The Project Gutenberg EBook of La Anexin de Puerto-Rico, by Juan B. Nieves

This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
almost no restrictions whatsoever.  You may copy it, give it away or
re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
with this eBook or online at www.gutenberg.org/license


Title: La Anexin de Puerto-Rico

Author: Juan B. Nieves

Release Date: July 1, 2016 [EBook #52469]

Language: Spanish

Character set encoding: ISO-8859-1

*** START OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK LA ANEXIN DE PUERTO-RICO ***




Produced by Carlos Coln, Bloomsburg University, Harvey
A. Andruss Library and the Online Distributed Proofreading
Team at http://www.pgdp.net (This file was produced from
images generously made available by The Internet Archive)









  Nota del Transcriptor:


  Se ha respetado la ortografa y la acentuacin del original.

  Errores obvios de imprenta han sido corregidos.

  Pginas en blanco han sido eliminadas.

  Letras itlicas son denotadas con _lneas_.

  Las versalitas (letras maysculas de tamao igual a las minsculas)
  han sido sustituidas por letras maysculas de tamao normal.




                              LA ANEXION
                                  DE
                              PUERTO-RICO
                                 A LOS
                       ESTADOS UNIDOS DE AMERICA

                                  POR

                            JUAN B. NIEVES


                           VALE 10 CENTAVOS


                                 1898
                  Tipografa del "Listn Comercial."
                   Calle Isabel n. 10, Ponce, P. R.




ADVERTENCIA IMPORTANTE


El hecho de que el mismo dia en que terminara ste modesto trabajo,
circulara con profusin una ridcula hoja suelta autorizada por el
Administrador _innmine_ de la Aduana de este puerto, seor Luis R.
Velzquez, en la que viene  hacer una calurosa defensa de la gestin
del coronel Hill y del Gobierno Americano, hoja que ha sido bastante
mal juzgada por el pblico y por la prensa, muveme  formular
esta aclaracin  fin de que no se me confunda y se crea que mis
ideales anexionistas DE HOY, se fundan en la esperanza de seguir
siendo empleado del Gobierno Americano,  pesar de que fu el nico
empleado de hacienda que encontraron en su puesto y que trataron,
que les hice entrega de la Aduana, que les di noticias y detalles de
cuanto se me pregunt, que hice venir  la caja y para el Gobierno
Americano, la suma de _cinco mil y pico de pesos_, que si el jefe
accidental de esta oficina, no tuvo bastante valor para afrontar el
peligro, tuvo en cambio, bastante diligencia para asegurar el dinero,
que como funcionario pblico, no soy ningn advenedizo y tengo una
limpsima historia, de 20 aos, que como poltico, no fu nunca de
los tornadizos y como agregado social, tengo familia constituida al
amparo de todas las leyes civiles, religiosas y morales. Pues, con
todos estos antecedentes que me abonan, yo no se ingls y quiera Dios
que me equivoque, pero creo que no est lejano el dia en que me digan:
"por esta puerta se va  la calle," por ms que las alimaas, desde la
altura  donde subieron arrastrndose, lancen repugnantes chirridos
afirmando lo contrario con el fin de ver si se sostienen donde nunca
merecieron llegar.

Si antes me repugn el servilismo, y nunca pude plegarme  las
exigencias del dspota, hoy menos que nunca he de rebajarme, pues
quiero que los americanos se formen un concepto ms elevado de mi
insignificante personalidad.

Si el movimiento es la vida, yo acepto la vida de pi y marchando
hcia la luz, dando frente al peligro, si lo hay, pero arrastrndome
como miserable reptil nunca, pues para soportar la vida en estas
condiciones, es mil veces preferible la muerte.

              Playa de Ponce,  20 de Setiembre de 1898.




POR LA ANEXION


I

Un ilustrado y muy querido amigo mio, que ha vivido siempre alejado
de las cuestiones polticas, pero que no por esto deja de estudiarlas
en sus ms mnimos detalles, para formar juicio, escrbeme una ntima
carta, y entre otras cosas que se refieren, nicamente  la situacin
actual del pais, me dirije las preguntas que siguen:

  "Te gustara volver  los tiempos y  la forma de cosas que hace
  poco pasaron?

  Piensas en la independencia?

  Te decides por la anexin?

  Contstame  estas preguntas con la franqueza que  ti te ha
  distinguido siempre y que tantos disgustos y perjuicios te han
  proporcionado en tu vida pasada, y que no te auguro mejores en el
  porvenir, pues la ruda franqueza, ha sido y ser siempre vctima de
  la solapada hipocresa.

  Comuncame  la vez tus impresiones sobre el porvenir que 
  tu juicio le espera  nuestro infortunado pais, pues deseo
  conocerlas."

Hasta aqu el amigo, y voy  contestarle por el mismo rden que
interroga.

En cuanto  lo que se refiere la primera pregunta, no he de perder el
tiempo hablando de cosas que ya pasaron para no volver, pues la eterna
ley de la evolucin se cumple fatalmente, y _time is money_ dicen los
que hoy nos mandan.

La independencia?

Preso de fatal quebranto cerebral, es que nicamente se me ocurrira
pensar en semejante dislate. Nunca, ni an en tiempo de los espaoles,
se me ocurri pensar en que este pais pudiera ser independiente, por
ms que la intransigencia y la suspicacia, pusieran en duda mi buena
f y me colgaran ste sambenito, que no pocos disgustos y muchos
perjuicios me proporcionaron.

Es no pensar cuerdamente, ni hacer un minucioso y detenido estudio de
las condiciones especiales de este pais, para abrigar la idea de que
llegue  ser nacin independiente, mientras no bajen  la tierra y se
queden por el mundo, los ngeles y serafines que habitan en la Mansin
Celestial.

Ni an en los pueblos verdaderamente cultos, que por desgracia el
nuestro no es todo lo que debiera, pueden sostenerse ms que en el
nombre las pequeas nacionalidades, tales como las Repblicas de
Andorra y San Marino, el Principado de Mnaco y los pequeos Estados
de Oriente, objeto de tantos trastornos por causa de la codicia y
ambicin de los pueblos de Europa, que se los quisieron repartir, y ya
lo hubieran hecho, si no fueran tantos los interesados.

Tenemos el ejemplo reciente de Italia y Alemania, que para asegurar su
independencia, tuvieron que apresurarse  constituir su unidad que las
ha hecho fuertes y respetables.

Si esto le ocurre  los pueblos que estn enclavados en el corazn de
Europa, y que por esta razn tienen todos los elementos inmediatos y
necesarios para la vida qu vendra  sucederle  este grano de arena,
lanzado por Dios en medio de las hondas del mar Caribe?

Ahora, como antes, la vida de nuestro pueblo se recibe del exterior, y
si bien es verdad que es  cambio de nuestros imperfectos productos,
no es menos cierto que cualquier perturbacin atmosfrica  social,
nos pone en crisis, y si esta se prolonga, llegamos enseguida  las
puertas del hambre, y buena prueba de ello es la que acabamos de pasar,
cuyos efectos estamos sintiendo todava, por consecuencia de la guerra
hispano-americana, que ha terminado con nuestra separacin de la
antigua metrpoli.

Suponiendo que en nuestro pais se abriera paso, sin obstculo alguno
el carro del progreso, como se lo abrir indudablemente al amparo
de la bandera americana, y que sta marcha fuera tan vertiginosa,
como es de desear y lo ser, al extremo de que en breve tiempo, la
agricultura, la industria, el comercio, las ciencias y las artes
lleguen  su mayor apojeo, producindolo todo bueno y en condiciones
de hacer la competencia, nos encontraramos con que los yacimientos de
riqueza son pequeos y no dan lo suficiente para sostener con el brillo
necesario, los enormes gastos que trae consigo la categora de nacin
independiente.

Nadie tiene la culpa de haber venido al mundo pequeo de cuerpo y dbil
de constitucin, pues como no nos pusieron  escoger, cada cual es como
Dios lo ha hecho, y la infeliz Borinquen, es pequea de cuerpo y dbil
de constitucin, y antes como ahora, y como despus, siempre que aspire
 vivir la vida de la civilizacin, tiene absoluta necesidad de un
gua y sostn fuerte,  fin de no ser juguete de los ambiciosos que la
lleven y la traigan como cuadre  sus deseos.

No tenemos ms que fijarnos en la pequea isla de Crcega, que mientras
no la tom de la mano una potencia fuerte como Francia, estuvo siendo
vctima de los que la ambicionaban, y que ella,  pesar de sus
instintos y de sus hbitos guerreros, que nosotros no tenemos, no poda
rechazar por causa de su debilidad. Los corsos, en mejores condiciones
que nosotros, por su proximidad al continente, no pudieron sostener
su independencia y vamos  sostenerla nosotros que somos un nufrago
infeliz, que el azar arroj en la inmensa soledad de los mares.

Nunca, ni an en tiempo de los espaoles, repito, se forj en mi
imaginacin la idea de la independencia y si los que antes la
alimentaron, no pudieron conseguir su objeto entonces, que les hubiera
sido ms fcil, lo que es hoy, tienen que despedirse de ste quimrico
y absurdo ideal, que en mi concepto, no lo alienta mas, que una nfima
minora de imaginaciones volcnicas, que por ser minora, hace poco
pero en la balanza del destino que le espera  Puerto-Rico.

El bello ideal de toda mi vida, fu siempre el de una autonoma,
tan amplia, que la metrpoli no tuviera ms ingerencia en ella que
la de enviar aqu su bandera y su representante, para el percibo de
los gastos de soberana. Luego en la prctica, y con aquel asomo de
autonoma que se vislumbr, me convenc de que nuestra educacin
poltico-social era muy deficiente, y que en modo alguno podamos
prescindir de los restos atvicos.

Si bien es verdad que yo nunca pens en que ste pais se anexionara 
la Unin Americana, y hasta en alguna ocasin combat la idea, hoy que
por las fuerzas de la circunstancia se ha impuesto, bien est y que sea
por siempre, con lo cual dejo contestada la tercera y ltima pregunta,
declarndome decidido partidario de la anexin, porque as conviene 
nuestros intereses en el rden moral y material de nuestro porvenir.

Puerto-Rico anexo, y viviendo al amparo de la Repblica modelo, ser
un pueblo prspero, feliz y respetado, mientras que independiente,
ser siempre un semillero de discordias intestinas, y en el porvenir,
vctima de Santo Domingo  de Cuba, pues ya los cubanos hace tiempo que
lanzaron la especie, de que cuando ellos fueran independientes, haran
de Puerto-Rico su presidio.


II

En cuanto  mi parecer sobre el porvenir que  Puerto Rico le aguarda,
declaro con entera franqueza que no puede ser ms pesimista y quiera
Dios que me equivoque y vayan razones.

No se funda mi pesimismo en mero capricho ni por deduccin de los
hechos aislados que han llevado y lleven  cabo los americanos, ni
en lo que ellos puedan conceder  negar en este estado de cosas, que
como ya he dicho en ocasin no lejana, es puramente transitorio y para
mientras dure el rgimen militar, que creo ser para mucho tiempo.

Fndase este pesimismo verdaderamente desconsolador, en lo que los
americanos puedan pensar y en el concepto que formen de nuestro pueblo,
por los actos que desde el primer momento se han llevado  cabo.

Entiendo yo, que si los americanos al posar su planta en esta tierra
que hoy les pertenece, hubieran encontrado un pueblo mesurado y
circunspecto; que hubiera guardado prudente reserva y respetuoso
silencio para juzgar del porvenir con vista de los hechos, otro sera
el concepto que se formaran de nuestra cultura.

Para demostrar el descontento que exista contra la dominacin
Espaola, bastaba con mostrarse indiferente  las desgracias de la
metrpoli y ver pasar en silencio las tropas, que de extranjera
tierra y de distinta raza, venan  posesionarse de la tierra que
descubrieron, poblaron y mandaron los espaoles durante cuatrocientos
aos seguidos.

Si al verificarse la ocupacin por las tropas militares de la gran
Repblica, se hubieran encontrado con un pueblo, que si bien es verdad
que estaba sediento de justicia, no por esto haba perdido la altivez
de su raza, y que saba esperar el desarrollo de los acontecimientos,
prestando  la vez su concurso en todo aquello que representara un
signo de bienestar y de progreso, seguramente que nos prestaran mayor
atencin y nos consideraran ms acreedores, si no  constituirnos
en Estado, libre, dentro de la Unin Americana, por lo menos  que
disfrutramos de una autonoma, amplsima que nos fuera educando en el
ejercicio del derecho y preparndonos para entrar de lleno  compartir
con ellos de las libertades que disfrutan los Estados que constituyen
la Unin.

El ms horroroso de los castigos es el que han sufrido aqu los hijos
de la nacin Espaola, que en la noche del 27 de Julio ltimo, se
acostaron en su pais y al amanecer del dia 28, tuvieron el horroroso
despertar de encontrarse en tierra extranjera, sin haberse movido de su
propia casa.

Es necesario sentir en el fondo del alma todo el fuego del patriotismo
sagrado, para saber todo lo que esto significa y el alcance que tiene;
hay que haber estudiado y ddose cuenta exacta de las infinitas
tristezas de que son presa los desgraciados polacos; es necesario
penetrarse bien de las torturas que sufre el pobre africano cuando
ve hollado el patrio suelo por extraa planta; hay que haber formado
un juicio claro de las agonas del indio que muere defendiendo sus
vrgenes montaas y sus selvas humbras; hay que volver la vista al
pasado y recordar los galos, romanos y griegos  identificarse con las
amarguras y sufrimientos que les causaba la prdida de la patria amada.
Pues, bien, todo esto y mucho ms que esto, han sufrido aqu los hijos
de la noble Espaa y digo mucho ms, pues que aquellos perdieron la
patria con honor y en lucha abierta, mientras que estos, ni siquiera
ese consuelo tuvieron para que fuera ms amarga su pena y ms intenso
su dolor.

Los espaoles aqu lo han perdido todo y lo han perdido sin gloria,
cosa nunca vista en los anales de su historia patria, y esto no es cosa
fcil de poder apreciar, sino habiendo estudiado mucho en las pginas
de la historia de todos los pueblos.

Si tales y tan grandes han sido y son los sufrimientos y las amarguras
de los espaoles en esta tierra, no era ms cuerdo, ms sensato, ms
generoso y ms noble, tender la mano al cado que ir  gozarse con las
penas que les torturaban, concitando los nimos de las turbas  fin de
que tomaran por su mano, la justicia que solo compete  las autoridades
cuando hay delincuencia?

No ha debido olvidarse ni por un solo momento, que  pesar del mal
trato que nos dieran, de las justas  innumerables quejas que contra
ellos tuviramos, no todos eran iguales ni todos tenan los mismos
procedimientos que salan, especialmente del elemento oficial y muy
principalmente, de aquellos de nuestros paisanos que haban formado
causa comn con ellos y queran aparecer ms papistas que el papa.
Hemos debido tener muy presente el que en un momento dado haban pasado
 ser extranjeros, de que estaban _vencidos y de que no habamos sido
nosotros los vencedores_.

La sangre de esos espaoles tan odiados, es la misma que corre por
nuestras venas, su idioma, su religin, sus costumbres buenas  malas,
sus defectos y sus bondades, son las mismas que nosotros tenemos y esto
no se cambia en un solo dia, ni en una centuria, pues cuando esta haya
transcurrido, quedar el recuerdo de la historia que no se puede borrar.

Los espaoles llegaban aqu es verdad que con lo puesto, en su
mayora, lo cual no es un delito,  con el fondo de masita que les
entregaban al dejar el fusil, pero no es menos cierto, que en vez de
entregarse  la holganza, se dedicaban al trabajo imponindose toda
clase de privaciones y por este medio conseguan formar capital y en
breve tiempo compartan su suerte con las criollas, que pasaban  ser
nuestras madres, y de aqu la familia puertorriquea, que no es ni
puede ser otra cosa que la familia espaola.


III

Todas estas consideraciones que yo me hago por el momento, y de las
cuales nunca he de arrepentirme, pues que nadie me obliga  ello, sern
seguramente las que se hayan hecho los americanos y ningn juicio
favorable tendrn de nosotros al ver los instintos de ferocidad que se
despertaron contra los que estaban cados y completamente indefensos.
Los ms rudimentarios principios de humanidad mandan  que se respeten
los dolores agenos y nosotros hemos debido respetar el de los espaoles.

Se me objetar seguramente, que los espaoles del elemento oficial
emplearon con nosotros los tormentos inquisitoriales, y esta es una
verdad que no se puede negar, pues de ello hablan bien claro los
ominosos tiempos en que gobernaron la Isla los execrables strapas
Sanz, Palacio, Lasso, Dabn y Marin, los ms funestos que han venido 
estas tierras, para descrdito de la hidalga nacin Espaola.

Pues si es una verdad innegable que el ltigo, los _palillos_[1] y
el sable de la odiosa guardia civil, flajel nuestros cuerpos, actos
fueron de verdadera cobarda que no debemos imitar nosotros, pues
sera colocarnos  su mismo nivel, tratando de tomar venganza de
acontecimientos, que cuando se desarrollaban, no tuvimos el valor de
repeler con la fuerza, aunque hubiera sido marchando al sacrificio,
pues cuando los pueblos no quieren soportar la vida afrentosa, se
suicidan y la historia los disculpa.

       [1] El componte.

El hecho de lanzarse por pueblos y campos, deponiendo autoridades y
arriando y subiendo banderas, sin que nadie les hubiera concedido
autoridad para llevarlo  cabo, viene  constituir un verdadero abuso
y la prueba de ello, es la correctsima conducta que han observado
los americanos, reponiendo los funcionarios que injustamente fueron
lanzados de sus puestos, por quienes no tenan autoridad para ello.

No se puede dar desaprobacin ms expresa y seguramente que as lo
entendern los autores de aquellos hechos.

Si antes he calificado de abusos el lanzamiento de funcionarios
pblicos y otros desmanes, no he de ser tan benigno al calificar los
incendios del Coto del Laurel y otros que se han sucedido y se estn
sucediendo en la isla, as como los apedreos de establecimientos
pblicos, actos estos que nos avergenzan y que nos han colocado en la
categora de pueblo verdaderamente salvaje y con instintos de ferocidad.

Para justificar los hechos brbaros de que me vengo ocupando,
seguramente que se traer  colacin las salvajadas que se dice han
cometido en Ciales por las tropas y voluntarios espaoles, que no niego
ni afirmo, pero que desde luego condeno con toda mi alma y pido para
sus autores la maldicin del Cielo, ya que no ha de alcanzarles la
justicia de la tierra, y digo que no ha de alcanzarles la justicia de
la tierra, porque la de los americanos, no poda llegar  pueblos que
estaban todava ocupados por las tropas espaolas.

De estas salvajadas, y de las vctimas que ellas trajeron consigo, no
son responsables ms que los impacientes, que sin elementos de fuerza
bastante y sin autoridad ninguna, fueron  cometer all donde haba
guarnicin espaola, los mismos abusos y desmanes que cometieron en
Santa Isabel, Yauco, Sabana Grande y otros. La fiera acorralada y
herida les sali al encuentro, y cuando reparti zarpazos, no repar al
que coja.

En la ciudad de New-York existe una colonia compuesta de ms de 60,000
espaoles con grandes capitales y grandes establecimientos de todas
clases, y que seguramente haban contribuido con sus recursos para el
sostenimiento de la guerra con los Estados Unidos, lo que es lgico
que supongan los americanos, y sin embargo, pueblo civilizado y culto,
tanto como el que ms lo sea, no se les ocurri tirrseles encima y
destrozarlos en un momento dado, cosa que les hubiera sido muy fcil.

La escuadrilla espaola mandada por el Contra-almirante Cervera,
combati con la escuadra americana mandada por el Almirante Sampson, y
una vez que la segunda venci  la primera, desde el Almirante hasta el
ltimo grumete, se descubrieron respetuosamente y saludaron al vencido,
tendindole la mano, y recibindolo en la cubierta de su buque con
todos los honores militares que corresponden  su gerarqua.

Todos los Jefes, oficiales y tripulantes de la destruida escuadra,
fueron llevados en calidad de prisioneros  la ciudad de New-York,
y la seriedad de aquel pueblo, no permiti el ms mnimo desmn ni
las silvas y gritos que se iniciaron en el nuestro con los infelices
prisioneros, que en cumplimiento de su deber, tuvieron la desgracia de
serlo en el combate de Coamo.

Si para evitar estas silvas y estas impropias manifestaciones, hubo
necesidad de tomar medidas qu concepto podrn formar los americanos
de un pueblo que parece no abrigar en su seno ninguna clase de
sentimientos de nobleza ni de generosidad, para el vencido, que en
todas partes es objeto de toda clase de consideraciones?

Hemos debido inspirar nuestra conducta en la que observaron los
americanos con los ingleses cuando hicieron su independencia por la
fuerza de las armas, y que en tono de mesurada y enrgica protesta, ha
tenido ocasin de recordar el General insurrecto Calixto Garcia, al
suponer el General Americano Shafter, que las tropas de Yara pudieran
cometer desmanes contra los espaoles residentes en Santiago de Cuba.

El incendiario que pega una tea, sabe donde empieza su crimen pero no
puede calcular las consecuencias y alcances que tiene y se le puede
considerar como aquel revolucionario, que al tratar de pegar fuego  un
edificio, le hicieron saber que se trataba de una biblioteca pblica y
contest que l no saba leer.

El que en plena paz hace uso de la tea para destruir la propiedad
creada,  fuerza de trabajo y de afanes, es un ser desgraciado que no
cabe en ninguna sociedad, ni ha tenido nunca nada, ni espera vivir
ms que de la holganza, pues si tuviera la virtud del trabajo, no
destruira la propiedad que se lo ha de proporcionar.

La destruccin y la ruina que no sembraron los potentes caones de la
armada y ejrcito americano, han venido  sembrarla en plena paz los
que debieran ser ms interesados en que no se agotaron las fuentes del
trabajo, y esto da una tristsima idea de lo que podemos esperar, y de
aqu el pesimismo desconsolador que desalienta mi alma, pues observo
con pesar, que ms veces nos hemos presentado en extremo serviles y
otras como verdaderos salvajes.

No hay que olvidar ni por un momento que las autoridades militares
que hoy nos rigen, han de ser las que informen de nuestro estado de
cultura al Gobierno de Washington y esta ser la norma en aquel se
inspire para nuestro futuro gobierno, que en mi concepto, seremos por
mucho tiempo colonia gobernada militarmente, pues antes de la llegada
de los americanos, con el ensayo de autonoma que tuvimos y despus que
ellos llegaron, con esperanzas de ms libertades, hemos probado en cien
ocasiones, que carecemos de educacin poltico-social y que estamos
inhbiles para vivir la vida de los pueblos libres.

Esta es mi opinin franca y sincera, que si ruda y desagradable, se
me perdonar en gracia de la honradez con que la expongo en bien del
pueblo de cuyo seno procedo.

Recapacite nuestro pueblo  fin de que se enmiende de pasados errores,
que de repetirse, pueden hacernos dar un paso atrs y ser de fatales
consecuencias para el porvenir: vuelva sobre ellos y piense que
por la senda emprendida no se va ms que al descrdito de nuestra
personalidad, que puede ser anulada para todo, en tanto que la de
los espaoles, en breve tiempo tendrn aqu su representante, y como
extranjeros, disfrutarn de la misma consideracin, del mismo respeto,
y de la misma seguridad personal para ellos y para sus intereses, que
disfrutan en New-York y otras ciudades de la Unin, donde son acojidos
como elementos valiosos de la sociedad, por sus hbitos de trabajo y de
economa.

Si en esta nueva evolucin nos estacionamos  retrocedemos, se puede
asegurar que seremos arrollados, mientras que si la actividad y el
trabajo es nuestra norma, nos tendern la mano para sacarnos adelante y
llevarnos en su compaa.

Hoy es necesario olvidarse de lo pasado y tener muy presente que en la
batalla de la vida nos han asaltado las fuerzas de una raza superior
 la nuestra, y en vez de perder el tiempo en ruines venganzas y
en mezquinas rencillas, es necesario disponer el nimo y emprender
resueltamente la lucha por la existencia,  fin de que si en ella
sucumbimos, que sea cumpliendo el deber.

[Ilustracin]





End of Project Gutenberg's La Anexin de Puerto-Rico, by Juan B. Nieves

*** END OF THIS PROJECT GUTENBERG EBOOK LA ANEXIN DE PUERTO-RICO ***

***** This file should be named 52469-8.txt or 52469-8.zip *****
This and all associated files of various formats will be found in:
        http://www.gutenberg.org/5/2/4/6/52469/

Produced by Carlos Coln, Bloomsburg University, Harvey
A. Andruss Library and the Online Distributed Proofreading
Team at http://www.pgdp.net (This file was produced from
images generously made available by The Internet Archive)


Updated editions will replace the previous one--the old editions
will be renamed.

Creating the works from public domain print editions means that no
one owns a United States copyright in these works, so the Foundation
(and you!) can copy and distribute it in the United States without
permission and without paying copyright royalties.  Special rules,
set forth in the General Terms of Use part of this license, apply to
copying and distributing Project Gutenberg-tm electronic works to
protect the PROJECT GUTENBERG-tm concept and trademark.  Project
Gutenberg is a registered trademark, and may not be used if you
charge for the eBooks, unless you receive specific permission.  If you
do not charge anything for copies of this eBook, complying with the
rules is very easy.  You may use this eBook for nearly any purpose
such as creation of derivative works, reports, performances and
research.  They may be modified and printed and given away--you may do
practically ANYTHING with public domain eBooks.  Redistribution is
subject to the trademark license, especially commercial
redistribution.



*** START: FULL LICENSE ***

THE FULL PROJECT GUTENBERG LICENSE
PLEASE READ THIS BEFORE YOU DISTRIBUTE OR USE THIS WORK

To protect the Project Gutenberg-tm mission of promoting the free
distribution of electronic works, by using or distributing this work
(or any other work associated in any way with the phrase "Project
Gutenberg"), you agree to comply with all the terms of the Full Project
Gutenberg-tm License (available with this file or online at
http://gutenberg.org/license).


Section 1.  General Terms of Use and Redistributing Project Gutenberg-tm
electronic works

1.A.  By reading or using any part of this Project Gutenberg-tm
electronic work, you indicate that you have read, understand, agree to
and accept all the terms of this license and intellectual property
(trademark/copyright) agreement.  If you do not agree to abide by all
the terms of this agreement, you must cease using and return or destroy
all copies of Project Gutenberg-tm electronic works in your possession.
If you paid a fee for obtaining a copy of or access to a Project
Gutenberg-tm electronic work and you do not agree to be bound by the
terms of this agreement, you may obtain a refund from the person or
entity to whom you paid the fee as set forth in paragraph 1.E.8.

1.B.  "Project Gutenberg" is a registered trademark.  It may only be
used on or associated in any way with an electronic work by people who
agree to be bound by the terms of this agreement.  There are a few
things that you can do with most Project Gutenberg-tm electronic works
even without complying with the full terms of this agreement.  See
paragraph 1.C below.  There are a lot of things you can do with Project
Gutenberg-tm electronic works if you follow the terms of this agreement
and help preserve free future access to Project Gutenberg-tm electronic
works.  See paragraph 1.E below.

1.C.  The Project Gutenberg Literary Archive Foundation ("the Foundation"
or PGLAF), owns a compilation copyright in the collection of Project
Gutenberg-tm electronic works.  Nearly all the individual works in the
collection are in the public domain in the United States.  If an
individual work is in the public domain in the United States and you are
located in the United States, we do not claim a right to prevent you from
copying, distributing, performing, displaying or creating derivative
works based on the work as long as all references to Project Gutenberg
are removed.  Of course, we hope that you will support the Project
Gutenberg-tm mission of promoting free access to electronic works by
freely sharing Project Gutenberg-tm works in compliance with the terms of
this agreement for keeping the Project Gutenberg-tm name associated with
the work.  You can easily comply with the terms of this agreement by
keeping this work in the same format with its attached full Project
Gutenberg-tm License when you share it without charge with others.

1.D.  The copyright laws of the place where you are located also govern
what you can do with this work.  Copyright laws in most countries are in
a constant state of change.  If you are outside the United States, check
the laws of your country in addition to the terms of this agreement
before downloading, copying, displaying, performing, distributing or
creating derivative works based on this work or any other Project
Gutenberg-tm work.  The Foundation makes no representations concerning
the copyright status of any work in any country outside the United
States.

1.E.  Unless you have removed all references to Project Gutenberg:

1.E.1.  The following sentence, with active links to, or other immediate
access to, the full Project Gutenberg-tm License must appear prominently
whenever any copy of a Project Gutenberg-tm work (any work on which the
phrase "Project Gutenberg" appears, or with which the phrase "Project
Gutenberg" is associated) is accessed, displayed, performed, viewed,
copied or distributed:

This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
almost no restrictions whatsoever.  You may copy it, give it away or
re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
with this eBook or online at www.gutenberg.org/license

1.E.2.  If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is derived
from the public domain (does not contain a notice indicating that it is
posted with permission of the copyright holder), the work can be copied
and distributed to anyone in the United States without paying any fees
or charges.  If you are redistributing or providing access to a work
with the phrase "Project Gutenberg" associated with or appearing on the
work, you must comply either with the requirements of paragraphs 1.E.1
through 1.E.7 or obtain permission for the use of the work and the
Project Gutenberg-tm trademark as set forth in paragraphs 1.E.8 or
1.E.9.

1.E.3.  If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is posted
with the permission of the copyright holder, your use and distribution
must comply with both paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 and any additional
terms imposed by the copyright holder.  Additional terms will be linked
to the Project Gutenberg-tm License for all works posted with the
permission of the copyright holder found at the beginning of this work.

1.E.4.  Do not unlink or detach or remove the full Project Gutenberg-tm
License terms from this work, or any files containing a part of this
work or any other work associated with Project Gutenberg-tm.

1.E.5.  Do not copy, display, perform, distribute or redistribute this
electronic work, or any part of this electronic work, without
prominently displaying the sentence set forth in paragraph 1.E.1 with
active links or immediate access to the full terms of the Project
Gutenberg-tm License.

1.E.6.  You may convert to and distribute this work in any binary,
compressed, marked up, nonproprietary or proprietary form, including any
word processing or hypertext form.  However, if you provide access to or
distribute copies of a Project Gutenberg-tm work in a format other than
"Plain Vanilla ASCII" or other format used in the official version
posted on the official Project Gutenberg-tm web site (www.gutenberg.org),
you must, at no additional cost, fee or expense to the user, provide a
copy, a means of exporting a copy, or a means of obtaining a copy upon
request, of the work in its original "Plain Vanilla ASCII" or other
form.  Any alternate format must include the full Project Gutenberg-tm
License as specified in paragraph 1.E.1.

1.E.7.  Do not charge a fee for access to, viewing, displaying,
performing, copying or distributing any Project Gutenberg-tm works
unless you comply with paragraph 1.E.8 or 1.E.9.

1.E.8.  You may charge a reasonable fee for copies of or providing
access to or distributing Project Gutenberg-tm electronic works provided
that

- You pay a royalty fee of 20% of the gross profits you derive from
     the use of Project Gutenberg-tm works calculated using the method
     you already use to calculate your applicable taxes.  The fee is
     owed to the owner of the Project Gutenberg-tm trademark, but he
     has agreed to donate royalties under this paragraph to the
     Project Gutenberg Literary Archive Foundation.  Royalty payments
     must be paid within 60 days following each date on which you
     prepare (or are legally required to prepare) your periodic tax
     returns.  Royalty payments should be clearly marked as such and
     sent to the Project Gutenberg Literary Archive Foundation at the
     address specified in Section 4, "Information about donations to
     the Project Gutenberg Literary Archive Foundation."

- You provide a full refund of any money paid by a user who notifies
     you in writing (or by e-mail) within 30 days of receipt that s/he
     does not agree to the terms of the full Project Gutenberg-tm
     License.  You must require such a user to return or
     destroy all copies of the works possessed in a physical medium
     and discontinue all use of and all access to other copies of
     Project Gutenberg-tm works.

- You provide, in accordance with paragraph 1.F.3, a full refund of any
     money paid for a work or a replacement copy, if a defect in the
     electronic work is discovered and reported to you within 90 days
     of receipt of the work.

- You comply with all other terms of this agreement for free
     distribution of Project Gutenberg-tm works.

1.E.9.  If you wish to charge a fee or distribute a Project Gutenberg-tm
electronic work or group of works on different terms than are set
forth in this agreement, you must obtain permission in writing from
both the Project Gutenberg Literary Archive Foundation and Michael
Hart, the owner of the Project Gutenberg-tm trademark.  Contact the
Foundation as set forth in Section 3 below.

1.F.

1.F.1.  Project Gutenberg volunteers and employees expend considerable
effort to identify, do copyright research on, transcribe and proofread
public domain works in creating the Project Gutenberg-tm
collection.  Despite these efforts, Project Gutenberg-tm electronic
works, and the medium on which they may be stored, may contain
"Defects," such as, but not limited to, incomplete, inaccurate or
corrupt data, transcription errors, a copyright or other intellectual
property infringement, a defective or damaged disk or other medium, a
computer virus, or computer codes that damage or cannot be read by
your equipment.

1.F.2.  LIMITED WARRANTY, DISCLAIMER OF DAMAGES - Except for the "Right
of Replacement or Refund" described in paragraph 1.F.3, the Project
Gutenberg Literary Archive Foundation, the owner of the Project
Gutenberg-tm trademark, and any other party distributing a Project
Gutenberg-tm electronic work under this agreement, disclaim all
liability to you for damages, costs and expenses, including legal
fees.  YOU AGREE THAT YOU HAVE NO REMEDIES FOR NEGLIGENCE, STRICT
LIABILITY, BREACH OF WARRANTY OR BREACH OF CONTRACT EXCEPT THOSE
PROVIDED IN PARAGRAPH 1.F.3.  YOU AGREE THAT THE FOUNDATION, THE
TRADEMARK OWNER, AND ANY DISTRIBUTOR UNDER THIS AGREEMENT WILL NOT BE
LIABLE TO YOU FOR ACTUAL, DIRECT, INDIRECT, CONSEQUENTIAL, PUNITIVE OR
INCIDENTAL DAMAGES EVEN IF YOU GIVE NOTICE OF THE POSSIBILITY OF SUCH
DAMAGE.

1.F.3.  LIMITED RIGHT OF REPLACEMENT OR REFUND - If you discover a
defect in this electronic work within 90 days of receiving it, you can
receive a refund of the money (if any) you paid for it by sending a
written explanation to the person you received the work from.  If you
received the work on a physical medium, you must return the medium with
your written explanation.  The person or entity that provided you with
the defective work may elect to provide a replacement copy in lieu of a
refund.  If you received the work electronically, the person or entity
providing it to you may choose to give you a second opportunity to
receive the work electronically in lieu of a refund.  If the second copy
is also defective, you may demand a refund in writing without further
opportunities to fix the problem.

1.F.4.  Except for the limited right of replacement or refund set forth
in paragraph 1.F.3, this work is provided to you 'AS-IS' WITH NO OTHER
WARRANTIES OF ANY KIND, EXPRESS OR IMPLIED, INCLUDING BUT NOT LIMITED TO
WARRANTIES OF MERCHANTABILITY OR FITNESS FOR ANY PURPOSE.

1.F.5.  Some states do not allow disclaimers of certain implied
warranties or the exclusion or limitation of certain types of damages.
If any disclaimer or limitation set forth in this agreement violates the
law of the state applicable to this agreement, the agreement shall be
interpreted to make the maximum disclaimer or limitation permitted by
the applicable state law.  The invalidity or unenforceability of any
provision of this agreement shall not void the remaining provisions.

1.F.6.  INDEMNITY - You agree to indemnify and hold the Foundation, the
trademark owner, any agent or employee of the Foundation, anyone
providing copies of Project Gutenberg-tm electronic works in accordance
with this agreement, and any volunteers associated with the production,
promotion and distribution of Project Gutenberg-tm electronic works,
harmless from all liability, costs and expenses, including legal fees,
that arise directly or indirectly from any of the following which you do
or cause to occur: (a) distribution of this or any Project Gutenberg-tm
work, (b) alteration, modification, or additions or deletions to any
Project Gutenberg-tm work, and (c) any Defect you cause.


Section  2.  Information about the Mission of Project Gutenberg-tm

Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
electronic works in formats readable by the widest variety of computers
including obsolete, old, middle-aged and new computers.  It exists
because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from
people in all walks of life.

Volunteers and financial support to provide volunteers with the
assistance they need, are critical to reaching Project Gutenberg-tm's
goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
remain freely available for generations to come.  In 2001, the Project
Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations.
To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
and the Foundation web page at http://www.pglaf.org.


Section 3.  Information about the Project Gutenberg Literary Archive
Foundation

The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
Revenue Service.  The Foundation's EIN or federal tax identification
number is 64-6221541.  Its 501(c)(3) letter is posted at
http://pglaf.org/fundraising.  Contributions to the Project Gutenberg
Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent
permitted by U.S. federal laws and your state's laws.

The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S.
Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered
throughout numerous locations.  Its business office is located at
809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email
business@pglaf.org.  Email contact links and up to date contact
information can be found at the Foundation's web site and official
page at http://pglaf.org

For additional contact information:
     Dr. Gregory B. Newby
     Chief Executive and Director
     gbnewby@pglaf.org


Section 4.  Information about Donations to the Project Gutenberg
Literary Archive Foundation

Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
spread public support and donations to carry out its mission of
increasing the number of public domain and licensed works that can be
freely distributed in machine readable form accessible by the widest
array of equipment including outdated equipment.  Many small donations
($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
status with the IRS.

The Foundation is committed to complying with the laws regulating
charities and charitable donations in all 50 states of the United
States.  Compliance requirements are not uniform and it takes a
considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
with these requirements.  We do not solicit donations in locations
where we have not received written confirmation of compliance.  To
SEND DONATIONS or determine the status of compliance for any
particular state visit http://pglaf.org

While we cannot and do not solicit contributions from states where we
have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
against accepting unsolicited donations from donors in such states who
approach us with offers to donate.

International donations are gratefully accepted, but we cannot make
any statements concerning tax treatment of donations received from
outside the United States.  U.S. laws alone swamp our small staff.

Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
methods and addresses.  Donations are accepted in a number of other
ways including checks, online payments and credit card donations.
To donate, please visit: http://pglaf.org/donate


Section 5.  General Information About Project Gutenberg-tm electronic
works.

Professor Michael S. Hart is the originator of the Project Gutenberg-tm
concept of a library of electronic works that could be freely shared
with anyone.  For thirty years, he produced and distributed Project
Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.


Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
unless a copyright notice is included.  Thus, we do not necessarily
keep eBooks in compliance with any particular paper edition.


Most people start at our Web site which has the main PG search facility:

     http://www.gutenberg.org

This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks.
