en
las articulaciones, de imptigo crnico, de herpes secos con costras muy
antiguas, y lceras herpticas y otras varias con bordes irritados, en
las que se desarrollan granos  pequeos fornculos;

6. En los dolores artrticos y reumticos complicados con debilidad
general y tumefaccion crnica de las articulaciones afectadas; en los
dolores dislacerantes de los reumticos, cuando se agravan con el calor
y por el movimiento sobre todo, as como por la escitacion sangunea que
determina y se caracteriza por la hinchazon de las venas superficiales;

7. En ciertos accesos espasmdicos histricos,  epilpticos, con
gritos en su principio; pero mas bien en el estado habitual de
irritabilidad de las personas as afectadas; en una especie de
ninfomana en mujeres recien paridas, procedente de una irritacion de
los rganos genitales con diminucion de la secrecion lctea, y en la
dismenorrea  amenorrea resultantes del onanismo con irritacion de las
partes esteriores de los rganos de la generacion;

8. En la hipocondra acompaada de espasmos, de estremecimientos
musculares, de sensibilidad general al aire libre que obliga 
descansar, sueo agitado, desaliento  ideas de suicidio;

9. En algunas parlisis aisladas, que se desenvuelven lentamente en
medio de las grandes perturbaciones nerviosas   consecuencia de
neuralgias repetidas, en un estado de consuncion y de debilidad muscular
general; en la amaurosis que se desarrolla lentamente  consecuencia de
padecimientos de este gnero  artrticos.

=Dsis.=--Se le emplea como el _grafito_.

Las afecciones locales esteriores reclaman el uso del _zinc_ al interior
principalmente; pero ser muy conveniente en inyecciones, lociones 
pomadas; y en estos casos, ya se est usando el _zinc_  su xido al
interior, se puede emplear sin dificultad el _sulfato de zinc_ al
esterior.

El uso esterno de las preparaciones de _zinc_ exige grandes
precauciones, porque  dsis grandes, suprime fcilmente irritaciones
que su ndole herptica hace rebeldes en sus cambios de formas, tanto
esterior como interiormente, con gran detrimento de los enfermos que se
creen curados de las referidas irritaciones en la vulva, en los
prpados..., y solo han logrado trasformar esta ligera enfermedad en
catarros, gastropatas y afecciones crnicas mas incmodas y
frecuentemente graves. Estas metstasis, lo decimos como de paso,
consisten  veces en repercusiones peligrosas, repercusiones que tambien
se observan con frecuencia por el uso de las aguas minerales sulfurosas,
cuya accion, en personas herpticas, es muy notable, y sin embargo,
bastante desatendida por desgracia.

=FIN DEL TOMO SEGUNDO.=

       *       *       *       *       *




PUBLICACIONES HOMEOPTICAS

DE LA

LIBRERA ESTRANJERA Y NACIONAL, CIENTFICA Y LITERARIA

DE BAILLY-BAILLIERE

Librero de cmara de SS. MM., de la Universidad central, del Congreso de
los Sres. Diputados y de la Academia de jurisprudencia y legislacion,

_Plaza del Prncipe Don Alfonso, nm. 8, Madrid._


ALVAREZ DE ARAUJO Y CUELLAR. Anuario de Medicina homeoptica.--Ao
I.--Contiene: 1. prlogo del autor; 2. fechas que recuerdan sucesos
importantes en la vida y trabajos cientficos de Hahnemann; 3. higiene
urbana de Madrid; 4. la vida del campo, comparada con la de las grandes
poblaciones, bajo el punto de vista higinico; 5. longevidad humana;
6. apuntes para la historia de la Homeopata en Espaa; 7. algunas
noticias sobre el estado de la Homeopata fuera de Espaa; 8.
esposicion aforstica de la doctrina mdica de Hahnemann; 9. objeciones
que vulgarmente se hacen  la Homeopata, y su refutacion; 10. el _por
qu_ de la accion de los medicamentos homeopticos, y el _cmo_
fsicamente se demuestran; 11. _algunas consideraciones sobre el valor
caracterstico de los sntomas_,--por Boenninghaussen; 12. _manual de
materia mdica_,  sea resmen de los principales efectos patognicos de
45 medicamentos (nuevos) con las indicaciones clnicas. Madrid, 1862. Un
tomo en 8., 16 rs. en Madrid y 19 en provincias, franco de porte.

ARSTEGUI. Instruccion compendiada del Mtodo preservativo y del
tratamiento homeoptico del Clera-morbo epidmico, Madrid, 1854. Un
folleto en 8., 4 rs. en Madrid y 6 en provincias, franco de porte.

BOENNINGHAUSEN. Los Lados del cuerpo, como tambien las afinidades de los
medicamentos. Estudios homeopticos. Obra traducida del aleman al
francs por Ph. de Molinari, indivduo de las Sociedades de medicina
homeoptica de Pars, Blgica, Holanda, y de otras sociedades
cientficas. Vertida del francs al castellano, por el Dr. Jph. Ant.
Alvarez-Peralta, indivduo de la Sociedad Hahnemanniana matritense, de
la Sociedad filantrpico-magntica de Paris, etc. 1857. En 8., 4 rs. en
Madrid y 5 en provincias, franco de porte.

CHARG. Tratamiento homeoptico, preservativo y curativo del Clera
epidmico; instruccion popular que puede servir de Guia en ausencia del
mdico. Traducido del francs por el Dr. D. J. M. G. Barcelona, 1854. Un
folleto en 18., un real en Madrid y 2 en provincias, franco de porte.

CHEPMELL. Nuevo manual de Homeopata domstica, reducido  sus
verdaderos lmites, con algunas instrucciones sobre la dieta y el
rgimen; traducido de la _quinta edicion_ bajo la direccion de D. J.
Sanllehy. Barcelona, 1856. Un tomo en 8., 12 rs. en Madrid y 14 en
provincias, franco de porte.

CROSERIO. Manual homeoptico de Obstetricia--Socorros que puede prestar
la homeopata al arte de los partos. Habana, 1855. Un tomo en 12., 16
rs. en Madrid y 18 en provincias, franco de porte.

CRUXENT. Los Pillos homepatas y el Dr. D. Antonio Mendoza. Barcelona,
1853. Un folleto en 8., 6 rs. en Madrid y 8 en provincias, franco de
porte.

CRUXENT. Cartas edificantes  instructivas sobre la Homeopata,
dirigidas  una persona del bello sexo. Barcelona, 1857. Un tomo en 4.,
16 rs. en Madrid y 20 en provincias, franco de porte.

CRUXENT. El Clera, la Homeopata y la Alopata,  sea Reglas
higinicas, profilcticas y curativas que podr ser til consultar antes
y despues que el clera haya empezado  hacer sentir sus efectos. Cuba,
1850. Un folleto en 8., 4 rs. en Madrid y 6 en provincias, franco de
porte.

DICCIONARIO manual de Homeopata, por D. M. P. E. Madrid, 1856. Un tomo
en 18., 10 rs. en Madrid y 12 en provincias, franco de porte.

ESPANET. Tratado metdico y prctico de Materia mdica y de teraputica,
fundado en la ley de los semejantes; traducido del francs al espaol
por el profesor y mdico homepata D. Pio Hernandez Espeso. Madrid,
1862. 2 tomos en 8. de unas 500 pginas cada uno, 40 rs. en Madrid y 46
en provincias, franco de porte.

ESPANET. Estudios elementales de Homeopata, y aplicaciones prcticas
para uso de los mdicos, eclesiasticos, comunidades religiosas,
familias, etc.; traducidos al espaol bajo la direccion de D. Juan
Sanllehy. Barcelona. Un tomo en 12., 12 rs. en Madrid y 14 en
provincias, franco de porte.

FLEURY. La Homeopata puesta al alcance de todo el mundo; traducida del
francs al castellano. Cdiz, 1840. Un tomo en 4., 8 rs. en Madrid y 9
en provincias, franco de porte.

GARCA LOPEZ. _La Intoxicacion paludiana  el Paludismo._--Tratado
completo de las Fiebres intermitentes, remitentes y contnuas, de las
neuropatas, caquexias y dems enfermedades que se producen por los
miasmas paldicos, con la Geografa mdica de Espaa en sus relaciones
con estas enfermedades: por D. Anastasio Garca Lopez, antiguo interno
de la Facultad central, mdico-director de baos minerales, etc. Madrid,
1861. Un tomo en 4., 24 rs. en Madrid y 28 en provincias, franco de
porte.

GAUTHIER. Tratado prctico del Magnetismo,  Resmen de todos los
principios y procedimientos usados hasta el dia; traducido al castellano
por D. Isidoro Manuel de Villanueva. _Segunda edicion._ Madrid, 1856. Un
tomo, 24 rs. en Madrid y 28 en provincias, franco de porte.

GUYARD. La Medicina aloptica, juzgada por los mismos mdicos. Madrid,
1848. Un tomo en 4., 14 rs.

HAAS. Manual del Mdico homepata,  sea la Homeopata al alcance de
todos. Habana, 1855. En 18., 26 rs. en Madrid y 30 franco de porte por
el correo.

HAHNEMANN. Esposicion de la doctrina mdico-homeoptica,  Organon del
arte de curar. _Tercera edicion_, arreglada  la sesta francesa, y
aumentada con la vida y retrato del autor, publicada por el Dr. D. Juan
Sanllehy. Barcelona. Un tomo en 4., 22 rs. en Madrid y 26 en
provincias, franco de porte.

HARTMANN. Teraputica homeoptica de las Enfermedades de los nios;
traducida del aleman al francs, con notas, por el Dr. Leon Simon, hijo,
y del francs al castellano bajo la direccion de D. Roman Fernandez del
Rio, doctor en medicina y ciruga, etc. Madrid, 1853. Un tomo en 4., 24
rs. en Madrid y 28 en provincias, franco de porte.

HARTMANN. Farmacopea homeoptica; traducida de la _quinta edicion_
alemana. Barcelona, 1846. Un tomo en 8., 6 rs. en Madrid y 7 en
provincias, franco de porte.

HARTMANN. Tratado prctico de teraputica homeoptica de las
Enfermedades agudas y crnicas; traducido al francs de la edicion
alemana por A. J. L. Jourdan, socio de la Academia nacional de Paris, y
del francs al castellano por D. Pio Hernandez y Espeso, mdico
homepata, catedrtico de homeopata en el Instituto espaol, socio
fundador del Instituto homeoptico, etc. Madrid, 1863. 2 tomos en 8.
marquilla.--SEGUNDA EDICION.--(_En prensa_).

HEMPELL. Medicina domstica homeoptica del pueblo. Habana, 1857. Un
tomo en 8., 26 rs. en Madrid y 30 en provincias, franco de porte.

HERING. Medicina homeoptica domstica,  Guia de las familias para que
sus indivduos puedan tratarse por s mismos homeopticamente en la
mayora de casos, y en los urgentes y graves prestar auxilios eficaces 
los enfermos hasta la llegada de un mdico homepata; por el Dr. C.
Hering (de Filadelfia). _Tercera edicion_ espaola, arreglada  la
ltima edicion publicada por el mismo autor (y que difiere en mucho de
las anteriores), y  la cuarta edicion francesa; traducida al espaol,
revisada, corregida, anotada y considerablemente aumentada, por D. Angel
Alvarez de Araujo y Cuellar, miembro honorario de la Sociedad mdica
homeoptica de Francia, etc. La parte aumentada contiene: una breve
exposicion de las doctrinas mdicas; nociones generales de higiene;
noticias sobre el clima de las Antillas y Filipinas; reglas higinicas y
de aclimatacion, que deben observarse en las mismas por los europeos;
alimentos que les son permitidos y prohibidos estando enfermos;
tratamiento que conviene seguir en las enfermedades mas temibles de
aquellos pases, de la Amrica en general, Asia y costa de Africa, y en
algunos otros casos de enfermedades comunes en ciertas provincias de
Espaa, como son la _suette_, etc., etc.; antropologa, temperamentos y
medicamentos que les son apropiados, as como  las diferentes edades y
sexos; profilxis de las enfermedades hereditarias. Obra nica en su
clase. Madrid, 1861. Un volmen en 8., de mas de 700 pginas, de buena
impresion y escelente papel. Se vende  24 rs. en Madrid y 28 en
provincias, franco de porte.

HIRSCHEL. Guia del Mdico homepata  la cabecera del enfermo y
repertorio de teraputica homeoptica. Traducida del aleman al francs
por el Dr. Leon Simon, hijo, y de este al espaol, por D. Silverio
Rodriguez Lopez. Madrid, 1859. Un tomo en 12., 16 rs. en Madrid y 18 en
provincias, franco de porte.

JAHR. Nuevo manual de Medicina homeoptica. _Primera parte_: Manual de
materia mdica,  Resmen de los principales efectos de los medicamentos
homeopticos, con indicacion de las observaciones clnicas. _Segunda
parte_: Repertorio teraputico  sintomatolgico,  tablas alfabticas
de los principales sntomas de los medicamentos homeopticos con avisos
clnicos; traducido del francs al castellano de la ltima edicion, por
D. Silverio Rodriguez Lopez, mdico homepata. _Segunda edicion_
espaola. Madrid, 1858. 4 tomos en 8., 80 rs. en Madrid y 96 en
provincias, franco de porte.

JAHR. Tratamiento homeoptico curativo y preservativo del Clera: obra
til  todas las familias, puesta en espaol bajo la direccion del Dr.
D. Juan Sanllehy. 1853. En 8., 4 rs. en Madrid y 5 en prov., franco de
porte.

JAHR. Nociones elementales acerca de la Homeopata y del modo de
practicarla, con algunos de los mas importantes efectos de diez de los
principales remedios homeopticos; dedicadas  las personas de buena f
que quieran convencerse esperimentalmente de la verdad de esta doctrina.
Vertidas al castellano de la ltima edicion francesa, por los seores D.
Toms Pellicer, mdico homepata, y D. J. Alvarez Peralta (de
Puerto-Rico), escritor mdico, indivduos de la Sociedad Hahnemanniana
matritense. Segunda edicion espaola. Madrid, 1854. Un tomo en 8., 8
rs. en Madrid y 9 en provincias, franco de porte.

JAHR Y CATELLAN. Nueva Farmacopea homeoptica,  Historia natural y
preparacion de los medicamentos homeopticos, y Posologia,  de la
administracion de las dsis. _Segunda edicion_, revisada y
considerablemente aumentada, con 135 figuras intercaladas en el testo;
traducida al espaol por D. Silverio Rodriguez Lopez, mdico homepata.
Madrid, 1860. Un tomo en 8., buena impresion, con 135 grabados. Precio:
30 rs. en Madrid y 34 en provincias, franco de porte.

JAHR. Del tratamiento homeoptico de las Enfermedades de las mujeres;
traducido del francs por D. Silverio Rodriguez Lopez, mdico homepata.
Madrid, 1862. Un tomo en 8., 24 rs. en Madrid y 28 en provincias,
franco de porte.

LA BANDERA de la Homeopata de la Habana, peridico semanal y especial
de la doctrina de Hahnemann. Habana, 1856. Un tomo en 4., 80 rs. en
Madrid y 98 en provincias, franco de porte.

LA HOMEOPATA simplificada,  sea Aplicacion de doce remedios  las
enfermedades mas comunes; traducida del ingls por P. L. Madrid, 1861.
En 18., 2 rs. en Madrid y 3 en provincias, franco de porte por el
correo.

MANUAL de Medicina homeoptica, alfabtico y nosolgicamente arreglado.
Puede usarse como el Vade mecum de los mdicos, el compaero de los
viajeros  el mdico de la familia. Habana, 1855. Un tomo en 4., 41 rs.
en Madrid y 46 en provincias, franco de porte.

MATERIA mdica homeoptica. Patogenesia de los medicamentos llamados
brasileos; publicacion del Instituto homeoptico de Rio-Janeiro;
version castellana por ***. Madrid, 1859. Un tomo en 8. Precio: 20 rs.
en Madrid y 24 en provincias, franco de porte.

PELLICER. Instruccion metdica al alcance de toda clase de personas
acerca del uso de los remedios homeopticos, preservativos y curativos
del clera epidmico, conforme  las ltimas observaciones, as
nacionales como estranjeras, dedicada  la Sociedad Hahnemanniana
matritense. Madrid, 1855. Un folleto en 8., 4 rs. en Madrid y 6 en
provincias, franco de porte.

RAPOU. Preceptos higinicos para el tratamiento homeoptico de las
enfermedades agudas y crnicas, y una instruccion sobre el modo de
consultar  un mdico ausente. Traducidos de la tercera edicion. Toledo,
1854. En 12., 3 rs. en Madrid y 4 en provincias, franco de porte.

RAPOU. La Homeopata al alcance de todos. Traducida al castellano por el
licenciado en medicina D. Jos Perez Valls. Zaragoza, 1849. Un folleto
en 8., 5 rs. en Madrid y 7 en provincias, franco de porte.

RAPOU. Lo que es la Homeopata. _Segunda edicion_, traducida por D.
Manuel Pascual y Berzosa. Valladolid, 1860. En 8., 10 rs. en Madrid y
12 franco de porte por el correo.

REQUIN. Anlisis crtico de la Homeopata. Madrid, 1851. En 18., 4 rs.

RUOFF. Guia del Homepata,  Tratamiento de mas de mil enfermedades.
Madrid, 1846. Un tomo en 8., 20 rs. en Madrid y 24 en provincias,
franco de porte.

SIMON (HIJO). Tratado de las enfermedades venreas y su tratamiento
homeoptico; traducido del francs al castellano, con autorizacion del
autor, por un Doctor en medicina y ciruga. Madrid, 1861. Un tomo en 8.
26 rs. en Madrid y 30 en provincias, franco de porte.

STRUCH. Medicina domstica homeoptica, arreglada para la isla de Cuba.
_Secunda edicion._ Habana, 1857. En 18., 10 rs. en Madrid y 12 franco
de porte por el correo.

TESTE (A.). Sistematizacion prctica de la materia mdica homeoptica;
vertida al castellano por D. Toms Pellicer, mdico homepata, y D. J.
Alvarez Peralta (de Puerto-Rico), escritor mdico, indivduos de la
Sociedad Hahnemanniana matritense. Madrid, 1855. Un tomo en 4., 2 rs.
en Madrid y 36 en provincias, franco de porte.

TESTE. Tratado homeoptico de las Enfermedades agudas y crnicas de los
nios; traducido por D. Jos Mateu Garin, profesor de medicina.
Valencia, 1850. Un tomo en 12., 18 rs. en Madrid y 20 en provincias,
franco de porte.

TESTE. Manual prctico del Magnetismo animal,  Esposicion metdica de
los procedimientos empleados para producir los fenmenos magnticos, y
su aplicacion al estudio y al tratamiento de las enfermedades. Traducido
y reformado por Mariano Cub y Soler, y Magin Pers y Ramona. Barcelona,
1845. Un tomo, 20 rs. en Madrid y 24 en provincias, franco de porte.

       *       *       *       *       *




OBSERVACIONES PRCTICAS

DE

SAMUEL HAHNEMANN

Y CLASIFICACION DE SUS INVESTIGACIONES

SOBRE LAS

PROPIEDADES CARACTERISTICAS DE LOS MEDICAMENTOS

POR LUD. DE PARSEVAL

DOCTOR EN MEDICINA DE LA FACULTAD DE PARIS.

Traducidas al castellano

POR D. JOSE PEREZ VALLS

LICENCIADO EN MEDICINA, CONDECORADO CON LA CRUZ DE MRITO Y DISTINCION
DE EPIDEMIAS, ETC.


Esta obra, eminentemente prctica, como lo indica su ttulo, es
indispensable  todo mdico prctico, y tambien puede ser de mucho
inters y hasta necesaria para toda persona que lejos del facultativo
necesite cuidarse por s mismo hasta la llegada de este. Forma un bonito
tomo de unas 368 pginas, buen papel, letra clara y esmerada impresion.
Madrid, 1862. Un tomo en 8., 22 rs. en Madrid y 24 en provincias,
franco de porte.

CUB Y SOLER. La Frenologa y sus glorias: lecciones de frenologa
ilustradas con 170 retratos autnticos y otros diseos. Barcelona,
1852-1857. Un tomo en 4., 120 rs. en Madrid y 128 en provincias, franco
de porte.

EL CRITERIO mdico. rgano oficial de la Sociedad Hahnemanniana
matritense. Tomo III (XIV de la coleccion). Se publica los dias 10 y 25
de cada mes por cuadernos de 24 pginas de esmerada impresion y buen
papel con su cubierta.

_Precios de suscricion._ En Espaa y Portugal, 60 rs. al ao; en la
Habana y Puerto-Rico, 90 rs. por un ao; en el estranjero y dems puntos
de Ultramar, 120.--En Madrid se admiten suscriciones por trimestres, en
provincias por semestres, en los dems puntos solo por un ao.

       *       *       *       *       *




OBSERVACIONES PRCTICAS

=DE SAMUEL HAHNEMANN=

Y CLASIFICACION DE SUS INVESTIGACIONES

SOBRE LAS

PROPIEDADES CARACTERISTICAS DE LOS MEDICAMENTOS

POR LUD. DE PARSEVAL

Doctor en Medicina de la Facultad de Pars

Traducidas al castellano

POR D. JOSE PEREZ VALLS

Licenciado en medicina, condecorado con la cruz de mrito y distincion
de Epidemias, etc.

Madrid, 1862. Un tomo en 12. Precio: 22 rs. en Madrid y 24 en
provincias, franco de porte.

=SIMON= (HIJO). _Tratado de las Enfermedades venreas_, y su tratamiento
homeoptico; traducido del francs al castellano, con autorizacion del
autor, por un Doctor en medicina y ciruga. Madrid, 1861. Un tomo en 8.
Precio: 26 rs. en Madrid y 30 en provincias, franco de porte.

=JAHR.= _Del Tratamiento homeoptico de las Enfermedades de las mujeres_;
traducido del francs por D. Silverio Rodriguez Lopez, mdico homepata.
Madrid, 1862. Un tomo en 8. Precio: reales en Madrid y 28 en
provincias, franco de porte.

=HARTMANN.= _Teraputica homeoptica de las Enfermedades de los nios_;
traducida del aleman al francs, con notas, por el Dr. Leon Simon, hijo,
y del francs al castellano bajo la direccion de D. Roman Fernandez del
Ro, doctor en medicina y ciruga, etc. Madrid, 1853. Un tomo en 4., 24
rs. en Madrid y 28 en provincias, franco de porte.

       *       *       *       *       *

Madrid: 1862.--Imp. de D. C. Bailly-Bailliere.



NOTAS:

[1] _Doctrine et traitement homoeopathique des maladies croniques._
Paris, 1846, t. II, p. 226.

[2] _Guide de l'homeopathe_, 2. edic. Paris, 1851.

[3] _Trait des maladies vnriennes_, en _Etudes de mdecine
homoeopathique_. Paris, 1855, p. 217-254.

[4] Vase la discusion recientemente suscitada en el seno de la Academia
de medicina sobre esta cuestion. (_Bullet. de l'Acadmie de mdecine_,
tomo XXV, p. 377 y siguientes).

[5] _Doctrine et traitement homoeopathique des maladies croniques_, t.
II, p. 304.

[6] Beauvais; _Effets toxiques et pathogntiques de plusieurs
mdicaments sur l'conomie animale dans l'tat de sant_. Paris, 1845,
p. 96.

[7] _Apparatus medicaminum_, Goetingue, 1796, t. V, p. 486.

[8] Vase S. Hahnemann; _Trait des maladies vnriennes (Etudes de
mdecine homoeopatique)_. Paris, 1855, t. I, p. 1-256.

[9] Vase la importante obra que acaba de publicar Mr. el doctor Leon
Simon (hijo): _Des maladies vnriennes et de leur traitement
homoeopathique_. Paris, 1860.

[10] _Trait de thrapeutique et de matire mdicale_, 6. edic. Paris,
1858.

[11] _Pharmacopeia medici practici universalis._ Bruselas, 1803.

[12] _Trait de matire mdicale._ Paris, 1834, 3 vol. en 8.

[13] Bayle; _Bibliothque de thrapeutique_. Paris, 1850, t. II, p. 128.

[14] Consltese  Aubergier: _De la culture du pavot en France pour la
recolte de l'opium_. (_Mmoire de l'Acadmie de mdecine_, t. XIX, p. 49
y sig.).

[15] Vase la interesante discusion  que ha dado lugar esta cuestion
importante en la Academia de medicina. (_Bulletin de l'Acadmie de
Medecine._ 1860, t. XXV, p. 246 y sig.).

[16] _Manuel de thrapeutique homoeopathique_, trad. por el doctor
Roth. Paris, 1846, en 12.

[17] _Trait des maladies vnriennes._ Paris, 1817.

[18] Perrussel, _La suette et le cholra, traits par l'homoeopathie._
Paris, 1856, en 8..

[19] Consltese  Courhaut; _Trait de ergot de seigle et de ses effets
sur l'conomie animale_. Chalons, 1827, en 8.--Espezel; _De la action
hiposthenisante du seigle ergot_, 1844, en 8.--Levrat; _Recherches et
observations sur l'emploi thrapeutique du seigle ergot_. Paris, 1852,
en 8.--Millet; _Du seigle ergot_. Paris, 1854, en 4.--Payan; _Mmoire
sur l'ergot du seigle_. Paris, 1841, en 8.--Un artculo importante de
Bayle, _Bibliothque de thrapeutique_. Paris, 1835, t. III, p. 373
hasta la 557.

[20] Beauvais; _Effets toxiques et pathogntiques de plusieurs
mdicaments_. Paris, 1855, p. 179.

[21] _Dict. gnral des eaux minerales._ Paris, 1860, t. II, p. 757.

[22] _Journ. de la socit gallicane de mdecine homoeopathique_,
1859, t. IV, pg. 65.

[23] _Doctrine et traitement homoepathique des maladies croniques._
Paris, 1846, t. III, p. 426.

[24] _Doctrine et traitement homoeopathique des maladies chroniques._
Paris, 1846, t. III, p. 501.

[25] _Dictionnaire universel de matire mdicale et de thrapeutique
gnrale._

[26] Nysten; _Dictionnaire de mdecine, de chirurgie, de pharmacie, des
sciences accessoires_. 11. edicion, revista y corregida por E. Littr y
Ch. Robin. Paris, 1858, p. 1367.

[27] _Ibidem_, p. 573.

[28] _Etudes de mdecine homoeopathique_, Paris. 1855, 2. srie, en
8., pg. 153 y siguientes.--Vase tambien el importante captulo que le
ha dedicado Beauvais. (_Efects toxiques et patogntiques de plusieurs
mdicaments sur l'conomie animale._ Paris, 1845, p. 232 hasta la 325).






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Mdica y de Teraputica, by Alexis Espanet

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information can be found at the Foundation's web site and official
page at http://pglaf.org

For additional contact information:
     Dr. Gregory B. Newby
     Chief Executive and Director
     gbnewby@pglaf.org


Section 4.  Information about Donations to the Project Gutenberg
Literary Archive Foundation

Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
spread public support and donations to carry out its mission of
increasing the number of public domain and licensed works that can be
freely distributed in machine readable form accessible by the widest
array of equipment including outdated equipment.  Many small donations
($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
status with the IRS.

The Foundation is committed to complying with the laws regulating
charities and charitable donations in all 50 states of the United
States.  Compliance requirements are not uniform and it takes a
considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
with these requirements.  We do not solicit donations in locations
where we have not received written confirmation of compliance.  To
SEND DONATIONS or determine the status of compliance for any
particular state visit http://pglaf.org

While we cannot and do not solicit contributions from states where we
have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
against accepting unsolicited donations from donors in such states who
approach us with offers to donate.

International donations are gratefully accepted, but we cannot make
any statements concerning tax treatment of donations received from
outside the United States.  U.S. laws alone swamp our small staff.

Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
methods and addresses.  Donations are accepted in a number of other
ways including checks, online payments and credit card donations.
To donate, please visit: http://pglaf.org/donate


Section 5.  General Information About Project Gutenberg-tm electronic
works.

Professor Michael S. Hart is the originator of the Project Gutenberg-tm
concept of a library of electronic works that could be freely shared
with anyone.  For thirty years, he produced and distributed Project
Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.


Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
unless a copyright notice is included.  Thus, we do not necessarily
keep eBooks in compliance with any particular paper edition.


Most people start at our Web site which has the main PG search facility:

     http://www.gutenberg.org

This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks.
